Un nuevo akuma había hecho aparición. Justamente en el hotel Le'Grand París.

¿Qué había sucedido? Chloé había organizado una fiesta, debido a que se acercaba fin de curso y su padre la había obligado a convivir un poco más con sus compañeros, ya que según él sería buena idea que hiciera nuevos amigos. Debido a eso, tuvo que invitar también a personas de otros cursos.

¿Qué había sucedido? Fácil: una chica había decidido declarar su amor al chico de sus sueños, pero éste le había dicho que no sentía lo mismo.

Ladybug ya estaba transformada, estaba lista para pelear. En un momento, casi fue atacada por la chica. Pero Adrien fue más rápido y la empujó, provocando que ambos cayeran en la cocina, ocultos de la akumatizada.

—¡Adrien! ¿te encuentras bien? —preguntó alterada.

—Siempre estaré bien mientras tú estés bien. ¡Debes estar más atenta!

Ladybug abrazó al muchacho, agradecía eternamente que fuera tan atento con ella. Ambos salieron de lugar, al no ver a nadie ahí, Adrien se iba a transformar. Más, cuando la akumatizada los vio, empujó fuertemente. Ladybug protegió a Adrien, el problema fue que la heroína quedó encerrada en un ascensor y las puertas no se abrían.

—¿Ladybug? —la voz de Adrien denotaba miedo.

—¡Estoy atrapada! —respondió —. Tendrás que pelear solo.

—¡Pero somos un equipo!

—Encontraré la forma de salir de aquí. Mientras tanto, haz algo, no podemos permitir que dañen a nuestros amigos.

—¡Te prometo que vendré por ti!

Como es de suponer, Adrien se convirtió en Chat Noir y peleó. Mientras que Ladybug intentaba abrir el ascensor, pero nada funcionaba. Ni siquiera su Lucky Charm fue útil.

La transformación se había acabado, y su compañero no regresaba.

—¿Crees que éste bien? —le preguntó a Tikki.

—Puede ser un poco torpe, pero te ama tanto que haría lo que sea por ti.

Marinette agradeció con una sonrisa.

No sabía cuánto tiempo había transcurrido, cuando sintió que el ascensor se balanceaba. Sintió miedo. Rápidamente se transformó e intentó arrojar su yoyo, pero no tenía donde afirmarlo.

Pasó lo que ella esperaba. El ascensor cayó, solo que antes de que ella cayera, la puerta se abrió rápidamente. Unos fuertes brazos la sostuvieron, la chica se abrazó fuertemente.

—Te dije que volvería por ti.

—¡Adrien! —exclamó feliz aún estando entre sus brazos.

—My Lady, por favor no faltes nunca más en una batalla. ¡Es demasiado difícil luchar solo! Además, te recuerdo que mi rostro es parte fundamental de mí carrera.

—Gatito tonto —respondió entre risas.

Más que "atorada", usé la palabra "atrapada". Pero me gustó el resultado.

Ambos permanecieron en el lugar un rato más. Ahí donde se encontraban fueron a la cocina, Adrien encontró un frasco con galletas. Tenía tanta hambre que metió toda su mano en aquél frasco. El problema fue que su mano no salía.

—¡Estoy atorado! —exclamó con espanto.

Ladybug lo observó con confusión marcada en el rostro.

—¡Mi mano no sale! —agitaba su mano de arriba a abajo, desesperado —. ¡Ahora tendrán que apuntar mi mano, esto será horrible! —sollozaba por culpa del miedo.

Ladybug rodó sus ojos y sin darle tiempo de continuar quejándose como un niño, tomó su yoyo y gracias a su habilidad mágica quebró aquél frasco.

Adrien dejó salir un grito de miedo, no esperaba que ella hiciera eso. ¡Fue tan raro!

—¡Me pudiste haber quebrado los dedos, o la mano sencillamente! —se quejó.

—¿Prefieres estar atorado entonces?

—¡Sí!

Ladybug no soportó aquella actitud y dejó solo a Adrien en la cocina. Adrien la vio marcharse y observó el suelo, donde ahora todas las galletas se encontraban quebradas.

—¡Mis galletas! —volvió a sollozar. Eso era demasiado para él, se había quedado sin dulces.

Como el one-shot anterior no usaba tanto la palabra correspondiente, escribí éste pequeño drabble también :D

Por lo menos a mí me dio mucha risa escribirlo xD