Una niña de 12 años de pelo castaño jugaba feliz rascándole la panza a su cerdito en el pórtico de la cabaña del misterio. Vestía una falda rosa y un suéter morado con una estrella fugaz dibujada.

¿Quien es el cerdito mas bonito del mundo?-pregunto con voz empalagosa mientras el cerdo tenia los ojos cerrados disfrutando de los mimos-pues tu.

Se abalanzo sobre el animalito abrazándolo con mucha fuerza muy sonriente y feliz tomando por sorpresa al cerdito.

Ey sis-se oyó la voz de un niño-¿que haces?

Se trataba de un castaño que vestía ropa muy colorida, usaba lentes de sol y su gorra era lo mas llamativo de su vestimenta, al verlo la niña sonrió aun mas.

Nada bro bro-dijo ella muy animada-solo pasando el tiempo con el cerdito mas lindo del mundo.

El niño fue hasta su lado bastante animado.

Con que este es el cerdito mas lindo del mundo-dijo también sentándose en el suelo-pues… se merece una… ¡terapia de cosquillas!

¡Si!-dijo emocionada-¡cosquillas!

Entre los dos le empezaron a hacer cosquillas al cerdo que se retorcía en su lugar bastante feliz, hasta que finalmente lo dejaron respirar un momento.

Eso estuvo genial-dijo el niño algo agitado-¡dame esos cinco!-dijo extendiendo la mano, de inmediato la niña le respondió igualmente feliz. Los dos se quedaron un rato riendo.

¿Qué hacen?-se oyó la voz de un viejo.

Los dos niños de inmediato se pusieron de pie al ver a su tío abuelo parado en el marco de la puerta viéndolos con cara de pocos amigos, como casi siempre.

Ey tio Stan-dijo el niño corriendo a su lado-¡dame esos cinco!

El viejo se le quedo viendo con ceja levantada, soltó un suspiro cansado y de mala gana devolvió el gesto.

Hola tío Stan-dijo la niña igual de animada que el niño.

Al verla sonriente el semblante del hombre cambio.

Hola calabaza-dijo sonriente-solo vine avisarles que sus padres me hablaron.

De inmediato la niña corrió a su lado, los dos niños lo veían expectantes.

¿Y que dijeron?-dijo impaciente la niña.

Pues…-dijo el haciendo gestos con las manos manteniendo el suspenso-dijeron…

¡Rápido!-le exigieron los dos.

Pues que se pueden quedar el tiempo que quieran-dijo con una gran sonrisa.

¡SI!-gritaron los dos.

¡Será genial!-dijo el niño elevando los brazos.

¡Súper genial!-dijo ella haciendo lo mismo. Luego los dos voltearon donde su tío.

¡Gracias tío Stan!-gritaron los dos mientras se lanzaban a abrazar a su tio tumbándolo.

Oigan cuidado-dijo entre risas y abrazando a sus dos sobrinos.

Sera increíble-dijo el niño.

Si, es como un sueño-dijo la niña.

El resto del día fue algo memorable, a mediodía llegaron los empleados de la cabaña, el asistente obeso y la cajera pelirroja. Primero jugaron a una guerra de globos de agua que luego se convirtió en una guerra de lodo, comieron pizza mientras oían algunas de las historias del señor misterio como el asunto de llama que sabia demasiado y sus aventuras en México y ya para la noche se la pasaron viendo películas de ciencia ficción en la sala mientras comían palomitas de maíz.

Fue un gran día-dijo la niña ya preparando su cama-sigo sin creérmelo, será como un verano infinito.

Ni que lo digas-dijo el niño igual de emocionado mientras se acostaba-ahora podre practicar mas con mi patineta.

La niña bufo divertida al oír eso.

Solo para que te caigas-dijo riendo-seria mejor que te la dedicara a leer un libro o a esos tontos juegos de mesa.

El niño pareció ofendido por sugerir tal cosa.

Eso es cosa de nerds-dijo fastidiado-solo los perdedores se interesan en eso.

La niña sintió una sensación extraña al oír eso, un sentimiento triste que quiso ignorar.

Si tienes razón-dijo dudosa-cosa de nerds-forzó una risa.

Se acostó y se cubrió con las cobijas.

Que descanses tonto-dijo ella.

De nuevo el niño se sintió ofendido.

No me digas tonto-dijo molesto, la niña de nuevo tuvo esa sensación triste.

Perdón-dijo apenada-no quise ofenderte.

El niño solo bufo y se oculto entre sus almohadas.

Como sea, buenas noches-dijo serio.

Buenas noches-le respondió ella mientras apagaba la luz del cuarto-que descanses.

La niña no pudo dormir, por alguna razón no tenía sueño además, sentía que algo no andaba bien.

A la mañana siguiente los dos niños estaban en la mesa de la cocina comiendo cereal aunque se la pasaban arrojándose bolitas de cereal entre ellos.

¡Oigan ustedes dos!-dijo su tío al entrar-no hagan su desorden ¿es que no se pueden quedar quietos un momento?

Relájate tio-dijo el niño haciendo un gesto despreocupado con la mano-solo deja entrar a pato y esto quedara limpio antes de que te des cuenta.

El viejo solo rodo los ojos.

Si tío Stan, no es para tanto, como si tú no hubieras tenido un hermano-dijo ella riendo, el viejo frunció el seño.

Hace años que no veo a tu abuelo-dijo sentándose a la mesa.

No hablo de el-dijo la niña rodando lo ojos-hablo de…

La niña no completo la frase porque la verdad no sabia de que hablaba, no supo de donde saco la idea de que su tío tuviera otro hermano. El niño y el viejo se le quedaron viendo confundidos.

¿De que hablas niña?-le pregunto el viejo.

No se…-dijo ella algo atontada-no… no me hagan caso…

El niño rodo los ojos con aire divertido.

Si que eres rara-dijo arrojándole una bolita de cereal que le dio justo en la frente, ella forzó una sonrisa aunque por debajo de la mesa apretó los puños.

Ese día fue igual o aun mas genial que el anterior, la cajera los invito a pasar el día con ella y sus amigos, fueron al cine donde de alguna forma se las arreglaron para entrar sin cobrar, luego comieron algo en el centro comercial donde el niño aprovecho para hacerse el centro de atención con sus bromas y hablando animadamente con los chicos mostrando su personalidad extrovertida al máximo. La niña igualmente estaba feliz y respondía alegre cuando hablaban con ella pero de nuevo una sensación triste llego a ella.

Y ya para la tarde fueron al cementerio a seguir perdiendo el tiempo, el ambiente seguía siendo muy animado gracias al niño, sin duda era el alma de la fiesta.

Un momento donde la niña y la pelirroja se quedaron solas la adolecente no se resistió a hacerle un comentario a la niña.

Tu hermano es muy genial-dijo algo sonrojada-ojala fuera de mi edad.

La niña empezó a reír al oír eso, sin duda el era muy genial. Miro donde el niño que estaba en medio del grupo provocando la risa de todos y chochando los cinco con quien se le cruzara.

Si que lo es-dijo ella emocionada-por es el es… mi hermano-de nuevo sintió esa sensación extraña.

Ya de vuelta a la cabaña y pasada la medianoche seguía sin poder dormir, sentía que algo no andaba bien, decidió tomar algo de aire fresco y fue a la terraza.

Hacia algo de frio pero no era para tanto, se sentó a la orilla y respiro profundamente el aire nocturno y misterioso de Gravity Falls.

Sin duda habían sido un par de días geniales, levanto la mirada donde una gran luna llena ilumina el cielo nocturno.

¿Qué haces aquí?-oyó una voz infantil, al girarse se topo con el niño castaño.

Nada, pensando-dijo volviendo a ver el cielo estrellado.

El castaño bufo divertido.

Si que eres rara-dijo riendo mientras se sentaba a su lado.

Igual que en la mañana, eso la hizo sentirse mal.

No soy rara-dijo murmurando y agachando la mirada.

Como digas-dijo encogiéndose de hombros.

Permanecieron un rato en silencio, la niña volvió a mirar el cielo nocturno con la hermosa luna, sintió una sensación nostálgica y por alguna razón tuvo la necesidad de tocarse su brazo izquierdo, como si ahí tuviera algo. Volteo donde el niño que tenia cara de aburrido.

Oye… Dipper-dijo algo tímida-¿crees que siempre estaremos juntos?

El niño la miro sin entender y tardo en reaccionar.

Eso seria genial… pero seria algo raro ¿no?-fue su respuesta.

La niña se mordió el labio y volvió a agachar la mirada, esa no era la repuesta que quería oír, en un intento de pensar en otra cosa se distrajo viendo su mano y por alguna razón se la empezó a imaginar con seis dedos, no pudo evitar reír por tal locura.

¿De que te ríes?-le pregunto el con ceja levantada.

No, de nada-dijo ella un riendo-solo que seria chistoso tener seis dedos.

El niño rodo los ojos algo fastidiado, sin duda ella tenia mucha imaginación.

Si que eres raras-comento.

Ella de nuevo agacho la mirada y puso cara seria apretando los puños.

No soy rara-dijo murmurando.

Si tú lo dices-dijo encogiéndose de hombros.

La niña se mordió el labio ya algo molesta.

No soy rara-dijo mas disidida-tu eres el raro.

El niño se molesto al oír eso.

Yo no soy raro, yo soy alguien genial-dijo molesto-tu y tus seis dedos son los raros-dijo burlón.

Esta vez la niña no se iba a dejar.

Pues tu y tu frente marcada son más raros-dijo ella poniéndose de pie.

El niño puso cara de no entender.

¿De que hablas?-dijo aun molesto.

No te hagas el tonto, tonto-dijo agachándose a su altura-frente marcada.

De un movimiento levanto el cabello que cubría la frente del niño y al verla no pudo evitar sentirse sorprendida. Su frente estaba en blanco.

¿Qué haces?-dijo el poniéndose de pie aun mas molesto-y dices que no eres rara.

La niña se llevo las manos a la boca por la impresión.

Tu frente…-se le empezaron a cristalizar lo ojos-no tiene nada.

Claro que no-dijo molesto acomodándose el copete-¿Qué querías que tuviera?

La niña empezó a respirar de manera agitada, ahora que lo recordaba el nunca tuvo una marca en la frente, no supo de donde saco eso.

No se-dijo ella agitada-yo pensé…

El niño bufo fastidiado y tomo rumbo a la cabaña.

Lo que digas-dijo sin verla aun molesto-tu eres muy rara.

Mabel de nuevo se sintió herida, ella sabia que era rara y algunas personas le decían rara y eso la hacia sentirse mal pero nunca el, el jamás le diría rara… su hermano.

Tu…-dijo dudosa-tu no eres…-

El niño para al oírla y se giro con cara de estar bastante molesto.

¿No soy que?-se empezó acercar a ella.

Tu no eres…-volvió a dudar.

¡Ya dilo!-le exigió.

Tu no eres mi hermano-dijo murmurando y con mirada gacha.

El niño no pudo hacer otra cosa que reír ante tal cosa.

¿No soy tu hermano?-dijo entre risas-tu sin duda eres súper rara.

La castaña se mordió el labio y apretó lo puños.

Tú no eres mi hermano-dijo en voz fuerte y más decidida-Dipper nunca me diría rara.

El niño frunció el ceño ofendido.

Yo soy Dipper-dijo serio.

No-dijo mirándolo a los ojos-tu no eres Dipper… Dipper es… mi hermano es…

¡¿Qué?!-pregunto gritando.

Mi hermano es… un chico tímido, algo amargado, le gusta leer y los juegos tontos de mesa… le fascinan los misterios y las cosas de nerd y… el me ama y jamás me diría rara para sentirme mal-dijo sosteniéndole la mirada muy firme y decidida-tu… no eres Dipper… tu no eres real… esto… esto no es real-de repente recordó todo-yo… no soy una niña-dijo mirándose sus manos infantiles-yo… estuve… Ford… y también Dipper… esto es un sueño-dijo mirando al niño que tenia cara furiosa.

¡No sabes lo que dices!-le reclamo el.

¡Claro que lo se!-le respondió sin temor-tu no eres real, esto no es real… esto no es un sueño…. Es una pesadilla.

Y al decir eso todo se puso oscuro.

Sintió que caía para luego sentir como se estrellaba en un suelo duro y extraños ruidos llegaron a sus oídos.

¡Mabel!-oyó que alguien grito su nombre.

Eso la hizo reaccionar y empezó abrir los ojos.

¡Niña!-se oyó otra voz.

Al abrir los ojos veía algo borroso, se encontraba en un enorme cuarto que era iluminado por una enorme fuente de luz.

¡Mabel!-esa era la voz del autor.

De apoco se fue sentando en su lugar y se empezó a sobar la cabeza al sentir aun adormilada.

¿Qué paso?-se dijo así misma aun sin reaccionar.

¡Mabel!-oyó de nuevo la voz del autor-¡reacciona!

Al girar para a donde se oían sus gritos lo encontró suspendido en el aire pegado a la pared, como si una fuerza invisible lo atara, el la miraba fijamente bastante preocupado.

¿Ford?-pregunto ella aun confusa.

¡Niña!-oyó la voz de su otro tío-¡deja de perder el tiempo!

Al seguir su voz lo encontró al lado del autor, e igualmente suspendido en el aire pegado a la pared.

¿Ford… Stan?-dijo ella ya reaccionando-¿Qué esta pasando?

Se escucho una risa extasiada por todo el lugar, giro la vista a donde se oía tal risa y encontró algo que jamás creyó volver a ver.

El portal estaba encendido y era la luz que iluminaba el enorme cuarto y al pie de la enorme maquina la figura de una persona le daba la espalda a la chica y esa persona era la que reía a carcajadas.

¿Qué ocurre?-pregunto ella ya en sus cabales preguntando donde el autor-¿Qué paso?

¡Mabel!-grito el autor-¡es Bill!

Al oír eso abrió los ojos como platos y volvió a enfocarse donde el chico reía extasiado.

¿Bill?-le empezó a latir el corazón a todo motor.

Al oír su nombre el chico se giro donde la castaña revelando un rostro sonriente.

Hola estrella fugaz-vaya que si se le notaba feliz-me sorprendes… pero la verdad esa no era de mis mejores burbujas… este cuerpo me limita algo-dijo algo fastidiado- pero no te preocupes… dentro de un rato podre hacerte una mejor-volvió a reír.

¿De que hablas?-la chica no terminaba por entender-¿Qué burbuja?

El chico solo rodo los ojos con aire divertido.

No importa…-dijo dándole la espalda aun riendo-en unos minutos ni sabrás que pasa, pronto te volveras a tu propia realidad así que mejor disfruta del momento-dijo levantando los brazos muy emocionado.

¡Mabel detenlo!-volvió a gritar el autor-¡antes de que sea tarde!

¿Tarde para que?-todo estaba pasando muy rápido y ella aun no podía reaccionar a lo que pasaba.

No tuvo respuesta por que del portal se oyo un terrible rugido, los dos Stan y la castaña miraron hacia el haz de luz aterrados mientras que el chico seguía riendo a carcajadas.

¡Ya están aquí¡-grito extasiado.

Del portal apareció un enorme tentáculo y se oían gruñidos de varias bestias que hicieron al autor darse cuenta que era tarde.

¡¿Qué pasa?!-pregunto una aterrada Mabel-¡¿Qué es eso?!

El chico volvió a girarse aun sonriendo extasiado.

CONTEMPLA ESTRELLA FUGAZ-grito extasiado abriendo los brazos mientras otro tentáculo aparecía del portal-EL INICIO… DEL RAROMAGEDON