Desconocidos

Por Rin Tsuki

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Capitulo 29

Dudas

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Ocho treinta de la noche, algo cansado y con maletín en mano Sesshoumaru llega al departamento de Rin, al entrar ve a la chica terminando de ponerse los pendientes reflejándose en el vidrio de un retrato de ambos, viéndola ahí le hizo pensar en lo cerca que estuvo de perderla

-Llegue – dice Sesshoumaru cerrando la puerta interrumpiendo la labor de la chica

-Estoy lista – dice la chica dándose la vuelta para ver a Sesshoumaru con una sonrisa de oreja a oreja

-Estas hermosa Rin – dice mientras se aproxima a ella para abrazarla

-¿Te vas a cambiar de ropa? – pregunta la chica sujetándose del cuello de Sesshoumaru

-Estaba pensando en tomar un baño primero, tuve un día algo agitado- dice este mirando esos ojos miel que tanto le fascinan pero Rin no pudo dejar pasar desapercibido el rostro decaído del albino

-Entra, te espero en la habitación para secar tu cabello – dice Rin soltando su agarre y separándose unos pasos para estudiarle mejor el gesto

-Gracias – dice este acortando la distancia entre los dos para acariciarle el cabello

-Sesshoumaru ¿paso algo?- pregunta preocupada al verlo así

Sesshoumaru solo suspira y le da un beso en la mejilla mientras afloja el nudo de su corbata

-Primero tomo el baño y luego te explico- dice dejando a la chica con la duda

-¿Saco un traje limpio? – dice entrando detrás de Sesshoumaru al dormitorio

-Por favor Rin- contesta algo cansado tomando asiento en la cama para quitarse los zapatos

-Te ves muy cansado- hace una pausa antes de continuar- ¿En verdad quieres salir? No es obligatorio, podemos…- dice siendo interrumpida por la presencia de Sesshoumaru acercándose nuevamente a ella volviéndola a abrazar para besarle la cabeza como a una niña pequeña

-Si preciosa, el baño me sentara muy bien, no tardo- dice sin más el albino volviendo a dejarla con más dudas en la cabeza

-Tomate tu tiempo

Después de unos minutos se ve a Sesshoumaru salir con una toalla envolviendo su cintura, Rin sobre la cama espera a que este tome asiento deleitándose silenciosamente con lo que sus ojos ven, toma otra toalla y comienza a secar el cabello del albino, después toma la secadora y lo peina cuidadosamente con la destreza que hasta poco era nula, enfocada en su labor y casi hasta que termina de secarle el cabello se atreve a seguir con la conversación anterior

-¿Me vas a decir que te pasa? – pregunta la chica tras este mirando los cabellos platinados en sus manos

-Me encontré con tu tío esta mañana después de terminar el almuerzo con Okubo-sama – dice el albino con voz calmosa

-Sesshoumaru… a caso tu ¿le reclamaste?- pregunta preocupada apagando la secadora

-Lo golpee- dice como si nada el albino apoyando las manos en la cama

-¿Qué hiciste qué?- dice soltando la secadora sobre la cama y bajando de ahí para verlo de frente

-Tenía que hacerlo- dice el albino mirando a Rin sin dejar su posición– no lo había visto y este era el momento indicado

Rin no dijo mas, solo se quedo callada frunciendo los labios y apretando la mirada con los brazos a los lados imaginando lo que pudo haber pasado, era de esperarse por parte de Sesshoumaru, poco a poco Sesshoumaru ve a Rin relajando la mirada y los tensos hombros, el albino deja su posición y se levanta de la cama para abrazarla

-No podía permitirme dejar las cosas así nada mas- dice Sesshoumaru estrechando su cálido torso al pequeño cuerpo de Rin- aun no has entendido que eres la novia de uno de los empresarios más poderosos de Japón

Inevitablemente las lágrimas comenzaron a brotar de los ojos de Rin

-Rin perdóname por lo que te voy a decir- dice este estrechando fuertemente a Rin entre sus brazos logrado asustarla un poco y a lo que esta solo puede apretar sus ojos dejando correr sus lagrimas por las mejillas -Personas como tu tío o tu hermano hacen lo que sea por dinero, el que tú estés conmigo a tu tío le conviene de cierta forma

-¿Por qué dices eso?- dice la chica sin lograr controlar su llanto

-Rin, tu eres ese punto débil que tu tío quiere tocar para acabar conmigo y por eso no te debes permitir ser débil y estar desprotegida

-Deja de decir esas cosas – le exige apenas audible Rin

-Rin para eso estoy yo, para protegerte a costa de lo que sea – dice finalmente el chico para después soltarla y mirarla mientras limpia sus lágrimas con la mano

-No te pongas así Rin, te estás arruinando el maquillaje, espérame afuera ahora me cambio

Haciendo caso al chico Rin sale de la habitación y va a la sala donde enciende el televisor, lo antes dicho por Sesshoumaru le dio mucho en que pensar ¿a caso ella le estaba acarreando problemas? después de varios minutos ve a Sesshoumaru terminando de cerrar su cinturón con la corbata sobre el hombro, la ojimiel va a donde él y le coloca la corbata

-No quiero que te preocupes por todo esto- le dice Sesshoumaru mirando las manos agiles de Rin hacer el nudo de la corbata

-Nunca antes alguien se había preocupado tanto por mí- dice en voz baja la chica

El silencio se hace presente mientras los brazos de Sesshoumaru envuelven a Rin y aspira el perfume del cabello de la chica

-Eres lo más importante que tengo Rin – dice sin soltarla

-Gracias por cuidar de mí Sesshoumaru- dice la chica sin apartarse de el

Nueve cuarenta de la noche, fuera del restaurante se encontró con algunos reporteros que no se esperaba, últimamente los medios habían estado más interesados en la vida privada del albino desde el accidente del que ambos fueron protagonistas, Sesshoumaru en todo momento cubría a Rin ayudado de los guardias que se encontraban en la entrada, dentro del lugar la velada paso de lo más tranquila, aunque a decir verdad no tanto

-Por cierto, no vi a Inutaishio-sama en su oficina toda la mañana – dice Rin de repente viendo el gesto que hizo Sesshoumaru, parecía que algo le molestara

-Estuvo en casa terminando de preparar un proyecto que tenía algo atrasado – dice con la mirada de lado

-¿Paso algo más que debería saber?- se atreve a preguntar haciendo que este deje de lado el bocado de su cuchara

-Cuando llegue a mi casa me encontré con Izayoi – dice serio el albino alertando a Rin

-¿Tuviste algún problema con ella? Por como venias - pregunta preocupada la chica

-Sí, ya me tenía harto- dice el avino tomando un sorbo de su bebida

-¿Se puede saber qué problema es para ponerte así?

-Solo te voy a decir que tenía que ver contigo

Rin solo guarda silencio unos minutos, por un momento no sabe que decirle, en primera Izayoi nunca había contactado con ella por celular y si Sesshoumaru hoy discutió con ella tal vez su reunión con ella tenía algo que ver con esto, no por nada le había pedido que no le dijera a Sesshoumaru sobre su llamada

-No quiero que tengas problemas con tu familia por mi culpa – es lo único que puede decir

-Mi única familia es mi padre e Inuyasha – dice sin miramientos el albino

-Pero es la esposa de tu padre – comenta Rin

-Tú lo has dicho, es la esposa de mi padre, no mi madre – dice serio viendo el rostro de Rin tratando de descifrar sus gestos, se notaba angustiada por algo que a él le parecía tan simple

-Sesshoumaru, por favor no discutas con ellos por cosas como estas – dice la chica tratando de evitar que las lagrimas salgan de sus orbes, estaba temiendo a Izayoi sin razón aparente

-No te sientas mal por eso Rin- dice tomándole de las manos – De hecho, yo nunca me he llevado bien con Izayoi

-¿Por qué no me dijiste esto antes de que me presentaras con ella la primera vez? – dice mas como un reclamo

-Pensé que no se metería en mi relación contigo, nunca lo había hecho, hasta ahora, de todos modos será mejor que no vayas a mi casa por un tiempo Sara sigue ahí

-Hace mucho que no veo a Inuyasha – dice la chica

-No te preocupes por eso, lo traeré en cuanto tenga tiempo

-Su madre se enojara

-No tiene por qué enojarse, ya le deje claro varios puntos- dice en un tono muy frio que hasta a Rin le dio escalofríos, a veces no podía creer el fuera de lo más suave con ella y con otros se comportaba como todo un demonio

Doce diez de la madrugada, ambos caminan de la mano al auto en silencio, el frio que hacia esa noche le calaba hasta los huesos a la ojimiel, Sesshoumaru la sintió temblar y sin preguntarle la abrigo entre su saco apegándola a su cálido torso, separándose hasta que llegaron al auto, en cuanto llegaron al departamento de la ojimiel Sesshoumaru la llevo hasta la habitación apresurándose en despojarla del vestido para seguir besándola hasta llegar a la cama donde Rin por fin terminó de desabotonar la camisa del albino, sus besos eran tan apasionados que no pudo evitar gemir de placer con solo eso, desnudos entre las sabanas hacían el amor una y otras vez, la madrugada paso lenta abrazados hasta quedarse dormidos

Viernes, diez de la mañana, aun cansada por lo de la madrugada y con un poco de sueño entra a la oficina de Okubo-sama, en cuanto entra se da cuenta de que no está solo, un joven muy apuesto la observa entrar a la oficina con detenimiento mientras Okubo le indica que tome asiento

-Rin qué bueno que llegas- le dice Okubo con una sonrisa en los labios

- Oh buenos días Okubo-sama, Siento la demora - dice reverenciando la cabeza- pero ya termine una parte del programa, lo deje correr, solo venia a avisarle que saldré temprano

-No te preocupes, ya estaba enterado, es mi hijo, Okubo Lan- le dice Okubo-sama a Rin quien no dejaba de verle intrigada

-Mucho gusto en conocerlo mi nombre es Minamoto Rin- dice igualmente reverenciando la cabeza

-Mmmmm, creo que ya he escuchado ese apellido- dice Lan sin dejar de verla con tanta expectación

Rin solo baja la mirada cambiando totalmente su gesto, lo cual para Okubo-sama no pasa desapercibido

-Sí, tengo algunos familiares que son empresarios pero desearía que eso no interviniera en nuestra conversación- dice firme la chica

-Rin-san es nuestra nueva programadora, Lan– dice Okubo-sama cambiando la conversación

-Vaya, debes ser muy buena- le dice sin dejar de verla- mi padre no contrata a nadie por la nada

-Gracias Lan-san, hago lo mejor que puedo mi trabajo, Okubo-sama, Lan-san, tengo que retirarme, no les quito mas el tiempo, tampoco quiero llegar tarde – dice la chica cortésmente

-Está bien Rin-san, hasta mañana

-¿Trabajas en otro lado?- pregunta Lan entrelazando sus dedos

-Si, en SONCO – responde la chica poniéndose de pie sin dar más detalle

-Oh, es la empresa de los Adaite – dice Lan sorprendido

-Con su permiso- dice la chica saliendo de la oficina

Rin sale de la oficina a toda prisa, ya iba tarde pero decidió avisarle de su salida temprano a Okubo-sama, la que se sorprendió fue ella al ver al hijo de este y aun mas le sorprendió la forma en que la miraba, en tanto aun en la oficina Lan no puede evitar preguntar mas por la chica

-Dime papá ¿es soltera?- pregunta el moreno poniéndose de pie para llegar hasta la ventana

-No empieces Lan, ya tiene novio- dice Okubo recargándose en el respaldo de la silla- es el hijo de Inutaishio

-¿Qué?- dice sin creerlo- ella no parece ser del tipo de Sesshoumaru

-Ya ves que si, la conocí en una comida en casa de Inutaishio

-Hace poco Sesshoumaru tuvo un accidente en el auto- comenta Lan enterado de los hechos- ¿ella era la tercera pasajera?

-En efecto era ella, estuvo al borde de la muerte y por lo visto Sesshoumaru la quiere mucho- comenta Okubo tomando su bolígrafo para continuar con su trabajo

Al escuchar esto Lan solo guarda su comentario, de seguro su padre solo lo reprendería, pero no le quitaba que fuera a SONCO para dar un vistazo a la empresa y darle una visita a Sesshoumaru que hace mucho no ve y de paso poder ver a Rin, del otro lado de la ciudad Rin llega por fin a la cita con Izayoi, en cuanto llego con ella pudo sentir hostilidad en el ambiente

-¿Como estas Rin?-dice en tono árido viendo el menú, se notaba molesta por la tardanza de la chica

-Bien Izayoi-sama, perdone la demora, el restaurante me quedo lejos, no medí el tiempo- trata de disculparse de alguna forma - nunca nos habíamos reunido- comenta la chica tomando asiento

-Es verdad- dice tomando de su bebida – pero te cite aquí para hablar contigo de algo muy importante

-¿Sobre qué Izayoi-sama?

-Iré al grano, quiero hablarte muy seriamente sobre Sesshoumaru

-¿Pasa algo con él?- pregunta angustiada la chica

-Veras, Sesshoumaru es un hombre muy importante y ocupado, eso ya debes de saberlo, además sabes que se ha convertido en figura pública- le dice Izayoi mirándola fijamente

En cuanto comienza a escuchar esto las manos de Rin se cierran por debajo de la mesa con furia contenida, ella debió adivinar la razón de esta reunión pero como siempre se dejo llevar por su inocencia, bien le advirtió Sesshoumaru que no se viera con ella, las personas que ha conocido antes solo le han hecho daño y ella no ha aprendido la lección

-Valla al grano Izayoi-sama- dice la chica al borde del llanto- le está dando muchas vueltas al asunto

-Deberías considerar, por el bien de Sesshoumaru alejarte de el- dice tajantemente Izayoi provocando en Rin tristeza

-¿Porque me está pidiendo eso?- dice sin gestos tratando de guardar la calma

-Rin, aceptémoslo, el se divierte contigo, deberías saberlo de ante mano que él nunca se casara contigo, trate de ser buena contigo pero ya es tiempo de que te hagas a un lado, te di ropa por caridad, me dio lastima saber de tu precaria situación y de seguro lo único que Sesshoumaru siente por ti es pena, además de que también debe de sentirse culpable por lo del accidente… el merece algo mejor

Rin solo guarda silencio y se muerde el labio, tenía ganas de gritarle, de reclamarle su hipocresía, solo pensar que estuvo a su lado en la habitación del hospital la hacía sentir mal, ahora comprende sus comentarios mordaces en ocasiones, estaba tratando de encontrar las palabras adecuadas

-Estoy dispuesta a darte lo que quieras con tal de que te apartes de el – sigue diciendo Izayoi

-No necesito de su dinero, si él me deja yo lo hare, de otro modo no me alejare de Sesshoumaru… yo sé que me ama…- dice como ultimo para después tomar su bolso e irse de ahí con lagrimas en sus ojos

Camino varios minutos sin rumbo fijo dejando atrás a esa mujer con piel de cordero, toda esta situación la estaba desgastando, sabía lo que Sesshoumaru sentía por ella, pero en cuanto menciono el matrimonio le movió muchos sentimientos, era cierto, hacia más de un año que eran novios y nunca ha mencionado ningún otro compromiso más sólido como el matrimonio, sabía que se estaba dejando llevar por las palabras de Izayoi, estaba comenzando a perder la paciencia y las fuerzas, ahora no sabía qué hacer o pensar


LISTO

AQUI DE REGRESO SON MUCHA INSPIRACION, ESPERANDO QUE LES GUSTE Y SUS REVIEWS

Rin Tsuki