El reinado de la desolación.
Capítulo 28. sentimientos de calidez bajo la nieve.
Luego dos semanas del incidente, una desorientada y frágil alicornio despierta, al principio todo era borroso y confuso para ella, pero poco a poco todo se fue aclarando, y antes de que pudiera ver todo con claridad, pudo saber que se encontraba en una enfermería.
-¿dónde?... ¿Dónde estoy?- murmura Lúthien mientras lentamente se levantaba de la cama, lo primero que esta noto es que ya no tenía el collar que suprimía su magia, cosa que fue un alivio para ella, eso hasta que noto barias marcas de rasguños ya cicatrizados a lo largo de todo su cuerpo, y en especial en su vientre -¡¿Qué es lo que paso?!- dice ella mientras empezaba a respirar agitadamente sin parar. La alicornio blanca cierra con fuerza los ojos, e intenta obligarse a recordar, pero el ultimo recuerdo que ella tenía en su mente era de ella escapando del castillo del rey grifo.
-tranquila…. Por favor, recuéstese- dice una grifo enfermera que va llegando con ella y la recuesta, la princesa se mostraba bastante alterada y luego de que intentara escapar de la enfermería fue sedada, obligada a dormir por las siguientes horas.
Al poco tiempo esta vuelve a despertar, sin embargo aún un poco somnolienta y mareada, producto del calmante.
-hola Lúthien- escucha ella, y antes de que pudiera ver al locutor de su saludo, ella supo quién era con solo reconocer su voz.
-¿Whisper?- la poni intenta levantarse, pero seguía algo mareada, y no logra su cometido.
-no te levantes-
-aj ¿Qué me paso?- suspira ella.
-¿no lo recuerdas?- dice Whisper extrañado.
-¿Por qué tengo estas cicatrices?- pregunta Lúthien mientras entrecerraba los ojos, e intentaba poner su mente en orden.
-tu… em… ¿enserio no lo recuerdas?- repite Whisper mostrándose bastante sorprendido y alterado, pues él no quería ser el que le diera la noticia de lo que le paso hacia tan solo dos semanas.
-¿Qué es lo que me paso? ¿Acaso me caí?- murmura ella ya con algo de temor, pues por el estado de sus marcas no le era difícil suponer lo que en realidad paso, pero algo dentro de ella no quería admitirlo, y pensar que es solo una mala jugada de su imaginación- ¿Whisper?- le dice ella al ver que este no le daba respuesta y en su lugar empezaba a palidecer.
-¡lo siento! Tengo que irme- dice el grifo de plumaje amarillo y azul mientras se levantaba de súbito y salía rápido de la habitación.
Al poco tiempo, Lúthien logro recuperar algo de movilidad, al ya pasarse el efecto del sedante, esta se levanta de su cama y se sienta en esta, mirando con bastante seriedad sus marcas, palmándolas y auto explorando su cuerpo, mientras más se exploraba, mas era un hecho para ella lo que en realidad le paso, ella no quería admitirlo, pero la dura realidad era muy evidente, ella había sido violada de nuevo.
-¡no puede ser!- murmura la yegua con un fuerte nudo estrujándole la garganta- ¡no puede ser! ¡No! ¡No puede ser posible!- la yegua se recuesta en la cama en posición fetal y de ser posible, ahora mismo caería en llanto dado a la confusión y cólera que esto le generaba en ella. Mientras seguía recostada ella intentaba forzarse a saber qué es lo que había pasado, pero por más que se esforzó, no logro nada.
Llegado el anochecer Lúthien sale de su habitación y empieza a explorar los pasillos para intentar relajarse, aún tenía mucho en la mente, pero caminar un poco la calmaba, y hacia que pudiera procesar mejor las cosas. Sin embargo, esta se mostraba un poco inquieta al ver que casi no había otras puertas por los pasillos y las ventanas tenían rejas, no pudo evitar que se le viniera a la mente la idea de que era una prisionera, pues si bien era poco lo que recordaba, si tenía en claro que intento escapar del reino, y posiblemente esto era para evitar que fuera sé a escapar otra vez. La joven princesa camina hasta una ventana, por la cual se queda sentada por unos instantes contemplando la hermosa luna que brillaba en lo alto del cielo nocturno, deseando una época en la que regrese con su familia, y todo esto termine, la princesa cierra los ojos mientras una helada ventisca golpeaba su rostro, y aunque ella no era capaz de sentirla del todo, podía sentir como su larga crin se meneaba y flotaba en el aire, cosa que la ayudo un poco a poner los cascos sobre la tierra, y recuperar su estabilidad emocional.
Por más que quisiera que esto no sea más que un mal sueño o solo un producto de su imaginación, la evidencia física era clara, pues al auto explorar su cuerpo noto signos de penetración y rasgaduras en sus partes más íntimas y sensibles, ella seguía sin poder recordar que es lo que había pasado, y quizás eso sea lo mejor. Lúthien mira su vientre lastimado, poniendo especial atención en los rasguños que esta tenia, palmándolos con su casco, por unos instantes ella empezó a respirar agitadamente al presentársele en la mente la idea de que esto pudiera afectar de alguna forma el desarrollo de sus bebes, si sufrirán de alguna complicación, siendo entonces una mayor preocupación por sus hijos que por lo que tuvo que acontecer y el hecho de que su persona nuevamente fue abusada, y esta vez, por alguien quien no conocía.
-¡no puede ser!- exclama ella con gran cólera, mientras intentaba controlar sus emociones para no desatar el infierno que intentaba contener dentro de ella.
Lúthien se queda frente a la ventana por unos instantes, intentando calmarse un poco, ella sabía que había sufrido un evento traumático, pero por otro lado, no lo recordaba, y aun no se podía de acuerdo si esta era algo muy bueno o muy malo. La princesa sigue mirando en dirección al cielo nocturno, cuando en eso está lo nota, al principio creyó que se trataba de su imaginación o de alguna basura en el aire, pero pronto le seguirían más y más, estos eran los primeros copos de nieve del invierno.
La princesa se quedó posada un rato más admirando la delicada y suave nevada, hasta que finalmente decide que es momento de que regrese a su habitación, nuevamente regresa por el mismo pasillo que hace poco recorrió. Es entonces que por los pasillos se encuentra con un grifo el cual hacia guardia en los pasillos y la reprendió por estar fuera de noche, diciéndole que regresara de inmediato a su habitación o la sedarían de nuevo. Lúthien sin inmutarse regresa por donde vino, pues de todos modos esa era su idea antes de encontrarse con él. Al poco tiempo llega a su cuarto, el cual solo consistía en unas cortinas que la apartaban del resto de los pacientes, o más bien paciente, pues, solo había otra cama en esta habitación, cubierta por una serie de cortinas.
Lúthien se quedó sentada en su cama, reflexionando en todo lo que había pasado, intentando procesar las cosas, su mente era un caos, pero ya se encontraba más calmada a comparación con su primera impresión al ver las cicatrices. La princesa al ver que era muy tarde se recuesta en su cama e intenta conciliar el sueño, pero los incesantes sonidos de un respirador encendido y los marcados de una serie de aparatos médicos encendidos, no le dejaban conciliar el sueño nuevamente. Todos estos ruidos ambientales impedían que ella pudiese dormir aun por más que intentase relajarse y descansar, era bastante irritante para ella, paso las siguientes horas rodando y moviéndose en la cama, tapándose con las cobijas, y aventándolas, usando la almohada para cubrir sus oídos, pero nada le daba resultado.
La princesa ya harta se levanta de la cama y se sienta en esta- supongo que de todos modos he dormido demasiado últimamente- suspira ella ya rendida. Nuevamente Lúthien se levanta de la cama y camina hasta un pequeño estante, donde se encontraban algunas revistas, buscando algo interesante que leer para pasar el rato, luego de seleccionar un par de revistas la yegua estaba a punto de regresar a su cama cuando en eso nota una pequeña abertura entre las cobijas, en donde distinguía una silueta un tanto familiar. La princesa más por curiosidad que por otra cosa, avanza hasta las cortinas y se asoma por estas, para ella fue una gran sorpresa al abrir las cortinas y ver a la hija de rey, Lúthien estaba perpleja y confundida, en especial porque aún tenía en la mente aquel incidente en el que ella encontró al rey con esta grifo en coma, y el como el Rey actuó, mostrándose bastante severo con ella. Lúthien retrocede algunos pasos, hasta toparse con su cama y dar el sentón en esta. Paso un tiempo antes de que volviera a quedar dormida.
A la mañana siguiente Lúthien se despierta un poco tarde dado a haberse dormido bastante noche, de echo ella no despertó hasta que una enfermera le trajo el desayuno a la cama y fue un poco brusca al dejarla en la mesita, Lúthien despierta de súbito cuando la enfermera abre de golpe las cortinas para que entrara el aire y los brillantes rayos del sol.
-tu desayuno princesa- murmura la enfermera con seriedad antes de pasar a la otra cama que estaba a junto, y luego salir por la puerta sin despedirse de Lúthien.
-¿pero qué le pasa?- dice Lúthien mientras daba un largo bostezo, y en eso está mira un reloj, el cual marcaba las 12:34:05- Wow es tarde….- Lúthien se sienta y empieza a comer su ensalada. Tiempo después llega Whisper, el cual se mostraba bastante tímido y temeroso ante la yegua.
-sí, puedes pasar- exclama ella sin siquiera mirarlo a los ojos, más concentrada en clavar su tenedor en un pedazo de zanahoria de su ensalada, que en la llegada de su seudo-amigo.
-em…. Bueno… ¿Cómo sigues?- dice el grifo un tanto tímido.
-no lo sé ¿me dirás que es lo que me paso?-
Em… no… no creo que sea buena idea….- susurra el grifo mientras se encogía en hombros.
-bueno… no importa… igual… creo que no es un misterio después de todo-
-creo que es mejor… que…. Si no lo recuerdas…. Em…. No…. Em… no revivas esa experiencia…-
-si… yo también creo que es lo mejor… solo quiero saber una cosa-
-¿Qué Lúthien?- pregunta el grifo.
-no…. Em… ¿no les paso nada a mis bebés? ¿Verdad?- pregunta Lúthien con un fuerte nudo en la garganta mientras al mismo tiempo acariciaba su vientre.
-no…. Según los exámenes…. Están bien… pero…. – dice mordiéndose el labio.
-¿pero?- pregunta algo inquieta.
-solo algunos moretones y una dislocación de casco… -
-okei- dice con inexpresividad- ¿Quién es ella?- dice apuntando a la cama de alado.
-Ella…. Bueno…. Es Eithel…. em… ella es la hija del Rey- responde Whisper con algo de pesar.
-eso me lo suponía- murmura ella- ¿Qué es lo que le pasa?-
-sufre de envenenamiento- dice Whisper suspirando mientras se ponía en pie, y estaba a punto de salir de la habitación.
-¿A dónde vas?-
-necesito aire- responde Whisper.
- te acompaño….- dice ella levantándose.
Whisper y Lúthien caminan por los pasillos, en un momento uno de los encargados les llamo la atención, pero Whisper le dijo que se haría responsable del cuidado de la princesa, por lo que los dejaron proseguir. Lúthien en el camino intento preguntarle más sobre la condición de la hija del rey, pero este no le respondía, mostrándose bastante serio.
-vamos…. ¿no me vas a decir?-
-hoy estas muy curiosa- dice Whisper de mala gana, mientras voltea a ver a Lúthien frunciendo una ceja.
-bueno… jeje- dice con una risita nerviosa- em…. es que… en cuanto la vi por primera vez…. No pude… evitar… ¿sabes que? olvídalo- dice Lúthien dándose la media vuelta y a punto de irse, pues más que toda la intriga que esto le causaba, ella en realidad sentía tanta curiosidad por que quería así olvidarse del hecho de que fue abusada nuevamente, distraer su mente y preocuparse por otra cosa que no sea su muy mala suerte, además del hecho de que si sentía algo de empatía ante la joven grifo, ya estaba a punto de alejarse pero en eso Whisper la detiene.
-espera…. Te contare…. Pero…. Promete que no le dirás a nadie- dice el con seriedad.
-lo... lo prometo….- dice ella mirándolo a los ojos.
-Bien- dice él y sigue caminando por el pasillo, dejando a la yegua de tres patas atrás.
-espera…. ¿no me ibas a contar?- exclama ella mientras sigue al grifo, y llega con él, poniéndose en frente suyo para detenerlo.
-si te contare… pero…. Em… creo que es mejor que lo veas por ti misma- dice Whisper con seriedad.
Lúthien aunque algo confundido decide seguirlo, caminando por los pasillos llegan hasta un punto en el que ella podía reconocer.
-¿el jardín?- exclama ella algo extrañada.
-¿sabes por qué esta serrado?- dice el con seriedad mientras abría la puerta. Ambos entran, pasando por los jardines, ahora cubierto de una ligera capa de nieve blanca y reluciente.
Ambos se adentran por el jardín pasando por la blanca nieve, cuando en eso Whisper siente un frio recorrerle el cuerpo, al ser envuelto en una ventisca helada, en eso este mira a Lúthien caminar por el jardín como si nada, y sin usar alguna prenda que la cubriese pese al frio que asechaba.
-em ¿no tienes frio?- dice el Grifo.
-em…. Oh demonios- exclama Lúthien mientras nota que olvido ponerse algo para salir- soy incapaz de sentir el frio….- responde ella suspirando.
-em… gra… gracias- dice la yegua un tanto tímida.
-¿vienes?- dice el Grifo al notar que Lúthien se quedó parada en el mismo punto, aparentemente sumida en sus pensamientos.
-está bien…- dice el grifo mientras se quita su bufanda y la usa para cubrir a Lúthien- no pasaremos mucho tiempo fuera, pero es mejor que te cubras con algo- dice el mientras acomodaba la bufanda en Lúthien y esta última se sonrojaba un poco.
Mientras Lúthien miraba una vez más este lugar y admiraba de las bellas flores que tenían, Whisper iba contándole la historia.
-Hace aproximadamente 10 años, el rey tenía una esposa y dos hijas, una de 4 años, y otra de 6, en este castillo, seguido se podía encontrar a ambas jugando por aquí y por allá, yo era un compañero de juegos de ellas, jugábamos por todo el castillo todos los días, nos divertíamos… eran buenos tiempos….-
-¿Qué paso?- pregunta Lúthien algo intrigada.
-llego el aniversario del Rey y su esposa, y el como regalo, ordeno crear este jardín, un sitio más para jugar a las escondidas, era lo que pensábamos en aquel momento, tomo 3 meces, pero finalmente se formó este pequeño paraísos… se movió la tierra…. Era un paraíso….- dice Whisper mientras caminaba y se detuvo al llegar contra un agujero en el suelo, uno que Lúthien reconocía-aquella estatua ¿la ves?—
-¿sí?- responde la yegua.
-el jardín se nos presentó momentos antes de que fuera terminado, aún faltaban algunos arreglos, pero nosotros ya queríamos jugar en el jardín, y nos permitieron entrar, en ocasiones mi hermano mayor nos acompañaban, cuidaba que no nos pasara nada malo, esa tarde….. era mi madre y la reina, las que cuidaban de nosotros- dice con un nudo en la garganta.
-¿Qué paso?- pregunta ella bastante intrigada, pero consiente de que era algo muy delicado para Whisper.
-esta estatua…. Se empezó a edificar…. Una pareja de artistas la estaban preparando… pero…. Resulta… que el suelo donde se estaba construyendo era muy blando, el peso fue demasiado… y….. se abrió el agujero… no sabíamos que estaban hay dentro….- dice con un fuerte nudo en la garganta.
-¿Qué es lo que liberaron?- dice Lúthien intrigada.
-las serpientes…. Docenas, y docenas…. quizás cientos…. De serpientes de tierra, no sabíamos que tenían una madriguera debajo del castillo… y esta era la parte más blanda…. – Whisper para por unos instantes mientras en el fondo de la cueva divisaba una piel seca de serpiente- en ese entonces, estábamos jugando… no muy lejos de aquí… antes de que nos diéramos cuenta, el jardín entero estaba infestado por cientos de serpientes agresivas e irritadas, nos atacaron, mi madre…. También la reina y su hija mayor…. Murieron… victimas de dosis muy altas de veneno, por todas las mordidas…. Que recibieron…. Yo…. Escape…. Las deje…. Las deje atrás…. Pero mi hermano mayor regreso y logro sacar a mi madre y a Eithel…. La reina… fue….. – el grifo se detiene, mientras intenta suprimir sus ganas de llorar por el coraje que esto le manifestaba, al no haber hecho nada por ellas, Lúthien al escuchar la historia, ya no quiso preguntarle nada más, incluso sentía gran pena por Whisper, y el Rey, por perder a su familia, Lúthien estaba a punto de pedirle que se retiraran, pero Whisper luego de calmarse un poco continuo- mi madre murió poco después, a mi hermano y a Eithel…. Se les hicieron inmediatamente análisis de sangre para saber que serpientes los habían mordido… mi hermano se recuperó… pero Eithel…. Fue mordida por una Pain morada, se le suministro el antídoto… pero…. No fue a tiempo…. El veneno se eliminó de su sistema…. pero... El daño ya estaba hecho…. El dolor…. El dolor…..- murmura el grifo mientras iba de regreso a la salida del jardín.
-¿Qué paso con tu hermano?- pregunta Lúthien.
-el sigue con nosotros…. Je… ya lo conociste- dice Whisper con una ligera sonrisa.
-¿enserio?- dice algo incrédula y confundida.
-si… el té salvo la vida dos veces- murmura Whisper mientras le daba la espalda a Lúthien, esta estaba a punto de seguirlo, pero en eso está siente que la observaban, Lúthien se voltea y ve como a lo lejos, posado en una de las torres del castillo se encontraba un grifo amarillo con algunas plumas rojizas mirándolos con seriedad, es entonces que esta lo reconoce, pues fue el mismo que tiempo atrás la sorprendió con una flecha al matar a una serpiente.
Lúthien regresa a su habitación, esta vez sola, pues al salir del jardín Whisper se fue volando, por lo que ella regresa hasta su habitación, dentro, se encuentra al rey, posado frente a la cama de su hija, con una expresión bastante triste, cosa que no creyó ver algún día.
-hola Lúthien- dice el rey con seriedad- pasa-
-disculpe… yo me….-
-no… si no quisiera que estuvieses aquí, habría hecho que te asignaran otra habitación-
-de… de acuerdo…-
-¿Dónde estabas?- pregunta el Rey.
-yo… em… bueno… estaba con Whisper- al escuchar estas palabras el rey no logro reprimir una ligera sonrisa por unos instantes.
-se me informo que no estabas en la enfermería-
-estábamos por… aj… em... fuimos a tomar un poco de aire-
-entiendo... (Suspiro) Tu madre está furiosa- dice el Rey.
-¿he?- dice Lúthien algo temerosa.
-intento acecinarme, ella y tu padre- dice el Grifo volteándola a ver y en eso esta nota un marcado moretón en su ojo izquierdo- lo saben, y ahora…. Se conformó una reunión hace poco… ellos ganaron… dijeron que vendrán por ti en cuanto despertaras, dado a que a tu estado delicado, no era lo más seguro que soportaras un viaje de barias horas- explica el rey.
Lúthien se queda bastante seria, mirando al Rey con algo de desprecio, y al mismo tiempo un sentimiento de alegría se manifestaba en ella al por fin estar de vuelta con su familia- ellos no están aquí... por bueno...- dice el Rey mientras tocaba su moretón, y por un momento este muestra una ligera mueca de dolor ante esto, pues la herida aún le dolía bastante.
-ya les envié la carta de que despertaste… estarán aquí en una semana más…. Pues aún tienen que atender unos asuntos en Canterlot- dice el Rey con inexpresividad.
De repente, la joven grifo que se encontraba en coma, empieza a sacudirse violentamente y empieza a apretar el pico, fuertemente.
-tranquila… tranquila… papi está aquí…- dice el Rey mientras acariciaba la mejilla de la grifo, al poco tiempo esta se calma un poco y vuelve a reposar. Lúthien no hacía más que mirar la escena con algo de lastima, por más que odiara al rey, no pudo evitar sentir pena por él, en especial luego de escuchar su historia -ella no dejaba de sentir dolor, el veneno ataco su sistema nervioso… ahora… ni los mejores calmantes le ayudan…. Luego de que intentara suicidarse…. Se le indujo un coma para evitarlo… pero sabemos que…. Aun estando en coma…. Ella sigue sintiendo dolor-
-…. Em… disculpe…. Lo lamento mucho- dice Lúthien con el más sincero pésame.
-¿quieres que te confiese algo?- dice el Rey con seriedad- cuando te traje aquí… fue por ella… creí que usando tu enfermedad… podría curarla…. Pero…. Nada sirvió, la sangre que sacábamos para tus estudios…. No nos sirvió de nada-
Lúthien no sabía cómo sentirse ante esto, sentía gran confusión, por un lado se sentía indignada y furiosa con él, por haberla usado y arruinado su vida, pero la historia de Whisper seguía en su mente, y no podía evitar sentir lastima y ganas de perdonarlo, dado a su corazón.
-hicimos pruebas…. Nada sirvió…. pero…. Se acordó que quizás… un trasplante de tu medula… pudiera contrarrestar los efectos de la toxina…. Una operación muy compleja… - dice el Rey con seriedad- trasplantarle tu enfermedad a ella... quizás eso me regrese a mi hija….- dice el Rey mostrándose bastante triste y sumiso, mostrando su vulnerabilidad y tristeza ante Lúthien.
-yo...- dice un tanto insegura y aun confundida.
-por... por favor... ayúdala... Por favor- suplica el Rey.
-¡No!- reclama Lúthien y se da la media vuelta, dejando al Rey con su hija en coma, ella podía entender lo que él quería, y estaba demasiado molesta con el como para acceder a su petición.
Una semana después.
La desgracia ha caído sobre todos, los siguientes días fueron difíciles en Canterlot, con eso de mantener a los refugiados de Ponyville, los arreglos para la resurrección del pueblo, y la cacería de los tres lobos que escaparon, mantuvieron a todos ocupados, mientras unos se encargaban del cuidado de los heridos y enfermos un grupo de guardias y voluntarios se la pasaban todo el día buscaban en la profundidad del bosque a los lobos que escaparon para erradicarlos, pero por más que buscaron no encontraron rastro de ellos, y al llegar la hora del oscurecer, todos regresaban, pues sabían que los lobos obtenían sus poderes de la oscuridad de la noche y el resplandor de la luna. Cosa que genero algo de conflicto entre algunos pobladores desesperados y alterados, quienes no paraban de insultar y culpar de todo esto a la princesa Luna, pues ella era la que traía la noche, y el poderoso astro que brindaba su poder y fuerza a estas criaturas de la oscuridad, luego de varios debates Luna decidió retirarse junto a su esposo y su bebé, a una cabaña no muy lejos de Canterlot, donde ella se quedaría hasta que pasara la alteración de las masas.
No mucho tiempo después, llegó el momento de que el invierno llegara a Equestria, un grueso y espeso manto de niebla blanca y reluciente cubrió todas las ciudades, el frio se hizo notar, pero ahora con ayuda de la organización de Twilight pudieron establecer las raciones de comida y el hospedaje de los huéspedes, esperando que pasando el invierno, los habitantes de Ponyville pudieran regresar a sus hogares.
Celestia se encontraba al pie de su balcón admirando como poco a poco caía la nieve en Equestria, y luego contemplando como en la plaza central de su ciudad filas y filas de ponis se formaban para recibir un poco de chocolate caliente, cortesía de los señores Cake y la princesa Celestia. La princesa observa este pequeño evento y una ligera sonrisa se marca en su rostro, es entonces que esta nota como poco a poco la oscuridad empieza a predominar, ella mira al cielo y nota como poco a poco la noche cae sobre Equestria y el gigantesco astro toma su lugar en lo alto del cielo.
-Luna...- suspira Celestia mientras no dejaba de sentir algo de remordimiento por lo que hacía poco sucedió, aquellas peleas que acosaban a su hermana, Celestia no quería ni imaginarse como ella debió sentirse en esos momentos.
Más tarde esa noche, en un carruaje que escalaba por la montaña de Canterlot, entra a un pequeño prado de blanca y reluciente nieve en la sima, y en el centro de todo, se encontraba la cabaña de Luna, quien se hospeda aquí, no por mandato de su hermana, si no por decisión propia.
Celestia baja de la carroza y lentamente camina hasta la cabaña, pero ya al estar muy cerca de esta, la princesa se detiene, de un pequeño costal saca unos polvos y los sopla aparentemente ante la nada, pero de repente una rejilla invisible aparece, Celestia usa los polvos para encontrar una puerta, y por esta entra, ya dirigiéndose a la cabaña y antes de llegar, Luna sale de esta.
-hermana- dice Luna mirando a Celestia llegar con una canasta- te escuche abrir la puerta, pasa por favor- ambas princesas entran a la cabaña y se sientan en la habitación.
-¿Dónde está Ender?- pregunta Celestia.
-salió, fue por algo de leña para la chimenea- responde Luna mientras tomaba una manta y se cubría con esta.
-si em…. Todavía…. Pido disculpas por cómo te han tratado últimamente nuestros súbditos…-
-¡Tus súbditos!- exclama ella.
-bueno… si… perdona Luna….-
-no te disculpes (suspira ella) no es tu culpa después de todo-
-¡ellos solo están confundidos…! ¡Estoy segura que no lo hicieron apropósito!-
-lose… por favor… para… no quiero pensar en eso ahora- suspira Luna- mejor dime... ¿qué paso con Twilight y Bast?-
-esta mañana partieron, fueron por Lúthien-
-¿es verdad lo de?-
-si… ambos le dieron su merecido al Rey en su momento… pero… Lúthien… no sé cómo lo haya tomado-
-no debimos permitir que se separaran-
-lo se…. Lo sé... toda es nuestra culpa….-
-la es de todo el consejo, se suponía que nuestro deber era mantener el orden, y lo único que hicimos fue separar a una familia, les hicimos mucho daño-
-lo se Luna…. Sé que la culpa es de todos… pero ella era mi estudiante…. No puedo dejar de sentir que toda la culpa era mía- dice Celestia con cólera.
-no lo es… Celestia… no te preocupes… lo bueno es que ya regresaran-
-si pero… ¡después de que pasaran tanto! ¡No puedo! ¡No puedo más! Les prometí que se reunirían pronto…. Y… ¡pasaron 4 años y una serie de tragedias tras tragedia para que esto llegara a su fin!- dice Celestia con cólera e impotencia.
-las cosas no siempre salen como uno quisiera hermana- dice Luna suspirando.
-por desgracia- suspira Celestia.
Es entonces que se escucha un llanto desde otra habitación- dame un momento- dice Luna suspirando y levantándose de su asiento.
-si… está bien hermana-
Luna sale de la habitación por unos instantes, mientras Celestia se acomodaba en el sofá y miraba a su alrededor, notando sobre una mesa una serie de periódicos en donde se publicaba todo el incidente de los lobos en Ponyville y también el cómo algunos le echaban la culpa de esto a Luna. Celestia levita algunos recortes con su magia y no logra evitar sentirse mal y morderse los labios al leer lo que algunos pensaba de su hermana. Al poco tiempo Luna regresa, y casi de inmediato Celestia regresa los recortes en su lugar y hace como si nada hubiese pasado, mirando en otra dirección.
-¿Qué miras?- dice Luna extrañada.
-oh…. Ejem… em… es un lindo…. Em… adorno- responde Celestia algo incomoda.
-eso es solo una grieta en la pared…..-
-em…. Bueno jeje- murmura la poni azul- ¿ya encontraron a los lobos?-
-no hay rastro de ellos, ni de ellos… ni de Pinkie Pie- suspira Celestia.
-¿Dónde podrían esconderse?- murmura Luna.
-no lo sé…. Pero…. esperamos… las cosas mejoren cuando pase el invierno-
-yo también hermana-
-te extraño hermana…. No me gusta verte así…. me… me siento mal… el que tú y tu familia… tengan que estar aquí… cuando… cuando esos lobos… ¡podrían aparecer! ¡no pueden estar aquí solos! ¡Tienes un bebe!- dice ella con gran cólera y culpa.
-los poderes de Discord protegen esta cabaña, estaremos bien- suspira Luna- solo me hubiera gustado que en lugar de crear una jaula para aves electrificada e invisible se fuera por algo más sutil-
-jeje….. Ejem…. Perdona…. pero de todos modos…. No quiero verte así- dice Celestia con gran culpa y remordimiento mientras tomaba a Luna por el casco.
-hermana por favor… dejemos ese tema de lado- suplica Luna- está bien…. Lo entiendo…. Su motivos… su miedo…. Es justificable... no te preocupes por mí, hermana-
-aun así….-
-¿Qué tienes hay?- dice Luna apuntando con su casco a la canasta que estaba junto a Celestia, como un intento de ya cambiar el tema.
-oh… jeje… les traje un poco de chocolate caliente- dice Celestia con una ligera sonrisa mientras sacaba de entre la canasta una termo de dos litros y una cajita con varios pastelillos recién orneados.
Mientras tanto en el reino de los grifos (esta vez en un carruaje real) finalmente llegan Twilight y Bast, al reino de los grifos, con el único objetivo de recoger a su hija y sacarla de este sitio.
-solo tomo 10 horas en carruaje- murmura Bast con seriedad.
-si lo sé- dice Twilight mientras miraba el castillo que se encontraba más adelante- hemos venido por ti… Lúthien- piensa ella mientras miraba el castillo.
Mientras tanto, en la enfermería, Lúthien se encontraba de un sitio a otro, caminando en círculos, ella por u momento no podía creer, no podía procesar que por fin estaría de regreso con su familia después de tanto tiempo separadas. La princesa se dirige hasta una ventana y mira hacia el cielo nocturno, esperando ver llegar a sus padres, sin saber que ellos ya habían aterrizado a las afueras del castillo.
-¿ya llegaron por ti?- se escucha, era Whisper.
-no… creo que aún no llegan- responde la yegua un tanto seria.
-bueno…. Sé que quizás esto no te importe… pero tenerte aquí fue muy ameno para mí- dice Whisper- desde la muerte de mi madre nunca antes había interactuado con alguien que no sea el rey o mi hermano- Whisper se muestra bastante deprimido al decir estas palabras, el grifo se queda parado por unos instantes, mirando a Lúthien ver con tanto interés el cielo- bueno… solo quería despedirme- dice algo deprimido mientras se daba la media vuelta.
-yo también…. Em…. Me la pase bien con tigo- se escucha Whisper se detiene y voltea a ver a la yegua- nunca quise estar aquí, pero fue bueno tener un amigo que me acompañara- dice ella con una ligera sonrisa.
-si… amigos….- murmura Whisper.
-hiciste más amena esta experiencia, y creo que debo agradecerte por eso- dice la yegua mientras voltea a ver a el grifo con una ligera sonrisa, luego esta se retira, regresando a la enfermería, para recoger algunas cosas que había dejado, pues luego de pasar estos días en la enfermería, para así poder monitorearla con mayor facilidad, cuando se le dio de alta, esta se la paso empacando sus cosas en su habitación, pero por poco se le olvidaba que también tenía algunas cosas en el cuarto de la enfermería. Una vez terminado de empacar, esta vuelve a sentarse, dando un largo suspiro de impaciencia. Es entonces que esta mira una última vez su compañera de cuarto, la hija del Rey, aun en su cama, en estado de coma inducido, la yegua se le queda mirando los siguientes minutos, prestando atención a él como esta respiraba con algo de dificultad y también a los muchos aparatos a los que esta se encontraba conectada.
-ese desgraciado intento usarme- piensa Lúthien con cólera mientras se levantaba y tomaba sus cosas ya para retirarse y esperar a sus padre en el gran salón- intento usarme para curar la enfermedad de su hija….-
Lúthien se queda inmóvil por unos instantes, mientras empezaba a pensar en una serie de cosas que no hacían más que confundirla aún más, al repasar todo lo acontecido, e intentar comprenderse a sí misma y al rey, es entonces que un breve recuerdo pasa por su mente.
Flashback.
Poco tiempo había pasado luego de que Lúthien por fin obtuviera su pata de palo, la potrilla estaba tan contenta de por fin recuperar la movilidad que se olvidó por completo de quien fue el responsable de esto. Luego de una tarde de juegos con Blu, la potrilla en el camino a casa recapacito y se puso a pensar en todo lo que su madre tuvo que pasar para que ella pudiera caminar, la pequeña Lúthien se sentía muy culpable ante esto, por lo que sin pensarlo dos veces al llegar a casa, esta le salto enzima a su madre y la abrazo con fuerza, sorprendiéndola bastante.
-Hija….. Te…¿ te pasa algo?- dice Twilight algo exaltada y sorprendida.
-no mami…. Al contrario….- exclama la potrilla con gran alegría mientras seguía abrazando a su madre con fuerza.
-hija…-
-¡GRACIAS MAMI, MUCHAS GRACIAS!- dice Lúthien aferrándose con fuerza contra Twilight.
- Lúthien….- dice Twilight aun sin poder entender del todo lo que estaba pasando.
-gracias…. Y… lo… lo siento mucho... en verdad siento lo que te dije… no era mi intención mami…. Perdóname-
- Lúthien- dice ella acariciando su crin con suavidad y dándole una sonrisa- no importa, eres mi niña, pero claro que te perdono-
Poco después una vez que ya se encontraban dentro de la casa, su madre le estaba leyendo un cuento para dormir, al finalizar el cuento, Lúthien aun algo insegura y con un sentimiento de culpa que la corroía, se arma de valor pregunta a su madre del por qué hizo tanto por ella, si ella desde el incidente que le hizo perder la pierna, no fue más que grosera con ella y con todos. Twilight se le quedo mirando a Lúthien con asombro, mostrándose por unos instantes algo seria, cosa que preocupo un poco a la princesa, pero luego de estar unos instantes en silencio, esta se acerca a su hija y le da un abraso mientras le decía.
-lo hice por ti, por ti mi niña-
-pe… pero… si fui grosera… nunca te di las gracias…. Ni…. Fui muy mala-
-sabía que estabas pasando por una etapa muy difícil, pero también sabía que podía hacer algo por ti-
-pero… ¿Por qué? ¡sigo sin entender!-
-por qué te amo, yo soy tu madre, y una madre, hace hasta lo imposible, por lograr el bien estar de sus hijos- dice Twilight con un tono de voz muy suave mientras cobijaba a Lúthien con suma delicadeza y cariño, hasta finalmente desearle las buenas noches y apagar las luces.
Fin del Flashback.
-Lúthien ¿Lúthien?- se escucha, la yegua voltea y ve a Whisper- tus padres te esperan-
Lúthien se dirige por una serie de pasillos acompañada del grifo, hasta finalmente llegar a él gran salón, pero momentos antes de entrar, algo la estruja con fuerza, era su madre la cual no podía evitar caer en lágrimas y llanto al ver a su hija por fin después de tanto, tenerla entre sus cascos.
-¡perdóname! ¡Perdóname!- dice Twilight mientras la abrasaba con fuerza- no te volveré a dejar sola mi niña-
-Em… mamá….- dice Lúthien algo incomoda.
-cariño por favor... suéltala, no vayas a lastimarla- murmura Bast.
-ups.. jeje… lo… lo siento mucho cariño….- dice Twilight apenada mientras bajaba la mirada y miraba el vientre de Lúthien, por un momento sintió algo de alegría ante esto, pero en eso está noto las marcas de garras a lo largo de su vientre, un frio le recorrió en la espalda a Twilight, aun cuando esta ya las había visto semanas antes.
-Madre…. ¿te pasa algo?-
-no… no es nada- suspira Twilight mientras se limpia las lágrimas con su casco.
-okei… em… madre… ¿Blu está bien?- pregunta ella con intriga, pero al decir estas palabras, sus padre se muestran bastante serios, sin responderle a su pregunta, pues ellos no sabían cómo decirle que el padre de sus hijos desapareció tras el incidente de los lobos, cosa que ella ya se venía temiendo, y al no recibir respuesta, fue más que claro para ella, Lúthien se quedó bastante callada entonces, con la mirada baja, ya bastante triste por la posible pérdida de Blu.
-hija… es hora de irnos- dice Bast con seriedad, ya rompiendo el silencio incómodo, mostrando una ligera y vaga sonrisa tranquilizadora ante su hija, pues aún se encontraba molesto, no con Lúthien si no por el rey, de hecho, si este hiciera acto de presencia, nuevamente se le dejaría ir, con todo y armas de combate.
-hasta pronto Lúthien- dice Whisper.
-adiós- dice ella con una ligera sonrisa.
Ambos se dan un abraso, y en eso Whisper hace algo que Lúthien no se esperaba, mientras estos se abrasaban, Whisper le dio un beso a Lúthien, mientras les daban la espalda a sus padres y usaba sus alas para que nos los vieran, pero Bast ya podría imaginarse por que el abraso duraba tanto, y esto lo hacía enfurecer un poco, pero no suficiente como para ir tras el grifo y castrarlo.
Lúthien se separa de él, algo sorprendida, y con la boca abierta, esta no sabía que hacer o decir, solo se quedó parada frente al grifo.
-¡Lúthien es hora de irnos!- exclama Bast con severidad.
-si…. Adiós- dice la yegua aun conmocionada.
La princesa acompañada de su familia caminan hasta el carruaje que los llevaría de regreso, mientras tanto nuevamente la princesa estaba sumida en sus pensamientos.
-si te sientes mal en el camino, nos avisas y nos detendremos- dice Twilight, en eso estos notan que Lúthien se ha detenido- ¿hija pasa algo?-
-madre… ¿recuerdas cuando… me dijiste que una madre haría lo imposible por sus hijos?- dice Lúthien.
-em… creo… creo que si mi vida-
-no justifica los actos… no se justifican… que una madre o padre… hagan algo terrible por intentar salvar a sus hijos ¿verdad?-
-bueno cariño… no sé a qué viene esto….- murmura Twilight confundida.
-¿no se justifican verdad?- dice algo inquieta.
-cariño es hora de irnos- le susurra Bast al oído de su esposa.
-los padres siempre aran lo que crean correcto para sus hijos…. Si es algo bueno oh mal-
- no sé qué decirte… solo sé que a los padres no les importara el castigo, con tal de que sus hijos estén a salvo – le responde Twilight, aun algo confundida por a donde iba este asunto.
-gracias madre… es todo lo que quería saber- murmura Lúthien.
-¿hija? ¿Qué te pasa?- dice Bast ya algo preocupado.
-lo siento mucho pero aún no puedo irme- dice Lúthien con tristeza.
Las palabras de Lúthien exaltaron a sus padres, y lo que estaba a punto de acontecer, los exaltaría aún más. Lúthien rápidamente regreso al castillo buscando al Rey, sus padres fueron tras ella, aun confundidos por lo que ella pensaba hacer, y cuando vieron a su hija decir que ella accedía a que se hiciera el trasplante de medula, esto tanto sorprendió como altero a sus padres, después de esto, Lúthien se negaba irse del reino de los grifos, sus padres intentaron convencerla de que esto era una locura muy grande, y que no tenía por qué hacerlo, luego de tres días de peleas entre la familia, se estableció todo para la cirugía.
La noche antes de la cirugía Lúthien se encontraba en una cámara esterilizada, pues el trasplante debía ser 100% puro y esterilizado, se le hicieron muchos exámenes a la princesa para ver que no tuviera alguna enfermedad que le pudiera traspasar a la princesa grifo (en especial pruebas de enfermedades de transmisión sexual por su ultimo incidente). Lúthien se encontraba en su cama leyendo un libro, cuando en eso ve tras de un cristal a su madre.
-¡¿estas segura que quieres hacer esto?!- dice Twilight exaltada.
-ya tome mi decisión madre- dice Lúthien desde el otro lado del cristal.
-¡ni siquiera son de la misma especie!-
-no le trasplantaran mi medula tal cual, antes se procesara y se obtendrá una especie de vacuna- dice Lúthien con seriedad.
-¡hija estas embarazada!-
-la cirugía no le hará mal a mis bebes, no representa ningún riesgo para ellos-
-pero…. ¡esto es una tontería! ¿Por qué hacerlo? ¡POR QUE SOMETERTE A ESTO SOLO POR ESE HIJO DE…..!-
-tú me has enseñado a siempre hacer lo correcto, y si puedo hacer algo bueno por un padre que perdió a su familia….-
-¡hija no lo hagas, por favor!-
-estaré bien, es lo correcto, y es lo que quiero hacer-
-¡No! ¡No sabes lo que puede hacerte!-
-sé que no me matara… y que mis bebes, estarán bien-
-pero… pero…. ¡¿pero y si no funciona?!-
-tengo fe en que lo hará…. Madre… por mucho tiempo vimos mi padecimiento como una maldición… pero ahora… puedo usar esto para ayudar a alguien más-
-hija….- dice Twilight entre lágrimas mientras coloca su casco contra el cristal, y Lúthien hace lo mismo -sigo estando preocupada… y preferiría que no lo hicieras…. Pero…. No sabes lo orgullosa que me haces sentir….-
-gracias madre- dice Lúthien con una ligera sonrisa.
La fecha llega, y la operación se efectúa, a diferencia de otros trasplantes de medula, en el que solo se obtiene un poco del líquido espinal, esta vez, para tener una dosis más pura y concentrada para el tratamiento, se le extrajo la mayor parte de la sustancia, provocándole a Lúthien un mal estar temporal, dejándola inconsciente por algunos días.
Tiempo después ella despierta, aun algo confundida y desorientada, pero lo primero que ve es a sus padres, felices de por fin verla abrir sus ojos.
-¡Hija!- dice Twilight con gran alivio.
-ma… mami….-
-descansa cariño…. Descansa- dice Bast mientras la toma por el casco.
-¿funciono?-
-si… si funciono- se escucha, Lúthien mueve la cabeza y ve al Rey Grifo, mirándola con una inusual y relajada sonrisa, y tras de él, se encontraba la cama donde aún yacía su hija durmiendo- todavía no despierta… pero… ya no siente dolor…. Sus escáneres lo confirman….. Y según los médicos pronto despertara….- dice el Rey mientras intenta aguantar las ganas de llorar- ¡gracias!-
Lúthien le da una sonrisa al rey- no fue nada-
-hija lo lograste…. Sigo sin aprobar esto…. Pero…. No podríamos estar más orgullosos de ti- dice Twilight.
-si… gracias madre… yo….- dice Lúthien quien de repente se queda completamente callada.
-hija… ¿Qué te pasa?- dice Bast preocupado.
-¿pasa algo malo Lúthien?- dice Twilight preocupada.
-mis… mis patas traseras…. No puedo…. No puedo sentirlas….- dice Lúthien conmocionada, por un momento todos creen que se trata de una broma, pero de repente Lúthien usando su magia se deshace de las sabanas que las cubrían y con sus cascos delanteros golpea y palma sus cascos traseros- no puedo... no puedo... ¡no puedo moverlas!-
