Disclaimer. Los personajes son de Meyer, la historia es mía & de Sara (:


.Bella POV.

Pasamos el resto del día de camino sin detenernos a comer ni a atender ninguna otra clase de necesidades. Yo le había insistido a Jacob que no paráramos para nada, él había aceptado gustoso. Jacob no me conocía obviamente; cuando yo decía que no pararíamos para nada, significaba para absolutamente nada. Pasamos un par de casetas y un par de gasolineras, pero no lo deje bajar del auto. Supongo que esa era la razón de que su ceño estuviera profundamente fruncido.

—Vamos Jake, —insistí cuando nos detuvimos en un semáforo. Buscábamos un Motel decente para descansar pero no habíamos tenido suerte con eso — ¿aun estas molesto conmigo? —intente enfundarle dulzura a mi voz, no me gustaba que estuviera enfadado conmigo.

—No estoy molesto Bella, pero si sigo hablando mi vejiga va a explotar, así que…

Contuve una carcajada y mire por la ventana la concurrida calle que cruzábamos en ese momento. Había peatones por todas partes, dentro de las tiendas y de los centros comerciales, probablemente haciendo las compras para el día siguiente. Había más de veinte personas detenidas frente al semáforo esperando su turno para poder cruzar, todos ellos con miradas asesinas en sus rostros.

— ¿Qué tal ese? —Jacob señalo un Motel de paso que nos quedaba casi de frente. Era de tres pisos, su pintura estaba desgastada como si la lluvia se la hubiera llevado consigo. Se inclinaba ligeramente hacia la derecha, confiriéndole un aspecto inseguro y maltrecho. Frente a este, casi media docena de mujeres vestidas con todo tipo de ropas coloridas y que no dejaban nada a la imaginación, esperaban. Algunas fumando cigarrillos, otras charlando entre sí y otras solamente recargadas en las paredes con gestos de irritación.

—Estas de broma ¿verdad? —lo mire enervando ambas cejas y con la mano en la pierna lista para atinarle un buen golpe en el brazo.

—Claro que no. Podemos alquilar dos habitaciones, en una te quedas tu sola y en la otra me quedo yo… aunque no te apures, puedo conseguir compañía —me dirigió una mirada intencionadamente lasciva y se echo a reír cuando mi mano se dirigió con fuerza hacia su cabeza —. ¡Era una broma Bella! Oh demonios —puso los ojos casi en blanco y se ruborizo —, realmente tenemos que buscar algún lugar y tiene que ser ya porque…

—Párate ahí —señale un modesto hotel que lucía mucho, mucho más limpio y seguro que él motel frente a la carretera —. Ve al baño mientras nos registro.

Se detuvo frente a las oficinas y corrió hacia el baño para clientes que estaba dentro mientras que con una sonrisa, nos registraba para una sola noche. Fue extraño y muy duro entrar en la habitación con Jacob, porque me recordó la primera noche que Edward y yo pasamos en un hotel. Lo mire tirarse en su cama individual con una sonrisa de satisfacción, y trate de deshacer el nudo en mi garganta con un carraspeo. No creí que pudiera doler tanto, pero tenía que ocultarlo. Si Jacob se daba cuenta insistiría en regresar, y yo no podía hacer eso.

Me deje caer y cerré los ojos haciendo caso omiso de los ligeros ronquidos de mi compañero. No había si quiera intentado cambiarse de ropa, y la verdad es que yo también estaba demasiado cansada incluso para eso, así que con los jeans y la camisa de color amarillo palio aun puesta, me fundí en un inquietante sueño.


Edward POV.

No sentía nada. Absolutamente nada. No sentía el aire que entraba como golpes por la ventanilla abierta de mi auto, ni la suave lluvia que iba aumentando conforme me acercaba a Washington. No veía la luna que se extendía sobre mí ni los millares de estrellas que parecían burlarse en silencio.

Sentía únicamente los surcos que habían dejado las lágrimas cuando al fin lograron secarse sobre mis mejillas. No sentía hambre ni sed. Ya ni siquiera me dolía el pecho, ni la cabeza tampoco. Tampoco sentía el terrible cansancio por haber conducido casi durante todo el día. Solo quería llegar a mi destino para, al fin, poder descansar del todo. Descansar de esto, de la situación, de las palabras de Bella que aun resonaban en mi cabeza haciendo eco del terrible dolor agónico e insoportable que había sentido.

Había intentado llamarla muchas veces a lo largo del día, pero ella no contestaba así que simplemente deje de intentarlo. No estaba molesto ni lo estaría desde luego, pero sí estaba herido y mas confundido de lo que había estado jamás. Yo creía que habíamos pasado ya la etapa de 'no es conveniente' pero al parecer no había sido así. Las cosas iban perfectas, creía que después de haberle pedido matrimonio seriamos verdaderamente inseparables. Creí que ya nada podría impedirnos estar juntos pero… me equivoque rotundamente.

No podía llorar; ya no. Sentía los lagrimales secos del todo. ¿Cómo extrañas a alguien sino sabes si te ha dejado? ¿Cómo se hace para olvidarla después de eso? ¿Cómo sigues tu vida en su ausencia? Bella era parte de mí, yo creía que también era parte de ella. Supongo que todo este tiempo estuve realmente equivocado.

Apague el radio cuando otra balada estaba por comenzar y busque debajo del asiento un cartucho llenos de discos de todo tipo de música. Atrás de los discos que solía escuchar, estaban los que había comprado a petición de Emmett, justo ahora no quería nada que tuviera algún sentido. 'Black Sabbath' decía uno de ellos. Con un encogimiento de hombros lo tome y lo metí dentro del reproductor de música.

Me deje llevar con el solo de guitarra que arranco la canción. Realmente ese hombre era bueno con la guitarra. Era imposible no sentirse… conmovido con los acordes que tocaba. No sabía nada de música salvo lo que había aprendido con el piano, pero incluso sin encontrar un ritmo a lo que tocaba, quede encantado con su manera de hacerlo. Hipnotizado por lo que estaban tocando, con su voz, con la canción.

Abrí ambas ventanillas sin importarme que quedara empapado, y subí todo el volumen dejando salir a la música junto con mi dolor. Extrañamente, me relaje incluso más que cuando escuchaba música clásica. Cuando la canción termino, comenzó otra y luego otra más. Era la tercera vez que escuchaba el disco completo cuando entre a Forks, y ya podía cantar casi todas las canciones con voz realmente alta. Me sentía ebrio, igualmente mareado y asqueado, pero no podía dejar de cantar. Si lo hacía, terminaría gritando.

Cuando llegue a mi casa, mire con una repentina ansiedad y tristeza las luces encendías de la sala de estar, y las figuras de mis padres reflejadas en el enorme ventanal. Miraban la televisión con el brazo de mi padre sobre los hombros de mi madre, y ambos sonreían con ternura.

Cuando escucharon la fuerte música que venía, voltearon en mi dirección y vieron con extrañeza el auto detenerse frente a ellos. Cuando lo reconocieron ambos sonrieron abiertamente. Era obvio que aun no habían notado la ausencia de… ella. No podía pensar su nombre, no sin derramar lágrimas y ahora lo que menos quería era que notaran mi tristeza. Me esperaban en el porche protegiéndose de la ominosa llovizna, aun abrazados. Apague el auto y baje de ahí lentamente. Esperaron, pero cuando Bella no bajo, realmente se alarmaron. Y no fue solo su ausencia, mi rostro debía lucir vacio, casi sin vida por lo que ambos corrieron a mi encuentro.

— ¡Edward! ¿Qué está pasando? ¿Dónde está tu hermana? —los ojos de Esme estaban por salirse de sus orbitas. Yo suspire y camine hacía la casa sin dirigirles la palabra. Quería entrar antes de comenzar lo que seguramente, sería una discusión. Esme y Carlisle me habían ocultado algo. A mí y a Bella, y ahora tendrían que explicarlo fuera lo que fuese.

— ¿Hijo? —pregunto Carlisle. Ambos me siguieron, escuchaba sus pisadas en el barro del jardín. No conteste. Entre a la casa y me dirigí directo hacia la sala. Apague la televisión y los encare.

Ambos lucían alarmados, mojados de pies a cabeza y muy perturbados. Los ojos de Esme brillaban por lágrimas de antelación y los ojos de Carlisle lucían extrañamente cansados.

—Quiero que me expliquen… —me arme de valor. El rostro de Bella me guiño un ojo desde mis recuerdos y lo solté de golpe —: que era lo que contenían las cartas de R.S que nos habían ocultado a Bella y a mí.

Ambos se quedaron en silencio. Esme empezaba a sollozar y Carlisle lucia alarmado y más nervioso de lo que había visto en toda mi vida.


Bella POV.

—Si puedes conducir media hora más llegaremos a un restaurant. Paramos a comer algo y te relevo ¿de acuerdo?

—Hecho —sonrió y piso el acelerador a fondo. Quizá fuera un poco menos de media hora.

No tenía ni idea de donde estábamos. Pasamos un par de letreros pero nos les preste atención, porque no importaba del todo. Quería llegar a Ohio cuanto antes. Quizás hubiera sido buena idea si hubiéramos tomado un vuelo. Jacob dijo que si seguíamos conduciendo sin parar, únicamente en las noches y dos veces al día para comer, estaríamos en Ohio en dos días. Dos días era muy poco tiempo, pero al mismo tiempo me parecía demasiado. En dos días podría estar frente a Renee Swan. Solamente dos días. No era suficiente.

El café-restaurante era muy pequeño pero acogedor. Había un par de mesas libres, y tuvimos suerte de que nos atendieran con rapidez. Jake sonreía ligeramente ante mi nerviosismo y yo no para de fruncirle el ceño. Realmente hubiera preferido parar en un Seven eleven en un Starbucks, pero Jake dijo que necesitaba descansar un poco; yo no quería hacerlo, descansaría hasta que los encontrara.

—Debimos comprar comida instantánea —murmure cuando nos trajeron algo de beber.

—Cálmate y disfruta un poco de esto Bella. ¿Qué pasaría si chocamos y morimos en el accidente? Estamos aquí ahora así que relájate.

Suspire y le fruncí el ceño a la bebida que sostenía entre mis manos.

— ¿Crees tú…? —Carraspee y lo mire a los ojos — ¿Crees que ella me reconozca?

Jacob dudo. Miro primero los intrincados diseños de la mesa de madera, luego a un par de clientes que pasaban a nuestro lado, el paisaje detrás de la ventana y finalmente me miro una vez más. Frunció los labios y hablo pausadamente, con delicadeza.

—Yo creo que en el fondo ella sabrá que eres tú, pero no querrá admitirlo. Recuerda que ella no te esperaba, así que al principio le parecerá una coincidencia, después una broma y al final… bueno, creo que debemos esperar para conocer cual será su reacción final —se encogió de hombros.

— ¿Y si no me cree? —de pronto me alarme. Nunca había considerado estas preguntas y ahora me parecían esenciales —. ¿Y si piensa que trato de hacerle daño, de jugar con ella y me hecha de su casa antes de que pueda explicarle algo? ¿O si ya no está ahí? ¿Qué pasa si se mudo o si ella esta… si esta…?

No pude terminar la oración. Las palabras no acudieron a mis labios pero si a mi cerebro y, extrañamente, a mi corazón. ¿Por qué me dolía pensar que una desconocida estaba muerta? ¿Por qué me afectaba creer que ya no estaba en este mundo? Ella me había abandonado después de todo. No me quería, me rechazo. Y aun así me preocupaba por su salud.

—Tranquila Bells —tomo mi mano y la acaricio con suavidad —. Ella está a salvo y en el mismo sitio. Deja de preocuparte por eso ¿de acuerdo?

Trate de sonreírle pero fue peor que si hubiera llorado ahí mismo. Mi compañero suspiro y se puso de pie.

—Voy a sanitario —informo. Rodé los ojos y me concentre en la canasta de panecillos con mantequilla que nos habían traído hacia poco. La verdad era que estaba hambrienta; no habíamos comido nada desde las 9 de la mañana, y ya pasaban de las 6. Tendría que decirle a Jacob que paráramos en un centro comercial a comprar algunos alimentos duraderos y chatarra.

Mire por la ventana con marco de hierro y se me escapo otro suspiro. Edward. Trate de imaginar que estaría haciendo Edward en ese momento pero no pude. ¿Estaría pensando en mí? Yo quería creer que así era. Inconscientemente coloque mi mano derecha sobre el anillo de plata que descansaba en la izquierda.

—Disculpa —una delicada voz me llamo y voltee a mirarla. Era pequeña, unos cuantos palmos por debajo de mi cabeza pero definitivamente más alta que Alice. Su cabello era rubio rojizo y sus ojos eran enormes y de color marrón claro. El puente de su nariz estaba repleto de pecas un par de tonos más altos que el de su piel, por tanto resultaban invisibles a menos que la miraras atentamente.

— ¿Si?

— ¿Podrías darme tu hora? —me sonrío y un hoyuelo se formo en su barbilla.

—Claro —mire distraída mi reloj de pulsera —, son las seis y media.

— ¡Seis y media! Santo Dios —coloco una pequeña y redonda mano sobre su cabello y se sonrojo —. Muchas gracias —me sonrió una vez mas y corrió hacia la puerta de salida. La observe trepar a un BMW amarillo y pisar el acelerador hasta que la perdí de vista.

—Extraña —murmure.

— ¿Quién? —pregunto Jacob que acababa de llegar y tomar un panecillo ajeno a cualquier otra cosa.

—La chica que estaba aquí ¿no la viste?

—Cuando salí del sanitario mirabas por la ventana y luego murmuraste ''extraña'' —se encogió de hombros.

Cuando terminamos de comer lo releve tal como lo habíamos prometido. Sintonice una estación de música clásica y en unos instantes se quedo profundamente dormido. No había percatado de que estuviera tan cansado, de ahora en adelante prestaría más atención.

Conduje por la carretera hasta que en el reloj marcaban las 2 de la madrugada. Los ojos me escocían y me costaba demasiado mantenerlos abiertos. Esperaba encontrar un hotel pero fue completamente inútil. No había nada a kilómetros y aun seguía en plena carretera. Mire a mi alrededor y mi vista se desvió hacia un baldío junto a la carretera.

Me encogí de hombros y conduje hasta detenerme debajo de un enorme roble. Apague el motor y bostece profundamente. Creí que no podría dormir en un sitio como aquel, pero en cuestión de segundos me sumí en un profundo sueño.


Edward POV.

Pasajeros con destino a Ohio de las 20:33 horas, favor de abordar el vuelo 534 en el andén 23.

Tome la ligera maleta que sostenía y me dirigí a las puertas que me esperaban. Había muy pocas personas para este vuelo pero eso solo sería mejor. Mire mi reloj, pero la hora no tuvo demasiado sentido para mí.

No sabía en donde estaba ella ahora mismo ni lo que estaría haciendo, pero haría todo lo que pudiera para llegar antes. De otro modo se iría sin mí… una vez más.

—Te prometí que jamás te dejaría —murmure para mi mismo una vez instalado en el asiento de primera clase —… y ahora cumpliré con mi promesa.


~Konnichi wa Luvers! :D

¿Me extrañaron? ¡Yo si lo hice!

¿Recuerdan que mi computadora no serbia? Pues poco después de que la repararon exploto ¡Ohh si! .TO. No exactamente así tal vez, pero mis archivos se borraron. Todos lo hicieron B) ahora puedo reír pero créanme, estaba PLAÑENDO.

Any way ahora estoy aquí & esta vez no tardare ;) así quee…

¡QUE LES PARECIO EL CAPITULO! Yo lo ame a pesar de que esta muy pequeño, ¿Qué creen que hará Eddie? La alanzara… no lo hará… todo depende de lo que ustedes quieran (:

Opiniones, opiniones, opiniones. ¡Las necesito! Díganme que quieren que pase & veré como puedo hacer para incluirlo en la historia ¿vale?

Ok pequeñas, GRACIAS por sus comentarios, alertas & favoritos. Me encantan :D!

Les diré algo, no creo que el fic tenga muchos capítulos más. No sé cuantos sean, pero no serán demasiados.

~iLoveYou Gurlz :B

& Sayonara!