Naruto pertenece a Masashi Kishimoto.
Shingeki no Kyōjin pertenece a Hajime Isayama.
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28: Miradas de Hielo y Sospecha
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— ¿Por cuánto tiempo más, tendremos que hacer esto? —gritó Kaito enfadado. Era un Chūnnin y aunque había batallado contra Akatsuki y luchado valientemente en la IV Guerra Mundial Shinobi, aquella guerra duró menos de 3 días, él no sabía lo que era esto… pero los adultos conocían perfectamente, cuan brutales podrían llegar a ser esta clase de torturas— ¡¿Algo de esto es siquiera legal?! —Preguntó, sus padres solo lo miraron con pesar —Nos han estado acribillando con preguntas sin parar, no podemos pasearnos por su ciudad, nos vigilan día y noche, el hecho de tener estas camas es un milagro, nos tratan como si fuéramos criminales.
—Lo que sabemos —dijo Minato también estresado —Es que Paradise lleva muchos años en guerra contra Marley, a los cuales ya nos encontramos. Se han visto en una guerra de por lo menos, unos mil años y llevan encerrados en estas murallas aun más tiempo, ¿realmente crees que confiarán en un grupo de extraños, que dicen tener una relación sanguínea con uno de sus líderes, Kaito? —el pelirrojo no dijo nada, solo se mostró frustrado por los acontecimientos. Esto no se suponía que sería de esta forma. Se suponía que sería una visita turística a la ciudad que acogió a su hermano, aprender algunas palabras, visitar algunos monumentos, hacer las paces con su hermano, construir una amistad. Tocaron a la puerta y Kushina abrió, encontrándose con Naruto y con su novia Mikasa.
—Han superado los interrogatorios, aquí tienen —dijo Mikasa entregándoles cuatro tarjetas de plástico duro de color verde —Podrán pasar de ciudad, en ciudad y de un distrito a otro, solo tienen que mostrar esto.
—Y reduciremos considerablemente, el número de soldados —dijo Naruto, sin siquiera sonreír y Kushina solo murmuró un "gracias", la puerta fue cerrada, sin que Naruto cambiara su rostro— ¿Vamos a hacer una revisión a Utopía y Karanese? —preguntó, mientras salían caminando, la pelinegra asintió.
—Naruto —dijo ella— ¿Por qué te comportas de forma tan fría, con tu familia?
—No confío en ellos. No confío en los extranjeros fácilmente —contestó, ella abrió su boca, pero él habló primero —Hice un pacto con Shinigami, ella reconstruyó mi cuerpo y mis rasgos, este no es el Naruto que ellos conocen. No es mi rostro, mis ojos o mi cabello, mi voz es cercana a la original, pero no totalmente.
—Ahora entiendo —dijo ella —Entonces… ¿los dioses existen? —Fue su pregunta— ¿Crees en el demonio de la tierra?
—Sí. Sí creo que Ymir se encontró con el demonio de la tierra, creo efectivamente que ella hizo un sacrificio —dijo Naruto —Aunque mis palabras te sean difíciles de creer: Shinigami-Sama, me obsequió mis armas y un estilo de combate. Estilo que actualmente no puedo usar, debido a que he tenido que acostumbrarme al estilo de esgrima, empleado por el EDM3D.
Esto era lo más cercano que la familia Namikaze (y Jiraiya) estarían jamás del paraíso y del infierno. La ciudad entera los miraba como si fueran la fuente de alguna enfermedad mortal, su hijo usaba siempre un tono profesional con ellos y siempre andaba en reuniones en Miltras. Aquella situación era el infierno sobre todo para Kushina, quien intentaba acercarse a su hijo, pero siempre se encontraba con Mikasa, al acercarse a la Casa del Gobernador y siempre contestaba lo mismo: «Él se encuentra en una reunión con X general o con X comandante, por favor Kushina-San, vuelva en otro momento», además, ella intentaba ignorar a los nada discretos soldados con sus rifles, los cuales estaban parados sobre las cornisas y con ordenes textuales de su propio hijo: «Si hacen algún movimiento sospechoso, de niveles del 3 al 5, tienen permiso no solo de abrir fuego, sino de usar armamento anti-titán», su hijo los odiaba, eso para ella estaba claro, además: ¿Qué otra cosa podrían obtener de él, sino era odio y desprecio, tras haberlo abandonado a su suerte, mientras ellos entrenaban a sus hermanos y él vivía el infierno en una aldea, que ellos inocentemente creyeron que lo alabarían, por revelar que él tenía en su interior a la bestia que casi los destruye a todos?, suspiró y se preguntó qué nivel de sospecha, tenía un suspiro.
— ¿Hoy también iremos a tratar de visitar a Aniki? —preguntó Kaito fastidiado, era obvio que su hermano los odiaba y él ya estaba cansándose de estar en esa ciudad amurallada.
—Sí Kaito —gruñó su madre —Hoy también iremos a verlo. Y más te vale sonreír y tener una buena disposición.
—Perdóname Okasan, pero Aniki nos odia. No podemos nunca encontrarlo, porque supuestamente anda reunido con algún miembro del ejército, no podemos ir a lugares turísticos normales dentro de las ciudades y siempre es Mikasa-San quien nos recibe en la puerta de la casa —dijo Kaito.
—Iremos a Miltras y trataremos de hablar con él, en el Palacio Real —dijo Minato. Kaito suspiró y se giró, solo para encontrarse a su hermana con esa mirada y sonrisa enfermiza. Estaba claro que ella había puesto a su hermano en un pedestal de divinidad y de Sex Apple masculino y se preguntó que tanto le vería al rubio… —un halcón pasó volando y luego se escuchó un estruendo a la lejanía, mientras que muchos soldados, algunos con escudos de rosas y otros con escudos de alas blancas y azules, se dirigían hacía la muralla María, algo malo estaba pasando.
—Quizás… quizás si la situación no nos supera, podríamos contar con la ayuda de las invocaciones, podríamos ayudar a Paradise y podríamos ganarnos la confianza de Aniki —dijo una sonriente Saori. Kaito le miró y suspiró, ya había visto antes esa sonrisa y esos ojos, que casi parecían resplandecer de azul.
—Saori-Chan está enamorada de Aniki —pensó con pesar el pelirrojo, mientras que la familia Namikaze corría por los techos, para llegar al distrito que estaba bajo ataque.
En Miltras, en la sala de juntas del Palacio Real.
—Así es su majestad Jaeger —dijo un general, con una sonrisa —Nuestras tropas, han salido hacía Marley y tal como usted lo ha ordenado, el ataque será con nuestra artillería más destructiva y más capacitada. Se usarán balas de metralla, contra los edificios y balas solidas contra el puerto, su armada y todo soldado que sea visto —el general extendió un mapa y mostró donde atacarían los Destructores y Buques. El ataque estaba dirigido a acabar con sus muelles, dársenas y puertos. Despues, nuestras tropas tratarán de entrar tan rápido como les sea posible, para dejar cargas explosivas. Se usará su creación majestad Jaeger, su… Algodón de Pólvora. —Esta versión del algodón, fue creada accidentalmente por Eren, cuando deseaba colorear algodón normal, para hacerles vestidos a Annie y a Historia, fue en parte un descubrimiento de Eren, cuando mezcló accidentalmente dicho tipo de algodón, el cual era sumamente inflamable con arena volcánica. El laboratorio a las afueras de Shiganshina acabó por explotar, pero Eren salió ileso por su cristalización, al transformarse de forma inconsciente en titán y salvarse, aunque el laboratorio entero fue destruido. El joven Jaeger/Reiss tuvo que probar varias veces la combinación, hasta poder crear algo más potente y mortal, que sería usado en la guerra, creando armamento explosivo, balas explosivas e incluso cuchillas explosivas.
Por otro lado, en la muralla Maria, un montón de… tanques de guerra, estaban por atacar las murallas, pero rápidamente se respondió al ataque con cientos de titanes excéntricos y con la artillería de las Tropas de Guarnición, entonces, aparecieron Zorros, Osos, Sapos y Ranas gigantes, los cuales comenzaron a destruir los tanques de guerra con sus cuerpos y con diversos ataques elementales.
—No podemos esperar más, mi reina Historia —dijo Naruto —Debes atacar de frente a Marley. No solo destruir sus muelles y algo de su infraestructura con las infiltraciones que estamos realizando, sino atacar de frente.
—Estamos de acuerdo, Naruto —dijo Historia seriamente, para luego mirar a su marido —Preparen el Concilio de Guerra. Actualmente tenemos maquinaria militar que antes no teníamos y mejores armas. Quiero saber, cuando podremos atacar. Tenemos nuestras fronteras marítimas cubiertas, por consecuencia, los barcos de guerra Marleyanos seguramente ya fueron destruidos —la rubia se giró completamente, dándoles la espalda —Iré a la torre de control de Quinta —los demás asintieron, mientras la veían marchar.
—Tiene razón —dijo Mikasa, mirando a su hermano y a su novio —Es tiempo de un contraataque —Annie asintió.
—Debemos advertir a Zeke, Eren —dijo Annie a su novio.
Eren se cruzó de brazos —No podemos arriesgarnos a que el aviso sea descubierto por la Inteligencia Marleyana —disparó los ganchos del EDM-3D —Iré al Área 11, para avisar —Annie, Naruto y Mikasa asintieron.
— ¡Comiencen a buscar sobrevivientes del ataque! —Ordenó Naruto, sin prestar atención a los rostros preocupados de su familia— ¡Tenemos que llevar a los heridos al Hospital San Ymir! —los civiles y los miembros de las tropas de exploración, asintieron y comenzaron a usar camillas improvisadas o a llevar los heridos en sus brazos.
—A… Aniki… —murmuró Kaito aun asustado por los vehículos de guerra de Marley.
— ¿Qué deseas? —Preguntó él de forma fría— ¡Kage Bushin no Jutsu! —cientos de clones aparecieron y comenzaron a auxiliar a los heridos— ¡¿Y BIEN?!
— ¿Quién es Ymir?
—Ella contactó al Demonio de la Tierra, hace ya 1.000 años. Ella obtuvo dos poderes: el Titán Fundador y la Coordenada, el Titán Fundador es uno de los poderes Titánicos de Eren, aunque no hay un cambio físico y la Coordenada… permite el control de los Titanes y de aquellos que tengan los genes de Ymir —resumió Naruto enfadado, este ataque necesitaba ser respondido y ya sabía él, que se estarían preparando para la guerra —Ustedes deben volver al Continente Shinobi.
— ¡¿Qué?! —gritó Kaito enfadado, creyendo que Naruto quería deshacerse de ellos.
— ¡Acabamos de llegar, Niisan! —Protestó Saori— ¡Los actos de Otosan y Okasan no son mi culpa, ni la de Kaito!
—Vuelvan —dijo él sin siquiera mirar a la rubia, quien se estaba enfadando con él, cada vez más —Una autentica guerra entre dos continentes ajenos al mundo Shinobi, está a punto de estallar, literalmente. Ya tenemos suficientes problemas con Marley, como para también conseguir una guerra contra Konoha, solo porque el Yondaime y su familia estaban en el lugar y momento equivocados —se giró, al tiempo que activaba el modo Kyōjin, por lo cual fue rodeado por un aura anaranjada —Vuelvan a su continente. Olvídense de la existencia de Marley y Paradise. —Tras eso, salió a toda velocidad.
—No te rindas —dijo una voz fantasmagórica al oído de Saori.
