Tengo una muy mala percepción del tiempo, fue lo que concluí esa noche. Estaba recostado intentado conciliar el sueño, sin embargo no lo lograba, mañana seria la semifinal, claramente me sentía algo nervioso y bajo presión, normalmente no sería así, pero lo era y más que nada por el hecho de la apuesta de Sawamura.

Puedo sacar mis propias conclusiones y sé que para hacer una apuesta contigo mismo debe haber una acción de por medio, si ganan hare esto y si pierden hare otra cosa, algo así. Pero no soporta la incertidumbre de saber qué demonios es lo que planea.

Y si algo he aprendido de él durante todo este tiempo, es que nunca puedes saber a ciencia cierta lo que piensa y lo que hará, excepto en el campo, en ese lugar sí que es fácil para mi leer lo que pasa por su cabeza, solo con ver sus ojos y su postura ya puedo tener toda una idea de lo que está pensando. Desearía que fuese de igual forma fuera del diamante.

Ruedo en la cama de nuevo y suelto un suspiro, el idiota esta recostado a mi lado y duerme profundamente, incluso de vez en cuando puedo escucharlo como murmura algo que no logro entender. Desearía poder dormir de esa forma en estos momentos, suelto en voz baja, más para mí mismo. Me levanto de la cama y camino hasta la ventana, suelto otro suspiro y me aburro rápidamente de la vista ya tan conocida por mí, me dirijo hacia la cocino y bebo un vaso de agua, entonces decido volver a la cama.

En cuanto me recuesto soy envuelto por los brazos de Sawamura, estos pesan y el solo continua en su profundo sueño, no lo muevo ni intento despertarlo, solo me quedo ahí observándolo, es bastante poco atractivo ver como duerme con su boca entreabierta, es más bien cómico y no me resisto a fotografiarlo con mi celular. Suelto una pequeña risa y decido cerrar los ojos, relajarme y dejarme llevar por el sueño.

Desperté al escuchar la voz de Sawamura desde lejos, al principio lo escuchaba bastante bajo, sin embargo cada vez su volumen aumentaba, hasta que abrí los ojos, la habitación estaba algo oscura gracias a las cortinas, pero la puerta entreabierta dejaba ver la luz natural que se filtraba desde el pasillo. Frote mis ojos y solté un suspiro, luego estire mis brazos, mire la hora en el reloj que se encontraba en el mueble más cercano, vaya, es bastante tarde.

Continúe escuchando la voz de Sawamura y no hizo falta mucho tiempo para darme cuenta de que hablaba con su madre, siempre hablan por teléfono, al menos una vez cada tres días. Esto me hace sentir un pésimo hijo, y tal vez lo sea, después de todo hablo con mi padre solo una vez a la semana e incluso a veces puede pasar más tiempo y no tenemos contacto el uno con el otro. Tomo la decisión mentalmente de cambiar eso y termino por levantarme.

Sawamura habla animadamente en la cocina, está friendo unos huevos y no se ha dado cuenta de mi presencia a sus espaldas, sonrió para mí mismo y me acerco a él, lo abrazo por la espalda y él se tensa de inmediato, me apego a él y noto como me regala una sonrisa de saludo, yo se la devuelvo y él continua hablando por el teléfono, pero esto no me detiene y decido besar su hombro por sobre su ropa, avanzo hasta el límite de su camiseta que usa de pijama, entonces comienzo a besar su cuello. Puedo notar como él se pone cada vez más nervioso, intenta escapar pero no lo dejo, y él hacer todo esto mientras habla con su madre por teléfono es una excelente forma de vengarme de algunas cosas.

Sawamura se gira y esta sonrojado, intenta apartarme con su mano libre, sin embargo no lo logra, puedo notar que está nervioso y se esfuerza para que no se note en su voz todo lo que está sucediendo. No lo logra.

Sería como un milagro si su madre no se hiciese una idea de lo que en realidad estaba sucediendo del otro lado de la línea.

- No es nada mamá, Miyuki está haciendo idioteces, solo eso – dice Sawamura, yo comienzo a reír – mi madre te envía saludos

- Igualmente – contesto

Escucho como él envía saludos y yo me dirijo hacia el refrigerador, busco algo para comer pero en realidad no se me apetece nada, solo lo que está cocinando Sawamura. Termino por hacerme un café y un té a él, me siento en la mesa haciéndole una señal y espero a que termine su conversación.

Entonces reviso los mensajes que tengo pendientes en el celular, la mayoría son del chat del grupo donde está todo el equipo, ellos no se callan nunca y no me sorprendió ver que estaban hablando por ese medio hasta altas horas de la noche, apostaría que ninguno había despertado aun, excepto Kuramochi, ese tipo despierta temprano y es el que suele callar al grupo y enviarlos a dormir con un regaño, digno de un capitán responsable.

"Dentro de una semana es la final" me decía Kuramochi en el chat privado.

"eso lo sé, Kuramochi" le contesto, sé que el idiota está nervioso, siempre lo está cuando nos acercamos a alguna final o partido importante, el resto del equipo no lo nota, pero yo y Ryosuke nos damos cuenta, después de todo lo conocemos bastante y hace mucho tiempo.

Me salto el número de insultos que me dedica debido a mi respuesta y decido solo responderle con alguna sonrisa de las que se encuentran en el teclado. Dejo mi celular de lado justo a tiempo para ver como Sawamura se sienta y deposita la comida, le regalo una sonrisa de agradecimiento y comienzo a comer.

Noto de inmediato que tengo la mirada de Sawamura encima, puedo notar que se encuentra algo ansioso, quiere decirme algo y sé que se está debatiendo en su mente, lo dejo y espero a que tome el impulso.

- Sabes que te quiero – comenzó, entonces fue mi turno para estar ansioso, a menos que sea algo sumamente importante, él no comenzaría a decirme algo de esta forma solo porque si – no me mires así, sé que no digo este tipo de cosas para comenzar una conversación, pero de verdad no sabía cómo darte a entender que te apoyo y lo estaré haciendo esta noche durante la semifinal – oh, vaya, él me quiere muerto

- Gracias – dije llevando mi mano hasta la de él que reposaba sobre la mesa, la tomo y le doy un apretón para luego dirigirla hacia mis labios y darle un beso – cuento con tu apoyo esta noche y hazme ver bien en esas fotografías – entonces logro hacer que él comienza a reír

- Que ofensa – me responde frunciendo el ceño – siempre te hago ver genial, en todas mis fotografías

- Lo sé – respondo

Entonces cambiamos de tema de conversación, pero con toda esta conversación, comencé a tomarle el verdadero peso de lo que sucedería esta noche, la semifinal, y dentro de una semana la final. Me removí un poco en mi asiento, pero logre controlarme lo suficiente como para que Sawamura no se diera cuenta.

Puedo escuchar el ruido ensordecedor de la gran multitud en el recinto, gritos y cantos de los dos bandos que se enfrentaran dentro de poco en un partido. Admito que esta parte me gusta, escucho el sonido de las voces de millones de personas y la adrenalina comienza a correr por mis venas, sonrió casi inconscientemente, de verdad disfruto esto.

Kuramochi está hablando y todo el equipo le presta atención, este tipo es bueno con las palabras motivadoras cuando quiere. Todos sonríen y noto como se encuentran en el mismo estado de adrenalina que experimento yo.

Entra el entrenador y nos regala unos cuantos consejos, nos desea suerte y nos indica para que comencemos a dirigirnos hacia el campo, y el sonido cada vez se hace más fuerte. Camino rápidamente, ansioso, quiero comenzar ya. Como desearía que Sawamura estuviese aquí conmigo, pasando por todas estas cosas, puedo imaginarme la sonrisa que me dedicaría en este momento sin problemas.

Y luego de saludar, comienza el partido de verdad.

En un principio el partido se desarrolló de una forma bastante lenta, como si ambos equipos no pudiesen seguir su propio ritmo. Sin embargo, luego de la cuarta entrada, todo comenzó a tomar fuerza. Las cosas se complicaron, íbamos por debajo, pero luego subimos en el marcador de golpe y nos quedamos por sobre el otro equipo hasta que el encuentro se dio por terminado, ganamos.

En cuanto termino el partido dirigí mi mirada hacia el lugar donde debía encontrarse Sawamura, la verdad es que con la distancia y la gran masa de personas en el lugar era difícil diferenciar algo, así que me limite a solo sonreír hacia esa zona y seguir con mi camino para alinearme con el resto del equipo y agradecer a nuestros contrincantes por el encuentro.

Estaba muerto de cansancio, sentía que cada pequeña parte de mi cuerpo gritaba por descanso, el cual yo le pensaba entregar, claro, una vez que Sawamura se cansara y dejara de darme mimos como premio por haber ganado en el encuentro, él no suele hacer este tipo de cosas con normalidad, no de una forma tan intensa, pero no me desagrada, incluso, siento que podría acostumbrarme a esto sin problema alguno.

En cuanto el partido termino teníamos pensado en salir a celebrar todos juntos, sin embargo esto se nos fue prohibido por el entrenador, quería que estuviésemos concentrados en los partidos y algo como alcohol y una fiesta claramente era todo lo contrario. Siempre ha sido de esta forma, sin embargo no perdíamos nada con intentarlo esta vez, el que no arriesga no gana después de todo. En este caso perdimos de todas formas en esta apuesta.

Pero el quedarme en casa con Sawamura no estaba nada mal, incluso creo que es mejor que cualquier fiesta del mundo. Sé que él está haciendo todo esto como una forma de premio por mi desempeño, no es necesario, y lo que más me preocupa es el hecho de que me estoy relajando demasiado en el sillón con sus besos en mi cuello, tanto, que siento que en el momento menos pensado caeré dormido. A pesar de ser ya un profesional en esto del juego, sigo siendo una persona.

- En cualquier momento caeré muerto – dije en voz baja casi inaudible

- Genial – me contesto Sawamura entre pequeñas risas

- Eres un ser macabro – dije

Cerré los ojos, sentía el peso de Sawamura sobre mí, como si fuese un gato. Antes de poder evitarlo ya estaba cayendo en un profundo sueño, sentía como mis músculos se relajaban cada vez más, entonces deje de sentir el peso sobre mí, abrí los ojos con pereza y ahogue un bostezo, Sawamura me miraba sonriendo ya de pie al lado mío.

Tendió su mano hacia mí, yo la tome y me puse en pie, estire un poco mis brazos y esta vez bostece en voz alta, hasta el punto de hacer mis ojos llorar. Entonces deje que él me guiase hasta el cuarto para por fin terminar por dormir.

Estamos en las finales, el partido es dentro de unos días y el entrenamiento no se detiene, no estoy seguro de que esto sea lo más indicado, entrenar tanto antes de un partido importante podría traer resultados indeseados, podríamos perder por el solo hecho de acumular una gran cantidad de cansancio, eso sería horrible.

No olvidemos el hecho de la apuesta de Sawamura, necesito saber que tanto está apostando, no me lo puedo imaginar, sin embargo espero que no sea algo importante. He intentado un montón de veces sacarle la información sobre esto, pero el idiota no cae en ninguna de mis trampas, es algo que nunca antes se había visto.

Y bueno, con el pasar de los días yo no era el único que tenía los nervios de punta por el próximo partido, incluso podría afirmar que Kuramochi y Sawamura eran una bola enorme de nervios, se les notaba, por otro lado, yo y Ryosuke nos comportábamos mejor, después de todo ambos somos buenos para ocultar las emociones indeseadas.

El día del gran partido llego.

El partido fue sumamente difícil, después de todo era una final, el marcador se mantuvo todo el tiempo muy cercano entre los dos equipos, y por más tiempo del esperado y deseado, nos llevaban la delantera, él solo hecho de ver a mi equipo, el cómo corrían y se desempeñaban en la cancha me dejaba en claro lo cansados que se encontraban.

Yo sabía que esto sucedería, sabía que si nos matábamos entrenando mucho los días previos a un partido tan importante y duro, estaríamos cansados incluso antes de empezar. Me regañe mentalmente por lo idiota que había sido, un gran idiota, sabía lo que sucedería sin embargo no había dicho nada. Podía ver con lujo de detalles como estaban pateándonos el trasero de forma humillante, pero lo peor de todo, es que sabía que nos estaban mirando un montón de personas que esperaban grandes cosas de nosotros, personas que vinieron hasta este lugar solo a vernos, y personas que eran significativas para nosotros. Diría que eso era principalmente lo que me motivaba a no dar mi brazo a torcer.

Mire a Kuramochi, él me devolvió la mirada y en menos de un minuto ya se encontraba intentando dar un discurso para el resto del equipo, sus discursos no son para nada malos, sin embargo, este tipo suele hacerlos de una forma bastante agresiva que hace que el resto de las personas del equipo se transformen en alguna especie de simios delincuentes que están a punto de matar de la forma más cruel a su adversario.

No comente nada y me limite solo a sonreír. Y luego de eso, el recuperar la ventaja y dar por terminado el juego fue algo que se dio por sí solo, o más bien, fue algo que logramos.

Escuchaba el sonido de un montón de gritos, miles de personas dentro del estadio celebrando sin cesar, mire hacia el lugar donde se encontraba Sawamura, le regale una sonrisa de triunfo, él me sonrió de vuelta y acerco la cámara a su rostro, me iba a sacar una fotografía, decidí regalarle una pose digna de un triunfo, una fotografía que sabía que lo felicitarían por esta. Él la tomo y una vez listo asintió como señal de que ya estaba lista la foto.

Deje de hacer mi pose y sentí como el resto de mi equipo se lanzaba contra mí, me abrazaban y gritaban, como los simios que son. Prácticamente termine en el piso con todo el equipos sobre mí, yo reía y lloraba al mismo tiempo, sin embargo, dentro de poco el entrenador nos llamó la atención y nos hizo formarnos para saludar y agradecer al equipo contrario.

Obedecimos sin siquiera terminar por creernos lo que estaba pasando, nos quedamos unos minutos de más en el campo, el equipo celebrara y jugueteaban entre ellos, yo había terminado por ir a las bancas en busca de agua y una toalla, me sentía bastante agotado, pero feliz.

En cuanto me senté en la banca y solté un suspiro, sentí la compañía de alguien a mi lado, sonreí al darme cuenta de inmediato que era Sawamura, me sonreía, una de esas sonrisas brillantes y cegadoras.

Le devolví la sonrisa y él termino por lanzarse a abrazarme.

- Es increíble que estés llorando – le dije burlón

- Oh cállate, eres de lo peor Miyuki Kazuya – reí

Terminamos por besarnos. Escuche desde lejos como el estadio completo comenzaba a hacer un gran alboroto, me separe por un momento y vi que una considerable cantidad de personas se había percatado de lo que estaba sucediendo en las bancas. Note como Sawamura se sonrojaba y avergonzaba.

Sonreí y tome su mano, me puse en pie y lo jale para que me siguiese, escuche sus preguntas confusas y reclamos, no me importaba. Lo lleve hasta el campo y lo uní a la celebración, entonces ahí mientras estábamos rodeados de los jugadores festejando, confeti y miles de personas mirándonos, termine por besarlo. Lo bese como nunca antes lo había hecho en público, no me importaba en lo absoluto si todo el estadio nos estaba viendo, ese era el momento más feliz de mi vida y nada lo arruinaría.

- Te amo – acercándome a su oído, asegurándome que me escuchase, me miro sonriente y avergonzado, normalmente me sentiría igual, pero no lo hacía en ese momento, porque me parecía apropiado decirle eso en ese momento

- También te amo – me soltó

Y nos besamos.

Y comencé a reflexionar sobre nuestra historia y todo lo que había sucedido, todo lo que estaba por suceder. Desde el inicio Sawamura había llamado mi atención y las cosas se habían desarrollado bastante, el pensar en todo esto me hacía gracia, me parecía graciosa la forma en que terminamos por estar juntos, la forma en que ya éramos completamente necesarios el uno por el otro. Creía que era gracioso y aun lo creo.

Creo que es gracioso como he terminado por enamorarme ciegamente por Sawamura.

GRACIAS POR LEER.