Disclaimer: Los personajes que se mencionan a lo largo de la historia, son de Stephenie Meyer. Yo solo estoy jugando con ellos.

Capítulo beteado por Sarai GN (LBM) y Yanina Barboza, Betas de Élite Fanfiction: www facebook com/ groups/ elite. fanfiction

Sarai, Yani muchas gracias por ayudarme!

Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook


Edward alcanzó a Isabella mientras caminaba por el pasillo y la sujetó, rodeándola por la cintura, atrayéndola contra su pecho.

—Suéltame, ¿qué haces?

Ella intentó empujarlo. Él se apretó contra ella.

—¿A dónde vas?

—A dormir.

—No vas a hacerlo en el cuarto de huéspedes, ni siquiera tiene cobijas.

—No vamos a dormir tampoco juntos fingiendo que no estamos en medio de un divorcio.

—Te prometo que no haré nada, solo por favor no me obligues a retenerte aquí, sabes bien que no dejaré que te vayas a enfermar, los niños te necesitan más a ti que a mí. —Aquello logró su cometido cuando la escuchó bufar.

—No necesitas abrazarme.

—Estás congelada.

—Por favor, suéltame. —Pero Edward afianzó sus brazos alrededor de ella.

—Lamento que te sientas así, Bella. De verdad lo lamento —susurró suavemente—. Si de algo te sirve, desde que te fuiste de casa, no ha habido ni una sola noche de paz para mí tampoco. —La joven continuó tensa, sin responder—. Lamento todo lo que te he hecho, nunca debí dejar caer tanta responsabilidad sobre tus hombros durante todos estos años.

—Ahora ya no tiene importancia.

—Para mí sigue teniéndola. —Ella guardó silencio, antes de desviar la mirada.

O~O~O~O

―Ya no puedo creerte nada.

―Me gustaría que dejaras por un solo momento de culparme a mí de todo ―resopló, liberándola con suavidad―, nunca debiste haber aceptado casarte conmigo de la forma en la que lo hicimos. ¿Estás consciente de eso, verdad?

―Bueno, digamos que mi imaginación y mis deseos me superaban, me mantuvieron cuerda a tu lado. Sin esperanzas y sueños de una vida mejor, habría muerto de desesperación hace mucho tiempo. ―Él se pasó ansiosamente las manos por el cabello.

―¿Sabes? En todo este tiempo me he dado cuenta de que hablamos de nuestra relación en pasado, como si tú no pudieras dar vuelta atrás, como si no pudieras perdonarme… ¿es porque ya no me quieres? ―Edward se quedó mirando el suelo, como si tuviera miedo de la respuesta; Bella también tenía miedo a responder eso, por eso se quedó callada.

»Desde que llegué a Forks no has hecho otra cosa más que evitarme, desaparecer, huir, no has querido escucharme ni que lo intentemos; he sacado de mi interior todo, me he dejado malditamente expuesto… pero eso para ti ya no significa nada, ¿no es así?

Bella sintió que el pecho se le apretaba dolorosamente ante la desolación en su voz, y sollozó sin poder evitarlo.

―Mierda, cariño… no quiero que llores más… Vaya. ―Lo escuchó suspirar―. Veo cuán tóxico soy para ti. Sé que no tendrías que haber lidiado con mis putos demonios ni traumas, y lo siento tanto, lamento haberte hecho tan infeliz durante tantos años, a ti y a los niños. No voy a forzarte a decir palabras que no sientes cuando ni siquiera yo mismo puedo saber qué mierda me está pasando… yo… ah, mierda ―suspiró derrotado―, dormiré frente a la chimenea, puedes dormir en mi cuarto.

Finalmente Bella elevó la mirada y el dolor en los ojos de Edward antes de que le diera la espalda para marcharse, lejos de alegrarla, la mandó directo a otra ronda de sollozos. De verdad debería dejarlo ir, era lo más sano para ambos, eso le quedaba claro, por eso se sorprendió diciendo:

―Espera ―jadeó controlando su voz―. ¿Cómo va a ayudarnos que te diga lo que siento?, ¿de qué sirve que sepas que me he muerto un poco cada día con tu actitud?, ¿para qué quieres escuchar que no he podido respirar completamente en casi cuatro semanas, debido al dolor que siento por tener que divorciarnos? Durante años, fue como si estuviera muerta para ti, pero egoístamente acepté vivir con eso, y no por los niños, ¡sino por mí! Porque el dolor de estar sin ti superaba al dolor de estar contigo ―gruñó enojada, haciendo las manos puños. Él se detuvo antes de darse la vuelta para encararla.

―Aunque no lo creas, me ayuda bastante saberlo, me hace tener esperanzas contigo y con nuestros hijos. ―Caminó repentinamente decidido hacia ella, sus ojos parecían llenos de vida, renovados―. ¿Podrías solo… por favor creerme?, de verdad quiero remediarlo.

O~O~O~O

Edward se detuvo delante de ella, tratando por última vez de convencerla, Bella por su lado parecía estar en un fuerte debate interno, su cabello era salvaje al igual que su mirada.

―Respóndeme algo, y sé sincero, ¿qué has hecho para merecer que diga que te quiero y que no nos separemos?

―Nada ―murmuró avergonzado.

―¡Exactamente! No has hecho nada. ―Lo miró enfurecida―. Y luego que me dijeras que te metiste con otra mujer "por mi bien"… ¿Cómo pudiste hacerme eso, Edward? Después de todo el suplicio que fue vivir a tu lado, todavía le sumas esto…

―Es que fue la única manera que encontré para asegurarme de que te fueras de mi lado ―balbuceó, sintiéndose totalmente estúpido.

―Te tengo noticias, Edward. ¡Funcionó!

―Ni siquiera puedo ponerme en tus zapatos, Isabella. Nunca quise hacerte tanto daño.

―No digas mentiras, no te atrevas ―lo apuntó―, eso es exactamente lo que quisiste hacer, herirme, echarlo todo a perder así podrías seguir regodeándote en tu miseria y en tu pasado. ¿Tienes alguna idea de lo difícil que todo esto ha sido para mí?, ¿siquiera te detuviste a pensar en otra cosa que no fuera solo en ti mismo? ―Edward desvió la mirada, no tenía nada que decir, así que ella continuó hablando―: Hiciste esto por mi propio bien ―escupió con amargura―, ¿qué bien me hizo que te metieras con otra?, ¡no me hizo ningún maldito bien!

―Lo siento ―repitió―, no sabía qué más hacer… yo, mierda. ―Cavó profundo dentro de su cabello.

―Deberías haber hablado conmigo. ―Edward vio cómo su ira se iba transformado en incredulidad. Sus hombros cayeron mientras lo miraba―. Debiste decirme cómo demonios te sentías por la muerte de Angela, por la muerte de tus padres, ¿por qué nunca pudiste hablar conmigo?

―Porque entonces nos habríamos hecho promesas, que al menos yo, no estaba seguro de ser capaz de mantener.

―Entonces lo mejor era terminar. Dejar que me fuera y así podías redescubrirte o lamentarte para siempre, pero ¿por qué ahora?

―Ahora es diferente. Quiero ser un verdadero padre para los niños, quiero ser el esposo que debí ser desde el principio.

―¿Y qué pasa si el día de mañana cambias de opinión otra vez?, ¿si resulta que tus remordimientos son más fuertes que tú? No puedo, Edward, no…

―Bella, todo lo que quiero es a ti y a los niños ―la interrumpió―. Puedes darme la oportunidad de cambiar a medida que avanzamos, no tenemos por qué terminar así, solo dame una oportunidad, es todo lo que te pido.

―¿Y cómo lo sabes? ―Lo miró con los ojos anegados en lágrimas―. ¿Cómo sabes que vamos a ser felices si ni siquiera puedes permitirte amarme?

―Mierda, no lo sé ―respondió sin dejar que su mirada herida lo detuviera―. No sé más de lo que tú sabes en este momento, solo sé que necesito tiempo para adaptarme a lo que siento, nunca me he permitido sentir realmente, ¿crees que no me aterra saber que tienes un tipo merodeándote que seguramente sí podrá decirte que te ama?, ¿crees que no pienso que me levantaré solo y viejo con ganas de suicidarme porque te perdí al no poder decirte que te amaba? ―Bella abrió y cerró la boca, como lista para decir algo pero al final frunció el ceño desviando la mirada―. Todo esto es nuevo para mí, quizás necesite otra vez ir a terapia como cuando era joven y mis papás murieron, quizás necesite un martillazo en la cabeza, o que realmente me dejes pero no es lo que quiero, porque lo único que realmente sé que necesito y que quiero es a ti.

»En mi vida nadie me ha hecho sentir como tú lo haces, nunca he sentido esto en el pecho como cuando te veo a ti, ni siquiera la muerte de ninguno de mis seres queridos me ha hecho sentir como el día que me dejaste. ―Bella cerró los ojos, las manos comenzaron a temblarle, Edward se acercó hasta estrecharla con fuerza en un intento por calmarla―. Si quieres que te diga una verdad, te puedo decir esto, no voy a encontrar a nadie que me haga sentir de esta manera nunca jamás. ―Ella suspiró, antes de mirarlo detenidamente, todavía sin hablar, al menos no estaba empujándolo.

»¿Me dejarías demostrártelo? Por favor, Bella, necesito estar contigo.


¿Le damos una oportunidad, o no?

PD. Lamento la tardanza, tengo visita y me es complicado pero igual, muchas gracias por su paciencia y comentar :D