Capitulo XXIX: Lluvia de fuego.
En la ciudad de Arms, un estado perteneciente al país de Magnolia y sobresaliente por su poder militar.
Las noticias de que el país del Norte comenzó su ataque a la capital llegaron, lo cual provocó la movilización de las tropas para defender su propia ciudad, así como también preparar una fuerza de apoyo para el ejército que en estos momentos combatía en Magnolia.
En esta misma ciudad, en un castillo de estilo oriental con un árbol bonsái de unos 200 metros ocupaba el patio principal de este, una reunión importante se llevaba a cabo.
-las defensas de la ciudad están 100 % operativas, los tres bombarderos mágicos de apoyo están listos para el despegue, dos partirán de nuestro cuartel Blue Pegasus aquí en Arms y el tercero de nuestra segunda rama Sabertooth ubicada en la ciudad de Crocus- esto era dicho por una chica de cabellera violeta, la cual tenía una armadura dorada y una capa corta de color rojo, tras de ella estaba una rubia de armadura plateada, quien al igual que la chica de pelo violeta esta estaba hincada en señal de respeto ante su superior.
- el objetivo de esta misión es evacuar a la reina de la ciudad, es de máxima prioridad la seguridad de la reina, no lo olviden: Sherry Blendy, Jenny Rearlight-
-hai, señorita Aguria- respondían las susodichas, quienes se incorporaba y veían ante ellas a Sorano "Angel" Aguria una mujer de largo cabello blanco y de tras de ella estaba Yukino, hermana menor de Sorano de pelo corto y también blanco.
-a pesar que Magnolia cuenta con el apoyo de las mayoría de las familias fundadoras, sin mencionar al general Natsu, pero esta vez el enemigo a desplegado una fuerte horda de ataques- decía para si misma Sorano a la vez que veía a Sherry y Jenny alejarse.
En medio de la nada, un bombardero mágico característico por su color blanco sobre volaba los cielos.
-T menos 66 min. para llegar al objetivo y reagruparnos con los aliados- una chica de cabello azul y un poco largo daba órdenes desde la cabina de mando, esta era acompañada por otra joven de pelo corto y color morado.
-todos tengan los cañones listos para abrir fuego- decía la joven peli-azul.
En tierra.
En algún lugar, siendo específicos en un bosque, se podía ver como una esfera de fuego atravesaba la verdosa flora, este objeto simulaba a un cometa. Después de avanzar unos cuantos metros más este paro en seco, y las llamas se desvanecieron, dejando a la vista a Natsu quien comenzó a olfatear los alrededores.
-esto… esto es… este olor es de…- Natsu logro percibir algo y miraba a dicha dirección y pudo ver como un bombardero mágico se aproximaba, este tenía como dirección la capital. Al presenciar un aroma familiar este reunió llamas en sus pies y se impulsó asía el bombardero que estaba arriba de él.
En la aeronave.
-Señora, un objeto se acerca a nosotros- piloto.
-¿qué?- chica pelimorada
-se trata de un hombre- decía enajenado un segundo piloto.
-Sting, Rogue, intercepten al enemigo - chica peli-azul.
Los mencionados desde su cabina personal habrían sus ojos al escuchar su nombre, mientras sonreía llenos de adrenalina.
En la proa estaban Sting y Rogue esperando al enemigo, ambos tenían los brazos cruzados, mientras su cabellera revoloteaba por el aire. Segundos después una bola de fuego cayo en el centro de la proa, causando que la aeronave se balanceara un poco tras el impacto.
-¡STING!- Rogue. -¡ROGUE!- Sting. Ambos estaban listos para neutralizar al intruso, pero...
La leve cortina de polvo y fuego se disiparon a causa del viento, dejando a la vista a Natsu Dragneel, el cual tenía rastros de sangre en brazos, torso y en el rostro (en la mano derecha empuñaba su espada negra). Sin mencionar la ausencia de su chaleco, solo tenía su bufanda que cubría su cuello, la bufanda hondeaba por consecuencia del aire.
-sabía que eran ustedes, Kinnana, Levy- decía Natsu mientras miraba a la torre de control del bombardero donde las chicas se encontraban, el pelirosa ignoraba la presencia de Sting y Rogue por completo.
En Magnolia, campo de batalla.
Un mar de hombres peleando abarcaba el centro del campo de la guerra, explosiones una tras otra ocurría en diversos puntos aleatoriamente, esto era el resultado por su intercambio de ataques de magia. Ambos bandos estaban completamente involucrados en la batalla.
En la retaguardia del ejército del país del Norte, la paciencia de Sayla llegó a su límite al notar que después de un largo tiempo de haber comenzado la lucha no lograba avanzar a su objetivo, el palacio real, ella misma se unió a la pelea.
-malditos humanos, conocerán el poder del inframundo- decía Sayla con un gesto de enojo, a la vez que comenzaba a avanzar a un ritmo apresurado, en su andar comenzó a arrojar con agresividad tanto aliados como enemigos a un lado. Esto era visto por Erza, Gray, Mira y Kagura desde sus diferentes puntos de ataque, cuando Erza estaba a punto de dirigirse a dicho lugar y contener el avance de Sayla, pudo ver desde el flanco izquierdo como Mirajane Strauss se separaba de la formación del pelotón que ella lideraba dejando a su hermana Lissana a cargo, Mirajane tenía como objetivo a la demonio Sayla. Erza, Gray, Mira y Kagura al ver esta acción, dejaron que Mira se encargara de Sayla, y mantuvieron su posición para contener y neutralizar al enemigo.
En la retaguardia del ejército de Magnolia, Juvia quien lideraba al grupo de cañones mágicos podía ver desde la lejanía columnas de humo producto de las detonaciones, el cabello azul de Juvia hondeaba ante las series de disparo de los cañones, la peli-azul podía ver el destello de los cañones enemigos en respuesta a sus ataques.
En las alturas, una larga sombra negra comenzaba a devorar las resplandecientes y blancas nubes, se trataba del bombardero mágico insignia, Alegría, del ejército del país del Norte.
-¡cañones de proa, listos para abrir fuego!- Kyouka quien se encontraba en la proa del buque, sabía que faltaba poco para llegar a la ciudad capital de Magnolia, realizaba los preparativos para intervenir rápidamente.
- lo siento madame, no pude eliminar a Natsu- se disculpaba una criatura quien estaba a espaldas de la demonio Kyouka.
-descuida Jackal, sería bastante aburrido esto sin Natsu, además solo perdiste tu forma humana, pero está vez en tu forma etherias no quiero que avergüences a los demonios del Tartaros- Kyouka esto último lo decía con una mirada llena de furia.
-¡entendido!- Jackal decía mientras tenía una sonrisa maniaca el cual mostraba sus filosos dientes que sobresalían de su boca.
En otra de las embarcaciones del País del Norte, Franmalth el cual era un hombre de baja estatura caminaba por uno de los corredores, un rasgo interesante era que su piel comenzaba a rasgarse con forme crecía su cuerpo, cuando por fin se deshizo de toda su piel, esta mostraba la figura circular de un monstruo de piel amarilla y de un solo ojo.
-pudiste vencer a Ezel y Torafusa, Natsu, pero no cometeré el mismo error que ellos, al no usar la forma etherias, yo con mi forma etherias mi fuerza no tiene precio, jajajajaja- decía Franmalth el cual comenzó a reír a carcajadas, mientras extendía ambos brazos larguiruchos al aire.
En el palacio real.
En las calles desoladas de la ciudad de Magnolia el eco de las explosiones en el campo de batalla eran ensordecedores estas podían ser audibles incluso en el palacio real. Los guardias de las torres de vigilancia del castillo podían ver columnas de humo des de la lejanía, ubicadas cerca de la muralla fronteriza. Sus nervios aumentaron al saber que la lucha comenzó y esta daba señal de alargarse, pero su mayor preocupación estaba por llegar.
Mientras Laxus, realizaba su guardia comenzó a tratar de leer las intenciones del enemigo, algo le inquietaba, la estrategia que plantearon para detener el avance enemigo estaba teniendo los resultados deseados, un posible emboscada sorpresa podía presentarse, pero era imposible que el enemigo se adentrara al territorio de la ciudad y más del palacio real sin ser vistos, esta situación daba mala espina.
En el campo de batalla, Erza, Kagura, Gray y Lissana acompañados de sus respectivos capitanes eliminaban a su paso a los enemigos y fortalecían la línea de contención, justo en este momento Gray junto a Elfman y Romeo pudieron romper la línea enemiga y se dirigían al batallón de cañones mágicos enemigos para neutralizarlos.
En el centro de esta guerra, Mirajane se batía en una pelea de cuerpo a cuerpo contra de Sayla, cabe señalar que los soldados de ambos bandos se alejaron, no querían involucrarse en esta pelea. Esto era una pelea de uno contra uno.
Mirajane y Sayla al unísono se lanzaban al ataque y sus puños chocaban el uno con el otro, esto ocasionó una fuerte onda de choque.
-AAAHHH- Sayla.
-no dejare que avances más- Mirajane. Ambas mantenían estáticas al detener y después sujetarse de sus respectivos ataques. En esta acción un sonido ensordecedor llenó el ambiente, el sonido proveniente podría ser fácilmente identificado como el de unas trompetas (ost tokyo ESP Word on fire), esto provocó que Mirajane, Erza, Gray, Kagura y Lissana, al igual que todo mundo mirase al cielo con dirección de las murallas fronterizas, lo que todo mundo vio, toda la fuerza de ataque y defensa de Magnolia estaban pasmados ante los refuerzos del enemigo, se trataba de cinco bombarderos mágicos del país del Norte.
-¡Kyouka-sama!- Sayla decía con éxtasis.
-no te distraigas- Mirajane después de acertar un golpe al rostro de la demonio. Pero aun después de esta acción Sayla con un rostro que reflejaba desconcierto al tener la mirada a la misma dirección donde los buques se acercaban, Mira decidió ver el origen de tal distracción y pudo ver como un sexto bombardero proveniente del lado derecho de la formación de los bombarderos del Tartaros, este aproximaba a interceptar dichos bombarderos.
Todos desde los diferentes flancos de batalla también pudieron ver esto, además de los destellos de este sexto buque contra los otros cinco, y lo más llamativo, como un hilo de fuego salía disparado a uno de los cinco buques.
En la zona de la muralla fronteriza de Magnolia.
Una batalla aérea comenzaba, el buque que ocupaba el primer puesto de la formación bloqueo todos los ataques del bombardero Sabertooth, a la vez pudo verse como una última detonación de fuego en dicho buque trajo consigo también la infiltración de un hombre.
- Franmalth, encárgate del intruso- Kyouka ordenaba por telepatía desde el buque insignia, mismo que ocupaba el centro de la formación.
Franmalth por su parte aparecía subiendo por una serie de escaleras, al parecer él era el que comandaba misma nave que era el blanco de ataque en estos instantes.
-así que nos vemos de nuevo- Franmalth decía al llegaren la proa donde el enemigo se había infiltrado.
Buque insignia Alegria.
-¡todos los cañones, preparen primer línea de fuego, masacremos a todos los insectos!- Kyouka mientras tenía una mirada maniaca.
En la retaguardia Juvia también pudo ver como las aeronaves del país del Norte se acercaban y como un solo buque aún desconocido trataba de frenarlos.
-todos los cañones, cambien de objetivo, fijen como blanco los cinco bombarderos- Juvia daba señal de fuego. Y así la serie de proyectiles salían disparados y como objetivo tenían los buques de tártaros. Por otra parte en los buques enemigos estos comenzaron también su ataque.
-todos los cañones abran fuego- Kyouka mientras apuntaba sus garras al frente, donde la pelea en tierra se libraba.
Todo el cielo se vio cubierto por explosiones por el choque de ambos ataques, eran pocos los que acertaban con su respectivo objetivo, pero aun así los que recibieron mayor daño fueron el batallón de cañones que lideraba Juvia, la coraza que cubrían a los buques enemigos eran bastante resistente.
-Comiencen el descenso - Levy ordenaba a todos los hombres, ella al igual que todos abandonaban la nave, por otra parte Kinana desactivo el piloto automático, la aeronave cambio su rumbo hacia los buques enemigos, el plan consistía en colisionar la nave en un bombardero enemigo para así reducir los buques enemigos.
En ese mismo momento:
En el quinto bombardero mágico, donde en estos momentos Natsu luchaba contra uno de los demonios nivel general de tártaros.
-jajaja, estas bastante agotado, por lo menos Jackal hizo algo bien- Franmalth reía mientras esquivaba los ataques de su oponente, que consistían en una serie de golpes.
-tsk- Natsu molesto ante el comentario, el pelirosa tenía ambos brazos vendados, rodeo su cuerpo en llamas y comenzó una nueva serie de golpes, pero estos tenían mayor velocidad que los anteriores, logrando esta vez en acertar todos sus golpes al enemigo.
-maldito humano, no cometeré el mismo error que Ezel y Torafuza. ¡REVOLUTION!- Franmalth, comenzó a ser rodeado por una luz, y un fuerte poder demoniaco llenó el ambiente.
-no puede ser… tu…- Natsu sin habla, no podía creer lo que veía.
-jajajajajajajaja, conocerás el poder de los demonios, Ezel fue un tonto al subestimarte, mi maldición Revolution me permite absorber el alma de humanos, demonios e incluso magia y usarla. Así que yo usare este poder para matarte- Franmalth había adquirido la forma de una bestia de piel gris que cubría por completo el cuerpo, pero era sustituido por un color dorado y con unos aros de color morado que rodeaban en cada una de sus cuatro tentáculos.
Natsu reconoció la presencia de Ezel del poder demoniaco que emanaba Franmalth, aunque la apariencia de demonio sí que lo tenía consternado. Se trataba de una bestia de cuatro brazos y cuatro tentáculos, además de una armadura estilo samurái que lo protegía.
-este era la verdadera forma de Ezel, la forma etherias- Franmalth.
-¡Tenga Goken: Onimaru!- sin pensarlo más de una vez Franmalth atacaba a su oponente, balanceado sus cuatro extremidades hacia afuera, haciendo un movimiento de corte en forma de cruz. Tenía la potencia suficiente para cortar profundamente en la estructura de la aeronave.
-!modo Raienryū¡- Natsu comenzó a ser rodeador por llamas y rayos con intensidad. Logró esquivar el ataque y con mayor velocidad prosiguió a dirigirse al ataque.
- ¡karyuu no tekken!- Natsu, acertaba el puñetazo en el rostro de Franmalth, esto provocó un estruendo acompañado de una explosión mayor.
En el campo de batalla.
Mirajane combatía en estos momentos contra Sayla, Erza con su armadura habitual Heart Kreuz Armor y dos espadas una en cada mano derrotaba a un grupo de cinco enemigos, Gray Fullbuster por alguna razón tenía todo su torso al desnudo, en su cintura tenia envainada la espada azul demoniaca que Natsu le dio en custodia, este atacaba a otro grupo de enemigos con una serie de ataques con su magia siendo lanzas de hielo, Lissana, Evergreen. Laky, con sus respectivos ataques de magia (take over animal, Luz y Wood Make) hacían lo mismo, derrotando a sus enemigos, en otra área de la pelea, Kagura y compañía (Flare, Ultear, Milliana y Minerva) vencían a todos sus enemigos y contemplaban el avance de sus aliados.
Pero un estruendo resonando en los cielos capto la mirada de todos, todos podían ver como uno de los bombarderos mágicos enemigos explotaba, junto el bombardero aliado que colisionaba con este para derribarlo. Una gran columna de fuego y humo adornaba la tierra bajo los cuatro bombarderos enemigos restantes que a su vez eran cubiertos por el humo que emitía el fuego.
Al mismo tiempo varias esferas de luz descendían al campo de batalla, al disiparse en polvo por la acción del choque podían verse que se trataban de refuerzos de la ciudad de Arms, se trataba de Sting, Rogue, Levy y Kinnana solo por mencionar a algunos.
En diversos puntos de pelea:
-Son refuerzos de la ciudad militar, Arms- Kagura.
-Sorano "Angel" Aguria y Yukino, saben que estamos bajo ataque - Erza.
-con esto podemos aguantar un poco mas- Elfman
-Levy, ve al centro de comando, y quiero que ayudes a Juvia en la retaguardia- Por su parte Gray avanzó y se reunió con Levy y Kinnana para así tratar de pasar de la estrategia de contención a una de ataque.
Por otra parte Sting y Rougue muy enérgicamente se unieron a la pelea, destellos de luz y sombra se podían apreciar del lugar donde ellos peleaban en estos momentos.
En el buque insignia enemigo Alegría.
-ese maldito Franmalth- Kyouka por algún motivo sabia de la derrota de su compañero.
-¡atención a todos, prosigamos con la segunda fase! ¡Liberen a los Dorma Anim´s! – Kyouka mientras señalaba al frente con sus garras.
En las cuatro aeronaves una compuerta en la proa se habría y el ensordecedor ruido de la explosión cuatro objetos salían por los aires.
-Jackal, en cárgate del general Natsu, Tempester y Keyes infíltrense al castillo, yo ayudare un poco a Sayla- Kyouka desaparecía al igual que a los ya mencionados y las cuatro bombarderos mágicos detuvieron su avance.
En el campo de pelea un chirrido proveniente de los aires provocó un momento el cese de la pelea por parte de ambos bandos, hasta que tres objetos solidos colisionaban en el campo de batalla y el tercero paso de largo, este se dirigió al palacio real mismo donde colisionó.
-¡¿Ahora qué?!- Gray y de seguro más de uno se hacia el mismo cuestionamiento.
En el palacio real.
En el patio principal una explosión acompañado de una leve sacudida puso en alerta máxima a todos, los primeros en llegar al lugar fue Laxus, Freed y Bislow, no podían creer lo que era.
Al mismo tiempo en el palacio que en el campo de pelea, de los cráteres surgían grandes dragones de metal, esto tenía a todo el mundo impactado. Y otro hecho que puso aún más impactados fue como a uno de los soldados enemigos derrotado (muertos) se ponían nuevamente en pie.
-no puede ser- Gray impactado.
-Natsu…- Erza, Kagura y Mira.
El climax de la pelea comenzaba y la clara ventaja del país del Norte era inevitable.
Cerca de las murallas donde dos aeronaves ardían intensamente se veía la silueta de un hombre salir y frente de él una bestia esperaba.
-sería una lástima si hubieses muerto con eso- Jackal.
-y sin duda alguna, es mala surte para ti el que aun este vivo- Decía Natsu con unos ojos que fulminaban malévolamente a su adversario.
En el campo de batalla, en medio de todo esta épica pelea, Kyouka hacia su aparición, y presenciaba todo y con una sonrisa malévola – Lamy, prepara el cañón Jupiter, y dispara al palacio real- telepáticamente daba una orden más.
-A la orden madame- Lamy una chica de baja estatura y de pelo corto de color oscuro. Con unas orejas en su cabeza y de chaqueta blanca. Acataba la orden mientras comenzaba a presionar un sin número de teclas de la consola en el puente del bombardero mágico Alegria.
-ágamos caer una lluvia de fuego en toda Magnolia- decía con maldad Kyouka. La victoria estaba garantizada y la caída del reino de Magnolia era inevitable.
