Buenas noches, vamos a hacer un intento de darle un final digno a esta historia. No voy a decir que mañana habrá otro cap, porque ni yo misma sé cuando volverá a salir algo medianamente decente. Siento la tardanza, lo siento mucho. Espero que aún haya alguien interesado en esta hitoria, y ya sabeis está permitido comentar, ya sea para bien, para mal o para regular. Nos leemos.

Ana, es todo tuyo por animarme a que continúe


La pregunta lanzada por Kate le dejó sin argumentos. ¿Cómo podía hacer que esa mujer volviese a confiar en él?

Entendía su miedo. Ahora ya no eran ellos dos solos. En pocos meses en sus vidas estaría un bebé. Un bebé que debía ser el centro de sus vidas. Un bebé por el cual Kate no tenía claro que él debiese regresar a su vida.

Rick miraba por la ventana, empezaba a creer que había sido un gran error- ¿De verdad piensas que ha sido un error? – Al escuchar la pregunta se dio cuenta que había hablado en voz alta- Pensando eso ¿quieres que confíe en ti?

-Ha sido un error – repitió tras meditarlo durante un instante. Kate le miró con las lágrimas a punto de escaparse de sus ojos- Mi vida en general, lo único con sentido has sido tú. Fue un error ir tras los indios para evitar una guerra. Fue un error dejarte a tras para intentar sobreponerme al dolor. Debería haber sabido que la única forma de sobreponerme a un daño era teniendo al lado a mi único amor. Debía haberme dado cuenta que los indios ya no eran mi familia – Hablaba sin parar pero por el tono que empelaba parecía que lo hacía con él mismo- Debí saber que lo único que necesitaba en este mundo para dejar tras de mí la oscuridad eras tú – En aquel momento levantó su cabeza para clavar sus ojos en los de ella- Entiendo que no me quieras en tu vida. Hasta la fecha no he hecho nada que te demuestre que tú eres lo más importante para mí. Es normal tu falta de confianza, es normal que no me quieras en la vida de nuestro hijo – Kate se dio cuenta, Rick estaba llorando- yo sólo quiero que seáis felices, con eso me conformaré el resto de mi vida. Vuestra felicidad será la mía – Se puso en pie y tomó el petate.

-¿Qué se supone que haces ahora? – Kate también se puso en pie.

-Te dejaré espacio, me bajaré en la primera parada que haya – Kate negó con la cabeza.

-No entiendes nada. Quieres verme feliz, vernos felices – rectificó posando sus manos sobre su abultado vientre- pero lo primero que haces es intentar dejarnos otra vez. Quiero que luches por nosotros. Quiero que me demuestres que nuestro amor merece la pena. Te quiero a nuestro lado, pero no para unos días o unas semanas, te quiero en nuestra vida hasta el último aliento de vida que tenga – Acariciaba la mejilla de Rick con verdadera dulzura- Creo que te amo desde que apareciste en mi vida. Por favor, elígenos, por una vez lucha contra todo lo que te hace alejarte de mí.

Rick la tomó de las manos y tiró de ella hasta que logró hacerla sentar- Volvamos a casa y te demostraré que no hay nada más importante en mi vida que vosotros. Prometo que me pasaré el resto de la vida demostrándote que te amo.

-Lo de volver a casa, tendrá que esperar ya que quedan horas hasta que paremos en una estación- Rick tensó la mandíbula- pero no te enfades, en cuanto hagamos esa parada bajaremos del tren y regresaremos a casa.

El resto del trayecto hasta la primera parada, Kate lo hizo durmiendo. Rick la convenció para tumbarse ya que de esa forma podría descansar mejor, hizo que apoyase la cabeza sobre sus piernas y él apoyando su mano sobre el vientre de Kate fue dibujando caricias. Logrando de esa forma que Kate se quedase profundamente dormida.

-El valle es hermoso. En las grandes praderas los caballos crecen libres. Sobre caballos sí te podré enseñar cosas y sobre todos los animales, sobre la madre naturaleza, el padre sol la hermana águila, sobre todo eso yo te podré enseñar, espero que eso te sea suficiente porque yo al colegio no pude ir. Fue tu abuelo, el padre de mamá quien me enseñó a leer y ya era mayor. Menos mal que tendrás a mamá, ella es muy lista, ella te podrá enseñar muchas cosas. Y siempre la tendrás que hacer caso porque ella siempre querrá lo mejor para ti. Si alguna vez nos pides algo y yo te digo que sí pero ella dice no, será a ella a quien debas hacer caso, porque yo normalmente meto la pata – Kate escuchaba todo aquel monólogo con los ojos aún cerrados. Le estaba encantando como Rick le hablaba a su futuro hijo- Así que en caso de duda haz caso a tu madre porque tendrá razón – Kate notó como una lágrima le rodaba por la mejilla. Él valía más de lo que estaba diciendo.

- Mi bebé – Rick se sobresaltó un poco al escuchar la voz de Kate- No hagas caso al tonto de tu padre. Él es muy listo e inteligente, sabe muchas cosas y olvida que no por haber ido a la escuela se es buena persona. No tendrás que elegir entre lo que te digamos porque – Se incorporó y miró a los ojos a Rick- antes de decirle nada a nuestros hijos, nosotros habremos hablado para decir lo mismo.

-Una cosa, en tema de caballos, hazme caso siempre a mí – Aquella frase hizo que Kate le golpease y ambos rompieran a reír.

La puerta de su compartimento se abrió – En pocos minutos haremos nuestra primera parada. Estaremos como media hora, por si la señora necesita bajar y caminar un poco – Ambos agradecieron al mozo la comunicación.

-¿Sigue en pie lo que bajarse, tomar una habitación y esperar a que salga el primer tren que nos lleve de vuelta a casa? – Kate asintió – Chico- llamó Rick al mozo - ¿me ayudarás con el equipaje? Nos quedaremos aquí.