Capítulo 28
Vida Nueva
-Toshi!!
Satoshi recibió con los brazos abiertos a la pequeña Hikari que corría hacia él con lágrimas en los ojos, la cargó y le permitió abrazarlo con fuerza.
-Hikari...
-No te vayaz...
Gabrielle se acercó con un último paquete en las manos, lo cargó al auto, Satoshi la besó en la mejilla y acarició su crecido vientre.
-Me tengo que ir a vivir a otra casa, Hikari... con mi esposa y mi bebé...
-De-mo...
Satoshi la besó con ternura, le señaló una torre que se veía a varias cuadras de la casa.
-Ves ese edificio allá?
-Hai...
-Ves el tercer piso desde arriba?
-Hai...
-Esa es mi casa, Hikari... y tú y Maya pueden ir cuando quieran...
-De-mo... aquí ez máz zedca!
Satoshi rió y la besó en la mejilla.
-No te preocupes, princesa... siempre serás mi hermanita...
Luego de despedirse de los demás, se marcharon. Rin se abrazó a Sesshoumaru.
-Kami... mi bebé...
Sesshoumaru rió a carcajadas, recordándole que su bebé era ya un hombre casado.
-No le quita...
...
Aunque Satoshi insistió en que descansara, Gabrielle lo estaba ayudando a desempacar y ordenar las cosas.
-AAY!!
-Gabrielle!!
Satoshi corrió a la habitación, Gabrielle levantó la mirada con los ojos inundados en lágrimas.
-Qué pasó? Estás bien?
-Me magullé un dedo...
Satoshi le examinó el dedo, tenía la piel levantada y le sangraba.
-Kami, pero qué diablos hacías?
-Satoshi...
-Es que no acabas de comprender que no puedes estar tanto en el medio?!
-Pero...
-Maldición, Gabrielle! Y si te hubieras caído?! Deja de inventar tantos disparates y descansa!
-Satoshi!
-Qué?!
-Es sólo un dedo, deja la alarma... Baka!
Gabrielle se lavó y se puso una pomada y una bandita. Satoshi sólo repitió que debía descansar y volvió a salir de la habitación. Un par de horas más tarde, estaba organizando la sala. Se sentó para descansar viendo que aún todos sus libros estaban en cajas. Sintió un abrazo desde atrás y un beso en la mejilla.
-Gabrielle, antes yo...
-Estabas preocupado y muy cansado... preparé unos sándwiches y jugo... iba a hacer algo más, pero aún no tenemos gas...
-Debo hablar con el encargado...
-Vamos, amor... están ricos...
Satoshi accedió y comió junto con Gabrielle, mientras hablaban y planeaban cientros de cosas, Satoshi se quedó dormido, abrazado a su cintura mientras ella acariciaba su cabeza. Gabrielle lo vio y sonrió, lo besó con ternura.
-Descansa, mi amor...
...
Satoshi despertó y estaba aún sobre el regazo de Gabrielle, ella se había acomodado con varios cojines en la espalda y se había dormido allí sentada. Conmovido, la levantó en brazos y la llevó a la cama, con el cambio de posición, ella despertó.
-Itai...
-Lo siento, mi amor... debiste despertarme...
-Estás cansado...
Satoshi acarició sus mejillas sonriendo.
-Eso no es lo más importante aquí...
Satoshi besó su vientre.
-Hola, mi amor... soy papá... me muero por conocerte, me pregunto a quién te parecerás... yo espero que seas una niña preciosa como tu mamita...
Gabrielle rió al sentirlo moverse.
-Satoshi, yo creo que el bebé es niño...
Satoshi sonrió y la besó con ternura.
-Me conformo con que sea un bebé sano...
Gabrielle sonrió, se acomodó entre sus brazos.
-Buenas noches, señor Kazami...
-Buenas noches, señora Kazami...
Se quedaron dormidos, abrazados.
...
-Meses después.-
El insistente llanto de su pequeño lo sacó de su letargo. Inuyasha la besó en el hombro y se levantó. Se acercó a la cuna y vio sonriente a su pequeño que clamaba por comida. Con mucho cuidado lo levantó para sacarlo de la cuna.
-Cuidado con la cabeza...
-Lo sé, amor...
Inuyasha lo besó en la cabeza.
-Hola, Dai...
Inuyasha le pasó el pequeño a Kagome que lo esperaba sentada y lista. Mientras el pequeño mamaba, Inuyasha acarició su mejilla, besó a Kagome.
-Te amo, mi amor...
...
Maya marcó el celular de Satoshi con lágrimas en los ojos.
-Bueno?
-Satoshi, onegai, ven a casa, corre!
-Qué pasó, Maya?!
-No sé, pero mami me dijo que se van a divorciar! Onegai, ven!!
Satoshi llegó lo más rápido que pudo, vio a su padre, quien levantó la mirada, derrotado.
-Papá... Maya me llamó, qué pasó?!
-Tu madre no entra en razón! Está como loca!
-Papá!
-Tu oficina está junto a la mía! Y aún así Rin piensa que me estoy acostando con mi secretaria!
-Qué?!
-Habla con ella, onegai, Satoshi! Rin me quiere quitar las niñas! No quiero lastimarla, pero no le voy a permitir que me quite mis hijas!
Satoshi salió al jardín, Rin estaba allí buscando calmarse luego de la discusión.
-Mamá...
-Kami, hijo! Mi amor!
Rin lo abrazó con fuerza.
-Mamá, qué pasa? Qué es todo esto de que te quieres divorciar de mi papá y amenazarlo con quitarle las niñas?
Rin le entregó a Satoshi la prueba en la que basaba su decisión.
-Fotografías?
-Dime qué más necesitas?
Eran fotografías de Sesshoumaru con su secretaria en posiciones muy comprometedoras.
-OK, mamá, no puedes creerte que sean verdaderas!
-Yo las veo bastante reales...
-Mamá, pero es que... Mamá, ese no es mi papá!
-Creo que después de 25 años de matrimonio, puedo diferenciar un hombre desnudo de tu padre!
-Pero mamá, es que no es mi papá!
-Satoshi...
Satoshi bajó la mirada.
-Soy yo...
Rin lo vio boquiabierta.
-Satoshi...
Satoshi la haló hasta una habitación y se bajó los pantalones, con los años, una marca de nacimiento en la nalga derecha, estaba más oscura, Rin parpadeó incrédula.
-Satoshi... tú...
-Estaba separado de Gabrielle...
-Kami... Sessh...
Rin salió de la habitación apresurada, Sesshoumaru salía de la habitación de Maya, Rin chocó con él de frente y lo rodeó con sus brazos.
-Kami! Rin!
-Perdón! Perdóname, onegai, Sesshoumaru! Jamás me imaginé que pudiera ser Satoshi...
Sesshoumaru estalló en risas y la abrazó mientras aún reía a carcajadas.
-Sessh...
-Eres una loca celosa, eso nunca va a cambiar!
-Sesshoumaru...
-Ten un poco más de fe en mí, preciosa... no tengo nada que ir a buscar fuera de mi casa...
-Muchachitas de 20...
-Para qué? Si mi deliciosamente hermosa esposa, parece de 20...
Rin rió con Sesshoumaru sumergiendo su rostro en su pecho.
-Si no me necesitan más, yo...
Se separaron riendo, Satoshi desvió la mirada completamente sonrojado.
-Bien pudieran controlarse, lo saben?
Sesshoumaru rió, Satoshi se marchó pidiendo antes que Gabrielle no se enterara de lo sucedido. Al llegar a la casa, Gabrielle estaba en la cocina, la abrazó desde atrás y la besó en el cuello mientras acariciaba su vientre.
-Huele delicioso, mi amor... qué haces?
Gabrielle sonrió y se dio la vuelta entre sus brazos, se besaron con ternura. Satoshi se inclinó y besó su vientre.
-Qué pasó en la casa de tus papás?
-Maya se asustó porque discutieron... pero ya se reconciliaron... dime, cariño, qué haces?
-Es un quiche de ricota con espinacas...
-Hm! Suena delicioso!
-Lo es... ya casi está listo...
Cuando Gabrielle lo sacó y lo puso a refrescar, Satoshi la tomó en brazos y la llevó a la habitación.
-Satoshi! No he preparado la ensalada!
-No me gustan los vegetales...
...
Gabrielle aún no lograba controlar su respiración, se acomodó sobre el pecho de su marido.
-Ah! Kami! Eso fue...
Satoshi rió mientras la rodeaba con sus brazos y la besó en la cabeza.
-Hm! No me puedo contener! Eres deliciosa...
La sintió suspirar a la vez que acariciaba su pecho.
-Gaby...
-Aún no puedo creer que seas mi esposo... pensé que no me creerías... que...
-Shhh... ya no pienses en eso...
-Satoshi...
-Te amo, cariño... y no me importa lo que pasara antes...
La besó con ternura. Más tarde, Gabrielle lo veía comer con una sonrisa dibujada en sus labios. Satoshi tomó sus manos y las besó.
-Delicioso! No es competencia, pero está tan rico como la comida de mamá...
Gabrielle rió a carcajadas diciendo que Rin era quien le había enseñado a cocinar.
-Hm! Eres su mejor estudiante...
Satoshi la besó en la mejilla, Gabrielle tomó los platos y los llevó a la cocina, volvió con dos copas de helado.
-Kami, pero esto es... qué celebramos y olvidé?
-Nada, mi amor... no puedo hacerle una comida a mi esposo?
-Es que es demasiado...
Gabrielle sonrió y lo besó con ternura.
-Espero que lo disfrutes, mi amor...
-Seguro... ven aquí...
Satoshi la atrajo a su regazo y comieron entre besos y compartiendo cucharadas.
...
Satoshi entró con un enorme ramo de rosas rosadas, pero al ver a Gabrielle, lo dejó todo a un lado.
-Hola, papá... ven a conocerme...
Satoshi se acercó, Gabrielle sostenía entre sus brazos, envuelta en una manta rosa, una preciosa bebita de ojos dorados y cabellera castaña.
-Kami, mi amor...
-Es preciosa, como su papi...
-Te amo, Gabrielle...
Satoshi la besó apasionadamente, besó a su pequeña en la cabeza.
-Es tan pequeñita...
-Pequeñita? Pesa 3 kilos y medio...
Satoshi sonrió, cargó a la pequeña y la besó en la cabeza.
-Hola, mi amor... soy papá...
Gabrielle lo veía sonriendo, Satoshi se acercó y la besó apasionadamente.
-Te amo... te amo, Gaby... mi amor... cómo le vamos a poner?
Gabrielle sonrió.
-Rin...
Satoshi levantó la mirada, Gabrielle le sonrió acariciando una mejilla de la pequeña con la punta de su dedo.
-No te gusta?
-Es una excelente idea, mi amor...
...
Gabrielle estaba dormida y Satoshi contemplaba a la pequeña Rin dormir en su cunita, en ese momento llegaron los abuelos, Satoshi les hizo señas de guardar silencio. Rin se llevó las manos a la boca al ver a la pequeña, mientras Sesshoumaru felicitaba a su hijo con un fuerte abrazo.
-Kami, es preciosa, mi amor!
-Sí, se parece mucho a Gaby...
Rin lo besó en la mejilla y lo abrazó con fuerza.
-Kazami-sama!
-Gabrielle, muchas felicidades...
-Gracias...
La pequeña despertó, Satoshi la sacó de la cunita, Sesshoumaru la cargó y sonrió con lágrimas en los ojos.
-Mira, preciosa... tenemos una nieta...
Rin sonrió y abrazó a su hijo, lo cacheteó con ternura.
-Eres un tonto, cómo se te ocurre hacerme abuela tan joven?
-Mamá...
-Tu papá quizás sea un vejestorio, pero yo estoy en la flor de mi juventud y ya soy abuela... pero Kami, qué feliz me siento!
Satoshi sonrió.
-Qué nombre le pondrán?
-Se llama Rin...
Rin agradeció no tenerla en brazos y se dio vuelta sorprendida, Satoshi, acomodado junto a Gabrielle, la besaba en la sien.
-Cómo?
-En honor a tí, mamá...
-Pero... pero... por más halagada que me sienta, mi amor...
-Ya la declaré...
Rin suspiró, vio a la pequeña.
-Ni a mí me gusta mi nombre...
Sesshoumaru sonrió y la besó en la mejilla.
-Yo pienso que es perfecto...
Rin cargó a la pequeña.
-Hola, mi amor... soy tu abuelita...
Rin no pudo con la emoción y le entregó la pequeña a su hijo antes de hacerse un mar de lágrimas, Sesshoumaru la abrazó con fuerza.
-Vamos, Rin, se supone que estés feliz por ellos...
-Y lo estoy! Kami, es que... es mi bebé que ahora tiene un bebé...
Satoshi rió a carcajadas y abrazó a su madre.
-Vamos, mamá...
La pequeña comenzó a protestar por comida, cuando Rin sugirió que la amamantara, Sesshoumaru se inventó una excusa y salió de la habitación, Rin iba a salir cuando Gabrielle le pidió ayuda.
-No aprendiste de las clases?
-Sí, pero... es más difícil en vivo y directo...
Rin sonrió y la ayudó a acomodar a la pequeña, una vez que estuvo mamando, los dejó solos. Sesshoumaru estaba recostado de la pared junto a la puerta, Rin se acomodó entre sus brazos y sintió un beso en su cabeza.
-Mi amor...
Sesshoumaru suspiró.
-Somos abuelos...
Rin sonrió y lo besó con ternura mientras pasaba su mano sobre su abdomen.
-Sin duda alguna eres un abuelito muy sexy...
-Y qué me dices tú? La abuelita más sexy del mundo?
Rin cerró los ojos ante la caricia en su mejilla, sonrió cuando sintió que acomodaba su cabello tras la oreja, sus dedos se deslizaron por su mejilla y haciéndola levantar el rostro, la besó con ternura.
...
Rin estaba con las niñas y la pequeña, Maya y Hikari veían a la pequeña tomar leche de su botella.
-Mama, y tú vaz a tened otdo bebé?
Rin sonrió mientras veía a Hikari.
-No, mi amor... ya soy abuelita...
-Y bebé Din va a vivid con nozotdos?
-No, mi amor, Rin es la bebé de Satoshi, va a vivir con él en su casa...
Satoshi llegó del trabajo en el momento, Hikari corrió y se abrazó a sus piernas.
-Hikari...
-No te llevez a la bebé!
Satoshi sonrió cargándola, la llenó de besos.
-Princesita, pero Gaby está esperando que la lleve a casa...
-Demo...
Satoshi la besó con ternura.
-Mañana va a volver...
-De veddad?
-Sí, porque Gaby y yo tenemos que trabajar y mamá va a cuidar de ella otra vez.
Después de despedirse, Satoshi se marchó con la pequeña, al llegar al apartamento, Gabrielle salía del baño, lo encontró sobre la cama con la pequeña.
-Hola, mi amor!
Rin la vio y sonrió ampliamente mientras se movía inquieta.
-Dónde está mamá?
Rin la veía riendo sin parar, ambos jugaron con ella un rato antes de que protestara por la falta de sueño.
-Dulces sueños, mi amorcito...
Gabrielle la besó en la cabeza, Satoshi por igual, antes de acomodarla en su cunita, mientras Gabrielle veía a su pequeña dormir, Satoshi acarició sus brazos y la besó en un hombro.
-Mi amor...
-Es preciosa, mi amor... mi bebita...
-Nuestra bebita, y sí lo es... pero deberías descansar, amor...
-Sólo si te quedas conmigo...
-Te lo prometo... vamos...
...
Gabrielle había terminado por darle leche por la botella a Rin, estaba muy nerviosa y no lograba amamantarla. Esperaba que Satoshi llegara en cualquier momento. Estaba en el médico haciéndose un chequeo de seguimiento y le darían los resultados de todas las pruebas.
Al verlo llegar con los ojos rojos e hinchados, dejó escapar un grito sintiendo que se quería morir.
-NO!!
-Gaby! No! No es lo que piensas!
-Satoshi!
Satoshi la abrazó con fuerza.
-No es lo que piensas, mi amor... fue una reacción alérgica...
-Satoshi...
-Habían margaritas en el consultorio del doctor...
-Y... y qué te dijo?
Satoshi le sonrió.
-100 sano... sigo limpio... ahora el chequeo será anual...
Gabrielle sonrió y lo abrazó con fuerza.
-Eso es genial! Mi amor!!
-Lo sé... y hay algo mejor...
-Qué cosa?
Satoshi sonrió, acariciando sus mejillas, la besó con ternura.
-La prueba genética dio negativa!!
-Satoshi...
-Quiere decir que no se hereda! No le pasé ningún gen cancerígeno a Rin!
-Eso es genial! Mi amor!!
Esucharon a la pequeña despertar. Satoshi fue a la habitación y la cargó, la llenó de besos.
-Oíste eso, mi princesita? Vas a ser una niña sana y bella como tu mami!
La pequeña reía en brazos de su padre, Gabrielle los veía sonriendo, se acercó con lágrimas en los ojos y lo besó con ternura.
-Mi amor...
-Ya me puedo permitir ser completamente feliz...
Satoshi vio a la pequeña que extendía sus bracitos hacia su madre, la besó con ternura y se la pasó.
-Gaby...
-No creas que eres el único en duermevela pensando en el futuro de nuestra hija...
Satoshi sonrió y la besó en la frente.
-Yo sé que no importa lo que me pase, mi princesita va a estar bien... porque te tiene a tí...
-Satoshi...
Satoshi le sonrió nuevamente y la besó con ternura para luego cargar a la pequeña.
-Mi amor... te hizo falta papá, verdad que sí? Sí! Quieres darte un baño con papá?
-Ya la bañé...
Satoshi suspiró, Rin reía entre sus brazos, la vio sonriendo y vio a Gabrielle.
-Ves eso? Es la bebita más feliz del mundo...
...
Satoshi fue por la pequeña al salir de su trabajo, saludó a Rin con un beso en la mejilla y le preguntó por su hija.
-Tu papá la tiene en el jardín...
-Papá? Vino temprano?
-No volvió después de comer...
-Mamá...
Satoshi la vio a los ojos, aquella mirada esmeralda continuaba reflejando la misma ternura que como cuando lo miraba siendo niño, recordó con un nudo en la garganta, el accidente que tuvieron cuando él tenía 5 años, donde Rin casi muere por él.
-Mamá...
-Sí?
-Gracias, mamá... por todo...
Rin le sonrió y acariciando sus mejillas, lo besó en la frente.
-Es un placer, mi amor...
-Mamá...
-Hm?
-Perdóname... por todo lo que te hice sufrir, mamá...
-Satoshi... a qué viene todo esto?
-A que ahora te comprendo en un 100... el amor por mi hija, mis temores... sé que estoy dispuesto a dar mi vida por ella como tú una vez casi la das por mí...
Rin se puso de pie, acarició sus mejillas.
-Entonces, si eso es verdad... estoy tranquila... porque tienes todo lo necesario para criar a tus hijos...
Satoshi la abrazó con fuerza, al salir al jardín sonrió. Sesshoumaru les contaba por enésima vez cómo conoció a Rin. Su pequeña, aunque no comprendía, veía atenta a su abuelo hablar, al ver a Satoshi sonrió y levantó los brazos.
-Pa!
-Rin... la oíste, papá? Dijo Pa!
-Se ha pasado todo el día diciendo pa...
-En serio? Mi princesita me estaba llamando? Yo también me paso el día pensando en tí, mi amor...
Satoshi cargó a la pequeña y la llenó de besos. Rin reía a carcajadas, luego de despedirse, se marchó. Sesshoumaru vio a su esposa acercarse y sonrió, Hikari le exigía a su madre que la alzara en brazos, Rin la complació, Sesshoumaru la besó con ternura, se separó acariciando sus labios, las pequeñas reían al verlos.
-Papa ze pone gdojo...
Rin y Sesshoumaru rieron a carcajadas.
-Qué tal si van y le piden a Nima que les de jugo y galletas?
-Síii!!
Las pequeñas corrieron a la casa, Rin volvió a centrarse en Sesshoumaru y lo besó apasionadamente colgándose de su cuello. Sesshoumaru la abrazó con fuerza, como queriendo fundirla en su pecho, Rin lo vio un poco extrañada, sólo hacía eso cuando llegaba de sus viajes.
-Mi amor...
-Me habría gustado tener otro bebé...
Rin sonrió y lo besó con ternura.
-Pero Sessh, si Hikari todavía es una bebé... o sea, si estuviéramos en esos planes, estaría embarazada...
-Sí, pero no sé... es que... pensar que de verdad no podemos es lo que me da ganas de hacerlo...
-Sessh...
Rin se soltó de su abrazo.
-Tú sí puedes... sólo tienes que revertirte la vasectomía...
-Hey!
Sesshoumaru la haló de la mano atrayéndola hacia él nuevamente.
-No lo dije por lastimarte, Rin... y no seas tan tonta. NO podemos... si tú no puedes, yo tampoco, no quiero un hijo porque sí... Es contigo, preciosa...
Rin bajó la mirada, Sesshoumaru la hizo levantarla.
-Te amo, preciosa...
...
-2 años después. -
-Belita! Belito!
-Belita!!
Rin y Sesshoumaru estaban en el jardín, tomados de las manos, Sesshoumaru sonrié y suelta su agarre para recibir a su pequeña nieta que corre hacia él. Rin carga a Daisuke y lo llena de besos.
-Belita! Belita!! Mama to papa van a tened un bebé!!
-En serio, mi amor?
-Dai!
-Mama!!
Kagome cargó al pequeño, que se aferró a su cuello, la besó en la mejilla.
-Dai, dañaste la sorpresa!
-Gomen, mama...
Kagome le hizo cosquillas, el pequeño rió retorciéndose entre sus brazos. Era la viva imagen de Inuyasha, con unos profundos hoyuelos marcados en sus mejillas cuando reía.
-Entonces es cierto?
Kagome los vio y asintió.
-Estoy embarazada!
-Felicidades!!
Rin la abrazó con fuerza, después a Inuyasha. Sesshoumaru los felicitó por igual.
-Pero... el doctor dijo...
-Hasta ahora todo va bien, me hicieron una evaluación y me dieron luz verde para intentarlo, esperemos que todo marche normal hasta el final.
-Qué bueno!
-Belita...
Rin cargó a la pequeña.
-Pero bueno, dónde están tu papá y tu...
-TE AMO!!
Todos rieron al escuchar a Satoshi gritar, salió al jardín casi corriendo a contar la noticia.
-GABY ESTÁ EMBARAZADA!!
-También?! Pero es que es temporada o qué?
Sesshoumaru rió recordándole a Rin las navidades en las montañas y cómo ellos acabaron sin diversión y con la cama llena de niños. Rin abrió la boca para decir algo y luego dijo entre dientes que le había prometido reponerlo y aún lo esperaba. Sesshoumaru rió a carcajadas y la abrazó desde atrás, besándola en la mejilla.
-Waca!
-Waca? Qué cosa, Rin?
-Ezo belito... ojado...
Satoshi rió a carcajadas y cargó a su pequeña, la llenó de besos y se alejó de los demas.
-Satoshi! Qué quiso decir Rin?
-Que el beso de abuelito fue mojado...
...
Satoshi acomoda a sus hermanitas en sus camas, entra en su antigua habitación. Gabrielle está acomodando a su pequeña en su futón, la besa con ternura y la deja acostarla, inclinándose frente a ella, besa su vientre con ternura.
-Dulces sueños, mi amor...
Gabrielle le sonríe y se acomodan en la cama. Satoshi acaricia su mejilla y cierra los ojos exhalando.
-Estás cansado?
-Mucho... el viaje de vuelta del aeropuerto fue una pesadilla...
-Satoshi...
-Hm?
Satoshi ya tenía los ojos cerrados, Gabrielle tomó su mano y la besó antes de acomodarla sobre su vientre.
-Es niña, mi amor...
-Gab...
Satoshi abrió los ojos y vio a Gabrielle quien le sonrió.
-Mi amor...
-El doctor me lo confirmó... es niña...
Satoshi sonrió y la abrazó con fuerza susurrándole al oído cuánto la amaba.
-Mi amor...
-Hm?
-Algún día vamos a ser como tu papá y tu mamá?
-Seremos nosotros, mi amor... pero seremos muy felices...
Gabrielle se acomodó entre sus brazos, sintió un beso en la cabeza. Satoshi la abrazó con más fuerzas al sentirla llorar.
-Gaby...
-Siempre soñé con que mi papá disfrutara de sus nietos...
Satoshi acarició sus mejillas, removiendo sus lágrimas.
-Gabrielle, mi amor...
-Perdón, pero es que...
Escucharon un moqueo, al sentarse, vieron a Rin con los ojos rojos y la nariz comenzando a enrojecerse.
-Rin, mi amor...
-Mama, eztá tdizte...
-Rin... yo...
-Yo no quedo, mama...
Rin la abrazó con fuerza, llorando entre sus brazos, Satoshi acarició la espalda de la pequeña.
-Rin, mi princesita, no tienes que llorar...
-Demo, papa...
-Ven aquí, cariño...
La pequeña se pasó a sus brazos, haciéndose un ovillo sobre su pecho, Satoshi la abrazó con fuerza.
-Mi princesita, estamos muy felices... porque vamos a tener otra bebé...
-Como tío y tía?
-Sí...
Rin levantó la mirada y besó a Satoshi en la mejilla.
-Papa, no me puedo dodmid comtigo...
-Claro que sí, mi amor... quieres dormir con mamá y conmigo?
-Hai...
Se acomodaron nuevamente, Satoshi la llenó de besos y la dejó sobre su pecho, tomo una mano de Gabrielle y la besó cerrando los ojos.
-Satoshi...
-Gracias, mi amor... por mi bebita...
Gabrielle sonrió y se inclinó para besarlo, pero Rin le puso la mano en los labios impidiéndole el beso.
-No! Papa mío!
-Rin!
-Papa...
-Papá es de las dos...
Satoshi besó a Gabrielle en los labios, Rin comenzó a llorar diciendo que su papá no la quería.
-Rin! Basta ya, sabes que no es verdad...
...
-Preciosa...
Rin se dio la vuelta sonriendo, quedó prisionera entre la baranda del balcón y su marido, que la rodeó por la cintura y la besó apasionadamente.
-Mi amor...
-Ya llegó la cena...
-Hm! Qué rico!
Sesshoumaru sonrió y tomándola en brazos la llevó hasta la cama, donde luego de acomodarla, se deslizó sobre ella perdiéndose en un apasionado beso. Cuando el oxígeno fue necesario, se separaron sonriendo, Sesshoumaru acarició sus mejillas apartando el cabello de su rostro.
-Qué tal si nos volamos la cena?
-Tentador... pero mi amor... si no como, no tendré energías para hacerte el amor otra vez...
Sesshoumaru ya acariciaba su cuerpo desnudo, deslizando sus manos bajo su yukata. Dándole suaves toquecitos en la cabeza, Rin le pidió que se detuviera y la atendiera. Sesshoumaru levantó la cabeza de su pecho.
-Mi amor, tengo mucha hambre... después te prometo que te dejo hacer todo lo que quieras.
-Hm... Te va a valer...
Rin sonrió y acomodada entre sus brazos y piernas, comió siendo alimentada entre besos y caricias a su pecho, se dio la vuelta riendo y lo besó con ternura.
-Mi amor! Déjame comer!
-Yo también quiero comer y no me dejas...
...
-Papa! Papa!
Inuyasha besó a Kagome en la mejilla y se levantó, en el pasillo se dio cuenta de que estaba relampagueando y de seguro eso había despertado a Daisuke. Entró en la habitación, el pequeño estaba parado en la cuna, aferrado a la baranda.
-Papa!!
-Shh! Dai, es muy tarde...
-Demo...
Inuyasha lo cargó y lo besó en la cabeza.
-No tienes que llorar, Dai...
-Papa...
-Vamos a dormir con mamá...
-Hai...
Inuyasha lo llevó a la habitación. El pequeño se aferró al pecho de su madre. Kagome despertó y lo abrazó besándolo en la cabeza.
-Dai, mi amor...
-Mama, kowai...
-Ya mi amor... papá nos va a cuidar...
-Doushite mama no tiene gdopa?
Kagome sonrió con los ojos cerrados, volvió a besar a su hijo.
-Tenía mucho dolor de espalda y tu papi me dio un masaje...
-Y a papa también?
-Inu...
-Hm?
-Fuiste a buscarlo desnudo?
-Me puse los boxers...
-Dai, mi amor... me gusta que tu papi me abrace sin camisa... ya duérmete, mi amor...
Daisuke se sentó en la cama.
-Daisuke, si no te duermes, te mando a tu cama!
Kagome sintió un beso en su vientre.
-No tengaz miedo, papa noz va cuidad... Gomen, mama...
Daisuke se acomodó entre sus brazos nuevamente, Kagome suspiró, acarició sus mejillas al sentir el frío de sus lágrimas sobre su piel.
-Dai...
-Gomen, mama...
-Tranquilo, mi amor... no quería gritarte, cariño... descansa...
Kagome lo besó con ternura.
-Dulces sueños, mi amor...
-Mama...
-Te amo, mi principito...
...
Kagome sale del consultorio al momento en que Inuyasha llega.
-Few! Justo a tiempo...
-Para irnos...
-Ah? Pero... me dijiste que era a las 4:30...
-4...
-Rayos! Amor, perdóname, juraba que lo había anotado bien...
-Vamos a casa, Inuyasha...
Kagome caminó hasta el ascensor, se detuvo y se dio la vuelta.
-Inuyasha...
La siguió como muerto en vida. Iba tropezando con sus propios pasos. Al llegar a la casa, Kagome saludó al pequeño y lo dejó al cuidado de la niñera nuevamente. Fue a su habitación.
-Kagome... no me vas a dirigir la palabra?
-Eso fuera si tuviera algo que decirte, Inuyasha...no tengo nada que decirte. Me daré un baño...
Cuando Kagome terminó su ducha, se sorprendió al escuchar un sollozo, al salir del baño, Inuyasha lloraba a lágrima viva, con el rostro entre las manos.
-Inuyasha...
-No lo olvidé, Kagome, te lo juro, es sólo que... es que...
-Inuyasha...
-Tú pudiste continuar, todos lo hicieron... pero yo no puedo!
-Inuyasha...
-Yo no puedo olvidarme de que tuve una hija y que la perdí! Yo no puedo deshacerme de todo lo que viví!
-Inuyasha... nadie lo hace así... cómo crees que me voy a olvidar de Sofía? Cómo puedes pensar eso de mí?
-Hiciste muy bien recordando el día de hoy, no es así?! Tanto la recuerdas que olvidaste el día de su muerte!
-Eso no es cierto! Inuyasha, eso no es cierto! Esta mañana fui con Daisuke al cementerio! Yo no me olvidé de mi hija!
-Entonces porqué me haces esto?! Porqué me torturas de esta manera! Sabes que necesito saberlo! Necesito saber la verdad! Necesito que me digan que mi hijo va a estar bien!
Kagome se detuvo en lo que iba a decir. Inuyasha la vio llorar en el auto y quizás pensó que algo andaba mal con su embarazo.
-Inuyasha...
-Onegai, Kagome dímelo...
Kagome se le acercó. Inuyasha la abrazó con fuerza.
-Necesito oírlo...
-Inuyasha, el bebé va a estar bien...
Kagome lo hizo levantar la mirada.
-Inu, no te miento... el bebé va a estar bien.
-Pero tú...
-Lloré en el auto...
Kagome tomó sus manos, las puso sobre su pecho.
-No pasa un día en que no piense en mi hija, Inuyasha... no pasa un segundo en que no me pregunte cómo hubiera sido cargarla, besarla... arrullarla diciéndole que la amo con todo mi corazón... eres demasiado cruel cuando pones mi amor por mis hijos en duda, Inuyasha... cuando feliz daría la vida por ellos...
-Lo siento...
Kagome lo besó apasionadamente, acarició sus mejillas.
-Te amo, Inuyasha...
La escuchó reír, vio cómo guiaba sus manos a su vientre.
-Inu, mi amor...
-Kagome...
-Al doctor sí le extrañó que estaba muy grande cuando me vio...
-T-tú...
-No saltes a conclusiones, tontito... resulta que no vamos a tener una bebé...
-No? Es niño?!
Kagome rió.
-No, Inu! Le matas toda la emoción...
-Entonces? Sólo hay dos opciones, Kagome... o niño o niña...
-Eso lo sé... pero qué tal que en vez de una niña, son dos...
-A... Eh?! Dos niñas!
-Sí, mi amor, dos niñas! Vamos a tener gemelas...
-En serio?!
-Sí, mi amor!
-TE AMO!!
Inuyasha la abrazó con fuerza, llenándola de besos y luego su vientre a cada lado.
-Te amo! Te amo!!
...
Rin descansa entre los fuertes brazos de su marido, ambos acomodados entre mantas para conservar un poco de calor, mientras la luna es el único testigo de su amor.
-Sessh...
-Hm?
-Éstos dos meses han sido maravillosos... pero creo que ya he visto suficiente del mundo...
-Preciosa...
-Volvamos a casa... con nuestros hijos...
Sesshoumaru asintió y la abrazó con fuerza.
-Mañana a primera hora llegaremos al puerto...
-Podremos ver a mi nana?
-Sí...
Rin sonrió. Se quedó dormida entre sus brazos. Sesshoumaru la dejó dormir y cerró las cortinas de la habitación. Salió de la misma hacia el puente de mando.
-Capitán...
-Sesshoumaru-sama...
-Es hora de volver...
-Como ordene, señor...
Sesshoumaru volvió a la habitación y disfrutó de ver a su esposa dormir. Rin no había envejecido, todo lo contrario, con los años fue adquiriendo algo que él no sabía catalogar, pero estaba seguro de que sin eso, Rin no sería la misma. La vio darse vuelta y abrazarlo llamándolo con la misma devoción que 20 años atrás. Sonrió y la besó con ternura.
Llegaron al puerto, en un corto paseo por la playa llegaron a la casa de la nana de Rin. Al verla rió y la abrazó con fuerza.
-Mi niña!
-Nana! Pero Kami, estás igualita!
Anna rió a carcajadas. Ciertamente se sentía joven, pero tenía ya 80 años.
-Me alegra tanto verte, mi niña!
-Ven a casa, nana, te estás perdiendo de lo mejor...
-En serio?
-Los bebés están preciosos y grandes y ya Satoshi va a tener otro!
Anna sonrió.
-Es cierto... me estoy perdiendo de mis bisnietos...
...
-Fiesta de fin de año.-
Estaban en el castillo de Nara, los pequeños reían y gozaban un mundo con los fuegos artificiales que Inuyasha y Satoshi disparaban.
-Bueno, es hora, vamos al festival!
-Sí!!
Sesshoumaru rió y cargó a su pequeña. Hikari lo besó en la mejilla, Maya iba tomada de la mano de Rin. En el festival, los niños gozaban un mundo con los fuegos artificiales y los dragones desfilando por la calle. Las gemelas de Inuyasha y la niña de Satoshi, se quedaban viendo fijamente los vistosos colores. Aunque con apenas 6 meses, tenían unos kimonos preciosísimos que Rin había hecho para ellas, cada uno con un diseño diferente. En un momento en que se vieron libres de niños, Sesshoumaru tomó la mano de Rin, ella lo vio sonriéndole.
-Viste?... Mi amor...
-Feliz año nuevo, preciosa...
-Feliz año nuevo, Sessh...
Se besaron apasionadamente. Al separarse, Sesshoumaru acarició sus mejillas sonrojadas y sonrió, la abrazó desde atrás y sentía sus manos bajo sus mangas acariciando sus brazos, se entretuvieron viendo el desfile con sus hijos y nietos.
-Mi amor...
Rin sonrió al sentir un beso en la mejilla, permaneció recostada de su pecho, con el corazón rebosante de felicidad a sabiendas que toda su familia estaba reunida y en armonía y que seguiría así en los muchos años venideros.
FIN
N/A: Hola!! Cómo están? Espero que estén bien y que hayan disfrutado de este fic tanto como yo al hacerlo. No os preocupeis, aunque parece que me estoy quedando sin fics, por ahi viene uno nuevo. Lo que pasa es que ya no tengo tanto tiempo como antes. Pero no las abandonaré... aún no... jejeje
Espero que me acompañen en las próximas historias.
Besos
Mizuho
