Los personajes de Ranma ½ no me pertenecen, son propiedad de Rumiko Takahashi. La historia aquí presentada es con fin de entretenimiento, NO de lucro.


Capítulo 29

¡Mira!


Era muy temprano, Ranma estaba recargado en la pared al lado de la puerta del baño, el chico de la trenza movía desesperadamente un pie en el suelo, tenía intensas ganas de golpear algo, gritar, lo que fuera por tal de que la incertidumbre terminara. Veía su muñeca a cada tres segundos, no poseía reloj pero olvidaba aquel pequeño detalle, sentía que Akane tenía horas en el baño.

Finalmente Akane medio asomó la cabeza por el borde de la puerta; estaba pálida, no decía nada, Ranma se atrevió a entrar.

—¿Ya? —preguntó Ranma una vez que cerró la puerta.

—No, hay que esperar un par de minutos —respondió la joven.

Los dos miraban sin pestañear la prueba de embarazo. Los ojos casi se le salen al ver el resultado, compartieron miradas entre espanto y felicidad.

—Po-positivo —musitaron los dos al mismo tiempo.

Un mareo hizo que el baño girara ante sus ojos y a los dos segundos ambos estaban en el suelo desmayados. Un par de minutos los dos estaban sentados viendo la prueba, sin decirse nada, tan sólo se miraban perplejos.

—Se-seremos padres…

—¿Qué? ¿Tan pronto? Pero sí solo fue una vez… la primera vez —repuso Ranma que estaba todo rojo—. Ni siquiera lo hemos vuelto a repetir…

—Ya, tonto —Akane le dio un codazo, a ella también le causó vergüenza recordar lo que habían hecho la semana pasada.

—¿Qué tan confiable es ésta prueba? —interrogó Ranma.

—Hmmm —Akane leyó la caja—. Pues un 80%

—Entonces hay un 20% de probabilidades de qué no estás embarazada… —analizó el chico de la trenza.

—Vaya, resulta que no estás tan perdido en las matemáticas —se mofó Akane con la ironía marcada en su voz.

—¿Y sí completamos ése 100%? —sonrió Ranma coquetamente.

Akane se puso roja que parecía iluminar la oscuridad.

—H-hay que corroborar el resultado haciéndome una prueba de sangre… —musitó la pequeña Tendo que de la pena que sentía bajó la mirada.

—¿Cuándo? —interrogó el chico de la trenza.

—Hoy mismo, antes de que despierten los demás.

Ranma asintió, los dos salieron rápidos del baño, se metieron a sus respectivas habitaciones y se fueron de la casa sigilosamente, antes de que el sol saliera.


Se perdieron muchas horas, Akane estaba que se jalaba los cabellos porque esperar una semana para los resultados se le hizo demasiado tiempo, ¿qué tal si se le empezaba a notar antes? Se dio un par de bofetadas al pensar semejante hecho, era ridícula, ¿cómo se le iba a empezar a notar a una semana de embarazo? Empezó a reírse estrepitosamente, asustando a Ranma que no la dejaba de ver como a una loca. Después se puso a llorar, sentándose en una banca.

—¿Qué vamos hacer, Ranma? El bebé necesita muchas atenciones y nosotros no somos tan maduros, yo quiero seguir estudiando —gimoteaba la hija de Soun.

Ranma ya se estaba preocupando, era inconsolable la chica.

—¡Quiero helado! —exclamó repentinamente, dándole un susto de muerte a Ranma.

—Eh, sí, pero…

—No, no, no, ¡mejor unas fresas con crema! Sí, igual como las que hiciste aquel día —dijo ahora mostrando una gran sonrisa y los ojos le brillaron como soles.

—Akane… —Ranma estaba con los ojos bien abiertos.

—Ay, pero ahora sí vas a tener motivos de sobra para decirme que estoy gorda… —volvió a llorar.

Al joven de la trenza le resbalaba una gota de sudor por la nuca.

—¡Pero quiero mi pan relleno de carne! —exclamó, sacándole otro susto al pobre chico.

—Akane, oye… —Ranma le puso una mano en el hombro.

—¡Qué me sueltes animal, ¿no ves que ando muy sensible?! —Ranma terminó estampado en el suelo—. ¿No ves que soy una delicada chica incomprendida qué lo único que quiere es un pastel y helado de fresa? Ustedes los hombres son unos insensibles, no comprenden a las chicas, son unos idiotas… ya no quiero verte… —Akane se levantó y se fue corriendo de forma melodramática.

—¿Delicada? ¿Insensible? —repitió Ranma que se incorporaba sobándose su cabeza, notando un chichón en ella—. ¿Así se pondrán las embarazadas?

Abrió los ojos como platos al ver que Akane regresaba hacia él, con una gran sonrisa en su rostro, el chico temió por su integridad física y atinó a cubrirse la cara con sus brazos.

—¡Te extrañé, Ranma mi amor! —Akane lo abrazó efusivamente, apretándolo en un abrazo asfixiante, peor que los de Shampoo.

Ranma agitaba los brazos con desesperación porque no podía respirar, ya el pobre chico estaba todo morado y por más intentos que hacía por zafarse, no podía. Akane separó a Ranma que estaba medio inconsciente y todavía con el color azul en su rostro.

—Ranma, Ranma —lo zarandeaba y le dio varias cachetadas.

—¡Por un demonio Akane, deja de golpearme! —exclamó el chico a quien se le engrandeció la cabeza, con las mejillas hinchadas.

Akane se encogió en su lugar, mirando con miedo a su prometido, las manos empuñadas cubriéndose la boca y con los ojos llorosos.

—¿Ves cómo me tratas? Yo que te trato lo mejor posible y tú gritoneándome, eres un insensible machista ¡Te odio! —Akane le acomodó un puñetazo que mandó a tres metros al pobre chico.

—Dios, ella me va a matar antes de que mi bebé conozca a su padre —se dijo Ranma.

—Ranma —Akane se acuclilló y lo miró con mucho amor, tomó su mano y la acarició—. Perdón, es debido a que estoy muy nerviosa por saber sí estoy o no embarazada…

Ranma la miró con cansancio, enarcando una ceja, como si lo que ella hubiera dicho, se tratara de la obviedad más grande del mundo.

—No me digas —atinó a decir el chico que se incorporaba.

El joven Saotome liberó un largo suspiro, cerró los ojos por un minuto y al abrirlos concentró sus azules pupilas en su prometida.

—Te amo —dijo, desconcertando por completo a la chica.

La besó suavemente, y luego la abrazó.

—No me importa resultar medio muerto sí actúas como una loca cuando estés embarazada, mientras que tú estés bien, yo también lo estaré —musitó.

Akane se alejó de él y lo miró de una forma extraña.

—¿Loca? —repitió.

Ranma tragó saliva duramente. Cerró los ojos esperando un golpe que lo mandaría directo al avión que pasaba en el cielo.

Una estrepitosa risa de su amada hizo abrir los ojos con recelo.

—Eres el bobo más adorable que conozco —expresó Akane, regalándole esa bella sonrisa que a él le fascinaba.

—Golpeadora de hombres —respondió Ranma con fingido enfado.

—Ya, tonto, te golpeo porque es mi forma de expresarte mi amor —Akane le dio un beso entre sonrisas.

—Vaya, tanto amor tuyo terminara matándo… —Ranma se quedo callado cuando Akane lo besó con más intensidad.

Aquel beso hizo a los dos estremecerse y que la piel se le erizara al tiempo que una corriente eléctrica recorriera cada milímetro de su fisionomía. El beso se estaba intensificando más, haciendo que las manos de Ranma empezaran a moverse solas por la espalda de su prometida y terminaran en el suelo, Akane sobre él, demostrando quien era la que dominaba la situación.

Se separaron cuando escucharon unos cuchicheos, los dos estaban rojos como tomates al ver que eran el centro de atención de muchas personas en aquel parque. Con la poca dignidad que pudieron reunir en ese momento, se pusieron de pie, caminaron tontamente entre la gente sin darles la cara y al salir del círculo, se echaron a correr despavoridos.


Se metieron a unos arbustos, escondiéndose de las demás personas; seguían muy avergonzados por su forma de actuar tan desinhibida.

—Es tu culpa —susurró Ranma mirando acusador a la peli azul.

—La tuya, tonto —rezongó la menor de las Tendo.

Los dos se miraron desafiantes, cuando una risa hizo que volvieran su atención al parque.

—Soun, eres muy gracioso —sin duda era la voz de Eiko.

Se asomaron para corroborar sus sospechas.

Eiko iba abrazada del brazo del señor Soun quien lucía muy galante y se iba rascando la nuca, sonriendo como bobo. Eiko frenó el paso, obligando a que Soun también lo hicieran. Los dos se miraron intensamente, perdiéndose en la mirada del otro, se fueron acercando poco a poco, hasta darse un dulce beso que puso a los dos colorados.

—Uy, quien viera a tu papá —se burló Ranma de Akane.

La joven Tendo se ruborizó, su papá estaba actuando como un adolescente enamorado, pero le causaba gusto verlo así de contento por lo que terminó esbozando una linda sonrisa.

Akane le dio un codazo a su prometido.

—¡Mira! —le señaló, muy sorprendida.

Ranma se atragantó y los ojos parecía que se le saldría de las cuencas, al igual que la boca la abrió desmesuradamente. Se frotó sus ojos y parpadeó tantas veces posibles para corroborar lo que estaba viendo.

En una banca alejada, se encontraba su papá, Genma Saotome y su mamá, Nodoka Saotome, dándose unos besitos de piquito, y luego la señora recargaba su cabeza en el hombro del señor Saotome.

La escena fue interrumpida cuando unos niños iban jugando con pistolas de agua y rociaron con ella al señor Saotome que enseguida se transformó en el gigantesco panda, pero Nodoka seguía muy cómoda recargada sobre su marido.

—Pensé que lo odiaba —dijo Akane.

—Yo también —respondió Ranma.

A unos cuantos metros, vieron pasar a Nabiki junto con Kuno, los dos abrazados pero Kuno a cada 10 segundos se despegaba de su prometida para preguntarle si quería algo más, veían el semblante pensativo de Nabiki y luego ella asentía. Enseguida Kuno se iba a buscar algo, regresó con un helado que le dio a su futura esposa. Tras de ellos iba Sasuke cargando fácil, fácil una docena de bolsas y una gran torre de cajas, parecía ser un equilibrista, el pobre sirviente de Kuno.

Al parecer ése día lo usaron para salir, porque al dar la vuelta, vieron a Kasumi y al doctor Tofú, tomados de las manos degustando un algodón de azúcar y luego como se compartían el dulce para luego fundirse en un tierno beso.

Un poco más allá de la mayor de las Tendo, atisbaron a Hikari y a Yamato, los dos montados en un caballito del carrusel, el sobrino del doctor Tofú abrazando a la joven Katsura por la espalda y ella volteaba para así los dos darse un beso.

Los jóvenes prometidos y tal vez próximos padres soltaron un suspiro el cual fue abruptamente interrumpido por unas palabras en chino, miraron a su derecha y ante sus ojos, ahí estaba Shampoo y Mousse, la joven amazona abrazaba a Mousse de una forma muy linda y el chico pato parecía andar en bobalandia porque ni quien le quitara esa cara de idiota que tenía en ese momento, vieron como la amazona se puso de puntitas y le dio un beso en la mejilla al joven chino. Los dos pasaron cerca de ellos, pero como Ranma y Akane seguían metidos en los arbustos ni los vieron.

Finalmente decidieron salir de su escondite.

—Esto es el colmo —dijo Ranma con cierta pesadez y todavía sorprendido de ver a su mamá con su papá, le causó un escalofrío, en todo el tiempo que ha estado con su madre jamás había visto un acto de amor de ella hacia Genma.

—Sólo falta que nos encontremos a la abuela de Shampoo con Happosai —repuso Akane.

Ensancharon los ojos al ver a los ancianitos sentados en la rama del árbol que estaba a su lado, los dos viejitos sentaditos muy juntitos, con los ojos cerrados y tomados de las manos; ambos fumando y sacando una línea de humo el cual se unió para formar un corazón en el aire.

—Para el amor no hay edad —habló Cologne que entre abrió un ojo—. ¿Verdad Happi?

—Muy sabia, linda, muy sabia —apoyó el anciano.

Akane y Ranma salieron corriendo de ahí, horrorizados y sintiendo más nauseas que otra cosa al ver a ese par de viejitos besándose y más por la forma tan escandalosa en que la hacían.


—Estaré traumada de por vida —Akane respiraba agitada, sintiendo que el corazón se le saldría del pecho.

—No más que yo, créeme… —secundó el joven Saotome.

Se percataron que los dos estaban tomados de las manos. Se ruborizaron y en seguida se soltaron, cada quien viendo a un punto opuesto al otro.

—Akane… —habló Ranma con los nervios a flor de piel.

—Sí, Ranma —respondió Akane en un hilo de voz tímido.

—T-te gu-gustaría salir… tú y yo, una ci-ci… cit —maldita sean sus nervios en esos momentos.

—Ranma, bobo, no deberías de ponerte nervioso por una cita cuando tú y yo ya hemos hecho… bueno, tú sabes qué… —Akane se sonrojó.

—Tienes razón… —sonrió el chico.

Su sonrisa fue borrada cuando de quien sabe donde le cayó agua fría, volviéndolo chica.

—Incluso ya te he besado como Ranko… —Akane se acercó a la pelirroja, y posó suavemente sus labios en Ranma.

El amigo del doctor Tofú que había cantado el viernes por la noche iba pasando justo en ese momento, abrió los ojos como platos al ver a ésas dos chicas besándose.

—Raras —dijo para sí, yéndose rápido del lugar.


Hola! :D Lo sé, me tardé, perdón u.u pero ya he vuelto! He de decir que esta historia que ha tomado otro rumbo a como inició, se niega a ser terminada u.u La razón es totalmente deconocida para mi XD Ya ven que hace varios capítulos yo andaba anunciando el final pero... jejejeje... ya estamos a uno de que sean 30 y nada que termina u.u Cada vez que intento escribir un capítulo que me orille más al final, pues sale otra cosa, como ahorita con este capítulo, francamente me divertí mucho escribiéndolo jajajaja, sobre todo la bipolaridad de Akane y su lado Federika Peluche que lleva dentro :P Espero que el capítulo sea de su agrado n.n

Muchas gracias por continuar leyendo ésta historia. Un millón de gracias :D

Gracias a: ces28z28, Miztu Akari, marianna jackson, elena 79, Wolfing23, akarly, Mercedes, Guest, Guest, rosy ramiez, AiHiwatari, calcioycobalto, krizz, Atreya y a todos los demás que me regalan sus valios minutos y por razones diversas no dejan su comentario n.n

*elena 79, hola guapa! Creo que a akane ya le agarró el gusto por besar a su prometido, esté o no esté transformado... creo que sí es una pervertida XP

*Mercedes, hola linda! Es que los celos son contagiosos :P Gracias por hacerme un tiempo para leer y comentarme :)

*Guest, hola! Muchas gracias n.n espero que este capítulo te haga pasar un lindo rato.

*Guest, hola! Incluso para mi fue una sorpresa de que Shampoo estuviera con Mousse, aunque ahora que me pongo a analizar... ¿cómo es que apareció Mousse? Es un misterio al igual del lugar donde Akane saca el mazo :P

*rosy ramiez, hola linda! Pues Shampoo finalmente acepto que Ranma no es para ella y pues que ya no puede aplicar sus leyes amazonas, Hikari sacó su caracter al defender lo que es suyo :P

*krizz, amiga hermosa! No me mates! mira que la prueba salió positivo, pero necesitan saberlo con una prueba de sangre, una semana dicen... hoy también aparecio el maestro Happi :P recordando viejos tiempos con Cologne? Ohhh. Gracias amiga por apoyarme, muchas ganas a la escuela :D

*Atreya, Hola guapa! Ya son unas hermanitas :3 no tienen rivalidad al contrario son muy unidas n.n Veamos si hay bebé, si lo hay, pobre Ranma lo que le espera :P

*A todos lo que leen la historia, mil gracias por su tiempo n.n

Gracias a todos!

Nos leemos pronto

me despido con un beso y un abrazo, cuidense mucho n.n

bye bye