Cap. 29
- No, necesariamente, la que se mueve no es una de las piedras -comentó Nick.
- Como sea, ¿qué tenemos que seguir primero?
-Pero se movieron dos -señalé.- Nosotros estamos por aquí -señalé, el nombre de Hogwarts apareció donde apunté, me sorprendí.
-Interesante -dijo Henry mirando con más atención todo, tocó el mapa y todo desapareció.
- ¡Stuart! -lo miré con el ceño fruncido.- Es para Kailen, es de Kailen, tú no toques.
Reí con ganas, sonreí y volví a tocarlo, apareció de nuevo el mapa.- Henry solo quería confirmarlo -me le quedé viendo.- Tengo un mapa... cuatro objetivos... y solamente las vacaciones para buscarlos.
-Empieza con los que están más cerca -sugirió mi amigo.
- Es buena idea -asintió Nick.
-Hay una luz dónde estamos mira -señalé una marca plateada.- ¿Alguna piedra preciosa que sea plateada?
Nick negó mientras yo fruncía el ceño.- Creo que no se me ocurre ninguna... -miré a mi primo.- Tu madre trabaja con gemas y piedras de ese tipo, deberías saber.
- Sólo pienso en plata pero ese es un metal -se encogió de hombros.
-Tal vez sea la plata, hay una pieza que no es piedra preciosa -agarró la traducción.- "Tres piedras preciosas que has de encontrar y una pieza que en el mapa no hallarás" Hay cuatro marcas, tres son brillantes y tienen colores y puedes buscarlas.
-Si no la encuentro siguiendo el mapa -sonreí.- Tal vez ya la tengo.
- Si ya la tienes, ¿qué puede ser entonces? -preguntó Nick.
- Puede ser plata, pero, ¿no se supone que la marca de ese color está donde nosotros estamos? ¿No es más bien la ubicación actual de Kailen?
Henry se quedó pensando un rato. Metí la mano en la orilla de mi blusa y jalé una cadena delgada.- Esto es plata -me quité el collar que me había dejado mi mamá.- Pero no sé si... ¿cómo voy a saber si encontré la cosa que debo buscar? -suspiré, ahora me sentía perdida.
Miré a Nick.- ¿Umbridge sigue cuidando las chimeneas? -asintió e hice una mueca de disgusto. Analicé bien el mapa.- Creen que si Kailen se aleja, ¿el mapa quedé en blanco de nuevo? -los miré.- Si pudiéramos lograr que Nick se llevara a Kailen con el collar puesto a... no sé, Londres o algo así, para ver si la marca se mueve...
-Los estudiantes no se pueden aparecer fuera de la escuela pero...-Henry sonrió acababa de leer un hechizo que leyó en el libro de las hermanas King.- Kailen, intenta esto -lo miré.- Usa un hechizo nuevo, solo tienes que decir considerabit dilatasti -movió la varita y la moví como él lo hacía mientras repetía el hechizo, me sorprendí al ver que el mapa se "acercaba" mostrando el castillo de Hogwarts como si lo viéramos desde el aire.
-Me asustas y sorprendes.
- Y algo escalofriante, si me permiten agregar -dije tratando de no reírme.
- Entonces... ¿cuál es el plan? ¿Llevar a Kailen a otra parte del castillo?
-Desaparecieron las demás marcas -noté que se veía solo la marca plateada dentro del castillo.
-Al lago podría ser -dijo Henry sin dejar de sonreí.- Dejamos aquí el mapa y vemos que pasa con él, luego podemos ver qué pasa si ella está aquí y el collar se va a otro lado.
- Tenemos que salir al pasillo entonces, no puedo aparecerme en la Sala de Menesteres.
-Vamos entonces -dije mientras tomaba el mapa, caminé ansiosa a la puerta, salí antes que ellos. Henry sonrió y me siguió.
Ya que estuvimos afuera, Nick se quedó pensando un momento.- Entonces... explíquense -rió.- ¿Sólo nos movemos Kailen y yo y ustedes se quedan a ver qué pasó con el mapa?
Henry asintió.- Y luego vuelven -se sentó en el suelo, dejé el mapa frente a él.
-No lo toques -asintió, tomé la mano de Nick.
- Aquí los esperamos -me senté frente a Henry. Nick apretó la mano de Kailen y se pareció más cerca del Bosque Prohibido que del Lago.
- ¿Estará bien este lugar?
-Se puso en blanco -dijo Henry, ya que en cuanto me había ido se puso en blanco para no permitirles verlo.
-Supongo que sí -lo miré y sonreí.-Estoy ansiosa.
- Está bien hecho este mapa -dije con una risita. Nick le dio un beso en la frente.
- Es natural -aparecieron de nuevo en el pasillo.- ¿Qué pasó?
-Todo desapareció. Tu mamá era genial, Kailen -dijo Henry mostrándome el mapa. Sonreí y asentí.
-Me siento torpe -reí.
-Ahora... dale a Clary tu collar o sino solo a Nick que se aparezca en otro lado y vemos que pasa -dijo mientras me regresaba el mapa, asentí y me quité el collar, de nuevo hice visible el mapa.
- Él va solo -sonreí. Nick tomó el collar y apareció en el mismo lugar de nuevo.
No desapareció el mapa y la marca se movió de lugar, sonreí.- Por eso me dejó el collar...
-Interesante -dijo Henry.
Nick regresó rápido.- ¿Y ahora? -asentí.
- El collar es el localizador -sonreí.- Y el mapa no puede estar lejos de Kailen. Vamos progresando.
-Ahora... considerando que en vacaciones cada quien va a su casa... Henry ¿cómo lo regreso a como estaba antes?
Se quedó pensando intentando recordarlo.- Creo que era...Reducere considerandam -asentí y lo intenté, funcionó.
-¿Dónde vivimos? -pregunté viendo el mapa, Henry señaló.- Nos queda cerca el de la costa... ¿Ya vieron la de la isla? Ya entró a tierra.
- Me duele la cabeza de tantas marcas y más cuando se mueven -entrecerré los ojos.
- ¿No debería haber un orden para buscar las piedras? -preguntó Nick.
-No creo, si hubiera un orden lo habrían mencionado, sino ¿cómo sabría Kailen cómo buscarlos? -dijo Henry, recordando que no debía tocarlo.
-De todos modos no podemos ahorita ir a buscar, tendremos que esperar a las vacaciones, mientras tanto puedo pensarlo y ver si encuentro algo más en las cartas o algo así.
- Es una buena idea -sonreí y Nick asintió.
- En todo caso, ya falta relativamente poco para las vacaciones. Pueden enfocarse en los exámenes por el momento.
- Gracias por recordarlo, Alessandro.
Cerré el mapa y me colgué el collar.- No quiero practicar -hice un puchero.
-¿Quieres ser auror? A practicar -me revolvió el cabello.- Cuando terminemos los exámenes puedes seguir pensando en el mapa.
Sonreí, se me acababa de ocurrir algo, y asentí.
- Daimon tiene razón.
- Yo ya me resigné -me encogí de hombros.
-Resígnate a que te tendré practicando mucho -le dijo Henry con una sonrisa.- Es más, después de la comida comenzaremos a practicar -me vio.- Tú también vienes.
-No... Prefiero practicar por mi cuenta -sonreí. Quería dejarlos solos para que se fueran volviendo más cercanos.
- ¿Me vas a dejar con el señor experto? -hice un puchero.
- Yo le ayudo a Kailen -se ofreció Nick.
-Si se queda Kailen contigo probablemente se esté distrayendo -le dijo Henry a Nick.
-Estudiaré sola, solo tengo que practicar un poco -dije con media sonrisa. Ahora que sabía lo buena que había sido mi mamá con la magia sentía que yo no sabía mucho y quería poder ser comparable con ella, pensar que de estar viva pudiera sentirse orgullosa de mí como yo de ella, por eso ahora quería hacerlo sola.
- Te están rechazando, Alessandro -lo miré con una sonrisa burlona.
Henry rió bajito y puso las manos sobre los hombros de Clary.- Vamos a comer -caminó empujándola suavemente.
-No te rechazo -le dije a Nick, tomé su mano y caminé.- Pero quiero lograrlo sola.
- No te preocupes -le sonrió.
- No quiero comer, Stuart.
-Tenemos que comer. Vamos a empezar a practicar de una vez hasta la cena -le dijo sonriente.- Vamos por tu S.
Me aseguré que no hubiese nadie cerca más que mis amigos y lo besé.- Voy a ser casi tan genial como mi mamá un día -reí.
- No quiero practicar... me da nervio y flojera -reí bajito. Nick le correspondió el beso.
- Seguro lo serás -le sonrió.
-Pero si no practicas es más difícil que saques la nota -la cargó de caballito y siguió caminando.- ¿No crees?
-Espero -sonreí y al llegar a un corredor con gente solté su mano.
- Pues sí -suspiré y recargué mi mejilla casi a lado de la suya.- ¿Pero tenemos que empezar ahorita?
- Yo lo creo -metió la mano a su bolsillo.
-Quiero ver qué tanto tendremos que practicar -la miró de reojo, sonrió y se giró lo suficiente para besar su mejilla, inmediatamente volvió la vista al frente.- Así veo qué hechizos tengo que enseñarte.
- La profesora Sprout me sugirió más opciones de trabajo además de la de auror.
- Bueno... -dije en voz baja y levemente sonrojada.
- ¿Qué te dijo? -preguntó interesado.
-Será un rato solamente -sonrió y siguió caminando en silencio.
-Que podía dedicarme a la herbología o a algún otro trabajo del ministerio, pero todos los que me decía me parecieron aburridos -reí bajito.- Lo de la herbología suena interesante... pero mis plantas son más como un pasatiempo...
- Más te vale, Stuart -entrecerré los ojos y le devolví el beso en la mejilla.- Gracias.
- Un pasatiempo que puede pasar a trabajo -sugirió sonriente.
-Cuando quieras y necesites -dijo aún más sonriente.
Negué y me estiré.- A veces me aburro de estar esperando a que den resultado -lo miré.- Me quedo con lo de ser auror.
- Algún día me aprovecharé de tu amabilidad y te pediré algo realmente difícil -reí.
- Auror entonces -suspiró pero le sonrió después.
-Hazlo, lo peor que puede pasar es que no pueda hacerlo bien -rió.
-Todo estará bien -sonreí.
- Te crees muy listo, Stuart -bufé.
- Lo sé, lo sé -dijo Nick con media sonrisa, más para convencerse a sí mismo.
-No, pero si tú me pides algo lo intentaría lo mejor que pudiera -sonrió.
-Me voy a cuidar cuando trabaje, cumpliré la promesa que dijiste cuando te pregunté por nuestro futuro -dije sonrojada sin mirarlo.
Fruncí el ceño.- Yo no lo creo... -reí mientras pasaban muchas ideas por mi cabeza.
Nick la miró con una sonrisa y cuando llegamos a otro pasillo vacío, la abrazó.
-¿Ah no? Si quieres pruébame -sonrió un poco desafiante. Me sonrojé otro poco, sonreí y respondí su abrazo.
- Serías demasiado idiota si te lanzaras de la torre de Astronomía sólo porque yo te lo pidiera -reí.
- Ya sabes que confío en tus habilidades... lo que el resto te haga es lo que me preocupa -le dio un beso en el cabello.
Henry sonrió.-Podría hacerlo, saltar de la torre de Astronomía y volver completo y bien.
-Podré cuidarme del resto-le sonreí y tomé sus manos.- Te lo prometo.
- Sería divertido ver que lo hagas...
Nick no contestó. Sólo la miró y decidió besarla. Cada día quedaba más impresionado de ella.
-Cuando quieras -sonrió, tal vez podría ser una manera curiosa de mostrarle que era animago.
Nick me besó y le respondí, no pude evitar sonreír entre besos. Decidí esforzarme, tal vez no sería la mejor auror, tal vez no encontraría nada al juntar todo lo del mapa, pero lo intentaría lo mejor que pudiera.
- Estás loco, sé que sólo estás fanfarroneando, no lo harías. No eres tan tonto.
- ¿Sabes? -dijo mientras se separaba un poco de ella.- No me importaría correr el riesgo de ser despedido si hacemos esto siempre en los pasillos -sonrió.
-No soy tan tonto, pero lo haría porque sé que volvería bien.
Negué y sonreí.- Si te despiden tendríamos que esperar hasta las vacaciones para poder vernos -miré sonrojada a otro lado.- No creo que pudiera soportar tanto tiempo sin verte.
- ¿Y por qué estás tan seguro? -lo miré.
- No es tanto tiempo... -la vio sonrojarse y la besó de nuevo.- No, sí es mucho tiempo -rió bajito.
-Ya se me ocurrieron dos maneras de lograrlo -dijo sin dejar de sonreír.
-Entonces no dejemos que te despidan -sonreí y lo besé.- Vamos a comer -caminé sin soltar nuestras manos, hasta que nos encontramos con más personas.
- ¿Cuáles? -pregunté curiosa. Nick asintió y mientras caminaban, sólo pensaba en que ya se terminaran las clases. No le gustaba eso de estar escondiéndose... aunque a veces era divertido.
-Podría transformarme en algo y volar -sonrió.- O usar accio y llamar a mi escoba -se encogió de hombros. Se me ocurrió algo al estar pensando en el mapa.
- Tengo que escribir una carta a Jim o a Dante -sonreí.- Ya sé qué haremos en vacaciones.
Fruncí el ceño.- La escoba puede llegar tarde... ¿transformarse mientras estás en el aire? -negué.- Es algo arriesgado.
- ¿Qué haremos? -dijo con una sonrisa.
-Ya lo he hecho -susurró.- Tal vez, pero sería interesante intentarlo.
-Iremos a la playa.
- ¿Ya has hecho qué? -hice que me mirara.
- ¿A la playa? -rió.- ¿Por qué a la playa?
-Lanzarme de la torre de astronomía -le sonrió y rió.- No es cierto.
-Porque no la conoces, es un buen lugar y uno de los objetos que debo encontrar está en el mar -sonreí.
- Con eso no se juega, Stuart -fruncí el ceño.
- Supongo que no es mala idea -sonrió.
-Lo siento -sonrió inocentemente y llegaron a la entrada al Gran Comedor.
-Investigaré qué lugar queda cercano a la marca en el mapa, lo hablaré con mis padres y entonces planearé el viaje con su financiamiento -me estiré.- Va a ser genial.
- Eres un tonto -caminé hacia mi mesa.
- Seguramente lo será -sonrió más al verla tan entusiasmada.
Agarró su mano antes de que se fuera, le sonrió.- Me he transformado ya -la soltó y fue a la mesa de Hufflepuff.
-Nos vemos terminando la comida -le dije cuando llegamos a la entrada al comedor, le di un beso rápido y entré.
Me quedé con la pregunta en la boca y Nick se rió de mí, después de despedirse de Kailen.- Stuart está loco -llegué a la mesa junto con mi primo.
La comida fue tranquila, le conté a Henry de mis planes y en cuanto terminé de comer, fui a enviar la carta, antes de que se me olvidara. Le mandé a Jim una descripción de lo que habíamos descubierto, así como un dibujo de la región del mapa a donde queríamos ir para que me ayudara a encontrar lugares cercanos y lo platicara con mis padres.
Estuvimos practicando Transformaciones durante varios días seguidos, fue bastante estresante agregando los demás deberes. Uno de esos días, a todos los miembros de la Brigada nos mandaron a perseguir a los gemelos Weasley por crear un bello pantano en un pasillo. Vi y yo reímos pero no les ayudamos, sabíamos que no tenía sentido.
Un día estaba leyendo cuando se escuchó mucho ruido, estudiantes corriendo al vestíbulo, la curiosidad me venció y los seguí. Los gemelos Weasley estaban haciendo destrozos en el pasillo, habían creado un pantano, luego llamaron a sus escobas y tras hacer un pequeño comercial a los sortilegios Weasley partieron. Se volvieron nuestra inspiración para algunos de los que ya estábamos hartos del sistema Umbridge.
Los días siguientes me uní a Marcus y a Steve haciendo travesuras por todos lados. Era divertido ver a Filch emocionado por usar el permiso de azote a los estudiantes y a la vez estresado porque no nos alcanzaba. La Brigada Inquisitorial también trataba de atraparnos a todos los que desobedecíamos pero lográbamos escapar de ellos y a Pansy Parkinson la mandé a la enfermería con un lindo par de cuernos, había intentado bajarme puntos por no estar arreglada.
Ser de la Brigada era realmente divertido. Violette y yo nunca regañábamos a nuestros amigos pero cuando había alguien que nos caía mal o simplemente estaba haciendo algo inapropiado. Como me divertí esos días con la pequeña ex-acosadora de Henry, siempre que tenía la oportunidad, le bajaba puntos y le recordaba la razón por la que lo hacía. También me aproveché un poco de la marmota, se lo merecía pues ella tenía la culpa de que descubrieran el ED y las clases me servían mucho. La diversión se terminó cuando Frederick aumentó los entrenamientos, pues sería buscadora en el próximo partido de Quidditch.
Henry de vez en cuando se nos unía en las travesuras y cuando veía que la señorita Clarissa de la brigada Inquisitorial era quien se acercaba se dejaba atrapar. Unos días después se puso más intenso con los entrenamientos, iríamos contra Slytherin, supimos que Clary sería buscadora y eso lo hacía querer esforzarse más.
- Ellos tienen una gran buscadora, no podemos dejar que nos ganen solo por atrapar antes la snitch ¿no creen? -había dicho y yo me había burlado de él.
Como el buscador oficial era de los más entretenidos con lo de la Brigada, a Frederick no le quedó de otra que elegirme para que el otro no tuviera presión alguna. Quise enojarme pero saber que sería buscadora, hizo que pasara a segundo plano ese asunto. La noche anterior al partido, llegue directo a sentarme en la mesa de Hufflepuff.
-¿Lista para mañana? -le preguntó Henry mientras le hacíamos espacio.
-Henry no me dejará ir al despacho de Nick hoy -comenté esperando a que lo regañara o algo.
- Muy lista, espero que tu buscador también -sonreí y miré a Kailen.- ¿Por qué no?
-Nuestro buscador es un asco -dijo mi amigo con el ceño fruncido y luego contestó a la pregunta antes de que dijera nada.- No quiero que mi guardiana termina cansada por alguna razón o que se le haga tarde.
- Por eso lo decía, pero espero que se esfuerce -lo despeiné mientras reía.- Estoy segura de que Nick no dejaría que se levantara tarde.
-¿Ves? -le di un pequeño golpe en el hombro.- Déjame ir.
Él negó.- Hace como una semana que no duermes en tu dormitorio -hice un puchero y me despeinó.- Aunque tengamos un mal buscador aún tenemos un gran equipo -le dijo sonriente a Clary.
- Eso ya lo sé... o por lo menos la mayoría es bueno, aún dudo de cierto golpeador -reí y le jalé el suéter.- Déjala que vaya. Nick la traerá a tiempo para el desayuno -sonreí.
-¿Ves? Clary me da permiso -sonreí.- Mi otra hermana me da permiso, entonces ignoraré el tuyo.
-No, es tu castigo por llegar tarde al último entrenamiento.
-Te chantajearé entonces -lo miré sin dejar de sonreír.- O me dejas ir o en este mismo momento le cuento a Clary tu secreto -frunció el ceño y reí.
- Cierto, soy tu hermana también -reí y miré a Henry sonriente.- ¿Qué secreto?
-Ninguno -dijo sirviéndose jugo.
-Henry te oculta varias cosas -sonreí y me vio feo.- Huiré antes de que haga algo -tomé un pastelillo y corrí al despacho de Nick.
- Que malo eres conmigo, Stuart -hice un puchero y me puse a cenar.
Henry sonrió.- Es que deberías ya haberlos descubierto -besó su mejilla y se levantó.- Ahorita vuelvo, tengo que darles unos anuncios al equipo -fue al otro extremo de la mesa.
Fruncí el ceño y lo seguí con la mirada.- Tonto -seguí con mi cena y sonreí.- Bueno, por lo menos Kailen ya obtuvo lo que quería.
-Pobre Henry -dijo Steve, quien nos había estado viendo, rió.- Pobre Clarissa -sonrió.- Yo sé uno de sus secretos.
Miré a Steve.- ¿En serio? Dímelos, por favor -sonreí.
Negó sin dejar de sonreír.- Violette y Kailen me convencieron de no abrir la boca -miró a la mesa de Slytherin.- Así que mejor me voy para evitar abrirla. Buenas noches, Clary -sonrió y fue a sentarse a lado de Vi.
Violette lo recibió de buena manera y me sonrió. Fruncí el ceño de nuevo y recargué mi cabeza en mi mano.- Aburridos... -moví mi comida con el tenedor.
Henry se sentó de nuevo a su lado.- Listo, ya les avisé a todos -sonrió.- Te daré una pista de dos de mis secretos. Pista uno -agitó la varita y una servilleta comenzó a aletear como si pretendiera volar.-Pista dos -le acomodó un mechón de cabello y juntó sus frentes.- Ya tienes dos pistas -se separó.
- Soy mala con los acertijos, las pistas y todo eso -dije sonrojada mientras miraba a otro lado. Suspiré.- Supongo que no importa, desde el principio siempre nos hemos andado con secretos cada uno.
-He intentado ser transparente a ti, pero no te has dado cuenta -sonrió dulcemente y quiso besar de nuevo su mejilla, pero lo evitó, sabía que si lo hacía querría besarla.- Señorita buscadora estrella de Slytherin, deberíamos irnos para mañana estar descansados y listos.
Lo miré con el ceño fruncido, me gustaba su sonrisa pero a veces no era agradable porque no sabía qué quería decir.- Está bien, capitán -me levanté.
Sonrió y se levantó tras ella.- Ganaremos -dijo mientras se estiraba y caminaba a la puerta.- Será otro triunfo para Hufflepuff.
- No lo dudo, señor capitán -susurré mientras caminaba ya con sueño y poco entusiasmo.
-A menos que atrapes pronto la snitch -le sonrió.- ¿Y tu ánimo?
- Se fue -reí bajito.- Mi equipo es pésimo, lo sé. Así que, aunque la atrape, ganarán.
-¿Quieres meterte a la celebración si ganamos? -le pasó un brazo por los hombros.
- ¿Y me van a dejar? -lo miré con una ceja levantada y negué.- Me van a despreciar.
Henry negó.- Somos Hufflepuff, somos amistosos por naturaleza, no despreciamos con tanta facilidad -le sonrió.- Además no dirán nada si te invitó el capitán ¿no?
- Nadie le hace caso al capitán -dije aguantando la risa.
-¿Ah no? -rió.- En las celebraciones termina medio mundo olvidando quién está ahí y porqué.
- Sí me platicaron algo de la celebración pasada -negué de nuevo.- No, nadie los obedece.
-Está bien, nadie nos obedece -sonrió y llegaron a donde sus caminos se separaban.- Bueno, princesa Clarissa, que descanse. Nos vemos mañana en el desayuno.
- Sólo lo dices para seguirme la corriente -le saqué la lengua y me di media vuelta.- Hasta mañana, Stuart.
-Hasta mañana, Clary -sonrió y la abrazó por atrás.- Sueña con Quidditch -le susurró al oído para luego caminar en dirección a casa de los Hufflepuff.
Sonreí un poco sonrojada.- Soñaré con Quidditch -dije mientras caminaba también a mi casa.- Es buena idea, así podré soñar con... alguien.
A la mañana siguiente Henry se levantó temprano y bajó a desayunar algo pronto. Estaba nervioso y algo ansioso, aunque a la vez con mucha energía y ánimo, el resto del equipo estaba igual, la confianza de haber ganado el partido anterior aún se conservaba. Tal como lo predijo mi amigo llegué tarde.
A pesar de que amenacé a Frederick con bajarle puntos a nuestra propia casa, me ignoró y no dejó que saludara a Henry o la retrasada Kailen. Nick sería regañado posiblemente. Sí tenía algo de entusiasmo, pero sabía que el equipo contrario era fuerte... y mi capitán estaba consciente de eso también.
Me apresuré a desayunar mientras Henry me regañaba, no me dejó terminar mi comida y me apresuró a la salida.- ¡Suerte Clary! -exclamamos cuando estábamos cerca de ella y nos apuramos a ir a los vestidores.
-Vamos a cambiar la estrategia -nos dijo mientras nos terminábamos de cambiar, nos explicó qué haríamos, no lo habíamos practicado mucho pero nos funcionaba.
Los saludé con la mano y los vi alejarse.- Sólo es un saludo, no te tomes tu papel tan en serio, Frederick -le dije cuando vi su expresión. En los vestidores, explicó lo mismo que en el último entrenamiento y ahora se le notaba más nervioso.
-¿Listos? -nos dijo sonriente y todos exclamamos afirmativamente.- ¡Momento de regresar a las serpientes a su agujero! -sonrió y salimos todos al campo. -No lo olviden, diviértanse -dijo antes de ir a estrechar la mano del capitán del equipo contrario.
El capitán apenas pudo saludar a Henry. Les sonreí un poco y cuando dieron la señal, me subí a la escoba, buscando la snitch mientras me divertía al estar en el aire.
Subimos al aire y tomamos nuestras posiciones. Ahora la táctica sería desesperarlos, así que empezamos con un juego de fintas, parecía que fallarían al pasarse la quaffle así los Slytherin creían que podrían alcanzarla pero de pronto aparecía alguien del equipo y la rescataba. Al cabo de unos minutos se empezaron a poner agresivos y tuve que realizar varias paradas un tanto peligrosas. Entonces Henry nos dio una orden y cambiamos de estrategia, ahora el plan era ser veloces y certeros.
Me distraje varias veces por ver a cierto golpeador dando órdenes y jugando bien como siempre. Pero aun así traté de no perder de vista al buscador del otro equipo.
Pronto comenzamos a meter muchas anotaciones, la nueva estrategia nos ayudó a lograrlo. Aunque Slytherin seguía agresivo y me metieron algunas anotaciones como pudieron y casi me tiraron con una bludger. Henry comenzó a presionar a Summerby para encontrar la snitch.
Cuando la quaffle estaba cerca de los aros de Hufflepuff, me acerqué a Frederick.- Si siguen así, vamos a perder -le dije rápido al darme cuenta que la snitch se encontraba algo arriba del campo.
Íbamos adelante por mucho y Summerby no se apuraba. Sin importar que estuviéramos ganando nos estábamos poniendo ansiosos por la hostilidad del equipo rival. Summerby vio un destello y se dirigió hacia él creyendo que era la snitch, pero entonces una chica de nuestro equipo pasó frente a él y se distrajo.
No me prestó mucha atención y fui tras la snitch, aunque sabía que no ganaríamos si la atrapa. Vi de reojo a Summerby, meneé la cabeza y aumenté la velocidad. Ya la tenía en mi mano.
De pronto el silbato sonó, Clary había atrapado la snitch, un chico de Slytherin hizo un último intento de meter una anotación como si aún sirviera de algo y terminamos estrellándonos contra uno de los aros.- Idiota -susurré mientras lo empujaba. Miré rápido a Henry, estaba festejando con los otros, habíamos ganado, sonreí y me uní a la celebración.
Vi con una sonrisa como festejaban. Bajé con el resto del equipo y el capitán empezó a reclamarme que no atrapara la snitch antes.- Agradece que rescaté la dignidad del equipo -fruncí el ceño y fui a los vestidores.
Bajamos festejando de nuevo a nuestro capitán, regañamos a Summerby y estuvimos jugando un rato en los vestidores. Henry me mandó a la enfermería al ver un moretón grande en mi espalda, resultado del choque con los aros, pero no le hice caso. Salimos del vestidor y se fueron uniendo poco a poco a los chicos de nuestra casa. - Te vi atrapar la snitch -le dijo mi amigo sin dejar de sonreír a Clary.
- Y yo lo vi haciendo su papel, señor capitán -dije con media sonrisa.- Debería haber dejado que su buscador atrapara la snitch.
-No lo merece, la snitch tenía tu nombre -tomó su mano.- Ven a la celebración -le sonrió esperando que dijera que sí. Steve de nuevo metió a Violette al festejo y tras platicar un rato con unos chicos, busqué a Nick.
