Capítulo 28
Kate se despertó de buen humor, había podido descansar, se había acostado temprano y había soñado con Rick.
Miró el reloj, no… era demasiado temprano. Era imposible que Rick llegara a esa hora, aunque conociéndolo… no… no le daría ese gusto…
Se levantó, desayunó y salió a correr un rato. Se sintió viva, hacía mucho que no disfrutaba de un buen ejercicio. Estando en actividad como detective no podía dejarse estar y tenía que entrenar, pero desde que la habían ascendido, no era necesario y aunque ella se esmeraba en cuidarse, no era lo mismo…
Llegó bañada en sudor y decidió ducharse…
Mientras estaba encerrada en el baño, creyó escuchar ruidos y fantaseó con que él entrara y la tomara en sus brazos, y besara toda su piel, desesperado, tan desesperado como ella…
Sin embargo, luego de un buen rato y mientras se secaba, se dio cuenta de que quizá lo había imaginado…
Luego de comer algo sencillo al mediodía, pensó en llamarlo, quería preguntarle cuándo planeaba llegar, con cualquier excusa… pero se acordó que él estaba algo molesto y que no le había prometido llegar hasta la noche, tarde… así que tendría que esperar hasta ese momento para no presionarlo demasiado…
Sintió fastidio, pero se había ganado la incomodidad de Rick y aunque ella consideraba que tenía razones para actuar así, sabía que él tenía sus razones… también…
Qué necios eran ambos… quizá era eso lo que más los atraía…
Kate se puso a recordar y tratar de revivir todo lo que había ocurrido con Rick desde que lo había conocido, o desde que se habían reencontrado…
Su cuerpo, en el suelo, bañado en sangre, su desesperación, sin llegar a comprender por qué se había arriesgado para salvarla…
Sus primeros momentos en el hospital, esa mirada intensa, tan distinta de la que ella recordaba en él los primeros días… el hecho de que no recordara nada… y su interés tan fulminante por ella… tanto que de ser un mujeriego pasó sin escalas a ser un hombre fiel… con ella… por ella...
Su flirteo al mudarse al departamento. Su insistencia, su forma de meterse en su cabeza y en su corazón, bajo su piel… su forma de besarla, de hacerle el amor, de entregarse a ella, por completo…
Su apoyo incondicional cuando supo que el caso de su madre podía resolverse, incluso sabiendo que podía arriesgar su vida, otra vez…
Kate cerró los ojos y sintió su corazón latiendo apresurado por él. No era excitación lo que sentía, al menos no eso solo… era amor por él, en estado puro…
El día pasó lentamente y cuando comenzó a anochecer, Kate creyó que se volvería loca… pero a pesar de que estaba desesperada, trató de contener sus deseos y continuó esperándolo…
Escuchó el sonido de un automóvil que se acercaba y se puso en alerta, estaba oscuro y como había luz en la casa, no quería asomarse para quedar en evidencia…
Se había levantado bastante viento y olía a tierra húmeda, habría una tormenta esa noche y eso no podía ser malo… sobre todo si podía dormir en sus brazos…
Escuchó el sonido de una puerta que se cerraba y el auto que volvía a arrancar. Arrugó el entrecejo, ¿un taxi? Bueno, esa sería una solución inteligente, si venía a buscarla, porque ella estaba con su auto…
Quiso asomarse a la puerta, pero una llamada la distrajo… era él…
-¿Rick?- contestó sin comprender.
-Kate… hey… estoy afuera… ¿estás lista?
-¿Lista? ¿estás afuera? ¿por qué no entras?
-Pensé que venía a buscarte…
-Bueno… pero no tenemos que salir corriendo…- dijo caminando hacia la puerta.
-Pues… yo creo que sí… el conductor del taxi me dijo que habrá una tormenta fuerte…
-Con más razón entonces… entra… saldremos mañana…- dijo y abrió la puerta sonriente.
-¿Estás segura?- dijo él en voz alta, levantando el móvil.
-Ven aquí…- le dijo y él se acercó despacio.
Kate lo abrazó y apoyó su cabeza en su pecho, sin soltarlo. Él la abrazó también con suavidad…
Algunas gotas comenzaron a mojarlos y él la separó para mirarla a los ojos.
-¿No prefieres volver? Me ofrezco a conducir si tienes miedo…
-¿Miedo? No, no es eso… no estoy apurada por volver…
-Pues… yo creí que sí… anoche parecías un poco apurada…
-No por volver, sino por verte…- dijo ella y sonrió- ven, entremos… no querrás seguir mojándote…- agregó y tiró de su mano para que entraran…
Rick caminó algo reacio hasta que entraron.
-Pasa… ¿quieres tomar un café?- le preguntó aún sin soltar su mano.
-Kate… yo no me traje nada para quedarme a pasar la noche… pensé que nos iríamos…
-¿Puedes terminar con eso? Escucha, entiendo tu enojo, tus ganas de darme una lección y todo eso, pero ya está, ya entendí que no quiero estar lejos de ti… ahora… ¿podemos distendernos de una vez por todas?- le dijo algo molesta.
-No sé de qué hablas…- le dijo ocultando una sonrisa.
-Oh, vamos…- dijo ella y se encaminó a la cocina, había dejado café caliente para cuando él llegara…
Sirvió dos tazas y lo empujó para que se quitara la chaqueta algo húmeda y se sentara en el sillón…
-Debe ser lindo por aquí… se respira aire puro…- dijo él por decir.
-En verano hace un poco de calor… pero ahora es un momento ideal…
-Sobre todo por la tormenta…
-He pasado muchas aquí… y créeme… no es tan terrible… además, podemos estar abrazados…
-¿Entonces no hay peligro?
-¿De qué tienes miedo, Castle?
-No… de nada…
-¿Por qué no llamas a tu madre o a Alexis y les avisas que te quedarás aquí?
-Sí…- dijo él todavía serio.
Rick le hizo caso y ella lo esperó, sentada a su lado, a prudente distancia. La tormenta era bastante fuerte afuera, y cada tanto todo se iluminaba y luego estallaba un trueno ensordecedor…
-¿Comiste algo? Puedo hacerte un sándwich…- dijo y se levantó de un salto cuando él asintió.
-Kate…- dijo él y la tomó de la mano mientras también se ponía de pie
-¿Qué?- dijo ella y miró sus labios un segundo. Rick tragó saliva y cuando se dejaba llevar por su necesidad de besarla, hubo un rayo y de pronto, todo quedó a oscuras…
-¿Qué…?- reaccionó él y sintió que ella no se había movido, su respiración sobre sus labios.
-Se cortó la luz… que raro, esto no pasa seguido… buscaré velas…- dijo y él la soltó con suavidad.
Kate se movió de memoria por la casa y buscó varias velas, las acomodó en distintos sectores, incluidos el baño y la habitación.
Cuando volvió a donde él estaba, él la observaba, atento al chisporroteo de las velas.
-¿Tienes frío? Puedo encender la calefacción…
-No te preocupes…
-Bueno… te prepararé el sándwich…- dijo ella y giró para mirarlo- ¿te quedarás ahí todo el tiempo?
-No sé que hacer…
-Pues… o te sientas o vienes conmigo…- dijo ella con fastidio.
Rick la siguió en silencio y se puso a su lado mientras preparaba el sándwich. Le ofreció una cerveza y lo observó comer en silencio.
-¿Qué es lo que pasa, Castle? ¿No quieres darme el gusto? ¿Acaso no sufres tú también por no querer acercarte?
-Kate…
-No… de verdad… ya no sé como explicártelo… toda mi vida he luchado sola… digamos que me cuesta acostumbrarme a la idea de que ya no lo estoy y si eso te ofendió, te pido disculpas… pero me fastidia que estemos así, como distanciados… cuando podríamos estar haciendo cosas más interesantes…
-No lo sé, Kate… de repente me dio miedo, sé que dijiste que no dudabas de lo que sentías… pero ¿y si volvías a la ciudad y me decías que lo habías pensado bien y que preferías que nos separemos?
-Pero ¿de dónde sacas todo eso? Escucha…- dijo y apoyó una mano sobre el pecho de él- me pasé la noche soñando contigo, el día esperándote y ahora que llegaste, tengo que volver a explicarte las razones por las que quería espacio… creo que me iré a dormir… estoy agotada…- le dijo y él la tomó del brazo y la acercó a su cuerpo mientras sus labios se adueñaban de los de ella, intensamente.
Kate cerró los ojos con fuerza al sentir sus manos apretándola, rozándola, excitándola cada vez más, a medida que pasaban los minutos…
La sentó sobre la mesa luego de bajar sus pantalones y Kate no protestó, solo suspiró al sentir la fría madera bajo su cuerpo…
Le quitó el sweater de hilo y ella terminó recostada mientras él acariciaba y besaba su piel…
Rick se quitó la ropa en tiempo récord y se acomodó entre sus piernas mientras ella seguía besándolo…
Kate echó la cabeza hacia atrás cuando lo sintió parte suya y cuando lo miró, él se quedó un momento quieto, sin dejar de mirarla…
-Te eché mucho de menos… pero estaba enojado… hubiera venido ayer cuando cortamos…
-Pero querías darme una lección…- dijo ella entre jadeos cuando él comenzó a moverse.
-Sí… quería volver a New York contigo, dejarte en tu departamento e irme…
-Pero no pudiste…- dijo ella agitada.
-No… no pude porque te amo demasiado y te deseo casi dolorosamente…
-Pero estabas dispuesto a intentarlo… Rick…- dijo y lo tomó de la cara, pero él no podía detenerse…- Oh, Rick…. Eres increíble…
-Por favor… no discutamos más… no puedo más…
-Yo tampoco…- dijo ella y lo urgió con sus talones para que fuera más profundo y más rápido.
Rick se detuvo en seco cuando la sintió temblar en sus brazos y se dejaba ir, explotando en ella… la sostuvo en sus brazos casi sin poder hablar…
Un relámpago eligió ese momento para iluminarlo todo y él la vio sonreír, agitada…
-Te amo, Capitana…- le dijo y besó sus labios con dulzura.
-Te amo, señor Castle…- le contestó ella y lo abrazó, deseando que todo ese malentendido se hubiese terminado ya… finalmente…
Bueno, por fin hubo reencuentro. No voy a mencionarles lo nerviosa que estoy con el final de esta noche, espero que este fic les haya hecho un poco más amena la espera! Nos vemos en el próximo y gracias por leer!
