Buenos días, aquí estoy con un capítulo más, ya queda muy pero que muy poquito…2 capítulos más y esto habrá acabado. Gracias a todos por compartir esta historia conmigo.
Gracias por supuesto a mi compañera por su trabajo y su apoyo.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 29
POV KATE
Cuando vimos entrar al doctor a la cafetería buscándonos a nosotros sentí unos nervios en el estómago que casi me hacen caerme al suelo. Nos levantamos inmediatamente y miré a Rick, le agarré fuerte de la mano y él enseguida me atrajo hacia él abrazándome con fuerza por la cintura.
- ¿Y bien? - preguntó el impaciente por los dos.
- Todo parece normal, no veo nada que…
- ¿Nada qué? - dije yo casi sin voz, sintiendo la boca seca.
- No hay nada malo que impida que os la podáis llevar.
- ¿Nos la podemos llevar? - pregunté como una tonta que no entendía nada.
- Kate podemos llevárnosla a casa - dijo Rick de repente abrazándome con fuerza, tanta fuerza que casi pierdo el equilibrio. Pero me abrace con él y llore, llore como una posesa, pero esta vez por la máxima felicidad posible, porque por fin empezaba mi nueva vida, una vida con ellos en casa, una vida en familia.
- Es el mejor momento desde que la vi por primera vez.
- Nos vamos, por fin, por fin - se puso a gritar Rick mientras saltaba sin dejar de sonreír y yo me emocione de verlo tan feliz.
- No me voy a sentir mal porque estéis tan felices de no volver a verme - dijo el doctor bromeando con nosotros - ahora os daré una serie de recomendaciones para que no tengáis ningún problema al cuidar de la pequeña. Tendréis que venir en un par de semanas para ver que todo va bien aunque creo que todo ira perfecto. Y como no, si veis que algo va mal solo tenéis que llamarme a cualquier hora para que os diga cómo proceder.
- Claro doctor. Nos ocuparemos bien de ella. Tiene unos padres que vamos a cuidar de ella más que nada en esta vida - dijo Rick mirándome mientras entrelaza nuestros dedos.
- Bien, entonces nos vemos en un ratito. Voy a preparar a la princesa y vosotros pasad por enfermería allí os dirán lo que tenéis que hacer.
Pasamos por la enfermería y nos dieron unas mínimas pautas para que la niña no perdiera peso, aunque decían que era algo normal. También teníamos que tener especial cuidado de que no cogiera algún virus, aparte de que era muy pequeña sus defensas estaban un poco más bajas de lo normal. Yo tenía miedo, mucho miedo de que pudiera pasarle algo, pero las enfermeras intentaban tranquilizarnos lo máximo posible.
- Todo irá bien, ya veréis - decía la enfermera sonriendo a Rick, aunque sentí celos, y es que no podía evitarlo, sabia que gustaba a todas las mujeres, tenía algo especial que hacía que las mujeres se sintieran atraídas por él, sin el hacer nada. Pero ese pensamiento se me fue cuando sentí como Rick me agarraba de la mano y me besaba la mejilla a la vez que contestaba a la enfermera.
- Si, todo saldrá bien.
Me abracé a él feliz de todo lo que nos estaba pasando, feliz de volver a vivir y por supuesto de tenerlo cerca, de tenerlo a mi lado, a nuestro lado. Si no lo tuviera nada sería igual.
- Chicos, aquí traigo a vuestra pequeña princesa - dijo el médico apareciendo con Allison en sus brazos. Enseguida con una gran sonrisa me acerque a él y se la quité de las manos.
- Hola princesa. Nos vamos a casa. Dile hola a papa - dije colocándola para que Rick pudiera verla. Se agacho despacio y beso suavemente la cabecita de nuestra pequeña.
- Hola cariño, vas a tu casa, con tu familia - dijo Rick con cariño.
- Bueno, ya lo tenéis todo. En cuanto queráis podéis iros.
- Todo esto parece un sueño, me cuesta creérmelo – decía Rick mientras empezábamos a andar hacia la salida.
- Pues no lo es. Nos vamos, nos vamos los tres.
- Bien, ¿tenéis cómo iros? – pregunto el doctor que nos acompañaba.
- Mi madre y Alexis tienen que estar de camino.
- Bien. Cuidaros los tres. Estoy seguro de que os va a ir todo muy bien.
- Muchas gracias por todo. A todos - dije emocionada.
- Si sobre todo por tener que aguantarla a ella - dijo Rick riéndose mientras me señalaba.
- Te libras porque tengo a nuestra hija en brazos, sino te enterarías - dije en tono de broma.
En ese preciso momento Martha y Alexis aparecieron justo delante de nosotros. Ambas con sonrisas en la cara, pero también con una sombra de preocupación. Aún no sabían con seguridad que Allison se venía con nosotros a casa.
- Hola hijo, hola querida. Eso significa… - dijo señalando a nuestra princesa.
- Eso significa que se viene con nosotros a casa - dijo Rick con una sonrisa y enseguida escuchamos gritos de júbilo.
- ¿Entonces a que estamos esperando?
- A que vinierais para colocar a la peque en su sillita.
- Menos mal que la hemos traído, por que la hemos traído ¿no? - pregunto mi madre a Alexis que le respondió con una sonrisa.
- Anda vamos a casa ya. Tenemos mucho que celebrar - dijo Alexis con una sonrisa.
Llegamos a la casa todos juntos, pero cuando abrimos la puerta nos encontramos con todos los que faltaban, los que pertenecían también a nuestra familia. Todos estaban con copas de cava en la mano dispuestos a celebrar y un gran cartel daba la bienvenida a la pequeña de la casa.
- Bienvenida a tu casa Allison - dijeron todos a la vez. Ella era la protagonista de la fiesta.
- A ver como esta mi sobrina - dijo Lanie acercándose para verla - es preciosa, menos mal que se parece a ti Kate sino…
- Muy graciosa - dijo poniendo cara de pocos amigos y haciéndolos reír.
- ¿Puedo verla? - pregunto un mi padre nervioso y cuando se la ofrecí para cogerla, nos emocionamos los dos.
- ¿Te animas papa?
- Pero…
- No pasará nada, vamos – dije sonriendo y el con cuidado la recibió en sus brazos. No era la primera vez que la veía, pero si era la primera vez que la sentía en sus brazos. Se emocionó y sus ojos se llenaron de lágrimas que amenazaban con caer por su rostro.
Primero me miro a mí y después a Rick, haciéndonos sonreír. Mi marido me paso un brazo sobre los hombros y los dos vimos como mi padre disfrutaba de tener a su nieta en brazos por primera vez. Su nieta, esa que tanto le hubiera gustado conocer a mi madre. Estoy seguro que los dos en ese momento recordamos a mama.
- Bien. Quiero daros las gracias a todos por estar aquí en un día tan especial para Kate y para mí – dijo Rick en voz alta mirándolos a todos - Quiero daros las gracias por compartir nuestra felicidad, esto es por ti Allison, toda esta gente que está aquí te quiere y formará parte de tu vida - dijo acariciando a la pequeña mientras no dejaba de sonreír - y ahora a disfrutar - dijo mientras mi padre devolvía a mi princesa para que pudiera cogerla.
Estaba muy despierta a pesar de que debía estar cansada, pero allí estaba ella, con los ojos abiertos pegados a los míos, tan azules como los de su padre. La mire y pensé que no podía ser más bella. Era preciosa.
- No me puedo creer todo esto – dije sin darme cuenta que estaba expresando mis pensamientos en voz alta.
- ¿Todo esto? – me pregunto Rick acercándose.
- Toda esta felicidad que me llena por dentro. Es como un espejismo – dije con la mirada perdida en nuestra pequeña.
- No es un sueño, no es un espejismo… toda esto es real Kate. Muy real. Y quizás no sea así siempre pero si algo hemos aprendido es que estando juntos somos muchos más felices y que podemos con todo.
- En eso tienes razón.
- Y ahora somos tres, el poder de tres - dijo haciéndome reír.
- Todo lo que hemos pasado… todo ha sido tan duro… pero ahora el tenerla en casa, el verte con ella en brazos rodeada de la gente que queremos… esto es increíble. Merece la pena todo lo que hemos pasado por vivir momentos como estos.
- Merece la pena cualquier cosa por estar contigo Kate - dijo mirándola fijamente a los ojos y me sonroje mientras me besaba.
- Tortolitos déjense de darse arrumacos y vamos a disfrutar un poco - dijo Lanie apareciendo con dos copas, pero yo señale a la niña - anda déjamela a mí. Tengo derecho de disfrutar de sobrina - exclamo pidiéndomela con una sonrisa en la cara.
- Vale pequeña, te vas con tu tía, pero no le hagas caso sobre lo que te diga de papa. Papa es genial - le dijo bajito, pero lo suficientemente alto para que ambas pudiéramos oírle.
- Anda déjate de tonterías y pásame a mi niña. Vosotros disfrutad, ya tendréis tiempo de sobra para estar con ella - dijo llevándosela para enseñársela a los chicos.
- Nunca tendré suficiente de ella – dije de repente - quiero decir que…
- Te entiendo. Ya la echas de menos - dijo riéndose.
- Algo así.
- Disfrutemos un poco. En un rato estará de nuevo aquí.
- Ya pero…
- Kate…
- Vale…vale…Bien, ¿por nosotros? - pregunto haciendo chocar nuestras copas.
- Por nosotros - dije sonriéndome y sentí que nunca antes en mi vida había sido más feliz que en ese instante. Ahora lo tenía todo, ahora mismo era plenamente feliz.
CONTINUARÁ…
Mañana más y mejor, os recuerdo que quedan dos capítulos para el final. Estoy triste pero a la vez feliz de que hayáis disfrutado y sufrido con ella. Gracias a todos.
XXOO
Twitter: tamyalways
