Descargo de responsabilidad: los personajes son de Stephenie Meyer y la historia es de Nichol2008 y estoy traduciendo con su permiso.
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En el capítulo anterior:
-Quiero agradecerte Edward, y se justo cómo hacerlo.-Se quitó la blusa y me haló para besarme de nuevo mientras caminábamos hacia la habitación. Cuando la parte de atrás de mis rodillas tocaron la cama, me caí en ella, con Bella encima de mí.
BPDV
Quería estar con Edward y escapar de mis pensamientos, mis preocupaciones y mis miedos.
-Bella, espera.-Dijo Edward mientras se apartaba de mis labios.-No podemos hacer esto en este momento.
Mi mayor temor me golpeó con toda su fuerza.- ¿Ahora no me deseas?-me atraganté.
-¿Qué? Claro que no Bella. Es que no quiero que me uses de escape.-¿Qué, ahora me podía leer la mente?-Bella acabas de pasar por algo horrible, y no quiero que mezcles el sexo con tus malos recuerdos. Por favor, frena un poco.-Asentí y me hice a un lado de él.
-¿Por qué no te un baño? ¿O podríamos tomar una ducha?-Me preguntó Edward suavemente.
-Me encantaría tomar un baño.-Asintió y me besó en la frente. Se retiró de mi habitación y escuché como la tina empezaba a llenarse. Mi cabeza se llenó de todos los acontecimientos que sucedieron hace poco. Lauren, y su malévola mirada, Jessica y su mirada recelosa, y James con su mirada de odio.
Todos ellos involucrados por una razón diferente.
¿Cómo puede ser alguien capaz de hacerle eso a otro ser humano, por un hombre? ¿Qué pasaría si sucediera de nuevo? ¿Qué tal que hayan otras chicas interesadas en hundir sus garras en Edward? ¿Siempre tendré que ir mirando a mis espaldas? No puedo manejar esto.
Empecé a hiperventilar. Me quité toda la ropa que tenía encima y la lancé al bote de la ropa sucia, aquellas prendas eran un recordatorio doloroso de mis captores, y de todos los horribles días que pasé en el bosque.
Estaba sentada en la cama con mis rodillas en mi pecho, tratando de calmar mi errático corazón y mi respiración acelerada, cuando sentí dos brazos rodeándome.
-Vas a estar bien. Nunca te perderé de vista de nuevo.-Susurró Edward en mi cuello. No sabía si eso me hacía sentir mejor o peor. Empecé a temblar y un sollozo salió de mis labios.
-Bella, dime algo. Por favor.-Dijo Edward con dolor.-¿Qué pasó, te hirieron?-sacudí mi cabeza. Era la verdad. Ellos nunca me violaron, ni me golpearon, a menos que hubiera luchado.
Sollocé.-James me dijo que era tu compañero de habitación en tu antigua escuela.-dije suavemente.
-Bella, él era un año mayor que yo, y sólo fue mi compañero por un mes. Jessica me dijo que pensó que yo estaba enamorado de ella. Eso no es cierto. Sólo recuerdo haberla visto una vez, y ni siquiera la recordé hasta que me dijo que James era su primo. Nada de lo que ellos te hayan dicho es verdad. Por favor créeme.-él sonaba tan roto que era imposible que estuviera mintiendo.
-Te creo.-susurré, mi cuerpo no había dejado de temblar, y sabía que él podía sentirlo.
-Bebé, ¿por qué tiemblas así? Por favor dime que está pasando por esa linda cabecita tuya.-
-Edward, no sé si pueda seguir con esto.-
-¿Seguir con qué?-dijo con pánico.
-Nosotros.-le dije.
-Bella, por favor no. ¿Por qué dices eso?.-me dijo y me alzó para quedar frente a frente. Podía ver el dolor en sus ojos. Traté de voltearme pero el sostenía mi cabeza en sus manos.-Oh Dios.-El vio en mis ojos que decía la verdad. Él soltó mi cara y vi como una lágrima caía de sus ojos.
-Edward.-
-Bella, por favor no hagas esto. Te amo demasiado, nada va a cambiar eso. Voy a estar aquí contigo, nunca me iré de tu lado si así lo deseas. Por favor Bella, no entiendo.-
-Edward, ¿Qué pasaría si esto sucede de nuevo? ¿Qué pasaría si alguien más se da cuenta de que no soy lo suficientemente buena para ti, y trata de alejarte de mí?-Le dije.- ¿O me secuestran de nuevo?-añadí suavemente
-¿Es ese el motivo de tu preocupación? Por Dios Bella, ¿Por qué crees que no eres lo suficientemente buena para mí? Si algo es cierto es que eres demasiado buena para mí. Eres todo lo que siempre deseé y más. No me voy a ir a ningún lado. Mientras tu me quieras, soy tuyo incondicionalmente. No dejaré que nada te pase de nuevo, lo promero.-
Lo mire a los ojos, y en ellos encontré todas las repuestas que necesitaba.
-No hagas promesas que no puedes mantener.-el abrió la boca para decir algo pero puse mi dedo en sus labios y lo detuve.-Soy la persona más torpe del mundo, me podría pasar algo mientras camino por una superficie plana.-Dije tratando de aligerar el ambiente. Él sonrió suavemente.
-Lo lamento Edward. Debería confiar en ti. Sé que me amas. Te amo tanto que la idea de perderte me asusta demasiado.-
-No me voy a ningún lado. Te amo Bella.-él llevó mis labios a los suyos y yo lo besé con todo el amor que sentía por él. Podía funcionar, podía vivir sin miedo a perderlo, podía confiar en él, podía amarlo, por siempre. -¿Qué tal un delicioso baño?-me preguntó rompiendo el beso. Asentí.
Edward me alzó al estilo novia y me puso en la tina.-¿vas a entrar conmigo?-le pregunté-
-En un minuto.-dijo-recuéstate y relájate.-mojó mi cabello y me aplicó shampoo. El baño se llenó del aroma a fresas de mi shampoo. Luego tomó la esponja y empezó a lavar mi cuerpo, acariciándome suavemente, hasta me depiló las piernas, me sorprendió que no me sintiera avergonzada, yo me depilé las axilas. Cuando ya estaba limpia el drenó el agua sucia, llenó la tina con agua limpia y tibia y entró conmigo.
Él me abrazó en el agua y empezó a tararear para mí. Yo estaba completamente relajada y feliz.
-Edward, ¿dónde está tu familia? Pensé que a estas alturas ya los habría visto.-le pregunté.
-Estaban en el hospital, supongo que estabas muy distraída para notarlo. Alice quería acompañarte a casa, pero Esme la convenció de darnos un tiempo a solas.-
-Recuérdame agradecerle a Esme más tarde.-Dije, Edward se rio.
Edward y yo nos relajamos en la pequeña tina hasta que el agua se enfrió, y empecé a temblar. Cuando nos terminamos de secar, nos metimos en la cama.
Puse mi cabeza en el pecho de Edward, y recorrí su abdomen perezosamente. Su mano estaba subiendo y bajando por mi espalda suavemente, amorosamente. Nunca me sentí más segura, y sabía que todo iba a estar bien. Me pregunté qué pasaría con Lauren y Jessica, pero no quería pensar en eso esta noche. Quería estar con Edward, lo más cerca que pueda.
Empecé a darle besos suaves por el pecho y me puse mi pierna sobre él. Mi mano bajó por su desnudo cuerpo y dibujé una línea en su cadera de lado a lado. Edward gimió suavemente y mordí su labio. Le sonreí, él estaba tratando con todas sus fuerzas no calentarse.
Cuando puse mis manos alrededor de su erección, él estaba duro y listo para mí. Siseó cuando lo apreté.
-Bella-dijo, sonaba como una advertencia.
-¿Si, Edward?-Pregunté inocentemente.
-¿Qué haces?-su voz se quebró mientras lo acariciaba.
-Aún pienso que te debo dar las gracias.-Me deslicé por su cuerpo y quedé a horcajadas encima de él. Su erección seguía en mis manos vibrando cuando lo apreté un poco más fuerte. Me incliné para darle un beso dulce, pero él tenía otros planes. Él tomó mi cara en sus manos y me besó con tanta pasión que sentí mis labios hincharse de inmediato.
El beso de Edward era rudo, y necesitado. Él me estaba mostrando lo mucho que me había extrañado, lo mucho que me necesitaba. Le devolví el beso con la misma fuerza. Sus manos tomaron mis caderas y las mías fueron a su cabello, halando y tirando.
Gimió en mi boca y me puso encima de su erección, moviendo mi muy mojado centro contra él.
-Edward, por favor. Te necesito-Se giró con delicadeza y se estiró para alcanzar el cajón de mi mesita de noche, dónde había unos condones. Le quité el condón y lo abrí, luego se lo puse lentamente deslizándolo hacia abajo.
Me incliné para darle un beso cargado de amor y lentamente me deslicé hasta tenerlo dentro. Ambos gemimos del placer.
-Oh Dios Bella.-Susurró Edward cuando subí y bajé una vez más. Las manos de Edward tomaron mis caderas y me guiaron mientras subía y bajaba por su erección.
Extrañé sentir a Edward dentro de mí. Sé que sólo habían pasado algunos días, pero se sentía como una eternidad, pensé que jamás volvería a sentirlo. Y ahora que estaba de vuelta, atesoraría cada momento que pasáramos juntos.
Edward empezó a moverse para encontrarse con mis caderas y el ritmo que creamos fue perfecto. Su cabeza se fue hacia atrás en las almohadas y los músculos de su cuello se marcaron. Podría decir que le estaba costando mucho contenerse.
Giré mis caderas y un suave gemido salió de sus labios. Me incliné y le di muchos besos en el cuello sin dejar de moverme de forma constante. Cuando llegué a su oído, lo llevé a mi boca y lo mordí suavemente. Sus caderas se agitaron contra las mías y sonreí. Solté su oreja y me entretuve con la piel suave que se encuentra justo debajo.
-Déjalo ir Edward.-Susurré antes de morder y succionar este punto. Sus movimientos se volvieron salvajes y sus gemidos y gruñidos me llevaron al borde junto con él. Bajé la cabeza para morder su hombro y evitar gritarle en el oído.
Edward bajo el ritmo, pero no se detuvo. Nos dio la vuelta y ahora mi espalda estaba en la cama. En mis ojos solo había sorpresa y confusión.
-Aún no he acabado contigo Bella.-Dijo mientras me penetraba con tanta fuerza que la cama golpeó la pared.
-¡Mierda!-Grité.
Edward empezó a moverse muy rápido dentro de mí y seguía tan duro como una roca. Voltee los ojos del placer.
-Oh Dios Edward, no pares-jadeé. Subió mi pierna derecha sobre su hombro, y la izquierda la inmovilizó alrededor de su cadera. La nueva posición hizo que pudiera llegar mucho más dentro de mí.
-Mierda Bella, te extrañé tanto-Sus embestidas se volvieron más fuertes mientras me mostraba lo mucho que me había extrañado.-No quiero estar sin ti nunca más-Como podía formar frases coherentes va más allá de mi razón. Lo único que salía de mi boca eran gruñidos, gemidos y jadeos.
Sentí como me hervía la sangre y como se apretaba mi abdomen. Edward succionó debajo de mi oreja, tal como lo había hecho yo.-Déjalo ir Bella-me dijo lo mismo que le dije. Profundizó sus embestidas y grité su nombre. Mis uñas se clavaron en su espalda, enviándolo al borde del abismo. Me embistió con mucha fuerza, clavándome en la cama.
Cuando me apreté a su alrededor me mordió el hombro mientras se venía. Su última embestida fue más dura y profunda que las otras, lo que me envió a un tercer orgasmo que me elevó hasta la estratósfera.
Cuando nuestras respiraciones se calmaron llenó mi cuello de besos, prestando especial atención al hombro en el que me mordió. No quería que se fuera, mi cuerpo no quería separarse de su cuerpo. Se dio la vuelta y volví a quedar encima de él. Me sostuvo fuertemente y mis ojos se cerraron por inercia.
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EPDV
Desperté con la luz del sol en mis ojos. Me dolían las piernas y sentí una restricción en mi pecho. Miré hacia abajo y vi lo más hermoso del mundo.
Bella.
Estaba envuelta alrededor de mi cuerpo, su calor estaba envuelto alrededor de mi creciente erección. Mis ojos rodaron al interior de mi cabeza. Empezó a despertar, su cuerpo se estiró haciendo que sus caderas se movieran, y sacando una parte de mi erección. Cuando se relajó volví a entrar por completo.
Empezó a moverse lo que me hizo gemir y ella soltó una risita.
-No es divertido-gruñí.
Sus labios se encontraron con los mios y me besó suavemente, rápidamente profundicé el beso. Estaba muy dispuesta a hacerlo. Empecé a mover mis caderas, entrando y saliendo de ella.
-Edward, ¿no deberías conseguir un condón nuevo?-
La baje a un lado y alcancé su mesita de noche. Me quité el condón usado y el nuevo estuvo puesto en un segundo. No quería estar fuera de ella mucho tiempo.
Esta mañana fue diferente a la noche anterior. Nos tomamos nuestro tiempo, explorando nuestro cuerpos de nuevo, acariciándonos mientras me deslizaba dentro y fuera de ella. Nos besamos en las marcas de presión y mordidas que nos hicimos la noche anterior. Fue lento y lleno de significado.
Duré mucho más de lo que jamás me creí capaz, llevando a Bella al borde varias veces antes de caer con ella. Cuando por fon salí de su cuerpo ambos gemimos en protesta.
Sostuve a Bella cerca de mí, quería que su piel estuviera tan cerca de la mía como fuera posible. Nos recostamos allí por horas, sólo sosteniéndonos. El sonido de mi celular nos sacó de nuestra burbuja.
-Ignóralo-Dijo Bella
-No puedo, es Alice.
-Ignóralo, por favor! No quiero dejar estar cama.-Dijo mientras se escondía en mi pecho. Me reí entre diente pero igual contesté el celular.
-Hola Alice-
-Edward, ya tuviste suficiente tiempo con Bella, ¡Es mi turno!-Se quejó Alice.
-¿Y qué pasa si ella no me quiere dejar ir?-
-¡¿Y?! vístela y sácala de la cama. AHORA!-
-No.
-Pasame a Bella.
-¿Por qué?
-¿Por favor querido hermano?-Rodé mis ojos y le pasé a Bella el celular.-Quiere hablar contigo.-
Bella gruñó, pero tomó el celular.-¿Qué quieres Alice?-
Silencio.
-Esta bien, ya me levanto.-Dijo mientras se paraba de la cama, llevándose la sábana con ella, la cual me dejó desnudo en la cama, sin cobijas. Me estremecí y gemí mientras me arrastraba fuera de la cama y fui al baño para dejar que Bella se vistiera.
Recogí mi ropa y me lave la cara, me cepillé los dientes y me relajé. Volví a la habitación de Bella, ella ya estaba completamente vestida.
-¿Qué te dijo para sacarte de la cama?-
Se sonrojó.-Dijo que si no salía de la cama, me llevaría de compras todo un fin de semana, sin ti.-
-Oh, es buena.-Dije-Pequeña duende malvada.-Bella asintió y me besó en la mejilla para salir de la habitación. Me senté en su cama y esperé a que saliera del baño.
-¿Listo?-Me preguntó parada en la puerta. Asentí y nos dirigimos hacia mi carro tomados de la mano.
El resto del día la pasamos con mi familia, querían que Bella se sintiera lo más cómoda posible, y no tocaron el tema de los días anteriores. Todo estaba normal y en calma.
Bella y yo fuimos a visitar a Charlie en el hospital, los médicos dijeron que iba mejorando y que pronto estaría en casa.
Bella y yo volvimos a su casa y nos abrazamos en su cama. Hablamos de varias cosas, nada importante. Me pidió que le leyera, así que elegí "Orgullo y prejuicio" y leí hasta que su respiración se volvió acompasada, diciéndome que se había quedado dormida.
Amé quedarme dormido con Bella en mis brazos, amé despertarme con ella en mis brazos y sabía que quería que durara para siempre.
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Hola :D no morí :P jajaja me succionó la Universidad, pero ya estas vacaciones acabo este y subo caps de "mi vecina" gracias a todas! Por los reviews y los favoritos.
De este fic solo queda el epílogo, y la autora hizo secuela pero nunca la terminó.
Muchas gracias por leer esta traducción :D
