NOTAS: he querido hacer un pequeño salto temporal, no es muy grande, pero básicamente es porque me resultaba muy pesado contar todo el «rescate» a Bo, así que lo iré contando poco a poco, además, creo que os llevaréis más sorpresas y será más interesante leerlo así. Como siempre, también agradezco vuestra lectura y comentarios, que me ayudan muchísimo para seguir escribiendo, sobre todo si son opiniones o críticas.
Kenzi tomó la mano ensangrentada de Tamsin entre la suya y acercó el trapo mojado en alcohol a su herida. La valquiria emitió un sonido apenas audible cuando el líquido llegó a su piel, pero fue su única queja por el escozor que produjo. Sus ojos verdes estudiaron con detenimiento los movimientos de la morena que no apartaba la vista de la mano de la fae.
—Está bien, Kenzi, no me voy a morir por un rasguño de nada —le dijo después de un rato de silencio.
—La doctora dijo que te limpiara la herida sin importar lo mucho que te quejaras —le contestó sin mirarla—. Así que hazme el favor de callarte y dejarme hacerlo.
Tamsin alzó las cejas y dejó salir una bocanada de aire por su boca, dándose por vencida en su labor de que Kenzi la dejara en paz.
—Está bien —dijo la fae al cabo de un rato—. Lamento haber golpeado a Hale.
Al escuchar el nombre del sireno, Kenzi presionó con más fuerza el trapo sobre la mano de Tamsin. La valquiria se quejó por el dolor que produjo su gesto.
—No quiero hablar de eso —dijo simplemente la morena.
—Por favor, qué asco de comida tenéis aquí —dijo una tercera persona que las acompañaba, interrumpiendo su conversación.
Ambas tornaron su vista hacia la fuente de la voz, la cual miraba con exaspero el interior de la nevera.
—Lo lamento, aún no me han llegado los complementos de cocina de la barbie —dijo en tono de burla Kenzi.
—Espero que no tengas pensado ganarte la vida de cómica porque, querida, lo haces fatal —le respondió cerrando la nevera de un portazo.
La mujer se acercó a ellas portando varias copas de cristal y una botella de vino que colocó sobre la mesa en la que estaba apoyada Tamsin.
—No entiendo por qué has tenido que traerla —le recriminó la morena a la valquiria casi en un susurro.
—Sin ella no habíamos podido salvar a Lauren y a Bo —le contestó la rubia.
—Dejad de cuchichear, es de mala educación cuando hay gente delante —las interrumpió de nuevo la otra mujer.
La gótica bufó molesta cogiendo el bote de alcohol y el trapo, llevándoselos hasta el otro lado de la estancia. Tamsin aprovechó la lejanía de Kenzi para aproximarse a la tercera mujer que estaba llenando las copas.
—Evony, mueve tu hermoso culo a otro lado y déjanos en paz —le amenazó en voz baja—, si no, te llevaré con la súcubo, quizá la echas de menos.
—Oh, créeme que esa tipa no va a tener una segunda oportunidad para sucubearme y esclavizarme si se vuelve a cruzar en mi camino.
—Ah… —exclamó Tamsin acercándose más a ella—. ¿Entonces estás de mal humor por lo «otro»?
Evony cogió una copa de vino y tomó un largo trago de ella. Luego, levantó la vista hacia los ojos de la valquiria y la miró con gesto serio.
—Tamsin, reza para que jamás logre romper el maldito vínculo al que me ataste, porque juro que te mataré con mis propias manos.
—¿Estás tratando de seducirme con esa agresividad? —le respondió jugando con un mechón de su pelo negro y acercándose más a su cara con una sonrisa burlona.
Evony golpeó la mano de la valquiria, apartándola de ella, y dio un paso hacia atrás evitando su mirada.
—Señorita Marquise, no esté tan molesta conmigo, usted conocía que con las valquirias no se debe jugar y menos tratar de torturarlas sin previas precauciones.
Evony dirigió una última mirada de desprecio hacia Tamsin.
—Creéme cuando te digo que me arrepiento de haber arriesgado mi vida para tratar de protegerte. Yo misma debí matarte cuando Él vino buscándote aquel día.
El rostro de Tamsin no se movió ni un ápice y, aún así, Evony sabía que con ese comentario la había herido y sonrió por eso. La mujer se dio la vuelta y caminó hacia la sala con paso petulante, alzando su copa de vino a la altura del hombro con extrema elegancia.
Kenzi se acercó a Tamsin y observó cómo la mirada de la valquiria estaba fija sobre la leanan sídhe.
—No quiero que siga aquí —le advirtió la gótica—. Ella trató de matar a Bo, nombró a todos los humanos terroristas, es una psicópata con buen gusto, sí, pero una psicópata, y no sé cómo la habrás convencido para que nos ayudara en la iglesia, pero no me fío de ella. Menos ahora, que Bo está inconsciente arriba.
—No hará nada, Kenzi, no te preocupes por ella —le dijo Tamsin ofreciéndole una de las copas que había llenado Evony.
—¿Cómo puedes estar segura? —le preguntó tomando la copa que le ofrecía.
—La conozco.
—Te torturó, Tamsin, ¿cómo puedes ni siquiera acercarte a ella?
—Vas a tener que confiar en mí.
La morena quedó atrapada en sus indescifrables ojos verdes. ¿Tenía que confiar más en ella todavía? Aún recordaba los gritos de desespero de Hale diciéndole que no se fuera con ella, pero qué otra opción tenía. Si se hubiera ido con ellos, seguramente Trick se habría visto obligado a entregar a Lauren a las Luces y ahora no podía tener más complicaciones. De repente, su mente dejó de pensar en ello y Kenzi tragó saliva, inquieta por la mirada fija de la valquiria sobre ella. La morena apartó los ojos de los suyos, con un repentino nerviosismo que no supo explicar.
Al cabo de un rato, donde reinó un silencio incómodo, Lauren llamó a Tamsin desde el piso de arriba, al parecer, necesitaba de nuevo la ayuda de la fae, posiblemente para volver a cambiar los apósitos de las heridas de Bo. Kenzi esperó por un instante que la doctora la llamara porque Bo hubiera despertado, pero parece que su amiga se estaba haciendo de rogar.
Ninguno había dormido nada desde que llegaron. Lauren permaneció al lado de Bo, vigilando sus constantes vitales, desde que le practicó la cirugía para extraerle la bala. Kenzi había acompañado a Lauren durante algunas horas, principalmente porque no quería estar a solas con Evony, pero también porque necesitaba estar al lado de Bo. Sin embargo, fue incapaz de soportar la imagen de su amiga postrada en una cama, le traía recuerdos espantosos en los que no quería pensar. Prefirió estar junto a la presencia de Evony, que en aquella situación con Bo. Por su parte, Tamsin había ayudado a Lauren en todo lo que le pidió, tener los recuerdos de la doctora le había dado ventaja en lo referente a medicina.
Kenzi se dejó caer en la silla mientras observaba a Tamsin subir por las escaleras. Cuando desapareció de su vista, suspiró y se volvió hacia la mesa, buscando la copa de vino que había dejado a medias. Tomó la bebida entre sus manos y escuchó a Evony caminar hacia ella. Kenzi le dirigió una mirada de molestia cuando la leanan sídhe se apoyó sobre la mesa mirándola.
—¿Qué quieres ahora? —le dijo la gótica con hastío.
—No seas grosera conmigo, soy tu invitada —le contestó con una sonrisa arrogante.
Kenzi se llevó la copa de vino a la boca tratando de no lanzársela a la cara de la otra mujer. Su mera presencia le estaba poniendo de los nervios y de mal humor.
—Solo quería hablar un rato contigo porque me estoy aburriendo bastante aquí —le dijo con un tono de fingida amabilidad.
—Siempre puedes hablar contigo misma, no voy a pensar que estás más loca de lo que ya estás.
Evony dejó escapar una carcajada divertida por ver la molestia que le causaba a la delgada mujer.
—Me encanta que tengas ese sentido del humor, así te tomarás mejor lo que voy a decirte. —Kenzi le dirigió una mirada llena de desprecio esperando a que continuara—. ¿Recuerdas aquellos tiempos felices con aquel novio tuyo que quería ser un cantante fabuloso?
—¿Y? —le respondió despectivamente.
—Me debes un favor y es ahora cuando lo vas a cumplir —dijo Evony pausadamente.
—Estás más loca de lo que crees si piensas que voy a escucharte.
—Querida, soy una leanan sídhe y cuando haces un trato con una leanan sídhe tienes que cumplirlo —le replicó con una risilla de satisfacción—. ¿Trick no os dio un cursillo sobre faes cuando os acogió en su bar? Vaya, tú y tu amiga la sucuzorra sois unas ignorantes con niveles de idiotez de proporciones épicas.
—Habla claro, Evony. No pienso matar a nadie, si es lo que quieres.
—Oh, créeme, si eso funcionara así, mi vida sería menos complicada, pero no, solo puedo pedirte hacer algo equivalente a lo que tú me pediste —le dijo poniéndose en pie frente a ella—. Tú me rogaste que no le ofreciera un contrato a tu noviecito y lo desvinculara de mí, y ahora yo te pido que rompas el vínculo que me une a Tamsin.
—¿Qué? No —le respondió de forma tajante.
—Cariño, aquí no puedes decidir. Si no cumples la parte del trato, me permitirás que me alimente de ti y ya sabes cómo acabarás. Y da por seguro que acabarás muy mal, de eso me encargaré gustosamente.
—Ni siquiera sé de qué vínculo me estás hablando y si crees que voy a traicionar a Tamsin es que le has dado al vino mucho.
—Sí, debo de estar muy borracha para haber oído a alguien decir que no va a traicionar a Tamsin —río airadamente—. Vosotros no la conocéis como yo la conozco, no sabéis quién es realmente esa zorrita.
En ese momento, escucharon a alguien que comenzó a bajar por las escaleras, era Lauren.
—Busca cómo romper la marca de Hela —susurró Evony mirando cómo la doctora bajaba y se aproximaba hacia ellas—. La marca que las valquirias pueden hacer con su sangre sobre una persona. Y hazlo rápido, soy una mujer muy impaciente.
Kenzi bebió el contenido que quedaba en la copa con rapidez y se mordió el labio inferior con fuerza, sintiendo la ira queriendo salir en explosión por su cuerpo. Quería dejar que su furia la embargara y que dejara salir ese lado salvaje e irracional que la acompañaba desde el día que Massimo le había dado los poderes faes. Quería terminar con la vida de Evony en aquel instante. La copa que sujetaba, resbaló entre sus dedos y se estrelló contra el suelo, haciéndose añicos. Kenzi tragó saliva, asustada por las ideas que se cruzaban por su cabeza.
ACLARACIONES: si no habéis entendido lo del vínculo entre Tamsin y Evony o cuándo pasó, sería bueno que leyerais el capítulo 16, Destino, otra vez (solo la primera parte donde Tamsin está siendo interrogada por Evony). El favor que Kenzi le debe a Evony es algo de la serie, no recuerdo el capítulo exactamente, pero ocurrió durante la segunda temporada. Si tienen alguna otra duda o algo no les quedó claro, dejen un comentario y trataré de responderles o explicarlo mejor en el siguiente capítulo. Gracias por leer :)
