Gomene D:

Inner: ¡LA HISTORIA, DISCULPAS DESPUÉS!

Historia: The boy who sneak in my window.

Personajes: propiedad de Masashi Kishimoto.


El chico que se escabulle por mi ventana.

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Capitulo 28.

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Después de unos diez minutos de estar tratando de pensar en otra cosa que no fuera mi padre, nos detuvimos en mi entrada. Me lancé del auto y corrí hacia la casa, rezando porque Naruto todavía estuviera allí. Abrí la puerta y lo vi sentado en el sofá jugando PlayStation con Neji. Ambos levantaron la mirada cuando entré. Naruto me sonrió con alegría antes de que su rostro se ensombreciera. Se levantó del sofá mientras corría hacia él.

— ¿Qué demonios? —gritó furioso, mirando a Sasuke que venía detrás de mí.

Me lancé hacia él, sollozando. Vaya, lo necesitaba, era lo único que me mantenía cuerda cuando mi mundo comenzaba a desmoronarse. Me envolvió en sus brazos con fuerza, volteándome lejos de Sasuke, con todo el cuerpo y estresado.

— ¿Qué diablos está pasando? —gritó Neji, dando un paso hacia Sasuke, luciendo muy enojado.

— No lo sé. Me estaba cambiando cuando ella simplemente se volvió como loca y comenzó a llorar. ¡Neji, yo no le hice nada! —exclamó Sasuke sonando un poco asustado.

Neji me agarró del brazo, tirando de mí lejos de Naruto.

— ¿Hinata, él te lastimó? —me preguntó con fiereza, señalando acusadoramente a Sasuke.

Negué con la cabeza, tratando de hablar. ¿Pensaban que Sasuke me había hecho daño?

— Fui a su casa. Se suponía que no estaría ahí. —Lloré, mis piernas no soportaron mi peso. Naruto me agarró de la cintura antes de que cayera al suelo y me levantó rápidamente, se sentó, tirando de mí en su regazo, retirando el pelo de mi cara y besándome en la mejilla.

— Shh está bien, Ángel. Todo está bien —susurró.

— ¿Quién no se suponía que iba a estar allí? Alguien tiene que decirme qué demonios pasó. ¡AHORA MISMO! —gritó Neji cada vez más enojado y furioso.

—Papá —dije con voz ronca.

Los ojos de Neji se ampliaron, sus manos se cerraron en puños, su mandíbula se mantuvo apretada. Sentí los brazos de Naruto apretarse más a mi alrededor.

— ¿Lo viste? —preguntó Neji, su voz sonaba realmente amenazadora.

Asentí con la cabeza y lo vi mirar a Sasuke de nuevo, como si de alguna manera fuera su culpa.

— ¿La llevaste a tu casa y dejaste que ese imbécil se le acercara? —gruñó Neji, haciendo que Sasuke se estremeciera.

— ¡Yo no sabía que estaba allí! No se suponía que estuviera allí. Llegaron temprano a casa, mientras yo estaba en la ducha —protestó, manteniendo sus manos en alto inocentemente mientras Neji lo miraba como si quisiera matarlo. Si las miradas mataran, Sasuke estaría muerto ahora mismo.

— ¿Qué hizo, Ángel? —susurró Naruto, empujando mi cara para que pudiera verlo.

Negué con la cabeza. ¿Podría decirles? Si lo descubrían, no tenía duda de que irían hasta allá en un futuro muy, muy cercano y se meterían en problema.

— Dime —ordenó Naruto.

Lo abracé con fuerza, no podía mentirle.

—Él... me agarró del brazo. Me dijo... que me veía hermosa, como mi mamá a mi edad, y que yo era un ma... maldito du... durazno —susurré, apenas capaz de articular palabra, mi voz subiendo y bajando entre sollozos.

Los brazos de Naruto se apretaron a mi alrededor, tan fuerte que en realidad empezaban a dolerme las costillas.

— Naruto, me haces daño. —Me quejé, apretando mis manos en su pelo. Sus brazos me soltaron al instante, pero su cuerpo estaba tan tenso que probablemente estaba dándole una úlcera.

Neji agarró las llaves.

— Voy a ir. ¿Vienes Naruto? —preguntó Neji caminando hacia la puerta. ¡Oh, diablos, no! ¡No podía permitir que se metieran en problemas!

Naruto me levantó de su regazo y me sentó en el sofá.

— Vigílala —le dijo a Sasuke con severidad, mientras se puso de pie para irse.

— ¡No! —grité, agarrando la mano de Naruto —. ¡Neji no! —supliqué.

— No voy a dejar que te haga daño otra vez —gruñó Neji.

—No lo hará. No se acercará a mí. Ha sido mi culpa, no debí ir a casa de Sasuke. No debía tomar ese riesgo. Por favor, por favor no lo hagas. No puedo ver que se metan en problemas. Te necesito. Los necesito a los dos. Por favor no me dejes sola —le supliqué. Apreté la mano de Naruto para dar énfasis.—Por favor —rogué halándolo cerca de mí de nuevo.

Él suspiró y miró a Neji.

—Ella tiene razón, Neji. No podemos ir si él no hace nada primero. Se saldría con la suya y seríamos nosotros los que nos meteríamos en problemas —razonó Naruto. Me relajé. Naruto estaba siendo sensato; él siempre pensaba bien las cosas, no como Neji.

— ¿Qué quieres decir con "hacerle daño de nuevo"? —preguntó Sasuke en voz baja.

Los tres lo miramos. Neji habló primero.

— Nada. Creo que deberías irte, Sasuke. —Él asintió con la cabeza mirando hacia la puerta, señalándole que se fuera.

Sasuke negó con la cabeza.

—No. Hinata, me prometió que me diría qué era todo esto —dijo, mirándome suplicante.

Tiene razón, le dije eso. Neji me miró, dejándome tomar la decisión.

— Yo le dije eso —confirmé, asintiendo con la cabeza y cerrando los ojos, presionándome contra Naruto de nuevo.

¡Vaya, esto iba a ser tan duro!

POV Naruto.

La halé de nuevo a mi regazo, deseando que se acercara a mí. Mi corazón no había vuelto todavía a la normalidad después de haberla visto sollozar así. Estaba tan molesto que mis dientes se apretaban con tanta fuerza que mi mandíbula dolía, tratando de mantener el control. Quería ir ahí y golpearlo hasta que no quedara nada de él, pero ella tenía razón, seríamos nosotros los que nos meteríamos en problemas y ella no necesitaba más estrés en este momento.

Neji le hizo un gesto a Sasuke para que se sentara en el sofá frente a nosotros y se sentó a su lado. Ambos se veían estresados. Hinata se acurrucó en una bola en mi regazo, halando sus rodillas y enterrando la cara a un lado de mi cuello. La balanceé gentilmente mientras escuchaba a Neji contándole a Sasuke sobre los abusos de cuando eran niños, cómo su padre había tratado de atacar a Hinata y la forma en que lo había echado de la casa hace tres años. Dejó salir lo del abuso sexual del que nadie sabía mucho porque ella se negaba a hablar de eso. Todo el tiempo Sasuke simplemente se sentó allí, jugando con sus manos. ¿Por qué no lucía como en shock con todo esto? Si alguien se sentara allí y me dijera que su padre lo había abusado por años, creo que por lo menos estaría un poco en shock, ¿no es así?

Después de más o menos diez minutos bajé la mirada hacia Hinata para ver que estaba dormida en mis brazos. Se veía tan triste y vulnerable; su cara estaba todavía roja de llorar. No dejaría que algo la volviera a herir nunca. Agité la mano hacia Neji para llamar su atención.

— La voy a poner en su cama —susurré, incorporándome y tratando de mantenerla inmóvil mientras la cargó hacia su cuarto, recostándola en su cama. Gimoteó y se acurrucó más cerca de mí, así que me recosté con ella por un par de minutos hasta estuviera de nuevo en un sueño profundo. Besé su frente y volví a la sala.

Sasuke tenía la cabeza entre sus manos. Neji se veía realmente enojado otra vez.

— ¿Qué está mal? —pregunté, mirando entre ellos dos.

Neji me miró, parecía en serio estresado y preocupado. No veía a Neji así muy seguido, siempre era muy fuerte y de hecho me hacia sentir un poco enfermo verlo así ahora.

— Lo está haciendo de nuevo. Ha golpeado a Sasuke y su mamá algunas veces —gruñó Neji, viéndose disgustado.

¡Maldición! Le dije a Neji que debimos haber llamado a la policía en vez de sólo patearlo fuera, pero insistió en que no quería que Hinata pasara por eso. ¡Y ahora él se lo estaba haciendo a alguien más!

— Mi mamá estaba hablando sobre dejarlo el año pasado. Entonces en su lugar nos mudamos aquí. Ella dijo que era un inicio fresco y que todos deberíamos empezar de nuevo, pero no ayudó —dijo Sasuke tristemente. Me arrodillé a su lado y puse mi mano sobre su hombro. Realmente no lo conocía tan bien, era más el amigo de Ángel que el mío, pero sabía que era un buen chico.

— Sasuke, ¿tu mamá aún quiere dejarlo? —pregunté, mirando a Neji, quien parecía listo para explotar en cualquier minuto. Tendría que vigilarlo de cerca. Si el momento llegaba entonces estaría ahí a su lado, pero no podíamos precipitarnos a nada, tenía que verse como autodefensa.

Sasuke se encogió de hombros.

— No he hablado con ella acerca de ello desde que nos mudamos aquí, así que no sé. Sé que está asustada por Itachi. Él no lo ha golpeado todavía, pero tiene sólo un año —replicó, su voz quebrándose.

Apreté su hombro solidariamente. Ese idiota era una pieza realmente enfermiza. Neji se sentó a su lado y palmeó su espalda torpemente. Como chicos, no éramos muy buenos en reconfortar. Ángel sería perfecta para esto; era tan malditamente cariñosa y amable.

— Sasuke, necesitas decirle a tu madre que él ha hecho esto antes. Podría ser el empujón que necesita para dejarlo antes de que le haga algo a Itachi—dijo Neji amablemente.

Sasuke asintió, levantándose.

— Iré a casa y hablaré con ella cuando pueda.

— Sasuke, si alguna vez necesitas ayuda llámame. Día o noche, ¿entiendes? Y si necesitan un lugar para quedarse algunos días, tu madre y tu hermano también, se pueden quedar aquí —dijo Neji intensamente. Lo dice en serio, Neji era un gran chico y nunca dejaría que alguien hiriera a su familia o amigos, supongo que técnicamente Sasuke era su familia también.

—Gracias. Esperaré hasta que él no esté allí, y entonces hablaré con ella. —Asintió, viéndose muy triste, y un poco asustado.

—Llámame y déjame saber cómo va. Y digo en serio acerca de un lugar donde quedarse, a mi mamá no le importará, y ella no estará siquiera en casa por otras dos semanas —declaró Neji, guiando a Sasuke a la puerta. Puso su brazo alrededor de su hombro—. Todo va a estar bien —le aseguró Neji. Sasuke parecía como un pequeño niño perdido, no se veía preparado para esto para nada, pero supongo que había necesitado crecer rápido como Neji lo hizo cuando era más joven.

— No creo que debas decirle a Hinata nada de esto. Realmente no necesita nada más sobre qué preocuparse, y ni siquiera sé que es lo que va a decir mi mamá acerca de todo esto —murmuró Sasuke, frunciendo el ceño.

Asentí. Esa probablemente era una buena idea. Si Ángel supiera de esto estaría poniéndose toda preocupada, preocupándose acerca de Sasuke e Itachi, y por todo lo que sabíamos quizás su mamá no quería dejarlo en primer lugar. Podíamos decirle cuando el momento llegara.

— Sí, buena idea —estuve de acuerdo, asintiendo.

— Está bien, gracias. Nos vemos. —Sonrió tristemente y se dirigió fuera de la casa.

Neji cerró la puerta y presionó su frente contra ella.

— Naruto, necesitas darme una buena razón de por qué no debería ir allí y cortar su garganta —gruñó, todo su cuerpo rígido.

—Porque entonces tú estarías en la cárcel, y Ángel no tendría a su hermano mayor aquí para protegerla —dije rápidamente, sabiendo que Hinata era la única cosa que lo mantendría calmado y contenido.

Neji se giró hacia mi e hizo algo que nunca lo había visto hacer en su vida; se dejó caer contra la puerta, tiró sus rodillas hacia su pecho, y lloró. Sentí mis entrañas retorcerse ante la vista de eso. Estaba tan enojado de nuevo que necesitaba recordarme a mí mismo exactamente la misma razón de por qué no podía ir allí y cortar su garganta. Me senté a un lado de Neji y puse mi brazo alrededor de su hombro mientras lloraba. No creo que jamás haya tenido una liberación adecuada antes.

Continuara...!


Ahora si, gomene D:

El viernes tuve una crisis personal y

Inner: no exageres xd.

El viernes estuve mal por razones personales :c y el sábado me olvide por completo ya que esta semana es muy complicada en la escuela debido a que el martes tenemos como tres pruebas y el miercoles, jueves y viernes una en cada día D:

Inner: noviembre es horrible xd

¿Ustedes tienen integradoras? xd. Pues, yo si y son horribles T-T

Pero bueno, no los quería dejar justo en esta parte hasta el martes así que acá esta la continuación

Inner: tarde pero segura xd.

Si.. gomene de nuevo :c

Inner: ya, a nadie le interesas. Vete a estudiar xd.

Ahahaha okey, a estudiar :c

Inner:

Sayonara minaa! c: