¡Hola mis niños y mis niñas!

¿Cómo han estado?

¿Qué tal pasaron su Noche Buena y Navidad?

Yo la pasé genial. La cena resultó siendo un éxito rotundo y le gustó a toda mi familia.

Hoy no puedo quedarme mucho rato frente a la máquina… estoy con una gripe de la peores que me han tocado y mi mamá querida me ha mandado a mi camita a descansar. Ayer he estado volando de fiebre y no podía ni levantarme de mi camita. Así que hoy debo ser más bien breve.

Por eso lo dejo ya con la actualización.

A verdad, antes de que se me olvide… ¡Feliz Año Nuevo a todos!

Capítulo 28

A la mañana siguiente, cuando Sakura abrió su libro de oraciones, de adentro de él cayó un pedacito de pergamino en el cual estaba dibujado un corazón alado. ¡El caballero de Corazón Leal le había mandado una señal! ¿Pero cómo había logrado poner el pedazo de papel dentro del libro?

La noche posterior, mientras Sakura mezclaba los naipes cartas para distraerse jugando un solitario, había aparecido otro papel con la figura del corazón alado. Durante el resto de la semana, otros pedazos de papel con ese mismo dibujo habían ido apareciendo en los lugares más inesperados: en su cesto de costura, dentro de un zapato, en el bolsillo de un vestido, debajo de la almohada. Feliz, ella guardaba los dibujos entre las páginas del libro que contaba las aventuras del caballero de Corazón Leal.

Pero el misterio continuaba.

¿Quién colocaba los mensajes entre sus pertenencias personales y quién era el galante caballero?

El período de Adviento terminó a medianoche en la víspera de Navidad, cuando la primera de las tres misas tradicionales fue rezada en la capilla. El lugar estaba extrañamente muy bien iluminado y caliente y, a pesar de la hora tardía, todos los habitantes del castillo y todos los invitados se habían reunido para celebrar el nacimiento del niño Jesús con cánticos y oraciones.

Sakura intercambió una sonrisa con Kakashi, quien se encontraba a su lado, y después miró a su alrededor. Avistó a fray Naruto rezando en la parte más oscura de la capilla y, para variar, él traía la cabeza descubierta. Sakura notó que el cabello del monje había crecido bastante desde que lo había visto por primera vez. Al final de la misa, fray Naruto le dirigió una de sus maravillosas sonrisas antes de salir por una puerta lateral de la capilla en medio de un grupo de hombres protegidos del frío con capas oscuras.

Desde el día anterior estaban llegando de las propiedades vecinas, para el torneo y la fiesta de casamiento, grupos de caballeros acompañados por sus familias y criados. Al principio sir Fugaku había protestado por tener que gastar dinero dando hospedaje a tanta gente. Pero al ver que su reputación mejoraba ante los ojos de los nobles locales, dejó de lamentarse.

La segunda misa de Navidad, al amanecer, celebró la llegada de los pastores al establo donde Jesús había nacido, en Belén. Después de la misa, la señora Conroy y diversas criadas sirvieron sidra caliente a todos los que se dirigieron al salón. La tercera misa sería rezada en medio de la mañana y poco después del "amén" final, Talbott serviría la comida que las cocineras estaban preparando hacia días.

Por primera vez el salón había asumido una apariencia alegre. Las dos enormes chimeneas del aposento estaban encendidas, sin economizar mezquinamente la leña. Ramas de pino y muérdagos adornaban las paredes. Las mesas ya estaban puestas. Dos juglares tocaban sus laúdes y cantaban pues uno de los invitados, lord Jeffrey de Brownlow, había traído sus músicos. Sir Fugaku caminaba inquietamente, riendo y conversando con todos, sin darle la menor indicación de que sentía la falta de la presencia de Sasuke.

Sakura buscó a Naruto, pero no lo encontró. Dentro de algunas horas estaría casada con sir Fugaku y el monje se iría de Konoha para siempre. Tal vez fuese mejor así, reflexionó Sakura, con lágrimas en los ojos. En los últimos tiempos, se había apegado demasiado al fray Naruto; el problema era que él jamás podría ser suyo, pues ya pertenecía a la Iglesia.

Aproximándose a una ventana, miró afuera. Varias tiendas habían sido armadas en el área en frente al castillo, para albergar a los invitados. En lo alto de cada tienda flotaba una bandera con el blasón de su dueño. Había banderas con leones, osos, rosas, lirios, halcones… pero ninguna traía el diseño que Sakura quería ver: un corazón rojo ladeado por alas; el blasón del caballero de Corazón Leal.

-¿Está feliz, milady?-preguntó Kakashi, aproximándose-Fuiste tu quien tuvo la idea de realizar este torneo ¿Cierto?

-Si.

-¿Por qué estás con esa carita triste, entonces? Más de doce nobles vinieron para participar del torneo en tu honor.

-No estoy triste, Kakashi. Apenas esperando…

-¿Esperando qué? ¿Que algún galante caballero salte de las páginas de los libros que te gusta leer para participar en el torneo?

Sakura tragó en seco. El sargento era demasiado astuto. Debía tener cuidado para no dejar translucir que Kakashi había acertado. Colocando una falsa sonrisa en los labios, respondió.

-Si, es así. Y también me gustaría que dos dragones apareciesen, de preferencia esos que sueltan fuego por la boca. Podríamos domar a uno de ellos y usarlo para adornar la chimenea principal… Ahora, si me das permiso, voy a circular entre los invitados para ver si alguno de ellos necesita algo.

En la pequeña antecámara del salón, Naruto examinó el lacre de la carta que un mensajero acababa de entregarle. Al reconocer el monograma de fray Ebisu impreso en el lacre, soltó una exclamación de sorpresa y se apresuró a leer la carta.

Mi querido Naruto,

Espero que esta carta te encuentre gozando de buena salud.

Si el mensajero pudo localizarte y estás leyendo estas líneas en la comodidad del castillo Konoha, imagino que lady Sakura Haruno también está allí. Y fue exactamente por eso que decidí escribirte.

Cuando viniste al monasterio de San Hugo, en la primavera, estabas lleno de buenas intenciones y de amor a Dios. Pero tu corazón estaba lleno de dolor; ni las oraciones, ni el trabajo arduo, ni los ayunos y las penitencias consiguieron darte la paz y la alegría que tanto necesitabas.

Estás lejos del monasterio hace varios meses y he estado rezado para que la distancia y el tiempo le hayan hecho bien a tu espíritu. Si en este momento comprendiese que tu vida ya no debe ser vivida aquí en el monasterio, sino al lado de lady Sakura, entonces es eso que lo el Señor deseas que hagas.

Por ese motivo te libero, desde ya, de todos tus votos: los de pobreza, castidad y obediencia y de todas las reglas de la orden de San Francisco. Te libero también del voto de silencio. Si lady Sakura estuviese dispuesta a aceptarte como marido y si puedes tomarla como esposa de manera honrada, les doy a ambos mi bendición y hago votos de que tengan juntos una vida larga y feliz, protegidos y guiados por el amor de Cristo.

Esta carta fue escrita de mi propio puño y letra el veintiocho de noviembre del año de mil quinientos veintiocho de nuestro Señor. Que la paz de Dios esté contigo.

Fray Ebisu

Naruto releyó la carta, por miedo a haber interpretado mal las palabras del superior del monasterio. Cuando tuvo la certeza que fray Ebisu realmente lo había desvinculado de la vida religiosa, en un gesto de absoluta comprensión y generosidad, sintió que un gran peso era quitado de sus hombros. ¡Qué Dios bendijese a fray Ebisu, pues por el amor de la joven francesa Naruto había llegado a pensar en abdicar su propio honor y raptarla! Pero ahora tenía en sus manos el permiso para seguir los impulsos de su corazón.

Se sintió tentado de entrar al salón y gritar que amaba a Sakura, pero se contuvo a tiempo. Armar un escándalo solamente serviría para alborotar a los invitados, despertar la furia de sir Fugaku y lanzar una sombra sobre el honor de Sakura. Mejor seguir adelante con el plan que había pensado el primer día de Adviento. Mañana tendría una oportunidad de conquistar el corazón de su amada en el campo de honor.

Temiendo que a felicidad que sentía lo estimulase a hablar con Sakura y a revelarle su verdadera identidad, Naruto abandonó la fiesta de Navidad y volvió al campamento secreto de Shikamaru en el bosque.


La fiesta de Natal terminó temprano, pues todos querían descansar y dormir bien antes del torneo. Sakura, que no aguantaba más ser besada por sir Fugaku frente a los invitados, fue la primera en retirarse del salón, alegando que necesitaba muchas horas de sueño para estar bonita para su novio al día siguiente.

Al entrar en su cuarto, se llevó un susto al ver a Pip arrodillado al lado de la cama.

-¡Pip! ¿Qué está haciendo aquí?

-Oh... Buenas noches, milady. Yo no… no esperaba que viniese a acostarse tan… tan temprano-balbuceó el chico, avergonzado.

-¿Por qué estás arrodillado ahí? ¿Pusiste algo en mi cama para asustarme? ¡Pues no le tengo miedo a los sapos!-bromeó Sakura-Vamos, déjame ver qué escondiste debajo las mantas.

Apartando a Pip con gentileza a un lado, ella levantó las mantas y la sabana y encontró un paquetito amarrado con una cinta roja.

-¡Pip, qué sorpresa tan agradable! ¡Me trajiste un regalo! Pero te adelantaste, pues la tradición dice que los regalos deben ser dados en el día de Reyes.

Con vergüenza por haber sido atrapado, el chico explicó.

-El presente no es mío, milady. Yo solamente vine a traerlo.

Dentro del pequeño paquete había un pergamino con el dibujo del corazón alado y una alianza de oro en la cual estaban grabadas las palabras "Pensez à moi"... "Piensa en mí".

-¿Quién te mandó a traer esta linda alianza para mí, Pip?-indagó Sakura, con voz temblorosa de emoción.

-No puedo contarle, milady. Juré que guardaría el secreto. Lo siento mucho, pero…

-Muy bien, te entiendo. Dime sólo una cosa, Pip. ¿El caballero de Corazón Leal es bonito?

-Como no soy mujer, no sé decirle si es bonito o feo. Pero puedo asegurarle que es el mejor hombre del mundo y que la ama mucho.

Cuando Pip la dejó sola, Sakura se probó la alianza, que le calzó perfectamente en el dedo medio de la mano izquierda. Observando su propio reflejo en la estrecha franja de oro, lloró de alegría.


¡Turno de los spoilers! Cada vez nos acercamos más al final de la historia… así que no estaba muy segura de que spoilers poner. Espero que les gusten.

¡Eso mismo, idiotas, aplaudan! Aplaudan y muéranse de envidia porque he conseguido una mujer bonita, además de rica, para satisfacerme en la cama pensó sir Fugaku con maldad.

Fray Naruto es un hombre que mantiene su palabra, milady. El prometió ser tu acompañante hasta el día de tu casamiento ¿Cierto? Bien, el día de su casamiento llegó, por eso él se fue.

De repente, como si fuese alcanzada por un rayo, se dio cuenta de que el más noble caballero del mundo era uno que usaba un simple hábito de monje y que sólo tenía sandalias para proteger sus pies del frío.

¡Y, con ustedes, las respuestas a los reviews!

tiny lizard: No desesperes linda, que ya llegué yo. Espero que te guste el capítulo. Besos de crema pastelera.

ikari-cheen: ¡Reina! ¿Por dónde andabas? Te he echado de menos… pero lo bueno es que ya estás aquí. El torneo promete, sobre todo por el hecho de la boda de Sakura será inmediatamente después. Besos de frambuesa.

Aika Kuso: ¡Linda! ¡Te extrañé horrores! Ya estaba pensando que habías dejado de quererme… Qué bueno que te hayan gustado los últimos capítulos; justo son en donde Naruto (¡por fin!) se decide a pelear por Sakura. Hola Natsuki Esmeralda Gonzalez de La Rosa Hernandez, espero que a ti también te esté gustando la historia y continúes por aquí más seguido. La canción es bonita, sobretodo la parte del niño Jesús. Besos de caramelo.

kidloco: Espero que disfrutes tus vacaciones… las mías están a mil años luz de distancia, así que tendrás que contarme que tal lo pasaste. La verdad es que escogí a Shikamaru como hermano de Naruto por el hecho de que es uno de sus amigos más confiables, a pesar de ser un vago de primera siempre puedes contar con él cuando lo necesitas. Por eso fue el elegido para ser hermano mayor del rubio. Besos de cherry.

Antotis: Con fe. Como dices, hasta ahora todo está saliendo muy bien… y esperemos que continúe así. Ag. Cuando Sakura besó a Fugaku me dio un súper asco tremendo. Pero logró su cometido. Besos de limón.

OOANDISAOO: Si reina, nuestro Naruto va a dejar de ser monje. Por fin. Lo de mudarme por mi cuenta es algo que me gustaría hacer… pero, honestamente, lo veo demasiado difícil. Perú es un país precioso; lleno de paisajes hermosísimos, comida mucho más que deliciosa, lugares mágicos y maravillas en cada esquina. La geografía es sorprendente, tenemos uno de los mares más fríos que existen, los Andes con nevados muy hermosos y la impresionante selva; el lago navegable más alto del mundo, las mejores dunas para hacer deportes de aventura, los cañones más profundos de América y del mundo y un largo, largo etc. Todo en uno. Este año quiero viajar por la costa norte de mi país, a visitar las Tumbas Reales del Señor de Sipán; conocido como el Tutankamón de América y me encantaría visitar la Reserva Nacional del Manu, que es en plena selva. Pues yo ya soy mayor de edad; tengo 21 años y en unos meses más cumplo 22, soy Guía Oficial de Turismo y ya me gradué de la universidad. ¿De verdad me hacías en el colegio? ¡Que linda! Besos muy míos.

Chiaki-chan13: Tranquila linda, que tus deseos se harán realidad. Shikamaru es un encanto, la verdad es que no podía imaginarme a otro en el lugar del hermano de nuestro rubio. Tengo uno o dos oneshots en la pluma; pero definitivamente los voy a terminar para poder postearlos. No reina, el tiempo que les dedico es de todo corazón, yo también les doy muchas gracias por darse el tiempito de leerme. Besos de manzana acaramelada.

Solei Dantes: ¿Qué tal te fue en el viaje, reina? ¿Cómo sobreviviste sin internet? Yo no podría hacerlo… me moriría si no entro al menos un rato al día para revisar el correo y el facebook. Gracias por acompañarme todo el año linda, tú también hiciste mi año muy dulce. Besos de dulce de leche.

CrOnIcAs DeL hUrAcAn: De verdad cari, piénsate bien lo de ser investigadora. Yo también adoro escribir, pero es muy difícil que vaya a vivir de esto, por mucho que me encante. Cuando me pase por tu perfil, me fije que tenías dos historias. ¿La que decías es una de esas? ¡Odio la mili! ¡Se ha llevado a mi Rain! Con calma reina, que cuando todos salgan de la mili van a estar con las energías recargadas y un cuerpo inmejorable. Eso vale la pena la espera. Cari, todos los halagos son de corazón y no, no me ofendo. Ya no me he puesto a cantar, cambié mi ringtone para evitarme una vergüenza. No te puedo dar adelantos reina, pero sip, nuestro Naruto va a ser libre y se pondrá de lleno a conseguir a Sakura. Yo tengo la costumbre de comprar todo con anticipación, cuanto antes mejor. Es por una manía que tengo de tener todo perfectamente arreglado. Besos de chocolate.

Azkaban: Se que Shikamaru no se parece mucho a Naruto, pero es muy confiable; sabes que siempre estará cuando lo necesites, eso me motivó a ponerlo a él y no a otro. Yo también me muero de ganas de que Naruto hable de una vez, se ha pasado mucho en silencio. Sakura fue muy astuta al momento de convencer a Fugaku, así se da más tiempo para que el rubio la pueda salvar de las garras de los Uchiha. Yo también adoré la escena de Kakashi, es que ese hombre es un encanto encantador. Esa canción es hermosa, no sé quién es el autor pero también me gusta la versión de Michael. Besos de algodón de azúcar.

Andreina: Reina te extrañaba. ¿Por dónde estabas? Sasuke, Sasuke… él todavía tiene un momento muy importante en la historia, uno que nos podrá el pelo de punta a todas. Pero nuestro rubio lindo nos defenderá del emo sifilítico. Besos de fresa.

Ahora sí, yo me despido.

Besos para todos.

Cami Sky

Mami de CrOnIcAs DeL hUrAcAn