Hola! Probablemente ya ni se acuerden de esta historia, pero alguien me insistió en escribir un epilogo y después de mucho pensarlo finalmente lo hice.
Espero que sea de su agrado :)
—Y el Oscar va para… Quinn Fabray—todo el mundo gritaba y aplaudía esperando a que la rubia subiera al escenario. Una incrédula Quinn se levantó de su asiento y de inmediato fue abrazada eufóricamente por la señorita que tenía a su lado.
Aquel era el sueño de toda actriz, el más alto reconocimiento que obtienen, el sueño de muchas. Quinn había ganado muchos premios antes, pero el Oscar era su mayor aspiración y finalmente lo había conseguido. Pasaron años pero lo consiguió.
Una vez después de que todos los que querían felicitarla antes de que subiera al escenario lo hicieran, inicio su discurso de aceptación.
Q: Wow—dijo con la voz un poco temblorosa, pero que al final la afinó para poder continuar—Muchas gracias a la academia. Quiero dar las gracias a mi familia, a mis hermosas hijas quienes me hacen ser mejor cada día, a mi increíble novia. A mi agente, mis amigos, las personas que de verdad creyeron en mí desde el inicio y claro a todos los involucrados en esta película. No puedo decir cuánto amo ser actriz, saber que inspiro a alguien todos los días, es lo que me hace seguir adelante y creo que yo fui muy afortunada al tener una persona que me halla inspirado tanto, ella sabe quién es, así que no tengo que decir su nombre.
Yo solo espero de verdad que todos encuentren eso que aman para que realmente sean felices, estoy seguro que si todos lo hicieran, lo que realmente aman, el mundo sería mucho mejor. Muchas gracias. Gracias.
Una vez que llego a bambalinas se encontró con alguien muy especial para ella.
A: Aquí está la ganadora de un Oscar…finalmente puedo decirlo—río mientras se acercaba a abrazar a su amiga.
Q: ¡Dios!… creo que aún estoy en shock—bromeaba— ¡Enserio no lo puedo creer!—parecía estar extasiada en ese momento.
A: Sabia que lo harías. Lo supe desde el momento en que te fuiste a estudiar a Londres hace años. No dude ni un momento de ti.
Q: Ashley—decía abrazándola con fuerza—me vas a hacer llorar—dijo con la voz un poco quebrada.
Después de que la ceremonia terminara y de que Quinn fuera a tomarse fotos a un AfterParty, llegó a casa. O a la que solía serlo.
Q: ¡Hey! ¿Hay alguien aun despierto?—dijo con voz tierna acercándose al sofá.
— ¡Mami!—saltó de alegría al ver a su mamá con su premio en la mano—déjame tocarlo—decía emocionada.
(Flashback)
Q: ¡¿Qué sucede?! ¡¿Rachel?!— gritaba entrando una alterada Quinn a su habitación, donde una Rachel que parecía estar en estado de shock apenas y pudo mirar a su esposa-¿Estas bien?—intentó calmarse un poco para que la castaña pudiera hablar.
R: Es positivo—dijo levantando en su mano una prueba de embarazo.
Después del primer año de matrimonio intentaron la inseminación artificial, ambas querían tanto un hijo que no pararían hasta conseguirlo y por suerte lo consiguieron… al primer intento.
Q: ¡No puede ser!—se subió con todo y zapatos a la cama donde empezó a brincar—¡voy a ser mamá!—su entusiasmo era mil veces mayor que el de Rachel.
R: Lo sé— Las facciones de su rostro no decían mucho, pero Quinn supo de inmediato que su chica estaba asustada.
Q: Hey—bajo de la cama y se le puso enfrente—mírame—no dejaba de sonreír—todo va a salir bien, vas a ser la mejor mamá del mundo, ahora deja de preocuparte por lo que pueda salir mal, estamos juntas y es lo que importa—le robó un beso largo, al finalizarlo ambas sonreían.
R: ¡Voy a ser mamá!
(Fin flashback)
R: Stacy, amor. Eso no es un juguete—reía mientras se incorporaba en el sofá en el que estaba recostada.
Q: Esta bien, Rach—decía sonriendo—pero es muy tarde ¿no deberías ya estar dormida?—se dirigía a la pequeña, la cual hizo un puchero al escuchar eso.
S: Pero no quería dormir hasta que vinieras—se abalanzó a abrazar a Quinn.
Q: Te dejaré tocar el Oscar si prometes ir a dormir enseguida. ¿Lo prometes?
S: ¡Lo prometo!—dichas esas palabras la rubia le tendió el Oscar a la pequeña castaña—wow, es tan bonito… y brillante.
R: No podía ser menos—sonrió—ahora ¿no tienes que hacer algo?—dijo levantando una ceja.
S: Esta bien—dijo agachando la cabeza, entrego el premio a Quinn y se dispuso a ir a su habitación a dormir—Buenas noches, mamis.
R, Q: Buenas noches.
Quinn se sentó junto a la castaña y se recargó en su hombro. Estaba cansada, había sido una larga noche, pero realmente estaba feliz. De un momento a otro el silencio inundo la habitación. Rachel se adelantó a hablar.
R: Estoy tan orgullosa de ti—tomó la mano del regazo de la rubia.
Q: Lo sé y sabes que aunque no mencione explícitamente tu nombre, estuviste en mi discurso—hizo una pequeña pausa— siempre creíste en mí. No sé dónde estuviera en este momento si no lo hubieras hecho.
R: Seguirías estando en donde estas ahora, lo hiciste porque a pesar de todos los problemas creíste que podías hacerlo… y así fue.
Q: Te amo.
Aquellas palabras llegaron directo a las entrañas de Rachel. Quinn siempre sería su alma gemela, no importa con cuantas personas más se cruzaran en sus vidas, al final sabía que ella estaría en sus últimos momentos.
(Flashback)
Q: Rachel Berry… ¿Te casarías conmigo?
R:…
La espera la estaba matando, que aunque solo fueron unos segundos, pareció un momento que no tenía final.
Q: ¿Rach?
R: ¡Sí! ¡Por supuesto que sí!—se lanzó a los brazos de la rubia y comenzó a besarla como si no hubiera un mañana.
Q: Te amo tanto—decía a un hilo de voz.
R: Shhh… no pares de besarme.
(Fin Flashback)
R: Hace mucho que no te escuchaba decirlo.
Q: Sabes que lo hago, aunque no te lo diga, aunque ya no esté a menudo por aquí—su mirada recorrió rápidamente todo el lugar.
R: Lo sé… Y yo a ti—se formó una sonrisa de lado en su rostro.
La rubia se levantó inesperadamente del lugar y se arregló el cabello. Miró de nuevo la habitación en la que se encontraban. "Amo esta casa" pensó.
A pesar de que se podían permitir un gran condominio por todo lo que habían acumulado durante los años, a ninguna de las dos les gustaban los lugares demasiado grandes, por lo que una pequeña casa familiar era más que suficiente para las chicas.
Q: Debo irme—dijo mirándose en un espejo que se encontraba en aquella sala—Chloe me espera en el auto.
Ya no era nada raro escuchar el nombre de 'Chloe', después de unos meses todo mundo se acostumbró a ver a Quinn con alguien más que no fuera Rachel… incluso la misma Rachel, o eso es lo que le decía al mundo.
R: ¿Porque no le dijiste que entrara?—dijo con naturalidad.
Q: Sus pies la están matando—río—estuvimos solo un rato en la fiesta, pero ella no paro ni un momento de bailar—levantó los hombros como quien implica que no pudo hacer nada para evitarlo—nos vemos, Rach—besó la frente de la castaña y dejó el lugar.
Ambas se acostumbraron a dormir sin la otra desde hace mucho tiempo, alguna cosas duelen mucho más que otras, pero a veces el dolor es necesario para poder seguir adelante.
(Flashback)
Pasaba la media noche y ella no podía dormir. Quinn aún no llegaba a casa, las grabaciones de su nueva película eran muy extensas, por lo que a veces ni siquiera se molestaba en regresar, no porque no quisiera, aquello era demasiado agotador. Lamentablemente la rubia no realizó solo una de esas películas.
Después de un rato se escuchó a alguien abrir la puerta principal y Rachel se acercó de inmediato.
R: Llegaste—se acercó con intención de abrazar a Quinn, pero ésta se siguió de largo. Realmente no lo hizo al propósito, fue algo inconsciente debido al cansancio, aun así Rachel no pudo verlo.
Q: Lo siento, el director es demasiado perfeccionista y no nos deja ir tan fácil—se quitó la chaqueta y la dejo caer en uno de los sillones— ¿Todo bien con Stacy?—preguntó por fin mirando a la castaña.
R: Si, Brittany y Santana estuvieron con ella mientras yo iba al estudio de grabación.
Q: Cierto. Tu nuevo álbum está a la vuelta de la esquina. Es genial—se acercó a darle un beso a Rachel, ella hubiera deseado más que eso, pero en aquel momento no podía ofrecerle mucho, estaba exhausta.
R: Vamos a dormir—se separó.
"Nada dura para siempre" Esa es una frase muy acertada... lamentablemente.
(Fin Flashback)
Q: Hey, hermosa—dijo subiéndose a la camioneta, para después besarle suavemente la mejilla.
C: No tardaste mucho—la camioneta inició el camino— ¿Cómo están las chicas?
Q: Excelentes—sonrió.
C: Espera—dijo mirando de arriba abajo a la rubia— ¡¿Y tu premio?!
Q: Ah eso—río—lo dejaré unos días ahí, le gustó mucho a Stacy—sonrío.
C: Eres increíble—se acercó a besarla con un toque de euforia que fue muy probable que hayan puesto un poco incómodo al conductor—te necesito ahora—dijo a un hilo de voz.
Q: Espera a llegar a casa—le mordió un poco la oreja.
Quinn se encontraba entrando en uno de los grandes edificios de Nueva York. Su presencia era habitual ahí, aun así siempre que entraba causaba un revuelo por parte de algunos fans que se encontraban en el lugar.
Tomó el elevador y fue directo al último piso, entró (como siempre) sin avisar a la oficina principal.
S: Que demonios—dijo abrochándose deprisa la blusa. Quinn, como toda actriz, aguantó la risa a la perfección.
Q: Gracias a dios es Brittany, si no lo fuera tendríamos problemas aquí, Lopez—Santana hizo una cara de molestia.
B: Hola—se acercó a saludar a la rubia dejándole un beso en el cachete—Debo irme.
Q: ¿Por qué tan deprisa?
B: Dejaron a Hailee en el estudio después de la escuela—revisaba su celular—voy para allá—dijo tomando su bolsa y llaves—nos vemos en la noche, amor—le dio un beso en la mejilla a San.
Q: Saluda a mi sobrina, Britt—hablaba alegre.
B: Claro.
En el momento en que Britt dejó el lugar, la rubia ya no aguanto más y se echó a reír, Santana intentaba contenerse pero lo hizo de todas formas, como si tuvieran quince años otra vez.
Q: Sabias que venía, ¿Por qué sigues haciendo lo mismo?—decía limpiándose las lágrimas que salieron por la risa.
S: Para que aprendas un poco—le guiño el ojo y se sentó detrás del escritorio. Quinn hizo lo mismo pero enfrente de él—aunque no difiere mucho de todas las veces que te encontré con Rach…-se mordió la lengua al mencionar el nombre, a ella aun le parecía incomodo hablar de la relación de las dos chicas.
Q: Esta bien puedes decir su nombre, aun somos amigas, aun eres su amiga ¿cierto?—levantó una ceja.
S: No lo sé, Fabray—habló con sinceridad—nunca me contaste que fue lo que realmente paso entre ustedes dos, de repente un día llegas y me dices que se van a divorciar, ¿Qué rayos significó eso? Y lo peor es que ahora estás con alguien más y a la enana parece no importarle—miro los ojos de molestia de Quinn al decirle así a Rachel, pero los paso de largo y continuo—y a ti también… ¡no me digas que su relación solo fue por publicidad!—levantó la voz
Q: Yo…- no sabía muy bien que decir.
S: ¡Hay por dios! Si lo fue, ¡fue publicidad!—se tapó la boca sorprendida.
Q: ¿Te das cuenta de lo estúpida que suenas ahora mismo?—se levantó de su asiento y comenzó a caminar alrededor de aquella oficina— ¿Quién en su sano juicio tiene un hijo solo por publicidad? Amo a Rachel, estúpida—ese lenguaje era común entre las chicas.
S: ¿Amas a Rachel? Eso me sonó a tiempo presente.
Q: Si, la amo. Eso no significa que aun quiera intentar algo con ella otra vez, se acabó Faberry, ¿recuerdas?
(Flashback)
Dos personas se encontraban discutiendo en la casa Fabray-Berry
R: ¡Dijiste que te darías un tiempo! Un tiempo para nosotras—dijo señalándolas a ambas—es como si ya no te importará nada más que tú. Ni siquiera te acuerdas que tienes una hija, ¡maldita sea Quinn! Tuve que posponer mi álbum por ti. ¡¿Acaso hay alguien más?! ¡Dímelo ya!
Q: ¡Estas completamente loca! Gracias por confiar en mí, Rachel—dijo dándole la espalada.
R: No te atrevas a dejar esta habitación, ¡Quinn Fabray!
Lo siguiente que se escuchó fue un espejo roto, no por casualidad, no por accidente. Rachel lanzó su teléfono a uno de los espejos colgados en la pared de aquel cuarto y alguien que no esperaban apareció en la habitación.
S: Mamis, ¿Están peleando?—decía a punto de llorar.
Las dos chicas corrieron a la puerta donde se encontraba parada la pequeña para tranquilizarla, diciendo que solo había sido un accidente y que no había nada de qué preocuparse.
Quinn espero a que las cosas se calmaran y regreso a la cama donde Rachel se encontraba descansando.
Q: Hey—se recostó detrás de ella abrazándola.
R: Sabes lo que tenemos que hacer ¿cierto?—lo dijo con todo el dolor de su corazón. Ambas sabían que no era correcto seguir en aquella situación, ya no podían pensar solo en ellas, había una tercera persona que podía salir herida, mucho más que las chicas. Nadie sabe lo que significa ser padre o madre, hasta que sucede.
Q: Lo sé—habló lo más firme que pudo, no quería romperse en ese momento.
(Fin flashback)
S: ¿Entonces qué significa?
Q: ¡Significa que ya somos adultos! Además tenemos una hija juntas, Stacy es primero. Rachel y yo no dejábamos de pelear, hicimos lo que hicimos por ella.
S: Es enserio ¿Se rindieron tan fácil?—hablaba incrédula.
Q: No.
Nadie lo sabía pero las chicas lo intentaron antes, pasaron un par de meses separadas intentando solucionar el problema, diciéndole a sus amigos que era un viaje de trabajo de Quinn, pero cuando volvieron a juntarse nada había cambiado y cuando decidieron terminarlo de verdad pareció como la mejor decisión que pudieron haber tomado, ambas parecían más… aliviadas. Pero claro, eso fue lo que pareció en aquel momento.
S: Quinn…—Santana estaba a punto de darle un discurso de que el amor lo puede todo, que debían intentarlo de nuevo y esa clase de cosas que se escuchan en un guion cinematográfico, las cuales Quinn ya se sabía a la perfección, por lo que la rubia no la dejo continuar.
Q: Chloe me pidió que me casara con ella.
S: Quinn…
Q: Y le dije que si.—Observó la mirada de decepción de su mejor amiga. Pero ¿acaso se lo merecía? Había terminado con Rachel hace un buen tiempo, tenía derecho a estar con quien quisiera—di algo por favor—suplicó.
S: Espera dame un segundo para procesar lo que dijiste... ¿Te vas a casar con la pelirroja?—tenía la cara de sorpresa, como si no entendiera ninguna palabra de lo que la rubia le había dicho antes.
Q: Deja el drama para después quieres—volvió a tomar su lugar enfrente de la morena—pusimos la fecha dentro de un mes, solo vine a entregarte esto—le extendió la invitación—quería entregártela personalmente.
Santana la tomó en sus manos, solo divisó los nombres "Quinn y Chloe".
S: No tenías que hacerlo.
Q: Eres mi mejor amiga, tenía que. No te pediré que seas mi dama de honor como la última vez.
S: ¡¿Y por qué no?!—Se levantó exaltada— ¡No me digas que la rubiecita de Benson si lo será!
Q: Si, será ella—sonrió ampliamente notando la molestia de Santana—y ya sabes porque no lo hago. Y si lo hiciera, ambas sabemos que no aceptarías, aunque lo niegues sé que aprecias mucho a Rachel y no serías la dama de honor de su exesposa—levantó los hombros intentando restarle importancia.
S: Tienes razón—no quería admitirlo, pero lo hizo— ¿Ella lo sabe?
Q: Aun no… pero estoy en camino.
Habían pasado días desde que Quinn se había presentado en la oficina de Santana para darle la noticia de su compromiso. Ya le había dicho a todo el mundo, incluso a Rachel. La cual a ojos de la rubia se lo tomó mejor de lo esperado, incluso las felicito a ambas con una gran alegría, pero fue una lástima ya que la castaña no iba a poder asistir a la boda…su gira alrededor del mundo empezaba.
B: Es genial que te vayas al fin, Rach—decía bebiendo un poco de whisky. Ambas chicas se encontraban en casa de la castaña.
R: Oh genial, sólo dime que ya no me quieres aquí y me voy—rio.
B: No, no, es solo que…
R: Lo sé—la interrumpió—no quieres que vaya a la boda.
B: Yo nunca dije eso—recibió una mirada de obviedad por parte de la castaña—Rachel…—hizo un pausa—no puedes pretender que no te importa, vamos soy yo, sabes que puedes hablar conmigo.
R: Estoy bien—agachó la mirada.
Eran las mismas palabras que pronunciaba cada vez que la rubia mencionaba a Quinn. Todo lo que quería era que su amiga estuviera bien y sabía que no lo iba a estar si se guardaba tantas emociones para ella, por lo que ya no aguantaba más y todo lo que quería era hacerla hablar.
B: ¡Deja de actuar como la fuerte!—No era común ver a Brittany levantar la voz, lo que hizo de Rachel diera un pequeño salto en su asiento—por favor háblame—esta vez habló con un pequeño tono de súplica.
Rachel se levantó y comenzó a caminar a su habitación. Brittany estaba algo desorientada por el comportamiento de su amiga, ¿Acaso la iba a dejar hablando sola? Pensó. Sin dudarlo la siguió. Cuando entró a donde se encontraba la castaña, esta sacaba un papel doblado de uno de los cajones del buro junto a la cama.
Era un sobre, al parecer una carta; se la entregó a la rubia.
B: ¿Qué es esto?—preguntó confusa.
R: Por supuesto que me importa—Brittany entendió que se refería a la boda—pero no puedo hacer nada, Britt. Escribí esa carta para Quinn cuando nos separamos. Tuve que escribir todo lo que sentía, fue lo único que me mantuvo para no caer ¿Sabes?, También le escribí muchas canciones… que ella nunca escuchará.
B: No es tarde—intentó persuadirla—enséñale todo, Rach. Yo sé que ustedes tienen que estar juntas, esto sólo fue un pequeño tropiezo—se acercó y tomó de los hombros a la pequeña—¡Se valiente y hazlo!
Faltaban cerca de 48 horas para la boda, nada había pasado, a los ojos de Brittany Rachel no había sido valiente para decirle a Quinn que seguía enamorada de ella. A pesar de eso aun pensaba que las chicas debían estar juntas.
Se encontraba en su estudio de baile, Santana se había llevado a Hailee a casa, miro su reloj. Tenía pocas horas, pero lo haría, ya se lo había propuesto…las juntaría de nuevo.
B: It's Brittany, Bitch—sonrió como un niño que acaba de robar un dulce.
Fue a su oficina a tomar algo que tenía guardado desde hace unos días y se dispuso a salir. Mientras lo hacía mandaba un mensaje de texto.
Tengo que hablarte, es urgente. Encuéntrame en la cafetería de siempre—B
Aun no salgo del set, Britt. Creo que esto puede demorar—Q
Eres el personaje principal, pueden esperar por ti. ¡Ahora mueve ese trasero, Fabray!—B
¡Tranquila!, voy para allá—Q
Brittany había llegado a la cafetería, tomó un lugar alejado de los demás y ordenó algo ligero mientras esperaba a su amiga.
Había pasado casi media hora sentada en aquel lugar y empezaba a desesperarse, además de que su teléfono no dejaba de sonar, al parecer Santana estaba teniendo problemas para controlar a Hailee.
B: Querías una hija, Lopez. ¡Ahora hazte responsable!—sonreía mientras decía aquellas palabras y colgó sin dejar si quiera que la morena le respondiera. Quería correr a ver a Hailee, era su adoración, pero en ese momento tenía algo importante que hacer y no podía esperar más.
Después de un rato al fin llegó Quinn.
B: ¡¿Qué rayos te pasa, Fabray?!—Gritó cuando la vio entrar sin importar cuantas personas hubieran en aquel lugar. Quinn de inmediato se tapó la cara por la pena y camino hacia donde se encontraba su amiga—llevo casi una hora aquí.
Q: Lo siento, no me dejaban ir, hice lo que pude—se excusó.
B: ¡Demonios!—decía viendo su celular.
Q: ¡Dije que lo sentía!
B: Tu no, Santana no deja de molestar. Tiene problemas con Hailee y quiere que vaya a casa de inmediato—escuchó la risa burlona de Quinn y le lanzó una mirada asesina, pero que de inmediato cambio por una sonrisa al imaginarse a Santana en aquel problema.
Q: Si quieres dejamos esto para después, de todos modos tengo que regresar al set pronto.
B: ¡No!
Q: Okay…
B: Quinn… no sé cómo decir esto de una forma fácil.
Q: Solo dilo—sonreía confundida.
B: No puedes casarte con Chloe.
Q: ¿Qué?—soltó una risa que bien podría ser de nervios— ¿Por qué no?
B: Porque no quieres.
Q: ¿De que estas hablando?
B: Mírame—dijo moviendo su silla para acercarse más a la rubia—No quiero ver que cometas un error…
Q: No est…—fue interrumpida.
B: Déjame hablar, por favor. Te conozco Quinn, he visto como la miras aun de la misma forma que hace años, aun la miras como lo hacías en la preparatoria. Te pones nerviosa cada que escuchas una de sus canciones, dices que no es nada, pero yo sé que tu corazón late demasiado rápido cada que ves algo de ella en televisión o que alguien dice su nombre en las calles. ¿Enserio crees que vas a superarla estando con alguien más?—Quinn la miraba atónita— no intentes dar un discurso de que solo son buenas amigas y que de esa forma están bien ambas, ¡Por dios! Hasta el más tonto se daría cuenta que no es así. No digo que no ames a Chloe, porque realmente ella es genial, pero sé que no lo haces tanto como con cierta castaña—solo esperaba la respuesta de su amiga.
Q: Britt… sé que cuando Rachel y yo estábamos juntas parecía lo mejor para todos, pero se acabó.
B: No puedo quedarme toda la tarde esperando que cambies de opinión—se levantó de su asiento y sacó un sobre de su bolso—pero estoy segura de que esto lo hará—Lo dejó en la mesa esperando que Quinn lo leyera, después salió del lugar deseando, en su interior, lo mejor para sus amigas.
Quinn se quedó sola en aquel lugar, no se inmuto por unos minutos y se hubiera quedado más si no fuera por uno de los meseros que la interrumpió.
—¿Puedo ofrecerle algo, señorita?
Q: ¿Podría darme unos minutos?—miró asentir al muchacho, después tomó el sobre que Brittany había dejado sobre la mesa.
Aquel contenía tres hojas, una de ellas parecía arrancada de un cuaderno, fue la que abrió primero.
"14 de marzo, 2015
Quinn y yo terminamos. Dijo que su estancia en Londres sería indefinida. Como podré vivir sin ella. Porque no fui capaz de darme cuenta desde antes que me quería, que yo también la quería, desperdiciamos tanto tiempo y ahora simplemente no está…
Como podré superarla, ¿Cómo superas al amor de tu vida? Alguien alguna vez me dijo que el destino dirá si de verdad debíamos estar con determinada persona y si es así, si ella y yo de verdad estaremos juntas al final… suena como algo imposible.
¿Por qué fui tan tonta y no la vi antes?
¿Por qué no le robe más besos?
¿Por qué no le pedí que se quedará?
¿Por qué no pedí otra oportunidad?
¿Por qué no tome su mano por más tiempo?
¿Por qué pienso que podré olvidarla? Soy una tonta! Nadie olvidaría a Quinn Fabray"
Al parecer era una página arrancada del diario de Rachel. Quinn sonrió al terminar de leer, recordó lo mal que la pasaron cuando tuvo que irse a estudiar a Londres, pero al final lo habían superado. ¿Por qué esto habría de ser diferente?
Dobló la hoja, la metió en el sobre y se dispuso a leer la otra.
"Mi amada, Quinn
Hace un momento acabas de irte con los papeles de nuestro divorcio, los cuales acabo de firmar y debo decir que me arrepentí desde el momento en que tome la pluma, no… desde el momento que siquiera lo mencionamos, quería gritarte que te amaba con toda el alma y que podíamos solucionarlo, pero también sé que eso podría ser algo imposible y que ahora no solo se trata de ti y de mí. Tenemos una querida hija a la cual proteger.
Sé que te dije que estaría bien, que el regresar al ser solo amigas era lo más conveniente por ella, pero ahora mismo te necesito tanto, tus besos, la forma en que tus ojos me miraban al despertar. ¿Cómo podré dormir sola en esta enorme cama?
No solo tú eres actriz, Quinn Fabray. Porque en estos tiempos yo tengo que dar mi mejor actuación y actuar como si todo estuviera bien. ¿Por qué dejamos que las peleas nos ganaran?
Te voy a amar siempre, Quinn, no de la forma en que amas a una amiga, tú nunca serás eso para mí, una simple amiga, siempre serás mi alma gemela y el amor de mi vida. Ahora mismo le confió mi futuro al destino, confío en que te traerá de vuelta, no me importa esperar meses, años, sé que así será.
Por siempre tuya.
Rachel Berry."
Quinn se limpió una lágrima que cayo cuando terminó de leer aquella carta y se dispuso a leer la siguiente.
"Querida, Quinn.
No puedo creer que haya pasado tanto desde que escribí la primera carta, dios sabe que tengo un cajón lleno de ellas, es una lástima que nunca la leerás.
Ayer veniste a ver a Stacy y trajiste contigo a una gran sorpresa. Chloe Beale, dijiste que era su nombre, ella es realmente hermosa, su cabello rojo y sus grandes ojos azules, como un verdadero ángel. Tú te veías muy feliz con ella y me alegro muchísimo, todos merecemos ser felices.
Pero debo admitir que no ser la causa de tu felicidad en estos momentos me duele…mucho. Como quisiera ser yo la que tomara tu mano o a la que tus ojos mirasen.
Estoy asustada, Quinn. Porque al verte con ella me empiezo a cuestionar si de verdad vas a volver a mí. Por favor vuelve, ya no quiero esperar al destino, ¡cambiémoslo! Di que aún me amas como yo lo hago.
Me aterra pensar que nunca podré superarte.
Rachel Berry"
Al terminar guardó todas sus cosas y salió corriendo del lugar. Estaba eufórica, no pensaba con claridad, lo único que quería hacer era verla. Cuando termino de leer aquellas hojas lo supo… supo que aún estaba enamorada de ella, aun la amaba, nunca lo dejo de hacer.
Subió a su auto apresurada y condujo hacia su vieja casa, donde vivía Rachel.
Al llegar sacó las llaves, pues aun las conservaba, y abrió como pudo la puerta. Ya había anochecido y esperaba que no se hubiera acostado ya.
Subió apresurada las escaleras y cuando la vio paro el seco… la castaña salía de la habitación de Stacy y cerraba la puerta con mucha delicadeza para no despertarla.
Rachel se sorprendió al verla ahí.
R: Quinn. ¿Qué haces aqu...—Fue interrumpida por un beso de la rubia. Un beso después de años del último. Ninguna había olvidado como hacerlo. De inmediato se tornó pasional y la rubia las arrastro a la que era su dormitorio de casadas.
Al llegar Quinn la recostó cuidadosamente en la cama para después ponerse sobre ella. Recorrió todo su abdomen con las manos hasta llegar a la orilla de la blusa, la cual subió hasta quitársela.
Segundos después ya se había desecho de su brasier también. Rachel hizo lo mismo con el vestido de la rubia momentos después. Quinn se deslizó por el cuerpo de la castaña y llegó al punto donde quería.
Ninguna de las dos se resistió. Sabían que eso era lo que querían, desde hace mucho tiempo ya. Después de unas horas simplemente se miraban la una a la otra, aún era de noche. Las sacó de su burbuja el celular de Quinn. Era un mensaje.
R: Es ella—dijo abrazada a la rubia.
Q: No lo sabes.
R: Mírame—la rubia le hizo caso—Dime que no la amas—Quinn se quedó en silencio.
Rachel no esperaba una respuesta negativa a aquella pregunta, sabía que Quinn amaba a Chloe.
R: Debes ir con ella—se levantó de la cama envuelta con una sábana. Sacó un sobre de uno de sus cajones y se lo entregó a Quinn—sé que leíste ya algunas de mis cartas y falta una hoja de mi diario—rio al imaginar a Brittany arrancarla.
Q: ¿Porque me das ésta?
R: Aun no es nuestro momento, Quinn—le sonrió.
Q: ¡¿De qué hablas?! Quiero estar contigo y tú quieres estar conmigo.
R: Claro que si—seguía sonriendo—pero como dije… aun no es nuestro momento—miraba la confusión de Quinn—lee mi carta y lo entenderás—se acercó y le dejo un beso en la mejilla—debo prepararme en unas horas sale mi vuelo a Los Angeles y mis padres vendrán por Stacy—salió de la habitación dejando a una pensativa Quinn.
Se dispuso a leer la carta.
"Querida, Quinn
Me alegra tanto ver brillar tus ojos, sé que Chloe es una buena chica y que te hará muy feliz en tu futuro. Al escuchar eso puedes pensar que ya no te amo, porque te estoy dejando ir, pero es todo lo contrario, cuando amas a alguien tienes que dejar que haga las cosas que le hacen feliz.
Sé que la amas, lo veo en tus ojos. Podría decirte lo que siento y persuadirte que no sigas adelante con la boda ya que de igual manera sé que me amas a mí, incluso mucho más que a ella, y sé que accederías de inmediato. Me escucho demasiado soberbia diciendo eso, pero sabemos que es la verdad.
No podría retenerte e impedir que vivas esta etapa de tu vida, no sería justo.
Ya no estoy asustada pues vuelvo a creer que regresaras a mí, pero primero vive esto, Quinn, que yo también lo haré.
Con amor, Rachel."
Sonrió al terminar de leer. "Estas loca, Rachel Berry" Pensó para sí.
Quinn tuvo una bonita boda y vivió feliz por un tiempo con Chloe.
¿Cuánto tardo en regresar con el amor de su vida? 2 años, 3 meses, 5 días.
2 años, 3 meses, 5 días antes de volver con Rachel.
2 años, 3 meses, 5 días duró su segundo matrimonio. No hubo peleas ni nada por estilo, simplemente la pasión del principio se apagó, algo que nunca paso con la castaña.
Rachel espero paciente y vivió como le dijo en aquella carta a Quinn que lo haría, recorrió muchos lugares del mundo, algunos de ellos con Stacy ya que no podía llevarla a todos e incluso tuvo algunos romances. Pero en ningún momento se equivocó en lo que había escrito en sus cartas.
Pues si volvieron a estar juntas…siempre volverían a estar juntas, aun si se separaran mil veces más, así lo harían.
