CAPITULO 29
(Pov Kevin)
No sabría decir exactamente el tiempo que estuvimos en aquella sala.
La música clásica insonorizaba la sala blanca de paredes del mismo color y suelo de mármol negro.
Había sofás cómodos de cuero negro, todo apuntaba a que era una sala de espera.
En el frontal había taquillas numeradas. En el centro de la sala había un ramo de rosas blancas y se escuchaban pájaros, ya que había un par de ellos colgados en la pared en sus correspondientes jaulas.
Nunca me había atrevido a venir a este lugar, pero era bastante conocido.
La puerta blanca se abrió y entró Hannival Casannova, abrió una de las taquillas y dejó su chaqueta y sus joyas, se sentó a mi lado y abrió una revista.
¿Estaba esperando para que le diesen alguien a quien descuartizar?
Una mujer alta y esbelta de cabello negro azabache entró subida a unos tacones y con un uniforme de cuero negro.
-Señor Casannova ¿será lo de siempre?-.
-Claro Marta- dijo y se levantó dejando la revista sobre la mesa-.
"¿Qué coño es lo de siempre?"-.
Se escucharon gritos de una mujer y pude ver algo iluminar los ojos del
Casannova... así que descuartizaría a una chica... genial.
El siguiente al que vi fue Blasco, el primo del abuelo Jackson.
Saludó a Hannival animadamente antes de que este se fuese a hacer su trabajo,
Blasco me miró y sonrió... casi daba miedo.
-Lo tienes en trozos en una caja-.
-Quémala-.
-Aquí queman los cuerpos-.
-Bien- le miré- ¿Puedo preguntarte de que va este sitio?-.
-Tú eliges un tipo determinado de persona, te la traen y eres libre de hacer con esa persona lo que quieras-.
-Ah...-.
-Los Casannova son clientes habituales, al igual que tu abuelo Jackson-.
-Ah...-.
-¿Quieres probar?-.
-Quizás cuando esté mal de la cabeza venga a descuartizar por placer-.
-Vale, cuando quieras-.
Me fui de ese lugar, daba escalofríos.
(Pov Mell)
Estaba dándole el pecho a Evangeline, escuché la puerta abrirse.
-¿Estás bien?- dijo Kevin-.
-Si- susurré-.
-¿Te duele?-.
-Me ha pegado más fuerte otras veces-.
-Está muerto-.
Me alegre y me sentí mal por alegrarme.
Miró a la niña, esta miraba a Kevin y mamaba a la vez.
Kevin le dedicó una sonrisa a si hija y esta se la devolvió.
Cuando cerró los ojos y poco a poco se quedó dormida la dejé en la cuna y la tapé.
Cuando me giré Kevin estaba a mi lado.
-Te curaré-.
"Sería mucho mejor tener sexo justo ahora..."-.
-Vale- susurré-.
Me senté en el sofá y esperé a que Kevin me curase, lo hizo, con una gasa y desinfectante para las heridas.
No podía dejar de mirarle, estaba tan guapo, tan tan guapo...
-Kevin- susurré-.
Él me miró.
-¿Si?-.
-¿Yo te gusto?-.
-Menuda pregunta-.
-¿Eso es un no?-.
-Es un "cállate"-.
-No me quiero callar-.
Me miró algo enfadado.
-Si me gustas-.
-¿Entonces porque no tenemos sexo?-.
-¿Eso quieres?-.
Me sonroje hasta más no poder y asentí.
