-Clarisse, detente-. La chica prácticamente lo arrastraba a través del bosque.

-Muévete Chris, tenemos que hablar con Percy-.

-Pero es que…explícame-. Dijo Chris tropezando con una rama.

-Bueno pero camina rápido-.

-Está bien, está bien. Pero fíjate por donde vas no quiero que me estrelles contra un árbol como Annabeth a Percy-.

-Eso le pasa por idiota-.

-¿Annabeth?-.

-No tarado, el idiota es Percy-.

-Eso suena más lógico. ¿Ya me puedes explicar?-. Se detuvieron para descansar un poco. Chris sacó una cantimplora de su mochila y se la tendió a Clarisse, quería sentarse junto a ella y rodearla con su brazo pero no quería apresurar nada.

-¿Quién quiere separados a los tortolos del campamento?-. Dijo la chica lentamente como si le explicara a un novato en el campamento como usar una espada.

-Atenea-.

-¿Y quién obedece todas sus órdenes?-.

-Sus hijos-.

-¿Todos?-.

-Bueno…todos menos Annabeth-.

-Exacto. Ella siempre ha hecho lo que ella cree correcto a pesar de lo que diga su madre-.

-Pero eso…

-¿Y quién toma el mando de la cabaña seis cuando ella no está?-.

-Malcom-. Dijo escupiendo el nombre del hermano de Annabeth.

Clarisse lo miraba como si fuera obvia la respuesta, alzó las cejas abriendo mucho los ojos pero el chico no entendía.

-A ver Chris, Atenea quiere a Annabeth y Percy separados ¿no?-. La hija de Ares se armó de toda la paciencia que tenía.

-Si-.

-Pero Annabeth nunca dejaría al niño pez por nada del mundo-.

-Si-. Dijo sintiéndose avergonzado por no entender a la primera, pero estaba tan feliz de tener a Clarisse de vuelta que no podía concentrarse en otra cosa que en estar con ella como antes.

-Malcom obedece a su madre sin cuestionar nada-.

-¿Si?-.

-Entonces si Atenea le dijera que mantuviera a Annabeth lejos de Percy…

-Por eso encerró a Annabeth la noche que desapareció y…

-Y por eso no dejó que Percy entrara a la enfermería el día de los dardos, porque sabía que ella se resistiría al hechizo, tenía que esperar a que el efecto de los dardos la dominara por completo-.

-Y cuando desapareció y Jason se la llevó actuaba como si nada. ¡Quiere que Annabeth elija a Jason!- exclamó poniéndose de pie.

-Por eso tenemos que ir a advertirle al cabeza de calamar ahora, si mantiene a Annabeth lejos de Malcom y Jason puede ganar tiempo hasta encontrar el antídoto o que el hechizo se debilite-.

-Pero primero tiene que encontrarla y nadie sabe dónde está-.

-Yo sé dónde está-.

-Hey Trav-. Le dijo Connor su su hermano acercándose a él mientras estaba sentado en su cama. Era algo raro, los Stoll no acostumbraban quedarse sin hacer nada encerrados en su cabaña.

El chico solo levantó los hombros sin ningún ánimo pero no miró a su hermano, tenía la cabeza baja y emitía extraños ruidos.

-¿Listo para la siguiente broma?-. Travis volvió a levantar los hombros pero seguía sin responder.

-Vamos hermano háblame. Estas...- Ese ruidito de nuevo- ¿Acaso estas llorando?-. Su tono había pasado de bromista a preocupado. Se acercó a su inseparable compañero pero al momento que puso su mano en su hombro, él se la quitó de inmediato.

-Déjame solo-.

-Trav...

-Déjame Connor, es enserio-. Nunca había usado ese tono molesto con él. El hijo de Hermes no sabía qué hacer.

-Pero...

-¡Lárgate! ¡Vamos déjame!- dijo dándole la espalda.

-¡NO!-

-¿Qué?-.

-Dije que no, no me iré hasta que me digas que te pasa. Hace una hora estabas en plan "Recuperar a Katie" y ahora actúas como...como si te hubieras dado por vencido-.

-Tal vez lo hice-.

-No puedo creer eso, tú no te rindes, los Stoll no nos rendimos así de fácil tu...

-¿Es que no lo entiendes? ¡Ya lo intenté todo! ¡Pero nada funciona, no puedo hacer que ella me quiera otra vez!-

-No te preocupes, ustedes van a estar juntos de nuevo. Recuerda lo que dijo Afrodita solo hay que hacer que Katie recuerde que...

-¿Crees que no recuerdo eso? También dijo que tal vez no todas las parejas son el uno para el otro y si esos somos nosotros...

-No hables así tal vez solos cosa de tiempo-.

-¿A si? Mira a Percy y Annabeth. Su amor nos parecía a todos el más fuerte del mundo y ¿Ya viste cómo están? ¡Percy está que explota y Annabeth desapareció! ¡Tal vez nunca más la veamos de nuevo y todos nos vayamos al carajo y...-

Se calló al instante al recibir el puño de su hermano en la nariz.

-¿Pero qué...

-Te lo merecías. Ahora llevemos tu estúpido trasero a la enfermería y sigamos con las bromas a Katie. Más te vale volver a ser el que eras hace dos horas porque si no aparte de una nariz rota vas a tener dos ojos morados-. Dijo Connor rojo de furia levantando a su hermano con brusquedad del piso.

-La quiero demasiado Connor. No puedo perderla yo...- el chico comenzó a llorar, ahora entendía que eran esos ruidos de antes. Sollozos. Y es que nunca había escuchado ni visto a Travis llorar.

-Ya cállate y muévete-. Aunque se le había tentado el corazón al verlo tan vulnerable no iba a abandonar su faceta de hermano duro.

Lo que los hermanos Stoll no sabían era que toda su plática estaba siendo escuchada por cierta hija de Deméter con el corazón confundido escondida bajo el marco de la ventana.

...

-Leo, ¿Dónde está Percy?-.

-¿Qué?-. El chico estaba en el muelle reparándolo, con ayuda de Calipso. Aunque se esmeraba por ser un caballero y hacer todo el trabajo pesado la chica seguía tan terca como la recordaba y se negaba a quedarse sentada mirando.

-¿Donde esta? ¿Vino a hablar contigo?- La hija de Afrodita tenía lágrimas en los ojos pero solo Calipso se había dado cuenta. Leo estaba tan absorto en su trabajo (y en ella) que no se había percatado de la histeria de su amiga.

-No, la última vez que lo vi iba a hablar contigo, creo que quería una charla de chicas-. Dijo soltando una risita antes de notar los ojos llenos de lágrimas de Piper.

-¿Te encontró? ¿Qué sucedió?-.

-No...Digo si hablamos pero creí que le habías dicho...yo...yo no sabía que él no sabía y...le dije...yo-.

-Piper, Piper tranquila no te entiendo ¿Qué fue lo que le dijiste a Percy?

-Lo...de la grabadora-. Dijo entre sollozos y con lágrimas escurriendo de sus mejillas.

-¡¿Qué?! ¿Porque?-.

-Porque pensé que habías hablado con él y...

-Oh no-.

-El...solo salió corriendo. Quise alcanzarlo pero no pude y pensé que había venido contigo como dijimos que tu...

-Lo sé, yo iba a hablarle de eso en cuanto regresara de hablar contigo pero no creí que tú le...

-¡Soy una idiota! ¡Solo abrí mi bocota y lo dije sin pensarlo! ¡Debiste ver su expresión quería que la tierra me tragara!-.

-No digas eso-.

-Pero es que...

-Nada de peros, vamos a buscarlo-. Dijo Leo mirando a Calipso. Juntos llevaron a Piper a la enfermería para que le dieran algo para calmarla. Mientras ellos buscaban a Percy.

Como último lugar de búsqueda fueron al Argo II, mientras Leo buscaba en los camarotes Calipso se dirigió a los establos, donde se encontraban las cajas de Hazel y Nico. Estando en el pasillo escuchó la voz de Frank.

-Por favor Hazel tienes que tratar de entenderlo-.

-Lo siento, no puedo-.

-Pero es todo un hechizo, tú no lo quieres-.

-La cabeza me da vueltas. Lo siento, pero solo pienso en el ahora. Es tan parecido a Sammy, nunca lo podré olvidar yo...

-Lo entiendo, te juro que lo hago, él fue tu primer amor y Leo es igual a él y más ahora con el hechizo que te obliga a quererlo pero...Te agonía en la voz del chico hizo a que a Calipso se le estrujara el corazón.

No se atrevía a acercarse más por miedo a que la descubrieran pero sentía que Frank necesitaba un abrazo o una mano en el hombro que lo apoyara. El chico le caía muy bien y nadie merecía sentir lo que él, Percy y todos los demás estaban sintiendo.

Escuchó pasos bajar por las escaleras y en cuanto vio a Leo lo hizo callar señalando al lugar del que salían las voces de Hazel y Frank.

-Tenemos que irnos-. Articuló con los labios sin emitir ningún sonido, Leo asintió y caminaron lo más silenciosamente que pudieron hacia la cubierta del barco.

-Percy no está a bordo y ellos necesitan tiempo a solas-. Dijo Leo caminando hacia el comedor.

-Estoy de acuerdo, pero técnicamente no están a solas-.

-¿Qué quieres decir?-.

-¿El otro chico, Nico está en su caja no?-.

-No, el desapareció igual que Malcom y Jason. Nadie sabe dónde están-.

-¿Crees que Percy fue a buscarlos?-.

-No lo creo. No sería tan tonto para ir solo ¿O sí?-.

-Yo...

Pero fue interrumpida por la exclamación de varios campistas.

-¡Clarisse!-. La hija de la guerra había regresado nada más y nada menos que de la mano de su novio. Totalmente recuperada del hechizo y con la mirada asesina de siempre.

-¡PERSEUS JACKSON! ¡TRAE TU TRASERO DE ALGA AQUI! ¡AHORAAA!-. (¿Ven lo delicada que es? Pero Chris la quiere así).

...

Estaba en mi escondite favorito, sabía que nadie me encontraría aquí. Annabeth y yo somos los únicos que lo conocen, bueno quitando a Afrodita.

Varias veces escuché la voz de Leo y Calipso llamándome pero necesitaba procesar lo que Piper me había dicho. No podía creerlo, a Jason le gustaba Annabeth de verdad, sin hechizo ni nada.

No crean que solo llegué y me senté a reflexionar, antes de que me calmara o suficiente para eso un pobre árbol fue víctima de Riptide. Un hachazo tras otro para descargar la furia que sentía hasta que derrumbé el árbol. Fue una suerte que nadie se percatara, no quería ser encontrado y menos que alguien supiera de mi lugar favorito. Nuestro lugar.

No pasó mucho tiempo cuando escuché la dulce voz de Clarisse.

-¡PERSEUS JACKSON! ¡TRAE TU TRASERO DE ALGA AQUI! ¡AHORAAA!-.

-Supongo que ya es ella de nuevo-. Dije poniéndome de pie y caminando de vuelta al campamento.

Cuando llegué no pude evitar sentir celos de Chris, tomaba la mano de Clarisse igual que antes y tenía una sonrisa de felicidad enamorada estampada en la cara.

-Tienes que ir por Annabeth-.

Fue lo primero que ella dijo cuándo me vio.

-Ya lo sé-.

-¿Y qué esperas?-.

-No es tan fácil cuando no sabes donde esta-.

-Yo sé dónde está-. Podría haberla besado. Pero solo la abracé de felicidad.

-¡Donde!-. Tal vez fui un poco brusco por tomarla de los hombros y sacudirla pero estaba desesperado.

-¡No me toques tonto!-

-¡Dime YA!-

-Está en el Argo II-.