Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer
MI NIÑA DE PROSPER
CAPITULO 29
El sol de la mañana se colaba entre las cortinas. Bella dormía entre mis brazos completamente desnuda. Solamente imaginarla me hacía poner duro. Pero después de haberle hecho el amor cuatro veces en esa noche, solo podía dejarla dormir antes de que tuviéramos que irnos al hospital.
Me levanté y me metí en la ducha sin despertarla. Cuando me hube duchado fui a la cocina y preparé el desayuno con lo que encontré en la nevera de Charlie.
- Buenos días – saludó Bella entrando en la cocina cuando estaba acabando sus huevos revueltos.
- Buenos días, cariño – me giré para encontrarla vestida con su pijama y sus ojos somnolientos – Tienes hambre?
- Sí. Has preparado el desayuno.
- Estabas agotada. Necesitas reponer fuerzas – sonreí haciéndola sonrojarse.
Nos sentamos a desayunar. Bella estaba muy silenciosa esa mañana.
- Estás bien, cariño? – tomé su mano por encima de la mesa haciéndole pequeños círculos en el dorso con el pulgar
- Sí, sólo estaba pensando…
- Qué es lo que te preocupa, cielo? Te arrepientes de lo que sucedió ayer? – pregunté con preocupada cautela
- No, claro que no…
- No quiero que te arrepientas de nada, cielo…
- No quiero arrepentirme, Edward.
- Entonces qué es lo que te preocupa? Es por tu padre? Porque tú sabes que él estará bien, verdad?
- Sí, lo sé – dijo bajando la mirada
- Qué sucede, Bells?
Suspiró y le dio un trago a su café antes de decidirse finalmente a hablar.
- Anoche… - comenzó y fijó su mirada en mi rostro preocupado – Anoche no utilizaste protección y yo tampoco estoy tomando precauciones…
- Era eso – respiré tranquilo al descubrir que no intentaba decirme que lo de la noche anterior había sido un error o algo similar
- Sí – me miró con sorpresa – no te preocupa?
- Si tengo que ser honesto, no me preocupa especialmente
- Por qué no?
- Bueno, no es que no me preocupe que pudieras quedar embarazada. Sí me preocupa un poco, pero solo porque no sé cómo se lo tomaría Charlie, pero estoy seguro de querer que tú y yo tengamos un bebé, y éste es un momento tan bueno como cualquier otro – expliqué
- Quieres que me quede embarazada? – preguntó mirándome con desconcierto
- Definitivamente. Supongo que deberíamos hablarlo tú y yo antes, pero yo estoy seguro de querer que tengamos un bebé, aunque si tú quisieras esperar un poco, no sé, por la universidad o así, entonces por mí está bien. Pero yo tengo muchas ganas de tener un bebé contigo.
- De verdad?
- Claro que sí, cielo. Pero que piensas tú de esto? – pregunté acariciando su rostro
- Yo también lo deseo. Lo pasé muy mal cuando perdí nuestro bebé. – susurró bajando la mirada con tristeza
- Lo sé, cariño, pero eso no volverá a suceder. Te prometo que no.
Meditabunda bajó la mirada hacia su desayuno.
- Bells – le llamé y me miró – Quiero que vivamos juntos – dije observándola fijamente
- A qué te refieres?
- Que cuando todo aquí esté bien y volvamos a Nueva York, quiero que te mudes conmigo a mi departamento
Nuevamente bajó la mirada con sus mejillas sonrojadas.
- No sé, Edward
- Por qué no? Qué dudas tienes? No quieres vivir conmigo?
- Claro que sí, pero es que… - dejó su explicación en el aire
- Qué sucede, nena? Podemos casarnos antes si así lo prefieres, lo que tú quieras, pero necesito que vivas conmigo
- No es eso, aunque no sé qué pensará Charlie de que vivamos juntos sin casarnos…
- Entonces no hay problema, cielo, nos casaremos. Pediremos una licencia matrimonial y nos casaremos tan pronto como la obtengamos, o mejor aún, podemos ir a Las Vegas y casarnos en el momento. Como tú desees, amor, pero no quiero que estemos separados.
- No es por eso; en realidad no es importante para mí el trámite de la boda
- Entonces? – indagué
- Es que – dudó – qué dirá tu familia, Edward? No creo que estén de acuerdo
- Qué dices? Te amarán. No tanto como yo, pero te amarán.
- Yo no estoy tan segura. Tu familia y la de tu ex novia son amigas; no creo que les parezca bien que la dejes para estar conmigo
- Tonterías – aseguré sabiendo que Bella se acercaba más a la realidad de lo que creía, al menos en lo que a Carlisle respectaba
- Llevabas años con ella – continuó
- Bells, mi madre sólo desea que yo esté con quien me haga feliz, y esa eres tú. Alice está loca por conocerte, me lo pide todo el tiempo – me miró con incredulidad – Verás que te adorarán.
- Y tu padre? – indagó
- Mi padre se acostumbrará y estará feliz por mí
- Estás seguro?
- Claro que sí – me acerqué a ella y la tomé entre mis brazos para besarla con ardor.
Cuando ese lunes llegamos al hospital, Charlie ya había despertado y Sue estaba con él. El médico nos informó que había pasado una buena noche y su recuperación era satisfactoria.
Jacob y Billy también habían estado en el hospital para verle. Yo no había entrado a verlo, ya que no creía que fuese muy bien recibido; las últimas noticias que Charlie había tenido sobre mí, eran que le había roto el corazón a su hija por lo que creí conveniente esperar a que se encontrara más recuperado para que Bella nos presentase.
Estaba en la sala de espera bebiéndome un café cuando Billy Black se acercó a mí en su silla de ruedas.
- Bella dice que eres cardiólogo – me preguntó cuando se hubo hecho con un café de la máquina expendedora
- Así es – asentí
- Crees que Charlie se pondrá bien?
- Sí – le aseguré – sin dudas
- Bueno, eso está bien. Ahora que Bella está viviendo en Nueva York, Charlie está solo mucho tiempo
- La intervención que le han realizado no requiere muchos cuidados especiales, una buena dieta y un poco de ejercicio
- Sin dudas Sue se encargará de eso. Ella y Charlie se han hecho bastante cercanos en estos últimos tiempos…
Podía notar que ese hombre se debatía entre decirme o no algo que imaginaba de qué se trataba. Tras un largo silencio por fin habló.
- Conozco a Charlie desde el instituto – lo miré prestándole atención – Muchos años – sonrió – Cuando Renée murió, hace ya mucho tiempo, él y Bella se quedaron solos. Fue duro.
- Puedo imaginarlo
- Charlie es como un hermano para mí y eso convierte a Bella en una sobrina; una hija más diría yo.
- Sé que sois muy cercanos. Bella me lo ha dicho
- Este verano, cuando Bella volvió de Nueva York, estaba muy mal – temblé con sus palabras pero más aún cuando clavó sus profundos ojos negros en mí – Nunca la había visto así
Bajé la mirada avergonzado
- Se comenta que tú tuviste parte de culpa en su estado…
- Lo hice. Fue mi culpa. Lastimé mucho a Bella este verano.
- Sé que mi hijo no es del todo imparcial en lo que a Bella respecta, pero él dice que tú te burlaste de ella, que disfrutaste riéndote a sus expensas durante bastante tiempo…
- Sé que es lo que parece pero no fue así – le contradije y al mirarlo pude ver que esperaba una explicación mejor
Levantó una ceja interrogante y tuve que alejar la mirada
- Lastimé a Bella – confesé – No fui del todo honesto con ella. Le oculté gran parte de mi vida, pero la amo y la amé desde el principio, en eso nunca la engañé. Pero no supe cómo solucionar los problemas de mi vida de entonces. Fui un idiota y cuando por fin pensé que tenía todo resuelto, Bella se enteró de mi mentira y ya no me permitió explicarle ni suplicarle perdón.
- Y ahora qué ha cambiado?
- No ha cambiado lo que siento por ella, desde luego; y espero que tampoco cambiara lo que ella siente por mí. Pero yo he arreglado mi situación y ahora puedo estar con ella de la forma que siempre quise estar. Sin ocultarle nada, sin ocultarme ante nadie. Amo a esta chica y quiero formar mi vida y mi familia con ella, y sé que ella lo desea también.
- Charlie también estaba muy molesto contigo
- Lo entiendo
- Tal vez no sea fácil que te disculpe
- Lo sé, pero haré todo lo que él necesite para confiar en que amo a su hija por sobre todas las cosas, y sólo quiero hacerla feliz.
- Pues, te deseo suerte – sonrió – Charlie no es un tipo fácil…
Hola! Aquí les dejo otro capítulo. Espero que les guste!
Gracias a todos por los reviews, alertas y favoritos.
Besitos!
