Hola, Hola!

Después de mucho tiempo regresa por fin esta historia, por fin regresa Hechizo con sus últimos capítulos. Por fin se acabara el viaje de Eli y Nozomi rumbo a un destino interrumpido, un destino que pondrá a prueba sus sentimientos por la otra.

En el capitulo anterior: Revelando frente a ella el secreto del vinculo del corazón, el cual no es otra cosa que un vinculo espiritual que se lleva a cabo con una persona afín, Sui busca a como de lugar realizar vinculo de sangre con Eli fungiendo la función de sacrificio, como en el pasado ya había sido su destino. Para eso, Sui se hace valer de la magia mas poderosa de todas: la magia de la bruja protectora, que ahora, gracias al vinculo del corazón y utilizando el destino de la bruja de la luna y del sol, ahora reside dentro de su cuerpo; haciendo así que logre sus cometidos y sacrifique e Eli sin ningún resentimiento. Al final, el sacrificio de Eli es inevitable y muere viendo a los ojos a su amada bruja, a su Nozomi, que sostiene firmemente su flor azul con sus dos manos.

Espero que disfruten el capitulo, ahora si que si, penúltimo. Es curioso la condición que puse en el capitulo pasado, ya que mis musas si se separaron :(


Promesa


Las luces de las farolas iluminaban tenuemente mi camino de vuelta a casa. La noche se cernía obscura sobre mí y solo la luz de la luna se reflejaba en los charcos de agua que había dejado la lluvia.

Una ligera brizna me mojaba el rostro, la sentía como si fueran navajas traspasando mi piel. Sentía que me quemaban, que me irritaban; incluso llegue a pensar que me hacían sangrar, pero eso era imposible; simplemente es ridículo pensar en eso.

Tenía que llegar rápido a mi departamento; se estaba haciendo muy noche y los únicos pasos que resonaban en la solitaria calle eran los míos, no haba nadie a mi alrededor, ni siquiera cuando salí de la oficina había alguien más, era como si la tierra se hubiera tragado a todo el mundo y ahora solo yo deambulara por las solitarias calles de regreso a casa.

Camine lentamente, ya solo me faltaba poco para llegar a casa; solo me faltaba pasar a lado de aquel obscuro bosque que tanto terror me daba.

Lenta y con precaución camine hacia ese lugar. Por alguna razón no podía quitar mi mirada del él; de aquel bosque que me hacía estremecer. Pronto, mi corazón comenzó a latir con fuerza, era cómo si el viento que provenía de él traspasara mi ser, haciendo que el temor dentro de mí aumentara.

«¿Qué era? ¿Por qué me siento de esta forma? ¿Por qué de repente tengo tanto miedo y pavor a la obscuridad que rodea el bosque?»

Trataba de desviar la mirada de aquella oscuridad. Mire hacia la única luz que ahora iluminaba mi camino: a la luz plateada de la luna que brillaba con fuerza por la calle. Al principio no pensé que hubiera nada extraño en ella, pero la luna brillaba más que nunca con luces que parecían irreales. Entonces, una extraña luz exploto en el cielo: una luz de color carmesí que ilumino un poco la obscuridad.

Mire asombrada la luz escarlata que se difuminaba con la plateada luna, era extraña, irreal, mágica, nunca… había visto algo igual. Mi corazón comenzó a latir con frenesí, robándome el aliento; sentía como presionaba dentro de mi pecho, como si quisiera escapar de mi cuerpo. Me dolía, me dolía mucho, el dolor de mi corazón era insoportable. Tenía miedo. Estaba sola en esa calle y mi corazón me oprimía entera al ver como la luz de color escarlata se acercaba más y más hacia el bosque.

De pronto, una extraña luz ilumino las copas de los arboles: una luz de color zafiro. Sin quererlo realmente, me acerque un paso hacia el borde del bosque; no quería entra ahí pero mis pies no obedecían ordenes, era como si se movieran solos.

Sin oportunidad de escapar, sin oportunidad de poder huir, me adentre hacia el bosque, el cual no estaba del todo obscuro gracias a la luz zafiro que iluminaba mi camino.

Las copas de los árboles se estremecían con el fuerte viento que las golpeaba, haciendo que el silbido de la brisa hiciera eco dentro del bosque. Mientras más caminaba más latía mi corazón. No sabía porque seguía de pie, caminando hacia la luz zafiro, si mi corazón me presionaba tan fuerte el pecho que pensé que desfallecería en cualquier momento.

El crujir de mis pasos contra la tierra húmeda resonaba en todo el lugar, y el bramido enfurecido del viento se hacía más constante y abrasivo.

La luz se intensifico de pronto, dejándome cegada por la luminosidad que me rodeaba. De pronto, escuche voces susurrantes apoderarse del ambiente; susurros extraños y que hacían eco en el lugar.

Mire desesperada hacia todos lados, buscando las voces que me llamaban; que me incitaban a buscarlas, pero no había nada a mi alrededor, solo habían arboles; arboles tan altos que me impedían la vista hacia el exterior. Las voces eran más frecuentes, sonaban espectrales, frías, pero por alguna razón, me sentía a gusto rodeada de sus sonidos. Era extraño, ya que temblaba de miedo cuando las frías palabras resonaban, pero podía soportarlas. Me envolvían en un sentimiento de nostalgia; cómo si no fuera la primera vez que las escuchara.

«Encuéntrala». Las voces se hacían más constantes y yo estaba cada vez más desesperada por encontrarlas. ¿De dónde venían? ¿Por qué me llamaban? ¿Por qué me sentía tan… sola? «Dale un hogar». De pronto, sentí que mis ojos se empapaban, pero no era la humedad de la fría brizna de la lluvia que caía desde las hojas de los árboles, era por… «No la apartes de tu lado» las lágrimas que bajan desesperadas por mis mejillas y me mojaban el rostro entero. ¿Pero por qué? ¿Por qué estoy llorando? «Cuídala». Desesperada, me enjuagaba una y otra vez las lágrimas, pero estas no dejaban de salir. «Quédate con ella».

Mire hacia dentro del bosque, donde la luz zafiro volvía a aparecer en medio de toda la obscuridad. «Hazla feliz». Mi corazón golpeo violentamente mi cuerpo, era como si algo hubiera entrado en él; algo cálido que pronto comenzó a recorrer todo mi cuerpo, como si fuera electricidad. «Mantenla siempre contigo». Me provocaba escalofríos, pero definitivamente la sensación que me causaba en la piel era algo sorprendente e inigualable; en ese momento me sentía bien.

Comencé a caminar de nuevo hacia la luz zafiro que se hacía más intensa con cada paso que daba. Frente a mí, algunos rayos plateados de luz de luna pasaban entre las copas de los árboles, guiándome hacia un lugar mágico y que me llenaba de incertidumbre y nostalgia. Sabía que lugar era ese, no era la primera vez que lo veía; era el mismo claro de luna en el que todo comenzó .

Los rayos de luna se hicieron más intensos y se mezclaron con el azul zafiro que venía desde la gran roca que estaba en medio del claro. La luz pronto perdió luminiscencia revelando a una pequeña flor que se encontraba encima de la roca. Sus cinco pétalos danzaban con la fría brisa que la acariciaba y la luz zafiro brotaba desde cada uno de ellos.

Comencé a caminar hacia ella. Mi corazón latía desesperado por cada paso que daba hacía la flor; hacía mi flor. De pronto, las voces que antes había escuchado volvieron a resonar en el ambiente, como si fuera una grabación proveniente de la flor. Extendí mi mano, intentando alcanzarla, pero justo cuando estaba a tan solo centímetros de tomarla, de sentir de nuevo la cálida sensación que desprendía, una luz esmeralda y zafiro me deslumbró…

Apreté con fuerza los parpados y oculte la mirada. La luz incluso trasladaba mis parpados y me hacía ver todo con un abrasivo color rojo. Con dificultad, intente abrir de nuevo los ojos. Cuando lo logré, la intensa luz me cegó de nuevo, pero yo quería hacer un esfuerzo por ver de dónde venía tan majestuosa luz, de donde venía esa misteriosa luz que me dejaba confundida y aturdida, y la que en el pasado me colmaba por dentro y llenaba mi cuerpo entero.

La brisa fría que me azotaba se convirtió en un cálido viento. Mi cuerpo entero entro en calor; cobijandome en esa sensación placida que me adormecía.

Intentando de nuevo ver lo que frente a mí me ocultaba la destellante luz, hice un nuevo intento para saber lo que había a mi alrededor. Mi visión se adecuo a la intensa luz y, cuando menos lo espere, esta desapareció entre resplandores mágicos que tomaron posesión del pequeño claro de luna en el que me encontraba.

Al instante, cuando la luz desapareció, sentí como mis ojos se ensancharon en sorpresa al ver frente a mi algo que no esperaba encontrar, o mejor dicho, a alguien.

Su cabello voló libremente con la cálida brisa que había en el lugar; cada hebra de su cabello flotaba plácidamente siendo llevada por el viento; era hipnotizante, ver ese hermoso cabello color purpura era hipnotizante, podría verlo durante toda mi vida sin siquiera aburrirme.

Ella estaba de espaldas, pero su cuerpo se mecía de un lado a otro, esperando pacientemente sobre la roca frente a mí. Involuntariamente comencé a caminar hacia ella; extendiendo mi mano y tratando de alcanzarla. Justo cuando estaba a tan solo unos centímetros de tocarla, un fuerte dolor de cabeza, como si fuera una terrible pulsación, hizo que retrocediera, pero no solo era eso, ya que una imagen tomo posesión de mis pensamientos como un flashazo del pasado; un flashazo que me mostraba la misma escena que estaba presenciando ahora mismo solo que de diferente manera. En mi visión, que duro tan solo un par de segundos, pude ver a la misma chica postrada a mis pies, con sangre saliendo de todo su cuerpo y su cabello brillante perdiendo el hermoso brillo purpura que lo caracterizaba.

Retrocedí asustada. Mire detenidamente a la chica la cual no parecía haberse dado cuenta de mi presencia, pero yo tenía que hacerle saber que estaba ahí, tenía que llamar su atención de cualquier forma; pero no sabía cómo hacerlo, no sabía siquiera como se llamaba; aunque muy en el fondo estoy segura que lo sabía.

Abrí mis labios para intentar hablar, pero las palabras no salían de mi boca, solo un ligero quejido logro hacer eco en el claro. A pesar de eso, ese silencioso sonido fue suficiente como para llamar la atención de la chica que estaba frente a mí.

Ella volteo lentamente, haciendo que su cabello flotara mientras se daba la vuelta hacia mí; dándome la oportunidad de verla a los ojos. Entonces mi corazón comenzó a palpitar con más intensidad, mi mirada se ensancho en sorpresa y mis respiraciones salieron frenéticas de mi boca. En ese momento tenía unas intensas ganas de gritar, tenía unas intensas ganas de llorar, tenía unas intensas ganas de acercarme a ella y envolverla con mis brazos, pero no sabía porque; nos sabia porque las lágrimas ya bajaban desesperadas de mis ojos, ni porque mi corazón latía tan desesperado, ni porque las respiraciones me robaban el aliento; no sabía porque al ver tan hermosos ojos mi cuerpo se descontrolo por completo.

La chica entonces me esbozó una sonrisa; una bella sonrisa que le ilumino el rostro, una sonrisa en la que se podía percibir sinceridad y confianza mientras que sus ojos esmeraldas brillaron con más intensidad. Entonces sus labios se separaron y con una voz clara comenzó a hablar:

—Elichi… —Con el solo hecho de decir mi nombre sentí como mi cuerpo tirito de impaciencia. Al escuchar la forma tan única de decir mi nombre no pude hacer otra cosa que sucumbir y caer a la fría tierra—. ¿Estás bien…?

—Q-Quien… —La mire detenidamente, la sonrisa que mantenía en su rostro no desaparecía—. ¿Cómo es que tú sabes…? —Pero antes de terminar de preguntar, un nuevo flashazo, seguido de un fuerte dolor punzante, me presiono la cabeza y me deslumbro.

De pronto, cientos de imágenes llenaron mi cabeza; imágenes las cuales poco a poco veía y me llenaban de nostalgia, de incertidumbre, de angustia y desesperación, de miedo y dolor. Imágenes fantasiosas de un viaje que emprendí con esa misma chica. Imágenes de magia y amor. Imágenes que siempre me llevaban a la misma; a la imagen de sus hermosos ojos y su amable sonrisa; a los ojos y a la amplia sonrisa de…

—Nozomi —mi voz salió entre un sollozo, y, sin posibilidades de aguantar más, las ganas de llorar me ganaron.

Con ímpetu comencé a llorar. El sonido de mis sollozos reinaron con fuerza en todo el lugar; sollozos que me destrozaban el alma y que no podía contener por más que quisiera, sollozos que ya no se detenían; era como si por mucho tiempo los estuviera guardando.

—Está bien, Elichi… —Su voz rompió entonces el escándalo que resonaba con mis sollozos.

Levente la mirada. Ella estaba más cerca de mí, estaba a un lado mío, con sus ojos cerrados y acercándose lentamente; entonces, sin esperármelo; sus brazos se acercaron hacia mí y me envolvieron entera.

—Ya está bien —Sentí como su cuerpo tembló contra el mío; sus manos parecían esforzarse mucho por no soltarme y alejarme de su lado—. Está bien… —Sus manos escalaron por mi espalda, y de manera un tanto maternal, me comenzó a acariciar suavemente, haciendo que mis lamentos se tranquilizaran; haciendo que mi corazón latiera con más fuerza de la que ya lo hacía.

Atónita, disfrute la sensación cálida que me trasmitía su cuerpo. Temblorosa e indecisa envolví su cuerpo y la atraje más hacia mí; presionando su espalda como si nunca lo hubiera hecho antes. Descanse mi cabeza en su hombro; las lágrimas mojaron sus blancas mejillas y mi corazón golpeaba fuerte con el de ella. Ella también estaba temblando. Su corazón latía también desenfrenado, ¿pero, porqué lo hacía? ¿Por qué ahora estábamos ahí? ¿Por qué Nozomi estaba frente a mí? Tan tranquila como si…

—¿Como si todo lo anterior no hubiera pasado? —mi mirada se ensancho al escuchar sus palabras. Despacio me aparté de su lado, intentando volver a verla a los ojos—. Eso es lo que querías decir, ¿cierto?

—¿Cómo es que lo sabes? Nozomi… —Me acerque desesperada a ella y la abrase con más fuerza—. ¿Cómo es que llegamos a este lugar? ¿Acaso todo lo anterior fue…?

—No, no fue un sueño.

—¡¿Entonces cómo es que yo…?! —presione mis puños contra su ropa; esa hermosa ropa de bruja negra llena de estrellas—. ¿Cómo es que yo sigo aquí…? Si es verdad que no es un sueño, ¿entonces cómo es que ahora estas junto a mí?

—No es del todo cierto… —Apreté los dientes, conteniendo las lágrimas que querían salir de nuevo desde el fondo de mi ser—, no es del todo cierto que este sea un sueño… ¿Ya recuerdas todo? ¿Recobraste tu conciencia y tus recuerdos?

—¿Recuerdos? —Me separe de ella y la mire directo a los ojos; a pesar de que yo estaba desesperada, ella aún se mostraba muy tranquila—. No entiendo nada de esto Nozomi. ¿Acaso yo estoy…?

—¿Muerta…? —solo pude ver como sus amplios labios se movían diciendo la palabra que yo tanto temía. Solo pude ver sus labios rosados moverse lentamente haciendo que mi corazón explotara en ese momento.

—¿E-Estoy muerta entonces?

—No… —De pronto, sentí como su mano soltó su agarre y subió lentamente, acariciándome la espalda, subiendo por mi cuello y rozando con suavidad una de mis mejillas. La dulce sensación del tacto de Nozomi me tranquilizó, pero aún me sentía angustiada—. La muerte solo es un sueño eterno y, como dije, este no lo es… No estás muerta, de eso puedes estar segura…

—¿Qué es este lugar entonces? No puedes decir que no estoy muerta cuando Sui… —¿Sui? Ahora lo recordaba, ahora recordaba que lugar era ese…

Nozomi me aparto un poco de su lado. Su rostro estaba a tan solo unos cuantos centímetros del mío. De cerca, pude ver como sus labios temblaban; temblaban tanto como lo hacía mi propio cuerpo.

—Este lugar es el mundo dentro de tus pensamientos… —la miré asombrada. Pensé que se estaba burlando de mí, pero en su rostro no había ni pisca de ironía. Lo único que podía notar en ella era temor; viendo sus ojos más de cerca podía estar segura de que denotaban un sentimiento de angustia.

—Pero si es el mundo de mis pensamientos… ¿Por qué estas tu aquí? ¿Por qué puedo escucharte? ¿Por qué me contestas? Si es el mundo de mis pensamientos, ¿por qué puedo sentirte?

—Eso es porque…

Un resplandor azul hizo que Nozomi se callara. Al mismo tiempo, miramos al mismo lugar: hacia el fulgor mágico que había silenciado repentinamente a Nozomi; al destello de mi flor que reaparecía de nuevo encima de la gran roca. Pero esta era diferente, porque con su tallo rodeaba la piedra donde estaba Nozomi y escalaba como si quisiera unirnos a ambas.

—Estos no son solo tus recuerdos Elichi… —su mirada decayó y miro detenidamente a los tallos de mi flor que escalaban por la fría roca—. Estos son los recuerdos de tu flor, los recuerdos de…

—¿Recuerdos?

—Los recuerdos de tu propio corazón.

En ese momento mi cuerpo se paralizó, no podía sentir sensación alguna en él, era como si me hubiera quedado petrificada al escuchar las palabras de Nozomi. Entonces su mirada se volvió de nuevo hacia mí, dejándome apreciar como de sus cristalinos ojos brotaban lágrimas que empapaban todo su rostro.

—Pero, aun así, eso no quiere decir que esté viva… —No podía verla llorar, no podía ver a la persona que amaba llorar por mí; tenía miedo de seguir haciéndolo.

—¿Tú me la diste, cierto?

—¿Darte?

—Me entregaste tu flor cuando yo te la pedí, y con ella, todos los sentimientos que guardabas por mí —Una sonrisa sincera ilumino su rostro y de sus ojos bajaron más lágrimas—. Yo la correspondí —su voz sonaba aguda y suplicante—, tome tu flor y con ella acepte lo que sentías por mí… Yo también… ¡Yo también Elichi!

Baje la mirada, viendo como las manos de Nozomi temblaban entre las enredaderas de mi flor que escalaban por sus piernas y las mías; envolviéndonos y haciendo que nos acercáramos más. Podía sentir el cuerpo de Nozomi contra mi piel. Ya no trasmitía esa calidez que me reconfortaba; estaba fría.

El vínculo del alma…—Rápidamente volví mi mirada hacia ella cuando escuche su voz; no esperaba para nada que dijera eso—. El vínculo del alma es lo que te mantiene con vida… ¿Acaso ya olvidaste esta sensación? —De pronto, Nozomi tomo firmemente mi mano. Su palma estaba ligeramente fría, pero me trasmitía confianza y seguridad; no quería que me soltara nunca, y menos al verla llorar de esa forma—. No estas muerta Elichi, nunca lo estuviste, porque yo…

—¡Pero Sui! Ella… —Replique desesperada—, ella me asesino para hacer el vínculo de sangre, y con ello tu madre regresaría…

—Nunca lo hizo porque no hubo sacrificio alguno. Eso es porque yo… —Los ojos de Nozomi se ocultaron detrás de sus parpados y entrelazo sus dedos con los míos; presionándolos al punto de que yo no podía soltarme de ella; ni siquiera esa idea pasaba por mi cabeza. Su sonrisa se hizo más grande y sincera y una risa salió de pronto de entre sus labios; sin embargo, sus lágrimas no dejaban de brotar de sus ojos—. Un fuerte vínculo es lo que une a dos almas afines; un fuerte vínculo que le otorga poder a la persona que uno ama; ese es el vínculo del corazón, y para eso se necesita un objeto que una a las dos almas… —Debajo de sus parpados volvieron a aparecer sus ojos; con un brillo mágico impregnado en ellos—. Eli, tu flor te salvo… —Sentí como mis ojos se abrían por la sorpresa.

—Tú me salvaste… —Murmure asombrada, sin despegar mi mirada de la de Nozomi.

La joven bruja negaba desesperada, sus lágrimas y sollozos inundaron el pequeño claro de luna en el que nos encontrábamos.

—Yo no te salve… —Dijo con amargura—. Tú fuiste la que te salvaste al entregarme tus sentimientos, al hacer que este vínculo que mantengo contigo nunca se rompiera a pesar de todo lo que pasamos. No hubiera podido hacer el vínculo del corazón si no fuera porque tú…

No podía despegar mi mirada de la de ella. Su sonrisa siempre permanecía en su rostro; su sonrisa sincera y hermosa que era más que mágica, que me trasmitía un sentimiento más puro que la sinceridad misma. De sus ojos aún brotaban lágrimas, pero ya no me parecía que fueran de tristeza, sino que percibía felicidad en ellas, Nozomi estaba llorando por mí, porque gracias a ella estaba viva.

Pasamos unos segundos viéndonos, sin decir nada. El frío viento silbaba entre las copas de los árboles; era el único sonido que se lograba escuchar. No quería romper ese reconfortante ambiente, no quería pensar en lo que pasaría ahora que Nozomi me había salvado; pero sabía que en cualquier momento…

—Tienes que regresar Elichi… —Ella diría esas palabras rompiendo así el ambiente y haciéndome volver de nuevo al mundo real; al mundo donde ella aun nos esperaba; al mundo donde todo el sufrimiento aún no terminaba—. Ya no puedes ser valiente Elichi, lo has sido hasta ahora solo para salvar a esta bruja inútil y mediocre —la voz de Nozomi temblaba—. Escúchame Elichi, cuando despiertes, cuando vuelvas al mundo donde esta esa mujer… —Su mirada se puso seria y las lágrimas dejaron de salir de sus ojos—, no intentes pelear con ella. Lo que quiero es que huyas, que huyas a pesar de lo que ella te diga. Solo corre hacia el bosque y escapa…

—¡Nozomi! —Grité alterada—. Como podría yo hacer eso sin que yo trate de…

—¡No lo digas Elichi! —La fuerte voz llena de molestia de Nozomi me hizo retroceder y verla con temor—. Escúchame bien, tienes que escapar, olvidarte de todo lo que viviste esta noche…, olvidarte de mí y de todos los seres mágicos que conociste… —Nozomi acerco sus manos a mis mejillas, obligándome a verla a los ojos—. ¿Escuchaste? Tienes que huir tú sola, no puedes salvar a nadie, ni a Nicochi ni a Maki-chan, ni a Umi-chan ni a Honoka-chan… —un amargo sollozo salió desde el fondo de su garganta—. Tienes que dejarnos atrás. Sui solo está interesada en ti, y si logras escapar, ya nunca más te buscara… Te lo prometo.

—N-Nozomi, yo no puedo…

—¡Prométemelo Elichi! —Negué desesperada con la cabeza mientras las lágrimas salían de nuevo de mis ojos—. Promételo… —Las últimas palabras de Nozomi salieron en un hilo de voz.

—N-No puedo hacer eso, yo no…

—Promete que escaparás sola.

—No…

—Prométeme que te iras…

—No hagas esto Nozomi, yo no podría dejarte…

—¡Ya es tarde para mí! ¡Entiéndelo de una vez!

—Pero yo aún puedo…

—No puedes hacer nada… —Nozomi frunció el ceño con molestia—. Es verdad lo que decía Sui, es verdad que eres una carga muy pesada para mí… Pero no por eso dejare que mueras, porque tú eres muy importante para mí, es por eso que yo no podría verte morir; yo no lo aguantaría…

—¿Y crees que yo lo haría? ¿Crees que yo dejaría que te mataran sin antes intentar salvarte? Nozomi, yo no puedo abandonarte —entonces, las palabras susurradas de mi flor volvieron a mi cabeza, con un escándalo que colmo toda mi mente—. Yo te tengo que proteger, tengo que mantenerte cerca de mí… Aún no me rindo… No digas esas cosas tan frías. Yo no podría aguantar separarme de tu lado… Te amo, Nozomi, acaso aún no lo entiendes, acaso aún no entiendes lo que esa palabra significa —Nozomi no dijo nada, simplemente apretó con fuerza los parpados.

Pasaron un par de segundos donde un denso silencio nos envolvió enteras, pero entonces, justo cuando pretendía romperlo tratando de replicarle de nuevo a Nozomi, una luz purpura apareció frente a mí.

—Es hora de que despiertes… Escúchame Eli —su mano llena de magia me apunto—, tratare de mantener el vínculo del corazón contigo…, pero en ese tiempo…

—No vuelvas a decir que quieres que escape… —La luz purpura de sus manos brillo más, y sin decir nada me apunto directamente a mi cuerpo—. Lo intentare, intentare hasta lo imposible. Mantendré el vínculo del corazón contigo y te sal…

Sin dejar que terminara de hablar, Nozomi lanzo su magia hacia mí y de pronto una luz blanca me envolvió el cuerpo. La luz se mezcló de pronto con una vorágine de imágenes, era como si mis pensamientos se mezclaran en mi cabeza. Un remolino de colores me rodeo el cuerpo y de pronto…

Sentí la fría briza enrarecida con el olor a un dulce perfume de flores y un olor metálico perteneciente a la sangre. Estaba de vuelta en el mundo real.


Espero que les haya gustado mucho este capitulo. A decir verdad, tuve que cortarlo en esta parte ya que el capitulo final es super, super largo, son casi 14000 palabras, así que me toca un trabajo duro por corregir. ¿Qué pasara ahora con Eli? Esas dos no dejan de estar en desacuerdo en un punto, pero creo que, ya que ambas no quieren ver sufrir más a la otra, continúan siendo tercas y rechazan constantemente sus sentimientos. Esto lo recalco porque, a mí parecer, su relación esta increíblemente bien llevada ya que, en el amor, no todo son cosas felices, a veces se necesita sobrepasar muchas dificultades para conseguir un poco de ese afecto que solo puede brindarte el ser amado. En este caso, el amor es un arma de doble filo, supongo.

PD: Realmente tenia pensado hacer este capitulo como la parte como la parte de la película de Harry Potter y Las reliquias de la muerte 2;: no digo mas para no spoilearles nada.

Realmente me disculpo mucho con ustedes por no actualizar esta historia la cual ya solo le quedaba poco por terminar, es solo que, como ya saben, experimente un nueva etapa la cual no quiero remarcarles de nuevo. Sin embargo, por fin pude terminar de adecuarme en mi vida y por fin traeré el final de esta historia. Así que, esta es la semana de Hechizo, en la cual llagaremos al final de esta historia, que espero les haya gustado mucho. Es un poco triste despedirme así de Hechizo, pero le estoy muy, muy agradecido ya que me enseño mucho, al igual que todos lo que siguen la historia, gracias por su paciencia.

Si quieren seguir, la semana de Hechizo, en la cual estaré publicando curiosidades y respondiendo preguntas que ustedes quieran hacerme acerca de algo que no hayan entendido de la historia o alguna duda, no duden en seguirme en Facebook, lugar donde avisare cuando sale el siguiente y final capitulo. Tenia pensado el jueves, ya que el primer capitulo lo subí un jueves. (Biso47 Fiction)

Hace mucho no respondía Reviews, así que, aquí vamos...

Robin Schultz: Oh, extrañaba mucho tu efusividad y tu amor hacía Sui y, solo por ser tú, te diré que si ya la amas, seguro que en el siguiente capitulo te querrás casar con ella. jaja me mato lo de Eli, por poco olvido que me gustaba dejarla inconsciente o medio muerta, en este episodio no fue así, así que tu milagro se cumplió *"entra el airesito de la rosa de Guadalupe jajaja"* En el siguiente capitulo le daremos felicidad a Eli y a Nozomi, a menos que Sui haga de las suyas, no lo se. Gracias por la paciencia con la historia y por el constante apoyo, te mando todas las buenas vibras y espero que estés muy bien.

SilentDrago: Bueno, digamos que la forma de amor de Sui es diferente , su concepción y entendimiento quizás sea el correcto para ella, no por eso se le puede quitar merito a su amor... Eso diría si no pensara que esta loca y es muy descarada; aunque si que pienso que su amor era verdadero jajaja. Pobre Sui, Silent, tú quieres incinerarla ya en la hoguera jajaja. Esperemos que llegue el milagro que merecen las chicas, ya se merecen ser felices por el amor de Godoka. !Es más! ¿Quien escribe esta historia para demandarlo por maltrato Elichil? *"Entra el aire de la rosa de Guadalupe otra vez"*. Ya en serio, muchísimas gracias por tus buenos deseos Silent, y muchas gracias por tu paciencia, espero seguir leyendo tus historias y que te agrade este capitulo.

Rebe13: Ya se, pobre Eli, parece que a todos los autores les gusta hacer sufrir a la rubia, ¿Qué? ¿Cómo que solo es a mi? Como sea, muchísimas gracias por tu comentario y lamento de nuevo la tardanza. Espero que continúes leyendo mi historia y te deseo un buen día. Y, solo por ser tú, también te daré airesito de la rosa de Guadalupe *"Entra por tercera vez el airesito"*

jaydisita.8709: Me encanto tu Review, es decir, las palabras de Sui no solo fueron palabras al azar, sino que también tienen un gran significado que creo que me hiciste ver muy bien, es por eso que plasme más el amor de Eli y Nozomi en este capitulo de una forma mas amorosa... (Ya se, el amor es doloroso hasta cierto punto) A ti no te daré airesito de la rosa, sino que te daré un torando entero ya que, como dije en su momento, gracias a tu comentario me diste fuerza para no dejar esta historia, ya que estaba pensando seriamente en alejarme de escribir fics, muchísimas gracias. Espero que tengas muy buen Día y muchas gracias por todo. *"Entra el tornado de la rosa de Guadalupe ultra recargado deluxe 1800 4k"*

Ok , ya dejo mis payasadas...

Sin Más, Muchas Gracias por Leer y por Sus adorables Reviews, las cuales son libres de dejar si quieren y yo las leeré con mucho entusiasmo.