Primero una disculpas por recién actualizar, pero estuve de vacaciones y me desconecte del mundo. Debo decir que la historia ya está por terminar, tres capítulos contando con el epilogo solo faltan, disfruten el capítulo.
CAP 28: SIEMPRE QUEDA UNA ULTIMA OPORTUNIDAD
ROSALIE POV:
Una semana, había pasado una semana desde que Ethan se enteró de que Emmett era su padre, durante ese tiempo Ethan no ha querido ni verme y yo no he insistido mucho, mi abuelo dice que a los niños hay que darles tiempo; pero la situación me estaba volviendo loca, desayuna en su recamara, almuerza en su recamara, cena en su recamara, lo lleva y trae Jasper del colegio y los entrenamientos o en su defecto el abuelo o Bella, no me quiere ver ni en pintura y su mirada desafiante y de decepción me partía el corazón. Emmett me había hecho caso y solo llamaba esporádicamente para saber de Ethan pero no había intentado acercársele y hablar con él, él comprendía al igual que yo que teníamos que dejar a Ethan pensar y cuando él quisiera respuestas allí estaríamos para dárselas. Por otro lado Félix le llamaba constantemente y era el único con el que hablaba sin problemas.
- tienes que darle tiempo… ya te dije- decía Félix mientras leía su periódico, estábamos discutiendo de mi desesperación porque Ethan me tratara como su enemiga
- tiempo, una semana ya le di suficiente tiempo, se supone que tenías que ayudarme- le reproche derrumbándome en el sillón con frustración
- está confundido, cuando se sienta preparado el mismo vendrá a pedir explicaciones y que le aclares las dudas- dijo calmadamente sin apartar la mirada de su periódico
- ese día lo siento muy lejano- le dije con tristeza
- te estoy ayudando pero me toma tiempo- dijo dirigiendo ahora su mirada a mi
- señora Rosalie acaba de llegar el señor Swan- dijo una de las mucamas al entrar al estudio
- ¿y ahora que quiere ese imbécil en mi casa?- dijo con tono irritado Félix
- no lo sé, espérame aquí iré a ver que quiere- camine hacia la sala y allí estaba Emmett, llevaba uno jeans y una camiseta negra pegada, se veía muy guapo… ¡rayos!
- quiero hablar con Ethan- dijo al notar mi presencia, no lo había visto en una semana y se notaba algo cansado y demacrado
- aun no llega del entrenamiento, y ya te dije que aún no quiere hablarnos- le dije caminando hacia el sofá, el me siguió y tomo asiento cuando yo lo hice
- maldita sea, esta situación me está volviendo loco- me dijo tomándose la cabeza con las manos, se veía frustrado
- supongo que su actuar es lo más normal- dije con tranquilidad
- no Rosalie, es normal los primeros tres días, esto ya es ridículo- dijo con desesperación
- Emmett, está confundido, tienes que entenderlo- le pedí que hiciera, aunque yo también opinaba igual que el
- hola familia- escuchamos decir a Jasper que entraba con mi hijo quien reía sonoramente hasta que nos vio y su rostro se endureció
- hola campeón- dijo Emmett sonriéndole con amabilidad, Ethan no dijo nada y comenzó a subir las escaleras, ok… era ahora o nunca, tenía que actuar
- ¡Ethan! ¡Espera allí jovencito! nosotros tres tenemos una conversación pendiente- le dije de forma autoritaria
- Ethan ya es momento- dijo Jasper, él lo miro por uno segundos debatiéndose entre hacerle caso o no y luego bajo con desgano las gradas y aventó su mochila al piso para luego sentarse con fastidio en el sofá, Jasper me miro con pesar y se encamino hacia la cocina sin decir más
- hablen antes de que me arrepienta de escucharlos- dijo molesto
- Ethan yo se que te mentí, y estas en todo tu derecho de no querer ni vernos… me arrepiento porque te merecías tener a tu lado a tu verdadero padre y no crecer envuelto en tanto engaño, pero las cosas sucedieron de una manera que no pude evitar y sé que actué mal pero todo lo he hecho pensado en ti mi amor- le dije suplicante
- tu eres una mentirosa y por eso ya no te creo nada- me dijo con rencor- y tú, ¿porque regresaste ahora si no me quiste nunca en tu vida?- le recrimino con desprecio a Emmett
- Emmett no sabía que tu existías, yo jamás se lo dije- defendí a Emmett porque la acusación de Ethan no era justa, eso no se lo esperaba Eth que me miro horrorizado ante mi declaración
- ¿le ocultaste que yo existía?- pregunto decepcionado y enojado a la vez, su mirada me rompió el corazón
- tu madre tuvo sus razones- me defendió Emmett
- ella nos mintió a los dos ¿y todavía la defiendes?- dijo con incredulidad
- no la culpes, ella trataba de protegerte de tener un padre como yo- dijo Emmett con dolor, cuando nuestras miradas se cruzaron algo dentro mío vio que el en verdad creía ello
- ¿un padre como tú?, ¿Qué tiene de malo tener un padre genial como tú? ya no entiendo nada- dijo Ethan frustrado
- solo escucha como sucedieron las cosas y luego júzganos- le pidió Emmett
- está bien… hablen- dijo después de dudarlo un largo instante
- lo primero que debes saber es que ame a tu madre como nadie en el mundo y estoy seguro de que ella me amo igual- dijo Emmett si apartar su mirada de la mía
- Ethan, Félix y yo éramos novios en la secundaria cuando vivía en nueva york, pero un mal entendido hiso que termináramos y me llevo a forks donde volví a ver Emmett, él y yo éramos amigos, pero en el tiempo en que estuve allí, de algún modo me enamore de el- le dije con un nudo en la garganta
- yo, era el típico chico que se divertía en la vida, era capitán del equipo de soccer, tenía un bonito jeep y a todas las chicas el instituto tras de mí, y rose al principio se convirtió en una obsesión para mí, era algo que tenía que conseguir, ella era tan bella tan única, que tenía que ser mía, la llegue amar sin darme cuenta pero de una forma extraña y dañina, recién ahora me doy cuenta de ello- dijo mirándome con arrepentimiento
- con el tiempo, nos entendimos y nos volvimos novios, y yo lo amaba mucho y quería pasar mi vida a su lado- dije apartando mi mirada de él y mirando a mi hijo que parecía confundido, mis ojos se llenaron de lágrimas que tenía que contener
- pero fui un imbécil- dijo Emmett tomándose la cabeza con desesperación- termine arruinando todo, pero sabes…. Ella es única y me perdono cada una de las tonterías que hice, pero lo volví a arruinar, era joven y egoísta y solo pensaba en mí, no sabía cómo amar y cuando vi que en verdad la perdía aproveche una ocasión de debilidad de ella y le dije que se casara conmigo y nos casamos por civil en las vegas y desde allí todo pareció que saldría bien, preparamos la boda por la iglesia soñada, nos propusimos que a pesar de que ella estaba estudiando en la costa este y yo jugaba en el galaxy al otro lado del país haríamos todo para que nuestra vida juntos saliera adelante- Emmett contaba aquella historia con tanta añoranza y pasión que no pude evitar derramar las lágrimas que tanto quería evitar derramar- pero la separación, la distancia yo no la supere, fui débil y la dañe; el día de la boda tu madre supo que yo le había sido infiel y corrió del altar dejándome y yéndose de forks- Emmett me vio a los ojos y vi las lágrimas que había derramado mientras contaba todo aquello- escúchame Ethan, engañe a tu madre con cuanta mujer se me cruzo en el camino, fui un imbécil, y no existe hora que no me arrepienta de lo que hice, pero a pesar de todo yo la amaba con el alma, de una manera extraña, pero la amaba… la amo- dijo mirándome a los ojos suplicante
- cuando se ama no se quiere hacer daño- dijo Ethan mirándose la manos de su regazo
- la noche anterior me había enterado de mi embarazo y se lo iba a contar a Emmett, pero estaba tan decepcionada y tan llena de ira que lo odiaba y decidí no decirle de ti, el en mi cabeza no te merecía, el no merecía llamarse padre… hubo muchos momentos en que nos volvimos a ver y entonces pensé decirle… pero no pude- dije realmente arrepentida
- en parte porque cada vez que nos mirábamos ella se convencía de que era la peor persona del mundo, una vez escucho cuando le dije a Edward que yo no quería tener hijo y que serían un estorbo en mi vida, e Ethan así lo pesaba hasta hace poco, era un muchacho tonto y egoísta… no me voy a quitar la culpa, porque sé muy bien que la tengo… yo no merecía tener un hijo- dijo Emmett con frialdad
- un día cuando tenías un año te lleve conmigo a forks, Emmett te vio y tuve mucho miedo de que supiera que tú eras su hijo, así que mentí, mentí, lo siento tanto- dije comenzando a sollozar sin poder evitarlo
- no… fue Félix quien dijo que tú eras su hijo y tu madre simplemente no lo negó- dijo Emmett tratando de defenderme, ¿por qué lo hacía? ¿Por qué trataba de quitarme la culpa?
- fue un error y siempre voy a lamentar no haber sido lo suficientemente fuerte para enfrentar la verdad y sus consecuencias; Ethan eres su vivo retrato, tú y Emmett se parecen en tantas cosas, era muy difícil mirarte y no sentirme culpable por negarle a Emmett el derecho de disfrutarte- dije a mi hijo tomando su mano
- no te pido que me veas como un padre, pero quizás podemos ser amigos, nunca me gane el derecho de tener un hijo pero lo tengo y me siento orgulloso de que tú lo seas- continuo Emmett sonriéndole con cariño- solo te pido que no me rechaces, quiero estar a tu lado
- ya los escuche, ahora me quiero ir- dijo Ethan retirando suavemente su mano de la mía y se puso en pie
- está bien… ve- le dije, el miro con tristeza a los dos y caminando hacia las escaleras salió del salón
- bueno esta vez por lo menos nos escuchó- dijo Emmett, en ese preciso instante tocaron la puerta y la mucama abrió dejando entrar a… la única persona que me faltaba
- madre- dije poniéndome en pie
- querida, el avión se me adelanto, llama al chofer y que suba mis maletas y los regalos por favor- dijo sin dejare de mirarme, con cuidado le dio una mirada panorámica a la estancia se fijó en Emmett- ¿qué hace este hombre aquí?- pregunto realmente sorprendida
- un gusto volverla ver señora- dijo Emmett poniéndose en pie
- que pena que yo no pueda decir lo mismo- dijo mi madre con desprecio- ¿Rosalie que hace este hombre acá?- volvió a preguntar caminando amenazadoramente hasta nosotros
- es normal que un padre venga a ver a su hijo- dijo Emmett con insolencia
- ¿lo sabe?- me pregunto asombrada y preocupada
- sí madre, e Ethan también- le dije con cansancio
- pobre de mi nieto, debe de sentirse muy mal al saber de qué clase de hombre es hijo- dijo mi madre mirando con desprecio a Emmett
- mire señora eso a usted no le interesa y le pido un favor, no destile su veneno hacia mí en frente de mi hijo porque soy capaz de…- amenazo con odio Emmett a mi madre
- ¿de qué?, no me intimida tus amenazas muerto de hambre- increpo mi madre con asco
- madre por favor- le suplique que se callara
- mi hija siempre se va a arrepentir de haber caído tan bajo contigo, ¿o no Rosalie?, o tengo que recordarte la clase de hombre que es este, de cómo te puso los cuernos y te humillo el día de tu boda- mi madre a veces podía ser muy venenosa, y sus palabras acuchillaban en el alma
- madre por favor- le suplique- Emmett por favor vete, hablaremos luego- le dije casi rogándole
- está bien, permiso señora, gracias por todo- dijo Emmett mirándome con ternura y salió de la casa
- ni se te ocurra regresar con ese hombre- dijo mi madre y yo simplemente explote
- ¡madre basta ya! ¡Estoy harta de ti!, ¡de todos y de todo!- grite con desesperación tomándome la cabeza llena de frustración
- mira Rosalie…- intento hablar pero Jasper nos interrumpió
- madre- saludo- es bueno verte, ¿cómo estás?- pregunto acercándose hasta nosotros
- muriendo de cólera, ¿puedes creer que Ethan ya sepa de Emmett y viceversa?- preguntó con indignación
- sí madre, y opino que es lo mejor que pudo pasar- dijo mientras le daba un beso tierno en la mejilla, mi madre iba a refutar pero la voz de Alice la helo literalmente
- bueno tardes señora- saludo mi amiga mientras bajaba por las escaleras
- ¿qué hace esta mujer aquí?- pregunto mi madre con indignación
JASPER POV:
Lo mejor por ahora, era que mi hermana y Emmett hicieran su lucha con Ethan, él podía ser muy cabeza dura respecto a algunas cosa; cuando escuché el timbre Salí lo más rápido posible para que la conversación de los tres no se viera afectada, pero cuando llegue al recibidor me topé con mi madre y Rosalie discutiendo y la cosa empeoro cuando Alice bajo
- ¿qué hace esta mujer aquí?- pregunto mi madre con indignación
- madre, Alice vive con nosotros- dijo Rose con cansancio
- ¿recibiste a esta asesina en tu casa?- preguntó mi madre con asco
- madre, ella no es ninguna asesina- la defendí
- ¿la defiendes?, ¿después de que dejo que te refundiera en la cárcel durante tantos años?- pregunto con exasperación
- madre, si vas quedarte te voy a pedir que no te inmiscuyas en nada de esta casa, lo digo por mi hijo y mis invitados por que no te lo voy permitir, o no me temblara la mano para sacarte de aqui- dijo rose amenazadoramente, estaba realmente molesta
- no puedo creerlo, mis dos hijos en contra mía, es el colmo- dijo muy molesta y sin decir más subió las escaleras para perderse en el segundo piso
- será mejor que hable con ella, perdónala Alice hay veces que ni yo la aguanto- dijo rose agotada, se le veía completamente cansada últimamente
- déjalo así, descansa, te ves muy mal- le dije, ella me sonrió tímidamente y la siguió
- iré a la cocina- escuche decir a Alice, no me gire a verla, me derrumbe en el sofá y respire profundamente, la verdad es… que mi vida apestaba; unos minutos después vi corre a magy viniendo del patio, sonreía divertida y me dio tanta ternura que no pude evitar sonreír, ella paro en seco y me miro avergonzada
- lo siento-dijo caminando hacia las escaleras
- ¡espera!... ven siéntate aquí conmigo, tenemos una conversación pendiente- le dije sonriéndole, ella temerosa dudo un instante pero luego camino hacia el sillón y se sentó a mi costado
- no hemos hablado desde que llegaste- le dije, ella hiso una mueca muy tierna, como las que suele hacer su madre
- tu no nos quieres hablar, ni siquiera mirar, mamá dice que es porque estas confundido, pero yo creo que es porque tú ya no nos quieres- dijo haciendo un puchero que me rompió el corazón
- no es eso, es que no sé cómo hacerlo- le confesé, era una verdad que ni yo mismo había querido aceptar
- ¿cómo hacer que?- pregunto confundida
- acercarme a ti y tu madre, siento que ya no me pertenecen- le confesé avergonzado
- yo te quiero mucho y eres el único papá que siempre quise conocer- me dijo con tanta ternura que se me encogió el corazón
- tienes que entenderme, no te veo desde que tenías un año- le sonreí y ella me devolvió la sonrisa
- mamá dice que tú me querías mucho, y me esperaste como si fueras mi verdadero papá- me conto
- te quería no, siempre te he querido, espere tu llegada cual padre enamorado y cada año que estuve lejos de ti siempre pensé que era de mi niña pequeña, como eras, que tan linda eras- le confesé acariciando con devoción su mejilla
- ¿entonces quieres que sea tu hija?- pregunto expectante y emocionada
- ¿me quieres como tu papá?- le pregunte dulcemente
- siempre- dijo decidida
- entonces soy tu padre y tu mi niña- dije y la abrase con fuerza
- quiero que tú y mami se casen- dijo entusiasmada cuando la solté de mi abraso
- estas pidiendo demasiado- le dije alarmado, ella no podía pensar que todo se arreglaría de esa forma tan rápidamente, yo ni siquiera sabía si Alice aun me quería
- ¿no la quieres?- pregunto entristecida
- con toda mi alma- me apresure a confesarle
- ¿entonces?- pregunto confundida
- ella y yo estamos separados por muchas cosas… primero tenemos que resolverlas- le dije con el afán de tranquilizarla
- pero ella te quiere a ti- dijo dejándome mudo, aquello provocó una sensación muy gratificante entro de mí, Alice aun me quería, después de tantos años
- y yo a ella- le dije con un nudo en la garganta
- ¿entonces porque no podemos ser una familia unida y feliz?- me pregunto insistente, guau sí que cuando se empecinaba era igual a su madre
- ¿sabes qué?, tienes razón… y tú me vas a ayudar a recuperar a tu madre- le dije mirándola de forma cómplice, ella esbozó una sonrisa inmensa y me abraso
- sí… yo te ayudo- y me ayudó, por la noche preparamos una cena en el patio, di la orden especifica de que nadie se acercara y magy se encargó de que Alice llegara; mi corazón dio un vuelco cuando la vi salir de la casa, llevaba una venda en los ojos y reía porque magy no la guiaba muy bien, haciéndola tropezar con algunas bancas
. Ahora quítate la venda mami- dijo Magy y Alice lo hiso, su sonrisa paso a ser de alegría a consternación cuando vio la mesa para dos y a mí a lado de la misma
- ¿qué significa esto?- pregunto mirándonos a ambos
- necesitamos hablar- le dije acercándome hasta ella
- ¿magy, tu sabias?- le pregunto Alice con disgusto
- papá me dijo que no te digiera- se disculpó avergonzada mi niña
- no la culpes, ella solo quiere que sus papas estén juntos- le dije tomando su mano y conduciéndola hasta la mesa
- yo iré con Ethan, aún no puedo ganarle una batalla en guitar hero- dijo magy y se fu corriendo hacia la casa
- ¿qué significa esto?- preguntó Alice cuando ambos estuvimos cómodos en los asientos
- ha tenido que pasar una larga semana para poder meditar las cosas ¿vino? Y poder hablar contigo- dije mientras llenaba las copas de vino, ella asintió y lo tomo
- ¿Qué quieres hablar conmigo?- preguntó mientras se llevada a copa a los labios
- estaba enojado porque me abandonaste y hasta hoy seguía enojado porque te casaste y te alejaste de mí, me sentí traicionado, de un día al otro estaba hundido lo había perdido todo y yo no lo merecía, yo no mate a ese hombre y si me eche la culpa fue porque te amaba y amaba a magy y no quería verla sola con su madre detrás de una reja- le confesé con rabia e impotencia- confieso que me volví en un amargado y que no pude evitar dejar de sentir un rencor por ti, por haberme dado la espalda cuando más lo necesitaba
- lo sé y si hui fue porque tenía miedo, y porque al saberme inocente pues colegí de que tú eras culpable, luego Sandro fue tan bueno conmigo que al final no regrese porque yo ya estaba casada y tu merecías rehacer tu vida- dijo Alice al borde de las lagrimas
- lo único que importe es que nunca he dejado de amarte y te necesito- le confesé tomando de la mano que descansaba sobre la mesa
- no Jasper- me dijo alejando su mano de la mía- si regrese fue por magy, porque te necesita, pero lo nuestro ya no puede ser, no si nunca existió confianza, no si nos sigue envolviendo tanto odio y rencor lo siento- dijo y si decir más se puso en pie y salió de allí dejándome hundido en la más profunda tristeza, pero si ella pensaba que esto terminaba aquí se equivocaba no iba a descansar hasta tenerla de vuelta a mi lado
BELLA POV:
No me quedaba ni la menor duda de que Dustin era mi hijo, y ahora más que nunca estaba convencida que debía luchar por él, debía de decírselo a Edward pero la experiencia de Emmett con su hijo me hiso pensarlo dos veces; lo mejor por ahora era solamente que él me quiera, me había esforzado en todas las semanas que me viera como una amiga, lo había ido a recoger todos los días y le había comprado algunas cosas, demasiadas en realidad.
- así que tuve que decirle que no- contaba Alice- ¿me estas escuchando?- me pregunto haciendo que regresara de mis cavilaciones
- es solo que acabo de aceptar la propuesta para el hospital de aquí- le mentí, pues no estaba pensando en eso precisamente
- ¿ya lo sabe Edward?- me pregunto emocionada
- se lo iba decir hoy- le dije regalándole una sonrisa
- eso es genial, todos viviendo en Barcelona juntos, es simplemente genial, como los viejos tiempos- dijo emocionada y evidentemente feliz Alice
- Tengo que comprar una casa- le dije muy decidida
- Claro, aunque ustedes dos aquí no es tan malo, se les extrañara cuando se vayan a su propia casa- dijo Alice tomando un sorbo de su café
- me refería a una casa para mi hijo- la saque de su error
- te volviste loca- me dijo evidentemente sorprendida
- no voy a permitir que mi hijo viva ni un minuto más en esa pocilga- le dije enfurecida poniéndome de pie
- bella tú te volviste loca- volvió a decir aun sorprendida
- me tienes que acompañar a buscar una bien bonita done viva María e Ethan- le dije haciendo caso omiso a su sorpresa
- ¿no vas a buscar una casa para ti y Edward pero sí una para ellos?- me pregunto confundida
- entiéndeme…- trate de que se pusiera en mi lugar
- ni siquiera sabes si el niño es tu hijo y… mira, ya vas gastando mucho dinero en ropa y juguetes… vas a hacer que Edward se dé cuenta- me dijo con preocupación
- es mi propio dinero no estoy gastando nada de su dinero- me defendí
- ¿de qué hablan?- pregunto Rose cuando entro a la sala
- aquí bella quiere comprarle una casa a Dustin y su madre- me acuso Alice con molestia
- tú te volviste loca, ni siquiera esta segura de que Dustin sea tu hijo- dijo Rose iracunda, porque todo el mundo se empeñaba en no creerme que Dustin era mi hijo
- lo pensé muy bien a mí no me cabe duda, pero no es mala idea hacerme una prueba- le dije más que para mí seguridad para la de todos aquellos que pensaban que estaba loca
- sin permiso de la madre no puedes- me dijo rose tomando asiento frente a mi
- pensé que podríamos pasarnos unas leyes- le dije, ella abrió los ojos de consternación
- bella soy abogada- me dijo como si eso explicara algo
- y estoy segura que ya te pasaste varias reglas en tu carrera- le dije, ella sonrió avergonzada y asintió- podríamos conseguir un cabello de Dustin y ver el ADN
- bien, conseguirme ese cabello yo me encargo de lo demás- me dijo sin ánimos de discutir, y lo conseguí y se lo di y ahora solo faltaba esperar, porque si ese papel demostraba que yo era su madre dejaría de serla loca que siempre han comentado que soy; mientras tanto busque unas casas cerca de la casa rose… había una muy bella, solo pequeña para una tres personas, pero tenía un hermoso jardín, era muy bella y estaba amoblada, además cuando Edward y yo nos compráramos una, Dustin tendría esta casa como su departamento de soltero cuando creciera, era hermosa y me daba tata ilusión
- ¿250 mil euros?- grito Alice que me acompañaba esa mañana con el agente de bienes raíces
- la compro- dije decididamente
- tú te volviste loca- me miro Alice desquiciada
- me gusta y la compro- le dije con terquedad y disgusto por su actitud
- no tienes ese dinero- me insistió
- hable con esme y ella me pude prestar el dinero- le dije sacando mi chequera
- ¿se lo dijiste?- pregunto sorprendida
- sí, y me creyó. Le dije empezando a escribir en el cheque
- ahora son dos las que ya están locas- me dijo con disgusto
EMMETT POV
Otra semana más, ya había empezado la liga y yo había empezado como suplente, tampoco es que con todos mis problemas estuviera muy bien para jugar, ni siquiera les había dicho al club de mi hijo, según Heidi teníamos que esperar, ella se estaba portando muy bien conmigo, era una gran mujer y en verdad valoraba su actitud a pesar de sus sentimientos hacia mi
- hay amigo, seva vida… es de locos- dijo Gerard mientras tomaba una bebida del pequeño refri del cuarto, estábamos en Madrid, acabábamos de jugar contra Atlético de Madrid, con victoria para nosotros y yo compartía el cuarto de hotel con Gerard, viajaríamos a Barcelona mañana en la mañana así que teníamos la tarde para nosotros.
- la verdad que no le deseo a nadie ser yo- le dije tumbándome en la cama totalmente extenuado
- tú te la complicas solo- dijo Gerard prendiendo el televisor de la recamara
- Ethan no quiere ni verme y rose tampoco- le dije con molestia poniendo mis manos en la nuca
- Vostè veurà que les coses millorar- dijo que todo mejoraría en catalán mi amigo con entusiasmo en el preciso momento en que sonó el teléfono, así que contesté
- alo- salude con desgano
- ¿el señor Emmett Swan?- pregunto la persona al otro lado de la línea
- si el habla- conteste intrigado
- habla Carl Philston de parte del marqués de Bradford su señoría desea hablar con usted, y lo invita tomar el té hoy día a las 18 horas- dijo el hombre en un claro asentó ingles
- no conozco ningún marqués- le dije con desagrado
- el Márquez lo conoce a usted y es suficiente… requiere su presencia durante su estancia en España- insistió el hombre con una cortesía empalagosa
- está bien, ¿Dónde?- pregunte con intriga, la verdad me parecía extraño que un Márquez quiera verme así que la curiosidad pudo más en mi
- su residencia queda en…- comenzó a darme una dirección que me apresure en anotar
- bien, estaré allí- dije, el hombre se despidió y colgué quedándome algo perturbado por la llamada
- ¿Quién era?- pregunto Pique
- un Márquez- le dije confundido
- guau, seu sí saps socialitzar - tu sí que sabes relacionarte me dijo riendo mi amigo de forma divertida y no pude evitar sonreír por el comentario
- no lo conozco, será mejor que vaya a cambiarme no hay que hacer esperar a la realeza- le dije de forma divertida por lo que Pique soltó una estruendoso carcajada. Unas horas más tarde estaba entrando a una mansión increíblemente inmensa y ostentosa
- soy Emmett Swan, tengo una cita con el marques- dije a el elegante mayor domo que me abrió la puerta
- su señoría lo espera en su estudio- dijo y camine tras él hasta la imponente estudio, el lacayo haciendo una reverencia a mi persona que no entendí hiso que pasara, cuando dirigí mi vista a la chimenea y pude ver al hombre, era muy alto, tenía abundante cabello negro ondulado oscuro y un bigote, y sus ojos eran azules, me dio la extraña sensación de conocerlo
- señor Swan, que gusto conocerlo- dijo con voz ronca
- igualmente su señoría- le dije con cortesía
- deja las formalidades… no hay duda eres igual- me dijo tomando de la copa que sostenía
- ¿igual a quién?- pregunté intrigado- ¿señor creo que no estoy entendiendo quien es usted y porque me invito a venir?- le dije, no sé por qué pero la presencia de aquel hombre me incomodaba
- igual a mí- dijo fríamente
- ¿perdón?- pregunte sorprendido
- te mande a llamar porque hace poco me entere de que tú eres mi hijo- ¿qué dijo?, ¡este hombre estaba completamente loco!
- ¡¿de qué está hablando? ¿Se volvió loco?- pregunte iracundo
- no me gusta irme por las ramas, soy muy directo y siempre me he caracterizado por ello, y esa es la verdad… tú eres mi hijo, el único heredero al título y a mi fortuna, mi hijo, mi primogénito- hablo con determinación y frialdad, me quede mudo tratando de asimilar aquellas palabras, este hombre ha de haberme confundido con alguien más, lo que decía era simplemente un disparate
- Prinston, haga pasar a la señora por favor- ante aquellas palabras gire la vista y me encontré a mi madre con los ojos llorosos entrar
- ¿qué significa esto mujer?- pregunté con los dientes apretados
- lo siento- susurro temblando mientras gruesas lagrimas caían por sus mejillas
- explícale Renne, cuéntale a nuestro hijo como le ocultaste quien era su verdadero padre- exigió de forma implacable aquel hombre que decía ser mi padre
- lo siento- murmuro nuevamente hipando de los sollozos
- miente ¿verdad?... ¡maldita sea mujer!... ¡dime que miente!- grite furioso
- a tu madre la conocí hace algunos años, en América, en nueva york, ella había ido a por un viaje de estudios… allí la conocí en un baile de beneficencia donde ella asistía como representante de su escuela, pasamos una noche… solo una noche, y nunca hasta ahora la volví a ver- conto aquel hombre con una helada frialdad- obviamente ella no sabía quién era yo. Ella tenía solo 17 años y yo tenía casi 10 años más que ella
- ¿engañaste a Charly y luego le mentiste?… eres una…- evite terminar esa frase porque a quien iba dirigida era mi madre y mal que bien no podía faltarle de esa forma el respeto, pero por dios que se merecía que se lo digiera
- él siempre lo supo, después de que se lo conté el me perdono, me amaba tanto que se casó conmigo y te dio su apellido- me dijo tratando de secar su rostro mojado por las lagrimas
- y me amo, como a un hijo… me amo, y tu… tú traicionaste su amor yéndote con otro- le dije calmadamente- y dejándome con él- continúe apretando los dientes lleno de rabia- ¡cuando no tenía por qué quedarse con el hijo bastardo!- explote iracundo
- él te amaba como un padre- se excusó la mujer que me dio la vida
- lo sé, y ahora lo amo más y a ti te aborrezco triplemente- le dije mientras secaba las rebeldes lagrimas que comenzaban a caer
- me case con una mujer muy buena, pero ella murió sin darme hijos hace un año, soy muy viejo y ya había dado por muerto la idea de tener un heredero hasta que te vi en un reportaje cuando te ibas da ir de Inglaterra, mencionaron el nombre de tu madre y una foto de cuando eras niño, y ese niño era idéntico a mí, era jugador de futbol y guardaba mucho más que un parecido conmigo, así que algo dentro de mí me insto a investigar y di con Renne quien me confeso todo… que tú eres mi hijo- conto el marqués sin importare la reciente discusión de Renne y yo
- ¿Qué quieres de mí?- pegunte recobrando la compostura al hombre
- que comiences a tomar los deberes que te corresponden por ser mi hijo, cuando yo muera tu serás el nuevo marques y no solo heredaras una fortuna inimaginable si no muchas responsabilidades en mis empresas- dijo el hombre tomando asiento en su sillón de cuero
- ¿no quiere que empiece a decirle papá?- pregunté de forma sarcástica
- me conformo con que aceptes quien eres- dijo indiferentemente
- necesito pensar, permiso- dije y Salí del lugar, porque ya me comenzaba a asfixiar, camine por ahí sin saber a dónde ir, necesitaba a alguien que me escuchara y entonces recordé que rose debería de estar en Madrid así que fui a su departamento, toque el timbre y abrió la puerta en poco tiempo, me miro confundida
- ¿Emmett que haces aquí?- pregunto, no hable y solo la abrase comenzando a llorar como un niño pequeño
- soy el hombre más desdichado el mundo- dije separándome de ella, entramos a la pequeña sala y me senté derrotado en el sillón
- ¿Qué te pudo haber pasado para estar así?- pregunto rose sentándose a mi costado
- Charly no era mi padre y acabo de enterarme- le dije sin poder evitar llorar
- no puede ser- murmuro sorprendida
- por lo único que me he sentido orgulloso en toda mi vida era que ser hijo de ese hombre, era mi héroe mi ejemplo y no es mi padre, no soy más que el producto del engaño de Renne, ¿cómo me pudo querer sabiendo eso?- pregunte tomándome la cabeza lleno de frustración
- Charly te adoraba, eras su hijo, así no llevaras su sangre, era tu padre, porque te crio y te amo como tal- me dijo con dulzura
- es irónico verdad- sonreí con desgano
- ¿qué?- pregunto confundida
- Félix, adora a Ethan y lo ama como a un hijo porque lo crio e Ethan lo quiere por eso, porque no conoció más padre que él, como yo con Charly- dije con una profunda tristeza al enfrentarse a tan dura realidad
- algo así- dijo rose con pesar
- la misma historia se repite, ¿cómo busco que mi hijo me acepte como padre cuando yo jamás podre aceptar a ese hombre como mi padre? Para mí el único padre que tengo es Charly y para Ethan será Félix... por dios, saber que este dolor lo siente mi propio hijo me enferma- dije llorando lleno de impotencia, llore hasta que me canse y rose solamente me había abraso hasta que me calmara, levante mi vista y la mire a los ojos y sus labios estaban tan cerca que no pude evitarlo y la bese, suavemente, como si mi vida dependiera del sabor de sus labios, con profunda devoción
- te necesito- le dije cuando me separe, ella acaricio mi mejilla y me volvió a besar, se puso de pie y me ofreció la mano para levantarme la envolví en mis brazos y tire de ella contra mí, profundizando el beso, deslizando mi lengua dentro y tomando posesión de ella.
Tenía una necesidad loca de ella, y me alimente de esa necesidad, quería todo de ella esa noche.
-hazme tuya- me dijo en un susurro ronco. Caminamos hasta la recámara y caímos en la cama, la bese con desesperación mientras mis manos recorrían su piel por encima del pequeño pijama de ceda que la cubría, el aire estaba lleno de tensión, y si no conseguía estar en su interior pronto.
- Me gusta tocarte de esta forma – dije mientras la besaba- pensar en lo bien que se siente estar dentro tuyo, sabiendo lo desesperada que estás porque te haga mía- Rose jadeó, se lamió los labios.
Fue un frenesí de quitarse la ropa y no hubo delicadeza en ello. Rose estaba eufórica y yo tenía prisa para quitarle sus pantalones cortos, y ella temblaba al quitárselos y las bragas, abrió las piernas, Volví a ella, deslice mi mano a su trasero, y entre en ella, duro. Se mordió el labio mientras bombeaba en ella con varios duros, empujes exquisitos que hacían que se arqueara a mí.
- Estás tan apretada y jodidamente mojada. Haces que me quiera correr duro dentro de ti- le dije totalmente fuera de control. Me encantaba cuando se perdía de esa manera, cuando lo único en que podía pensar era en hacerla mia, porque era todo lo que quería en ese momento, este encuentro de cuerpos de pasión animal y nada más. Mi necesidad era primitiva y salvaje, la hacía mía con cólera, con ira y frustración. Ella envolvió sus piernas alrededor de mí y tiró de mí, buscando más profundidad y poder. Hundí mi cara en su cuello y lamí toda su garganta, haciendo que ella se estremeciera, que arrastrara sus uñas a lo largo de mis hombros y brazos. Gruñí en su contra y hundí los dedos en sus nalgas, le levante las caderas, y la acción sacudió mi pelvis contra su clítoris, llevándola directo al borde de nuevo. NO era justo para ella usarla para aliviar mi cólera, pero la necesitaba, necesitaba su cuerpo para olvidar. En ese momento no pensaba mucho solo me limite sentir.
- ¿Te correrás para mí otra vez?- pregunté entre jadeos
- Sí- Ella gimió, tan cerca que tuvo que apretar sus dientes- Vente en mi interior- me pidió al borde del clímax
- Me correré duro, rose. Ahora- le dije
La bese, dejando escapar un gemido mientras empujaba varias veces seguidas mientras me corría. Ella pareció separarse, y gimió contra mis labios mientras explotaba en ella y ella llegaba a su clímax en torrenciales olas de lo más calientes, con el placer más salvaje que hubiera podido imaginar. La seguí sosteniendo mientras bombeaba en su interior hasta que finalmente me calmó, hasta que los impulsos en mi interior se tranquilizaron.
ALICE POV:
Todo en esta casa estaban loco, Edward de viaje en su gira y no se había dado cuenta que bella había hecho compras estratosféricas dignas de golpearla por ello; Ethan mas malcriado que nunca no quería hablar con ninguno de sus padre, Emmett que estaba más extraño que nunca ya no quería acercarse a su hijo o eso parecía y rose bueno con ella nunca se sabe; magy estaba pegada como lapa a Jasper y el la consentí a mas no poder y yo, yo estaba sola, aguantando lo desplates de la señora Hale, pero no podía negar que trataba bien a magy incluso la había sacado con Ethan a comer
- ¿estás bien?, pareces molesta- Me dijo Jasper entrando a la pequeña sala de visitas de la casa
- solo estoy pensando- le dije mientras él tomaba asiento a mi costado, me sentí incomoda al recordar que no había nadie en la casa
- ¿en que, puedo saber?- pregunto
- en que todo es muy complicado- le confesé
- si lo es, perdóname parte de las complicación fue mi culpa- me dijo Jasper avergonzado, ¿a quién quería engañar? amaba a este hombre, y era una tonta si lo dejaba ir
- ya no te eches la culpa Jasper- le dije tomando la mano que descansaba en su rodilla
- Alice te amo y quiero una oportunidad, quiero una familia contigo con Magy, estoy cien por ciento seguro de que eres la mujer de mi vida, y si hemos pasado por todo lo que hemos pasado solo ha sido para hacer más fuerte este amor- dijo acariciando mi mejilla con dulzura
- Jasper- murmuré sin saber bien que iba a decir
- ¿si mi amor?- pregunto con devoción
- bésame- le ordene y sin más me beso. Me cogió el rostro entre las manos, sus labios rozaron mi piel sensible y me estremecí por las sensaciones deliciosas que me atravesaron. Un placer intenso rugió atravesando mi cuerpo mientras me besaba y la lengua de él encontró un punto sensible en el borde de mis labios. Me levantó en sus brazos, le enrolle las piernas a su alrededor y, sin pensar que alguien saliera y nos viese, me abandone al paraíso. La lengua de jas danzaba con la mía, encontrando lugares sensibles que no sabía que existían. En ese momento mis manos estaban rasgando su camisa, que estaba abierta y caída.
- Dios, eres tan hermosa- dijo él cuando me cogió y la llevó por el largo corredor que daba a las habitaciones. Empujó la puerta para abrirla y deje que me acostara de espaldas en la cama, lo deje mirarme como si fuese la cosa más bonita que hubiese visto jamás.
Oh dulce Señor, el pecho de él era una obra maestra. Mis dedos pasaron por la piel bronceada y cuando su boca celosa pasó la lengua por su pecho, encima de sus pezones, estos se endurecieron bajo mis labios. Él gimió y pasó las manos por mi cabello mientras pasaba mis dientes sobre él. En segundos, la camisa y el pantalón estaban en el suelo, sin embargo, ni una vez había parado de besarme. Apretó las caderas en sus muslos y la humedad inundó mis bragas bajo el fino vestido. De alguna manera no estaba avergonzada; estar con jass era la cosa más natural del mundo. Deslizó mi vestido y lo pasó por mis caderas. Entonces jugó con el elástico de las bragas y mis muslos se separaron en una invitación para que él tomase todo lo que quisiese. Lo quería dentro sin más preliminares.
Más que cualquier cosa, quería que me amase como yo siempre lo había amado de lejos.
- ¡jasper!- jadee y él tomó mis labios en un beso que decía que yo era suya.
- Necesito estar dentro de ti. Ahora- dijo y yo estaba preparada para él. Desesperada por tenerlo dentro.
- Perfecta- dijo mientras se empujaba completamente en mi
Sus caderas se movieron juntas mientras crecía aún más dentro de mi. Él se hundió hacia dentro y hacia fuera, rápida y lentamente y a cada golpe, a cada beso, yo lo recibía con una pasión tan grande y poderosa como la de él.
Me quede inmóvil, los músculos apretándose bajo las puntas de sus dedos. Iba a explotar dentro de mío. Fue todo lo que necesitó para hacerme llegar al clímax. Nada en mi vida había sido tan bueno.
ROSALIE POV:
Era una tonta, mira que acostarme con Emmett era la peor estupidez que había hecho en años, pero él estaba tan indefenso que no pude evitarlo, y yo lo necesitaba también, ¿por qué no podía dejar de amarlo y desearlo como una adolescente?, ¿Cuánto más tenía que sufrir para poder sacarlo de mi corazón?
- mamá, iré a casa de Dustin, dice que tiene una nueva- dijo mi hijo cuando entro al despacho, sacándome de mis pensamientos bruscamente
- sí, ya me dijeron, pero antes… Ethan tengo que hablar contigo- le dije haciendo un ademán con la mano para que tomara asiento frete a mi escritorio
- si es sobre Emmett, suficiente tienes con que te vuelva hablar aunque te odie- dijo con desagrado
- ¿porque odias a Emmett?, si a alguien tienes que culpar es a mí que te aleje de él y te mentí- dije con tristeza, él suspiro con cansancio y se sentó de mala gana
- pero tú eres mi mamá, y siempre haces lo mejor para mí, eso no quiere decir que te perdone, pero no puedo irme de casa hasta que cumple 18, así que bueno… tengo que aceptar que a veces te puedes equivocar, porque sé que me amas, en cambio él no me quiere nunca quiso un hijo, soy un estorbo, lo fui hace 8 años y las cosas no han cambiado ahora- dijo con decepción
- Emmett te ama, y es muy duro para el enfrentarse a todo esto, tenía una vida como quería y de la noche a la mañana se le complico, pero saberte su hijo lo hace la persona más feliz del mundo, te necesita a su lado mi amor… ahora más que nunca, está muy mal, se enteró de algo muy doloroso- le conté mientras me ponía en pie
- ¿de qué se enteró?- preguntó curioso
- se acaba de enterar que quien creía su padre no era su verdadero padre- le dije y Ethan abrió los ojos muy grande por la sorpresa- lo mismo que tú, solo que con 20 años de retraso más
- ¿esto es una broma?... no puede pasarle lo mismo que a mí- dijo poniéndose de pie molesto
- créeme, esa es la razón del porque él no quiere verte… no porque no te quiera, sino porque se siente confundido, no cree tener el derecho de buscar que lo quieras si el no pude querer a su verdadero padre… solo imagínate como se debe de sentir, el creyó siempre que su padre era alguien y resulta que no, ha crecido, se ha hecho un hombre, y ahora gira su mirada a su pasado y se da cuenta que su vida es una completa mentira; tú por lo menos mi amor tienes 8 años y te falta muchos años para poder disfrutar de tu papá, para crecer y hacerte un hombre con su ejemplo… él está sufriendo ahora mi amor, y más con tu odio- le dije con cariño poniéndome de cuclillas frente a el
- yo tengo un papá a quien quiero mucho, pero no busco hacer sufrir a Emmett- dijo apenado
- porque no lo buscas y hablas con él, trata por lo menos de ser amigo suyo, él no busca que lo llames papá solo que lo aceptes en tu vida- le dije acariciando su mejilla
- no lo sé y si acercándome a Emmett lastimo a papá- dijo haciendo una mueca de preocupación, iba a darle una respuesta pero el teléfono sonó y conteste inmediatamente
- mansión Hale- conteste- habla Rosalie
- rose, soy yo Emmett, el marqués hará una cena hoy día y exige ver a su nieto y a mí, le dije que no, pero algunos amigo consideran que debo enfrentarlo, también tu estas invitada- me dijo con pesadumbre
- ¿estás preparado para hablar con él?- pregunte con preocupación
- ya lo hice, no nos dijimos mucho, pero he decidió comportarme con una persona madura y enfrentármele, también hable con Renne ella ya se regresó a estados unidos, me pidió perdón y para cortarla ahí decidí decirle que no le guardaba rencor- me conto con cansancio
- ¿exactamente que le dijiste a tu padre?- pregunte asombrada de la frialdad y orgullo con la que estaba enfrentando todo lo que ocurría
- no mucho, solo que iba a afrontar lo que sucedía y no iba a huir- me dijo con dureza
- dile que iremos- le dije inmediatamente
- ¿en serio?- pregunto sorprendido-¿Qué piensas que dirá Ethan a todo esto?, ni siquiera puede estar en el mismo cuarto que yo, no aceptara ir a una cena con su "abuelo"- dijo con sarcasmo
- yo llevare a Ethan y el irá, tu tranquilo- le dije mirando a Ethan que no entendía que estaba pasando
- está bien, gracias- me respondió con ternura- y rose, después de lo que sucedió la noche pasada no puedo dejar de pensar cuanto te necesito a mi lado- no pude evitar sonrojarme
- hablamos luego Emmett- dije avergonzada
- los recojo hoy a las 5 de la tarde, adiós Rose- dijo y colgó
- ¿era Emmett verdad?- preguntó Ethan con pereza
- iremos a conocer a tu abuelo hoy día- dije poniéndome en pie, pues en el transcurso de la conversación me había sentado en el sillón
- ¡no quiero!- grito con engreimiento
- el marqués quiere verte y lo hará- le dije con disgusto
- ¿es marqués?, eso no sale en la biografía de Emmett- contesto sorprendido
- sí es marques, él quiere concerté y sabes muy bien que me refiero al padre que le aparecio recién, no el que creía que era, Charly murió hace más de 25 años- le dije saliendo fuera del estudio con Ethan siguiéndome
- está bien, creo que no es mala idea conocer a mi abuelo, además es el único que tengo- dijo Ethan con algo de emoción
- ¿no tiene nada que ver que sea marqués?- pregunte con suspicacia
- está bien, quizás algo de curiosidad me da ver cómo vive la realeza- me dijo sonriendo de forma cómplice
- vas a estar cerca de Emmett, no lo lastimes prefiriendo a su padre- le dije mientras subíamos las escaleras que dirigían al segundo piso
- su padre quizás habría querido tener nietos, capas no me hubiera dejado a mi suerte aunque a su hijito no le interesara tener hijos- me contesto con desagrado
- ¿en verdad piensas eso?... ¿Qué si Emmett hubiera sabido de mi embarazo no le hubiéramos importado?- pregunte con preocupación
- ¿no fue eso lo que tu pensaste en su momento?- peguntó cruzándose de brazos, sí, lo pensé- iré a cambiarme- dijo y pasando por mi costado se fue a su recamara, horas más tarde ya estábamos listos
- estás estupenda- dijo Emmett cuando bajaba por las escaleras y lo vi en el descanso de la escalera
- Ethan baja en un minuto, te voy a pedir que no lo presiones, es algo difícil todo esto- le dije en voz baja cuando llegue hasta su lado
- bueno, vámonos- dijo Ethan bajando corriendo las escaleras
- hola campeón- dijo Emmett sonriéndole cariñosamente
- ni creas que esto es una familia feliz, tu eres el hombre que puso el esperma, yo fui un ups porque tu no querías hijos, yo era y soy un estorbo en tu magnifica vida, mi mama no es tu esposa y nunca lo será, yo no te quiero como padre porque ya tengo uno y mi madre te detesta porque la engañaste y yo jamás te perdonare por hacerle daño… que te quede claro- dijo Ethan muy enojado e implacable
- gracias por hacer un recuento de nuestras vidas- dijo Emmett sonriendo con tristeza y sin decir más salimos de la casa hacia el palacio del marqués, cuando llegamos nos atendió su mayor domo, esperamos por unos minutos hasta que un hombre ingreso a la amplia sala franqueado por dos de sus guardias de seguridad
- miren a quien tenemos aquí… que grata sorpresa señorita Hale, es tan bella como se me informó, incluso más bella que en fotos- dijo con voz ronca tomando de mi mano y llevándola a sus labios donde dejo un beso, el hombre era idéntico a Emmett, su vivo retrato solo que con 30 años mas
- gracias- murmure sonrojada
- y este pequeño… debe ser mi nieto- dijo girando su mirada a Ethan
- Ethan- dijo Emmett con orgullo
- hola- saludo con una mueca de incomodidad mi hijo
- eres idéntico a todos los Bradford- dijo el marqués con orgullo- claro que tus ojos son más bien los de tu madre, pero después… todo tu eres un Bradford y seguro llegaras a ser un gran marqués
- ¿yo seré un marqués?- pregunto Ethan sorprendido
- claro, pero primero los será Emmett- dijo el hombre tomando asiento en uno de los sofás e invitando con un ademan a que también lo tomáramos
- nunca dije que los seria- intervino de mala manera Emmett
- y luego lo serás tú, claro que primero para eso Emmett tendría que morir- dijo el hombre ignorando el comentario de su hijo
- ¿morir?, pero yo no quiero que él se muera- dijo Ethan con seguridad
- bueno, esperemos que mi hijo viva lo suficiente entonces- sonrió el hombre, después de una conversación sin mucho fondo entramos al comedor donde comenzamos a cenar, el lujo que nos rodeaba y la pompa era evidente
- me informaron que estuvieron casados y se divorciaron- dijo el marqués cuando se disponía a tomar un sorbo de su copa de agua
- sí, nos divorciamos a los pocos meses de que nos casamos- contesto Emmett de forma incomoda
- según mis informes porque tú te acostaste con varias mujeres mientras llegaba el día de la boda por la iglesia- informo el hombre con muy poco tacto
- que informados estas- dijo Emmett con desagrado
- pues bien, ya que algún día serás marques, necesitas una esposa digna de la posición que ocuparas y mi nieto merece una vida con sus padres juntos y unidos, así que tendrán que pensar en cuando será la boda- me costó asimilar las palabras de aquel hombre, ¿en verdad pensaba que podía manipular la vida de todo el mundo?
- lo que pase o deje de pasar con rose no es asunto tuyo- respondió Emmett con furia
- oh por favor claro que si, Ethan tiene que dejar de ser un bastardo- contesto sin un atisbo de emoción el marqués
- mi hijo no es un bastardo- intervine molesta
-querida tienes un hijo y no estas casada, eso en mi país es tener un hijo bastardo, claro que si hubiera llevado el apellido de Emmett en su tiempo se hubiera colegido que Ethan era producto de su matrimonio pero ya que decidiste ponerle el apellido de otro, lo condenaste a ser llamado así… pero yo ya me estoy encargando del apellido solo tendrá Emmett que firmar unos papeles y allí recién podrán cambiarle el apellido a Ethan y por supuesto casarse- dijo el hombre como si de algo tan simple se tratara, trataba de manipular la vida de todos con tanta frialdad y desinterés
- soy un Swan- dijo con los dientes apretados Emmett
- tiene que comenzar a tomar decisiones, ya disfrutaste de tus acciones irresponsables por un tiempo, tu situación ahora es madurar, por tu hijo y por el título que vas a heredar- dijo el marqués con algo de disgusto
- pero yo no quiero su apellido- murmuro avergonzado Ethan
- oh mi niño, tu más que nadie tiene que llevarlo, hace unos días no sabía que tenía un hijo y ahora tengo un nieto, hace unos días no tenía un heredero y ahora hay un heredero de mi heredero, no sabes con cuanta paz voy a dejar este mundo- sonrió el marqués con cariño a mi hijo.
- ¿Qué buscas de mí?- preguntó irritado Emmett
- falta mucho para que yo me muera, pero cuando lo haga tú tienes que tomar en tus manos el marquesado, por ahora solo quiero que aceptes mi apellido y que te involucres un poco el título y con mis empresas, seguirás jugando, pienso vivir muchos años por lo menos hasta que tú te retires del futbol y cuando muera serás el nuevo marqués- explico el hombre con tranquilidad
- ¿y yo que? ¿Puedo seguir jugando futbol?- pregunto Ethan temeroso
- no es lo mejor para alguien de nuestro clase, pero si te hace feliz por supuesto que sí, solo que desearía interferir un poco en su educación, algo de etiqueta, idiomas, clases particulares… ¿me entienden?- pregunto el marqués con una sonrisa refinada. La velada fue algo difícil e incómoda, pero salimos vivos, Emmett estaba que echaba fuego por la boca y Ethan aunque le molestó la parte de las clases particulares se quedó callado cuando el marqués le mostró todos los regalos que tenía para él, entre ellos un caballo pura sangre en las caballerizas, y un Ferrari negro que aprendería a conducir dentro de algunos año por supuesto. Cuando Ethan se subió a su recamar con algunos de los regalos que pudimos trasportar de la casa del marques, invite a Emmett un taza de café así que nos dirigimos a la cocina
- está loco, jamás le haré caso… ¿cree que puede aparecer en mi vida y dirigirla sin siquiera consultarme?- pregunto Emmett iracundo
- es ese su carácter- dije llevando las tazas de café a la mesa
- no pienso cambiarme el apellido- dijo de forma demente
- es muy noble de tu parte el respeto que le tiene a Charly, pero no puedes negar que tú también desearías que Ethan llevara el tuyo- le dije con tranquilidad
- tienes razón, pero yo lo deseo porque amo a mi hijo y quisiera que me vea como un padre y que sienta orgullo por mí… el marques lo hace por tener un heredero- me respondió con disgusto
- me pareció ver al marques entusiasmado con Ethan, lo quiere Emmett, el marques se dejó conquistar por su nieto… y el desea que su nieto lleve su apellido- le dije con suavidad
- quieres decir, que aceptaras que mi hijo sea un Bradford- pregunto con una sonrisa ensoñadora
- tienes derecho a que tu hijo lleve tu apellido sea cual quiera el que adoptar, y estoy segura que Félix lo aceptara- le dije sonriéndole con dulzura
- ¿entonces debo aceptar que manipule mi vida?- pregunto con preocupación
- solo en los términos que tú quieras… seguirás con tu vida Emmett solo involucrado un poco al marquesado y a las empresas de tu padre, como dijo el marques falta mucho para que tu heredes ese problema, y respecto a Ethan pues medio vaguito me salió, mucho futbol… no le hará mal unas clases extras de etiqueta y equitación- dije riendo y él rio conmigo
- ¿y qué opinas del casarnos?- preguntó borrando al sonrisa de su rostro
- quizá no es tan descabellada su idea- le respondí poniéndome en pie
- ¿qué quieres decir?- pregunto sorprendido, la verdad que ni yo misma sabía que quería decir
- que ya veremos qué pasa con el tiempo- le dije con nerviosismo apoyándome en la puerta, él camino hasta mí y me miro con cierto brillo en los ojos
- te amo rose- me dijo acariciado mi mejilla con suavidad, sintió que todo el cuerpo se me encrespaba bajo las caricias de Emmett. Emmett se acercó con lentitud y me beso con dulzura, mientras sus manos exploraban por mi cintura. Era maravilloso que volviera a tocarme, que me acariciaran unas manos firmes, desconocidas y familiares a la vez. Poco a poco el beso se volvió urgente y nuestras manos se comenzaron a mover por todos lados. Le aparte la camisa y llene mis manos de su carne suave y ardiente. Lo mordisquee con ansia de saborearlo. Susurramos peticiones medio enloquecidas mientras salíamos a tropezones de la cocina. Algo se cayó con un sonido de cristales rotos cuando chocamos con la mesa del vestíbulo. Los añicos de lo que habían sido las alas de un hada formaron unos restos resplandecientes a los pies de Emmett.
- Tócame. No dejes de tocarme- implore mientras subíamos torpemente al segundo piso, sin siquiera preocuparnos porque alguien saliera a vernos.
Emmett recorrió mis piernas con las manos y gruñó de placer. Nos arrastramos escaleras arriba mientras Emmett desabotonaba o arrancaba los diminutos botones que tenía en la espalda.
- Tengo que verte- murmuro, el vestido se deslizó al suelo y pasamos sobre él. En lo alto de las escaleras, yo peleaba con el botón de los vaqueros de Emmett -. Por aquí.
Lo llevó a la izquierda y me estremecí cuando él me desabrochó el sujetador y tomó mis pechos entre sus manos. Pronto, la boca, ardiente y voraz, sustituyó a las manos.
Cuando Emmett me agarró de las caderas, lo rodeó con los brazos y mis piernas en sus caderas. La cama estaba a unos pasos, pero podían haber sido varios kilómetros. Por un instante, el mundo pareció pararse. En ese momento, Emmett entró en mí. Nos tomamos apresuradamente y sin contemplaciones. Me tenía en la recamara apoyada contra la puerta y el placer daba paso a la felicidad plena y nos impedía respirar y pensar. Yo tenía clavadas las uñas en la espalda de Emmett a quien le dejaba las marcas de los dedos sobre la piel; y, a pesar de todo, Emmett me embestía sin tregua.
Nuestras bocas se encontraron con una fogosidad frenética y los cuerpos se reclamaban incesantemente. El clímax me atenazó como las garras de un tigre; Impotente, me sometió y note que él se precipitaba tras de mí. Nos sujetamos el uno al otro sudorosos, tambaleantes y obnubilados. Emmett bajó la cabeza hasta apoyarla en la mi frente e intentó coger aire. Se notaba como si hubiera caído de lo alto de una montaña para acabar en un estanque de oro derretido y ardiente.
- Tengo un poco de vértigo- conseguí decir
- Yo también. A ver si podemos llegar hasta la cama- rió
Alcanzamos la cama a tientas y nos derrumbamos juntos en ella. Tumbados de espaldas, nos quedamos aturdidos y con la vista clavada en el techo.
- Lamento haber sido algo vestía- dijo mientras me abrasaba con fuerza
- ambos nos necesitábamos- le dije levantando mi vista para mirarlo
- rose te amo y te quiero en mi vida- me dijo besando tiernamente la punta de mi nariz
- y yo te quiero en la mía- le dije serrando mis ojos con fuerza, ¡dios!... era una verdad tan fuerte, amaba a ese hombre como una quinceañera
- ¿Eso quiere decir que me darás una oportunidad?- pregunto besando tiernamente mis labios
- quiero darme una oportunidad de ser feliz contigo- le dije mirándolo con amor el mismo amor que el también irradiaba con su mirada. Cuando amaneció y después de toda una noche movida, Emmett se fue apenas el sol salió, no quería que Ethan lo viera salir de mi recámara, lástima que Jasper si vio las prendas regadas por el piso, tuvo el tacto de levantarlas y llevármelas en la mañana, no sin antes sonreír descaradamente por la situación. Cuando Félix llego a la casa al día siguiente tuvimos la esperada conversación
- lo entiendo- dijo Félix, cuando le explique todo lo que había sucedido en su ausencia
- no quiero lastimarte Félix, tu eres como un padre para mi hijo y te amo no de la manera que quisieras pero te amo como un amigo o mejor aún como un hermano- le dijo tomando la mano que reposaba en su rodilla con cariño
- rose siempre he deseado lo mejor para ti, y por tanto yo siempre te voy a apoyar, dime que quieres que firme para que Ethan lleve el apellido de su verdadero padre y lo hare; y aceptare el caso en Rusia, del español que te comenté… me iré por un mes, el tiempo suficiente para que rehagas tu familia y Ethan aprenda querer a su padre- me dijo apretando mi mano y sonriendo con dulzura
- gracias… eres la mejor persona del mundo- le dije y le di un beso suave en la mejilla
- ¡papá!- grito emocionado Ethan entrando a la sala donde estábamos Félix y yo conversando
- campeón tenemos que hablar- le dijo cuándo lo recibió con un abraso sentándolo en sus piernas
- ¿sobre qué?... yo no rompí la escultura de cristal, debió ser otra personas, pero esta vez yo no fui- dijo Ethan rápidamente, no pude evitar ruborizarme porque fui yo y Emmett quien rompimos el adorno
- no es eso campeón… lo que pasa es que viajare por un mes- le dijo con tristeza
- ¿Por qué?- preguntó con congoja
- es necesario… cosas del trabajo- dijo Félix tratando de sonreír
- te voy a extrañar mucho- dijo Ethan abrasándolo con fuerza
- prométeme algo campeón- le dijo Félix mirándolo con seriedad
- me portare bien- dijo haciendo que riéramos, bueno era es lo que siempre Félix le pedía que hiciera cuando él se iba de viaje
- además de eso… prométeme que usaras este tiempo y conocerás a tu papá y trataras de quererlo- le dijo con seriedad
- pero tú eres mi papá y yo solo te quiero a ti- dijo con terquedad Ethan
- sí y yo te adoro a ti, pero considérate afortunado… hay niños que no tiene ningún papá y tu tiene dos- dijo Félix con emoción, haciendo que Ethan sonriera- y sobre todo son papas geniales, ¿cuantos pueden presumir de tener como papá a uno de los mejores jugadores el mundo?- pregunto divertidamente
- está bien lo intentare, pero te voy a extrañar- dijo Ethan y lo abraso con fuerza
- yo también campeón, yo también- le dijo con tristeza Félix mientras besaba con amor su cabeza, la escena encogió mi corazón, Félix en verdad amaba a mi hijo como suyo y me dolía que las cosas tuvieran que suceder así
EDWARD POV:
Estaba que echaba humo por las cejas, primero la gira se había atrasado, segundo me había llegado una cuenta de mi mujer y el dinero que había gastado era ilógico, y mis informantes me habían confirmado que su obsesión se había trasladado un niño mugroso de Barcelona eso sin contar que Tania estaba por llegar de su viaje, la mujer se había empeñado en que mi hija viniera a conocer a su primo Ethan y a sus tíos
- papaaaa- grito mi hija corriendo desde la puerta de salida y se lanzó en mis brazos, de lo único que no me arrepentía al haberme acostado con Tania era mi hija
- mi muñeca- le dije besando su mejilla y alzándola en brazos
- hola Edward- escuche la irritante voz de Tania
- Tania- la salude sin mirarla- hay un apartamento que les alquile, allí pueden quedarse- le dije y con mi hija en brasas tome una de las maletas y nos salimos fuera del aeropuerto
La estancia de Tania en Barcelona era tediosa, pero aguantable, bella aun no sabía que ella estaba aquí, y preferí guardarlo en secreto por un tiempo, claro que rose, Alice y Jasper que son mis hermanos si lo sabían, porque los reuní en un restaurante y les presenté a mi hija; también tuve tiempo de investigar un poco sobre las acciones de mi mujer, bella estaba muy rara y distante, algo comenzaba a preocuparme de su actitud.
- ¿Qué bella hiso que?- pregunte al ver el informe del detective y observar la cifra descomunal de una casa que definitivamente no era para que ella y yo viviéramos
- según mis informantes, en dicha casa vive Dustin… el niño amigo de su sobrino con su madre y el sobrino de esta llamado Ricardo- dijo el detective muy formalmente
- ¿porque mi mujer gasto tan exorbitante suma en un amigo de mi sobrino?- pregunte molesto
- no me corresponde sacar conjeturas señor, pero el primo del muchacho debe rondar la edad de la señora- comento con la clara intención de sonar hiriente con aquellas palabras
- ¿Qué tratas de insinuar?- le pregunte muy molesto
- yo no insinúo nada señor, pero es posible que su mujer le sea infiel- ¿infiel?, aquellas palabras me dejaron sin palabras y cuando me recupere de ello, solo quedó una ira profundo que deje explotar
- ¡eso es imposible!, compro esa casa por la obsesión que tiene con los niños que tengan la edad de nuestro hijo muerto solo es eso- le dije de forma demente, simplemente me negaba a creer esa posibilidad, bella podía hacer cualquier cosa pero engañarme con otro, eso jamás
- yo seguiré investigando de todos modos señor… con su permiso me retiro- dijo el hombre tomando su maletín en manos
- siga usted- le dije muy molesto, pero tratando de sonar cortes
- hola querido- escuche la voz de Tania unos segundo después, verla allí solo acrecentó más mi enojo
- te he dicho mil veces que no me vengas a buscar a esta oficina- le dije poniéndome en pie y golpee mi escritorio con ambos puños lleno de frustración
- ni siquiera trabajas aquí- sonrió con tranquilidad Tania mientras tomaba asiento en el sillón de en frete de mi escritorio
- la utilizo para algunas negociaciones, ¿Qué quieres? ¿Pasa algo con mi hija?- pregunte e mala manera
- no, solo vine de paseo, el hombre que acaba de salir parece un detective- me dijo como quien no quiere la cosa, si no la conociera bien me dejaría engañar, pero a estas alturas sabía que Tania hacia todo por una razón
- que observadora- le dije mirándola inquisitivamente
- vamos Edward, ¿para que necesitas un detective?- pregunto sonriéndome calculadoramente
- no es de tu incumbencia- dije mientras caminaba hacia el pequeño bar y me servía una bebida
- ¿espías a tu mujercita?- me dijo
- no es de tu incumbencia- le dije mientras terminaba de servirme un whisky
- pues en estos documentos está reflejada claramente su infidelidad- dijo, haciendo que girara a mirarla inmediatamente
- no te di permiso para que leyeras esos documentos- le dije molesto mientras caminaba hasta ella para quitarle los papeles que hasta unos segundos descansaban en mi escritorio
- tu mujer te engaña con un pobre diablo, debe ser denigrante- me dijo poniéndose en pie desafiante
- lárgate de mi oficina- la amenace mientras le quitaba los papeles de la mano con algo de brusquedad
- ¿Ricardo?, ¿un mecánico?, ¿le compró una casa?, que asco- rió maniáticamente, su actitud me molestaba de una forma inimaginable tanto que estalle
- ¡lárgate de mi oficina!- dije iracundo mientras la tomaba de un brazo y la sacaba a empujones de mi despacho- ¡lárgate de mí vista serpiente venenosa!- le dije empujándola fuera de mi despacho. Luego cerré de un portazo la puerta. ¡Maldita sea!, ella no podía estarme engañando, bella jamás lo haría ¿o sí?. De repente un sonido me saco de mis pensamientos, era mi celular y lo contesté inmediatamente
- su mujer está en este mismo momento en la casa que compro y déjeme decirle que no hay nadie allí más que ella y el hombre llamado Ricardo- dijo la voz del detective- en mi vasta experiencia… eso comprobaría una clara infidelidad
