Otra metida de pata de Naruto
En el pasillo de la tercera planta del hotel se ve a Naruto que mira como algunos metros delante de él van caminando Megumi y Hinata, dándole la espalda.
- Moriré por esto. –el rubio suelta un profundo suspiro intentando armarse de valor.
Sin más Naruto corre hacia donde están ambas chicas, tiene que ser rápido ya que ellas están a tres habitaciones de llegar a la habitación de Sakura.
Cuando el rubio pasa alado de Hinata que solo sintió una corriente de aire y algo jalarle la parte de arriba del traje de baño para después sentir frio en sus senos, baja la mirada y grita a la vez que se sonroja, y detiene su paso, cruzando sus brazos frente a sus senos.
Megumi también detiene su paso, volteando hacia la peli-azul, y ensancha los ojos al ver que ya no lleva la parte de arriba del traje de baño.
- ¡Dios creo que he visto el paraíso!
Ambas chicas alzan la mirada viendo a Naruto a unos metros enfrente de ellas sosteniendo la parte de arriba del traje de baño de Hinata en alto con su mano derecha, teniendo sonrisa bobalicona y sangre chorreándole de la nariz, además una intensa aura brillante lo rodea.
- ¡Yo te mato! –dice tétrica Hinata.
- Yo te ayudo. –dice igual de tétrica Megumi, odia los pervertidos aprovechados.
- ¡Solo te lo quite Hinata-chan porque los ángeles no usan ropa dattebayo! –al ver que su argumento aumenta la furia de ambas femeninas paso saliva con dificultad. – ¡¿Patitas para que las quiero? –exclama el rubio que ni tonto ni mucho menos perezoso emprendió carrera a todo lo que le dan sus pies.
- ¡Dame mi traje de baño! –grita furiosa Hinata, comenzando a correr atrás de él dispuesta a quitarle su prenda y después matarlo a golpes, lógicamente sin dejar de cubrirse sus senos con sus brazos.
Megumi también corrió, ambas acelerando todo lo que pueden en un intento de alcanzarlo.
Del lado contrario por donde se fueron esos tres, doblando el pasillo, asomándose se ve a Kiba, Sakura, Sasuke, Suigetsu y Yuki.
- Sinceramente no sé si es muy valiente o muy idiota. –Suigetsu muestra incredulidad en sus ojos, cuando se le pidió entretenerlas no pensó que lo haría así.
- Pienso que es muy idiota. –Sasuke sonríe de forma socarrona. –Si Neji se entera lo remata si es que Hinata lo deja vivo.
- La verdad no sé si admirarlo. –Kiba sonríe de forma socarrona.
- Lo que importa es que consiguió lo que se le pidió: entretenerlas para que nos de tiempo. –Sakura sonríe satisfecha, la verdad no le importa los métodos que usen sus amigos, con tal que las cosas al final tengan el objetivo pedido.
- Al mal paso darle prisa. Entremos a la habitación. –Yuki que aun sonríe divertida camina hacia la habitación, siendo seguida por los demás.
Ya dentro de la habitación— a la cual aseguraron para que no sea abierta—se encuentran Kiba, Yuki, Sakura, Sasuke y Suigetsu.
- ¿Y ahora? –Suigetsu las mira curioso. –Cuando maten a Naruto sabes que van a regresar. –dice mirando a Sakura.
- Lo sé.—dice resignada.
- No queda de otra más que vuelvas a ser Gaara y te quedes aquí encerrada siendo mimada por las chicas. –Kiba le sonríe con burla y Sakura chasquea la lengua al igual que Sasuke.
- ¡No es justo! –exclama molesto Sasuke.
- No, no lo es. Yo tengo derecho a disfrutar a la playa como ustedes, vestida de chico ni al agua me puedo meter. –Sakura cruza sus brazos a la altura de su pecho y Sasuke asintió dándole la razón.
- ¡Y si otra persona se disfraza de Gaara? –Suigetsu se soba la barbilla pensativo.
- ¿¡Otra chica? –Sakura alza ambas cejas, mostrando interés.
- Puede ser también un chico, pero aquí ninguno más que tu tiene algunos rasgos parecidos a los de Gaara. –Yuki agita una mano restándole importancia.
- Solo Sakura al ser su melliza. –Kiba asiente dándose la razón a si mismo.
- ¿Y que tal si le ponemos un tapabocas? Se vería lógico ya que se supone Gaa-chan esta enfermo –Sakura sonríe de forma torcida. –esas cosas tapan casi todo el rostro, de ahí lo demás como ojos y cabello se arregla con lentes de contacto y la peluca.
- No suena mala idea. –Sasuke sonríe de forma torcida al ver que hay esperanza de que siga teniendo novia en la playa y no novio.
- ¿Y quien será Gaara? –Yuki mira a Sakura con interés. –Tiene que ser uno de nosotros porque somos los únicos que conocemos el secreto, pero lógicamente nadie quiere quedarse sin poder disfrutar la playa. –al instante todos dieron varios pasos hacia atrás, dejando en claro que ninguno quiere sacrificarse.
- Yo paso. Ya suficiente es con que me hayan sacado de esa gloriosa orgia para ayudarlos y no sé con que. Naruto hizo todo. –dice con reproche Kiba.
- Oye que somos un grupo. –dice indignada Sakura.
- No te quejes a mi también me interrumpieron. –dice indignado Suigetsu, aun recordando que los interrumpieron cuando iban en lo mejor.
- ¿Y si lo sorteamos? –Yuki mira a Sakura.
- Me agrada la idea. Lógicamente Naruto será el único que no entre a la rifa, ya que él suficiente hizo arriesgando su trasero al distraerlas. –Sakura suspira con pesadez y los demás asintieron estando de acuerdo.
- Que no me toque a mi.—rezan suplicante los cinco.
Sakura sostiene cinco palitos en sus manos y se los extiende a los demás. Dudoso cada uno toma uno dejando a Sakura con el que quedo. Al instante los cinco extienden sus palitos en medio para ver quien perdió.
- ¡Saque el más grande! –exclama emocionada Sakura, sintiéndose afortunada porque su buena suerte siempre la acompañe.
- ¡El poder de la fuerza esta de mi lado! –dice emocionada Yuki, alzando su mano derecha hacia Sakura para chocarla con ella.
- Hmn. –Sasuke sonríe de forma torcida al ver que su palito no es el más grande, pero tampoco el más pequeño.
- Siempre he amado mi buena suerte. –Suigetsu sonríe de forma socarrona mostrando sus blancos dientes.
Los cuatro dirigen su mirada hacia Kiba que tiene su mano que sostiene el palito extendida mientras baja la cabeza derrotado, siendo rodeado por una intensa aura oscura y deprimente provocando que los demás lo miren con lastima… ¡na! ¿Para que mentir? La verdad disfrutan no estar en el lugar de él.
- Justo en este momento deseo haber sido yo quien se haya arriesgado entreteniéndolas en vez de Naruto. –cascadas de lagrimas resbalan por las mejillas del castaño.
Itachi en compañía de sus dos amigos se encuentran en la recepción registrándose.
- ¡Hermosa Hinata-chan, ¿ya te he dicho que tienes más polvos que una chancla de Kun fu?
Al oír ese grito chillón decir esa ridiculez los tres varones junto con la recepcionista y los empleados del lugar voltean viendo a un apuesto rubio correr como si tuviera diarrea mientras mira asustado hacia atrás.
- ¡Si hubiese habido oportunidad de que me apiadara de ti las has perdido! –grita furiosa Hinata corriendo atrás de él teniendo una expresión sombría.
- ¡Yo lo atrapo Hinata-chan y tú te lo surtes! –grita Megumi yendo a la par que su amiga.
Una gran gota de sudor resbala por la nuca de los presentes al ver a esos tres salir corriendo del hotel.
- Que suerte tiene ese rubio, es perseguido por dos hermosas chicas. –Itachi sonríe de forma socarrona.
- Yo no veo la suerte en ser perseguido por dos mujeres que muestran instintos asesinos y gritan amenazas. –Hidan mira incrédulo a Itachi que amplia su sonrisa. –Seguro ese rubio es un pecador y Hashin-sama lo esta castigando así. –dice muy convencido provocando que a sus dos amigos les resbale una gota de sudor en la nuca.
- No sé si habré oído y visto bien, pero la chica que no lleva la parte de arriba del traje de baño, esa que cubre sus senos con su mano se llama y se parece a la mejor amiga de mi hermana. –Deidara se soba la barbilla pensativo.
- Suponiendo que tú hermana esta aquí es muy probable que sea la misma chica. –dice con indiferencia Hidan.
- Es que me es difícil de creer, esa chica es muy tímida… jamás la había visto así por eso dudo de que sea la misma Hinata que conozco.
- Como sea. –Itachi agita una mano restándole importancia. –Lo importante aquí es… —el pelinegro hace una pausa para darle más emoción al momento y con esa expresión de seriedad que muestra hace que sus dos amigos lo miren curiosos. –Es que no solo tú hermana menor esta bien sabrosa sino que tiene amigas muy buenas, y según mis cálculos esas dos más Ino-chan son tres y nosotros somos tres. –Itachi mueve sus cejas de forma insinuante haciendo que sus dos amigos caigan estilo anime.
- Estás trastornado al creer que dejare sola a Ino con uno de ustedes dos. –Deidara se pone de pie a la par que Hidan.
- ¿Por qué no? Es mejor que se la folle un muy buen amigo tuyo a que lo haga un desconocido. –Itachi le sonríe amigable y Hidan asintió dándole la razón, Hasin-sama no ve como pecado el fornicar.
Dedidara frunce el seño, fulminándolos con la mirada, pero a los pocos segundos relaja su expresión y asintió estando de acuerdo.
- Bien dicen que es mejor conocido que malo por conocer… al menos ya sé donde vive cada uno de ustedes por si sale preñada.
- ¡Así se habla Deidara! –Itachi alza el pulgar de su mano derecha y le guiña un ojo.
- Si Hashin-sama me hubiera hecho mujer, enserio que hubiera preferido ser cualquier tipo de femenina, menos hermana de Deidara. –Hidan mira incrédulo al rubio al igual que el demás personal que andaba de chismoso oyendo la plática de ellos.
"Gaara" esta recostado en la cama, teniendo su espalda recargada en la pared, sus piernas son cubiertas por una blanca sabana y tiene la mitad del rostro cubierto gracias la tapa bocas que trae puesto.
A un costado de la cama están Sakura, Sasuke, Yuki y Suigetsu sonriendo satisfechos mientras el pelirrojo los mira con recelo.
- ¡Perfecto! El maquillaje que use ayudo a que te veas muy pálido. –Sakura alza el pulgar de su mano derecha en son de aprobación.
- ¿Perfecto? –exclama incrédulo Kiba. – ¡Mírame bien, tu versión de Gaara es mucho más exquisita y pequeña que yo! –dice alterado e indignado.
- Por eso te pusimos ropa muy holgada, para que no se note tanto. –Yuki le sonríe de forma socarrona. –Además con que no te pongas de pie será suficiente para que no noten la estatura, así que tampoco te destapes. –dice con advertencia.
- Además las gafas, el flequillo de la peluca y el tapa bocas tapan tus facciones que son mucho más toscas que las de Sakura. –dice indiferente Sasuke.
- Vele el lado bueno. –Kiba entrecierra la mirada hacia Suigetsu al no hallarle lado bueno a esto. –Estarás con dos sexys y hermosas chicas. –una sonrisa socarrona adorna su rostro y Kiba entrecierra más su mirada, no le ve nada de divertido estar con dos chicas con las cuales no se podrá divertir simplemente porque ninguna va a aflojar.
- Mira Kiba te prometo que cuando se vayan esas dos, tú nos llamas y nosotros te ayudamos a quitarte el disfraz para que puedas salir a divertirte. –dice con seriedad Sakura.
- Vale. –el castaño suspira resignado. –Pero me deberán una muy grande. –dice con advertencia.
- ¿Qué te parece como pago un cuarteto con chicas de natación? Tienen cuerpazos de infarto. –Suigetsu mueve sus cejas de forma insinuante, sonriendo de forma bobalicona al recordar los cuerpos de sus compañeras en el club, sonrisa que borro al recibir en las costillas un fuerte codazo de Yuki. –Claro que como el tuyo ninguno cariño. –Suigetsu se rasca la nuca y sonríe nervioso al ver la fulminante mirada de su novia.
- Me han convencido a aceptar mi destino con heroísmo. –Kiba sonríe de forma bobalicona y un aura brillante lo rodea, su recompensa vale la pena.
La puerta es tocada un par de veces haciendo que los cincos se pongan en guardia.
- Recuerda Kiba no hables… podrían reconocer tu voz. –ordena seria Sakura.
- Entendido líder. Usare mi libreta. –con aburrimiento Kiba toma la libre y pluma que esta en el buro y se la enseña como haciendo énfasis en sus palabras.
- ¡Suerte! –Yuki le guiña un ojo coqueta.
- Pues si tengo la misma suerte que con los palitos, lo mejor es no dejar esto a la suerte. –dice divertido y a los demás se les sombreo la frente de negro, estando completamente de acuerdo con eso. –Ya váyanse. Les llamo cuando se vayan. –Kiba agita una mano con indiferencia.
Los cuatro se miran entre si, aun no estando seguros si esto funcionara. Pero dejando las cosas a su suerte—a la suerte de Sakura, Sasuke, Yuki y Suigetsu, es más que obvio que Kiba no cuenta con suerte ese día.—suspiran resignados y caminan hacia la puerta.
Quien la abrió fue Sakura topándose con las miradas sorprendidas de Hinata y Megumi que tienen la respiración algo agitada, están algo sudadas y sus mejillas están sonrosadas.
- O una de dos: ¿Naruto fue inteligente y les aventó el traje de baño para distraerlas al recogerlo mientras él se sube a un barco para huir de ellas o le dieron alcance a Naruto y lo mataron para después quitarle la prenda? –Sakura sonríe levemente al ver que Hinata ya lleva puesto la parte de arriba de su traje de baño.
- Venimos a ver a Gaara-kun. –dice nerviosa Megumi, la verdad no pensó que la hermana del pelirrojo este ahí y le da algo de pena tratar con ella, ya que tiene una mirada muy penetrante.
- Pasen y no lo molesten mucho. Aun esta débil. –dice indiferente Sakura saliendo de la habitación, pasando en medio de ambas.
- ¡Te cuidas amigo! –dice amigable Suigetsu volteando hacia atrás, para después salir también siendo seguido por Sasuke.
- ¡Se los encargo chicas! –Yuki les sonríe amigable al pasar en medio de ambas y estas simplemente asintieron.
- Pensé que ninguno de ellos se preocupaba por Gaara-kun. –le susurra Megumi a Hinata para que solo ella la oiga mientras miran a esos cuatro alejándose.
- Créeme que yo también pensé eso. –le susurra Hinata, haciendo a ambas sonreír divertidas, sin mas se adentran a la habitación, cerrando la puerta tras de si.
Al adentrarse más en la habitación y ver a Gaara recostado, notando lo pálido que se ve, además su mirada muestra cansancio ya que volteo a verlas curioso.
- Vinimos a ver como estaba Haruno-san. –Hinata le sonríe amigable, al ver que su nueva amiga se quedo tensa y sonrojada cuando la mirada de él se poso en ella.
"Gaara" toma una libre, la cual abre y comienza a escribir unas cuantas cosas ante la mirada atenta de las chicas.
"Gracias por preocuparse. Son buenas amigas"
- Gaara-kun me considera buena amiga. –un aura brillante rodea a Megumi y Hinata al sentirla sonrío divertida.
- ¿No puede hablar? –pregunta curiosa Hinata y "Gaara" niega mientras vuelve a escribir algo más en su libreta.
"Se me ha cerrado la garganta y el doctor me recomendó no hablar hasta que la inflamación cese"
- Comprendo. –dice con entendimiento Hinata.
- Tal parece que no notan el cambio. –Kiba se sintió aliviado al ver que el plan funciono, en eso su mirada se poso en Megumi y se contuvo las ganas de sonreír divertido al verla aun con esa mueca bobalicona. –Creo que el fingir ser Gaara va a ser muy divertido.
Suigetsu, Yuki, Sasuke y Sakura están fuera de la habitación pegando oreja.
- No se oyen gritos mucho menos reclamos. –Sasuke se endereza mostrándose indiferente.
- Si lo hubieran descubierto ya hasta golpes se hubieran oído. Ya todos hemos visto como son esas dos enojadas. –Sakura también se endereza mostrándose aliviada.
- Bien dicen que Dios los crea y solos se juntan; esas dos tienen un carácter extraño. –Yuki también se endereza mostrándose divertida.
- Sinceramente me sorprende como son ambas enojadas, pero la que más me sorprende es Hinata. Estoy en la misma escuela que ella desde la escuela media y jamás la había visto enojarse, en cambio desde que llego Naruto a su vida saco la fiera que llevaba dormida dentro. –Suigetsu sonríe de forma socarrona.
- Hablando de Naruto hay que checar que siga vivo. –Sakura saca su celular que coloco en medio de sus senos haciendo que la mirada pervertida de los varones se pose en ellos.
- ¡Auch! –exclama adolorido Suigetsu al sentir que Sasuke y Yuki le dan un codazo en el estomago al notar como y donde anda mirando, mientras lo fulminan con la mirada, por lo que el peliblanco sonrío nervioso. –No puedo controlar mi lado pervertido. Si sigo así terminaran sacándome el aire. –la sonrisa nerviosa de Suigetsu se marca más al ver que tanto su novia como amigo lo intentan matar con la mirada.
- No contesta. –dice extrañada la peli-rosa, extrañándose más al ver que su amiga y novio fulminan con la mirada a un nervioso Suigetsu.
- Tal vez lo mataron. –Sasuke agita una mano restándole importancia, después de todo solo es un dobe. –Si murió el mundo se libra de un estúpido y ya.
- Vamos a buscarlo, tal vez siga vivo. –dice cortante Yuki, comenzando a caminar hacia el elevador.
- ¡Espera Yuki! –Suigetsu corre atrás de su novia, no paso desapercibido para el su molesta, más ella acelero su paso.
- ¿Y a esta que le pasa? –Sakura alza ambas cejas extrañada, también noto el enojo de repente en su amiga.
- Se ha dado cuenta del estúpido que eligió por novio. –Sasuke se encoge de hombros restándole importancia y Sakura alza más sus cejas sin entender, pero después se encoge de hombros restándole importancia y comienza a caminar hacia el elevador a la par de Sasuke.
- ¿Estás enojada Yuki? –Suigetsu mira curioso a su novia, mostrándose incluso algo temeroso.
- No. –dice cortante, volteando su rostro a lado contrario mientras tiene sus brazos cruzados debajo de sus senos alzándolos más.
Suigetsu marca más su sonrisa nerviosa, pero en eso su mirada se posa en los senos de su novia, notando como se alzan y se juntan debido a que tiene los brazos cruzados debajo de ellos. No pudo evitar relamerse los labios y mirarlos de forma pervertida.
- ¡Deja de mirarme los senos! –exclama furiosa, fulminándolo con la mirada haciéndolo sobresaltar.
- ¿Estará enojada? Ella dice que no, pero por lo general me sonríe coqueta cuando nota que miro de forma pervertida una parte de su cuerpo. –Suigetsu vuelve a sonreír nervioso. –¿Estas enojada?
- ¡Que no! –exclama furiosa, volteando su rostro a lado contrario nuevamente poniendo más nervioso a su novio al no saber lo que le pasa.
- Tal vez le ha llegado la regla. –Suigetsu no sabe que hacer, la verdad nunca la había visto así con nadie, mucho menos con él.
Sasuke y Sakura que están parados atrás de ellos, esperando el elevador, tienen la frente sombreada de negro y miran con fastidio a esos dos.
- Ese maldito elevador tarda mucho y ya me canse de esperar oyendo como ese tarado le pregunta cada dos por tres si esta enojada, y ella le dice que no cuando es obvio que esta enojada. –susurra molesto Sasuke solo para que su novia lo oiga.
- Entre más le pregunte más se va a enojar. –Sakura suelta un profundo suspiro después de susurrarle eso. –Los hombres son tan estúpidos. Si notan que esta enojada por como les habla y como lo miran, ¿para que siguen preguntando? Eso nos enferma.
- Oye que también soy hombre. –Sasuke la mira ofendido. –Nota mental: no andar preguntando a cada rato si esta enojada cuando sospeche que lo esta.
- Lo sé. –Sakura le palmea el hombro en son de consuelo y Sasuke entrecierra la mirada.
- ¿Estás enojada?
- ¡SI! ¡SI ESTOY ENOJADA! AHORA DEJA DE HABLARME Y MIRARME, TODO EN TI ME MOLESTA!—grita furiosa, dándole un codazo en el estomago, haciéndolo doblegar del dolor y abrazarse el estomago sintiendo que le saco todo el aire.
En eso las puertas del elevador se abren, por lo que Yuki rápidamente se adentra y aplana el botón a la planta baja.
- Hmn… idiota. –Sasuke sonríe burlón al pasar alado de su adolorido amigo.
- Tanto te hubieras ahorrado si hubieras mantenido la boca cerrada. –Sakura lo mira como si fuera un moco verde en el suelo al pasar alado de él.
Antes de que se cierren la puerta Sakura y Sasuke vieron la mirada que muestra dolor al mirara a Yuki que mira a otro lado ignorándolo. Sin más las puertas se cerraron haciendo el elevador bajar, dejando a un adolorido Suigetsu en ese piso, en espera que el dolor pase para que se pueda enderezar y esperar nuevamente al elevador.
- Comprendí que esta enojada conmigo, pero ¿por qué? ¿Qué hice? –murmura con voz de pito, dejándose caer de rodillas al piso.
- ¿Gaara-kun te gustaría ver una película para entretenerte? –Megimi mira curiosa al pelirrojo. –Así no te será tan aburrido estar aquí… al menos que quieras descansar. Nos podríamos ir. –dice apenada, recordando que esta enfermo.
"La verdad estoy algo aburrido. Me gustaría que me hagan compañía… el ver una película suena interesante"
Los ojos de Kiba se cierra en señal de que esta sonriendo bajo el tapabocas mientras le enseña la libreta. Megumi al verlo se sonrojo y sonrío amigable.
- Chicos yo me tengo que ir. Quede de ayudar a Ino con unos pendientes. –Hinata se pone de pie de la silla en la que estaba sentada y le sonríe apenada.
- Pero…
- Ustedes vean la película, ahí luego me la cuentas Megumi-chan. –Hinata le guiña un ojo de forma cómplice haciéndola sonrojar más. – ¡Nos vemos! –sin mas la peli-azul camina hacia la puerta.
- ¡Espera Hinata-cha! –grita suplicante mas su nueva amiga se fue sin mirar atrás.
Megumi sonrío nerviosa mientras su cara esta más roja que un tomate maduro y voltea hacia "Gaara" que le sonríe amigable, o eso dejan ver sus ojos cerrados mientras le muestra la libreta, por lo que la peli-azul baja la mirada para leer.
"Aunque seamos solo dos será divertido. Incluso podemos pedir algo a servicio de habitación"
- ¿No te molesta que solo seamos tu y yo? –pregunta apenada y "Gaara" niega haciendo que Megumi sonría emocionada.
- Sabia que el Gaara-kun que tanto me gusta seguía ahí, seguro aparenta ser alguien que no es con sus amigos, y me alegra que pueda ver como es él realmente nuevamente.
Hinata esta recargada en la puerta, sonriendo divertida.
- Por lo general no hago esto. Pero quise ayudar a Megumi-chan—Hinata se endereza para seguir su camino, sin borrar esa sonrisa traviesa de su rostro.
- ¿A donde vas? –Sakura mira extrañada a su amiga que camina hacia otra dirección que no es la salida del hotel justo cuando salen del elevador.
- ¡Por ahí! –Yuki alza una mano en son de despido sin voltear a verlos y siguiendo su camino.
- ¿No ayudaras a buscar a Naruto?
- ¡Lo buscare en el bar! –dice indiferente.
Sakura suspira resignada mientras que Sasuke simplemente se muestra tranquilo, le importa mierda lo que Yuki haga.
- ¿Enserio quieres buscar a Naruto? –Sasuke abrazo a la peli-rosa por atrás, posando sus manos en la cintura y su barbilla en los hombros de ella. –Podríamos volver a tomar ese elevador e ir al jacuzzi de mi habitación. –Sasuke comienza a repartir besos en el hombro de ella.
- Me has convencido… igual yerba mala nunca muere, así que es seguro que Naruto sigue vivo. –Sakura lo mira coqueta mientras inclina su rostro dándole más acceso a él y Sasuke sonrío de forma torcida mientras le besa el cuello.
- Playa, mamacitas, alcohol, mamacitas, diversión, mamacitas, deportes extremos acuáticos, mamacitas, vacaciones, mamacitas…
- En resumen amas la playa tanto como yo. –Itachi le sonríe divertido a Deidara que asintió dándole la razón mientras que Hidan roda los ojos con fastidio.
Los tres van en el elevador, después de haber ido a instalarse en sus respectivas habitaciones que para mala suerte de él le toco en el mismo piso que los que para su desgracia son mejores amigos, en fin, el caso es que después de instalarse van a ir a divertirse por los alrededores.
Al llegar al tercer piso el elevador se detiene y las puertas se abren haciendo que los tres dirijan su mirada curiosos viendo a Suigetsu que se soba el estomago adolorido.
- ¡Itachi! –exclama sorprendido el peliblanco.
- ¡Hola! –Itachi le sonríe amigable viéndolo entrar al elevador.
- ¿Qué haces aquí?
- De vacaciones ¿y tú? –Itachi lo mira burlón.
- Ya entiendo… descubriste que aquí vino Sasuke a pasar sus vacaciones y vienes a molestarlo un poco. –Suigetsu sonríe de forma socarrona.
- ¿Soy tan predecible? –Itachi amplia su sonrisa burlona.
- Digamos que no tienes vacaciones sino molestas un poco a tu querido hermano menor. –Suigetsu también amplia su sonrisa.
- Por cierto ¿ya conoces a Deidara y Hidan?
- Los he visto en varias fiestas tuyas… ¡hola chicos! –Sagetsu les sonríe amigable.
- ¡Hola! –Deidara le responde la sonrisa mientras que Hidan simplemente mueve levemente su cabeza en son de saludo.
- ¿Te duele el estomago? –Itachi alza ambas cejas al ver como Suigetsu aun se soba la tripa.
- Algo. –Suigetsu sonríe nervioso haciendo que los tres varones entrecierren su mirada de forma sospechosa.
- Seguro hiciste algo que molesto a Hashin-sama y por eso te ha castigado. –dice de forma tétrica el peli-plata haciendo que Suigetsu lo mire como el loco religioso que es.
- O una de dos: tienes diarrea o una de tus conquistas te golpeo por ser un completo patán. –Itachi vuelve a sonreír con burla y amplia su sonrisa al ver a Suigetsu tensarse. –Definitivo es una chica. Te conozco tan bien que si tuvieras diarrea me hubieras contestando un simple: "cago aguado ¿y que? ¿apoco no te ha pasado?"
Deidara sonríe divertido y Hidan hace mueca de asco mientras Suigetsu maldice porque Itachi lo conozca tan bien.
- ¿Y que le hiciste a la pobre chica que callo bajo tus encantos mi pequeño saltamontes?
- Ni yo sé lo que le hice a Yuki y si le digo eso el cabrón se va a burlar de mi –Suigetsu suspira con pesadez, pero sintió un foco prenderse en su cabeza. – ¿En verdad quieres saber eso o prefieres saber la nueva buena sobre Sasukito? –Suigetsu mueve sus cejas de forma insinuante.
- Eres bueno negociando. –Itachi sonríe con burla. –desembucha.
- Sasukito tiene novia, esta muy, pero muy coladito por ella. Tanto que la cela y la trajo aquí. –Suigetsu disfruto ver la sorpresa en Itachi mientras que los otros dos alzan ambas cejas sin saber porque eso impresiona tanto al Uchiha.
- ¡No me jodas! –exclama sorprendido. –Con el simple hecho de que esa chica sea novia de Sasuke ya me dices todo. ese niño es un ligón de primer, digno hermano mío, pero hasta ahora ninguna chica ha sido lo suficiente buena para ser nombrada su novia… jamás se había querido amarrar a una chica así. –Itachi no cabe de la sorpresa.
- Sino me crees ya lo veras cuando nos topemos con él, no se separa de ella porque es muy posesivo. –Suigetsu amplia su sonrisa e Itachi muestra más interés, la verdad le da curiosidad la chica.
- Pues no esperaras mucho. –dice tranquilo Hidan, apuntando al frente justo en el momento que se abren las puertas.
Suigetsu se sorprendió al ver que no los tuvieron que buscar. Los demás están sorprendidos al ver a esa hermosa chica peli-rosa ser abrazada por atrás por Sasuke el cual anda de lo más meloso besándole la mejilla.
Sasuke al verlos se quedo congelado en su posición, teniendo los ojos muy, pero muy abiertos. Rápidamente reacciono y se separo de su novia, tomándola de la mano.
- ¡Corre! –dice exaltado, comenzando a correr y llevándose consigo a una muy, pero muy extrañada peli-rosa que no sabe que pasa.
Solo logro ver a las personas en el elevador mirándolos sorprendidos, en especial a cierto pelinegro que se parece mucho a su novio.
- ¿Por qué siempre hace lo mismo cuando nos topamos fuera de casa? –Itachi sonríe divertido. –Aunque ahora se llevo consigo a esa chica, por lo general huye y deja botado a quien sea que lo acompañe. Lo que significa que la chica es importante para él. –el pelinegro se ve más divertido mientras sale del elevador.
- Ese Sasuke, no entiende que por más que huya no sirve de nada. Fuera de casa no tiene la protección de Mikoto-san. –Suigetsu sonríe burlón.
- Dejando eso de lado. –Deidara los mira con seriedad. – ¿Vieron lo sabrosa que esta esa peli-rosa?... ¡Joder! ¡con solo verla me puse duro y envidie a Sasuke! –exclama sorprendido.
- No seas vulgar Deidara o Hashin-sama te castigara. –Hidan lo mira con reproche.
- ¿No me digas que no se te paro al verla con ese sexy traje de baño? –Deidara lo mira divertido, más al notar que su amigo solo desvía la mirada sin negarlo.
- Si quieren seguir vivos que no los oiga. Ya les dije que es muy celoso y posesivo. Y saben que enojado da miedo, tanto como lo da Itachi. –dice con advertencia Suigetsu haciendo que ambos se tensen.
- Si amigos, paren sus hormonas que hablan de mi cuñadita… ¿creen que Sasukito quiera compartir con su hermano mayor? –Itachi sonríe de forma socarrona haciendo que Deidara y Suigetsu nieguen divertidos.
- No desearas a la mujer de tu hermano. –dice con reproche Hidan.
- ¿Qué no es: no desearas la mujer del prójimo? –Suigetsu lo mira extrañado.
- No, uno de los mandamientos de Hashin-sama es ese…en cuanto las mujeres del prójimo no hay problema. Hashin-sama si permite que las desee y hasta que forniques con ellas. –dice con seriedad haciendo que a los demás les resbale una gota de sudor en la nuca.
Hinata esta sentada en la orilla de un barranco, mirando el mar con tranquilidad. Esa fresca brisa que corre la relaja mucho, por esa razón le gusta tanto ir a la playa.
- Es tan hermoso el color del mar, se parece tanto a los ojos de él. –a la mente de la peli-azul vino la imagen de los hermosos ojos de Naruto haciéndola sonrojar, para después agitar su cabeza molesta, intentando sacar esa idea y esa imagen a la vez que frunce el entrecejo. –No debo pensar en ese idiota pervertido que solo busca sexo. Siempre me saca de mis casillas y por su culpa hoy corrí semidesnuda por casi toda la playa. –el rostro de la chica se vuelve a sonrojar al recordar eso, sintiendo vergüenza.
- ¿Por qué una chica tan hermosa como tu esta hablando sola?
Hinata se tenso y volteo sobre su hombro viendo a tres chicos atrás de ella. El como la miran le dio mala espina así que rápidamente se puso de pie para irse de ahí.
- ¿Por qué nos ignoras preciosa? –dice el chico castaño.
Hinata no dijo nada, se sintió cohibida y simplemente siguió caminando, pero su caminata se vio interrumpida por que uno de los chicos la tomo con brusquedad del brazo.
- Mi amigo te hizo una pregunta. –dice el chico pelinegro.
- Me tengo que ir. Por favor suélteme. –dice nerviosa y algo temerosa.
- Mira que mona se hace la inocente. –dice con burla el chico rubio. –Preciosa no intentes engañarnos con esa expresión de chica tímida, bien vimos como corrías por toda la playa sin llevar la parte de arriba del traje de baño. –dice con burla y Hinata se avergonzó más.
- Con solo verte me puse duro y eso que intentabas taparte esos melones con tus manos. –el castaño se pone frente a ella y le aprieta los senos haciéndola chillar y tensarse.
- Déjenme en paz por favor. –pide suplicante a la vez que sus ojos se nublan ante el miedo que siente. Hinata forcejea pero el rubio le sostuvo ambas muñecas con fuerza.
- Esa actitud es más sexy. –el pelinegro se relame los labios.
- Quiero ver esos senos completamente. –el rubio también se relame los labios.
- Complácenos. –sin más el castaño le arranca la parte de arriba del traje de bajo para después comenzar a masajearle los senos.
- Suéltenme por favor. –Hinata comenzó a llorar, tiene mucho miedo, jamás le había pasado esto y entre más se remueva le es imposible soltarse.
- Quédate quieta. –furioso el castaño le da una bofetada, volteándole el rosto.
Hinata cerró los ojos ante el dolor y las lágrimas salieron con más intensidad al sentir como le lamen los senos mientras siente algo duro chocar contra su espalda.
El pelinegro saco su miembro y comenzó a masturbarse mientras ve como su amigo le lame los senos a la chica, mientras el rubio mueve su cadera, restregándole su erección sobre la ropa a la chica. Los tres sonríen de forma pervertida.
Yuki esta sentada en un banco que esta frente la barra donde sirven las bebidas. Sosteniendo en su mano derecha una cerveza.
- Maldito idiota… malditos celos, de haber sabido que esto de clavarse con alguien trae estas consecuencias mejor me meto de monja. –Yuki frunce el entrecejo furiosa mientras se empina la botella de cerveza.
- ¡Hola preciosa! –un apuesto azabache se sienta a su lado, sonriéndole coqueto. – ¿Me permites invitar…?
- Soy lesbiana. Esfúmate. –Yuki lo mira de reojo con desprecio, notando como el chico ensancha los ojos sorprendido, para después suspirar resignado.
- Es una lastima, estas tan buena. –murmura decepcionado mientras se pone de pie.
- Ese tio me lo hubiera llevado a la cama. –Yuki mira al camarero que la mira incrédulo. –¡Pero no!, me he convertido en una estúpida fiel... sin contar que hoy odio a los hombres.—dice enojada y el barman sonríe divertido. –Por cierto a ti también te hubiera coqueteado para que follemos en el baño. Estas bien bueno. –dice con sinceridad y el barman se sonroja, para después sonreírle coqueto.
- Pues mi descanso será pro…
- ¿Qué no oíste? Hoy odio a los hombres y me he convertido en una estúpida fiel. –Yuki lo mira con desprecio, borrándole la sonrisa al barman que se aclara la garganta nervioso.
- ¿Gusta otra cerveza?
- No. Ahora quiero un vodka con jugo de uva… muy helado. –dice indiferente.
Se ve a Naruto caminar por la playa, sobándose su cabeza llena de chichones, de milagro una neurona le quedo viva ante tanto fregazo que le dieron esas dos. No solo su cabeza salió herida en esa mortal batalla sino que sus dos ojos están morados, su labio partido, sus heridas sangra, su mejilla derecha esta hinchada, su cuerpo esta lleno de rasguños y moretones.
- Me duele todo mi cuerpecito dattebayo. –dice adolorido mientras lagrimas resbalan por sus mejillas.
- ¡Por favor suéltenme!
- ¿Hinata-chan? –el rubio mira curioso a todos lados al oír la voz suplicante y llorosa de la chica.
- ¡Quédate quieta!
Naruto frunció el entrecejo y corrió hacia donde oyó las voces. Al llegar al acantilado se detuvo al ver lo que esos tres idiotas le hacen a Hinata. Su furia ardió como nunca lo ha hecho. A paso marcado y acelerado se acerco a ellos, tomo de los pelos al tio castaño que tenia la cara enterrada en los senos de la peli-azul y lo jalo, aventándolo en el suelo.
- ¿Qué te pasa idiota? –furioso el pelinegro se dispone a golpearlo, pero el rubio le dio una patada en la entrepierna, tirándolo del dolor, para después golpear en la cara al rubio que iba a atacarlo, rompiéndole la nariz.
Naruto volteo hacia el castaño que lo mira algo temeroso y le dio una patada en la cara, haciéndole sangrar la boca, para después comenzar a patearle las costillas furioso. La furia lo domina, el ver lo que le hacia a Hinata lo hizo cegarse y ahora dominado por la furia lo patea sin contemplación.
Hinata se dejo caer de rodillas, aun las lagrimas resbalan por sus mejillas y se cubre con sus brazos sus senos, y mira sorprendida como el rubio patea sin contemplación al castaño.
- ¡Lo va a matar!. –Hinata se asusto, no es que le preocupe el castaño, sino el rubio. No quiere que se meta en problemas por salvarla. – ¡Naruto basta! –exclama alterada.
Naruto apretó los puños furioso, pero se detuvo porque ella se lo pidió. Los dos amigos del castaño miran asustados como el rubio dejo a su amigo que ya ha quedado inconsciente.
- Sino quieren que los mate lárguense. –ordena entre dientes.
Al ver la mirada del Naruto tanto pelinegro como rubio se pusieron de pie rápidamente y cargaron a su amigo para salir de ahí corriendo.
- ¿Estás bien? –pregunta serio, sin voltear a verla mientras se inclina para tomar la parte de arriba del traje de baño.
- Si. –susurra la peli-azul, no solo el susto aun no pasa, sino que se siente avergonzada y sucia, aun siente las caricias de ellos en ella, pero esta agradecida de que no hayan llegado a más gracias a Naruto.
La peli-azul salió de sus pensamientos al ver que el rubio le extiende la parte que falta de su traje de baño. Alzo la mirada viendo como el rubio no la mira, mantiene su rostro en dirección contraria.
- Sé que soy muy pervertido, mis bromas sobrepasan el limite además soy un idiota, perdóname.
Hinata ensancha los ojos sorprendida, es la primera vez que lo oye hablar de esa forma tan seria.
- ¿Por qué pides perdón?
- Esos tipos… los vi cuando me perseguías para darte tu traje de baño, vi como te miraban, por eso deje que me atraparan para que tomaras el traje de baño. Por mi culpa te paso esto. –Naruto dirige su mirada a ella, sorprendiéndola al ver una vacio en sus ojos jamás visto por ella en una persona. –Haces bien en no quererme cerca, no soy buena persona. Tu mereces alguien mucho mejor.
- ¿Cómo demonios le hace para ser tan lindo cuando la gran parte del tiempo es un patán? –las mejillas de la peli-azul se sonrojaron completamente y estiro su mano para tomar la prenda.
Naruto regreso su vista al otro lado para darle privacidad mientras ella se pone de pie y se coloca la prenda.
- ¿Ya?
- Si.
El rubio la volteo a ver sobre su hombro, notando como ella le sonríe como no lo ha hecho antes, se veía tan hermosa ante sus ojos que inevitablemente se sonrojo por lo que poso su vista al frente.
- Maldito idiota, es tan lindo cuando se lo propone. Y desgraciadamente me tiene atrapada por más que intentara que no pasara. –Hinata siente su corazón palpitar con fuerza.
- ¡Vamos!... te llevare al hotel. –el rubio comienza a caminar, pero se detiene cuando siente una pequeña y cálida mano tomar su mano derecha.
- Te perdono lo de la broma. –Hinata lo mira apenada, pero sonriéndole y el rubio al verla de reojo se sonrojo más y sintió su corazón palpitar alocado. –Me gustaría lavarme ya… yo me siento…
- ¿Quieres hacerlo en el mar? –Naruto voltea a verla curioso, logrando controlar un poco su sonrojo y Hinata asintió.
Sasuke esta recurvando, con sus piernas levemente flexionadas, apoyando sus manos en estas. A su lado esta Sakura en las mismas condiciones. Ambos están en lo más alejado que pudieron del hotel.
- ¿Me puedes explicar que paso? –Sakura lo mira de reojo ya cuando logro controlar su agitada respiración.
- Mi hermano mayor estaba en el elevador.
- ¿Era el pelinegro? –Sakura alza ambas cejas, ya decía ella que se parecían mucho.
- Ese mismo. –Sasuke frunce el seño porque ella lo haya notado. – ¿te gusto o que? –pregunta molesto, fulminándola con la mirada.
- ¿Ah? –Sakura alza ambas cejas extrañada por la pregunta.
- ¿Que si te gusto? –Sasuke se muestra más furioso.
- Primero: no me hables así. Segundo: esta guapo, pero extrañamente desde que pose mis ojos en ti no me gusta nadie más para follar… me he vuelto una cursi. –Sakura roda los ojos con fastidio, ya se resigno a aceptar eso.
Sasuke sonríe de forma torcida, sintiendo su ego subir y su seguridad regresar. Toma a su novia de la cintura y la acerca a él, rosando sus labios con los de ella.
- Sasuke suéltame, estamos todos sudados. –dice algo incomoda.
- ¿Te molesta que este así? –Sasuke la mira tranquilo.
- En ti me excita, pero en mi…
- También me excita verte así. –Sasuke rosa sus labios con los de ella y Sakura entrecierra los ojos, disfrutando el contacto.
- ¿Me dirás porque huiste al ver a tu hermano mayor? –susurra embelesada por la sensación.
- Porque se la pasa jodiendome. –dice con molestia. –Pero no hablemos de eso. tengo cosas más importantes en las que pensar. –Sakura sonríe entre sus labios.
- ¿Cómo en cuales? –pregunta divertida.
- Como en besarte por ejemplo, mi segunda prioridad es buscar un lugar donde pueda hacerte el amor, hacerte mía hasta quedar agotado.
- Entonces hazlo.
Ambos unen sus labios en un apasionado beso, disfrutando la sensación, saboreando ese sabor del otro que los hace adictos.
Naruto esta sentado en la orilla del mar, su entrecejo esta fruncido y sus puños apretados mientras mira a Hinata de espaldas, mojándose una y otra vez el pecho, lleva varios minutos así.
Sin más el rubio se pone de pie y camina, adentrándose al mar.
Hinata se estremece al sentir que le toman las manos y un cuerpo duro atrás de ella.
- Suficiente Hinata-chan.
Hinata se voltea y lo abraza con fuerza, comenzando a llorar como una niña, descargando todo el miedo, la vergüenza, asco y humillación que sintió. Escondiendo su rostro en el duro pecho del rubio que la abrazo con fuerza. Jamás se había sentido tan segura en los brazos de alguien como lo sintió ahora. Sentía como si nada le fuera a pasar estando siempre en los brazos de él.
Naruto sonríe levemente mientras le acaricia el cabello, algo le dice que ella necesita sacarlo todo mediante el llanto, que lo que paso fue muy desagradable para ella, lo es para cualquier mujer. Le duele no haber podido llegar antes para evitarle ese sufrimiento, pero agradece que no haya llegado muy tarde.
Estuvieron unos minutos así, ninguno supo cuanto, ni si fueron muchos, pero el estar con el otro de esa forma fue especial y hermoso para cada uno. Hinata puede oír el palpitar acelerado del corazón de él, que palpita tan acelerado como el de ella.
- Hinata-chan quisiera ser caramelo para pegarme en tus labios y deshacerme en tu boca. –Naruto baja la mirada, sonriéndole divertido.
Hinata alza la mirada mostrándose sonrojada a la vez sonriendo también con algo de diversión.
- Debo aceptar que es el piropo más lindo que me has dicho y el menos vulgar. –dice apenada pero también divertida.
Naruto lleva una mano a su nuca, rascándosela nervioso.
- ¿Me dejaras ser caramelo? –el rubio puso una mueca y mirada tan tierna que la peli-azul se tuvo que contener para no chillar como loca, pero si se sonrojo toda haciéndosele encantadora al rubio.
Hinata asintió levemente, sorprendiendo al rubio, que luego relajo su expresión al verla cerrar los ojos, completamente entregada a él. Sintiéndose contento a la vez enternecido acerco su rostro al de ella a la vez que cierra sus ojos y une sus labios con los de ella en un besos tierno y suave, que ella respondió de forma torpe, él ha sido al único que ha besado y no han sido tantas veces como para saber besar tan bien como él, pero eso a Naruto no le importo, de hecho se le hizo encantador, para él es el mejor beso que ha recibido en su vida.
Conforme pasaron los minutos Hinata ya no es tan torpe en sus movimientos con los labios, el rubio sabe guiarla. Naruto mordió con suavidad el labio inferior de ella, haciéndola gemir y él aprovecho para adentrar su lengua, quería probar más de ella y ella le dejo profundizar el beso.
Hinata se siente en el cielo, el ser besada por él siempre la hace sentir así y además hace que su corazón se acelere, que sus piernas tiemble, de hecho de no ser porque él la sostiene de la cintura y ella se sostiene de los anchos hombros de él esta segura que caería.
Y el momento mágico se rompió, Hinata dejo de mover sus labios, abrió sus ojos furiosa y una vena se hincho en su frente al sentir las manos del rubio masajearle con suavidad los senos.
Rápidamente rompió el beso y le volteo el rostro al rubio de una bofetada que le volteo el rostro y le dejo la mano marcada.
- ¡Eres un idiota! –exclama furiosa, caminando hacia la orilla. –maldito idiota pervertido. Tenia que cagar el momento. –murmura mientras se aleja.
- ¡Espera Hinata-chan no los toque con mala intención, sino que lo hice para borrar toda huella ajena a la mía de ellos dattebayo! –Naruto llorando a moco suelto estira su mano hacia donde ella se va mientras con la otra toca su mejilla mas Hinata lo ignoro u siguió caminando. – ¡Lo admito! ¡Tus senos son una tentación que me hicieron pecar ahorita!
Hinata que finalmente llego a la orilla tomo una pequeña piedra y se la aventó, dándole en la frente, provocándole una herida de la cual ahora sale un chorrito de sangre como si fuera una fuente.
- ¡Baka! –en un gesto infantil Hinata le saca la lengua.
- ¡No te vayas Hinata-chan! ¡Regresa y prometo portarme bien, solo te daré besitos! –pide suplicante, caminando hacia la orilla mientras con una mano se toca su mejilla y con la otra se cubre el chorro de sangre de su frente para que no siga desangrándose. – ¡Hinata-chan si tu culo fuera banco te metería a plazo fijo! –grita de forma pervertida, posando su mirada en el trasero bien formadito de la chica.
Hinata detiene su paso y el rubio la mira esperanzado porque su piropo haya funcionado. Pero enancha los ojos al ver que ahora Hinata sostiene una roca más grande la cual le avienta sacando una fuerza de quien sabe donde, la roca le dio en la cabeza y como aun no sale completamente del agua lo hundió por completo.
- ¡IDIOTA! –Hinata le vuelve a sacar la lengua y sin más sigue con su camino, no importándole si lo mato, su furia es muy grande en este momento, tan grande que le hizo sacar súper fuerza.
Continuará
jajajaja ese naruto y sus piropos, la vdd el canijo es bueno para cagar el momento
en cuanto sasuke; jajaja inshe reaccion ke tuvo al ver a su hermano mayor, jojojo ya veremos ke mas pasa entre stos lokos
disculpe mucho la demora u.u la vdd lo siento, intentare no demorar tanto en el sig kap
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS
CUIDENSE
BESOS
SAYO
kriss
