Entre la Espada y el Hielo

Historia 28

Prompt: Encuentro en Facebook

Pedido por: JdayC

Palabras: 2234

Rating: M

Resumen: La idea era conversar, tomarse un trago, nada más. ¿En qué momento cambió todo?


Los ojos verdes parpadearon un rato hasta acostumbrarse a la luz del día. Hans se levantó pesadamente de la cama de colcha rosada.

- ¿Un momento?- pensó él- Mi colcha no es de otro color.

Observó a su alrededor, dándose cuenta que la colcha era lo de menos en lo que tendría que preocuparse, la habitación no la reconocía.

Era pequeña, pero muy limpia y ordenada. Salvo por algunas ropas tiradas por todas partes, la suya y la de alguien más. En ese momento se observó… estaba como dios lo trajo al mundo.

- ¡Qué rayos!.

Un sonido le alertó que no estaba solo, era un pequeño bulto a su lado envuelto en la frazada, al descubrirlo encontró una bella cabellera rubia.

Y luego recordó todo, haciendo que una sonrisa tonta apareciera en su cara.

Se había quedado en encontrar con su amiga de la red social. Se habían conocido a través de un grupo de juegos invernales de Facebook y aceptado las solicitud de amistad hace unos años. Las conversaciones se hicieron diarias y con el tiempo la amistad comenzó a pasar la pantalla. Ya en otras veces se habían visto en juntas y eventos relacionado a los deportes invernales, pero nunca habían tenido la oportunidad de salir a tomar un café o tomar algún trago. Claro, hasta ahora.

Hans Westergaard: Oye, paso cerca de donde vives por trabajo, ¿te parece si nos tomamos un café en la tarde?

Elsa Arendelle: ¿En la tarde? Rayos, no estaré en mi casa. ¿Trabajarás hasta que hora?

Hans Westergard: Hasta pasado las 8 de la noche. ¿Por qué?

Elsa Arendelle: ¡Genial! Conozco un pub muy agradable a unas cuadras ¿Qué tal un "after office"?

*Acceso link pub*

Hans Westergard: ¡Muy buena idea! Nos vemos.

La rubia lo estaba esperando en una mesa, se saludaron y comenzaron a hablar animadamente.

- ¿Qué pediste?- le consultó Hans.

- Un Hitter Bitter- respondió la rubia mostrando la copa de tono azulado- Es dulce, bien agradable.

- Creo que pediré una cerveza, bien fría.

- Parece que esas auditorías estuvieron pesadas.

- Mucho, pero más por los directores ejecutivos, ¿Qué tal en el laboratorio de Química?

- Todo en orden.

Los minutos pasaron y se transformaron en horas, convirtiendo la pequeña mesa de dos vasos en una singular colección con tragos y cosas de picar mientras las risas de ambos parecían subir de tono ante la cantidad de alcohol. Elsa se dio cuenta de la hora cuando algunos meseros comenzaron a limpiar mesas y la cantidad de clientela era casi nula.

- Hey- rió la rubia- parece que pronto cerrarán.

- ¡No lo creo!- exclamó Hans - Pero el tiempo se me hizo muy corto. Yo pagaré.

- Ah no- se negó Elsa- Yo fui la de la idea, yo pago.

- Ni de broma- exclamó el pelirrojo hipando un poco- ¿Dónde quedaría mi reputación de caballero?

La chica entornó los ojos de manera divertida.

- ¿Tú, un caballero?- soltó Elsa- Hans Westergaard, tu solo tienes pinta, no lo eres.

- ¡Me ofende!- bromeo el pelirrojo- Pero en serio me sentiría muy mal si te dejara pagar todo lo que nos tomamos. ¡Pago yo!

Luego de pasar la tarjeta por la máquina salieron siendo abofeteados por el aire helado de la madrugada. Hans se despidió de la rubia haciendo a esta enojarse.

- ¡A ver!- bramó la jovencita arrastrando la última erre. - ¿Dónde piensas ir así de borracho?

- A mi casa a dormir, obviamente- respondió con una risa tonta el pelirrojo.

- A no,es muy tarde y los taxis no te van a llevar en ese estado etílico. ¡Tu te vas a mi casa!

- ¿Qué?

- Mi hermana está fuera de la ciudad por un viaje con su novio- dijo Elsa- te tumbas en su cama y te mueres ahí que es cercano.

- Yo estoy bien- objetó Hans- Perfectamente puedo tomar un taxi.

La mano de la chica tomó la muñeca del pelirrojo y lo hizo caminar.

- Mi casa está a una cuadra de aquí- Dijo Elsa- Duermes y te vas en la mañana cuando te sientas mejor. ¡Fin de la discusión!

La orden fue clara y Hans tuvo que aceptar la propuesta. Caminaron tambaleándose un poco a lo que tuvieron que tomarse de la mano para mantener sus propios equilibrios hasta llegar al departamento de diez pisos donde vivía la rubia, quien tocó en número nueve del ascensor. Las puertas se cerraron y el movimiento del aparato hizo a la joven tambalearse un poco, Hans logro percatarse de eso y pudo tomarla de la cintura mientras la chica se agarraba con sus manos del pecho.

La cercanía de ambos fue extraña, el extraño abrazo pareció despertarlos de su estado etílico. Se vieron a los ojos sin entender mucho, el cuerpo de la Elsa se acercó más atraída por el calor de ese pecho y por aquellas manos en su cintura que parecían bajar lentamente por su cuerpo. Los alientos alcohólicos de ambos se entremezclaron cuando sus labios se juntaron sin preguntar el como el porqué.

Elsa nunca entendió como logró abrir la puerta del departamento. Su estado alcohólico, en conjunto a sus labios atrapados a los del visitante hacían que aquella tarea fuera titánica , pero el sonido de las llaves rodando y la oscuridad del recibidor mostraron todo lo contrario.

Cerraron la entrada con fuerza, devorándose con la boca y siendo absorbidos por los brazos del otro. Elsa guió los pasos hasta su habitación mientras desabotonaba la camisa del pelirrojo. El le ayudó quitándose su saco de un tirón mientras caía sentado por los pies de la cama.

La camisa decoró el piso de la habitación, seguido por la blusa gris de la rubia antes de seguir explorando sus bocas. Hans fue el primero el perder el aliento al notar la molestia en su entrepierna, los pantalones comenzaban a apretarle de manera inquieta y desinhibídamente, algo que la rubia observó de inmediato por el pequeño bulto formado bajo la tela gris.

Logró desabotonar los duros botones del pantalón, sus manos bajaron la tela áspera de manera torpe por el mareo del alcohol, pero completamente decidida.

Su boca atrapó el miembro del invitado, haciendo que los suspiros comenzaran a brotar de su boca. El movimiento fuerte y la presión de los labios de la rubia comenzaban a excitar más al pelirrojo.

La gruesa mano del muchacho tomó la cabeza de la chica, manejando el ritmo seguido del movimiento de sus caderas.

- Mmmm, Elsa…- gimió entre dientes perdiendo la compostura.

Tomó el cabello de la chica de manera salvaje, haciendo que su cabeza subiera dejado un hilo de saliva en su boca. La tendió en la cama y con la misma fuerza logró bajar el pitillo negro junto a la ropa interior de la rubia, permitiéndole besar el inicio de su sexo.

- Oh… - apenas si pudo articular Elsa cuando aquella lengua pasada a cerveza y whisky comenzó a lamerla y aquellos dientes torturaban su piel más íntima.

- Me estas volviendo loco- pudo decir Hans en un momento en que pudo respirar.

Siguió con aquella tortura, haciendo a la chica debajo de él moviéndose a compas de su lengua. Elsa explotó en un gran orgasmo haciendo al pelirrojo gemir ante eso.

No aguantaba más.

Tanteo entre su ropa tirada hasta encontrar su billetera, encontrando el preservativo que siempre se acostumbró a tener desde su adolescencia.

El papel plateado acompaño el resto de la ropa al ser roto. Ambos terminaron de quitarse los restos de su ropa : Collares, relojes, calcetines antes de unirse nuevamente.

Las piernas de Elsa se encadenaron como enredaderas a las caderas de Hans cuando entró en ella, mientras el pelirrojo sentía que estaba en el cielo al sentirse atrapado por la pequeña condición de la rubia. Los gemidos se sincronizaron como el ritmo de sus cuerpos. Dejándose llevar por la libertad que les daba el alcohol en la sangre hasta simplemente dejarse dormir.

Hans volvió al presente a ver como los ojos azules de la dueña de casa comenzaban a abrirse. Elsa parpadeo un poco hasta ver frente a ella una cabellera pelirroja desordenada. El pánico se metió en ella unos momentos, observando a su alrededor.

- Oh, mierda…- susurró observando a su invitado y poniéndose roja como un tomate.

- Buenos días- dijo algo divertido Hans al verle aquella expresión.

- Oh, mierda…- volvió a decir Elsa sin tapujo.

Observó el cuerpo desnudo de su invitado, luego fue hasta el suyo, también sin ropa y de manera cautelosa observó debajo de las sábanas que la tapaban completamente.

- ¡Oh mierda! ¿Qué hicimos anoche? - se interrogó en voz alta- ¡¿Por qué tengo tan hinchado ahí?!

- Tomamos de más y… ¡ouch!- Hans estiró su cuello haciendo que le doliera mucho.

Elsa se percató de eso y entre asustada por el chico y por curiosidad observó la parte que le molestaba. Encontrándose con otra sorpresa.

- ¡Te mordí! ¡Oh mi dios, te mordí y te dejé marca!- gritó asustada y sorprendida.

- Ay… bueno… yo te mordí ahí abajo…

- ¡Cállate!

Elsa se tapó completamente con las frazadas, volviendo a ser un bulto.

Un silencio incómodo reinó en la habitación por un rato. Hans fue quien lo rompió suspirando.

- Mira Elsa- comenzó- lo que hicimos ya fue y bueno, ambos estábamos algo pasados de copas y … rayos, no se como terminamos en este asunto, pero no te voy a mentir: de lo que recuerdo lo pasé bien…

Elsa hizo un movimiento bajo la ropa de cama. Haciendo entender al pelirrojo que estaba incómoda.

- Seré sincero, es la primera ve que me pasa esto con una chica… no digo de hacerlo algo borracho… pero si que ella tomara un poco las riendas de esto: que fuera a tu casa, me acostaras y bueno todo… Elsa, eres increíble, más de lo que pensaba.

La cabeza rubia de la chica salió tímidamente de las sabanas, mostrando un sonrojo en sus mejillas.

- También fue mi primera vez…- dijo tímidamente la muchacha.

- ¿Primera vez borracha o que tomaras las riendas?

- Pues… Elsa comenzó a juguetear con su cabello- No exactamente sobre eso.

- Entonces ¿a qué?

- Bueno, yo nunca… había traído un chico a la casa y había…- Elsa se silenció.

- Habías ¿qué?

- No puedo decirlo…

- Elsa, estamos en una situación tan bizarra que ya da lo mismo. Vamos, confía en mi.

- Bueno yo- la rubia se ruborizó- Fue mi primera vez con alguien.

Los ojos de Hans casi se desorbitaron ante esto.

- Espera…- Hans trató de comprender lo dicho por la rubia- ¿ Quieres decir que esta fue tu primera vez? ¿Eras virgen?

La rubia afirmó con la cabeza, haciendo a Hans tomarse la cabeza.

- Oh mierda…- bramó Hans- ¿Qué hice?

Se llevó sus dos manos hasta su cabeza, moviendo sus mechones rojizos sin saber que hacer. Elsa no le quitaba la mirada, dejándolo más incómodo.

- ¿Yo fui tu primera vez y además fue con alcohol en la sangre?

La chica volvió a afirmar. Haciendo a Hans sentirse peor.

- ¿Te duele algo?- preguntó el muchacho.

- Bueno… si… ahí abajo.

- ¡Fui demasiado brusco!

- Creo que yo también, te mordí.

- Si, pero Elsa- comenzó Hans- Tu nunca has experimentado esto y la manera en que fue… puede haberte no se… lastimado o matado con alcohol en la sangre, no estábamos totalmente cuerdos… mira yo lo siento mucho. Eres una chica tan bonita y una gran persona que no merecía este tipo de recuerdo.

- Oh bueno- Elsa bajó su mirada- No creo que sea tan malo si fue contigo.

Un extraño silencio se produjo por un momento que Elsa rompió al continuar hablando.

- Me gustas Hans.

Esta vez el pelirrojo fue el que se sonrojó.

- Desde hace un tiempo, bueno, luego de conocernos físicamente me gustó más tu personalidad… te mostrabas muy caballeroso en internet, pero luego de esas juntas y ver como te comportabas, no se, creo que tienes un lado interesante que escondes en tu fachada de encantador. Es raro, porque yo también oculto mi verdadera personalidad, se que soy algo fría pero… digamos que me cuesta hablar con las personas, supongo que por eso me fue fácil conversar virtualmente.

- Elsa, para nada- dijo Hans- siempre me agradó la manera correcta que eras, tal vez algo distante, pero eso es un bonito rasgo de tu personalidad- el pelirrojo se rascó la mejilla- Lo que quiero decir con esto es que…

Dejo de hablar por un momento, queriendo ocultarse en las frazadas como lo hizo la chica hace unos momentos.

- ¿Qué?- Elsa lo fulminó con sus ojos, haciendo al muchacho incomodarse más.

- Mierda, también me gustas, eso…

- Oh- la pelirroja se sonrojó.

Nuevamente, el silencio reinó. Elsa movió su cuerpo, dejando su mejilla sobre el hombro del muchacho.

- Me hace sentir mejor eso.

Hans rió divertido de eso, pero entendiendo a la rubia. Acomodó su brazo para abrazarla y se dejaron caer sobre las almohadas.

- ¿Y cómo está tu resaca?- Le consultó Elsa.

- Está bien ¿la tuya?

- Sin problemas.

- ¿Te molesta si me quedo un poco más aquí?

- No, quédate.

La rubia se acurrucó en el pecho del muchacho. Él acercó más abrazándola y dejando que la frazada los cubriera.

Hola mis querubines, perdón el retraso, en estos momentos debería estar pensando en el penúltimo capítulo de este proyecto y miren que estoy atrasada. Lo siento, pero cuando hay responsabilidades uno debe centrarse en eso y como tampoco hay tanto movimiento con el feedback uno deja de pensar en que debe actualizar jaja. JdayC me dio un interesante prompt que fue muy complicado de desarrollar, ME TARDÉ MUCHO porque no sabia como abordarlo, pero aquí esta. La idea era que los protagonistas fueran amigos de Facebook se tomaran unos trabos y las cosas se pusieran algo candentes, el final espero que les haya gustado y si no es así díganmelo con toda confianza ¿cómo lo hubieran terminado?

Reviews Anónimos:

, la idea de un chico con tatuajes siempre es cautivante y totalmente de acuerdo a lo de que es una aberración lo de casarse porque yo lo digo, aunque en esta historia funcionó bien como es pura fantasía XD. No se si le guste, se notó de inmediato que no le causaba gracia ya con la profesión del pelirrojo, pobre.. aunque da pie para una historia más elaborada. Uff si que tiene estilo para raptar he, es un psicópata con clase jaja. Ay si Elsa está pintada para bailarina de ballet o patinadora profesional, adoro su estilo.

Muchas gracias por lo de interesarte en mi futuro proyecto y espero que puedas tener tiempo nuevamente en escribirme!

Bueno mis queridos, nos vemos e la próxima y que Aniel me los cuide. Si no estoy aquí revisen mi perfil para que vean donde más conversar conmigo. Una cosilla: le di una super actualización al fin "El Cortejo del Lobo" si no lo has leído espero que le den un tiempo si están aburridos.