Kate llego a su casa, con una sanción de tranquilidad, ahora tal vez no podía verse pero sí podrían estar comunicados.

Cuando por la noche Rick llego a su casa luego del instituto donde lo habían admitido para que terminara sus estudios, lo primero que hizo fue mandarle un mensaje. "puedes hablar".

Kate que se encontraba estudiando en su dormitorio cuando sintió como el pequeño aparato vibraba en el cajón de su escritorio.

Tomo el aparato y se encerró en el pequeño armario, y marco el numero de él.

- hola bebé –

Al escuchar su voz el joven sonrío – hola hermosa - dijo en un tono casi imperceptible.

- ¿cómo te encuentras? – quiso saber el joven

- ahora que pude hablar contigo mejor ¿y tú? -

- bien recién llego del instituto y ¿tu que haces? –

- estoy estudiando no quiero que mis padres tengan excusas para mandarme a lo de mi tía o más lejos a un internado o algo así -

- amor tranquila te juro que voy a encontrar la manera de que podamos vernos sin tener problemas –

- Rick si no te veo un solo día me muero—dijo quebrándose la voz.

- lo se bebé a mí me pasa la mismo -

Dos golpes en la puerta hizo que la joven pegara un respingo – te tengo que dejar – y antes de que el joven pudiera contestar ella ya había cortado. Salió rápidamente de placar y abrió la puerta.

- ¿qué quieres? Le pregunto a su madre.

- Katie solo quiero saber cómo te ido -

- bien – respondió secamente.

- hija vamos no puedes seguir enojada con tu padre y conmigo el resto de nuestra vida -

- ¿puedo ver a Rick? -

- Kate sabes que no puedes que si tu padre o yo decidimos que no lo veas es por tu bien -

La joven bajo la cabeza y la movió negando.

- mama lo mejor para mi es que me dejes ver a Rick -

La mujer soltó el aire - Katie -

- mamá entonces las cosas seguirán así - dijo la joven volviendo a entrar en su habitación.

- bien si esto es lo que quieres Katie así será lo único que quiero que sepas es que ni tu padre ni yo vamos a dar el brazo a torcer ese chico no te conviene y no lo vas a volver a ver, ahora prepárate que vamos cenar -

- no tengo hambre -

- bien entonces si no comes en la mesa con nosotros no vas a cenar - dijo la mujer cerrado la puerta y dando por zanjada la situación.

Kate se tiro sobre su móvil que lo tenía guardado dentro de una zapatilla y volvió a marcar el número de su amor

- ¿qué sucedió? - pregunto él sin esperar

- era mi madre quería que fuera a cenar, pero no quiero verles las caras a ninguno de los dos -

Rick aspiro profundo - amor escucha y escucha bien ve y cena con tus padres si te enfermas no servirá de nada -

- no quiero después a la noche como algo -

- no, amor ve y como con ellos mientras más te opongas a ellos peor será –

- entonces que me pides Rick que me resigne a solo hablar por teléfono contigo -

- noo, por supuesto que no quiero que tengan más excusas para que te castiguen -

Ambos compartieron en silencio. Por un instante solo se escuchaba solo la respiración de ambos.

- Rick escapemos - dijo ella de golpe - ellos jamás nos van a dejar estar juntos nos odian –

Rick bajo la cabeza - Kate apenas tengo para que nos tememos un tren -

- que acaso no me amas como para irnos juntos –

Aquellas palabras para él eran como puñales que se le clavaban en el corazón

- Kate te amo más que a mi vida misma pero sabes bien que si nos vamos nos van a buscar y cuando nos encuentren será peor –

Por más que lo que ella solo quería era escapar con él, en el fondo ella sabía que él tenía razón que si ellos se atrevían a escapar juntos su padre les haría la vida un infierno.

- ¿y entonces como sigue esto? –

- por unos días nos mantendremos así hablando por teléfono y en unos días veremos cómo nos juntamos –

Los días comenzaron a pasar y la marca personal que los padres de Kate habían montado alrededor de ella hacia casi imposible que ellos podrían tener contacto más allá de los escondidos por teléfono.

El sábado por la tarde, Lanie llamo a Kate para que ella fuera estudiar para los exámenes finales a su casa.

- Len no creo que me dejan me tienen prisionera -

- dila que vienes a mi casa y que solo seremos Maddy, tu y yo para estudiar -

Kate aspiro profundo - espero un minuto -

La joven dejo el teléfono en su habitación y fue al salón donde sus padres estaban leyendo.

- mamá Lanie pregunta si puedo ir a estudiar a la casa con ella y Maddi -

Jim que ni siquiera había bajado el libro - no -

Kate soltó el aire que contenía en los pulmones - puedo saber cuánto tiempo me van a tener como si fuera una presa -

- hasta que tengas la edad suficiente para tender que ese tipo no es para ti –

Kate negó con la cabeza - si hablas de Rick no sé nada de él desde que paso lo que paso. Ahora puedo ir a estudiar con mis amigas -

El abogado dejo el libro sobre la pequeña mesa que estaba junto a él y miro a su esposa

- Jim va solo a estudiar -

- de acuerdo – dijo

Kate dibujo una enorme sonrisa

- vamos que te llevo - dijo el hombre levantándose del sofá.

-¡ que! No papá no puedo ir sola -

- oho te llevo yo o no vas a ninguna parte tú elijes -

Kate no pudo hacer otra cosa que aceptar lo que su padre le estaba ofreciendo. Asique minutos después de ponerse de acuerdo padre e hija se subieron al automóvil para iniciar el viaje.

- dime una cosa Katie cuando son los exámenes finales -

- a partir de la semana que viene y la otra -

- bien quiero que me des todas la notas de los exámenes –

Aquello ni siquiera se molestó en contestar aquello y permaneció en silencio. Aquel hombre que iba a su lado ya no era el hombre que ella admiraba y que alguna vez quiso parecerse.

Cuando llegaron a la puerta del lujoso edificio donde vivían los Parish.

- mira donde viven - dijo el hombre mirando el edificio

- que tiene papá el padre de Lan es uno de los mejores cardiocirujano de la ciudad –

- es otro negro con ínfulas de ricachon -

Que negó con la cabeza - me voy – dijo bajando del auto

- recuerda que a las siete te vengo a buscar -

Por fin después de casi diez días de encierro había logrado que sus padres le soltaran la cuerda, entro en el gran edificio donde viva su amiga, y fue directo al piso 27. Cuando llego a la planta y toco el timbre.

Su amiga abrió la puerta con una enorme sonrisa - hola amiga – dijo Maddy un par de pasos más atrás

- que tienen de buenos - dijo entrando en el piso.

- que nos podemos ver - dijo la voz detrás de él

Al escuchar solo su voz supo que era él se dio vuelta y ambos se sonrieron y en ese instante desapareció el mundo a su alrededor.

En menos de una fracción de segundo rompieron la distancia que los separaba y se fundieron en un abrazo que hizo que sus cuerpos se fundieran en uno solo.