Titulo: CSI: Magic World.

Beta: Daap.

Advertencias: Violencia, muertes gráficas, sexo (a lo mejor)

Genero: Crimen Policial/ Romance/ Drama.

Clasificación: No menores de 15.

Creo que esta de mas decir que la mayoría de los personajes no me pertenecen y que el mundo en el que me baso es de J.K.


Cuando Harry tuvo que decirle a Ted que no podía ir a Hogwarts el realmente temió por su vida, su cabello se puso rojo, pero no del rojo Weasley, mas bien del rojo sangre, lo que significaba ira.

-Pero padrino...- Dijo con esa voz que predecía el apocalipsis, pero Harry se mantuvo firme.

-Cuando atrapemos al asesino podrás regresar- Ted lo miro furioso.

-Eso podría tomarles una vida, ademas es Hogwarts, seré extra cuidadoso, nada me va a pasar. Mis amigos van a estar.- El lo miro considerándolo, tal vez fuera seguro dejarlo ir, pero tenia miedo, en la Madriguera estaría bajo la atenta mirada de un auror.- Por favor, padrino, por favor, por favor.- El puso esos grandes ojos suplicantes y hasta se atrevió a hacerle puchero.

-Joder, esta bien.- Ted respiro tranquilo y sonrió.- Pero mas te vale que sigas muy cuidadosamente mis instrucciones, Ted Lupin o realmente te las vas a ver conmigo.

-Si, padrino.- Pero el estaba muy feliz como para que le importara.


-He oído que Marruecos es muy cálido en esta época del año- Anuncio Zoe mientras esperaban a que su traslador estuviera listo.

-Marruecos siempre es cálido- Murmuro Harry.

-¡Y MIRA ESTO!- Ella le mostró la revista que estaba ojeando- Los Roques, es una linda playa, Venezuela, el mejor café, estoy segura que sería mucho mejor que Grecia.

-Mira Zoe...- El aclaro su garganta.- se que tienes miedo, pero puedes asegurar que no voy a dejar que nada te pase.- Ella paso otra pagina y casi pego la revista a su cara.

-Irlanda, montañas, una linda cabaña, los dos juntos.- Ella le lanzó una mirada seductora y Harry casi, casi estuvo apunto de decir que si y largarse a esa cabaña irlandesa.

-Estoy seguro que en Grecia hay muchos lugares hermosos.- Dijo en cambio.

-Los hay, pero ninguno que quieras ver.- Le aseguro.- Es más, Grecia está mal económicamente, tuvo que vender sus islas, terrible, terrible cosa.- Ranses se aclaró la garganta.

-Yo compre dos.- Todos se le quedaron mirando con sorpresa, menos Zoe que quería ahorcarlo.

-¿Y a ti quien te dio derecho?- Se cruzó de brazos.

-Tu no eres mi madre, Zoe.- Ella le saco la lengua pero se puso pálida cuando dijeron que sus trasladores estaba listos.

Tal vez si corría con todas sus fuerzas... pero Harry le rodeó los hombros con un brazo y la hizo ponerse de pie y caminar hasta la sala.

-Yo realmente...- Pero nadie escuchó sus balbuceos, de pronto se le ocurrió una gran idea.

-Si finges un desmayo te haré cosquillas hasta que no puedas respirar.- Ella se cruzó de brazos cuando Harry lanzó por el piso sus planes.

Todos pusieron su mano sobre el traslador que era un libro.

-Por cierto, Zoe, nos vamos a quedar en tu casa.- Le dijo Ranses justo cuando el mundo dio vueltas y desapareció.

Cuando el mundo dejó de moverse y Zoe pudo concentrarse algo se concentró en la fachada de su casa.

De frente estaba la casa con la fachada completa de vidrio, las palmeras a cada lado, la casa estaba a oscuras pero Zoe podía ver la silueta de los muebles, casi podía ver las miradas acusadoras de los cuadros, sentía el viento marino a su espalda y giró para estar cara a cara con el mar, hace mucho que no lo veía, desde que su padre se voló la cabeza de un tiro justo en el lugar que encontró a su madre muerta.

La diferencia entre Reino Unido y Grecia no era mucha, solo dos horas, cuando salieron de Reino Unido habían sido las ocho de la noche y aquí estaba la luna en su puesto de las diez y luna llena ni más ni menos, se alzaba imponente sobre el mar, las olas rompían con delicadeza en la orilla la espuma brillando con luz pálida.

-¿Estas bien?- Ella parpadeó como saliendo de un trance y miró a Harry y luego mir alrededor, buscando a los demás.- Ya entraron.- Le dijo con una sonrisa.- Este lugar es hermoso.

-Lo es- Acepto con una pequeña sonrisa.- Camina conmigo.- Le pidió a Harry mientras se quitaba sus botas y medias para sentir la arena entre sus pies.

Harry no la había visto tan seria, pero la siguió, sacándose los mocasines y las medias dejándolas junto a las botas de Zoe y la siguió a la orilla de la playa. La brisa lo golpeaba, refrescandolo, el olor a sal extrañamente lo reconfortaba y el ruido del mar, ese suave ronroneo lo tenía hipnotizado.

-¿Creciste aquí?- Ella entrelazo sus dedos cuando estuvo junto a ella.

-Cuando las expediciones duraban mucho o yo me aburría me enviaban acá con mis abuelos.- No apartaba la vista de la luna.- Solía escaparme de la cama y darle unos terribles sustos a mi abuela- Le contó.- Aunque mi abuelo nunca se paraba de la cama: "Seguro está jugando con la luna, agápi" le decía, pero mi abuela salía convertida en una furia a buscarme y me arrastraba hasta su habitación exigiendo a mi abuelo que me regañara, él se despertaba me decía: "¿La luna estuvo divertida hoy?" y mi abuela le gritaba "No la animes" y luego me mandaba bañar y me obligaba dormir con ellos, para que no me volviera a escapar.- Para ese punto ambos estaban sentados frente al mar mirando la luna- Luego cuando se fueron y mi papá y yo veníamos acá, corría por toda la playa con la esperanza de que viniera a regañarme.- Una solitaria lágrima se deslizó por todo el perfil de su rostro desde la esquina de su ojo y Harry se la limpio con una suave caricia.

-Estoy seguro que sea donde esté, estará preocupándose por ti.- Ella le dio un suave beso en la mejilla.

-¿Quieres ver mi cuarto de la infancia?- El sonrió.- Me gustaría ver algún día tu cuarto de la infancia.-

-Los primeros doce años de mi vida dormí en la alacena.- Ella hizo un adorable puchero.

-Una vez me encontraron durmiendo en la alacena y mi abuela me dio una buena paliza.- Harry se rió de esto sin saber porqué y ambos se pusieron de pie.

-¿Alguna vez te han besado en este lugar?- Cuando ella negó, Harry le sostuvo la barbilla con una mano y bajo la cabeza para atrapar sus labios en un suave beso, delicado, uno que hizo suspirar a Zoe y a Harry darse cuenta que el no amo a Ginny y que si estaba enamorado de Zoe.

-¡Esto es increíble!- Los dos se separaron para ver a Hermione caminar hacia ellos hecha una furia y Harry se rió.- Besuquearse en la arena, ¿Que son? ¿Adolescentes cachondos?

-Al parecer tu abuela revivió.- Zoe se llevó la mano a la boca para no reírse.- Y dijo cachondos.

-Uno los deja solos dos segundos y ya quieren estar teniendo sexo por todos lados.- Los regaño ella y Draco estaba más atrás negando con diversión.

-Enserio, rubio, haber si le das a la mujer lo que necesita.- Le aconsejo Zoe.- Acaba de arruinar un momento perfecto.

-Vamos, Zoe, vamos a ver tu habitación de la infancia y tal vez la luna los haga tener sexo de una buena vez.- Harry tiró de su mano y los dos salieron corriendo.

-AFRODITA ILUMINALOS- Grito Zoe y la risa de Harry llenó el aire.

-Nunca había escuchado a Harry reír así- Murmuró Hermione un poco sorprendida.

-Nunca antes había estado tan enamorado.- Le recordó Draco.- ¿Ahora porque no te beso bajo la luna?- Ella abrió los ojos y lo miró con un poco de temor y deseo.

-Pensé que me harías rogar.- Trato de sonar un poco presuntuosa.

-A lo mejor y soy yo quien está rogando.- Dio dos paso para estar cerca de ella le rodeo la cintura con un brazo la pego a su pecho y la beso.

El corazón de Hermione dio un loco saltó en su corazón y le devolvió el beso, enredando su manos izquierda en los sedosos cabellos rubios de Draco y la derecha sosteniendo la camisa de Draco, con miedo a que se apartara.

¿De eso se estaba perdiendo? ¿De ese dulce sabor? ¿Porque tenía tanto miedo Hermione? Ella ya no lo sabia, lo único que sabia era que la boca de Draco se sentía tan bien y su cuerpo tan cálido se amoldaba tan exquisitamente contra ella, que la hizo suspirar.

-¿Quieres rogar ahora?- Preguntó con la voz ronca cuando se separó de su boca, apoyando su frente contra la de ella.

-Uhh, sí- Respondió ella aun muy aturdida y Draco soltó una risita y le dio un suave beso en la nariz.

-Espero que la espera a la que nos sometiste a ambos te haya servido de algo- Le dijo y Hermione recordó a la insufrible de Parkinson.

-¿Que pasa con Parkinson?- Le pregunto molesta, tratando de soltarse, pero Draco la sostuvo con facilidad.- ¿Y tus otras novias?

Draco lo pensó un momento.- Puedo dejarlas y solo concentrarme en ti- Le contestó con una suave sonrisa.

-¿Y los niños?- Draco acarició su mejilla con los nudillos.

-Podemos tener más si quieres, yo ya tengo al heredero Malfoy.- Hermione quiso golpearlo pero por una razón eso era importante para las familias sangre puras.

-¿Y con los que ya tenemos? ¿Que les diremos?- Él se encogió de hombros.

-Que un día estaba odiando a la insufrible sangre sucia de Grifyndor y que al siguiente estaba perdidamente enamorado de ella.- Esta vez fue Hermione quien lo beso y entonces siguió el ejemplo de Zoe y Harry, cachondear en la arena.


-Bienvenido a mi habitación- Le dijo Zoe cuando ambos entraron a esta, luego de saltear a Ron y Zabini que se debatían en una dura partida de Monopolio, junto con Luna, los gemelos Lyssander y Lorcan, y Ranses, este último le lanzó una mirada de puro odio a Harry cuando este le dio una nalgada a Zoe cuando pasaban junto a ellos.

-Es muy hermosa- La vista era increíble, daba directo al mar, había una cama King frente a la terraza, en el lateral de la habitación una puerta que daba al baño, y junto a esta puerta un enorme closet, había una mesa de noche junto a la cama y en cada rincón una pila de libros, el closet tenía una apertura en el medio para un televisor pantalla plana.

-Al parecer Ranses pensó en todo.- Susurro mirando el televisor con adoración y la laptop que se encontraba cuidadosamente puesta sobre la mesa de noche.

-¿A cambiado mucho?- Le pregunto curioseando, las fotos que tenía pegadas en la pared que daba al cabezal de la cama, la mayoría eran caratulas de películas o afiches de bandas, pero también había una gran anj en el medio de todo ese alboroto de fotos.

-No tanto.- Las fotos y las cosas vergonzosas desaparecieron cuando ella le lanzó un hechizo, solo dejando el anj.- El televisor es nuevo.- El se sentó en la cama y se le quedó mirando, ella le frunció el ceño- ¿Que?

-Eres sin duda la mujer más hermosa que yo haya visto- Ella se sonrojo un poco y desvió la mirada.

-Tu tampoco estas tan mal, Auror Potter.- Le aseguró ella.

-Deberías desnudarte y dejarme admirar tu belleza al completo.- El no espero que ella contestara, él era un mago y como mago hacia lo que le venía en gana, con un movimiento de su muñeca la ropa de ella desapareció, Harry sonrió y soltó un silbido.- Divina- Le dijo y ella lo miró mal.

-Eso es de mala educación.- Le dijo, la luz era excelente y Harry pudo admirar cada parte de ella, cada parte cubierta de tinta, las serpientes que reptan a lo largo de su cuerpo, el nudo celta que estaba en su vientre, un poco del árbol que se asomaba por sus hombros, el anj que colgaba perfecto entre sus pechos, el cabello largo medio rojizo que la hacia ver aun mas hermosa.

-Acércate mas a mi.- Le dijo, ella caminó lentamente hasta pararse frente a él, como Harry estaba sentado su cara quedó a la altura de su estomago, el tomo entre sus manos las nalgas de ella y la pegó hasta el, hasta que su boca quedo pegada al estomago de Zoe, el le dio una rápida lamida.

-No es justo, debes estar desnudo también.- Le susurro mientras sus vellos se erizaban.

-También eres sabrosa.- Su boca subió hasta uno de sus pezones, donde se entretuvo un rato, sin dejar de apretar y masajear sus nalgas, ella envolvió sus dedos en el negro cabello de Harry y se mordió los labios, cuando una de las manos abandonó su nalga para colarse entre sus piernas.

-Harry…- Gimió entre dientes y Harry mordió uno de sus pezones.

-Amo mi nombre en tus labios.- El se puso de pie, sin apartar la mano de entre las piernas de ella, jugaba a torturarla, girando su dedo alrededor del clítoris de Zoe, ella gimió un poco más alto, cuando Harry se inclinó a besar su cuello.

-¿Te convertiste en vampiro?- Preguntó jadeando cuando Harry le mordisqueo la unión del cuello y el hombro, Harry se rió y las vibraciones de su risa le causaron espasmos.

-Solo contigo, cariño.- El subió sus besos por sus mejillas y frente, su nariz y ojos hasta llegar a su boca, Zoe se sostenía apretando con fuerza los hombros de él, para no caer cuando el orgasmo la atravesó como un látigo.- Me encantaría comerte de un bocado, dulce.- Murmuró sobre sus labios.

-¿Quien lo iba a decir?- Zoe aun temblaba.- El Héroe Mágico si sabe como darle placer a una mujer.- El se rio y apartando su mano de entrepierna, está ahora húmeda, le volvió a rodear la cintura con ambos brazos, solo para girar y lanzarla sobre la cama.

-Y esto solo ha empezado.- Ella soltó una risita cuando rebotó en la cama y miró hambrienta a Harry cuando este se quitó la ropa y se subió sobre ella, besando desde el el hueso de su cadera hasta su coronilla.

-Harry pareces ser un hombre de primeras veces.- Le dijo cuando este besaba su cuello y le abría las piernas para acomodarse dentro de ella, la hizo soltar un gemido y enredar sus piernas en su cadera, apoyando sus talones en las nalgas firmes y masculinas para animarlo a entrar de una bueno vez, pero a Harry le gustaba hacerlo lento y verla calentarse a fuego lento.

-¿Y como es eso?- Le pregunto con la voz ronca, mientras la miraba a los ojos, sus manos apoyadas a cada lado de su cabeza, con cuidado de no pisar su cabello y lastimarla, se apoyaba sobre ella solo con la fuerza de sus brazos, ella le acarició la cara.

-Mi primera vez en mi cuarto de la infancia.- Le confesó.- Mi primer beso bajo la luz de la luna.- Sus dedos se enredaron en su cabello y su otro brazo acariciaba lo largo de su columna.- Mi primera vez con un auror y con alguien que parece quererme sin importarle mi pasado.- Harry no pudo evitar sentirse un poco plagiado, era él quien debería estar diciendo aquellas cosas, ella lo miraba a él, a su alma, a lo que era y no miraba al héroe, al niño que vivió, al que tenía un pedazo de Voldemort entrelazado en su alma.- Y el primer hombre que me ha hecho creer en el amor.- Eso firmó el trato, se hundió en ella tan profundo que se arqueo con fuerza y luego atacó su boca con hambre.


-Es difícil.- Murmuró Ranses cuando Luna se sentó junto a él, habían tenido que lanzar un hechizo silenciador alrededor de la sala porque los gritos de Harry y Zoe atentaban contra la paz mental de los presentes.

-¿Que es difícil?- Pregunto Zabini.- ¿Escuchar a tu prima gemir como perra en celo?

-Eso no es difícil, eso para suicidarse.- Le corrigió Ranses.- Lo difícil es molestarse con Potter por coquetear y cojerse a mi prima cuando la hace feliz.

-Ella no está muy feliz.- Le dijo Luna con su voz suave, mientras trataba de acomodar a sus gemelos en el sofá, ellos habían tenido que ir con ellos a Grecia y aunque Luna había dicho que eso era injusto, Ranse podía ver que ella estaba feliz por tener a sus hijos con ella.

-Zoe nunca logró recuperarse de la muerte de su padre- Le explicó.- Ella lo culpo por mucho tiempo y siempre pensaba que si su padre la hubiera amado más se hubiera quedado con ella.- Se encogió de hombros- Y hubo tantos hombres después de eso, pero el que la terminó de dañar sin duda fue Kilian Argent.- El veneno salió como si se tratase de una serpiente.- Eran amigos cuando murio mi tio y aprovechó su dolor para engatusarla y que saliera con el, para luego llevarla a la cama y botarla como un trapo viejo- Ranses apretó los puños sobre sus piernas y trato de respirar para tranquilizarse, ojala pudiera matar al sujeto.- Se prometió no amar a nadie y solo tener relaciones que no implicarán la gran palabra con A.

-Tu prima a sufrido mucho.- Luna lo sentía por ella, una chica tan buena y haber tenido que aguantar tanto, ella y Harry tenían eso en común, tal vez por eso sabían como estar uno con el otro.- Y tu eres un buen hermano, me parece que para ella has sido más un hermano que un primo.- Eso hasta Zabini tuvo que reconocerlo.

-Lo único intenso de mi vida a sido la viuda negra de mi madre.- Le confesó Zabini.- Ha tenido tantos esposos que ya ni recuerdo sus nombres o cuanto tiempo duraron vivos- Todos rieron aliviando la tensión y luego entraron Draco y Hermione riendo y tomados de la mano.- ¡POR MERLIN!- Zabini se puso de pie y los señaló.- ¡ESTÁN SALIENDO!- Luego comenzó aplaudir.

-Por fin va dejar de meterse en lo que no le importa.- Agrego Ron mientras alzaba su vaso de whisky de fuego y brindaba por eso.

-Otros cachondos que aguantar en la casa.- Se quejó Ranses escondiendo la cara entre sus manos.

-Creo que Harry está enamorado de tu prima.- Le dijo Hermione, y los cinco la miraron como si le hubiera crecido otra cabeza.

-Joder, acabas de descubrir América.- Sarcasmo tu nombre es Ronald.- Y luego decía que yo era el torpe.

-¿Vas a cuidar a mis niños mañana?- Le pregunto de pronto Luna a Ranses.- Tenemos muchas cosas que hacer y no puedo llevarlos conmigo.

-Los niños no son cosa de Ranses.- Le explico el.

-Ellos son buenos, solo tienes que alimentarlos y mantenerlos entretenidos.- Zabini soltó un resoplido parecido a la risa

-Buena suerte con los demonios de Tazmania- Le dijo.

-Solo sera un día.- Ahora en realidad ya no le gustaba Luna, se dijo mirando con terror a los niños rubios de Luna que dormían tranquilamente.