Capítulo 27: Comprobando
Llegué a casa agotada y nerviosa, sobre todo al pensar que me encontraría con Ron, pero para mi sorpresa, la casa parecía vacía. Miré a ambos lados esperando que saliera para pegarme un susto, pero no fue así. Me acerqué a la mesa, y sobre ella había una nota. La tomé con delicadeza
"Ginny, esta nota es por si llegas a casa antes de lo previsto…He salido para mirar unas cosas y después iré a los almacenes…Si nos encontramos bien, y si no buenas noches…
Tu hermano, Ronald"
Negué con la cabeza divertida y algo aliviada de no tener que enfrentarme a su mirada, a su sonrisa y a sus indirectas sobre Harry cuando me había estado besando con su novia…Lo pensaba y cada vez que eso sucedía provocaba en mí un estremecimiento. En ese instante sonó el timbre de la casa
Me quedé algo desconcertada, pues ya sabía que no sería Ron, y Hermione después de lo que había sucedido, menos…Suspiré y colocándome mejor la ropa, me acerqué a la puerta y con un movimiento sencillo de muñeca, giré el manillar para que así pasase Harry algo desconcertado, aunque una sonrisa se apoderó de su rostro al verme. Le miré sorprendida y con una sonrisa nerviosa por su presencia
-Harry…
-Hola Ginny…Necesitaba hablar contigo porque…Bueno, sé que es demasiado tarde
-La verdad es que pronto no es
Esa afirmación por parte mía, tan seca, le dejo desconcertado y avergonzado, por lo que me arrepentí al instante. No se merecía ese trato por parte mía, pues en realidad debía ser él quien se mostrase de esa manera conmigo. Podía confesarle la verdad, pero sería destruir un algo que yo estaba segura que merecía la pena, por lo que le animé a hablar
-Yo…Es que quería saber si te sucede algo…Estoy preocupado por ti…Andas unos días muy ausentes…Y he pensado que quizás el compromiso ha sido pedido demasiado pronto…Si no estás preparada lo entendería cariño…
Pero entonces apoyé mi dedo índice sobre sus labios, quedándose él sin palabras que poder pronunciar. La verdad es que me llamaba la atención ver a Harry tan nervioso por una mujer, e incluso parecía inseguro de mis pasos. Peor estaba yo, aunque saqué una necesidad de satisfacerme inmensa. Es como si el beso de Hermione hubiese abierto en mí una nueva Ginny, como si necesitase besarle para comprender que era lo que sucedía
Le besé, con todas las fuerzas de mi corazón. Con una fogosidad que no esperaba de mí, con unos movimientos lentos, tirando de su cuello y su cuerpo para así adentrarnos en el cuarto de mi hermano, cuya cama era algo más grande que la mía. Sin embargo, el beso con él no era ni comparado al beso con ella, aunque me servía, me satisfacía, era suficiente para mi cuerpo
Sus labios eran bastante distintos a los de la muchacha, algo más gruesos y menos cálidos, aunque no por ello me dejaban de resultar tentadores. De alguna manera, Harry conseguía sonsacar en mí la conciencia, la razón, y por tanto, el deseo que debía de sentir. Mis manos sujetaban su rostro mientras las suyas mi cintura, con la misma pasión que yo, con esa necesidad también de sentirme suya…
-Ginny…-Susurró, mientras yo comenzaba a desatar su chaqueta
La deslicé por sus brazos, cayendo al suelo. Me miró hipnotizado mientras mis dedos jugaban con los botones de su camisa, con la lentitud y la calma, con la satisfacción de poder disfrutar del momento. Nuestros labios se volvieron a sentir mientras mis manos se movían por su cabello, desorganizándolo más de lo que fuese capaz. Parecía abstraído, dejándose llevar por el deseo de poseerme
Quité la corbata que llevaba para finalmente deshacerme de la camisa blanca, dejando así su pecho al descubierto. Era suave y a la vez plano. Deslizaba mis manos por sus abdominales en busca de la excitación y el deseo, pero este parecía que no daba signos de encontrarse allí. Sus manos se deslizaron por mis hombros, bajando entonces la cremallera de mi vestido lentamente e ir quitándome los tirantes, besando mi cuello mientras tanto, con besos lentos y a la vez fieros
Exclamé un gemido de satisfacción y continuó encantado ante mi reacción, cayendo así mi vestido al suelo. Me ruboricé a más no poder, a sabiendas de que todo esto tenía que ser un sueño, pero que no lo era…Me dejé caer sobre la cama y se colocó encima de mí, viendo su rostro sobre las sombras. Sus ojos verdes brillaban emocionados para así volver a acercar su rostro y juntar sus labios a los míos, lentamente
Le sentía tan cerca que podía sentir su respirar, su aliento sobre mi rostro, cosa que podía parecer incómoda pero que me agradaba…Me gustaba sentirme tan querida por él. Finalmente, con un movimiento de sus manos, se bajó el pantalón lentamente mientras mi cuerpo semidesnudo temblaba sobre la cama. Se estremeció él también y se apartó, precupado
-¿Estás segura Ginny? No te quiero obligar a nada y lo sabes…
-Estoy segura
Con sinceridad, no lo estaba…Para nada, pero necesitaba aclararme y comprender que si me casaba con él, todo iría bien…Y así sería, porque Harry era el marido perfecto, el hombre perfecto…Simplemente, en él la palabra perfecto era destacada. Entonces después de esa pregunta, le sentí dentro de mí. Por primera vez me entregaba a un hombre, sintiéndole en mi zona más íntima…Pero allí me encontraba, sintiéndole aunque el dolor era insoportable…A la vez producía cierta satisfacción, pero solo cierta…A veces era demasiado dolorosa y tenía que clavar mis uñas en la espalda de Harry, provocando heridas en su piel, que provocaban gemidos de dolor, y a la vez de deseo…De placer por lo que estábamos viviendo
Estuvimos así un rato, él colocado sobre mí mientras yo continuaba con los ojos cerrados, deseando que en parte terminase ese dolor que ya comenzaba a calmarse, transformándose en algo de deseo. Mi cuerpo comenzaba a adaptarse aunque la verdad es que tardaba más de lo previsto… Sentí un líquido asomarse de él dentro de mi cuerpo, estremeciéndome… Se separó un poco para volver a besarme. Podía percatarme del sudor de nuestros cuerpos y como se movía un poco para salir de mí, con lentitud, para no hacerme daño
Cayó sobre la cama, cansado y por fin saciado. Me quedé un momento mirando al techo, también agotada como él por todo lo que acababa de suceder y le miré fugazmente. Tragaba saliva, respirando agitadamente. Decidí apoyarme sobre su pecho desnudo mientras me rodeaba con sus brazos. Agotados, cerramos los ojos, y me dejé llevar al mundo de los sueños…
Adelanto del próximo capítulo:
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El silencio entonces fue el protagonista entre esos dos jóvenes que se encontraban allí, juntos, sin poder separarse. Hermione pensaba todo el rato en la pelirroja que había conseguido encender una llama en su corazón. No estaba tampoco segura de lo que había sucedido, ni la razón por la cual se sentía así a su lado…Pero entendía que era algo fuerte, que podía con ella…Con todo su ser…Era casi una necesidad…Una ansiedad de la verdad, pues necesitaba enterarse de lo que había sucedido…De comprender las reacciones de su amiga, de entender porque le había gustado tanto esa caricia que parecía ser anti natural y que sin embargo le había resultado incluso encantadora
En realidad, siempre le había parecido encantadora Ginny, pero también le resultaba triste entender que su amiga no opinaba lo mismo, y eso le provocaba daño…Suspiró, bajando su rostro impidiendo así que Ron pudiese percatarse de sus temores, de sus miedos y de su dolor…
Lo decidió.
(...)
