Ilusión

Eran las 7 de la mañana Bella no podía estar más tiempo en la cama todavía le dolía la pierna pero no con la misma intensidad de la noche anterior. Tendría que hacer una cita de nuevo con su médico. Pero las ganas de comer e ir al baño eran insoportables tenía mucho tiempo despierta colocando toda su atención a algún ruido que indicará que Edward no estaba.

No aguantó mucho recostada, sosteniéndose de la pared logró llegar al bañó, era muy amplió, la tina moderna blanca la llamaba para un rico baño con espuma no pudo evitar recodar las incontables veces que compartió una tina con su esposó unas fresas y una botella de champán, cada día era como una luna de miel quien no los conociera dirían que sé acaban de casar y no los 3 años de matrimonio que tenían. Limpiándose una solitaria lágrima que bajaba por su mejilla continuó observando el baño encontrando para su sorpresa su champo, gel de baño y demás cosas de su marca favorita sintiéndose incómoda con mil preguntas en su cabeza.

Se cepillo los dientes y comenzó a vagar por la cabaña era pequeña pero cómoda entrando a la cocina y con mucho esfuerzo logró arrodillarse para recoger el desastre de la noche anterior sumando una nueva lista dé preguntas y miedos a su cabeza por la conducta dé Edward. Al tratar dé levantarse no podía y cada esfuerzo era doloroso hasta que sintió unas manos fuertes agarrándola por su cintura y colocarla dé pie, él mismo dueño de esas manos la sienta en un banco dé la cocina le da un beso en los labios y procede a preparar el desayuno.

Edward

Son las 4 dé la mañana me despierto y puedo sentir el maldito frío metal en mi boca cierro los ojos y puedo ver mi cerebro decorando el interior del carro, la maldita pesadilla no me deja en paz recojo los informes del suelo voy a ver Bella. Está tan tranquila, tengo que ir arreglar unos asuntos controlarme y saber que voy a hacer. Me provoca gritarle que lo sé todo me da miedo que sé vuelva a ir de mi lado cierro la puerta, entró al auto un escalofrío me recorre producto del recuerdo de la pesadilla lo enciendo y manejando cómo loco, a la que solía ser nuestra casa en poco tiempo me encuentro en la habitación de rennesme, me baño lo más rápido que puedo quiero estar con Bella antes que despierte cuándo veo a Sue bajar, le pidió que empaque la ropa dé Nessi que ella se tome unos días con su familia que ésos días serán pagos no muy convencida acepta mientras ella prepara la maleta yo también preparó la mía.

Son las 5 am sacó a mi hija dé su cuna la envuelvo muy bien sacándola del confort de la casa emprendimos nuestro camino, no se despierta cosa que agradezco, al llegar a casa de mis padres tocó desesperado el timbre sé encienden las luces en poco tiempo, papá me abre la puerta mostrando a mi madre bajando las escaleras muy preocupada, sacó a Nessi del carro sé la entregó a mama y me dirijo al despacho.

Carlisle

Que pasa hijo nos asustas.

Edward

Por primera vez té voy a pedir un favor que me guardes un secreto ni a mí madre sé lo puedes revelar.

Carlisle

Tus negocios estas en algún lío té vas...? eso té enseñamos tú madre y yo, a huir de los problemas estoy cansado de esto Edward. Sé que es perder a un ser amado lose porque té perdí a ti él día que Bella murió pero tu té has enterrado vivo con ella sin importante tú hija mi nieta.

Edward

Terminaste tú sermón barato mis putos negocios no son de tu incumbencia, que sea la última vez que digas que mí mujer está muerta o sé me va olvidar que eres mi padre y té parto la cara. Esto último lo decía mientras arrojaba los informes a su escritorio

Carlisle

Que es esto...?

Edward

Las pruebas que mí mujer está vivía y es él secreto que quiero que guardés que nadie sepa. Lo decía mientas encendía un cigarro y daba desesperadas caladas.

Carlisle

Dios como es posible

Edward

Lee la información le dice como orden, de lo único que me arrepiento es que esa escoria ya esté muerto y no poder matarlo con mis propias manos, Bella está mal tengo que hacerla ver por médicos, esta quemada y ha pasado por mucho perdió a mí campeón, decía esto mientras lloraba cómo niño dejándose caer en el sofá mientras Carlisle lo abrazaba, asegurándole que su secreto estaría a salvo igual que su nieta.

Edward salió de allí muy rápido casi choca con Esme que preocupada se dirige al despacho para hablar con su maridó al entrar encuentra a este cerrando la caja fuerte le, frunce el ceño, pero le da una suave sonrisa y juntos sé fueron a tratar de conciliar el sueño. Ya por la mañana la curiosidad de Carlisle era muy grande, aprovechando la ausencia de Esme llevándose la niña para visitar a Alice, sé encerró en su despacho a leer cada informe cómo médico jubilado sabía cada terminología allí escrita lloró igual que su hijo, por su nieto, lloró dé alegría ya que Edward tenía razón. En sus años de servicio nunca le había horrorizado nada hasta que vio las fotos de su nuera y nieto la noche del accidente le dio gracias a Dios por tenerla con vida decidido a ayudarlo empezó a rebuscar entre sus colegas y amigos especialistas que tenia, el haría todo lo posible por ayudar a su hijo y a su nuera para que llegaran hacer lo que un día fueron.