Ohayo Gozaimasu Minnasan! Otro capítulo de esta bella historia! Debo decir que me agrada esto de las vacaciones navideñas pues me da un poquitito más de tiempo para escribir y para actualizar! Me gusta actualizar rápido aunque no lo parezca! Los personajes son de Kishimoto excepto los que no son personajes de Naruto que son míos y solo míos!
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Cap. XXVIII. Verdades Dolorosas.
Podía sentir como a su alrededor todo se movía lentamente, su cuerpo le pesaba y hormigueaba cada centímetro del que tenía conciencia, el murmullo que llegaba a sus oídos hacia que su cabeza latiera insistentemente y sus ojos se negaban a enfocar rápidamente lo que había frente a ella.
"Que sucedió?" Se dijo a si misma percatándose que su cabeza daba vueltas produciéndole deseos de vomitar mientras las figuras frente a ella empezaban a delinearse con lentitud para sus ojos, sentía como sus manos hormigueaban y un punzante pero persistente dolor en uno de los costados de su cuerpo se hizo presente.
-Hinata- Entendió por fin la grave voz que le hablaba lentamente y muy cerca de su rostro, el ardor conocido y punzante atravesó su garganta produciéndole nuevos deseos de vomitar obligándola a parpadear rápidamente definiendo por fin la silueta que estaba justo frente a su rostro.
-Nii-san…- Murmuro roncamente sintiendo las cálidas manos de su primo rodear su cintura y sus piernas, su piel hormigueaba todavía pero el punzante dolor en un lado de su cuerpo la distrajo de la sensación de su piel obligándola a prestarle atención al hombre que la tenia en brazos.
-Estas bien?- Susurro la grave voz dejando notar la preocupación en su tono, la ojiblanca giro su rostro totalmente hacia su primo viendo fijamente unos ojos iguales a los suyos pero cubiertos totalmente por un velo de preocupación que hizo que su corazón brincara preocupado.
-Que paso? Yo… Yo estaba bañándome Nii-san y de repente… De repente todo… Se apago- Dijo nerviosa recordando que acababa de salir del baño cuando todo se hizo oscuro para su persona, vio la preocupación en las facciones de su primo acentuarse momentáneamente para luego desaparecer bajo la siempre imperturbable expresión del Hyuuga.
-Subí a ver porque te estabas tardando tanto, te llame varias veces pero al ver que no contestaste intente entrar…- Empezó a explicar viendo como el entendimiento empezaba a vislumbrarse en el rostro pálido de la ojiblanca.
-Estaba cerrada…- Susurro para si desviando su mirada de la de su primo para ver la puerta de su habitación golpeada y estaba suelta en uno de sus lados. –Sasuke-kun?- Interrogo dándose cuenta que se encontraba únicamente su primo en la habitación con ella.
-Uchiha se fue- Dio como única respuesta poniéndose de pie y caminando hacia la salida de la habitación. –Tienes visita y él no estaba muy a gusto- Completo viendo de reojo como la ojiblanca asentía clavando su mirada en el suelo de la habitación.
Escucho como la puerta poco a poco se cerraba, su cuerpo nuevamente se sintió pesado y su corazón presiono contra sus costillas al pensar en quien podía haber puesto de mal humor al Uchiha para que se fuera sin haberla visto ese día.
"Sasuke-kun…" Pensó en lo difícil que hubiera sido para el encontrarla de esa manera, totalmente inconsciente y falta de vida, como se había visto reflejada en los ojos perlados de su primo. –No es justo para el…- Susurro resignándose a su destino, podía sentir como cada célula de su cuerpo luchaba sin ningún resultado, podía sentir el final de su esencia llegar con el paso de cada minuto del día.
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La playa estaba más atestada de gente de lo común, sus ojos negros recorrieron el lugar identificando a varias personas pero ninguna que realmente le importara, escucho a su lado unas risas amortiguadas por las manos de su acompañante haciéndolo gruñir.
-Realmente no esperarías que Shikamaru estuviera aquí verdad?- Dijo medio burlón el rubio viendo como los ojos negros lo miraban amenazante sin causarle ningún tipo de sensación. –Creo que iba a verse con Ino hoy y buscar a Temari…- Se cortó al nombrar a la Sabaku No viendo como el nombre ponía tenso al pelinegro.
-Que es lo que paso estos días?- Se dignó a preguntar intentando comprender como es que ahora todos parecían sentir lastima por la rubia que había causado tanto dolor en la ojiblanca.
-Supongo que sabes que el pelirrojo la ataco verdad?- Empezó el rubio tomando un aspecto serio, sus ojos se separaron de los de su oyente para ver el oleaje que se dibujaba ante ellos. –Shikamaru la encontró, estaba inconsciente- Dijo apretando sus puños intentando controlar la rabia que le producia imaginar eso.
Una ola rompió muy cerca de su posición creando un ruido sordo que impidió que siguieran hablando, el pelinegro sintió una incomodidad en la boca del estómago al pensar en cómo se hubiera sentido si la hubiera encontrado, si hubiera visto lo que le hacían a la rubia, un estremecimiento le indico que tampoco hubiera podido dejarla allí a su suerte.
-Desde ese día está en casa de Umiko y Shikamaru se quedó con su móvil y ella no se ha acercado al sitio donde se están hospedando…- Continuo todavía sin mirar al pelinegro, intentando no parecer demasiado afectado. –Esos tipos no se han dejado ver por ningún lugar fuera del hotel-
-Su conexión con Hinata es esa mujer- Explico pasivo el pelinegro cruzándose de brazos y empezando nuevamente a caminar ahora con un destino fijo, escucho a sus espaldas un resoplido de resignación y los pasos pesados de su amigo empezar a marchar detrás de él.
-No quiero creer que piensas que ella hizo esto a propósito- Murmuro algo malhumorado el rubio al momento de llegar junto al pelinegro, lo vio negar de reojo pero sin relajar su semblante aun.
-Tal vez esto no fue cosa de ella, sino del kisama del pelirrojo- Dijo ácidamente el pelinegro caminando hacia uno de las entradas del pueblo, viendo como los habitantes de aquel lugar se centraban en sus labores, cada uno ajeno a lo que sucedía en ese pequeño lugar.
-Es difícil imaginar que puedas sacrificar de esa manera a tu propia hermana por alguien que sacaste de tu vida sin razón- Se quejó soltando un bufido de inconformidad haciendo sonreír a su compañero, el rubio se rasco la nuca intentando deshacerse de la molestia que sentía al confesar en voz alta su pensamiento de aquella situación.
-Dobe…- Se limitó a decir el pelinegro viendo como el rubio empezaba a reír nerviosamente y desviaba su mirada hacia un punto en el horizonte del mar, sus ojos siguieron la dirección que llevaba su amigo notando como uno que otro surfista se dibujaban en el liso horizonte.
-Tú crees que intenten encontrarla?- Susurro la pregunta dejando que la fresca brisa marina mojara ligeramente su rostro haciéndolo sentir fuera de lugar, algo en su interior no se sentía cómodo con toda aquella situación.
-No lo sé- Dijo sinceramente girándose para ver fijamente al rubio notando la expresión de incomodidad que sabía estaba experimentando por todo lo que estaban viviendo. –Tal vez no- Comento intentando relajar un poco a su amigo, sabía que en el fondo Naruto no tenía nada que ver en todo ese enredo y solo tal vez Shikamaru y el serían los afectados.
-Supongo que no- Acepto empezando nuevamente su marcha, quería dejar de sentir esa opresión que le dio el pensar en que podría pasar si realmente esos dos decidían buscar a esas dos muchachas, tanto Hinata como Temari parecían estar unidas a ese mundo de violencia silenciosa.
"Solo Shikamaru y yo" Se repitió mentalmente el pelinegro siguiendo el lánguido ritmo que había tomado su acompañante, siempre era mejor tenerlo a él haciendo escándalo que tenerlo pensativo, solo así te dabas cuenta de cuan seria podía llegar a ser la situación.
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Detuvo su andar abruptamente al reconocer junto a la castaña a una mujer que no esperaba volver a ver tan pronto, sus ojos perlados detallaron que su rostro estaba totalmente limpio y la ropa aunque era oscura estaba muy lejana a lo que solía usar su antigua amiga.
-Te… Mari?- Tartamudeo bajando el último escalón quedando justo frente a ambas mujeres, vio a la castaña sonreír algo nerviosa mientras que la rubia solo se limitaba a mirarla con cierto miedo brillando en el fondo de sus ojos aguamarina.
-Te vas mal Hinata- Soltó la rubia haciendo que los castaños que se encontraban en la habitación se tensaran ante tal comentario, pero al instante vieron a la ojiblanca sonreír tímidamente y avanzar otros dos pasos hacia la rubia.
-Tú te ves peor- Soltó por lo debajo sintiendo como el rubor empezaba a marcar sus mejillas al ver como la rubia suspiraba aliviada y sus facciones dejaban ver una ligera sonrisa mientras se cruzaba de brazos.
-Hina-chan!- Hablo emocionada la castaña saltando para abrazar a la ojiblanca haciendo que ambas se balancearan logrando que el único hombre presente gruñera inconforme. –Pensé que no volverías tan pronto! Han pasado tantas cosas- Confeso liberando a la Hyuuga viendo como esta le sonreía abiertamente dándole toda su atención.
-Sasuke-kun no estuvo muy contento de enterarse de todas esas cosas verdad?- Soltó mirando de reojo a su primo que solo se cruzó de brazos desviando su mirada a la entrada principal de la casa. –Se fueron?- Murmuro por lo debajo sintiendo como un miedo olvidado empezaba a correr nuevamente por su cuerpo.
-Iie- La voz aterciopelada de la rubia fue la que dio una respuesta que no esperaba oír. –Demo no he sabido de ellos desde hace días- Confeso desviando su mirada aguamarina de los ojos perla que la miraban interrogantes.
-Porque?- Soltó sin pensar moviéndose ligeramente para encarar a la rubia. –Que paso Temari?- Logro preguntar llenándose de nervios al ver como el miedo empezaba a hacerse notorio en la mirada y el cuerpo de la rubia.
-Yo…- Se cortó al escuchar como la puerta principal era abierta de un empujón captando la atención de todos, la rubia platinada estaba totalmente azorada y el miedo se dejaba sentir en todo su cuerpo.
-Neji onegai…- Empezó intentando recuperar el aire lo más pronto posible. –Shika esta.. Esta…- Se cortó nuevamente sintiendo como sus ojos se nublaban nuevamente al pensar en que podría estarle pasando a su mejor amigo.
-Gaara…- Murmuro Temari reaccionando primero que todos los demás y empujando levemente a la otra rubia salió corriendo de la casa, haciendo reaccionar a los otros tres individuos.
-Temari!- Grito la ojiblanca sintiendo como su corazón empezaba a golpear fuertemente sus costillas, sintiendo como de a poco se repetía una historia que sabía no podría volver a resistir.
-Matte!- Gruño el castaño tomando a la ojiblanca del brazo al verla querer correr detrás de la rubia. –No puedes ir Hinata…- Sentencio mirándola fijamente, encontrando culpabilidad en unos ojos idénticos a los suyos, que sin palabras le suplicaban que la dejara libre.
-Ino que paso con Shikamaru el… Se encontró con esos sujetos?- Interrogo la castaña sintiendo una corriente de nervosismo en los Hyuuga que estaban a su lado, podía sentirlos debatir sin palabras que debían hacer con respecto a Hinata
-Ellos estaban esperándolo- Confeso recordando vagamente lo que logro entender de lo dicho entre los hombres. –Él me estaba esperando para ir a la playa y ellos… Ellos lo estaban esperando, frente a mi casa- Relato dejando que algunas lágrimas corrieran por sus mejillas escuchando como a su lado un gritito ahogado cortaba el ambiente.
-Ellos?- Repitió la ojiblanca girándose hacia la rubia platinada que asintió intentando limpiarse las lágrimas que traicioneras habían escapado de sus ojos. –Onegai Nii-san debemos ir… Si Kankuro está allí podía pasarle algo grave- Confeso soltándose ágilmente del agarre de su primo y sin esperar respuesta salió del lugar intentando controlar el creciente vértigo que llenaba sus oídos nublando momentáneamente su vista.
-Kuso…- Gruño el castaño empezando a seguir el camino que empezó a marcar su testaruda prima. –Busca a los demás Ino y que TenTen vaya directo a tu casa- Ordeno entre dientes viendo de reojo como ambas mujeres asentían y salían en direcciones opuestas a las que el llevaba.
"Kisama Gaara" Pensó sintiendo un hormigueo de ansiedad correr por sus brazos empezando a revivir la última vez que había visto al pelirrojo Sabaku No.
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Podía sentir la brisa salada chocar contra su rostro calentando levemente lo frio que sentía su piel, sus ojos se habían aclarado una vez había aceptado la situación que estaba volviendo a vivir, siendo ella la tercera en cuestión y Temari la afectada directa.
"Es el amigo de Sasuke" Reflexiono recordando al pelinegro, bastante silencioso pero muy cercano a su pelinegro, sus manos se tensaron al pensar en que podrían estar haciendo los hermanos Sabaku No con el Nara, nunca había visto que Kankuro se saliera de control.
Detuvo la línea de sus pensamientos al ver como se acercaba rápidamente a una multitud de personas que rodeaban un punto particular de aquella zona del centro del pueblo, reconoció la voz llorosa de la rubia y como pudo acelero su paso para llegar hasta el lugar.
-Onegai!- Se escuchó su voz suplicante, clavo sus ojos aguamarina en unos castaños que la veían llena de rabia, desvió su vista a unos iguales a los de ella notando la indiferencia a su suplica.
-Tenía que venir hasta acá- Se quejó roncamente el castaño tomando a la rubia del antebrazo. –Su capricho me ha dado demasiados dolores de cabeza Temari- Dijo secamente acercando a la mujer a su rostro.
-Porque hiciste esto?- Comento sollozante mirando de reojo el cuerpo semi inconsciente del pelinegro con el que se sentía segura. –El no hizo más que cuidar mis heridas- Confeso sintiendo una nueva ola de tristeza aplastar su corazón.
-No tenías que involucrar a nadie más Temari lo sabias- Soltó empezando a exasperarse apretando más el brazo de la rubia haciéndola soltar un gemido de dolor. –Vinimos por la Hyuuga y esta se niega a volver, fui paciente y espere…- Relato cerrando los ojos y frunciendo el ceño.
-Onegai…- Susurro sintiendo el aliento caliente de su hermano gruñir muy cerca de su cara. –No le sigas haciendo daño…- Pidió viendo como la sorpresa se instalaba en los ojos castaños que la veían fijamente.
-Deje que pasearas por este maldito y caluroso lugar aun sabiendo que la Hyuuga se había ido y espere…- Dijo ácidamente soltando de golpe a la rubia que se tambaleo pero no cayó al suelo. –Crees que debo tener consideración de lo que me estás diciendo?- Pregunto viéndola fijamente, el miedo brillo en los ojos aguamarina mientras sus labios empezaban a temblar levemente.
-Kankuro onegai…- Suplico avanzando dos pasos nerviosos hacia el gran hombre que se erguía ante ella, atravesándose entre él y el pelinegro que se encontraba ahora sentado limpiándose las heridas que no le dejaban ver claramente.
-No puedo tener consideración Temari- Concluyo desviando su vista, el pelirrojo asintió y en un rápido movimiento atrapo a la rubia por ambos brazos y la atrajo más hasta donde ellos se encontraban. –Tú y yo nos largamos hoy de este pueblo- Decreto viendo como la rubia empezaba a sollozar moviéndose sin mucha convicción para liberarse de su hermano menor.
-Ella no tiene que ir contigo- Sonó la pausada pero jadeante voz del pelinegro que se había puesto de pie y se acercaba al pelirrojo haciendo que la rubia contuviera el aliento y el hombre gruñera amenazante.
-Gaara-kun…- La suave pero ronca voz de la ojiblanca hizo que todos se giraran a verla, ella sintió el miedo paralizarla al ver esos ojos aguamarina iluminarse ante su aparición y una mueca de satisfacción delineaba ahora las facción del nombrado.
-Hyuuga…- Soltó entre dientes aflojando los brazos de la rubia, su cuerpo giro totalmente hacia la ojiblanca que se había congelado en su lugar visiblemente afectada por verlo nuevamente. –Sabía que aparecerías por esta baka…- Dijo despectivamente empujando hacia un lado a su hermana y avanzando dos pasos hacia la aludida que tembló apretando sus manos contra su pecho.
-Déjalos- Pidió desviando su mirada hacia el pelinegro que se había acercado un poco hacia la rubia que todavía se limpiaba las lágrimas que habían escapado de sus ojos. –Ellos no tienen nada que ver…- Se cortó al escuchar la profunda risa del pelirrojo muy cerca de ella.
-No tienen nada que ver?- Repitió burlón girándose violentamente hacia la pareja haciendo que la rubia se congelase en su posición. –Ella ha estado revolcándose con quien sabe cuántos desde el día que desapareció de nuestro alojamiento- Explico escuchando como esta aclaratoria hacia gruñir a su hermano mayor.
-Iie…- Intento sin fuerza al sentirse atrapada en la mirada cruel del pelirrojo.
-Tu no lo sabes- Dijo seguro viendo como la sorpresa tensaba el cuerpo de la mujer. –No estabas en este lugar verdad?- Pregunto no esperando una respuesta de su parte. –Estabas en Tokio, con los Uchiha cierto?- Confeso haciendo que la mirada perlada se centrara en la cara de él que la miraba entre satisfecho y furioso.
-Yo…- Se cortó al sentir los calientes dedos del pelirrojo enrollarse en su brazo y empujarla sin delicadeza hasta el, su aliento choco con su rostro haciéndola jadear por la sorpresa, lo escucho reír llenándola de miedo e instintivamente intento separarse.
-Déjala!- Grito la rubia saliendo de su ensimismamiento al ver como su hermano tomaba sin ninguna delicadeza a la ojiblanca. –Gaara ya déjala en paz- Gruño avanzando hacia el pelirrojo que le lanzo una mirada de advertencia.
-No me hagas repetir lo de hace unos días- Amenazo congelando a la mujer en su lugar. –Esto es algo que solo le concierne a la Hyuuga- Soltó ácidamente empezando a caminar arrastrándose consigo a la aludida.
-Suéltame- Pidió empujando sin ningún resultado al pelirrojo que hizo el agarre más fuerte haciéndola gemir de dolor.
-Kisama…- Gruño una ronca voz sorprendiendo a Gaara, el sabor metálico de su sangre lo sorprendió pero se llevó consigo a la ojiblanca cuando cayó al suelo por la fuerza del golpe que el castaño había logrado darle en la cara.
Kankuro gruño inconforme y avanzando a paso rápido atrapo al recién llegado por el pecho alejándolo definitivamente de su hermano y de Hinata, vio entonces que el pelinegro avanzaba hacia la rubia y le susurraba algo haciendo que la rabia volviera a nublarle la vista.
-Basta de esto!- Se quejó y soltó nuevamente un golpe hacia el rostro del pelinegro atrapando definitivamente a la rubia que gimió intentando liberarse. –Me importa una mierda lo que hagas con la Hyuuga pero Temari se va conmigo ahora- Grito viendo fugazmente al pelirrojo.
-Déjala!- Grito la ojiblanca aprovechando la distracción para ir hacia la rubia que la miro totalmente aterrada. –Deja a Temari en paz de una vez!- Suplico clavando sus uñas en las manos del castaño que ante la sorpresa soltó un empujón hacia la ojiblanca.
Shikamaru atrapo en un ágil movimiento el pequeño cuerpo de la ojiblanca para que no se lastimara y avanzo hacia el mayor de los Sabaku No para liberar ahora a la rubia, los ojos aguamarina habían perdido la luz y solo parecían resignados a su destino junto a esos hombres.
-Hinata vete de aquí!- Se escuchó la grave voz de Neji captando la atención de todos los presentes. -Esto no te incumbe- Agrego cortando el camino del otro castaño y viendo como el pelinegro se ponía a uno de sus costados.
-Ella no se va de aquí- Aseguro el pelirrojo volviendo a tomarla del brazo sin delicadeza y apresándola contra su cuerpo. –Pasare por encima de ti Hyuuga y esta vez no tendrás tanta suerte- Aseguro empezando a caminar llevándose consigo el delicado cuerpo de la ojiblanca que había empezado a sollozar en silencio intentando por todos los medios liberarse de aquellas manos que solo quemaban su piel.
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Habían decidido buscar sus tablas para disfrutar un poco del oleaje que llenaba la playa ese día, algo en su interior se removía impaciente pero el asumía que era el hecho de que cierta mujer estuviera en esos momentos junto a la ojiblanca.
-Ne teme que pasara por allá?- La voz curiosa de su acompañante lo saco de sus pensamientos al ver como unas personas avanzaban a paso rápido a un punto donde se escuchaba bastante alboroto.
-No es algo que nos incumba dobe- Se quejó el pelinegro intentando restarle importancia. –Vámonos de aquí- Dijo intentando apartar la curiosidad de su amigo del posible espectáculo que algunos visitantes estuvieran haciendo.
-Parece una pelea- Dijo más entusiasmado el rubio empezando a caminar hacia donde estaba la multitud. –Sera solo un segundo teme- Completo divertido al ver como su compañero resignado empezaba a seguirlo.
-Kisama…- Escucho de inmediato una voz conocida y sus sentidos se pusieron en alerta, vio entonces que su rubio amigo cambio su semblante a uno serio y avanzo apartando a la gente que se interponía entre ellos y su conocido.
Sus ojos se abrieron al notar como en medio del circulo de personas una ojiblanca sollozaba arrodillada junto a la rubia que tenía una marca roja y su labio hinchado y que tenía su brazo cubriendo a la ojiblanca, un pelirrojo gruñía llevándose consigo al Nara mientras que el Hyuuga mayor intentaba detener el avance de un castaño que solo había visto una sola vez.
-Sasuke…- La voz llego amortiguada a sus oídos, su cuerpo entero hormigueaba al ver como el pelirrojo intentaba con todas sus fuerzas lanzarse sobre la frágil mujer que yacía en el suelo cubierta prácticamente por su amiga.
-Maldito- Dijo entre dientes el pelinegro avanzando los pocos metros que los separaban y cayendo sobre el pelirrojo. –Como te atreves- Rugió empezando a golpear sin piedad el rostro del Sabaku No que pareció complacido por su aparición.
-Llego tu perrito Hyuuga- Sonó la grave voz del pelirrojo divertido alzándole y dándole un cabezazo al pelinegro y en un movimiento era el quien estaba encima del Uchiha.
-Detente!- Gimió la ojiblanca liberándose de los brazos de Temari y saltando hacia el pelirrojo sin pensarlo. –No lo toques!- Sus manos se habían enredado en el pecho de Gaara apartándolo ligeramente del pelinegro.
-Hinata!- Gruño el hombre tomando a la ojiblanca de los brazos y tirándola al suelo quedando justo sobre ella. –No me digas que le has tomado cariño- Dijo burlesco cerrando sus dedos alrededor del largo cuello de la mujer.
-Ni se te ocurra!- Gruño una profunda voz al tiempo que los ojos de la ojiblanca veían como de una patada el cuerpo del pelirrojo salía de encima suyo y caía a un lado. –Jamás volverás a tocarla- Amenazo poniéndose en un rápido movimiento delante de la mujer.
-Qué harás?- Se burló el pelirrojo sonándose los nudillos y limpiando el hilo de sangre que caía sobre uno de sus ojos. –Ella no te pertenece-
-Sasuke vámonos- La ronca voz de la ojiblanca sonó más alta que la amenaza que Gaara acababa de lanzar. –Vámonos onegai- Suplico una segunda vez apretando sus delgados y marmoleos dedos en el brazo del pelinegro.
-Iie…- Dio como respuesta el Uchiha sin siquiera volverse a verla. –Esto se termina hoy- Gruño liberándose sin delicadeza del agarre de la mujer para lanzarse sobre el pelirrojo que sonrió satisfecho.
La Hyuuga se tapó la boca sorprendida y vio como el pelinegro empezaba a golpear sin piedad el rostro del pelirrojo mientras este golpeaba uno de los costados de su captor haciéndolos jadear a ambos llenando el ambiente con el olor metálico de la sangre produciéndole nauseas.
-Hinata…- Una aterciopelada voz la saco de su desesperación al encontrar su mirada con una aguamarina, su rostro estaba totalmente rojo y a su lado un pelinegro cubierto de sangre y tierra la instaban a ponerse de pie. –Vámonos Hinata- Le ordeno haciendo que la aludida instintivamente se girara nuevamente donde se encontraba ahora el pelirrojo sobre el Uchiha.
Negó lentamente desviando su vista hacia donde se encontraba su primo esquivando con agilidad los golpes del mayor de los Sabaku No, cayendo en la realidad de que todo eso estaba sucediendo por su culpa, porque ella nos había involucrado nuevamente.
-Gaara…- Llamo haciendo que el nombrado aplastara con sus rodillas los brazos del pelinegro y se girara a verla. –Ya vámonos- Dijo roncamente dejando que su cuerpo temblara ante la expectativa de volver a estar cerca de ese hombre.
-Nani?!- Gruño el Uchiha viendo como el temor bailaba en las pupilas perladas de la mujer ante ellos, pero ella no lo miraba, sus ojos estaban fijos en el hombre que estaba sobre él.
-Estás loca- Gimió la rubia soltándose del pelinegro y tomando a la ojiblanca del brazo, pero está en un movimiento brusco se liberó, la vio de reojo y negó avanzando dos pasos más hacia el pelirrojo.
-Voy a morir Gaara- Admitió viendo como los ojos aguamarina se abrían con desconcierto. –El solo me acompaño a mi revisión- Dijo tragando grueso todavía sin ver hacia el Uchiha.
-Lo sé- Dijo lentamente el pelirrojo soltando un suspiro, su cuerpo se tensó al sentir como el delicado cuerpo de la mujer se acercaba a él y se detenía a unos pasos de distancia. –Yo quería…- Pero se cortó al escuchar la tos seca que cubrió el ambiente.
-Vámonos Gaara…- Repitió sintiendo como su cuerpo empezaba a pesar más de la cuenta. –Deja de hacer esto… Onegai- Suplico sintiendo como sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas. –Deja de lastimar a mis amigos-
-Ellos se interponen entre nosotros- Hablo pausadamente sorprendiendo a Sasuke, sintió el peso del pelirrojo desaparecer de su abdomen, logro recuperar el aliento para ver como este parecía hipnotizado por la ojiblanca.
-Déjalos Gaara-kun… Déjalos y yo no te dejare- Confeso tragando grueso y dejando correr algunas lágrimas por sus mejillas. –Olvídate de ellos- Sentencio sintiendo un escalofrío al sentir como los largos y calientes dedos del nombrado se enrollaban con delicadeza en su muñeca.
-Tú los olvidaras?- Cuestiono agriamente, sus ojos aguamarina miraban fijamente a la ojiblanca, podía ver sus lágrimas correr por sus mejillas sonrojadas, su piel pálida no se había afectado por el sol de aquel lugar, su cuerpo se veía más delgado y unas ojeras se dibujaban bajo sus perfectos ojos perlados.
-Hai Gaara-kun… Yo los olvidare- Acepto entre tartamudeos viendo como el pelirrojo asentía y jalándola hacia su cuerpo se giraba para ver al mayor de sus hermanos.
-Vámonos Kankuro… Hinata se va con nosotros- Ordeno haciendo que el castaño dejara caer a sus pies al Hyuuga mayor, Hinata tapo su boca con sus manos conteniendo de esta manera un grito que quería salir de entre sus labios.
-Camina Temari, nos vamos de esta mierda- Ordeno el castaño viendo como el pelirrojo empezaba a marchar hacia el hotel llevando consigo a una compungida ojiblanca.
-Hai- Asintió la rubia liberándose del agarre del otro pelinegro, no podía dejar sola a Hinata, no podía siquiera escapar de esa pesadilla a costa de su frágil amiga, no otra vez.
-No debes ir- La suave voz a su lado detuvo su marcha obligándola a tragar grueso, se giró por un segundo a ver esa mirada oscura suplicante apretándole el corazón contra el pecho. –Te harán daño-
-Más daño le hará a Hinata si no voy con ellos- Admitió girándose totalmente y avanzando a paso rápido hacia el castaño que asintió y medio la empujo para que marchara justo detrás de la pareja.
-Hinata- Una grave voz sonó en todo el lugar que había quedado rodeado de un silencio ensordecedor, la pesadez con la que se pudo colocar de pie solo le dio para mirar su espalda rodeada totalmente por los hermanos Sabaku No.
-Déjalo Sasuke- Su voz suave llego hasta el, vio como el pequeño cuerpo tembló obligándola a abrazarse a sí misma haciendo que la rabia volviera a correr por su cuerpo pero sin poder hacer nada. –No pensaba sobrevivir a esto de todas maneras- Confeso bajando su cabeza dejando congelado al pelinegro.
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Que tal quedo? Sé que me mataran pero igual es parte de la historia sino como habría el drama que tanto nos gusta leer? Mmm que creen que pasara? Sera que me da chance de actualizar pronto para que no mueran de intriga? Bueno espero leerlas pronto con sus bellos reviews y cualquier cosa les deseo que hayan pasado una Feliz Navidad y tengan un próspero Año Nuevo 2015… Kissus… Matta Ne!
