Saludos a toda la comunidad de .

A continuación les presento el primer capítulo de la tercera y última parte del fanfic "Digimon: El Poder divino"

He estado avanzado mucho en capítulos posteriores. Mi objetivo subir una capitulo nuevo cada mes. Calculo que terminaran siendo entr capítulos, mismos que terminaran por culminar la historia.

Agradezco como siempre a todos aquellos que sigan esta historia desde su comienzo hace ya varios años, y que pronto estará llegando a su fin.


PARTE FINAL:
PROLOGO


En un infernal mundo sin esperanza ni anhelos, un niño corria por el basto desierto. El chico ya había estado ahí antes, con su hermano y sus amigos. Eso fue la primera vez que su alma viajo al mundo digital, la primera vez que sintió convertirse en digimon, en su otra mitad. Justo en estos momentos, el sentía frustración… no por estar huyendo de aquel formidable adversario que le arrebato todo cuanto tenia, sino más bien por ver aquel negro bosque que reconfortaba en la oscuridad a cualquiera que lo desease, y que era ahora un tétrico desierto, con llamas saltando de entre la tierra, y cuya temperatura en el ambiente te hacía sentir quemar la piel a cada instante que continuabas ahí. Era el infierno mismo. Un infierno espantoso hecho por la tercera guerra.

JagerLoweemon*1 corría a toda velocidad, abriéndose paso entre las rocas hirvientes y el piso quemante, haciando todo lo posible por que el conductor de la endemoniada motocicleta "Behemonth" no lo alcanzara. No porque no tuviera ganas de morir, de al fin descansar de aquel mundo hecho un infierno, …era más bien porque le prometió a su hermano no moriría. El chico le prometió a su hermano que continuara viviendo.

Su hermano…

El recordó el preciso momento en que "el señor de la gula", de manera despiadada y grotesca, arrebato la vida de sus amigos. Pero la imagen que se pegó en su mente, fue el instante que él asesinó a su hermano, … para luego degustar de… su sangre, … para luego degustar de… su carne. Él se los comió…, a su hermano y a sus amigos.

JagerLoweemon apresura el paso cuando observa como de la sima de una enorme roca, el motociclista salta sorpresivamente, aterrizando a pocos centímetros de su presa.

La persecución continúo.

̶ ¡Double Impact!

El digimon bestia esquiva con dificultad los proyectiles, mismo que eran disparados una y otra vez por el motociclista.

̶ ¿Qué pasa? Gusano ¿Qué pasa? No mostraste esa cobardía cuando me comí a tu hermano ¿o si? ̶ Se burlaba Beelzebumon.

JagerLoweemon hace una mueca de enfado. Determinado a defenderse, una neblina oscura lo rodea. Una neblina que poco a poco se extendía por toda la zona y que opacaba la visibilidad de su depredador.

̶ ¡Dark Haze!

El rey demonio se adentró a la negra neblina. El aura oscura y la poca visibilidad lo entorpecían. No podía sentir, escuchar o hablar. Todos sus sentidos estaban bloqueados. Era una habilidad especial del heredero del guerrero legendario de la oscuridad.

̶ ¡Dark Master! *1

Beelzebumon es sorprendido por el aura oscura que reviste el metálico cuerpo de JagerLoweemon, mismo que se estrella así mismo contra su oponente. El Rey demonio cae de la motocicleta.

El león oscuro aterriza fuera de la neblina a gran velocidad, enterrando sus gruesas garras en la tierra para evitar barrerse.

No paso ni un segundo cuando Beelzebumon sale de entre la negra neblina para atacarlo con toda su fuerza.

̶ ¡Dark Claws!

JagerLoweemon siente el crujido de su gruesa armadura siendo destrozada por las colosales garras de Beelzebumon. El digimon bestia es empujado con potencia, azotando contra una roca la cual queda destrozada por el impacto. El niño pierde su digievolución al tiempo que su cuerpo roza con los escombros.

Una nube de polvo se levanta…

El chico sale de entre el humo tosiendo mientras se cubría los ojos con su brazo. De un instante a otro, algo lo empuja al suelo. El niño trata de ponerse de pie, pero justo cuando levanta la mirada, siente como la punta de la escopeta toca su frente. El terror lo invade.

̶ Al fin… te tengo. ̶ le decía Beelzebumon, con la boca chorreando de saliva, saboreándose cada segundo que el niño lo veía con sus ojos llorosos.

El chico siente el sutil corte que el demonio le hace en su mejilla con sus filosas garras, para hacerlo sangrar, …para humedecer sus largos dedos con la sangre del niño, para sacar su negra lengua y saborear gustosamente del tejido líquido.

̶ Delicioso… ̶ decía demostrando un degenerado placer en sus ojos. ̶ El último bocado es el mejor de todos, … te disfrutare lentamente.

Una lagrima escurre por el rostro del peliazul. Una lagrima de desesperanza y frustración. Una lagrima de abandono así mismo, una lagrima de pesar y tristeza.

Y entonces, solo por unos segundos, el chico abandono toda fe. Era el final. Iba a terminar siendo carne fresca para esa bestia, …cual patético animal, igual que sus amigos, igual que su hermano.

̶ ¡¿Qué es eso?!

Un pilar de luz se abre paso desde el cielo, cayendo como trueno sobre el malvado digimon.

El chico analiza el evento. Ya había visto ese fenómeno antes. Era… un "puente de luz", …si eras atrapado por esa energía, serias transportado a otra zona muy lejana del mundo digital. Pero había algo extraño en el, …a diferencia de los otros, este despedía una luz blanca que era capaz de iluminar cada rincón de la zona.

̶ ¡AHH!

Beelzebumon es tragado por aquel portal mientras el niño veía el acontecimiento boquiabierto.

El evento termina con un cegador destello. El chico cierra los ojos tan pronto esa luz envolvía todo con un blanco puro.

Estaba a salvo.

La luz se esfuma llevándose con ella al Rey Demonio.

El niño abre los ojos agitado. Mirando a todas partes para asegurarse de que ese monstruo realmente hubiera desaparecido. Aliviado, da un suspiro al confirmar el hecho.

̶ Ehm… ̶ expresaba al ver esa figura tumbada en el suelo.

El chico se levanta y cauteloso camina hacia la inconsciente chica de piel clara y cabello castaño. A su lado, un Tailmon se encontraba en las mismas condiciones.

Yagami Hikari había llegado a ese plano.

La chica despierta de ese sueño, dando un leve grito, bañada de un frio sudor. Era una sensación parecida a la que tuvo cuando se le revelo el "Sueño Profético"

Intentando controlarse a sí misma, Hikari se levanta para luego dar un fuerte suspiro y adentrarse a la tranquilidad de su oscura habitación.

Reflexionando durante unos minutos, sin hacer ningún movimiento, la chica toma el vaso de agua que tenida al lado suyo y le da un buen sorbo.

La chica vuelve a suspirar mientras la imagen del niño se mantenía en su mente.

̶ Kouichi…


Capítulo 29:
Daimon
大門


12 de Agosto del 2004
Aeropuerto internacional de Tokio. 7:00 hrs

Fue difícil para los chicos madrugar en aquel día, especialmente para Izumi Koushiro.

El pelirrojo no había tomado un descanso decente desde que fue hospitalizado a causa de las lesiones provocadas por Zenaku, y aun así, el como la principal mente maestra de los "niños elegidos", se daba cita responsablemente junto con Ishida Yamato para ir a recoger a las chicas que mando a Inglaterra.

Sora se lanzó a los brazos de Yamato en cuanto lo vio de cerca, mientras Mimi apoyaba a al chico inglés y a su invalida prima a sentarse en una silla de ruedas. Al lado suyo, un niño rubio de la misma edad que Takeru se abría paso para permanecer al lado de su hermana.

Los tres britanicos miraron serenos a Yamato y Koushiro.

̶ Ejem… ̶ llamo la atención Mimi. ̶ Koushiro, Yamato. Les presento a los primos Kenneth. Andrew, Kyra y Milo.

Los chicos se acercan.

̶ No se preocupen… ellos hablan muy bien el japonés. ̶ Les explicaba Sora. ̶ Y… antes que lo noten. Milo no puede hablar. Es mudo.

El inglés asiente.

̶ T-tu de-debes ser K-Koushiro. ̶ le saludo Andrew, esforzándose por no tartamudear. ̶ Gracias p-por mandar a ayudarnos.

̶ No fue nada. Me alegra que estén bien. ̶ Les respondió el pelirrojo, sonriéndoles. ̶ Ya no tienen que preocuparse por el Arkham. Hemos hecho un pacto con él.

Andrew baja la mirada y hace un gesto de recelo.

̶ Ese desgraciado… ¿Sabes lo que les hizo? ̶ se precipito a hablar Mimi con enfado. ̶ ¿Cómo sabes que no faltara a su palabra?

̶ No… ̶ la interrumpió Kyra. ̶ Upton siempre cumple su palabra. Es un codigo de honor en la casa Kenneth. Por otra parte… estoy segura que no insistieron en que viniéramos hasta Tokio solo para decirnos esto ¿Me equivoco?

Koushiro niega.

̶ ¿P-por que e-estamos a-aquí entonces? ̶ pregunto Milo.

̶ Me gustaría decirles que es solo para reunirlos con Wisemon y hacerlos volver a su plano. ̶ Les respondió con seguridad. ̶ Pero justo ahora… estamos por entrar en guerra, y todos los elegidos estamos obligados a participar.

̶ Es por el avistamiento del cuarto ¿Verdad? ̶ dijo Kyra.

̶ Así es… ̶ afirmo Koushiro.

̶ Todos los elegidos en el mundo, se reunirán para la última pelea. ̶ Explicaba Yamato. ̶ Algunos se transportaran por sus propios medios. Otros llegaran hasta aquí a través del mundo digital. Por eso hemos estado viajando a varias zonas del Mundo Digital. Para abrir las puertas que aún continúan cerradas y puedan llegar aquí con mayor facilidad.

̶ Ya veo… supongo somos los primeros en llegar.

̶ ¿C-cómo quieren que les a-ayudemos? ̶ continúo Andrew. ̶ N-nuestros digimons murieron en batalla.

Koushiro sonríe.

̶ Aquí ya no son tamers, si no niños elegidos. Sus digimons acompañantes se revelaran pronto.

Los ingleses asienten. Koushiro frunce el ceño al darse cuenta que alguien faltaba.

̶ ¿Dónde está Wallace?

̶ Dijo que tenía algo que hacer, así que se adelantó. ̶ Explicaba Sora.

̶ Entiendo. ̶ respondió Koushiro extrañado.

̶ Ya vámonos. ̶ Apresuro Yamato.


Odaiba, Japón. 21:00 hrs

´´Hace tiempo que no hacia esto.

Pensaba el niño, mientras sumergía su rostro en el agua caliente de la tina, poniéndose a prueba a sí mismo para descubrir cuanto podía aguantar la respiración dentro del burbujeante líquido. Sumergido totalmente dentro del agua, Ryo reflexiona detalle a detalle los más recientes hechos.

Las últimas victorias (si es que se les podía llamar así) habían sido acontecimiento totalmente al azar, rodeadas por situaciones milagrosamente imprevistas, que de no haber ocurrido, hubieran terminado en la muerte de los elegidos en la Zona Karnell, o en la destrucción de los cuatro pilares de los templos sagrados.

Y es que ¿Cómo hubieran podido contraatacar a los tamers, si en un último heroico acto, Centarumon no les hubiera mandado los datos del D-Dako? O ¿Cómo hubieran derrotado a Genai si Jyou no hubiera llegado a tiempo para socorrer a Koushiro?

´´No podemos darnos el lujo de volver a dejar todo a la suerte. Pensaba mientras lentamente abría sus ojos estando sumergido en la tina, frunciendo el ceño tenuemente. ´´Esta vez, tenemos que estar preparados.

El chico inspira fuertemente tras emerger del agua. No pasaron ni dos segundos cuando una voz se escucha dentro del baño.

̶ Ryo-san. ̶ le llamaba Ichijuji. ̶ Aquí te dejo ropa limpia.

̶ Si… gracias Ken.

Y el peliazul sale de inmediato.

Akiyama Ryo acudió a la casa de Ichijuji Ken después de arreglar sus asuntos con Goruo Mizuno, esto por una promesa que le hizo al elegido, la cual era ir a verlo una vez habiendo terminado con los Tamers. Lo que el "adepto del orden" menos quería era gastar tiempo en explicaciones sobre hechos del pasado totalmente irrelevantes para la situación actual, pero tratándose de Ken, no había forma de que Ryo se negara.

Para sorpresa del Tamer, el elegido nunca le pidió dichas explicaciones, más bien lo invito a su casa, donde amablemente fue recibido por sus padres, con quienes en la sala de estar charlo por largo rato de cosas comunes. El matrimonio estaba muy contento de tener a Ryo como intivitado, pues tras los eventos del 8 de agosto, él fue quien le aviso a los padres de Ken que su hijo se encontraba a salvo en el mundo digital, razón por la cual los señores Ichijouji estaban plenamente agradecidos.

El chico se extrañó al ver a los padres del chico actuar con gran naturalidad ante la presencia de Monodramon. Con Wormon en casa, era claro que ya estaban acostumbrados a la presencia de los digimons. Aunque el digimon dragón se comportó durante un buen rato, el tamer se llenó de vergüenza cuando, en la hora de la cena, el digimon devoró todo cuanto estaba en la mesa, solo para que después se echara en el suelo para dormir emitiendo un extraño ronquido.

El tamer se disculpa apenado.

Para infortunio del niño, la vergüenza no había terminado, pues después cenar, la madre de Ken se acercó a él para ofrecerle una toalla, jabón y artículos de baño. Ryo se sonrojo al darse cuenta que tenía mal olor. Era algo natural, pues el niño llevaba mucho tiempo sin tomar una ducha.

Tan pronto como Ken salió del baño, una oleada de remordimiento le llega al tamer. De un momento a otro, Ryo recuerda el momento justo en que le quito la vida a Mizuno. Era la primera vez que cometía tal atroz acto. Era la primera vez que tenía sobre su espalda la culpa de la muerte de alguien de manera tan directa. Si bien, en batallas pasadas, pudo evitar la muerte de muchos de haber descubierto el plan del enemigo antes, dicha culpa no se comparaba con lo que sentía ahora. Y es que él tenía claro que si querían tener una posibilidad de ganar la última batalla, no podía limitar sus actos hasta donde la moral se lo permitía.

´´ Lo que hice está justificado. Pensaba, mientras fruncía el ceño. ´´Si queremos tener una posibilidad, alguien tiene que hacer el trabajo sucio. Llevare esta carga, y afrontare las consecuencias.

El chico ve interrumpidos sus pensamientos súbitamente cuando alguien abre bruscamente la puerta del baño.

̶ ¡Ryo-cha! ̶ gritaba alegre Monodramon. ̶ ¿Por qué no me esperaste?

Y el tamer no pudo hacer nada para evitar que el digimon dragón clavara su pesado cuerpo en el agua de la tina, haciendo que todo salpicara desde el techo a las paredes.

El chico solo suspira tras ver todo el desorden. Monodramon solo se limitaba a mirar a su tamer, con una sonrisa de extremo a extremo.


̶ Lamento mucho lo del baño, Ken. ̶ Decía llevándose la mano izquierda a la cabeza, mientras se alborotaba el cabello todo apenado.

̶ No hay problema, no fue para tanto. ̶ Le respondía el elegido mientras se acomodaba en la cama.

Ryo hace lo mismo en la bolsa de dormir que Ken le ofreció, no sin antes asegurarse de que ambos digimons estuvieran profundamente dormidos.

̶ Se que te debo un larga conversación. ̶ Le dijo tras echar su cabeza en la almohada. ̶ Podemos hacerlo ahora. Adelante, pregunta lo que quieras.

El elegido sonríe levemente.

̶ Cuando regresé al mundo real la primera vez que viaje contigo al mundo digital, no pasó mucho tiempo para que comenzara a olvidar muchas cosas. ̶ Le explicaba Ken, con voz serena. Ryo atiende atento. ̶ Por un momento creí que todo era a causa de "la semilla del mal", pero después de reflexionar, me di cuenta de que quizás había otra razón.

La mirada del elegido se perdió en dirección fija hacia el techo. El tamer trago saliva.

̶ Quizás fue voluntad de algún ser sagrado en el mundo digital, todo para proteger tu identidad. ̶ Ken suspira, luego de parpadear lentamente y continuar. ̶ Entonces pensé, que si aquel ser podía hacer eso conmigo, no había razón por la cual no lo pudiera hacer contigo también… En otras palabras, tú también padeces de lagunas mentales ¿me equivoco?

Ryo le asiente.

̶ Eso creí. ̶ Continuo el elegido. ̶ Por eso no le veo caso hablar del pasado. Sé que en su momento tú me ayudaste, y aun en el presente, lo sigues haciendo. Eso basta para mí.

̶ Ya veo. ̶ dijo el tamer, sonriente. ̶ Debo de admitir que me quitaste un gran peso de encima.

El elegido le regresa la sonrisa.

̶ Si hay algo que me preocupa, es la batalla contra el cuarto ángel caído. ̶ dijo cambiando su expresión de manera brusca.

̶ Si, tienes razón. ̶ le contesto sereno. ̶ Respecto a eso, necesito que me hagas un favor.

̶ ¿Cuál es? ̶ le pregunto con curiosidad.

̶ Mañana quiero que me acompañes a visitar a Hida Iori.


13 de Agosto del 2004
Odaiba, Japón. 12:00 hrs.

Había algo extraño en la forma de embestir del chico. El anciano podía sentir la furia del pequeño cada que veía sus furiosos ojos atreves de la rejilla del men*2, cada que avanzaba brutalmente para atacar, y cada que ambos chocaban sus sables de bambú. Y es que no solo en dicha sesión de kendo el maduro hombre pudo percibir el peculiar enojo de su nieto, sino también en el momento en que la madre del chico se lanzó a sus brazos cuando este regreso de su última confrontación, y cuyas superficiales lesiones eran cosa de nada ante la alegría de la mujer tras ver que Iori había recuperado la vista. Más extraño aun, fue que no pasara ni par de días para que el chico le pidiera entrenar kendo.

Hida Chikara respondía con mucha facilidad a los ataques de su nieto. En sesiones anteriores era evidente su progreso. Todavía recordaba su último duelo poco antes de que el chico partiera a mundo digital y regresara invidente, en esa ocasión el chico atacaba con gran determinación y técnica, pero ahora se le notaba descuidado y predecible.

Iori grita levemente tras recibir último ataque y tropezar.

̶ Mejor terminemos por hoy. ̶ Le pedía Chikara.

̶ No. Aun puedo continuar. ̶ respondía agitado.

El chico se levanta y se apresura para dar el próximo ataque sin darle tiempo a su abuelo para que le replicara. El señor Hida no lo sabía, pero Iori lidiaba en su mente con la pelea que tuvo contra el Arkham. Nunca en su vida había tenido un adversario como aquel formidable tamer que puso en jaque su ideología y juicio. También estaba el hecho de que su digimon había vuelto a ser un digi-tama por su causa. No era problema. Armadimon renacería más temprano que tarde. Lo que más le enojaba, era el hecho de que sus oscuros poderes, que seguro habían quitado la vida de muchos, hayan sido los que terminaron por sanar sus ojos. Para el chico, eso era algo inaceptable.

Chikara vuelve hacer tropezar su nieto. Esta vez, suspendería el entrenamiento.

̶ Estas muy desconcentrado, Iori.

̶ ¡Aun puedo!

̶ No. ̶ le dijo firmemente mientras amenazaba con la punta de su espada de bambú a la frente de su nieto. ̶ La sesión termino.

̶ Sí señor. ̶ le respondió indignado, mientras se quitaba el men.

Su abuelo hizo lo mismo. De inmediato, se sentó frente a él, mirando a su nieto sereno. El niño sabía lo que su abuelo estaba por preguntarle.

̶ Ya tenía mucho tiempo que no te comportabas así, Iori. ̶ le dijo mientras se secaba el sudor. ̶ Lejos de estar feliz por recuperar tu vista, parases estar muy enfadado.

El niño frunce el ceño y baja la mirada.

̶ Es solo que… No creo que la forma en que recupere la vista haya sido la correcta ̶ dijo pensativo.

̶ Mmmm… ya veo. Piensas que lo que sea que te haya devuelto la vista, es algo malo ¿verdad?

El niño asiente.

El anciano suspira.

̶ Veras. En mis últimos años en la policía, conocí a un amigo cuyas ideas terminaron por forjar mi propio juicio. Era alguien muy tradicionalista, que predicaba los principales valores de la policía: rectitud, orden, incorruptibilidad, pero sobre todo, la preservación de las leyes como medio para servir a la gente. Valores que en los tiempos modernos se han ido perdiendo. Los jóvenes de las nuevas generaciones eran enseñados con esos valores, pero una vez dentro se daban cuenta decepcionados de lo corrupta que se había vuelto la policía.

El anciano detiene su monologo para dar un trago de agua fresca. Tras terminar, le ofrece el vaso a su nieto quien bebe mucho más que su abuelo. Luego sigue escuchándolo interesado.

̶ A mi amigo no le importo nada de eso. El seguía siendo fiel a sus convicciones, tanto que incluso lograba incitar confianza en aquellos que habían perdido la esperanza. Hubo un momento en que se juro a si mismo llegar a la sima de la policía. Como comisario, el acabaría con todo aquel mal que se había apoderado de la institución. Pasaron los años, y estaba a tan solo un paso de logarlo.

´´ Pero cuando intento abrir una investigación por corrupción en contra de un alto funcionario de la Comisión Nacional, este maquino todo para que mi amigo fuera destituido.

´´ Había alguien más que estaba a punto de obtener el puesto de comisario. Era criticado por sus métodos temerarios y por haber pasado por encima de la ley con tal de atrapar a los criminales. Esta persona también había estado investigando al mismo funcionario que mi amigo, así que le propuso un trato. Si ambos compartían sus investigaciones, podrían demostrar que aquel hombre era un corrupto. Y cuando el fuera comisario, le devolvería su trabajo.

´´ Esta persona no era del agrado de mi amigo, él sabía que había violado la ley en varias ocasiones y que no dudaba en someter a los criminales con violencia. Mi amigo se negó rotundamente a apoyarlo. Pero con el paso del tiempo, se dio cuenta que quizás no quería ayudarlo por arrogancia. Él se sentía orgulloso de sus principios, y ahora eran esos mismos principios los que lo alejaban de su objetivo, y de un bien potencial para toda la sociedad.

Iori comienza a entender, y después de cambiar su facies fruncida por una de reflexión, baja la mirada resignado.

̶ Al final, mi amigo se tragó su orgullo y ayudo a esta persona, quien cumplió su promesa y una vez siendo comisionado, le regreso su empleo. Con el tiempo logro ser comosiario, y actualmente aspira a un puesto mucho mas grande...

̶ Entiendo… ̶ dijo el niño, con la voz cortada.

̶ Iori…, no tienes por qué sentirte culpable. Y más cuando no fue algo que buscaste. Más bien, siéntete dichoso por la alegría de tu madre al verte sano, y por el hecho de que podrás ayudar a tus amigos en su ultima misión.

̶ ¡Impresionante! ̶ les interrumpía una voz chillona.

El anciano se sorprende al ver como a velocidad de trueno, el digimon novato de la familia de los dragones entraba presuroso a curiosear la bögu*3 que ambos vestían.

̶ ¿Esta es la armadura que usan para practicar el arte marcial japonés más memorable? ̶ decía con voz rasposa mientras olfateaba el cuerpo de Chikara.

El abuelo de Iori sintió que la sangre se le fue a la cabeza cuando el digimon dragón se le quedo mirando de frente con sus enormes ojos como de roca de ámbar.

Ryo y Ken se abren paso a través de las cortinas del dojö, el tamer ve avergonzado los acontecimientos.

̶ Oye… compórtate, ¿quieres?


̶ Perdónanos por haberte interrumpido en tu entrenamiento. ̶ se disculpaba Ken.

̶ No hay problema, ya habíamos terminado. ̶ decía sonriéndole. Luego se voltea para ver seriamente a Ryo. ̶ Es la primera vez que puedo verte con tranquilidad. ̶ le decía al Tamer, tras darle un sorbo a la gaseosa de uva que todos sostenían con ambas manos.

̶ Tenía que hablarte. ̶ le decía con la voz ronca mientras miraba entretenido como Monodramon recibía entrenamiento de kendo, mismo que Chikara se ofreció a darle con tal de que este se estuviera quieto en lo que los chicos hablaban. Wormon se limitaba a verlos de lejos.

Iori ve la sonrisa que pintaba tenuemente en el rostro de Ryo al ver como si digimon se divertía.

̶ Y bien ¿En qué te puedo ayudar?

El tamer volteo a mirar al chico fijamente.

̶ Antes que nada, me disculpo por lo que estoy a punto de pedirte. ̶ Continuo. El niño lo mira extrañado. ̶ Iori… necesitamos saber quién es el político al que tu padre protegió hace cinco años.

El pequeño traga saliva.

̶ No lo sé. ̶ le dijo con la voz seca, aparentando una gran serenidad. ̶ Mi abuelo me dijo que cuando cumpla la mayoría de edad, me llevaría a conocerlo.

El tamer frunce el ceño.

̶ No podemos esperar hasta entonces. No sabemos con exactitud cuáles serán los próximos movimientos del cuarto. Pero si ocurriera lo mismo que con Abadodmon, tenemos que estar preparados.

̶ Entonces… ¿Pretendes que le pidamos ayuda al gobierno? ̶ le preguntaba Ken mientras rebaba su índice a la barbilla. ̶ Nunca ha funcionado.

̶ Siempre los hemos evitado con tal de que cosas como lo que le ocurrió a Daisuke no sucedan. ̶ Le recordó Iori.

̶ Con los acontecimientos recientes, ya no podemos ocultarnos. Tenemos que dar la cara. ̶ Dijo bajando la mirada. Recordando el amargo momento en que asesino a Misuno.

Iori suspira.

̶ Bien. Déjamelo a mí.

̶ Te lo encargo.

El sonido del digivaice de Ryo comienza a emitir un repetitivo sonido. El Tamer se aparta rápidamente de los chicos para luego tomar su D-Ark y mirar la imagen holográfica que este emitia. Una gota de sudor le escurre por la frente al sentir el escalofrió que le provoco ver una amplio mapa de Tokio con una zona rojiza parpadeando.

´´Hay una actividad inusual en la zona donde se encuentra el laboratorio subterrano. Maldición… creí que nos habíamos encargado de todo.

̶ ¿Pasa algo malo, Ryo-san?

El Adepto voltea sonriente, como alguien al que le es muy fácil ocultar sus emociones.

̶ No es nada. Hay algo que tengo que investigar, es todo.

El tamer llama a su digimon para partir de inmediato. Ambos elegidos ven extrañados.


14:00 hrs.

Daisuke había pasado su primera noche en la casa de Takeru. La madre del rubio lo había recibido con mucha amabilidad.

Hasta el momento, eran pocos los momentos incomodos. Quiza el hecho que le ocasiono más incomodidad al moreno, fue cuando con sutileza, Natsuko llamo a su hijo para que le explicara los detalles del porque Daisuke se encontraba en su hogar. Takeru se vio obligado a contar parte de los hechos. Cuando la madre se enteró de que el niño era ahora un huérfano, ella no se pudo negar, y le ofreció el cuarto de huéspedes que reservaba para cuando Yamato fuera de visita.

En su primer día no hicieron mucho, Daisuke estaba muy cansado, así que se limitó a dormir la mayoría del tiempo. Mientras, Takeru y Patamon ayudaban a Natsuko con labores domésticas.

El día siguiente, los niños pasaron la primera parte del día juntos. Desde que llego, era la primera vez que Daisuke estaba a solas con Takeru, pues Natsuko había salido temprano después del desayuno, el digimon del moreno recién había renacido y no hacía más que dormir, y Patamon prefirió estar dentro del digivaice de Takeru (una nueva habilidad del D-Dako permitia a los digimons permanecer dentro del dispositivo sagrado)*4.

Al principio no charlaron mucho, y el ambiente se tornó un tanto pesado, al punto en que Daisuke pensó que su amigo estaba enfadado con él, quizás por el hecho de que Natsuko haya tenido que salir de su hogar por su causa. También pensó que su nueva forma de vestir se les hacía incomodaba (Daisuke ahora prefería la ropa oscura, quizás eso a Takeru le recordaba al niño poseído con el que lucho a muerte).

Estaba muy equivocado.

Para alivio del moreno, Takeru preparo frituras y lo invito a jugar con su vieja consola de videojuegos. No sin mostrarle una sonrisa sincera.

Ambos niños se la pasaron jugando videojuegos todo el día, desde títulos de peleas, hasta viejos arcades y RPGs.

Justo en ese momento, ambos estaban jugando un juego de peleas. Por un instante, Daisuke volteo a ver el rostro de su compañero. Algo le había llamado la atención: la cicatriz que el rubio tenía en su sien, misma que él le había ocasionado en el momento en que le azoto esa roca.

Dicha distracción le costó al moreno la partida. Takeru le había ganado en el videojuego.

El moreno mira el televisor con una mueca de frustración.

̶ ¿Qué pasa Daisuke? Creí que eras muy bueno en este juego… ̶ le decía Takeru en tono divertido.

̶ Cállate. La próxima vez te venceré. ̶ le respondió el moreno entre dientes.

El rubio le sonrió.

̶ No… enserio. Te distrajiste mucho en la partida ¿Pasa algo?

El muchacho baja la mirada.

̶ Como decirlo. Mmm… ̶ dijo apartando la mirada de su amigo para ocultar su tenue sonrojo. ̶ Es solo que… Aun no me he disculpado por lo que te hice. Yo… realmente lo lamento.

Daisuke brinca cuando sintió la fuerte palpada en la espalda que Takeru le aplico.

̶ Bueno. Yo hasta te pegue en las bolas ¿no?

El moreno lo mira con una expresión de vergüenza y molestia. El rubio se ríe.

̶ Ya enserio… ̶ le tranquilizaba Takeru. ̶ Recuerdo aquella ocasión en la que Taichi y mi hermano pelearon.

El rubio baja la mirada con nostalgia.

´´ Si hay algo de lo que me di cuenta en ese momento, es que después de pelear, ambos se hicieron más amigos.

Daisuke lo mira sereno.

̶ Luego, quise compararlo con la amistad que forjamos con Ken. Aun después de pelear, terminamos haciéndonos muy amigos. ̶ Continuaba Takeru. ̶ Tu más que nadie lo comprende.

̶ Si. ̶ Respondió el moreno, pensativo. ̶ Creo que tienes razón.

̶ Entonces… mejor veamos esto como una oportunidad de fortalecer más nuestra amistad.

El moreno sonríe. Ambos voltearon al televisor y continuaron jugando entre chistes y bromas.

Para el "elegido del valor" esa era un momento muy ameno. Estaba consciente de que aún faltaba un batalla más, pero a pesar de eso, dicha presión fue olvida por un instante. Realmente era algo bueno. Desde que todo comenzó, no había sentido tal sensación de alivio y enajenación. Ya era justo con por lo menos por un instante, todo quedara olvidado.

Para infortunio de ambos, la diversión termino abruptamente, y a quien le toco sentir el cambio tan abrupto, fue a Takeru.

Tan pronto como Daisuke escucho la voz de Natsuko (avisando que había llegado a casa), el niño deja el control de la consola y corre a ver a la madre del rubio.

El huérfano le había pedido un favor muy importante a la madre del rubio (razón por la cual Natsuko tuvo que salir desde temprano): ir al hospital e investigar que había pasado con los cuerpos de su familia.

El chico la mira atento, ocutaldo su nerviosismo.

Natsuko la mira nerviosa, mordiéndose el labio sin darse cuenta.


16:00 hrs

El tamer se fusiono con su digimon para acelerar el paso, no sin cubrir cualquier rastro que alerte a los civiles de su presencia. El laboratorio subterráneo se encontraba en el distrito de Oji*4, dentro de uno de los edificios dependientes del RIKEN*5. Justimon ya se había infiltrado antes, por lo le era fácil volver ahí.

Evadiendo fácilmente la seguridad, y ya habiendo identificado la entrada al laboratorio secreto, Ryo deja la fusión con su digimon para recorrer un largo y oscuro pasillo antes de entrar. Una vez dentro, Monodramon se pasean sigilosamente las instalaciones. Para su sorpresa, no había ningún guardia.

Tampoco tenía que preocuparse por cámaras de seguridad, ya que él y Arkham las destruyeron todas (junto con muchas otras cosas que pudieran dar pista de los acontecimientos) la última ocasión que estuvieron allí.

El chico sigue la señal que le daba su digivaice como si de un radar se tratara. Se muerde el labio cuando ve que se estaba dirigiendo a la oficina de Misuno. Ambos entran precavidos.

No había nada. Él se había encargado del cuerpo.

La boca del niño se secó cuando ve la pared donde se encontraban los monitores. Dicho muro estaba deslizado de lado a lado, dejando ver una amplia compuerta.

̶ Monodramon… ¿detectas un digimon cerca?

El novato niega.

̶ Mantente alerta, no bajes la guardia. ̶ le dijo justo cuando se disponía a entrar por dicha compuerta.

El chico la abre lentamente.

Sus ojos casi se salieron de su órbita cuando ve la amplísima habitación.

´´ ¿Qué es este lugar?

Cilindros de cristal se levantaba hacia el alto techo. Dentro de los mismos, un extraño líquido burbujeante se sacudía tenuemente. Todo rodeado de maquinaria y monitores irreconocibles para el chico. La oscuridad que rodeaba al lugar le daba incluso un ambiente tétrico.

Ryo ve sorprendido la imagen de un pequeño monitor que estaba casi en el extremo. La pequeña figura se movía de un lado a otro, impulsándose con sus largos brazos.

´´ ¡Un digignome!

Logro reconocer a la criatura, a pesar de que a diferencia de los que el conocía, este era totalmente negro y tenía ojos rojos.

´´ ¡Por supuesto! ¡Aquí es donde hacían las pruebas de los prototipos!

— Ryo… — le llama Monodramon, mientras señalaba a la maquinaria.

Un extraño y repetitivo sonido se escuchaba tenuemente. Conforme ambos iban avanzando, este se hacía cada vez más claro. Era como si algo húmedo y carnoso fuera deslizado de un lado a otro.

— Quédate atrás de mí — le pidió Monodramon a su tamer. El niño asiente.

Ambos avanzan lentamente, mientras ese extraño sonido aumentaba. Ryo logro distinguir los movimientos de una silueta andromorfa en el suelo, justo detrás de una de las maquinas.

Cauteloso, el tamer se asoma lentamente detrás de ese aparato.

Con la tenue luz blanca proveniente de los monitores, Ryo ve la tétrica imagen.

Parecía un humano al que se le había pulverizado cada rastro de su piel, dejando en su lugar costras carbonizadas en todo su desnudo cuerpo. Estaba recostado en el suelo, comiéndose a su presa bañada en sangre, un pobre hombre mutilado por aquel demonio que ahora degustaba de su carne.

Ryo siente asco cuando ve a esa cosa arrancar la carne de aquel hombre con sus afilados colmillos, mientras la sangre escurría de su enorme hocico cada que masticaba.

Cuando el demonio noto la presencia de sus dos adversarios, Ryo sintió como la sangre se le subía a su nariz en el momento justo en que lentamente volteaba. No tenía rostro salvo una enorme y colosal boca de la cual chorreaba sangre fresca.

Los escalofríos petrifican al tamer.

— ¡Ryo, apártate!

Pero antes de que Monodramon pudiera advertir a su tamer, el asqueroso demonio se lanza hacia el chico.

Monodramon bloquea a la bestia que intentaba atacar a su tamer. El chico reacciona y saca sus cartas con su D-Ark, pero el demonio derriba a su digimon con un potente golpe y se abalanza contra el dando un espantoso rugido.

El adepto lo esquiva con dificultad, no sin dejar caer sus cosas al suelo. La oscuridad le impedía reaccionar con rapidez.

La bestia lo embiste de nuevo pero es detenido por CiberDramon, quien apenas había logrado digievolucionar.

— ¡Tu oponente soy yo!

Pero a pesar de ser sostenido por detrás, el demonio avanzaba hacia Ryo con gran brutalidad. El niño tuvo que arrastrarse con tal de evitar que la bestia mordiera sus pies con su descomunal hocico.

´´ Tiene que ser un digimon sintético,…hecho con el apoyo de los digignomes. ´´ pensaba en esos instantes. ´´ Pero los digimons…, sintéticos o no, adoran pelear con otros digimons. ¿Por qué solamente me ataca a mí?

Los delgados brazos de la bestia se transforman en unas enormes garras. Quizás más grandes que las de Beelzebumon.

Con una gran tosquedad en sus movimientos, se voltea para enterrar sus garras en el abdomen de CiberDramon, para luego levantarlo y lanzarlo con gran fuerza hacia la pared.

— ¡Ahrggg! — gritaba el digimon.

— ¡CiberDramon!

Y el monstruo se hecha sobre el tamer. Ryo reacciona a tiempo y lo esquiva en el momento justo para que este azotara en el muro, no sin sentir como sus garras rasgaban la piel de su hombro derecho, y tropezar. La bestia se recupera de inmediato.

El demonio embiste al chico y lo atrapa de espalda a la pared. Ryo sujeta sus afiladas garras con sus manos desnudas. El monstruo acerca su asqueroso hocico chorriante de saliva, intentado morder el rostro del niño quien apretaba sus dientes mientras forcejaba con la bestia. El tamer siente estar a punto de ceder.

Entonces, un resplandor comienza a salir de todo el cuerpo del chico. Ryo había invocado el poder con el que enfrentó al Arkham. La fuerza del "Adepto del Orden"

La luz proveniente del niño comienza a tomar la forma del rostro de un gran dragón, misma que sale disparada hacia el demonio.

La horripilante bestia es lanzada hacia las capsulas de cristal, su pesado cuerpo las rompe dejando salir su peculiar líquido fosforescente. El líquido proveniente de las capsulas moja la pantalla del enorme monitor del laboratorio, mismo que fue destruido cuando el delgado cuerpo del demonio aterriza sobre la misma.

Era la primera vez que Ryo presenciaba a alguien electrocutarse. El shock eléctrico duro varios segundos, y la bestia gruñía del dolor. Ryo ve agitado el acontecimiento, mientras poco a poco retrocedía de frente.

El Adepto es lanzado al piso por la onda del choque que trajo consigo una leve explosión.

El olor a quemado y el humo que despedía el cuerpo del demonio comenzaron aparecer poco después de que el evento culmino.

Hubo unos segundos de oscuridad. Pero de inmediato, unas lámparas se prendieron para iluminar tenuemente la habitación. Al parecer, el sitio tenía una fuente de energía de emergencia.

— Maldición. — Se decía, muy agitado. — Si sigo utilizando este poder. Terminare por desaparecer de este plano.

El niño suspira.

— ¡CiberDramon!

El chico se da la media vuelta y corre al auxilio de su digimon. Para su fortuna, el digivaice y sus cartas estaba justo al lado del malherido digimon. Sin más, las toma y ve a Monodramon, quien había perdido su digievolución.

Ryo no puede evitar lanzar un quejido de preocupación al ver los orificios de las horripilantes garras que lo había atravesado, y el cuerpo colapsante del digimon el cual estaba a punto de esfumarse.

´´ El daño fue grave. Si no lo llevo al mundo digital pronto, morirá.

El niño guarda sus cosas, y se hecha sobre la espalda su digimon.

— Tranquilo amigo. Estarás bien.

Pero cuando este apenas y había caminado unos cuantos pasos, el sonido de los escombros lo petrifica.

El tamer voltea lentamente. Su rostro se desfiguro de horror cuando ve al demonio botar lejos los escombros que lo inmovilizaban y levantarse furioso.

Un atemorizante grito es lanzado por la bestia antes de que se fuera contra el tamer.

Ryo ni siquiera reacciono cuando esa cosa lo embistió en el abdomen con su esquelética cabeza. El tamer escupe sangre tras sentir el doloroso golpe. Sin más, es derribado junto con su digimon.

La bestia se hecha sobre él. Sus extremidades habían cambiado de forma. Sus garras ya no lo eran, habían vuelto a ser manos parecidas a las de un hombre, solo que con largos dedos y mucho más colosales. Este cierra sus negros puños y golpea en rostro al tamer. El chico no término de voltear cuando la bestia lo vuelve a castigar con otro puñetazo.

A cada aterrador rugido, la bestia golpeaba al chico en el rostro una y otra vez. Los golpes eran tan fuertes, que una onda expansiva emergía cada que sus puños azotaban con la cara del chico, tan fuerte que incluso hacia colapsar el piso y rompía cristales y paredes.

El tamer podía aguantar dicha brutalidad. En varias ocasiones, el demostró poseer una gran fuerza y resistencia sobrehumana. Era parte de sus habilidades como adepto.

A pesar de esto, el niño siente estar a punto de desmayarse.

Para su fortuna, Monodramon reacciono y se hecho sobre el cuello del demonio, utilizando sus últimas fuerzas para morderlo con su pequeña boca. La bestia grita del dolor para luego tomar al digimon y azotarlo contra el suelo.

Sus manos vuelven a cambiar a garras y se dispone a volver a enterrarlas en Monodramon. Ryo reacciona y sin pensar, se lanza para proteger a su digimon.

— ¡AH!

La bestia había enterrado sus garras en la espalda de Ryo.

Casi inmovilizado por el dolor, el niño toma su digivaice para luego abrazar con fuerza a su compañero.

Su cuerpo se comienza a rodear de un resplandor azulado. El mismo con el que había desafiado a Arkham la última ocasión. Fue entonces, cuando con su digivaice, el Adepto pudo abrir un portal.

El agujero negro se traga a ambos. El demonio pierde a su presa, y sin más, gruñe furioso.

Gruñía y gruñía una y otra vez, y aquellos escalofriantes sonidos resonaban por todo el laboratorio subterráneo.


Mundo Digital, 17: 00 hrs
"Zona Cero"
Guarida de Wisemon.

La "zona cero". Un espacio entre las dimensiones. Un universo oscuro en el que si viajaras a la velocidad de la luz, tardarías una eternidad en encontrar un vestigio de materia siquiera. Un lugar de acceso imposible hasta para entidades como la ENIAC o el Yggdrasil. Un sitio en el que para poder escapar, tendrías que tener un poder devastador, lo suficientemente poderoso como para romper los invisibles muros que la separan de los planos mortales.

Es justo ahí donde se encontraba la guarida de Wisimon, el digimon más sabio del mundo, y quien solo aparecía una vez cada era.

Llamar "guarida" a la futurística construcción, ciertamente era modesto. Solo se podía describir como una residencia flotante resguardada dentro de una esfera de cristal brillante. Si veías al techo, podías distinguir con dificultad el techo de cristal a través del cual se podía observar la oscuridad infinita del espacio.

Hikari escucha el rechinar de su calzado cada vez que daba un paso en el piso laminado del amplísimo salón donde se encontraba. Los focos que colgaban en farolas estratégicamente colocadas en las paredes iluminaban con una luz blanquecina la gran capsula de cristal donde un inconsciente Tailmon levitaba.

La elegida se acerca para ver con preocupación a su digimon. Delgados cables estaban conectados a todo su cuerpo. Basto con que la chica oprimiera un solo botón de los múltiples de la plataforma que tenía enfrente, para que la capsula de cristal se abriera mientras Tailmon aterrizaba despacio a una superficie acolchonada. Hikari se acerca para acariciar sutilmente su cabeza. Su débil compañero abre sus cansados ojos para luego sonreírle a la niña.

̶ No tenías que esforzarte tanto. ̶ Le dijo la chica en tono bajo.

̶ Era mi deber. ̶ le contesto el digimon. ̶ Si no hacía algo, el compañero de Takeru estaría muerto.

Hikari se muerde el labio cuando la imagen de su digimon transformado en un ángel celestial pasa como rayo en su mente. Estaba de más decir que fue Tailmon quien salvo a Saint-Raphaelmon de recibir el impacto de la devastadora técnica de Samaelmon.

Una voz retumbo atrás de la chica.

̶ Al fin regresaste, Hikari-chan. ̶ le decía Babamon. La chica voltea.

La digimon antiguo con una particular forma de anciana se le acerca a paso lento.

̶ ¿Cómo se encuentra Tailmon? ̶ se apresuró a preguntarle la chica.

̶ Después de que le instalamos la nueva vacuna, la actividad del virus que tiene en su cuerpo disminuyo considerablemente, pero estará muy débil por varios días. ̶ Explico al mismo tiempo que Tailmon la miraba decepcionado. ̶ Lo mejor es que se quede aquí para vigilarlo, no podemos arriesgarnos.

̶ Ya veo. ̶ Expreso la chica con igual decepción. ̶ ¿Estás de acuerdo con eso, Tailmon?

̶ No. ̶ Le respondió con impotencia. ̶ Yo solo… quiero regresar a tu lado, Hikari.

̶ Digievolucionar en tu estado fue imprudente. ̶ Le replico Babamon, con su ronca voz. ̶ Cada que lo haces, expones tu material genético dejándolo vulnerable al virus. Creí que ya te lo habíamos explicado.

Hikari recuerda el momento en que su digimon se infectó con el virus maldito. Fue en el instante en que el maligno le disparo a Tailmon con aquel resplandor purpura, en el momento que ella viajo al mar de las tinieblas y Daisuke y Takeru fueron a su auxilio. Dichos acontecimientos terminarían en su desaparición y en la decisión del maligno de tentar a Daisuke.

̶ Ya… todo está bien, Tailmon. ̶ le dijo mientras acariciaba su cabeza.

̶ Pero, si el vuelve… ̶ le replicaba.

̶ Lo dañamos mucho la última vez. No volverá por el momento. ̶ dijo refiriéndose a "El maligno" ̶ Quédate aquí y recupérate. Prometo venir todos los días.

Con un rostro de indignación, el digimon asiente. La chica le sonríe.

Un gemido de dolor interrumpe abruptamente la escena. Todos voltean para ver sorprendidos al malherido chico caminando con dificultad mientras cargaba en la espalda a un agonizante Monodramon.

̶ ¡Ryo-kun! ̶ gritaba histéricamente Babamon, mientras corría a su auxilio. ̶ ¡¿Qué paso?!

El niño intenta apoyarse en la digimon, pero Babamon es demasiado baja de estatura como para ayudarlo, tropezando al suelo sin más.

̶ ¡Hikari-chan!… ¡ayúdanos!

Pero algo le paso a la chica. Los llamados de sus compañeros no la hacían reaccionar del extraño transe en el que se encontraba. Impactada por la imagen que tenía enfrente, es incapaz de mover un dedo siquiera.

Y es que un nuevo flash back volvió a invadir la mente de la chica. Al ver al niño mal herido de enfrente, no veía a Akiyama Ryo, sino más bien al chico del "sueño profético, Kimura Kouichi… mismo con el que se encontró en la otra dimensión, mismo con el que paso mucho tiempo antes de poder regresar a su propio plano; malherido de muerte, ensangrentado del rostro al pecho.

̶ Hikari… ̶ le llamaba Tailmon.

La chica reacciona y vuelve a la realidad tras sentir la huella de su digimon acariciar su rostro.

̶ Lo siento. ̶ Se disculpaba la chica.

Y de inmediato, fue a socorrer al niño. Tailmon la observa muy preocupado.


CONTINUARA…

Notas de autor:

1* JagerLoweemon: KaiserLeomon en la versión americana.

2* Men. Protector de la cabeza y el cuello, forrado y con una rejilla en la parte delantera llamada men-gane para proteger la cara

3* Bögu: Armadura utilizada en el Kendo. Consiste en una chaqueta de algodón gruesa (el Kendogi) y un par de pantalones de anchos con plieges, similares a una falda (hakama).

4* Oji. Distrito de Tokio perteneciente al barrio Kita, ubicado al norte de los 23 barrios especiales de Tokio.

5* RIKEN. Es elInstituto de investigación más importante en todo Japón. Realiza investigaciones principalmente en áreas de ciencias naturales (física, química, biología y ciencia médica) así como ciencias de la Computación. Es financiado casi en su totalidad por el gobierno.