Los personajes de Naruto son propiedad de Masashi Kishimoto.

La historia está inspirada en la película mexicana "Negro es mi color" de 1951.

La historia no me pertenece a mí, sino a Lovetamaki1, que muy amablemente me dio permiso de adaptar la historia.

Advertencia: Contiene OoC, mundo alterno.


EL AMOR NO TIENE COLOR

CAPÍTULO VEINTIOCHO.- MI SOLEDAD Y YO.

La noche ya había caído en la ciudad de Konoha y a través de la gran ventana de cristal del tercer piso donde se encontraba el restaurante se podía observar una majestuosa vista panorámica de la ciudad, a lo lejos se veía el mar en el que, gracias al efecto de la luz de la luna y de la ciudad, se veían hermosos destellos luminosos.

Kakashi miraba a través de la ventana, frente a él, Jiraiya observaba fijamente su copa de licor, como si esperara encontrar en ella la solución a sus problemas.

Después de salir de la oficina de Shikamaru y comprobar que los había llamado para informarles del paradero de Tsunade, decidieron ir a tomarse una copa, no para conversar sobre los recientes sucesos, ya que en el tiempo que llevaban ahí, apenas y habían cruzado palabra, más bien lo que querían era evitar la soledad que los esperaba en casa y los fantasmas del pasado que los atormentaban a cada momento.

Porque aunque Jiraiya estuviera rodeado por sus sobrinos se sentía sólo, le faltaba ella, ansiaba de nuevo ver aquella sonrisa que le disipaba los temores y las dudas. A pesar de los años que habían pasado desde la partida de esa mujer de ojos castaños, sus sentimientos por ella no habían cambiado. Y todos estos años su amistad con Kakashi y la esperanza de encontrarlas era lo único que lo mantenía a flote.

Es por eso que ahora se sentía tan mal, temía que de nuevo su amistad con él se fracturara. Y temía que sus planes con Sakura se vieran afectados.

El hombre de cabello plateado corto bebió un sorbo de su copa y vio a Jiraiya que seguía pensativo.

Sabía que el ver a Tsunade así de repente había causado una revolución interna en ambos, él sabía que Jiraiya la seguía amando aunque nunca hablaban de ello abiertamente. Él también la seguía amando, desde que se fue, no, desde que la dejó ir, su vida se volvió gris y se sumió en la más fría y oscura soledad, y su recuerdo siempre lo perseguía atormentándolo por lo que pudo ser y dejó escapar.

También recordó aquella noche, más de veinte años atrás, cuando su amistad con Jiraiya se dio por terminada.

.

.

Esa noche Jiraiya le había llamado para hablar de algo importante, cuando llegó a su casa lo recibió de una manera seria, algo no muy característico en él.

Pasa, siéntate. ―le indicó Jiraiya, Kakashi así lo hizo.

¿De que querías hablar? ―preguntó Kakashi con tono preocupado. Jiraiya se pasó la mano por la nuca.

Debo confesarte algo. ―dijo Jiraiya serio. ―En el tiempo que pase junto a Tsunade…me enamoré de ella. ―lo mejor era hablar sin rodeos, las explicaciones estaban de más. Sé que fue un error, pero no pude evitarlo y lo mejor es que lo sepas para que estés preparado para lo que viene.

Kakashi no creía lo que escuchaba, no podía creer que su mejor amigo lo traicionara de esa forma. Es cierto que un tiempo estuvo algo distanciado de Tsunade, pero fue por problemas personales y Jiraiya lo sabía.

Al principio me prometí que jamás iba a demostrar mi amor por ella y que sólo me conformaría con ser su amigo, pero las circunstancias han cambiado. ―comentó Jiraiya.

¿Qué estás diciendo? ―le preguntó de forma severa Kakashi poniéndose de pie.

Que estoy enamorado de ella. ―le respondió Jiraiya, imitándolo. El hombre frente a él lo miró con rabia. ―Y nos vamos a casar.

Te lo advierto. ―le habló Kakashi tomándolo por la camisa con fuerza. ―Aléjate de ella.

Lo siento pero no puedo hacerlo. ―le respondió quitando su mano. ―Tsunade es muy importante para mí. Y tú ya no tienes nada que ofrecerle. ―le encaró Jiraiya.

Kakashi retrocedió unos pasos.

¿O estas dispuesto a luchar por ella? ―preguntó Jiraiya. Kakashi guardó silencio, aunque quería hacerlo no podía, no podía estar junto a la mujer que amaba. ―Lo ves, tú ya has renunciado a ella, ahora es mi turno de estar junto a Tsunade.

Jiraiya se sentía mal de enfrentar de esta manera a su amigo, y si no fuera porque había una razón muy importante de por medio nunca hubiera confesado sus sentimientos hacia la joven de cabello rubio.

Si no te alejas de ella por tu voluntad, entonces te obligaré. ―le dijo serio y luego se dio media vuelta para salir de la casa.

Sí, lo sabía, estaba siendo egoísta. Él no podía estar con Tsunade, pero tampoco quería ver a Jiraiya junto a ella, no soportaba la idea de que otro hombre pudiera tocarla.

Desde ese día y por casi seis años su amistad quedó destruida.

No fue hasta que maduraron un poco y la verdad salió a la luz, que se atrevieron a hablar nuevamente y aclarando los malentendidos decidieron retomar su amistad.

.

.

El mesero se acercó para preguntar si podía tomar su orden, obligando a los dos hombres a salir de sus pensamientos. Ellos pidieron pasta, no es que tuvieran hambre, pero querían seguir ahí por un rato más.

—Kakashi me preocupa que ahora nuestros planes con Sakura se vean afectados. —comentó Jiraiya.

—A mí también me preocupa. —respondió el mencionado. — Pero no podemos hacer nada por el momento, lo mejor será esperar a ver como se dan las cosas. —dijo calmado.

—¿Y qué vas a hacer con respecto a Tsunade?

—Intentaré hablar con ella, como imagino que lo harás tú. —comentó Kakashi.

Ellos se quedaron en el restaurante por unas horas más.

/S/S/S/S/S/S/S/S/S/S/

Mientras tanto en el cuarto cinco del hospital general de Konoha Tsunade estaba parada frente a la ventana, pensando en su encuentro con Kakashi y Jiraiya.

Agradeció que Ayame interrumpiera la escena, porque ella se había quedado en blanco y no sabía como actuar, si soltarse a llorar, si comenzar a golpearlos o si echarse a correr por el miedo que sentía a que le preguntaran por su hija.

Desde la vez que salió por aquella puerta con Sakura en brazos, se prometió olvidarlos, pues los dos la habían traicionado, pero por más que lo intentó no pudo hacerlo, aún ellos eran parte importante de su vida.

Pero a uno lo quería y al otro lo amaba, sí, muy a su pesar aún lo seguía amando. Por mucho tiempo creyó odiarlo, que su recuerdo ya no significaba nada, pero al verlo de nuevo descubrió que sus sentimientos hacia él sólo habían estado dormidos, por eso cuando lo vio frente a ella todo su cuerpo se estremeció y se quedó en blanco. Aún seguía sin saber qué hacer, si enfrentarlo o seguir evitándolo como hasta ahora.

Un sollozo hizo que volteara a donde estaba durmiendo Tenten.

Era Ayane que estaba durmiendo recostada en la cama de su hija, se veía tan afligida. Tsunade se acercó y la tapó con una sábana. Comprendía por el dolor tan grande que estaba pasando su amiga pues ella también era madre y de tan sólo imaginar a Sakura en el lugar de Tenten sentía un profundo dolor.

Tsunade se sentó en uno de los sillones y de nueva cuenta los recuerdos la inundaron, a su memoria llegaron los momentos felices que había pasado con ellos, pero también los tristes.

/S/S/S/S/S/S/S/S/S/S/

Por otro lado Sakura también la estaba pasando mal, estaba acostada en su cama pensando en la actitud tan distante de Sasuke para con ella, sabía que había tenido la culpa, pero su orgullo y su sed de venganza le impedían disculparse y aclarar las cosas con él.

—Ya pasará. —se dijo. Pensando que era sólo cuestión de días para que se olvidara por completo de ese chico y de la soledad en que se sentía por causa de su lejanía. Se giró de costado y se tapó hasta la cabeza con la sábana.

Se odió al darse cuenta de sus pensamientos, por aceptar que se sentía sola sin él. El cansancio la venció y finalmente se quedó dormida.

/S/S/S/S/S/S/S/S/S/S/

El día de trabajo casi terminaba, al igual que el día anterior ella y Sasuke se habían encontrado en el checador de tarjetas y él ni siquiera la volteó a ver.

Después de eso se habían encontrado por los pasillos del hospital, en ese momento ella iba acompañada de Itachi, por un momento se asustó temiendo que hubiera algún enfrentamiento entre ellos, pero para su sorpresa se saludaron de lo más cordial y sonriendo, pero para ella no hubo ni una palabra, ni un gesto, ni una mirada, ni siquiera de reproche o enojo.

En ningún momento bajó la mirada, a pesar de su sufrimiento mantuvo su posición altiva.

Después de eso trató de distraerse en su trabajo, para no pensar en él, pero le fue imposible, todo se lo recordaba. Se sorprendió cuando inconscientemente llegó a aquella bodega donde Sasuke le había robado un beso, no comprendía por que se sentía así, llena de melancolía, tristeza, soledad, añorando volver a tener a Sasuke junto a ella y sentir el calor de su cuerpo, la calidez de sus besos.

Y se odió, se odió por ser tan débil y tonta, por dejar que el corazón nuevamente le ganara a la razón. Pero a pesar de todo jamás aceptaría lo que sentía por Sasuke, lo iba a sepultar en lo más profundo de su alma, no se iba a arriesgar a ser lastimada nuevamente.

Ahora caminaba por los pasillos en dirección a la cafetería, un chico de cabello blanco con flores en la mano se le acercó, ante la atenta mirada de una chica de cabellos rojos.

―Hola Sakura.―Saludó Suigetsu.

―Hola Suigetsu. ―saludó Sakura de forma amable. Después de haberlo tratado un poco, ya le había empezado a caer bien. ―¿Y esas flores? ―preguntó con cierta curiosidad y esperando que no fueran para ella.

―¿Están bonitas verdad? ―preguntó él.

―Pues sí, aunque la verdad a mí ya no me gustan las flores. ―comentó ella. ―me traen malos recuerdos. ―el chico se incomodó por el comentario. ―¿eran para mí? ―preguntó apenada, pues no había pensado las cosas antes de decirlas.

―No. ―respondió él. ―son para Karin, es que hoy es su cumpleaños. ―dijo nervioso. Sakura suspiró aliviada.

―Estoy segura que le gustaran. ―le sonrió. Aunque le extrañó que hubiera una relación entre ellos.

En ese momento llegó Matsumoto y le pidió que la acompañara a ver a alguien, así que Sakura se despidió de Suigetsu y se fue con Matsumoto. Karin aprovechó para acercarse.

―¿Qué pasó?¿Por qué no le diste las flores? ―le preguntó molesta al ver que no hizo lo que habían acordado, pues después de darle las flores él tendría que invitarla a salir.

―Porque no le gustan. ―señaló él. ―debiste averiguar antes sus gustos.

―Debemos pensar en otra cosa. ―bufó Karin.

―Lo mejor será que olvidemos todo esto. ―indicó el chico. ―No le veo el caso, ella no está interesada en mí. —Y élno quería morir a manos de Sasuke.

―Claro que no. Estoy acostumbrada a obtener todo lo que quiero, así que no descansaré hasta lograr que Sasuke se fije en mí. ―dijo Karin. ―y ya te dije que tú me ayudaras en eso. Ya sabes que con esa actitud conformista no llegarás a nada. —lo regañó Karin.

El chico sólo meneó la cabeza negativamente y le dio las flores a Karin.

―Tuve que decirle que eran para ti. ―dijo Suigetsu al ver la cara de confusión de Karin.

Después Suigetsu la invitó a comer para celebrar su cumpleaños, pues le daba tristeza la situación de ella. Y ella como no quería estar sola, aceptó su compañía.

/S/S/S/S/S/S/S/S/S/S/

Sakura acompañaba a Matsumoto por los pasillos sin saber exactamente a donde iban, de lo contrario se hubiera negado.

―Qué bueno que me acompañaste. ―comentó Matsumoto. ―en estos momentos él necesita del apoyo de la gente que lo conoce.

―¿A quién vamos a ver? ―preguntó Sakura intrigada mientras caminaban hacia la habitación con el número cinco grabado en la puerta.

―A la novia del doctor Neji. ―dijo Matsumoto abriendo la puerta, Sakura se quedó estática.

Dentro de la habitación estaba Tenten durmiendo, pues había sufrido de un fuerte dolor de cabeza y le habían puesto un medicamento para el dolor. Sólo el médico de ojos perla se encontraba en la habitación, sentado en una silla junto a la cama.

Sakura se acercó despacio a la cama, sólo se concentró en ver a Tenten, así que no puso atención a la conversación entre la rubia y su médico.

Tenten lucía pálida, pero su semblante parecía relajado.

―¿Qué tiene? ―preguntó Sakura preocupada y con culpa, pues era su mejor amiga y no sabía nada de ella, no estaba para apoyarla en estos momentos difíciles.

―Tiene un tumor en la cabeza. ― informó Neji.

Sakura quedó impresionada y la angustia se apoderó de ella, tenía ganas de llorar y aunque supo cómo reprimirlas, el desasosiego y el dolor se reflejaban en su rostro. No podía creer que siendo tan joven, tan alegre y llena de vida estuviera tan cerca de la muerte.

—Pero es operable ¿cierto? —preguntó ella con aflicción. De verdad amaba mucho a su amiga y en esos momentos sentía una fuerte opresión en el pecho.

—Todavía no sabemos, en estos días se le practicarán más estudios. —comentó Neji, asombrado de que Sakura estuviera tan afectada por la salud de su novia.

―¿Y sólo está usted cuidándola? ―preguntó Matsumoto, al ver que no había nadie más con ellos.

―No. ―respondió él. ―esta su mamá, pero acaba de irse a bañarse a su casa. También esta una amiga pero no ha venido, creo que se llama Tsunade.

Sakura volteó a verlo, Neji y Rangiku notaron que se había puesto más pálida. Sakura sintió que todo le daba vueltas y empezó a ver todo negro. La enfermera corrió para evitar que Sakura cayera al suelo, pues se había desmayado por la impresión.

Neji se apresuró a llevarla al cuarto de médicos para que se recuperara. Cuando entró, Sasuke estaba guardando unos libros en su maleta, no pudo evitar preocuparse por Sakura.

―¿Qué le pasó? ―le preguntó acercándose a ellos, mientras Neji depositaba a Sakura sobre el sillón.

―Sólo se desmayó. ―respondió Neji. ―Quédate con ella, yo tengo que regresar con Tenten. ―dijo él y sin esperar contestación de Sasuke salió del cuarto. Él ignoraba el distanciamiento que había entre los dos.

Sasuke le alzó las piernas a Sakura con ayuda de unos cojines, luego mandó un mensaje por el celular. Se agachó junto al sillón para poder contemplarla mientras acariciaba su cabello.

Estaba preocupado por su salud. La amaba tanto y al verla así sólo quería estrecharla entre sus brazos, pero no lo iba a hacer, tenía que esperar hasta que Sakura diera el primer paso, hasta que ella decidiera confiar en él y en su amor. Sakura comenzó a moverse, así que él se apartó enseguida, poniéndose de pie.

—Sasuke. —murmuró Sakura con sorpresa al abrir los ojos y encontrarse con los negros mirándola fijamente.

—No te pares, quédate acostada unos minutos. —indicó Sasuke tratando de sonar indiferente cuando ella intentó levantarse.

—¿Tú me trajiste aquí? —preguntó Sakura al notar que estaba en el cuarto de médicos.

—No, fue Neji. —dijo de forma seca. —veo que estas bien, así que es mejor que me vaya. —señaló Sasuke y comenzó a caminar hacia la puerta.

—Sasuke. —lo llamó Sakura. Él se detuvo pero se quedó dándole la espalda. —Gracias. —fue lo único que pudo decir, a pesar de que quería pedirle que no se fuera porque necesitaba de su apoyo y compañía.

Sasuke no dijo nada, en silencio siguió avanzando hacia la puerta, por la que ahora entraba Jiraiya.

Por un momento Sasuke tuvo la esperanza de que Sakura iba a pedirle que no se fuera y aclararía las cosas con él, le dolió darse cuenta que estaba en un error, le dolió darse la media vuelta y dejarla sola.

Jiraiya al toparse con Sasuke se dio cuenta enseguida de su mirada triste y opaca, la misma que tenía ahora Sakura.

—¿Pasó algo entre Sasuke y tú? —preguntó Jiraiya a Sakura cuando jaló una silla y se sentó frente a ella.

—Sólo nos distanciamos. —respondió ella.

—Pero ¿Por qué?, si ustedes se aman. —comentó él.

—Yo no lo amo. —rebatió ella.

—Sabes, las mentiras son como una bola de nieve. —señaló él. —entre más ruedan más grandes se vuelven. —dijo con tono de culpa. —Con el paso del tiempo nos veremos obligados a crear más mentiras para que no se descubra la primera.

—Pero a veces es necesario mentir para evitar un sufrimiento mayor. —dijo ella queriendo justificarse a sí misma de las mentiras que había dicho. —¿Usted ha mentido alguna vez? —le preguntó a Jiraiya, quien tardó en responder.

—Sí, y esa mentira me ha traído penosas consecuencias. —señaló él. Pero enseguida cambio su semblante y le sonrió a Sakura. —Pero no hablemos de cosas tristes, mejor dime ¿Por qué te desmayaste?

Sakura le contó que se había impresionado por el padecimiento de la novia del doctor Neji porque era muy joven, ya que ella le había recordado a una vieja amiga.

—Ya veo. —murmuró Jiraiya, sabía que Sakura mentía pero en ese momento no podía hacer otra cosa que esperar pacientemente a que las cosas se acomodaran por su propio peso.

/S/S/S/S/S/S/S/S/S/S/

Mientras tanto una pareja caminaba tomados de la mano por el parque. Eran Ino y Naruto, quien había ido a buscarla para decirle algo importante. Se sentaron en una banca frente a la pequeña laguna que estaba en medio del parque, en la que había varios patos nadando y algunas tortugas tomando el sol sobre las piedras.

—¿Y ahora si me vas a decir cuál es la sorpresa? —preguntó ella emocionada, pues por más que le había insistido en el camino, él no le había adelantado nada. Naruto sonrió, adoraba verla alegre.

—En una semana saldrá la orden del juez para que nos entreguen a Kaoru. —le dijo con una sonrisa.

—¿De verdad? —preguntó emocionada. —¿tan rápido?

—A veces tiene sus ventajas ser un Namikaze. —dijo él.

Ino no pudo contener las lágrimas de felicidad, estaba tan contenta, por fin después de mucho tiempo tenía la esperanza de volver a tener a su hijo entre sus brazos. Se corrigió, pues ahora gracias a Naruto ya no era una esperanza, ahora era una certeza.

—Gracias. —le dijo abrazándolo efusivamente. —No sé qué haría sin ti, me has hecho tan feliz. —Naruto correspondió el abrazo.

—No, tu eres la que me ha hecho feliz, yo soy el que no sabría que hacer sin ti. —le dijo sinceramente. —¿Y le vas a decir a Sai? —le preguntó él sin dejarla de abrazar. Ella se tensó al escuchar su nombre.

—No, prefiero decirle cuando ya esté Kaoru conmigo. —dijo ella.

—¿Estas segura? —preguntó separándose de Ino y viéndola a los ojos.

—Sí, no quiero verlo por ahora. —le expresó sinceramente, pues temía por su reacción frente al padre de su hijo.

Naruto permaneció en silencio un momento para luego besarla tiernamente.

/S/S/S/S/S/S/S/S/S/S/

Una semana después.

En estos días la situación entre Sakura y Sasuke seguía igual, Sasuke se mostraba indiferente con ella y Sakura trataba de aparentar que no le importaba, cuando en realidad los dos estaban sufriendo por ese distanciamiento.

Sakura también sufría por Tenten y por no estar junto a ella, pues después de un par de días en los que se debatió que hacer, al final optó por no ir de nuevo a su cuarto, pues temía encontrarse con su mamá, no tenía cara para verla a los ojos después de todo lo que había hecho, también le preocupaba que todas sus mentiras y su pasado quedara expuesto ante las personas que apreciaba, Sasuke, Jiraiya, Kakashi, Itachi, Matsumoto, Neji y por supuesto Tenten.

Gracias a Kakashi, ella se enteró que Kai necesitaba una operación, que en los próximos días se programaría. Junto con él fue un par de veces a la casa hogar, ahí se encontró con Hinata, pero como ella se portaba muy amable con Sakura, a la chica de cabello rosa no le quedó más remedio que corresponder a su amabilidad.

Por otra parte los resultados de los análisis fueron favorables para Tenten, ya que su tumor no era cancerígeno y estaba en un lugar que era operable, así que eso le dio esperanzas a Tenten y su familia.

Jiraiya y Kakashi estaban muy pendientes de la novia del médico de ojos perla, siempre eran ellos los que informaban personalmente a la mamá de Tenten sobre los resultados de los análisis o sobre cualquier medida que se fuera a tomar, en parte porque le tenían aprecio a Neji y en parte porque querían encontrarse con Tsunade, pero en este tiempo no la habían visto.

Sakura estaba saliendo del hospital cuando en la banqueta vio a Sasuke hablando con Hinata, una pequeña porción de dolor y una muy grande de enojo se apoderaron de ella, pero permaneció inmóvil en su lugar.

Hinata le enseñó una hoja de papel a Sasuke y cuando terminó de leerla él sonrió y la abrazó fuertemente, los dos parecían estar muy felices, luego vio como caminaban hacia el auto del chico.

Sakura ya no soportaba más esa situación, no le gustaba verlo tan sonriente junto a la mujer de cabello negro.

—Idiota. —susurró, no podía creer que mientras ella apenas sobrellevaba el distanciamiento entre ellos, que ella misma había provocado, él estuviera tan campante con esa chica. —Así que te duró muy poco el amor por mí. —exclamó ella mientras veía arrancar el coche del chico.

En realidad Sakura se sentía muy triste y dolida, pero como se había prometido no volver a sufrir por un hombre, canalizó esos sentimientos y los transformó en ira. Y cuando estaba enojada no pensaba con claridad.

/S/S/S/S/S/S/S/S/S/S/

Cuando llegó a la casa se encontró con Ino en la cocina preparándose un licuado.

—¿Y por qué traes esa cara? —preguntó al verla.

—No es nada. —respondió Sakura sacando del refrigerador la jarra con agua, se sirvió un vaso y lo bebió. —Necesito tu ayuda para hacer que Sasuke regrese conmigo. —le dijo después.

Ino sonrió y se acercó a ella.

—¿Ya te diste cuenta que lo amas? —preguntó asombrada.

—Ya me di cuenta que necesito hacerlo sufrir más. —le respondió seria.

—Entonces no cuentes conmigo. —comentó Ino decepcionada. —No te ayudaré a menos que dejes la tonta idea de venganza a un lado y que aceptes que lo amas tanto como él a ti.

—Está bien, lo haré yo sola. —exclamó Sakura molesta y caminó hacia su cuarto, pero su amiga la llamó.

—Sakura mañana en la noche me voy con Naruto para ver a mi papá. —le comentó, Sakura se mostró confundida. —Ya salió la orden del juez para que tenga a Kaoru conmigo.

—Me alegro. —dijo Sakura sinceramente y fue a abrazar a Ino. Por fin algo bueno estaba pasando.

Después Sakura se fue a su cuarto, se sentó frente al espejo y del cajón sacó los regalos de Sasuke y los puso sobre el tocador.

Mientras los veía recordó todos los momentos que había pasado con él, todas esas veces que estando preocupada, con miedo o que se sentía vacía, con sólo una mirada, un abrazo, una sonrisa o un beso suyo lograba que desaparecieran todos sus temores, lograba hacerla sentir segura y aunque no quería admitirlo, también la hacía feliz.

Ella suspiró, si sólo fuera a platicar con él todo se solucionaría fácilmente, pero seguía siendo orgullosa y además no quería demostrarle abiertamente sus sentimientos, no quería darle esa ventaja sobre ella.

De repente se acordó de algo y fue a donde estaba su buró, del que sacó una tarjeta. Sonrió al saber que ya tenía un plan y a la persona que la iba a ayudar.

Al siguiente día Sakura con ayuda de Lee se enteró que Sasuke iría a comer con Karin, así que abusando un poco de la amabilidad de Jiraiya hacía con ella, cambió su día de guardia para poder ir a buscar a Sasuke.

/S/S/S/S/S/S/S/S/S/S/

Sasuke y Karin estaban sentados en una mesa afuera de la cafetería. Sasuke la había invitado a comer por su pasado cumpleaños. Mientras comían, él alzo la vista y vio a Sakura caminando por la acera, se sorprendió mucho.

De pronto un chico de pantalón negro y una sudadera gris con el gorro cubriéndole parte del rostro se le acercó a ella. Sasuke se quedó mirando fijamente, al parecer discutieron sobre algo porque ella se veía enojada, luego el chico encapuchado empezó a forcejear con Sakura y la tiró al suelo. Las pocas personas que estaban por ahí se quedaron mirando sin atreverse a hacer algo.

Entonces Sasuke se puso de pie y corrió hacia ellos. El chico de sudadera se inclinó hacia Sakura pero no pudo completar sus intenciones porque fue tomado de la camisa por Sasuke.

—Ni te atrevas. —dijo mientras lo giraba hacia él y sin decirle más nada le dio un fuerte golpe en el rostro que hizo que cayera de sentón al piso. Sasuke estaba enfurecido, pues no permitiría que nadie dañara a Sakura.

Por la caída el gorro del chico resbaló y dejo ver su rostro, tenía el cabello rubio y ojos azules. Vio a Sasuke con cierto miedo y aprovechando que él se volteó para ayudar a Sakura, se paró y salió corriendo.

—¿Te encuentras bien? —preguntó preocupado dándole la mano para ayudarla a levantarse.

—Sí. —dijo ella tomando su mano, de nuevo una sensación cálida los invadió a los dos. —Pero me asusté mucho. —comentó ella mientras se levantaba. —trató de asaltarme y como me negué se puso violento.

—Te llevaré a tu casa. —dijo él, pues no se sentiría tranquilo sabiendo que ella podía correr peligro caminando sola por la calle.

—Está bien. —respondió ella sin oponer resistencia.

—Sólo iré a despedirme de Karin. —comentó Sasuke y se fue a encontrar con la chica que había visto todo muy enojada, pues gracias a ese chico su comida con Sasuke se había arruinado.

En eso a Sakura le llegó un mensaje al celular.

"¿Quedamos a mano verdad?", a lo que ella respondió con un simple sí.

Luego Sakura y Sasuke se subieron al coche y se fueron rumbo a la casa de la chica de ojos verdes, pero en completo silencio.

/S/S/S/S/S/S/S/S/S/S/

Mientras tanto en el aeropuerto de Konoha ya se encontraban Ino, Naruto, y dos agentes más, esperando a que anunciaran el vuelo que los llevaría a la ciudad de Tokio para encontrarse con Inoichi.

Naruto recorría con la vista la sala de espera.

—¿Buscas a alguien? —preguntó con curiosidad la chica de ojos azules. En ese momento anunciaban su vuelo.

—Sí, pero al parecer no va a venir. —comentó decepcionado poniéndose de pie y tomando una pequeña maleta.

—Estoy aquí. —dijo una voz a sus espaldas.

Ino se quedó paralizada al ver a Sai con una pequeña maleta en la mano, enseguida volteó a ver a Naruto pidiéndole una explicación.

—Él es su padre y tenía que saberlo. —dijo él. Naruto la tomó de la mano y la apretó fuerte para darle valor. —vamos. —le indicó.

—Sí. —dijo ella y caminó con el hacia la puerta que los llevaría a su avión. Iba con el corazón acelerado.

Sai caminó tras ellos mirando con tristeza sus manos entrelazadas.

/S/S/S/S/S/S/S/S/S/S/

Sasuke y Sakura ya habían llegado a la casa de ella, estaban parados frente a la reja.

—Me voy. —señaló él. —ya estas segura.

—Gracias por ayudarme. —comentó ella. —¿No quieres pasar?

—No. Debo irme. —le dijo él dándose la vuelta, le costaba tratarla de esa manera pero no quería ser él quien diera el primer paso.

Sakura lo vio dar los primeros pasos hacia el coche, sabía que ese era el momento de tomar una decisión, detenerlo o dejarlo ir...


Gracias: Yk2895: Gracias por comentar y descuida que no tendrás que convertirte en asesina. Judy Grandchester: Hola, gracias por leer y comentar. Bueno Sakura es un poco terca, pero ella tiene la última palabra, tiene que elegir entre su orgullo y la venganza o el amor. Hanyou346: Muchas gracias por comentar, espero que este capítulo te guste. TobiasA: Gracias por leer y comentar, pues ya ves Sakura es muy orgullosa, pero esta vez ya tiene que tomar una decisión.


Saludos, espero le haya gustado el capítulo.