Titulo: Memorias de Jersey
Autor: eminahinata
Fandom: Hawaii Five-0
Palabras: 986
Pareja: Ilyan Wolfe/Daniel Williams
Advertencia: Slash, Personajes Originales, ligero crossover, un poco AU.
Universo: -
Dedicatoria: A Yvarlcris, quien ha pedido sobre Danny antes del canon y con mi personaje original: Ilyan Wolfe.
Disclaimer: Hawaii Five-0 y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de K/O Paper Products y 101st Street Television en asociación con CBS Productions. Este fic se hace sin fines de lucrar, ¿vale? Si fueran míos, Danno y Steve estarían juntos desde hace mucho tiempo de forma definida y no sólo por el condenado y maravilloso subtexto. ¿Qué? ¡Se vale soñar!
Resumen: Hay situaciones que marcan una amistad. Y otras que marcan algo más grande. AU.
Notas de Autor: ¡Hola! Bueno, esta memoria es un poco más angustiosa, pero me ha gustado mucho escribirla. Ha sido bueno algo de cambio. Ahora, a parte de éste capítulo, sólo quedan unos tres más y el extra. Por lo tanto serían 31 capítulos de esta serie. Waa~, ya casi termino. Saben que sus comentarios son siempre bienvenidos y sin más que agregar, ¡a leer!
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Memoria Veintiséis
By: eminahinata
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Ilyan Wolfe, de treinta años, corrió rápidamente por los pasillos, su corazón latiendo estrepitosamente en su caja torácica, el miedo inundando todo su ser.
Hace unos minutos recibieron una alerta azul, lo que significaba que un policía había sido mal herido en labor, y la descripción del representante de la ley era la de su mejor amigo. Estaba aterrado.
Pronto llegó a la entrada y en ese mismo momento entraba la camilla con un cuerpo inerte en ella, los paramédicos no dejando en ningún momento sus atenciones. Gimió al ver el rostro de Danny en la camilla y al ver como la sangre se expandía por toda la camisa de vestir azul que llevaba el rubio. Dio un paso al frente, decidido a ayudar al ver como su compañero Albert Jackson se hacía cargo de la herida corriendo hasta la sala de urgencias, pero un fuerte agarre en su brazo izquierdo lo detuvo.
−Daisy –dijo al ver quien lo detenía.
−No, Ilyan. Deja que ellos se hagan cargo. No puedes ayudar en ese estado –susurró, alejándolo de la recepción.
−¡Pero…! –sacó su brazo del agarre de la mujer. Ella volvió a tomarlo, deteniéndolo con una sorprendente fuerza.
−No −soltó−. Recuerda que un médico no puede tratar a un pariente. En este momento estas muy alterado y eso sería perjudicial en la cirugía –él la vio por un momento antes de rendirse, dejándose caer en la silla a la cual fue guiado hace un momento, soltando un suspiro de frustración.
−Lo sé –dijo, encorvando su cuerpo hacía adelante y escondiendo su rostro en sus manos. Escuchó como Daisy suspiraba a su lado.
−Yo llamare a su esposa y a su familia –dijo.
−Sí, gracias –respondió distraído, viendo directamente hacia donde hace unos minutos su Dan-Dan fue llevado y luego volteo a ver a la puerta en donde entraba el compañero de Dan-Dan.
−¿Quieres algo de tomar? –preguntó Daisy.
−No, está bien. Gracias. Iré a ver como se encuentra Frank –se puso de pie. Daisy asintió, alejándose por el otro pasillo.
Él tomo aire y se acerco hasta donde estaba Frank, la nueva pareja de Danny, que sostenía su costado derecho con su mano izquierda, una expresión preocupada en su rostro moreno. Él supuso que la expresión era para Dan-Dan, por lo que volvió a tomar aire hasta acercase.
−Detective Jordan –saludó. El joven detective volteo a verlo.
−Dr. Wolfe –respondió con un gesto. Él señalo hacía la otra habitación, donde estaban algunas camillas, para que lo siguiera.
Hizo que se recostara y corto la camisa, viendo que había una herida en el costado por el roce de una bala. Él suspiro y comenzó a tratarla, ambos en un silencio que los envolvió por un momento.
−Uhm –gimió Frank, haciendo una mueca.
−Oh, lo siento –dijo, inyectando la anestesia local en la zona para comenzar a coser la herida.
−No, está bien –susurró.
−¿Qué ha sucedido? –preguntó minutos después. El detective suspiró.
−En la redada… me expuse por accidente y Danny… él se coloco frente a mí y… −cerró los ojos, sintiéndose impotente. Él tomo aire, tranquilizándose.
−Sí. Eso es Danny –susurró, por lo que el detective moreno volteo a verlo con perturbación nublando sus ojos.
−Lo siento… yo debería… −.
−Está bien, Frank –sonrió suavemente−. Yo no te culpó. Ambos sabemos cómo es Danny… nunca dejaría que alguien que aprecia salga herido –él detective asintió, un poco de alivio inundando su ser.
−¿Ya le han avisado a Rachel? –preguntó Frank.
−Daisy lo hará –respondió, dejando los utensilios en la mesa al lado−. Esta listo. Te escribiré una receta para el medicamento y una orden médica para fuera de servicio en el campo por dos semanas. Con eso estarás bien –hizo un gesto a una enfermera. Frank se sentó poco a poco, viendo como se manejaba hasta que recibió la hoja.
−Gracias –dijo.
−Es mi trabajo –se encogió de hombros con una sonrisa.
−"Dr. Wolfe, se le necesita en urgencias. Dr. Wolfe, se le necesita en urgencias".
Él suspiro.
−Bien, el deber llama. ¿Estarás bien a partir de aquí? –preguntó.
−Sí. Gracias –ambos asintieron, por lo que hizo un gesto con la mano en forma de despedida antes de ir a urgencias en la otra sala.
Sería unas horas muy largas.
Cuando entro a la habitación, Danny se encontraba con la vista hacia la pared a su derecha, una vía intravenosa en su mano derecha y un aparato cardíaco al pendiente en el lado izquierdo de la cama.
Suspiró, llamando la atención del paciente en la cama, y sonrió como saludo, su pecho doliendo ante la vista del rostro pálido y triste de su mejor amigo.
−Rachel está molesta… −susurró el rubio, él acercándose hasta poder sentarse en la silla que descansaba al lado izquierdo de la mesa, tomando con cariño la mano de su Dan-Dan entre las suyas.
−Sí… lo he escuchado –"en realidad, todo el hospital lo ha escuchado"−. Ya se le pasara, no te preocupes –dijo suavemente. Danny soltó un suspiro tembloroso.
−¿Cómo esta Frank? −.
−Él estará bien. Sólo necesita descanso –vio como el otro sonrió.
−Me alegro –dijo, ejerciendo fuerza en el agarre de sus manos. Él sonrió y dio otro apretón.
−Me tenias muy preocupado –admitió luego de un silencio social. Dan-Dan lo vio triste.
−Lo siento… −.
−Está bien… −volvió a suspirar−, se los riesgos de tu trabajo… sólo… sólo ten más cuidado de ahora en adelante, ¿vale? No quiero tenerte por aquí de nuevo… no de esa forma… −dijo, parpadeando para apartar las lágrimas traicioneras.
−Está bien –rio un poco, haciendo una mueca ante el movimiento.
Él rió por ello.
−¡Hey! –exclamó indignado, haciendo que él riera un poco más fuerte.
El que Danny saliera herido era parte de su trabajo, lo sabía, pero él estaría ahí para curar las heridas de su mejor amigo. Tanto físicas como emocionales.
Ahora era el momento de sanar.
Y todo estaría bien.
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