Bonito lunes, mis copos de nieve. :3

Disclaimer: Ninguno de los personajes que ven a continuación ni nada de lo que se relacione con ellos, me pertenece. Tristemente solo puedo jugar con sus emociones, para satisfacer una malsana adicción a una pareja imposible.


Patinaje


—Creo que esta no es tan buena idea después de todo.

Hans observó cómo Elsa terminaba de atar los cordones de los patines para el hielo que se había puesto, lo más fuerte posible. La escena no dejaba de ser extraña y algo incómoda para él. ¿Quién diría que precisamente ella le estaría ayudando de esa manera tan inusual?

—¿Qué pasa, Westerguard? ¿Acaso tienes miedo?—la sonrisa burlona que apareció en el rostro de la rubia provocó que frunciera el ceño.

—Por supuesto que no.

—Entonces deja de quejarte—repuso ella incorporándose sobre sus propios patines—. Ya está.

—Yo mismo podía atar mis cordones, ¿sabes?—le dijo él seriamente.

—Tú nunca has usado patines, la primera vez tiene que hacerlo alguien que sepa cómo o quedaran flojos—respondió Elsa con ese molesto tono de sabelotodo, que tanto solía exasperarlo—. Vamos a la pista.

El pelirrojo miró hacia el mencionado sitio con expresión tensa.

—Se ve resbalosa.

—¿No confías en mí, Hans?

—No—contestó terminantemente, ganándose una mirada indignada de sus ojos azules—. Joder mírate, eres una enana. Si me caigo en ese maldito lugar y me rompo la maldita cadera o algo, no vas a poder levantarme. O peor, si me caigo encima de ti te aplastaré como a una pulga. ¿Es eso lo que quieres?

Elsa suspiró con impaciencia y puso los ojos en blanco.

—Dios, eres tan ridículo a veces. ¡Anda!—lo tomó de las manos y tiró de él hacia la pista, por lo que no le quedó más opción que levantarse a regañadientes y seguirla—Despacio ¿ves? Así—le dijo mientras se deslizaban sobre el hielo—, es como caminar. Uno, dos, uno, dos—le indicó a la vez que daban pasos lentos.

—Trata de no disfrutar demasiado tomarme de las manos, copo de nieve—una sonrisa arrogante se dibujó en el rostro de Hans, haciéndola arquear una ceja.

Ya se había tardado en sacar a relucir sus actitudes idiotas.

—Ahora lo vas a hacer tú solo—repuso la platinada, provocando que se arrepintiera al instante de sus palabras.

Apenas se vio libre de su delicado agarre, tuvo que contenerse de soltar un bufido. ¿Por qué se le había ocurrido la idea de pedirle unas clases de patinaje? Ni siquiera le gustaba esa actividad… solo le gustaba verla a ella practicando.

Sin embargo, pensó, aquello no era tan difícil. Mantenía su equilibrio parado sobre aquellas cosas mejor de lo que se imaginaba.

—Esto no es tan complicado.

—No vayas tan rápido, Hans.

—Cálmate, copo de nieve. Lo tengo bajo control.

—¡Cuidado!

Elsa se puso enfrente suyo para tratar de frenarlo, con tan mala suerte que terminaron cayendo al suelo helado de la pista. Se sintió ruborizar al encontrar el rostro de su acompañante tan cerca del suyo.

—Lo siento, Elsa.

—Está bien. Fue un accidente.

—No me disculpo por eso. Me disculpo por lo que voy a hacer.

Hans terminó con la distancia entre ambos y ella solo pudo cerrar los ojos.


Jejejejejeje, tenía que escribir lo anterior. Siempre quise ver al pelirrojo batallando para patinar, desde esa escena final de Frozen con la pista de hielo y que ella le enseñe. Si alguien se anima a hacer un OS con el mismo tema, no me enojo. xD

littlestar: De nada, la verdad es que tu idea me inspiró muy rápido. Gracias a tu por comentar. :D

F: El drabble anterior aunque triste, tuvo su punto de ternura. A mí también me gustó. :')

nekonippon: ¿A cuál historia te refieres? Tengo más de una. xD

¡Los leeré después! ;D