Disclaimer: Todos los personajes correspondientes de Death Note no me pertenecen. A excepción de múltiples OC mencionados.
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SACRIFICIOS
lawliet
— ¿Mello, Matt? — Kat hablo insegura tras la puerta.
Estaba a su lado, ligeramente encorvado y descalzo mientras observaba hacia la puerta delantera de la habitación de Matt.
Por lo que tenía entendido, Matt y Mello compartían una amistad larga. Desde el momento que los conocí, nunca parecían separarse de él otro. Mello, era dos años mayor que Mear y un año mayor que Matt. Matt, solía tener la misma altura que Mello e inclusive parecía controlar sus emociones mejor que mi segundo sucesor.
Al momento que llegaron aquí, comprendí que ambos podían pasar horas jugando como hermanos en video juegos. Matt hacia bromas. Mello se reía de ellas; sin antes molestarse de algo. Mello era impulsivo. Matt era cómico y reasonable. Mello era adictivo a el chocolate más era brillante y Matt por otra parte, era increíblemente inteligente en relación a la tecnología. Mello tenía ocho. Matt siete. Near seis.
Se veía nerviosa. Podía notar sus manos recorrer su cabello una y otra vez mientras sus ansias se revelaban con el color de sus ojos. Esos errantes y hermosos hacían llenos de preocupaciones y preguntas no hechas.
— ¿Mamá? — Mello cuestionó tras la puerta – ¿Por qué tocas la puerta? Normalmente solamente entras sin tocar.
Ella abrió la muerta. Me miró de reojo, decidí seguir sus pasos con Near en medio de ambos. Kat espero a que ambos estuviéramos dentro de la habitación, a consecuencia entre la puerta. Tanto Matt y como Mello se encontraron con el ceño fruncido.
— ¿Podrían...tomar asiento? Tengo..algo que contarles — Kat murmuró el voz baja.
Ambos siguieron sus órdenes, sentándose en el borde de la cama de Matt la cual era bastante amplia y a consecuencia, Matt hizo una seña hacia Near para que tomar asiento en el espacio vacío. Mello hizo una mueca ante esto. Katrina estaba tan distraída, que ignoro el hecho de la falta cortesía de Mello.
Le hice compañía. Me sostenía a su lado y a la diferencia de Kat, no estaba temblando. En realidad, estaba bastante tranquilo. Ella hacia en el completo opuesto.
Kat suspiro para mirar a los tres chicos.
— Una vez...dije que mentiría para protegerlos. Y en realidad no era mentira — Katrina mencionó mirando a cada uno de los individuos que hacían sentados en la extensa cama —; Les he mentido. Les he ocultado algo que sucede desde hace meses y no es justo. Ustedes luchan por la injusticia y yo...simplemente los he retenido sus pasos. Hay veces que simplemente quisiera ser el guardián entre el centeno y protegerlos del mundo. Más...este no es su futuro. Y esto no los va a salvar de la sociedad ni las injusticias.
La vi tensarse. Sus los comenzaban a aguardarse ligeramente y sus hombros se alzaron un poco. Cubrió su vientre mientras cruzaba sus brazos. Contuvo la respiración.
— Kati — Mello mencionó su apodo con serenidad, lo cual me sorprendió ligeramente. Mello solía sobre-actuar ante los hechos. No sabía controlarse y escucharlo ejecutar las palabras con tanta madurez debía de ser algo valuable.
Kat alzó su rostro, mientras miro a Mello con sus manos en el rostro. Kat era tan frágil en sus emociones. Lo cual, me hizo cuestionarme como sería la vida de un individuo que fuese inmortal; no habría nada en el centro. A esto me refiero, que ser inmortal debería de ser una de las cosas más aborrecibles posibles; observar a la gente que amas morir múltiples veces, amar nuevamente y que todo terminará nuevamente en el ciclo. Creo que te hacía definitivamente más débil o más fuerte. Te hacia un malagradecido y apático o una persona extremadamente sensible.
— Kati — Mello repitió su nombre levantándose de la cama de su mejor amigo, para tomar el extremo de su camiseta y mirarle con una sonrisa pequeña — Kati, no llores. Lo sabemos todo.
Kat miró a Mello unos segundos, mientras colocaba sus manos sobre la boca e intentaba no llorar. Lo cual, en realidad me impresionó. Suponía que Near no había informado acerca del caso con ellos. No habían pasado ni siquiera dos horas desde la última reunión que habíamos tenido dentro del caso.
Matt había seguido los pasos de Mello y no tardó mucho Near en colocarse en uno de sus extremidades. El sostenía su cintura en una abrazo, mientras ambos, tanto como Matt y como Mello, sujetaban el lado derecho de su cadera o simplemente su parte delantera, al nivel de su estómago.
— Mamá, comprendemos que no quisieras que supiéramos que Beyond nos dejó. Nos agradaba más...nunca fue cercano a nosotros. — Matt intervino para mirar a su madre y sonreírle —; Quizás le teníamos cariño más el nunca tomo responsabilidad con nosotros.
— Mis niños. Simplemente no...no quiero que estén en peligro — Ella susurró — Quisiera simplemente poder...no lo sé. Poder sostenerlos por horas sin necesidad de que el mundo sea tan horrible. Más..he de suponer que así funciona el mundo. No puedo salvarlos de algo que es intangible. Y mucho menos si ese...— Juraría que diría bastardo — Ese chico se atreve a lastimarlos. Ustedes son inteligentes. Saben resolver casos mejor que nadie. Son los sucesores de L y me hacen sentir muy orgullosa — Ella suspiro mirándoles y retirar un par de lagrimas.
— Eres muy sensible — Near murmuró en voz baja — Quizá te preocupes de nosotros más de lo que deberíamos.
— Son niños aún. Puede que sea que tienen un coeficiente intelectual muy alto pero...me es difícil verlos crecer muy rápido.
Mello y Matt rieron ante esto. Near no solía mostrar sus emociones, más una evidencia fue posible; esa sonrisa ligera se le mostró en la boca.
— ¿Cómo se enteraron de todo? ¿Correspondencia? — Cuestione observando a ambos. No estaba sorprendido que ambos obtuvieran información del caso. No eran exactamente por los documentos. Más sabía que encontrarían la forma de obtener sus objetivos.
— No. Matt corrompió el sistema de seguridad desde su consola de video juegos — Mello respondió para dejar de abrazar a Kat y entonces observarnos a ambos. Colocó sus brazos contra el pecho, resignado — Lo que significa que no sólo nos enteramos del caso. Sino...de otras cosas.
En ese momento, observe a Kat con los ojos abiertos de una manera bastante singular.
– Ustedes...Matt...¿Corrompió el sistema de seguridad de las cámaras? — Katrina balbuceó con cierto temor en el cuestionamiento.
A lo que Matt, liberó su cintura. De alejo junto con Mello y ambos, con una mirada crítica y discriminante nos observaron.
— ¿Por qué? — Cuestionó Mello con sequedad en la garganta.
— ¿Por que qué? — Ella cuestiono nerviosa.
— ¡¿Por qué nunca nos dijiste que saliste con L antes de ir a Wammy's House?! — Exclamó Mello mientras saltaba entre rabietas y a continuación dirigió una cara desconcertante hacia mi — ¡¿Y tú?! ¡¿Por qué dejaste a Katy sola cuidándonos?! ¡Ella te amaba y te extrañaba todo el tiempo! ¡Sino fuera por ti, ella no hubiera salido con el idiota de Beyond! ¡Ese cínico, ojos color periodo menstrual!
Parpadeé para asimilar sus palabras. En ninguna de nuestras conversaciones sucedían aquellas acciones. A excepción que...
Kat abrió la boca, desconcertada. Más Interrumpí de inmediato para observar ahora a Matt, quien sostenía una mirada neutral más crítica a la situación.
— ¿He de suponer que al momento de acceder a las cámaras y al sistema de seguridad, tuvieron ciertas dificultades y la transición poseía cierta inestabilidad, o estoy en lo incierto? — Cuestione específicamente hacia Matt.
El castaño genio de tecnología, no tardó en metódicamente acceder con la cabeza y proceder en explicación:
— Para acceder al sistema operativo, tuve que entrar a el sistema de código. Creí que sería más fácil de acceder, siendo que la combinación común es el código binario — Se detuvo para mirarme con cierta diversión — Más eres L, a consecuencia esto no sería tan fácil de darme acceso. Sin embargo, logre entrar a la matriz que sostiene el código común de la tecnología, el código binario. Entre nosotros dos, la primera vez que accedí me mostré en la gloria. Pues creí que debía de ser una completa mofa de código binario — Contempló para finalmente exponer la combinación de números —; 101 0000 A100 001 101 0011 100 0100 100 0101 100 1001. ¿En serio, L? ¿Tenía que ser pastel? Sin embargo, en constancia, tu sistema operativo funciono rápido. Solíamos tener dificultades al acceder pues era automático y al momento que sentía ser atacado, se transformaba nuevamente y colocaba una nueva combinación. Las cuales, eran fáciles de acceder al conocer. Más difíciles de dejar en absoluto. Solíamos tener perdida de señal con constancia.
— Impresionante — Murmuré — No me sorprende que seas el número tres en la lista.
El sonrío orgulloso. Más su mirada se transformó para mirarme ahora con cierta empatía hacia su madre.
— ¿Por qué olvídate a mamá, L? ¿Por qué...la dejaste en responsabilidad de nosotros? Comprendemos que querrías que tus sucesores tuvieran una buena educación y alguien quien atendiera sus necesidades más...no necesitabas dejarla sola. Ella...
Comprendí ahora lo que sucedía. Mello y Matt habían accedido al sistema operativo de cámaras. No había observado a Kat y a mi, discutiendo acerca de temas comprometedores, pues las cámaras rebotaban la información y componían un nuevo código al sentir intrusos e invasores. Más si ellos deducían que ambos habíamos estado juntos, debía de ser por las conversaciones antes del oráculo. Y probablemente por la discusión que tuvimos enfrente de Near.
Mello seguía fuliminandome con la mirada y a Kat, mantenía una mirada de indignación y reclamó.
— ¿Por qué mentiste y dijiste que no conocías a L, entonces? — Mello recalcó hacia su madre adoptiva con cierta repulsión.
Kat estaba muda. No sabía que decir y creía que quizá no había dado a la misma conclusión que yo. A lo cual, ella parecía querer hablar y responder más decidí tomar su muñeca e interrumpirle con tranquilidad.
— Está bien – Murmuré para mirar a los tres — Kat y yo nos conocemos desde hace bastante años — Articule. Sabía que estaba mintiendo, lo reconocía. Más suponía que Kat no quería que supieran la información que a mi me había proveído —; Quizá unos cinco. En una ocasión me tocó resolver un caso en Estados Unidos más mi estadía fue en México debido a la seguridad y sospecha. Watari y Katrina tenían contacto desde entonces debido a que ambos buscaban una asociación para el bien. En consecuencia, Watari busco un hospedaje más el país está cubierto de múltiples en Estados Unidos, más las políticas tanto como los convictos eran peligrosos, indicando un rango de cincuenta y tres por ciento en riesgos para mí identidad; En consecuencia, conocía Watari sugería nuestra estadía con Kat, una autora anónima cuya información hacia resguardada en Inglaterra y no en su país de origen. Me hospedé en su departamento durante el tiempo y nos hicimos amigos y todo gracias al contacto que tenía con Watari.
Kat giro a verme. Sus ojos se encontraban ciertamente perdidos en mi mientras me miraba sorprendida; estaba mintiendo y estaba mintiendo por ella.
— Por más imposible que suene, su madre se enamoro de mi. Y yo desconocía de mis propias emociones. Nunca estuvimos en una relación propia y estable más..siempre nos preocupamos por ambos. Ella de mi y yo de ella. Como he dicho, nunca tuvimos una relación seria.
— ¿Por qué? — Mello cuestionó a la defensiva — ¿Eres idiota o qué? Katy es la chica más linda e inteligente que puedas conocer. Creo que mi respeto hacia ti a disminuido, L.
Kat abrió sus ojos con impresión.
— Miheal...no digas...
— No, Mello. La verdad es que nunca pude sustentarle a tu madre la felicidad que ella merecía. Mi trabajo es peligroso. No quería que ella estuviera en vuelta en este mundo de crímenes que ella está ahora. Estaba enamorado de ella y sin duda no..permitiría que estuviera fuera de crímenes. La gente hace sacrificios. Soy un humanos yo di el mío. Di mi felicidad por su seguridad — Expliqué para ahora mirar a Kat — Más eso no quita el hecho que aún admiré a su madre. Es el mejor partido que cualquier joven o adulto deseé. Debido a ello, le hice una petición. Le pedí que resguardará de ustedes, les criara y les diera una mente crítica. Conocía a Kat. Conocía su devoción y dedicación y su manera de amar. No encontré mejor partido que tomara esa misión que ella. Kat nunca se negó y yo nunca la forcé a tomar las decisiones que ella tomó para protegerlos y cuidarlos. Ella prometió cuidar de ustedes tal y como ella cuido de mi. Tal y cual Quillish me crió. No existe mente maestra y mente sana si la psique de un individuo está dañada. Ahí está el caso de Beyond Birthday — Murmuré en voz baja.
Kat apretó mi mano para hacerme girar hacia ella. Me estaba sonriendo y sus ojos hacían en aquel brillante atardecer.
— Nunca me fallaste, Kat. Y yo prometo entonces, no fallarte a ti. Por ello mismo debían de saber la verdad — Mencione con tranquilidad para mirar a los tres, los cuales parecían comprender la situación ahora.
— Entonces...¿L te regaló tus aretes? — Susurró Mello en voz baja, ligeramente arrepentidos — Escuchamos que dijiste que los aretes nunca habían sido tuyos, sino de el.
— Es cierto, una vez dijiste que los aretes te los había dado una de las personas que más amaste en tu vida — Mello dijo mirándole con los ojos brillantes — Nos lo dijiste en un cuento, más nunca dijiste quién era.
Apreté su muñeca detrás de la espalda. Ella comprendió la situación.
— Si. Ryuzaki...el me regaló los aretes. Los compro por mi — Ella susurró en voz baja, con cierta nostalgia —; Pertenecían a mi familia en las ruinas aztecas. Teníamos descendencia de la realeza prehispánica. Era lo único que me quedaban de mis raíces y el...bueno, los compro por mi antes de mudarnos a Inglaterra.
Mello me observó ahora más tranquilo y finalmente Near interrumpió, ladeando la cabeza.
— ¿Existe un motivo por el cual le diste ese arete a Ryuzaki, Kat?
— Era un recuerdo de ambos, Nate. Por eso mismo. Era un recuerdo de que el y yo...estuvimos en el pasado juntos — Susurró. En parte, comprendí que esto no era mentira y la nostalgia pareció apoderarse de su voz. El oráculo mostraba las verdades. Detenía mi nombre entre las letras y era el recordatorio de lo que un día fui. Los días con los cuales yo existí. Probablemente, mis vidas pasadas. Y aquellos mismos, quizá no sólo símbolo de la realeza más de un eterno olvido y recuerdo.
— ¿Entonces nunca olvidaste a Kat? — Matt cuestionó ahora.
No lo había hecho.
Sentía que apesar de ser una desconocida, mi confianza con ella había avanzado tan rápido que era imposible decir que había olvidado de ella. Quizás no recordaba quien fue anteriormente.
Quizá tampoco recuerdo como sucedió. No recuerdo a nuestros hijos. Tampoco recuerdo el porque ella fue quien fue o quien fuí. No recuerdo su nombre. Tampoco recuerdo su nombre en su vida pasada.
Mi mirada se posó en Kat. En su rostro y en sus ojos tan particulares; no. Era imposible simplemente olvidarme de algo tan particular y diferente de lo usual. La idea de mi mismo, olvidándome de ella me hizo temblar con temor; no podría hacer tal monstruosidad. No podía aceptar tal cosa y tampoco podía pensar en vivir en una eternidad sin recordarme de ella.
Porque no sonaba correcto. Porque no existía peor pecado que asesinar a alguien simplemente por la conciencia.
Olvidarme de alguien sin dejar rastro. Olvidarme de alguien que no me criticaba por mis manearíamos, mis malas manías y mi horrible dieta. Olvidarme de una persona que en tampoco tiempo me había amado sin siquiera cuestionarme el porque.
Sentí un nudo en la garganta.
Las posibilidades eran infinitas. El mundo era entropía y se movía con constancia. Nunca parecía concluir y el ciclo daba vueltas. Ahora comprendí cuando ella dijo que la vida era un espiral; realmente el tiempo no se medía linealmente. Todos nos movíamos y egresábamos a algo más hasta ser algo más.
La vida era un espiral porque daba vueltas y a pesar de ser destruida siempre volvía a reconstruirse; A pesar de ser diferente, siempre hacia en caminos bifurcados con los mismos espíritus de la alma anterior.
Trataba de recordar cosas de mi pasado. Trataba de encontrar alguna conexión de lo que algún día fuimos y trate de mirar al espiral desde el ángulo desde arriba; más no encontraba nada. Absolutamente nada. Más no entendía como. Me sentía tan destrozado de la idea de alguien lastimándola.
Me sentía destrozado de la idea de que yo un día me olvidaría de ella y quizá, ella nunca descansaría en paz. Ella por la eternidad y yo por la eternidad momentánea.
Olvidar a Kat.
— Lo hice. Me olvidé de ella — Murmuré sin culpa para finalmente observarle — Más si la vida es un espiral, entonces espero simplemente toparme con ella y colapsar como la primera vez. Y si tengo que estar atado y olvidarme miles de veces para poder recopilarle y recordarle millones más; entonces estoy más que alegre de colapsar millones de veces hasta hacerme polvo y no ser nada. No creo que un recuerdo sea suficiente para darle vida a la persona más valiosa en la cúspide de los mortales, un simple purgatorio — Gire al verle el rostro. Ella entendía completamente lo que estaba diciendo. Podía jurar que nuestros cuerpos palpitaban a la misma inmensidad. Más olvidarme de Kat. No podría olvidarme de Kat nunca. Ella estaba hecha de recuerdos y si yo, tenía que renacer múltiples veces en este purgatorio, no encontraba otra solución que ofrecerle lo único que nos mantenía vivos a cualquier humano. Ella no existía. Ella no existía porque era la recopilación de recuerdos y memorias y sería inefable cuestionarle cómo funcionaban. Más ella existía porque la gente recordaba. Entonces, si yo la recordaba a ella...Ella nunca moriría, por lo menos su muerte definitiva. La muerte de su existencia emocional. No podía ofrecerle nada de mi pasado. Más podría prometerle algo; mi espíritu estaba hablando por mi. Por mi hoy. Por nuestra eternidad— Mucha gente dice que daría las flores y las estrellas; yo le daría un racimo de recuerdos. Porque sin recuerdos somos nadie y sin nadie no somos algo. Y sino somos algo, entonces no existimos. Entonces, yo mataría por el recuerdo en el olvido por la absoluta nada.
Solo sentí un peso en los hombros segundos después, unos brazos jalándome, pidiendo atención de manera desesperada y ligeramente inconsciente. Me percaté, que en aquellos movimientos volvía colapsar con ella en una de las tantas vidas. Colapsando, nuevamente como la primera vez que nos conocimos; como asteroides en el espacio y materia en el universo. El pétalo había regresado a su lugar de origen. Sentí nuestras extremidades chocar. Sentí nuestros labios estallando por el imprevisto y la sorpresa; Ella no era una extraña. Mi vida calló en el espiral entre el golpe. La sensación tan calida y tan conocida. Tan suave y tan familiar. Tan...conocida.
Kat me había besado y se sentía tan extrañamente familiar y cómodo que no podía negarme.
Definitivamente, recordaba sus labios.
