Ser un Malfoy

No sabe a que edad comenzó con su educación como la hacia llamar su padre, recibiendo maldiciones en su cuerpo, viendo a su madre muchas veces interponiéndose para evitarlas, entonces ella gritaba de dolor por la maldición que cruzaba su cuerpo, ambos fueron torturados sin descanso.

Tenia como cinco años cuando su padre tomo su mano, iban a la chimenea en el camino vio a su madre petrificada quiso zafarse y correr a verla, pero su padre apretó su mano hasta lastimarlo, escucho sus huesos crujir, lagrimas salieron con la otra mano las limpio rápido antes de que las viera su padre, hacer eso ameritaba un mayor castigo, como dormir en las mazmorras por días sin comer, se trago sus gritos, ambos entraron a la chimenea.

Frente a él estaba la hermana de su madre, Bellatrix Lestranger con ese pelo alborotado y rizado, esos ojos desorbitados, la piel cetrina y pegada a la piel, un cadáver con peluca así la definía él, su padre lo aventó golpeando con las piernas de su tía, ella lo tomo del pelo y arrastro, vio irse a su padre por la chimenea.

Seis meses después vio a su madre, ahora ella parecía un cadáver, su grito y lagrimas le dijeron cual era el estado en que había regresado a su casa, los primeros días le curo, después de eso, paso varias temporadas con su tía u otro de los conocido de su padre, donde lo torturaban sin descanso, las cosas cambiaron cuando tuvo en mano una varita ahora aprendía a hacer los conjuros, las maldición, cualquier cosa para defenderse.

Estuvo inconsciente varios días, tardo otros tantos en reponerse, cuando lo hizo le dieron la orden de irse con un mortifago, para su desgracia le toco con su tía Bellatrix. Los acontecimientos dieron un giro inesperado antes de irse con su tía, llego a su casa el trio dorado, sabia que era Potter, Weasley y la sangre sucia, lo sabia no era necesario obligarlo, pero la manera como lo veía su padre esperando reivindicarse porque otros trajeron a Potter, o la manera como le mandaba su tía creyendo superior a su familia, odiaba a los dos, mentiría si con eso evitaba que su padre tuviera nuevamente una varita en mano.

Desde que el infeliz de su padre no tenía una varita en mano dejo de lastimar a su madre, no quería que Voldemort le diera un arma para torturar a su familia, tampoco quería que su tía tuviera la satisfacción de ser quien entrego a Potter, esperaba tener tiempo y pensar algo, pero a la sádica loca vio que uno de los carroñeros tenia la espada, las cosas se movieron de manera inesperada. El cadáver con peluca quería torturar a la sangre sucia, él quiso irse pero su padre lo detuvo, obligándolo a ver.

Escucho los gritos, los lamentos, las suplicas de ella con pesar miro, impactado quedo, la sangre que caía por esa piel blanca, le recordó la suya, tan iguales de tantas formas, cuantas veces él derramo sangre por heridas, por torturas, sangre que salió en medio de gritos, de dolor, ahora veía que eran tan parecidas.

Ver a Potter en medio del comedor, sabia que era su pase, desde que ellos escaparon de la mansión, Voldemort los castigo dejándolos encerrados, después lo mandaron al colegio donde no tenia noticias de su madre, la situación lo estaba cansando, frustrado estaba de no saber nada de ella, por eso no dudo en querer atrapar a Potter, solo así llegaría a su madre, era su pase.

No podía creer que Potter salvo su vida, hasta ese momento sintió una punzada de algo diferente, no tenia ni idea que era él jamás dio las gracias por algo, ahora no sabia como actuar, lo mejor que podía hacer es retirarse y saber que había perdido. Rabia sintió de verlo muerto en los brazos del semi-gigante creyó que él seria su única esperanza ahora la varita del Lord oscuro se levanta en victoria, esa seria su perdición, la caía de todos.

Tranquilidad sintió después de tanto tiempo, ver morir a Voldemort y su tía Bellatrix, a los mortifagos huir, esto por fin había acabado, estar en los brazos de su madre sabia que no era un sueño, en verdad terminaba su pesadilla.

-Hola Theo, Blaise –Salude a mis amigos, casi hermanos

-Hola –Ambos contestaron de manera alegre

-Me alegro de saber que por fin estamos libres de cualquier acusación –Dije mientras me dejaba caer en un sillón

-Tienes razón Draco, hay que celebrarlo –Blaise contesto

-Habrá que esperar Blaise –Theo hablo –Pans todavía sigue en juicio, aunque estoy seguro que también estará libre

-No creo que vaya a Azkaban –Draco siguió –Después de que la encontraron en medio de los hombres lobo, ella se estaba defendiendo, esos malditos atacaron a cualquiera, estaban frenéticos por morder.

-Tienen razón –Blaise dijo

-Mejor cuéntenme ¿que harán ahora? –Draco pregunto

-Estaba pensando en hacer algunas inversiones, en especifico quiero comprar algunos equipos de quidditch, estoy seguro que eso no se vera alterado por la situación actual –Theo respondió

-No es mal negocio Theo, yo tengo pensado descansar algunos días –Blaise comento

-¿Y tu Dragón? –Theo veía distraído a su amigo

-Yo tendré que esperar, ya saben que el juicio de mi padre todavía no acaba, aunque la herencia de mi madre ya me la dio, quiero esperar un poco más para saber que decisiones tomare.

-Sé que serán las mejores amigo, si necesitas algo no dudes en llamarnos –Blaise le dijo

-Estoy de acuerdo que Blaise, cuenta con nosotros

-Gracias

Fueron días difíciles para él, tener que ir a las audiencias de su padre lo dejaban con la bilis derramada, solo cuando escucho que estaría encerrado de por vida en Azkaban, nuevamente sintió tranquilidad por él y su madre.

Poco a poco iban recuperando su vida ambos, su madre quiso redecorar la casa, él la apoyo, ahora solo buscaba que los negocios de los Malfoy no se fueran a caer, con en el antecedente de ser mortifagos muchos inversionistas se querían retirar, lo mismo que algunos no querían estar cerca de él, ante esta situación empezó a frustrarse.

En algunas de las cenas que era invitado por cortesía, encontró a algunos amigos de su madre, que seguían teniéndola en buena estima, uno de ellos le aconsejo que buscara trabajo en el ministerio, eso ayudaría a su imagen, aunque él no necesitaba ese tipo de trabajo, le daría estabilidad al nombre Malfoy, al principio estaba reticente ante esa idea pero poco a poco fue cediendo.

Busco a Kingsley, siendo el primer ministro actual le ofreció una cantidad considerable de dinero para las obras de beneficencia que estaban apoyando, al principio el hombre se extraño pero ver que el chico lo hacia sin pedir nada a cambio lo acepto. Tres ocasiones mas Draco hiso los mismo, la ultima ocasión le hiso saber de manera sutil que le gustaría seguir ayudándoles no solo de manera económica, que él era un hombre de mundo y preparado, Kingsley le ofreció un puesto en el ministerio.

Traje azul marino, camisa azul cielo, corbata negra y mi capa negra, estaba listo para mi primer día en el trabajo, que mejor departamento que Control y Regulación de Criaturas Mágicas, tenía unos asuntitos pendientes con los hombres lobo, esos infelices que casi destrozan la vida de mi mejor amiga, casi hermana Pansy.

Maldecir a Morgana era poco, destruir y reconstruir el cuadro millones de veces de su linda tía Bellatrix no era suficiente, desear a Voldemort como amigo de parranda era la idea más creíble que su mente podía crear, pero jamás en su corta, maravillosa, única y perfecta (ya no, ahora es casi) vida iba a imaginar que la insufrible, sabelotodo y sangre sucia de Granger, trabajara en el mismo departamento.

¿Porque demonios esa peste trabajaba en ese departamento? necesitaba ahora muchas maldiciones, si alguien era tan lindo de mandarle un Avada la requería con prontitud.

En lo primero que trabajo fue en la propuesta donde se mataran a todos los hombres lobo, se empeño en hacer una lista con argumentos muy solidos, para que esas bestias las desaparecieran de la faz del mundo mágico, sabia que tendría una gran aprobación, mucha gente odiaba a esos seres asquerosos.

Pero claro la entrometida de Granger le metía el pie, imagino que sigue odiándome por ser mejor que ella; Ella quería que las bestias tuvieran derechos, trabajo y fueran tratados con dignidad y respeto, solo a Granger se le ocurriría cree que esa peste pueden ser personas.

El dolor de cabeza, la opresión en la boca del estomago, ese sabor amargo era algo que sentía a diario en cuanto llegaba a su oficina, cada propuesta que él tenia, ella mostraba lo contrario.

Cuando llego ahí pensó que seria fácil el puesto y podría cambiar varias cosas, el primer ministro le informo que tendría que trabajar con una persona, según él capacitada, inteligente, preparada, responsable y ante todo justa, claro que ella era Justatamente de las causas perdidas.

-¿¡Malfoy¡ como se te ocurre proponer esto?, Imbécil –Entro sin tocar, provocando que derramara tinta sobre mi camisa blanca

-Estúpida, mira lo que provocaste

-No me insulte imbécil o podrás lamentarlo –Me amenazaba con varita en mano

-Te aseguro que te podría ganar, no me provoques tú a mí –La miraba desafiante

-No me hagas reír hurón y mejor cambia esto, que es una verdadera estupidez –Aventó los pergaminos sobre mi escritorio, salió azotando la puerta

Inhale y exale varias veces antes de tomar los pergaminos, ¿Qué tenían de malo? Al contrario era una propuesta magnifica; toda persona capaz de tener una fortuna cuantiosa, podía tener más de un elfo (sin sueldo) a su disposición, si era elfina y esta tenia más, sus engendros pasarían a ser propiedad del mago dueño de la elfina y él sabría que hacer con esas cosas.

Estaba muy bien redactado, la propuesta era excelente, las condiciones bien marcadas, no veía el inconveniente, ahora ¿porque ese arbusto le dijo que era una estupidez? Irle a preguntar que había querido decir me llevo a nada, solo salí con un fuerte dolor de cabeza por la discusión tan fuerte que tuve con ella, y saber que con esa mujer solo a gritos nos entendíamos.

Como estaban las cosas después de un tiempo, el saldo; todos los insultos habidos y por haber ya estaban dichos, los calificativos sencillos, difíciles, humillantes o rebuscados, ya habían sido dados, varios pergaminos con propuesta inconclusas sobre mi escritorio, lo mismo que en su escritorio pasaba lo mismo, las peores caras de asco ya fueron mostradas.

En donde sigo ganando por mucho, es que sigo siendo el mejor vestido, ella siempre con esas blusas cerradas hasta arriba y algo holgadas, las faldas rectas sin formas, también se veían más grandes, zapatos toscos, como siempre ella fea, yo guapo, ella un león (literal, con esa cabello), yo una serpiente sigilosa, bella, perfecta, un espécimen único.

El problema es que no avanzábamos en nada, seguíamos estancados, ninguno de los dos cedíamos a dejar el departamento o aceptar algunas de las propuestas del otro, que siendo sinceros ella debería aceptar las mías. Siempre que se enojaba juntaba esas cejas, torcía su boca pequeña, arrugando esos labios rojos, un pequeño fruncido en esa nariz pequeña, mostraba esa carita antes de ponerse roja y comenzar a decir improperios y claro también estaba decir alguna frase nueva o un adjetivo no dicho antes, comenzó a ser divertida esa parte.

Cuando llego Pans, aquella mañana no podía creer que frente a mí se presentaba otra oportunidad de hacer enojar al rato de biblioteca, claro que nunca le dije a mi amiga que Granger trabajaba en el mismo departamento que yo, Pans era todo lo contrario a esa petulante, engreída, sabelotodo, de seguro mi amiga me ayudaría a sacarla.

Soporte sus gritos, insultos (me dijo que era una nazi, eso fue nuevo para mi ¿Qué significara?) al final tuvo que aceptar que Pans fuera mi asistente, lo que no conté fue que Pans no sabia hacerle frente a una mujer que era más inteligente que ella, al final mi amiga tenia que hacer lo que el ratón de biblioteca le dijera.

-En serio Malfoy, no se como demonios dices tener un cerebro –Sentado frente a ella, esperaba que terminara de leer mi propuesta, en cuanto ella pronuncio esas palabras, no puede evitar levanta mi ceja

Ella se levanto de su asiento comenzó a caminar de un lado a otro, es su mano sostenía los pergaminos que le había entregado, mirarla de esa manera me confirmaba lo que siempre pensé de ella, era una leona enjaulada.

-Tu quieres –Hablo de manera pausada- hacer un hotel lujoso cerca de aquí, que tenga todo lo que un mago quiera, diversión, comodidad, lujo, entretenimiento, comida –Asentí a todo eso –Perfecto Malfoy, eres un hombre de negocios y visión –eso me dejo sorprendido, creando una sonrisa en mi rostro

-Entonces Granger que "pero" le pones a mi propuesta…

-El pero que le pongo idiota, es que no voy a dejar que tengas un elfo por cliente, que trabajen las veinticuatro horas del día, todos lo días, sin sueldo, ni vacaciones…

-Para eso están

-No son animales, entiéndelo Malfoy

-La que no entiende era tú, de seguro nunca has estado en un lugar de lujo, por eso no entiendes

-No necesito lujo, quiero que entiendas que son personas los elfos, los gnomos y hombres lobo, eso quiero que entiendas

-¿Cómo vas a entender cada una de mis propuestas si no has vivido como un Malfoy?

-Con verte, jamás en mi vida quiero ser un Malfoy

-Ni vendiendo tu alma a Morgana tendrías mi apellido

-Merlín me libre

-Esta situación me esta cansando, no logramos avanzar en nada, ambos estamos perdiendo tiempo en todo.

-Por fin en algo estamos de acuerdo… -Ella levanto las manos al techo, ignore esa reacción y continúe

-Te propongo algo Granger –Me escudriño con la mirada –Un día, y te hare ver las cosas a mi manera.

-No

-Miedo

-No

-Creí que eras una Gryffindor, veo que solo eres un cachorro

-No empieces Malfoy, que el único que aquí quiere hipnotizar eres tú

-Será algo excitante te lo puedo asegurar

-Con mayor razón digo NO

-Un día Granger, no más

En cuanto ella acepto, no dude en poner mi plan a funcionar, ahora si vería ese ratón de biblioteca como se ven las cosas cuando eres un Malfoy. El día había llegado, la única indicación que le di, es que pidiera todo el día, nos veríamos en un café del callejón diagon, de ahí me la llevaría. En cuanto entre la reconocí con esa mata de cabello desordenados y ese atuendo es incapaz de pasar desapercibida.

-Lista Grager

-Vamos Kaa, quiero terminar con esto – ¿Me llamo Kaa? nota mental buscar ¿quien es Kaa y Nazi?

-Acompáñame

-Primero dime a donde vamos

-No te pasara nada Granger, solo sígueme

-¿Dime Malfoy? –La tome de la muñeca y la pague a mi cuerpo, un olor a chocolate, vainilla y viento percibí, era algo dulce pero suave, use la desaparición

Llegamos a un hotel, ella se resistió a entrar, casi arrastras logre que entrara conmigo, nos registramos en cuanto di mi apellido, las atenciones comenzaron a ser de las mejores, nos dieron una copa de entrada, ambos la tomamos, ella comenzó a relajarse cuando escucho que eran dos habitaciones. Le pedí que se pusiera la bata de baño y que la esperaba afuera.

Como era de esperar grito, pero viendo que había mucha gente en el lobby, enojada se fue, tuve que entrar por ella, seguía vestida, de esa manera la baje al jacuzzi, donde la zabullí por completo, en cuanto empezó a reclamar. Solo me encogí de hombros y le mostré los sanitarios, salió escurriendo.

-Malfoy ¿Dónde esta mi ropa? –Ahora tenia una bata envolviéndola

-Se la llevaron para secarla, te la traerán después… Tardaste mucho

-Claro que tarde tonto, estaba buscando mi ropa para intentar secarla

-Vamos se hace tarde

-¿A dónde vamos?

-Pedí servicio completo

-¿Qué significa servicio completo? –En eso aparecieron dos señoritas, ambas se inclinaron levemente, solo le indique a Granger que siguiera a una de ella, yo seguí a la otra.

Llegue a una habitación donde había una pequeña cama, a su alrededor varios frascos, en el ambiente estaba un aroma a vainilla, eso provocaba que recordara a la sabelotodo, me recosté y la señorita comenzó a untar aceite en mi cuerpo, después a darme un masaje, termine durmiéndome, lo raro es que no tuve pesadillas como siempre, soñé con el ratón de biblioteca.

Después del masaje, me dejaron alguna mascarilla, un baño de chocolate y por ultimo un baño de agua fría, ya era media tarde cuando terminaron, me fui a mi habitación.

-Granger ¿a que hora vas a salir?

-No voy a usar eso Malfoy

-Como quieras –Ya llevaba varios minutos esperando que ella saliera.

-¿Por qué mandaste un vestido? –Me grito detrás de la puerta

-Eres mujer, creo que te va mejor un vestido que un smoking

-No te hagas el gracioso

-Granger ponte lo que quieras, solo quiero ir a cenar

-Ya estoy lista –Cuando salió, traía la misma ropa que en la mañana, su cabello estaba ligeramente esponjando, lo que me sorprendió fue su piel, se veía hermosa, lozana, suave, por un segundo tuve ganas de tocarla, pero de inmediato deseche esa idea.

-Vamos, tengo hambre –Le ofrecí mi brazo, al principio ella se veía indecisa, después de unos segundos la tomo. Bajamos al Lobby, ya fuera la acerque un poco a mí, ese aroma nuevamente me inundo, me quede tenso por un momento, use la desaparición, al llegar me aleje un poco de ella, algo me provocaba estar cerca de ella y sentía que eso no era bueno.

Por fuera se veían edificios abandonados, las ventanas rotas, maderas cruzadas cubrían algunos lugares, entramos en uno de ellos, el lugar estaba oscuro, no veías ni tu propia mano aunque la tuvieras enfrente, se escucharon maullidos y perros ladrando, ella se acercó más a mí, esa fragancia nuevamente, agradecí que después de unos pasos, la luz comenzó a ser más fuerte.

Estábamos frente a un elfo que tomo mi túnica, después apareció un mago preguntando nuestro nombre, en cuanto di mi apellido fuimos guiados por un pasillo, la alfombra era café oscuro, las paredes pintadas de blanco, con cuadros de paisajes y plantas de adorno, llegamos a una pared, el mago saco la varita, en cuanto la toco se desvaneció, mostrando un lugar amplio con varias mesas circulares, alrededor de una pista, al fondo un piano y varios instrumentos tocando solos, las velas flotaban dando un ambiente suave y relajado.

-Malfoy yo no voy a entrar

-¿Porque?

-Todos están muy elegantes, hasta tú traes un smoking

-Yo te deje escoger entre un vestido y lo que traes

-Pero Malfoy ese vestido era muy… muy…

-Muy ¿Que?

-Muy Glamoroso, algo que no va conmigo

-Vamos Granger solo era un vestido, ahora camina

-No, yo no voy

-Mira Granger te deje escoger tu vestimenta, ya estamos aquí si quieres irte adelante, yo tengo hambre –Comencé a caminar, dejándola ahí parada, solo di unos pasos cuando escuche que ella nuevamente me seguía, la mire de reojo y vi que tenia esas mejillas rojas, su mirada la tenia agachada, me encanto ver que por primera vez, no tenia nada que decir

-Relájate Granger y disfruta la comida

-Es fácil decirlo

-Es fácil hacerlo,

Ella ya no dijo nada, después de la primera entrada pudimos platicar algo sin intentar matarnos, parecía que ambos nos relajábamos fuera de la oficina, sin presiones, podría decirse que disfrutaba la cena a lado de mi peor enemiga, ¿Quién lo diría?

En cuanto terminamos la lleve a un antro que estaba de moda, tuvimos que caminar con la lluvia unas cuadras, ya estando en el lugar, Granger nuevamente no quería entrar, casi la lleve a rastras, después de la segunda copa se relajo, pude disfrutar la noche, bailando, platicando y tomando, cuando la lleve a su casa, no podía negar que me la pase de maravilla a su lado, y creo que ella también, su mejillas sonrosadas y esa linda sonrisa me decia mucho más de lo que me expreso con palabras

-Vamos Granger, ya viste que mis propuestas son buenas –Llegue temprano para platicar con ella y ponerme de acuerdo con ella

-No Draco, tus ideas son medio buenas

-¿Medio?

-Si, estoy de acuerdo contigo en que tengas un lugar de entretenimiento para los magos, lo que no estoy de acuerdo es que quieras tanto elfos

-Tu viste que son necesarios

-Tal vez

-¿Cómo te convenzo?

-Entiende tu quieres esclavos

-Vamos Granger, ya viviste un día como una Malfoy

-Así es, pero sigo pensado igual, soy Granger, no Malfoy

-Te gusto no lo puedes negar

-¿Por qué tienes que ser tan arrogante?

-Acéptalo, fue maravilloso para ser tu primera vez

-ok, lo acepto

-Lo sabía

-Lo engreído nunca se te quitara

-Vamos, no menti cuando te dije que seria excitante

-Bájale dos rayitas

-Tu cara sonrojada no mentía ayer

-Solo fue un poco

-jajaja… Nada superara a esas mejillas rojas

-No cantes victoria, la próxima te mostrare hasta donde podrás sonrojarte

-¿Entonces si habrá un próxima?

-Por supuesto pero esta vez yo te mostrare lo que hace una muggle

-Eso quiero vivirlo

Creo que Malfoy es bipolar, desde que lo conozco tiene esa mueca de asco, pero desde ayer una sonrisa linda tiene, no podía negar que pase un día muy bueno, pero tengo que hacerlo entender que los elfos no son esclavos.

-Vamos Malfoy, hay que ver nuestros pendientes, ayer nos fuimos todo el día y el trabajo se acumulo

-Entonces ha trabajar –Lo acompañe a la puerta, quería ver si ya había llegado Linda mi secretaria

En cuanto abrí la puerta, jamás me imagine ver esa imagen me dejo pasmada, frente a mí estaba Ron besando a Parkison, el idiota me había pedido tiempo, según por el duelo de su Fred y ahora me lo encuentro besándose con Parkison, ahora veo sus maneras de llevar el duelo, por eso le estorbaba, después de que nos saludo y se fue no puede evitar encerrarme en mi oficina y volver a derramar unas lagrimas por ese idiota

Me fui a Australia sola a buscar a mis padres, después de que les regrese la memoria y ellos me perdonaron, regresamos a Londres, quise darle su espacio, pero aun tenia la esperanza de volver, llevaba siete años enamorada de ese Troll, y que hace él romperme el corazón una y otra vez sin contemplaciones.

Aquel día, casi no pude concentrarme en mi mente estaba la imagen de Ron y Parkison, salí temprano quería caminar hasta mi departamento, en cuanto salí, la lluvia me recibió, mire al cielo y agradecí que hoy también el cielo estuviera triste.

Un noche de llanto, con varios chocolates, incluido el helado de chocolate, fue la peor manera de llevar mi pena, lo único que logre con eso fue, terminar en el baño devolviendo todo. solo dormi unas horas, ni modo tenia que ir a trabajar.

-¿Parkison? –La aludida me miraba con ciertas reservas -¿Dónde esta el imbécil?

-Todavia no llega

-Avísame cuando llegue

-No

-¿Qué?

-No es necesario, ahí viene

Claro que ahí venia el imbécil más grande que podía conocer, ¿Por qué demonios llegue a pensar que había cambiado?, me hice ilusiones solo porque un día me trato bien, pero aceptemos ese hurón jamás va a cambiar. En cuanto llegue a la oficina, Linda me entrego la propuesta que Malfoy quería que firmara, claro era donde aceptaba que tuviera muchos elfos en sus negocios

-Buen día Granger –Me miraba con esa sonrisa cínica, claro con todo eso en combinación con ese traje beige, se veía lindo, pero solo eso

-Sígueme –Tome mis cosas y salimos del ministerio

-¿A dónde vamos?

-Quiero enseñarte unas cositas

-Eso suena interesante

-Es interesante

Me acerque a él y lo tome de la cintura, eso lo sobresalto y se quedo quieto, suficiente tiempo para que hiciera la aparición conjunta.

-¿Dónde estamos? –Lo sentía tenso

-Londres muggle –Aquel lugar lo conocía muy bien, se podría de decir que era una zona de elite

-¿Qué hacemos aquí?

-Vamos a un restaurant

-¿Un restaurant? ¿Aquí?

-Sígueme

A unos pasos del lugar que había escogido mire a Malfoy, que no dejaba de tener esa mueca de asco desde que llegamos, pero también llegue a ver en sus ojos sorpresa, aun así camine a mi destino sin darle importancia

-Saca tu varita

-¿Mi varita?

-Si, hazlo –En cuanto vi que la sacaba, lo tome desprevenido y le ataque

-Expelliarmus –Su varita cayo en mis manos

-¿Qué te pasa? –Su cara denotaba total incredulidad

-Hace unos días me pediste solo un día, yo hago los mismo

-Pero no te quite tu varita

-Te conozco Malfoy y sé que la querrás usar, ahora sígueme –Al verlo ahí dubitativo, y con ganas de matarme, le extendí mi mano –Tranquilo, te juro que nada te pasara

-No estoy tan seguro

-Bueno, ahora solo tienes dos opciones, seguirme y hacer lo que te digo o quedarte ahí sin varita

-Me estas obligando –Lo medite unos momento después solo asentí

-Si, tienes razón

A regañadientes me siguió, lo metí en un callejón donde cambie su vestimenta y le puse un pantalón negra con una camisa blanca, después hice el mismo conjuro para mi

-¿Qué haz hecho?

-Te lo devolveré todo al final

-Espera aquí un momento –Me tomo del brazo, mirándome enojado

-¿Me vas a dejar?

-Claro que no, solo tardare unos minutos, no más

Después de unos minutos regrese, lo vi ahí parado con ese porte de elegancia, no podía negar que era un hombre guapo, que imponía mucho, pero esta vez no podía dar marcha atrás, era la única solución que vi posible, tal vez, después de esto me mande alguna maldición y sé que lo hará, pero tenia que arriesgarme.

-Draco, hoy en toda tu vida vas a trabajar –Le solté de golpe


Aclaración

Kaa: es la serpiente de la pelicula de Disney El Libro de la Selva, está serpiente intenta hipnotizar a Mowgli para comerlo

Espero les haya gustado y les siga gustando esta historia, muchas gracias por los reviews que manda

Los reviews son el alimento del alma de esta escritora amateur

Anyza Malfoy