Cap. 29: Yo no soy un juego
Y ahí estaba ella… caminando junto a mí, y a pesar de que estaba a mi lado, la sentía tan lejana. Miraba hacia el piso… así había estado caminando todo el tiempo. Caminábamos a los alrededores de la casa de Emily. Yo tenía que hablar con ella. Yo quería saber si ella estaba bien.
Estaba por hablar cuando su hermosa voz me deleitó.
-¿Por qué?- Preguntó un tanto confundida y mirándome con seriedad.
-¿Por qué, qué?- No había entendido.
-¿Por qué me lo dijiste a mí? ¿Por qué me contaste el "secreto"?- Oh… Ella se paró enfrente de mí y espero una respuesta.
-Yo… no sé- Al escuchar eso, ella comenzó a caminar rápidamente, pero yo la paré con mi brazo.
-Mira Michelle… yo te lo conté porque para mí tu… tu eres muy importante- ¡Y cuan importante era!- Ella miró hacia el piso, todavía sin convencerse.
-¡¿Cómo hago para que me creas?!- Le pregunté desesperado. Ella me miró fijamente. Ni una sonrisa en su rostro.
-¡No lo sé Max! Simplemente no lo sé… siento que juegas conmigo- Me acerqué a ella y tomé su rostro entre mis manos, para que me mirara fijamente. Para que se diera cuenta de cuanto la amaba y de que jamás sería capaz de jugar con ella.
-Jamás jugaría contigo… por favor Michelle… créeme… por favor- Le supliqué desesperado. Ella se mostró arrepentida ante su comportamiento, pero aún así no me creía… lo podía sentir.
-No lo sé, Max. Lo siento… quiero creerte pero… tengo miedo-
-¿Miedo de qué? ¿De mí? ¿De lo que soy?- Por favor, por favor que no sea por eso. Ella negó con su cabeza. Parecía que estaba a punto de llorar.
-No es eso, Max… tengo miedo de que sea todo un juego y… de caer- Mis manos cayeron a mis costados. Me alejé un poco de ella, para darle su espacio. No se veía muy cómoda a mi lado.
Y se mostró temerosa… no ante mí. Fue su mirada la que mi hizo sentir como si todo a mi alrededor se estuviera destruyendo. ¿Cómo podía ella creer que yo iba a hacerle algo así? ¿Cómo podía siquiera pasársele por la cabeza? La amaba tanto… jamás quería verla triste… jamás quería verla llorar, pero el simple hecho de saber que ella no me creía, me provocaba furia. No hacia ella, sino hacia mi mismo.
-¿Tú crees que yo te hubiera dicho este secreto si tú no fueras tan importante para mí?- Ella abrió la boca para decir algo, pero se quedó callada. No sabía que decir. Ninguno de los dos habló, y supe que me tenía que ir… ella seguramente no me quería allí.
Caminé hacia la casa de Emily, pero antes de dar el cuarto paso, su pequeña mano tomó mi brazo. Me dí vuelta para verla. Se veía que estaba arrepentida.
-Yo… lo siento Max… es solo que no sé… pareciera que tu lo único que quieres es jugar conmigo y yo no voy a soportar que alguien juegue conmigo porque…- Me acerqué a ella lo más que pude. Mi cuerpo estaba pegado al suyo. Ella miró hacia abajo avergonzada. Podía sentir su respiración agitada ante mi cercanía, su corazón acelerándose. Podía ver como su sangre se acumulaba en sus mejillas.
Tomé su mentón y dulcemente hice que me mirara. Su boca se veían tan incitadora. Su aliento me hipnotizó por completo y yo me incliné hacia ella… ya no hubo nada más que hacer.
-¿Qué… qué haces?- Preguntó débilmente antes de sentir mis labios contra los suyos…
Y la besé… la besé con ternura… con todo el amor que se merecía.
Sentí como si mi corazón estuviera en una montaña rusa… daba vueltas y vueltas en mi lugar. Sentí como si una bestia interior estuviese rugiendo de orgullo. Era mejor que saltar en acantilado… era mejor que correr a toda velocidad… era liberador.
Sus pequeños brazos rodearon mi cuello, sus cálidos labios danzaron junto con los míos.
No hubo nada más importante que ella en ese momento… jamás iba a haber algo más importante que ella en ese momento.
Eleanor P. O. V:
Salimos de la casa de Emily y nos dimos cuenta de que no había nadie. Seth se había ido para ayudar a su manada.
Claro que ambas estábamos con los ojos rojos, pero en ese momento nos estábamos riendo. Nos daban gracia nuestros rostros.
Ella dejó de reír, pero sus labios estaban curvados en una sonrisa sincera.
-Sabes Eleanor… eres una gran persona- Wow… ¿Qué?
-¿De qué hablas?- Dije confundida, pero aún riendo.
-¡No te rías!- Pero yo sabía que le daba gracia- Me ayudaste cuando lo necesite… y te lo agradezco. Muy pocas personas han hecho eso por mí-
-Me alegra que estés bien Abbey… y sabes que podemos hablar de cualquier cosa… yo no te voy a juzgar- ¿Cómo juzgarla? Ella también era una gran persona… seguramente mejor que yo.
Nos sentamos en las escaleras de entrada, mirando hacia el bosque y simplemente seguimos riéndonos de nuestros rostros. Estábamos por ir a caminar a la playa cuando un sonido provino del bosque. Abbey se asustó y se paró en una posición "defensiva" como de karate, pero yo ya sabía quienes eran.
-Tranquila…- Y de allí salio la manada de Sam Uley, Jacob Black y él… Seth. (Seguro se podía escuchar mis latidos acelerados)
-Elle…- Dijo Seth en un suspiro, sonriendo y simplemente corrió a besarme. Juro que iba a desmayarme. Cuando sus labios tocaron los míos se me hizo imposible soltarlo. Necesitaba besarlo hasta la eternidad. Su lengua encontró la mía cuando escuchamos los silbidos lobunos y los aullidos de los tales "Paul y Jared"
-¡El pequeño Seth está teniendo acción!- Dijo quien yo creía que era Jared. Nos separamos. Seth tenía sus mejillas oscurecidas y yo simplemente estaba roja.
-Déjenlos en paz chicos- Dijo Sam con su voz pacífica y serena… se podía escuchar un poco de burla también. Seth acarició mi cabello y simplemente miró mis rostro con adoración. Yo intenté concentrarme.
- Buenas tardes- Dijo Sam asintiendo hacia nosotras. Luego miró a Abbey. Ella lo miró sorprendida… como si estuviese mostrándole respeto- Yo soy Sam Uley. Tú debes ser la hermana de Jude… Abigail Road- Ella asintió. Jamás la había visto actuar tan respetuosamente. Aunque tratándose de Sam… era muy difícil no respetarlo. Tenía esa aura tan… majestuosa... Era como si su lobo se reflejara con su simple presencia. No sabía como describirlo.
-Ellos son parte de mi manada. Tu hermano es parte de la de Jacob Black- Jacob sonrió hacia ella cuando Sam lo señaló.
-¿Sabes como pasó eso?- Preguntó Collin… ¿O era Brady? Bueno… uno de ellos dos.
-Creemos que es porque Jacob estaba más cerca… o capaz que por que los únicos que entraron en fase fueron Seth y Max. La conexión mental entre ellos fue inmediata- Dijo Sam. Yo entendí algo aunque me parecía todo muy retorcido. Abbey simplemente miraba entre Sam y Jacob.
-¿El está bien?- Preguntó hacia los dos. Sam miró a Jacob y él asintió.
-Está un poco asustado y confundido, pero está bien- Contestó Jacob. Ella asintió un poco más tranquila- Preguntó por ti. Le dijimos que ya sabías del secreto- Ella asintió una vez más, pero luego simplemente puso cara de confusión.
-Ustedes… Ustedes hablaron con él- No era un pregunta. Jacob asintió- ¿Pero como? ¿El no está en su forma de lobo o algo así?-
-Nos comunicamos por la mente… es algo raro-
-Y poco privado- acotó Seth.
-Oh…- Qué bueno que ella ya sabía que no era como en las películas y que no lo habían mordido, sino que era genético "Tú eres la única a la que se le puede ocurrir eso" Dijo mi cerebro tratándome de tonta.
-Sí… seguro que van a haber un par de cosas que se habrán olvidado de decirte- Dijo Brady que estaba jugando con una rama.
-¿Te dijeron que la mordida de un vampiro es mortal para nosotros?- Preguntó Collin tirando una piedra hacia el bosque… genial…. Simplemente GENIAL.
-¡¡¿Qué?!!- Jamás pensé que la voz de Abigail podía llegar a un tono tan alto. Ouch.
-¡Collin, Brady! ¡¡Entren ya mismo a lo de Emily!!- Gritó Sam furioso. Todos nos quedamos expectantes a ver qué era lo que ella hacía, pero simplemente respiraba con fuerza.
-Abbey… ¿estás bien?-
-Oh, sí… genial- ¿Sarcasmo? Noooo…
-Mira… sé que piensas cualquier cosa en este momento, pero tranquila. Tu hermano NO va a pelear contra vampiros- Dijo Sam al ver sus ojos aguados.
-¡¿Y como puedo estar segura de que los vampiros no van a buscarlo?!- Yo me acerqué a ella y tomé su mano con fuerza.
-Los únicos vampiros que hay son los Cullen y con ellos tenemos un tratado. No nos entrometemos en sus tierras y ellos no se entrometen en las nuestras. Ellos no cazan humanos- Aseguró Sam.
-Y en caso de que halla algún vampiro, te aseguro que tu hermano solo va a hacer guardia aquí en La Push con Collin y Brady. No se va a meter en las peleas- Dijo Jacob. Ella simplemente negó con la cabeza y comenzó a caminar hacia la carretera.
-¿A donde vas?- Pregunté confundida.
-Yo… voy a casa. Quiero pensar. Esto es demasiado- Dijo tomándose el cabello en una mano y luego pasándose ambas manos por el rostro.
-¿Quieres que te lleve?- Iba a quitarle el auto a Max, claro, pero ella negó con su cabeza.
-No… quiero caminar… necesito pensar-
-Espera… tenemos que decirle a tus padres- Entonces ella se quedó pensando unos segundos.
-Les diré que se fue a dormir a lo de un amigo. Ustedes pueden decirles mañana- Y sin más se fue.
De un modo u otro la entendía… necesitaba su tiempo para pensar, y yo no iba a molestarla.
Antes de poder seguir pensando, sentí el ruido de las pisadas y me dí cuenta de que todos estaban entrando a lo de Emily. Claro que no rechacé la invitación de Sam Uley a comer las deliciosas galletas de su prometida.
Suspiré. Seth me miró más detenidamente y se detuvo. Yo hice lo mismo y escondí mi rostro en su pecho, solo para sentir su aroma.
-¿Qué pasa, linda?- Dijo dulcemente. Estaba un poco preocupado.
-Estoy cansada de los problemas… quiero un día que sea solo nuestro… quiero estar tranquila, sin lobos, sin vampiros… solos tú y yo- Lo miré y vi su sonrisa enternecida. Claro que el no pudo evitar besar mi nariz, y yo no pude evitar besar la línea de su mandíbula. Era un punto de Seth que me encantaba besar.
-¿Qué dices si el Domingo vamos a Port Angels?- Preguntó acercándome más a su cuerpo. Estábamos pegados y eso me hizo sentir… ligera… era como si mi estómago se estuviera vaciando. Me encantaba… siempre lo sentía cuando estaba pegada a su cuerpo (y claro que el hecho de que sus músculos estuvieran al descubierto lo hacía mucho mejor).
-Digo que es una gran idea- Dije antes de darle un pequeño beso en el pecho. Quedé hipnotizada con su cuerpo… el era tan hermoso… tan perfecto.
-Eres… hermoso- Wow… ¿eso había salido de mis labios?
-¿Qué?- Preguntó con su voz rasposa y sexy… claro que el tono de burla no faltaba.
-Lo siento… es que eres hermoso- Dije mirándolo a los ojos. Amaba sus ojos… eran tan profundos… misteriosos… peligrosos.
-Estás loca…- Y simplemente me besó con ternura. Fue uno de esos besos que se graban en la memoria… uno de esos besos que te demuestran cuanto te aman.
Y claro que yo amaba a Seth Clearwater… lo único que me hacía falta, era la confianza para admitírselo.
Los postee el mismo día porque este es un capitulo cortito...
SIIIII MAX Y MICHEELLE!! más tiernos! ajajaja
Bueno espero que les halla gustado y... DOBLE REVIEW! jajaja
besoss..
Lau :D
