Bueno aquí sigo con los últimos capítulos que faltan. Espero que os guste este porque, a partir de este capítulo, viene ya la recta final.
CAPITULO 28
Después de la degustación de un arroz un tanto cuestionable, no hubo mucho tiempo para hacer ningún tipo de sobremesa aunque, si dependiese de Kate, sí la hubieran hecho, y le habría contado todo de una vez pero creía que aún era demasiado pronto. James parecía no haber tenido ningún tipo de amago de recuerdo y soltarle todo lo que quería soltarle así…de sopetón, no sabría como iba a reaccionar. Después de la marcha de Sam y, sobre todo, después de la pequeña charla de Cassidy no habían hablado mucho o mejor dicho….James no había hablado mucho, era Kate la que no paraba de contarle esos recuerdos de infancia que la visita de su padre había despertado en ella. James la miraba fascinado y simplemente escuchaba tomando buena nota de todo, le parecía increíble que una mujer que apenas conocía se abriese ante él así. Juraría que era de las típicas cripticas de las que tienes que hacer una investigación en toda regla para poder empezar a conocerlas mínimamente. Pero ahí estaba hablando por los codos mientras él ya la miraba divertido.
- ¿Qué?- preguntó Kate
- Parece que te han dado cuerda Pecosa- dijo sonriendo Kate no pudo evitar devolverle la sonrisa.
-Ya…bueno es que todo esto me ha traído muchos recuerdos. Aunque no todos los recuerdos son lo buenos que me hubiera gustado que fueran- dijo tímidamente. No sabía si hacerlo pero ante la duda no se amedrentó. -Podríamos cambiar un poco los papeles y ser ahora tú el que me cuente algo de tu vida porque lo único que sé es que eres un detective ligón enganchado a la casa de la pradera- ya está…..lo soltó. James apartó la mirada y Kate ya esperaba la peor de las reacciones. Los ojos de James se volvieron a posar en ella.
-Bueno…no es que te haya puesto una pistola en el pecho para que me cuentes todo eso- El rostro de Kate se ensombreció levemente pero ¿Qué se esperaba? - quien sabe….puede que cuando vuelva del curro esta noche podamos jugar a un juego para conocernos un poco mejor- siguió James ahora sonriendo al ver el cambio de gesto en Kate. - Al menos espero que la cena sea algo mejor que esa cosa que hemos comido- dijo haciendo un gesto raro
-¡Eh! No ha sido culpa, si hubieras llegado antes el arroz hubiera estado mejor- dijo a la defensiva pero sin dejar de sonreír. Esto parecía ser un adelanto importante, aun no sabia cuando iba a empezar a recordar si es que algún día lo hacia…pero desde luego esto iba por buen camino y si no recordaba por si mismo estaba convencida en hacer lo necesario para ayudarle y si eso significaba descubrirle todo el pastel sin paños calientes… lo haría. Era demasiado duro para ella estar con él y no poder hablar tranquilamente de todo lo que habían vivido juntos y sobre todo de todo lo que sentía hacia él. Tuvo la oportunidad de decírselo en su momento y no lo hizo pero esta segunda oportunidad no la iba a desperdiciar.
-Será mejor que traiga algo de camino- Kate se levantó y comenzó a recoger la mesa, al poco tiempo James se levantó para ayudarla. Le miró sorprendida.
-¿Qué?- dijo encogiéndose de hombros.
-Nada, es que todos estos días no has ayudado mucho en estas cosas.
- Que quieres que te diga… soy un detective ocupado y soltero que no tenía que preocuparse de fregar porque sobrevivía a base de comida precocinada, que viene con su platito de plástico y todo dijo mientras se remangaba dispuesto a dar un repaso a los platos. Kate le miraba alucinada pensando en que probablemente las cosas hubieran podido ser así jugando a las casitas en la isla. No dejó de sonreír cuando se equipó con un trapo de cocina dispuesta a secar los platos que James lavaba, Kate le miró.
-Bueno lo haremos juntos….somos un equipo ¿no?- Ahora James la miraba fijamente, Kate se había dado cuenta y le miraba con la misma intensidad.
-Eso parece- respondió él volviéndose de nuevo hacia el fregadero. No paraba de darle vueltas. Tenía que decirla lo de la tienda de armas, debería saber que el cabrón de Wayne ahora estaba armado y si tenía intención de matarla lo haría sin pestañear. Además sabía que, aunque Kate le prometió que no volvería a salir, sabía que sí lo hacía y si por algún casual su camino se cruzase con el de Wayne….no quería ni pensarlo. No la iba a hacer gracia, eso lo sabía pero no había otra opción. -Tengo que decirte algo...- Kate dejó lo que estaba haciendo y le miró. -… ese Wayne…no sé exactamente lo que busca pero está aquí y, al parecer, se ha armado hasta los dientes- Kate bajó la cabeza porque sabía exactamente lo que pretendía Wayne.
-No hay que ser muy listo para saber lo que quiere- dijo con tristeza.
-Pues no lo va a conseguir, porque no sabe donde estás así que seguirá buscándote por todos sitios pero nunca te encontrará, así que hazme el favor de dejar de salir a la calle.
- Pero si yo…-James la dirigió una mirada que decía abiertamente un'' que no cuela monada'' con lo que Kate no pudo competir. -Está bien.
-Eso está mejor…. Mira tengo que volver a comisaría…hemos estado en la tienda de armas donde ha adquirido su pequeño arsenal…aun no es seguro pero la descripción que nos han dado es prácticamente idéntica a la de Wayne- se quedó pensativo.
-¿Qué pasa?-pregunto ahora con cierta preocupación.
-Es que el otro día se me acercó un pirado diciendo que le había visto con un tipo y que, por lo visto, ahora vive en los muelles. No sé algo me huele mal…puede que tengamos a algún maldito chivato pero no te preocupes porque nadie sabe que estás aquí excepto tu padre. Luego Miles y yo nos acercaremos otra vez por allí a ver si vemos a ese viejo pirado y puede que investiguemos un poco más por esa zona…quien sabe…lo mismo hay suerte y le trincamos.
- No quiero que vaya- Dijo Kate con rotundidad.
- Pero¿ que dices?. Por si no te has dado cuenta….es mi trabajo
-Ya pero tú mismo has dicho que esta armado y te aseguro que es peligroso.
-No me va a pasar nada… además voy con mi compañero. Me he visto en peores que esta te lo aseguro- dijo esta vez cogiendo su arma y acercándose a la puerta. -No salgas- Kate parecía perdida en sus propios pensamientos. Recordaba perfectamente como fue la última despedida que tuvieron. Cuando Sawyer se ofreció ante esa gente que les perseguía por salvar a Walter, Carole y Aaron. Recordaba el dolor intento que sufrió en el pecho cuando vio como la miraba al decirla '' Es Aaron'' esa mirada olía a una despedida irremediablemente para siempre porque ambos sabían como acabaría todo eso. Mientras la furgoneta se alejaba veía como, poco a poco, Sawyer se acercaba hacia esa gente hasta que se paró y se dio la vuelta. Kate le miraba aunque las lágrimas la nublaban la visión pero sabía que la estaba mirando así que dijo lo que tenía que haberle dicho con palabras en su día…. ''Te quiero'' dijo susurrando mientras las lágrimas no dejaban de precipitarse por su rostro. Vio como sonreía levemente y una leve sonrisa se dibujó en su cara mezclada ahora con las huellas faciales del dolor que suponía esa separación….otra separación, y puede que la definitiva….era su respuesta…la misma que la dio esa noche en la jaula. Y otra vez tenía que verle marchar….en el helicóptero por la dichosa gasolina para que el resto pudiese llegar al carguero y, ahora, para salvar a las únicas personas que podía considerar su familia y para ayudar a Walter con la esperanza de que pudiera arreglar todo esto. No podía evitar pensar que podía ser posible que lo malo que pasó en esa otra dimensión pudiese pasar también en esta.
- ¿Me has oído?- dijo James desde la puerta en tono casi en tono imperativo.
-Sí- respondió ella saliendo de su particular letargo - voy contigo.
- ¡¿Estás loca? ¿Qué quieres que te pille Wayne? ¿O prefieres que mi compañero te detenga para que pases mucho tiempo a la sombra?. No puedes ir y aunque pudieras no te dejaría.
- Claro…llevo años huyendo y ahora soy tu particular dama en apuros. Soy más que capaz de ayudarte en esto.
-¿Pero es que no entiendes que mi culo también está en peligro?...como se enteren que te tengo en mi casa se me cae el pelo y lo que es peor…ese cabrón se saldrá con la suya y tu acabarás pudriéndote en la cárcel, tendrás una compañera llamada Marga La Larga y no podrás darle la espalda por su ya cuestionable sexualidad… ¿es eso lo que quieres? Piensa en tus padres…Joder confía un poco en mí- Kate mantuvo silencio sin saber como rebatir todo eso porque, en el fondo, sabía que tenía razón pero tenía miedo. Miedo a que la historia se repitiese. - No hagas ninguna tontería Kate…llegaré de una pieza y podremos tener esa pequeña conversación que tanto te interesa… hasta luego- Kate seguía sin decir nada, él esperó a una pequeña contestación o incluso una simple confirmación de que había captado el mensaje pero no hubo nada, Kate parecía haber encontrado algo muy interesante que mirar en el suelo así que James simplemente se dio la vuelta y abrió la puerta dispuesto a salir.
- !James!- dijo Kate de repente, lo que provocó que James se diera la vuelta sorprendido porque ya no esperaba contestación. – Espera- Kate se acercó a él, puso sus manos a ambos lados de la cabeza de James y le besó con urgencia permitiendo que una pequeña lágrima fugitiva se escapara de uno de sus ojos. James estaba más que sorprendido pero respondiendo a ese beso sin dudarlo. Desde que ella llego a esa casa y más especialmente después de lo ocurrido cuando le estaba curando la herida de la cabeza en el baño, había sentido algo muy fuerte por ella y era algo irracional tener un sentimiento tan fuerte por una persona que acabas de conocer…era como si la conociera de toda la vida. Era una sensación muy rara.
- ¿Ha que ha venido eso?- preguntó él intentando recuperar la cordura.
- ¿Ahora me vas a negar la atracción que hay entre nosotros?- respondió sonriendo. Pero él no respondía, estaba ahí de pie a escasa distancia el uno del otro.
- No- Dijo apartándose levemente. A Kate le cambió la cara….definitivamente había ido demasiado lejos pero en esa situación no podía reaccionar de otra manera. -Tienes razón….no puedo negarlo- dijo cogiéndola suavemente la cabeza con intención de atraerla hasta él para que sus cuerpos se fundieran a través de sus labios. El beso no fue excesivamente largo pero fue totalmente impetuoso y lleno de necesidad. Se separaron y James la miró. -No sé que me has hecho Pecosa…-Kate sonrió ampliamente.
-Podría decir lo mismo James. No importa como nos hayamos conocido o durante cuanto tiempo…estoy segura que sí existieran otras vidas esto podría ser nuestra constante. Sin importar nada más.
-Yo no creo en esas chorradas del destino.
-Creerás- respondió Kate -… te lo aseguro.
- Bueno tengo que irme ya… Kate asintió mientras se agarraba a la puerta que ya estaba abierta cuando, sin darse cuenta, James se volvió a dar la vuelta para darla un pequeño beso - este de propina- dijo lanzando una peligrosa sonrisa cargada con doble de hoyuelos. James finalmente se marchó dejando a Kate apoyada en la puerta sonriendo.
No tardó mucho tiempo en llegar a comisaria…por extraño que pareciese a esas horas no había demasiado tráfico. Una vez llegó Miles y él se dirigieron a la zona de la dichosa tienda que acababa de armar a un maldito cabrón homicida. Desde luego los permisos de armas en este país eran una autentica mierda, cualquiera podía tener esos permisos. La cuestión es que no tardaron nada en llegar a esa tienda otra vez aunque ahora no había ni rastro del viejo ese. Entraron esta vez con una foto de Wayne ya que el otro día solo tenían la vaga descripción del dueño de la tienda de armas. Necesitaban confirmar su identidad para no perder el tiempo. Ya dentro de la tienda le enseñaron la foto y definitivamente era Wayne así que les estaba haciendo una lista detallada de todo lo que se había llevado. El teléfono de Jim comenzó a sonar miró la pantalla después a Miles que, aunque en principio le miró extrañado, seguía hablando con el tío de la tienda así que decidió salir fuera para hablar.
- Que pasa cielo ¿tienes un antojo?- dijo sonriendo
- No, es que me aburro…no hay mucho que hacer por aquí aparte de ver la televisión.
- Bueno pues que ni se te ocurra montarme una fiesta en casa que ya se sabe como acaban esas cosas- Kate reía como pocas veces la había escuchado - ¿Dónde estas? ¿Habéis averiguado algo?
- Estamos cerca de los muelles y de momento no tenemos nada importante- dijo dejando de lado lo de las armas. Lo único que necesitaba era que se pusiera nerviosa e hiciera alguna estupidez.
- Vale… llámame si hay algo.
- No te preocupes, pero no me llames mucho porque no quiero tener a Miles encima de la chepa preguntándome quien me llama- dijo apoyándose en el coche
- No te molestaré mas- dijo riendo - eh… James.
- ¿Si?
- Ten cuidado ¿vale?- dijo preocupada.
- Lo tendré, hasta luego.
- Hasta luego- Respondió ella. James colgó el teléfono y se lo guardó en el bolsillo del pantalón con una sonrisa en el rostro. Notó como un pequeño destello alcanzaba sus ojos. Miro para todas partes intentando averiguar de donde venía. No lo dio mucha importancia porque había un par de los típicos críos de barrio jugando en la calle. Estaba apoyado en el coche pero en el momento de incorporarse dispuesto a volver a la tienda notó un dolor inmenso en uno de sus hombros. Le habían disparado pero no había escuchado ningún disparo por lo que se dio cuenta de que, el muy cabrón, había comprado al menos un arma con silenciador. En cuanto se dio cuenta del disparo se giro para intentar ver desde donde le habían disparado pero cayó desplomado al suelo Golpeándose violentamente la cabeza al aterrizar contra el asfalto.
''Al parecer ese tío se ha armado a conciencia'' pensó Miles mientras se dirigía hacia fuera dispuesto a tomar el pelo a Jim por esa llamada. Lo mismo le había hecho caso y el tema con Dana iba hacia delante. Cuando salió de la tienda se lo encontró tirado en el suelo, al lado de la puerta del copiloto esto era acojonante ¿nadie había visto a un hombre tirado en el suelo?. Aunque era normal porque no era una zona muy transitada de la ciudad.
-¡ Jim¡- pero no respondía -¡maldita sea!- no sabía si llamar a una ambulancia o llevarle el mismo al hospital. No parecía muy grave…tenía una bala en el hombro derecho pero le preocupaba mas el hecho de que estaba inconsciente. Así que no se lo pensó dos veces, le metió como pudo en el coche, puso la sirena y aceleró el coche al máximo como en la típica persecución policial que suelen verse en las películas.
-¿Detective Straume?. He atendido a su compañero. Ha recibido un tiropero ha habido una pequeña complicación para extraerla porque no había orificio de salida pero ahora mismo está estable.
- Estaba inconsciente- dijo Miles a modo de pregunta.
- Sí, ahora lo está más por la medicación que le hemos dado, de momento necesita descansar. Y cuando despierte veremos si ese golpe ha hecho de las suyas.
- ¿Pero se pondrá bien?- preguntó ahora mas preocupado
- Normalmente en estos casos al día siguiente están como una rosa así que no debería preocuparse, probablemente mañana le demos el alta si no hay ningún problema serio. Su compañero no tiene ropa porque hemos tenido que cortarla.
- Claro…iré a su casa y traeré algo- dijo Miles más tranquilo. Suspiró aliviado - Gracias Dr. Shepard.
- De nada… y llámame Frank- dijo el médico.
Kate estaba inquieta, cuando habló con James notó como si la estuviera ocultando algo y eso no le gustaba. Estaba en la cocina tomándose un café cuando escucho las llaves en la cerradura de la puerta.
-Por fin estás aquí pensé que…- dijo aliviada. Aun no era noche cerrada pero sabía que James no solía llegar tan tarde. Y con las mismas la frase se quedó a medias al ver ahí plantado a Miles que la miraba como si la hubiera salido otra cabeza
-¿ y tú que coño haces aquí?- preguntó anonadado. En principio Kate no sabía que decir.
-James me deja estar aquí. Él cree que soy inocente…por favor no se lo digas a nadie o su carrera se va a la mierda.
- Tú eras la de la llamada ¿no?- Kate asintió - pues tranquila…no se lo voy a decir a nadie, yo también pienso lo mismo que Jim.- Kate ahora respiraba mas tranquila hasta que se dio cuenta.
-¿qué haces tú aquí? ¿Dónde esta James?- preguntó sobresaltada.
-Jim está en el hospital…no te pongas nerviosa no es nada grave solo es un balazo…le encontré inconsciente pero mañana estará como nuevo.
-Quiero verle- afirmó como si fuera un mandato mas que una petición.
-Lo siento, pero va a ser que no- Kate cruzó los brazos a la defensiva. Mírame todo lo mal que quieras pero no vas a ir allí…si Jim se entera de que he dejado que te arriesgues y arriesgues toda la investigación…. Me mata. Hazme caso, está bien solo he venido a por algo de ropa. Mañana en cuanto despierte te ponemos al corriente de todo.- Kate al principio no parecía muy convencida pero finalmente cedió y dejo que Miles se fuera solo y esperaría noticias. Todo esto no se la daba bien pero no es que tuviera muchas mas opciones.
La leve luz de una farola entraba por la ventana de la habitación del hospital Saint Sebastian. Abrió poco a poco los ojos intentando descifrar donde coño estaba. Estaba en una cama de hospital. Miró a la derecha y vio a Miles medio tirado en una butaca que había en la esquina.
-Eh…bella durmiente-dijo en alto sobresaltando a Miles
- Estás despierto- dijo intentando desperezarse - bien…así me puedes explicar que hace Katherine Austen en tu casa- Jim se sorprendió.
-¿Y a que has ido a mi casa?
-Fui a coger ropa porque aquí los matasanos te la han destrozado para curar una heridita de bala- dijo sonriéndole de forma sugerente - y ¿Qué pasa con Austen?
-¿Qué pasa con ella?- Respondió molesto ante la insinuación.
-No se dímelo tú.
-Mira deja de hacerte películas quieres…. Creo que es inocente.
-Ya…claro…por que va a ser si no- respondió Miles en tono sarcástico - parecía muy preocupada por ti -sabía que había una razón para que Jim no se hubiera acostado con Dana. Jim no se lo había dicho pero….Dana sí.
-Anda pásame la ropa….nos vamos a los muelles.
-Tío no puedes ir así.
-Gracias por preocuparte por mi, mamá. Pásamela y cállate… creo que ya sé donde encontrar a este tío- James no lo dudó y pidió el alta voluntaria aunque según el Dr. Sheppard. Podía irse tranquilo. En menos de lo que canta un gallo se encontraban en los muelles, allí había unos almacenes y, si el tipo del callejón tenía razón, ese hijo de puta estaría escondido por ahí. Nunca había hecho caso a nadie y menos a esos testigos tan poco confiables.
-¡Mierda!- dijo Miles, Jim le miró extrañado.
-La tienes que llamar- Miles le miro -La dije que la llamaríamos en cuanto te diesen el alta- James sacó su teléfono y marco el numero de casa pero no le cogía.
-Es tarde, debe de estar dormida. Vamos…luego la contare todo- Miles asintió. Se acercaron uno por uno a esos almacenes dejados de la mano de Dios. Eran demasiados así que decidieron separarse para cubrir mas terreno aun sabiendo que normalmente es la peor idea que hay. Miles fue hacia la zona este mientras Jim iba a la oeste. Miles escuchó un ruido detrás de uno de los almacenes así que se acercó rápidamente y sin darse cuenta…. Yacía en el suelo inconsciente.
A pesar de la hora aún era de noche, estaba en desventaja ya que sin gafas y con esa oscuridad poco o nada podía ver. Fue mirando entre los barracones y edificios que ahora ya estaban abandonados pero no había ni rastro de él. Fue mirando uno a uno pero a lo lejos había una especie de almacén que ni siquiera había visto. Así que se dirigió a él con cautela intentando hacer el menor ruido posible, quería pillarle por sorpresa. Había una pequeña luz en el interior pero cuando se iba acercando la luz se apagó de golpe. Se paró en seco. Al poco tiempo la luz se volvió a encender. En un primer momento pensó que le había visto y estaba listo para hacerle una emboscada pero no era el caso. Por fin llegó a su destino…. Miró por una de las pequeñas ventanas quitando con la mano la capa de mugre que cubría el cristal, veía la pequeña lámpara pero no veía nada más así que decidió entrar de golpe sin dejarle pensar ni reaccionar. Pegó una patada a la puerta y apuntó con su arma en todas las direcciones porque no sabía donde podría estar. El almacén no era muy grande pero le iba a llevar un tiempo registrarle. No se escuchaba nada ni tampoco se veía nada, pero al fin pudo acabar de registrar el lugar. No había nada… una especie de camastro hecho con un par de mantas mugrientas y poco más. -¡Hijo de puta!- Dijo con rabia pero sin llegar a gritar. Guardó su arma y se dirigió a la salida. Nada mas salir del almacén escuchó un ruido que venía de dentro así que se dio la vuelta volviendo a sacar su arma. Entró. Intentaba agudizar al máximo su oído para poder escuchar algo…de repente la luz se apagó y la puerta se cerró de golpe. Miraba hacia todos lados intentando adivinar cualquier figura sospechosa y, la vio, justo antes de perder el conocimiento.
