Estmiados lectores y lectoras: gracias a MeLiNiTa, ya encontré donde puede poner para que todos puedan poner sus reviews. Como soy algo nueva en esto, estoy descubriendo las cosas poco a poco gracias a otras personas. A todos y todas, muchas gracias por ayudarme y por leer mis historias. Los y las invito a echarles un vistazo. Ahora sí, espero sus reviews que siempre son apreciados.
TC GAN
La apuesta 26
Una invitación de gente poderosa
El padre de Terry se había puesto enfermo de repente. Cuando llegaron Albert y Anthony, Terry estaba muy afectado. El medico llegó dos horas antes. Trabajó duramente hasta estabilizar al paciente. Eleanor se quedó a la par de el amor de su vida. La noche iba a ser larga. En la madrugada, llegó Eleanor a buscar a Terry. Lo encontró dormido en la sala en compañía de sus dos amigos. Lo despertó cuidadosamente. El primer impulso fue de angustia. Al ver la sonrisa de su madre, eso cambio. Todo terminó dejando a tres miembros de la misma familia muy asustados, pero nada más. Les ofrecieron a los visitantes un fastuoso desayuno lleno de risas antes de regresar. Richard, el padre de Terry, le pidió al Señor William Andley un favor muy especial. Quería recibir la visita de Candy. Albert aceptó. Sería la primera visita.
La Villa Grandchester era visitada por tres rubios unos días más tarde. Fueron bien recibidos. Richard pidió hablar a solas con Candy. Terry estaba nervioso; no sabía que le quería decir. A puerta cerrada se encontraron Eleanor, Richard y Candy. Hablaron de muchas cosas triviales hasta la intervención del caballero al ofrecerle un pésame a la joven. Otra vez, habló de ello. Pudo descargar sus tristezas. La abrazaron. Le ofrecieron una estadía corta con ellos si así ella lo deseaba. Talvez, así, tendría más tiempo antes de verse de regreso en la Villa Andley. Agradecimiento por el gesto fue el sentimiento compartido por la invitada. Tener a Eleanor como apoyo sería de gran beneficio puesto que se había comportado como una madre cuando perdió su bebé. Y, sin consultarlo con Albert, aceptó. Se quedaría con ellos una semana. Quien informó a los otros tres fue Eleanor. Albert no pudo hacer más que ir por las maletas de Candy. Terry le ayudó.
Eres una culebra, Terry. Eso de hacer que tus padres la inviten a quedarse contigo es una jugada sucia. – Dijo Albert.
¿Perdón?
Lo que oyes…
Oye, yo no les dije nada a mis padres. Esto es cuestión de ellos.
No me vas a convencer.
No me importa lo que pienses. Es la verdad.
Más te vale que la cuides bien y no te aproveches…
Ten por seguro que la cuidaré. Yo no soy como tú.
Traigan las cosas de Candy. Apúrense. – Les dijo Eleanor desde la puerta. – Albert, Anthony, cuando deseen venir a verla, están bienvenidos.
Albert regresó a la Villa Andley pocos días antes de la llegada de sus familiares y amigos. Recibió otro mensaje indicando la llegada de otros tres invitados. Le dijeron ser un amigo de la Tía Abuela y sus dos jóvenes nietas. Esto sorprendió a la cabeza de la familia. Todo lo comprendió al escuchar el nombre de aquel hombre; él fue el novio de Elroy. Prepararon todo para recibirlos. El día de llegada, Albert no fue a ver a Candy. Parecía un pequeño ejército el grupo de visitantes. Elroy se presentó con su novio de la juventud, los tres sobrinos y las tres damas acompañantes. Curiosamente, por alguna razón, todos se habían vuelto amigos… más que amigos. La cena estuvo llena de sorpresas para Albert. Se enteró sobre los planes de Elroy y su, ahora, novio. Haberse reencontrado los motivó a darse otra oportunidad. Después de casarse, vivirían en un castillo en Inglaterra. Niel atendía a la señorita sentada a la par de él con caballerosidad y dulzura. Archie y Stear tampoco se quedaban atrás. En la biblioteca, los cuatro hombres de la familia Andley se juntaron a hablar. Se pusieron de acuerdo para ofrecerle una disculpa a Candy y presentarles a sus respectivas damas. Elroy entró. Primero, anunció la llegada de una sobrina de su novio dentro de los siguientes dos días. Continuó al exigir una explicación por la ausencia de Candy. Albert les contó sobre la invitación recibida por el Duque de Grandchester a pasar unos días con ellos. No les dijo mas.
¡Terry está aquí! – Archie exclamó después de que Elroy cerrara la puerta.
¿Por qué está en Escocia, Albert? – Preguntó Stear.
Su padre su puso muy mal. Vino con su madre a cuidarlo en sus últimos días.
¿Estás bromeando?
No lo estoy. Está enfermo. Los médicos dijeron no pasar el mes.
Es cierto que el inglés nunca me ha caído bien, pero esto tampoco se le desea a nadie.
Pero todos vamos por ese camino, Archie.
Lo sé, Stear.
Tarde o temprano, nos sucede a todos. – Albert dijo con un tono melancólico viendo hacia afuera.
¿Cómo la dejaste ir? Él puede aprovecharse de la situación y… - Archie celoso.
No pude hacer nada. Terry me asegura ser idea de sus padres. – No les diría la verdad de los otros sucesos. –
¿Le crees?
Sí, el mismo Duque me lo pidió.
Yo estaba presente. Puedo atestiguar sobre la veracidad de sus palabras.
¡Anthony! – Dijeron todos juntos.
Continuaron la plática hasta altas horas de la noche. Niel casi no participó. Se limitó a explicar la presencia de su novia. Les contó sobre cómo la conoció y cómo le pidió fuera su novia. Stear y Archie contaron lo mismo sobre las nietas del novio de la Tía Elroy. Mostraron una madurez nunca antes vista por Albert. Escucharlos hablar sobre sus sentimientos hacia Candy y estar concientes del hecho que nunca la lograrían conquistar abrumó la mente de Albert y de Anthony. Desde ese momento, ya no eran seis contrincantes, eran tres. Uno de ellos se encontró con Candy al otro día para desayunar.
Me encanta leer los comentarios que me dejan. Así que muchas gracias a quienes lo hacen. Quienes no lo hacen, las invito a compartir. Sus comentarios siempre serán bien recibidos.
monapecosa: ¿quién será? ¿quién será? Ya veremos al final.
MeLiNiTa: Ya veremos con quien se queda. Gracias por lo de los reviews anónimos. Me puse a buscar donde se podían agregar. Creo que lo hice.
Camila Andley: me han dicho que a veces más es mejor... jajajaja...
Mimi Grandchester: Bienvenida a la historia. Qué bueno que te gusta. Todavía no puedo decir por quién me inclino. No sería justo todavía. Ya veremos... ya veremos...
Les mando un gran saludo cariñoso a todos y todas las lectoras de esta historia.
TC GAN
