Gracias a todos los que han leido este fic. He disfrutado muchísimo escribiéndolo y tal vez seguiría haciéndolo si pudiera. Gracias por los comentarios y por darme su apoyo. Voy a tomarme un tiempo lejos de Fanfiction, la verdad es que desde hace tiempo tendría que haberlo hecho pero quería terminar esto primero. Ahora bien, no sé cuando pueda volver a publicar aquí, pero espero que no sea demasiado tiempo.

Hasta la próxima! Espero que les guste este último capítulo. Es para todas ustedes.


* Heart By Heart- Demi Lovato.

* Paradise Tmax.

Epílogo.

Casi el paraíso.

- El gran día ha llegado. Esta fecha quedará en la memoria de toda Corea por un largo tiempo. Para finalizar una historia de cuentos de hadas, los herederos de ShinHwa y el grupo Yoon contraen hoy matrimonio. Los preparativos de esta gran boda que ha sido comparada incluso con la del príncipe de Inglaterra, han sido seguidos por millones de coreanos.

- No olvidemos las otras tres bodas que tendrán lugar el mismo de hoy, todos son importantes herederos. Estas alianzas suponen un golpe de suerte para la economía de Corea.

- Pues yo creo que es una gran historia de amor. Ahora bien, si no podemos seguir la boda al tratarse de una ceremonia privada, transmitiremos una entrevista realizada ayer al heredero del grupo ShinHwa, Goo Yun Ho y a Yoon Eun Hye, hija del presidente de Corea.

Ying Hee apagó el televisor. Sonrió. Si, herederos y blablabla. Pero era la historia más romántica que ella había tenido oportunidad de ser testigo.


- ¿Estás lista, noona? – hasta cuando Seok Joong entró a su cuarto para hacer la pregunta de siempre, Eun Hye se emocionó. Porque ya no escucharía eso todos los días.

- Completamente lista.

Seok Joong le sonrió. Sabía que estaba nerviosa.

- Estás muy linda, noona.

- ¿En serio lo crees? En verdad estoy muy nerviosa.

- En serio. No te preocupes tanto. Yun Ho no es la gran cosa, y si no le gustas siempre podrás conseguir otro marido.

Qué bromista estaba resultando su hermano.

Sus padres estaban en la sala de la casa, y sólo la esperaban a ella.

- Vamos a llegar tarde – señaló su padre.

Sin embargo, ambos, Ji Hoo Y Maya, se quedaron observando a su hija mayor con orgullo.

Ella sonrió, y al intercambiar una mirada con su padre se sintió mucho más segura. Porque caminaría al lado de él, no tenía por qué tener miedo.

Además, tampoco sería el único centro de atención. Eso era lo bueno de una boda como esa. ¿A cuál de las novias debían mirar más? ¿A ella, a Mi Nyu, o a Hae Min?

Sólo cuando por fin estuvo allí, y sus pasos le fueron acercando a Yun Ho, se sintió perfectamente bien. Todo tenía sentido, todo iba a estar bien.

Cuando tu alma encuentra al alma

que estaba esperando

Cuando alguien entra a tu corazón

a través de una puerta abierta

En el fondo, Eun Hye siempre había sabido que eso sucedería. Ellos iban a ser felices siempre; compañeros, amigos, amantes.

Yun Ho le sonrió. En realidad, él no acababa de creerlo, aunque ella estaba tan perfectamente bella frente a él. ¿Le había escogido a él, después de todo? Luego de tantas cosas, le costaba darse cuenta de que no era un sueño más.

Ella llegó hasta él, y su padre la entregó, uniendo sus manos.

- Cuida bien de mi hija.

- Con mi vida.

Ji Hoo le creía. No habría dejado que su hija se casara con alguien que valiera menos, que la quisiera menos. Deseaba para Eun Hye, su preciosa hija, la misma felicidad que él había tenido. Era curioso, que esa felicidad estuviera con el hijo de Jan Di y Joon Pyo. Justo cuando iba a ocupar su lugar al lado de Maya, vio que jan Di sonreía radiante.

Ella fue la que había colaborado más en la realización de la boda, y eso ya era algo, debido a que todos estuvieron compitiendo para llevarla a cabo. Excepto Woo Bin. Él si parecía sentir mucho más que Mi Nyu les dejara. Si no fuera el hijo de Yi Jeong, estaba seguro que habría persuadido a punta de pistola a Bon Hwa para que se retractara.

Buscó la mano de Maya y la sujetó con fuerza. Y cuando vio sus ojos, verde brillante, mirándolo con felicidad, sonrió. No podía creer que tuviera tanta suerte como para haberla encontrado.

Cuando tu mano encuentra la mano,

que estaba destinada a sostener

No la dejes ir

- ¿No es genial? – Ying Hee sonreía, mirando a las parejas que se unían ese día - ¡Y es tan romántico!

- ¿Te estás quejando otra vez de tu suerte? – preguntó Koo Boom, arqueando las cejas.

- Yo no…

Él la abrazó, acercándola más a él. Ying Hee reclinó su cabeza en su hombro.

En esos momentos, realmente, no se quejaba de su suerte. Incluso aunque ya podía escuchar a las personas murmurando acerca de ellos. La chica pobre y oportunista que esperaba atrapar uno de los herederos más importantes de Corea. No le importaba. Era un poco loco, algo tonto, pero así era. Lo quería.

Justo cuando se preguntaba qué tan bueno era que ella quisiera a alguien que en cualquier momento podría decidir que no era lo que buscaba, él la sorprendió aspirando el perfume en su cabello.

- Dime, ¿qué me hiciste para que te quiera tanto?

Alguien entra a tu mundo, de repente tu mundo ha cambiado

¡Para siempre!

Bon Hwa y Mi Nyu intercambiaron una mirada. También Hae Min y Boong Jo.

Y cuando el momento pasó, y ellos se vieron rodeados de personas felicitándolos, todavía costaba creerlo: se pertenecían.

Hae Min recordaba haberse preguntado dónde estaba el amor, que ellas no lo podían encontrar. En ese momento, estaba claro.

Los ojos de nadie más pueden ver dentro de mí

Los brazos de nadie más me pueden levantar…

levantarme tan alto

El amor estaba en cualquier parte. Esperando a que abrieras los ojos para ver a esa persona que estaba dispuesta a amar de la misma manera.

El amor estaba donde estaba la amistad. El amor estaba donde se hallaba el consuelo a las penas, y las sonrisas que borraran las lágrimas.

Alma gemela o no, no tenía importancia. Existía amor para todo el mundo, pero no todos tenían el valor suficiente como para arriesgarse. Sus mayores problemas se habían sucedido por no tener valor.

Tu amor me eleva fuera del tiempo

Y conoces mi corazón de corazón.

- Había creído que este día nunca llegaría. Había creído que te perdí para siempre. - le dijo Yun Ho, mientras la sostenía en sus brazos, bailando lento - Pero estaba dispuesto a seguir a tu lado, aunque no me quisieras más que como un amigo.

- También yo, creí que todo había terminado con nosotros, pero necesitaba tanto tu compañía, que me parecía demasiado egoísta. Siempre he sido tan tonta... pero, ¿Qué cambió? ¿Por qué de pronto decidiste decirme que me querías?

- Porque quiero estar seguro de que serás feliz. - contestó él - y de la única cosa que estoy seguro en el mundo, es que quiero hacerte lo más feliz posible cada día, mientras esté vivo.

Cuando eres uno con quien estabas destinado a encontrarte

Todo cae en su lugar, todas las estrellas se alinean

Cuando eres tocado por la nube que ha tocado tu alma

¡No la dejes ir!

Eun Hye se paró en puntas y alcanzó a besarlo en los labios. Mientras lo hizo, sonrió.

Era como un sueño surrealista que ahora él fuera su esposo.

Su primer amor, su primer beso, sus primeras lágrimas de desilusión.

Y al final de todos los caminos que había explorado, llegó al mismo punto de inicio. Con la diferencia de que ahora ambos estaban preparados. Ella lo iba a hacer muy feliz, para agradecerle todo lo que había hecho por ella. Todos los abrazos, sonrisas, gestos. Porque era su alma gemela, y el amor de su vida.

Alguien entra a tu vida, es como si estuviera estado en tu vida

Desde siempre

Así que ahora hemos encontrado nuestro camino para encontrarnos

Así que ahora he encontrado mi camino hacia ti

Tu amor me eleva fuera del tiempo

Y conoces mi corazón de corazón


Eun Hye y Yun Ho salieron de la tienda llevando un montón de bolsas. Bueno, él llevaba la mayoría de las bolsas.

- Sabes que todos estos instrumentos de música no los usará hasta que cumpla tres años, al menos.

- No importa. Le gustará. Yo lo sé.

- ¿Estás segura? ¿Por qué piensas obligar al pobre niño?

Ella frunció el ceño.

- Todos aman la música. Mi padre me enseñó - y agregó en un tono que no daba lugar a réplicas - y yo enseñaré a mis hijos.

- Si, ya.. pero...

Yun Ho se calló. Miraba hacia alguna otra parte, como si hubiera visto un fantasa. Ella siguió la dirección de su mirada y se encontró cara a cara con Soo Kang.

- Oh, Hola Soo Kang. Ha pasado mucho tiempo.

- Ah, si.

Se produjo un momento incómodo de silencio, porque ninguno de los tres esperó encontrarse de esa forma.

- Entonces, ¿cómo ha sido la gira a Japón? He escuchado algo en los medios.

- Si, hizo bastante ruido, ¿verdad? Fue muy buena.

Miró las bolsas y la tienda de juguetes de la que la pareja acababa de salir.

- Entonces ustedes...

Juguetes para bebés, era lo que llevaban. Y ella había dicho algo sobre hijos, según él alcanzó a oír. ¿Entonces... Sabía que pasaría, pero ¿tan pronto? No hacía mucho que ellos habían sido novios, pero ahora ella ya estaba casada con Yun Ho.

- Nosotros estamos comprando regalos para el bebé de mi hermana. Ella acaba de dar a luz.

Yun Ho observó a Eun Hye, preocupado por su reacción. En todo ese tiempo, no se habían cruzado con él. Ella había estado muy enamorada de Soo Kang, ¿seguiría sintiendo algo?

Tal vez era masoquista, pero necesitaba saber.

Ella sonrió y dijo.

- Tal vez hemos exagerado un poco, pero estamos muy emocionados. Nuestro primer sobrino - dijo. Tal vez pronto ellos tuvieran los suyos propios, quiso agregar, pero se contuvo. Eso sería un poco rudo con Soo Kang. - Si tienes algo de tiempo libre, tal vez puedas cenar con nosotros la próxima semana. La familia ofrecerá una fiesta por el nacimiento de William.

Soo Kang sonrió.

- Si, tal vez pase por allí. - luego saludó a Yun Ho - te estrecharía la mano, pero veo que las tienes ocupadas - dijo, señalando las bolsas.

Se despidió una vez más, y luego siguió su camino.

- ¿te pusiste celoso? - preguntó Eun Hye cuando Soo Kang ya se había ido.

- Ni un poco.

- Más te vale. Porque ya deberías estar seguro, de que te amo sólo a ti.

Tu amor hacia mi es más brillante que la mañana
Siento como si tuviera todo en el mundo
En mi vida
Viniste a mi como un sueño en el medio de tiempos difíciles
Si sólo pudiera amarte por siempre
Sostengo tu mano y grito al mundo
Lo prometo al cielo
Serás mi único amor, para siempre
Nuestro sueño brilla como luces en el cielo nocturno, paraíso.

- Démonos prisa. Todavía tenemos que ir a esa cena con el Secretario Lee, ¿recuerdas?

- Ah, tienes razón. - dijo Eun Hye - como quiero que Hae Min vuelva a planear una de esas vacaciones a Nueva Caledonia o a Jeju todos juntos.

Yun Ho coincidió con ella, pero le recordó que no podía, de momento. Hae Min y Boong Jo estaban instalados en Londres, mientras él jugaba en el Manchester City. Y sin sus amigos, no sería lo mismo. Aunque sin duda ellos tenían otro tipo de diversión para los dos solos.

Mi Nyu y Bon Hwa estaban todavía en París, conquistando la ciudad para ellos. Ying Hee, por otro lado, se estaba convirtiendo en una conocida periodista, aunque todavia estaba estudiando en la facultad.

Koo Boom seguía en Columbia, pero venía más frecuentemente. Al final, había encontrado a la chica que pudo con él.

Puedo ir a cualquier lugar mientras esté contigo
Hacia mi paraíso
Olvida los momentos en que sufriste y te hirieron
Es sólo el comienzo para nosotros
Vamos, corramos
Amándote por siempre.

Y eso quedó demostrado cuando un día una invitación llegó al escritorio de Eun Hye. Ella salió corriendo de la Fundación para llegar a las oficinas del Grupo ShinHwa y decírselo a su esposo.

Ying Hee y Koo Boom se casaron. El acontecimiento fue celebrado por todos los amigos, y Yun Ho no dejó de bromear tanto por el lado de Koo Boom como por el de Ying Hee. Lo cierto es que se sentía feliz porque sus dos mejores amigos acabaran juntos.

No había más nada de lo que preocuparse. Eso era, ellos estaban tan perfectamente tranquilos y felices, que casi sentía que era demasiado. Cuando Eun Hye le dirigió una sonrisa, y tenía al pequeño Will en brazos, su corazón latió más fuerte, de emoción. Podía verla, podía verse, con un hijo de ambos. Algún día.

Observando a sus hijos, Jan Di sonrió. Los dos eran felices. Los dos habían formado sus familias. Ella tenía a Joon Pyo, el amor de su vida. Ni un solo minuto se había arrepentido de su elección. Sus amigos del F4 eran felices. Era casi como estar en el paraíso.

- ¡Una foto, por favor!

Si, sin duda, ellos estaban tocando el paraíso con los dedos.