Mini maratón 1/2


Ninguno sabría decir con seguridad si fueron segundos, minutos, horas o días lo que estuvieron ahí, en ese abrazo sin fin, sintiendo el palpitar de sus corazones, disfrutando del calor de sus cuerpos, felices y temerosos a la vez.

-¿Te gusto?- Yuri logró preguntar por fin, separando sus cuerpos para poder ver aquellos ojos cafés que lo traían loco desde siempre, pero no supo aceptar hasta hace relativamente poco. Otabek se veía guapo, su rustro inexpresivo haría cualquier otra persona en el mundo aseguraría que no demostraba nada, pero Yuri lo conocía tan bien que podía el amor mezclado con sorpresa que en él se reflejaba.

Por primera vez pudo comprender, o aceptar mejor dicho, que ese amor no era fraternal.

Otabek solo metió las manos en el bolsillo de su pantalón, donde hecho una pelotita arrugada se encontraba la inútil lista que al final si resulto ser útil, no como Mila y Yurio esperaban.

Ahora ambos sabían que nomas debían de decirlo, de admitir en voz alta que se querían más que como amigos.

- El cuerpo debe amar con el alma. El amante puede ver en el cuerpo el reflejo del alma de su amado, valores que no pueden ver los que no aman.- Yuri estaba haciendo su tarea de filosofía, sentado entre las piernas de su amigo, quien bebía una cerveza popular en Rusia.-Esto es una estupidez.- masculló molesto, aquel tema del amor por alguna razón que no comprendía le desagradaba, le molestaba que al estar en clases Otabek no le dejara de venir a la mente, y le hastiaba aun más no saber porqué.

Le echaba las culpas a que lo amaba como amigo, pero no lograba conversarse ni a sí mismo.

-Creo que es interesante Yuri- su amigo solo lo mira con diversión, dando un pequeño sorbo a su bebida antes de volver a hablar.-Amar no es solo sentir atracción por un físico bonito, o una personalidad agradable, es ver en la persona que amas lo mejor, todo eso que lo hace único, esas pequeñas cosas que aprendes a apreciar, sus acciones, sus gestos, su ser, desde sus berrinches, sus cambios de humor o sus malos hábitos, es un todo que se vuelve uno. Cuando amas a alguien ambas su todo, no pares aisladas de ese todo.

La mirada del menor se posó en su rostro un instante, sin notar la cercanía, antes de sacar la lengua con asco, como cuando veían esas películas sumamente cursis y Yuri solo se encargaba de criticar su poca proximidad con la realidad.-Eres un cursi Beka ¿No me digas que crees en el las almas gemelas y esas bobearías también?

El moreno solo se hundió de hombros, dejando un pequeño beso en su moflete.-Entonces creo que soy un cursi.

-No soy de las personas más demostrativas, sabes que soy malo expresando lo que siento, pero te aseguró que cumplo todo lo de esta lista y más.- le asegura acunando su mejilla en su mano tibia-Te amo.


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