Todos los personajes pertenecen a JK Rowling y esta novela es sin fines de lucro.

Título del capítulo: Small talk, big thoughts. (Pequeñas charlas, grandes pensamientos) Don't stop - Foster the people.


Hermione llegó ante las puertas de la Biblioteca en menos de cinco minutos. Se frenó a tomar una bocanada de aire aunque sería inútil. La prisa por llegar la había cansado hasta el punto de que sus mejillas estaban casi tan rojas como el pelo de cualquiera de los Weasley. Le dolían las piernas y si tomaba en cuenta desde dónde había venido casi trotando, no había tardado absolutamente nada de tiempo. Pero no quería darse el lujo de hacerlo esperar más a Malfoy porque sabría que él lo utilizaría para burlarse de ella y reprocharle la demora sólo para molestarla. Ginny la había prácticamente secuestrado por una media hora, por ende todo su cronograma de tareas se había ido por la borda. Cerró los ojos y se llevó una mano a la frente tratando de calmarse y dejar de sentir cómo le latía la cabeza.

- ¿De qué hablas?- le había preguntado Hermione a Ginny aún aturdida por el repentino portazo.

- No te hagas la tonta.

- En serio no sé de que hablas.

- Bien… si tanto dices que no sabes, te lo diré.

Hermione simplemente se había limitado a asentir, pero Ginny no estaba esperando una respuesta tampoco.

- Quizás- le dijo mientras alzaba su dedo índice-, no hice bien en no confiar ciegamente en ti… lo reconozco, pero después de todo, yo tenía razón.

Hermione no había cambiado su cara de confusión, pero no porque no quería. Si no porque no podía hacerlo.

- He intentado creerte que no sabías que Malfoy se quedaría aquí. Y casi lo logro, te lo admito- prosiguió Ginny con los brazos cruzados mientras caminaba de un lado hacia otro en el estrecho camino entre las camas y la puerta. No miraba a Hermione mientras hablaba, sólo cuando hacía alguna pausa-. Pero luego dijiste que debías terminar el trabajo de Pociones.

Ginny usó el tono que usa siempre una persona cuando después de dar un pequeño o largo discurso, llega al punto final e incluso hizo un floreo con la mano que representaba que la conclusión estaba explícita. Pero Hermione quería que continuara hablando. Ya entendía a lo que se refería su amiga, pero aún desconocía la razón que la había delatado. Ni siquiera se esforzó en negar nada, estaba claro que no podría. Así que, le preguntó:

- ¿Y eso qué tiene que ver?

La pelirroja se frenó en seco en frente de Hermione y soltó una risa de a penas una sílaba y tan fuerte que la castaña se sobresaltó levemente.

- ¿Qué tiene que ver?- preguntó Ginny en forma retórica aún con la sonrisa en el rostro- Tú eres Hermione Granger, y si no hubieses sabido nada de la estadía de Malfoy en las vacaciones, ambos hubiesen terminado el trabajo mucho antes de Navidad. Si no, no estarías por ir a terminarlo hoy y no puedes negármelo.

Hermione había abierto la boca para decir algo, pero luego se dio cuenta que no podía seguir haciéndose la idiota. Desde que Ginny había comenzado a hablar, se dio cuenta que no podía seguir mintiéndole, pero tampoco quería que esperara más por la verdad. Más que nada porque no se lo merecía. Finalmente suspiró agotada y sintió que el bolso que tenía colgado al hombro de repente pesaba más del triple que antes. Caminó hasta su cama y se sentó, mientras dejaba el bolso en la cama, le dijo:

- Me escucharás hasta que termine.

La pelirroja asintió obedientemente y sus ojos no podían dejar de sonreír. Imitó a Hermione y se sentó enfrente de ella, en su propia cama con las palmas de sus manos juntas y entrelazadas sobre sus piernas, tratando de aparentar una calma que no tenía. Estaba más que impaciente por oír todo y su actitud era bastante similar a la de una pequeña niña que espera impaciente un regalo.

- Primero quiero decirte que lo siento, no debí haberte mentido. En realidad… pensaba decirte la verdad cuando llegaras porque no quería arriesgarme a que Ron se enterase de todo, así que iba a decírtelo cuando preguntaste pero simplemente no pude. Bien… no me he quedado por Malfoy ni él por mi, pero de todas formas ninguno pensó en irse cuando nos enteramos que el otro se quedaría a pasar las vacaciones aquí.

- ¿Cuándo te enteraste?

- ¿Te acuerdas el día que Ron me envió aquella carta diciéndome que no quería que me sintiera incómoda porque él también iba a estar en su casa… y todo eso?- dijo Hermione haciendo un gesto repetitivo con la mano.

- Sí. Vaya idiota.

Hermione sonrió y continuó:

- Bueno, ése día me encontré con Malfoy para ir a ver el tema de nuestra poción y estaba de malhumor así que comenzamos a hablar y finalmente le conté lo que me sucedía y por qué Ron me había dicho aquello… que me pensaba quedar y todo el asunto… a lo que él me respondió que también pensaba hacer lo mismo.

- ¿Él no se burlaba de la gente que se quedaba aquí en el Castillo?

- Sí, yo también lo recuerdo… pero supongo que las cosas se han invertido para él desde hace mucho tiempo, ¿no? De hecho, hace poco me ha dicho que no quería ir a su casa por su padre…

Hermione estaba mirando al piso y cuando dijo aquello, sus ojos se abrieron más de lo normal.

- ¿Por qué?

La castaña se limitó a encogerse de hombros, y a tratar de borrar cualquier rastro de lo poco que conocía sobre la relación de Lucius y Draco.

- ¿Puedo irme ya?

- No- Hermione simplemente la miró un tanto incrédula-. ¿Lo demás es verdad?

- ¿Qué demás?

- ¿Es verdad que no has pasado tanto tiempo con él como me haz dicho?

- Sí, eso es verdad…

Quizás no era del todo cierto, pero Hermione no quería entrar en muchos detalles. Sabía que Ginny lo tomaría de otra forma. Desde afuera se veían otras cosas y conocía muy bien a su amiga para saber que pensaría que sucedía algo más profundo entre ambos. Cosa que no era verdad y que sólo ellos dos podían entenderlo como realmente era. Así que decidió no arriesgarse a tener que andar dando futuras explicaciones. Y después de todo, tampoco había pasado todos los días junto a él. De hecho, la última semana casi ni se habían hablado. Una voz en el interior de Hermione se hizo escuchar y le dijo:

- No se han hablado por lo mucho que se llegaron a acercar.

Pero en menos de un segundo, Hermione había espantado esa voz de su cabeza y siguió prestándole atención a Ginny que la estaba mirando con los ojos entrecerrados. Como sospechando de la veracidad de los hechos.

- ¿Por qué dices que no me has dicho la verdad desde el principio?

Hermione reprimió un bufido de exasperación y se dignó a contestarle con toda la paciencia del mundo.

- Porque no era seguro mandarte todo en una carta. Sé que es una estupidez y no hice nada malo con Malfoy, pero si Ron leía algo o si tú no entendías mis explicaciones y te enfadabas o lo que sea… ¿quién le iba a explicar cómo eran las cosas a Ronald? Ya sabes cómo se pone.

- Bueno, Hermione… es que estamos hablando de Malfoy.

- Sí, hemos estado hablando de él desde principio de año, Ginny. Y cada día lo noto más diferente al Malfoy que nosotros conocimos algún día.

- Tantos años no se borran en un par de semanas, Hermione.

- Creeme, Ginny. No necesito que nadie me diga eso- ambas guardaron silencio unos segundos-. En serio, Ginny. No tienes por qué preocuparte… ni siquiera somos amigos. Sólo nos llevamos bien porque tuvimos que hacerlo a la fuerza. Debo irme ya… se me hace tarde.

Hermione volvió a abrir los ojos un poco más calmada, pero todavía jadeando y con las mejillas coloradas. El pelo estaba un poco más desordenado que siempre debido a las corridas, pero ni se fijó. Se limitó a entrar a la biblioteca y enfrentarse a la sonrisa burlona de Malfoy que la esperaba en una mesa. La única ocupada. Y de repente los latidos que sentía en su cabeza se hicieron más marcados pero se obligó a caminar y enfrentarse al calvario que la esperaba.

Cuando estaba llegando, Malfoy, sin dejar de mirarla a los ojos, corrió hacia atrás la silla que tenía a su lado muy amablemente para que Hermione se sentara. Hermione colgó su bolso en el respaldo y se sentó, claramente asombrada de aquella actitud tan madura de Malfoy.

- Bien, ¿por dónde empezamos?- le preguntó el chico.

Hermione hizo silencio casi esperando que llegara algún comentario sarcástico o burlón sobre su impuntualidad. Comenzó a sacar los libros de su mochila en silencio hasta que al final le dijo:

- Lo único que nos queda por hacer es la conclusión… así que yo diría que releamos todo el trabajo primero.

Draco se limitó a asentir con la cabeza pero aún sin borrar aquella sonrisa burlona que lo decía todo.

Hermione comenzó a abrir los libros y a preparar el trabajo ya casi terminado.

- ¿Quieres que lo lea?

El tono de voz de Malfoy era amable. Muy amable de hecho, y ya no se veía aquella sonrisa pero sus ojos brillaban maliciosamente. Hermione lo miró y entrecerró los ojos sospechosamente.

- ¿Sucede algo?- preguntó inocentemente Draco.

- No…- le respondió la castaña sin dejar de mirarlo de aquella forma- si quieres, puedes leerlo.

- Claro, ¿por qué no habría de querer?- le dijo él acomodándose en su asiento, tomó los millones de pergaminos que conformaban el trabajo y comenzó a leer con una voz clara y firme.

Cuando llegaron a la tercer hoja, Hermione no estaba prestando mucha atención. Sólo recordaba lo increíble que había sido Ginny al darse cuenta con aquel mínimo detalle. Pero luego comenzó a recordar los momentos que había pasado con Draco durante las vacaciones. No habían sido tantos, ella no le había mentido aunque había veces que se pasaban todo el día juntos. Incluso habían almorzado en la misma mesa más de una vez. Y hasta había habido una guerra de bolas de nieve.

- ¿Todo esto es lo que falta?- dijo Draco elevando la voz y sacando a Hermione de sus pensamientos mientras miraba las hojas que parecían interminables.

- Sí, todo eso- le dijo Hermione con tono de cansancio.

Draco bufó y siguió leyendo antes de que Hermione pudiera decirle si quería que ella continuara. Apoyó su cabeza en una de las manos y miró la hoja que Draco leía con atención, pero después se aburrió y dirigió la vista hacia el rostro de Malfoy. Era más entretenido que ver cómo pasaban las hojas. Los ojos del chico iban y venían de un lado al otro de cada pergamino y leía rápida y fluidamente a pesar de que aquella no fuera su letra.

La chica había perdido la cuenta de cuánto faltaba para terminar de leer. No había estado escuchando desde hacía un largo rato, aunque a ella no le suponía problema alguno porque ya sabía todo de memoria, y recordaba con precisión cada punto y coma. Además de ya tener todo estudiado, pero se sobresaltó cuando Draco dijo:

- En serio, ¿cuándo fue que escribimos tanto?

- Deja, yo sigo- le dijo Hermione cuando Draco la miró sin ganas de obtener alguna respuesta que de verdad significara algo.

- No es por eso… es que no creo que vayamos a llegar con el tiempo que nos queda…

- ¡Lo sabía!- saltó Hermione abandonando su cómoda posición, con un dedo acusador en dirección a Malfoy y ganándose una severa mirada de Madame Pince- Lo siento- le dijo Hermione mirándola con culpa y cuando la mujer siguió su tarea, ella volvió la vista hacia Draco que la miraba alzando una ceja.

- ¿Disculpa, Granger? ¿Qué es lo que sabías, a parte claro, de todo lo demás?

- Sabía que te burlarías de mi impuntualidad.

- No entiendo por qué lo dices- fingió él incluso con aires de ofendido.

- Claro que lo sabes. Te conozco bastante.

- Ah, ¿sí?

- Sí. Bueno… quizás no tanto, pero te conozco lo suficiente para saber que lo haz dicho apropósito.

- ¿Y qué pasa si lo dije a propósito?

- Nada, pero vienes y te haces el caballero y haces todas esas cosas lindas como correr la silla para que me siente u ofrecerte a leer cuando en realidad sólo estás esperando el momento para burlarte de algo que no hago nunca.

- ¿Algo que no haces nunca? ¿Como ser la persona más adorable del mundo?

- O como llegar un poco tarde.

- 40 minutos tarde, de hecho, señora sabelotodo.

- Es lo mismo.

- No, no lo es para alguien que te ha estado esperando.

Hermione simplemente se limitó a mirarlo.

- Créeme, no lo es.

Ella revoleó los ojos, pero al final dijo:

- Bien, lo siento. Ginny prácticamente me secuestró y tuve que contarle toda la verdad.

- Eres muy mala mintiendo. Ya te lo he dicho.

- Cállate.

- ¿Así que hago cosas lindas?- le dijo al cabo de unos segundos en silencio en que él no se dignaba a seguir leyendo.

- No.

- Tú lo haz dicho, Granger.

- Pues no lo recuerdo.

- Como tampoco recuerdas que sólo soy caballero con las que de verdad se lo merecen…

- Seguiré leyendo- le respondió Hermione indiferente.

- No, no. Sigo yo- dijo él riendo levemente.

- No, lee en silencio y punto. Pero léelo.

Draco revoleó los ojos y se inclinó al lado de Hermione para leer. Al cabo de unas hojas, ella se distrajo con el perfume de Draco, hacía bastante que no le llamaba tanto la atención y no pudo seguir leyendo hasta que él le dijo:

- ¿Puedo cambiar la hoja?

- Sí, claro.

Hermione retomó su lectura un poco perdida pero entendió todo con facilidad al cabo de unos cuantos renglones.

Casi llegando al final del trabajo, ambos estaban recostados sobre sus brazos, más cerca que en cualquier otro momento. El sueño de la tarde estaba haciendo que la tarea de leer se les dificultase aún más, y el sonido monótono de sus respiraciones tampoco ayudaba. Cada vez pasaban las hojas más lentamente y Hermione prácticamente ni leía. Desde que Draco le había preguntado si podía cambiar de página la última vez, lo único que había hecho Hermione había sido mirarlo hasta que él volvió a preguntarle una vez más si podía continuar a la siguiente hoja.

- Sí- volvió a repetir ella-, te estaba por preguntar lo mismo- le dijo disimulando porque Draco se había dado vuelta cuando ella lo estaba mirando.

- Ya es la última- le dijo él más animado.

La tarde pasó lenta, por no decir lentísima. Hermione se había obligado a incorporarse en su asiento y poner atención a lo que leía pero más de una vez se había trabado por varios minutos al momento de redactar una oración y era Draco el que debía continuar. Ella estaba más que distraída y no podía volver a la normalidad. Algo en su cabeza la perturbaba. Quizás debería haberle contado a Ginny todo lo que había hecho con Draco, o quizás no. No sabía qué decisión habría sido mejor pero lo cierto era que ya había tomado una. Aunque de todas formas, no podía evitar sentirse un poco culpable. Sabía que se le pasaría pronto, pero no aquella tarde. Así que agradeció para sus adentros el hecho de que Draco no fuera tan incompetente y pudiera redactar prácticamente solo aquella conclusión que Hermione había ensayado por semanas en su cabeza.

- ¿Te encuentras bien?- le dijo Draco sin rastros de burla en su voz cuando, después de preguntarle cómo podían expresarse, no recibió respuesta de la chica.

- ¿Qué?- le preguntó ella levantando la cabeza que tenía apoyada sobre su mano izquierda.

- Si te encuentras bien.

- Sí, sí… lo siento, hoy creo que no estoy apta para hacer redacciones.

El chico de Slytherin sólo se limitó a encogerse de hombros y le dijo:

- No deberías hacerte problema. Tú hiciste casi todo el trabajo y de hecho, ya casi terminamos.

Al cabo de unos minutos, ambos se encontraban guardando sus útiles y libros. El lugar estaba bastante iluminado, pero el sol ya no entraba por la ventana que tenían en frente y parecía que ambos ya estaban más despiertos ahora que habían entrado en movimiento.

- ¿Qué has dicho para que tu amiga se diera cuenta que le habías mentido?

Hermione lo miró sin expresión alguna y luego hizo una mueca con los labios mostrando que todavía no entendía demasiado. Al final dijo:

- Le dije que tenía que venir a la Biblioteca a terminar el trabajo.

Draco negó con la cabeza y rió casi como cansado.

- ¿Qué?- le preguntó ella sin entender por qué se reía.

- ¿En serio no te diste cuenta que Ginny lo entendería?

- Claro que no, si no, no lo hubiese dicho. ¿Por qué tú también te has dado cuenta?

- Es obvio. Tú no dejas nada para el final. No estarías haciendo el trabajo todavía si no sabías que me quedaría aquí. Hubieses corrido como una loca antes de las vacaciones.

Ella lo miró confundida, ¿por qué él también se había dado cuenta de aquello? ¿A caso la conocían más que ella misma?

- Bueno. De todas formas, no deberíamos haber terminado el trabajo hoy.

- Ya empiezas- dijo él poniendo los ojos en blanco y comenzando a caminar-. Igual no es eso lo que te tiene así- le dio un leve empujón en el brazo para que comenzara a caminar.

- ¿Así cómo?- le preguntó ella mientras lo seguía hacia la salida de la Biblioteca.

- Así de distraída y sin pasión por hacer un ensayo.

Hermione sonrió levemente pero pasados unos segundos, le contestó:

- Es que no he sido del todo sincera con Ginny… ya sabes, me preguntó si habíamos pasado mucho tiempo juntos.

- ¿Y qué le has dicho?- Draco sin querer sonó un tanto desesperado. Como si temiera que Hermione le hubiese contando un secreto confidencial a su mejor amiga.

- Le dije que no.

- Granger, eso está muy mal. Deberías haberle contado que pasamos todos los días juntos desde que nos levantábamos hasta que nos íbamos a dormir- le dijo él sarcásticamente.

- Idiota. Me refiero a que evité contarle un montón de cosas.

- ¿Y?

- Nada, es mi mejor amiga…

Draco la miraba sin comprender lo que ella decía. Probablemente porque nunca había tenido un amigo en el que quisiera confiar todas sus cosas.

- Siento que le estoy mintiendo- continuó Hermione intentando que él al final entendiera algo de lo que ella decía-, bueno… es lo que estoy haciendo en realidad.

- No… sólo le ocultas información.

- Es lo mismo- le respondió ella de mala manera-, le estoy- alzó las manos para hacer el gesto de las comillas- "ocultando información" desde que vi aquella foto tuya.

Draco la tomó por el brazo a Hermione y frenó su andar. Su rostro se puso serio de repente y le dijo:

- No me interesa que sea tu mejor amiga. No puedes contarle eso.

Hermione sintió con la fuerza que se aferraba a ella, no le hacía daño pero si le mostraba cuán desesperado se había puesto de repente y veía cómo le suplicaba con la mirada.

- No lo haré, Malfoy. Te lo he prometido ¿no?

- Sí, es sólo que…

- Sólo que nada. Te lo he prometido y nunca lo contaré, ni siquiera si me lo permitieses. Puedes confiar en mí ¿está bien?- él asintió casi imperceptiblemente aunque igual parecía desesperado- Pero… ¿entiendes a lo que me refiero? Desde que pasamos tiempo juntos- de nuevo el gesto de las comillas- le estoy mintiendo u ocultando información, como quieras llamarlo. Y eso me molesta.

Ambos habían vuelto a caminar y Draco ya la había soltado. En cuanto ella dijo eso, él la miró con recelo y le preguntó:

- Entonces, ¿te molesta pasar tiempo contigo?

- ¡No!- le dijo sin prestar atención al énfasis que utilizaba- Me agrada, pero…- Hermione se detuvo en seco al ser consciente de lo que había dicho, los colores subieron a sus mejillas en cuestión de segundos.

- ¿Pero qué?

- Pero mentirle a Ginny me molesta- la frase salió casi en un susurro debido a la vergüenza que todavía sentía.

- No se puede tener todo en la vida, Granger.

Ella sólo revoleó los ojos sin estar realmente fastidiada. Aunque sí estaba agradecida con él porque no la había molestado con lo que se escapó de su interior.

Cuando llegaron al punto en que sus caminos se dividían, Draco le dijo:

- Bueno… al fin hemos terminado nuestro trabajo, ¿no?

- Eso parece… sólo hay que esperar a que nos den la nota.

Él hizo un sonido afirmativo y se puso sus manos en los bolsillos del pantalón.

- Supongo que es el fin de nuestra tregua- dijo Hermione mirando hacia el piso.

Draco no le contestó en seguida así que ella levantó una mano para estrechar la del chico. Como símbolo de que el acuerdo se había cumplido. Ella escuchó como Draco chasqueaba su lengua así que levantó la vista pero él sólo estaba mirando la mano de la chica que aún continuaba extendida. Draco le pegó en su mano obligando a Hermione a bajarla.

- Saca eso de mi vista, Granger. Todavía debemos hacer el próximo trabajo…

- Oh, cierto.

- Luego veré qué excusa se me ocurre cuando lo terminemos- alzó ambas cejas y comenzó a caminar hacia atrás como lo había hecho la mañana de Navidad, aunque ésta vez con las manos en los bolsillos y una mochila colgada en el hombro-. No quiero comentarios al respecto, pero aunque parezca extraño, Granger… a mí también me agrada pasar tiempo contigo.

Su voz no sólo se había comenzado a escuchar más baja por la distancia que él estaba poniendo, si no que también había ido bajando el tono de su voz, pero no lo suficiente como para que la chica no lo escuchase con claridad. Hermione estaba parada en el lugar viendo cómo Draco caminaba y no tardó mucho más que él en emprender la marcha hasta su Sala Común, pero sin darse cuenta estaba mucho más relajada ahora que sabía que Draco tampoco quería terminar con aquella estúpida tregua que tantos problemas y tantos buenos momentos les había traído. Él había dicho que la próxima vez tendría que pensar una excusa… tal vez ella no era la única que no quería dejar de llevarse así de bien con él. Quizás a él tampoco le gustaría volver a llevarse con ella como antes… y sin la excusa de una tregua de por medio ya no podrían tratarse bien sin admitir que ya no deseaban hablarse como lo habían hecho toda la vida. Aunque Hermione sólo pudo pensar en que ya no sabía cómo volver a hablar de esa manera tan horrible con Draco. Se sintió estúpida al saber todo lo que le costaría admitir en voz alta que no quería dejar de llevarse de esa forma tan particular y nueva con Draco, y luego se sintió estúpida por él también, a sabiendas de que, seguramente, a él le pasaba lo mismo.

Sentía que hacía horas y horas que estaba flotando sobre su escoba en frente de aquella ventana, aunque le era imposible calcular el tiempo. No sentía cansancio alguno tampoco, simplemente creía haber estado por horas allí. Draco estaba seguro que no había generado ningún hechizo desilusionador y tampoco se encontraba bajo alguna capa de invisibilidad, pero a pesar de todo aquello, él era completamente invisible para la chica que lloraba detrás del cristal.

Draco voló hacia adelante, tratando de acercarse lo que más podía a Hermione. Todo era como aquella mañana a principio de año. Vio cómo la chica abría la ventana para inspirar aire fresco y él finalmente se animó a decirle algo.

- Granger- la llamó, pero la voz no salió más allá de su cabeza.

Lo intentó varias veces seguidas, incluso cambiando las palabras y hasta llegó a llamarla por su nombre de pila, pero nada de lo que él hacía funcionaba. Se acercó tanto que podía escuchar la respiración de la chica y los leves sollozos que ella no podía evitar. No sabía por qué lloraba, no tenía idea de por qué no podía verlo, pero lo que más lo desesperaba era que él no podía hacer nada por evitarlo. Se sentía impotente y frustrado por no poder consolarla. No quería verla así, ni podía.

- Hermione…- volvió a repetir en un susurro inclinándose sobre su escoba.

Al final, Draco estiró su mano para tratar de secarle una mejilla del rostro, y aunque lo hizo sin ninguna esperanza de lograrlo, en cuanto la mano rozó la piel de la chica, sintió el calor que se siente al salir del hechizo desilusionador. Hermione parpadeó un par de veces aún con lágrimas en los ojos y lo miró directamente a los ojos.

- Malfoy- le dijo ella sin moverse del lugar también susurrando y con la voz entrecortada.

Abrió los ojos de golpe completamente asustado por aquel sueño. No sólo era triste si no que también era inesperado. Era demasiado extraño el sentimiento que le había generado aquello. Draco se despertó deseando no ver nunca más a Hermione llorando de esa forma. Hacía meses de aquella mañana, pero ahora todo era diferente. La primera vez, la real, no había sido nada comparado con el sueño. Claro que se había sentido mal por Hermione y no quería verla así, pero desde aquel día, ella había comenzado a importarle más y si bien hacía meses que no la había vuelto a ver llorando, no quería volver a hacerlo. Draco bufó y se dio vuelta completamente fastidiado, dispuesto a volver a dormirse. No podía creer las estupideces que podía llegar a soñar y sin duda alguna, cuánto podía afectar una mísera charla. Aunque para ser sinceros, no habían tenido una sola charla. Habían sido muchas desde aquella vez que él la había visto llorando en la ventana.


Holaaa! Bueno espero que les guste, se que no es largo pero mi muñeca me estuvo matando los ultimos dias! asi que realmente lo siento muchooo u.u de todas formas, quede bastante satisfecha, no es woooow que capitulo, pero me gusto el final... supongo JAJAJA muchas gracias de nuevo a todos los lectores y nuevos favoritos, ya saben que todos son bienvenidos en mi fic! Gracias tambien por todos los comentarios :) Un beso y feliz Navidad para todoos!