Los personajes le pertenecen a la Gran Stephanie Meyer.
La trama es basada en la novela "Personal Taste" de Corea del Sur, la cual se basó en un libro, "Personal Preference", realizada por el escritor Coreano Lee Se In. Aunque obviamente cambiare pequeñas cosas.
Summary:
Bella tiene problemas financieros, y el necesita entrar a la casa de Bella, para no quedar en quiebra, que excusa usara para entrar? – Bella! Dicen que un amigo gay es algo genial. – B&E, J&A.
PERSONAL TASTE / 29
Bella salió y miro hacia todos lados en busca de Jacob, pero no había nadie "Acaso era esta una broma?" pensó mientras sus ojos empezaron a escocer
- Isabella – miro hacia el frente y ahí estaba Jacob sentado en lo más oscuro recargado en su auto. El trataba de levantarse, pero el alcohol lo hacía desequilibrarse y caer sentado
- Sera mejor que te vayas a tu casa – cuando el moreno logro levantarse, se acerco a la castaña – Creo que te has equivocado de lugar, por si no lo sabías Tanya ya no vive aquí
- No vine a buscar a Tanya, vine a verte a ti – ella miro hacia otro lado
- Porque? Oh, la lluvia de esta tarde te recordó a este cachorro empapado? – el se quedo en silencio.
- Isabella – susurro – perdóname, se que fui un cobarde, yo quería decírtelo de frente.
- Que cínico eres – hablo con voz neutra – si esta es la forma en que te sentirás mejor... está bien, te perdono ahora vete
- No me estas perdonando en serio – ella solo lo ignoro – por lo menos golpéame – tomo la mano de Bella y se la llevo a la cara – vamos Bella, golpea a este desgraciado que te hizo sufrir! Vine aquí porque quería obtener lo que me merecía... Golpéame maldita sea! – la castaña se soltó bruscamente y lo miro sin sentimiento alguno
- No te golpeare, no quiero ensuciar mis manos
- Ensuciarte? Oh ya veo, para ti, ni siquiera soy alguien que merece ser golpeado – las lagrimas que trataba de aguantar, cayeron y Bella suspiro para que al menos no cayeran demasiadas.
- Porque... Porque ella? Porque Tanya? – su voz se quebró al mencionar a su amiga. Ex-amiga – dime Jacob, no podía ser alguien más? Porque mi amiga?
- Tanya... ella me dio todo – murmuro angustiado, se sentó en el suelo recargando su espalda en el auto
- Que? – el miro hacia otro lado – que significa eso?
- Siempre estuviste a un paso alejada de mí. Nunca sentí seguridad a tu lado, nunca me hiciste creer que podría estar contigo para siempre
- De que estás hablando! Ni siquiera sé qué significa eso. Explícame – le pidió angustiada
- Ves! Ni siquiera entiendes lo que estoy diciendo ahora!
- No! No entiendo y te agradecería si me lo explicas! – el se jalo el pelo, y soltó un grito. Sobresaltando a Bella
- Isabella, ya no somos unos niños, ni dos adolescentes saliendo. Somos adultos, siempre te trate así, pero tu... tu siempre me miraste como una inocente y completamente ignorante... niña – ella quedo sorprendida y mas dolida que nunca
- Fue por eso? – Susurro y el asintió, ella negaba y suspiraba para calmarse, pero no podía aplacar el dolor que sentía – como puedes... yo... yo... mi corazón latía desbocado cuando jugueteabas y me besabas, y se hundía cada vez que suspirabas – su voz se quebró y bajaron miles de lagrimas por sus mejillas – si me pedias que saliera, puede parecer una excusa, pero el tiempo que podía tomarme para arreglarme parecía un desperdicio – sollozo – así que salía con lo que traía puesto – lo miro y los sollozos aumentaron – acaso eso no era suficiente? Querer pasar más tiempo contigo, era poco para ti?
- Para mi sí, no me bastaba con eso, necesito una mujer a mi lado. Debías... porque no me hiciste creer que eras la chica con la que debía casarme?
- Esto... ósea... al final la culpa fue mía
- No, no estoy diciendo que es tu culpa, solo que somos personas completamente diferentes – en ese momento el celular de Black sonó, y era Tanya contesto – Que?
- Como te pudiste ir en medio de una conversación? Tenemos que terminar de hablar esta noche
- Terminaremos esto luego
- Odio que dejar las cosas a media!
- Mira, Tanya... – Isabella lo miro enseguida apenas sus labios pronunciaron su nombre - No tengo nada que decir esta noche, así que no me esperes y vete a dormir – y corto
En la mente de Isabella solo se repetía la última frase "no me esperes... acaso él?"
- Estas... viviendo con Tanya? – el moreno no respondió nada, y ella quiso morir, ser enterrada viva en ese mismo instante – aun así... viniste a buscarme y hablarme de esta manera... como... Al final, que tan lamentable soy? – Las lagrimas seguían cayendo, y ella se odiaba por ser tan débil – Que patética – murmuro – es realmente impresionante como puedes hacer sentir patética a alguien hasta el final – Jake iba a hablar pero ella lo interrumpió, no quería escuchar nada mas de sus labios – vete... vete! – Lloro – ahora! Vete fuera de mi vida! – se giro y entro a su casa, cerrando fuertemente la puerta. Lloro un buen rato sentada en la sala, hasta que el cansancio la agoto y decidió irse a acostar, tomo un cojín aferrándolo a su pecho, pero cuando estaba subiendo las escaleras vio a Edward recostado en la pared con los brazos cruzados
- Acaso no tiene cariño por usted misma? – su voz era neutra y no la miraba – es idiota? Sale corriendo enseguida porque él la llama
- Basta! – grito con las manos echa puños y la respiración acelerada. Subió las escaleras con la intención de ir hacia su habitación, pero el comentario hizo que se congelara justo enfrente del cobrizo
- Tiene razón, es igual a un perro, aun siendo abandonada, corre cuando su amo la llama, con la lengua afuera y meneando la cola. Sabe lo patética que luce? – eso fue la gota que derramo el vaso, se giro y empezó golpearlo
- Basta! He dicho que basta! Todos ustedes! – lloraba desconsolada, por darse cuenta que todo lo que decía el hombre que estaba en frente de ella era verdad – porque soy tan fácil para todos ustedes?! – sus golpes fueron disminuyendo de fuerza – que hice que estuvo mal! – Sus manos quedaron paralizadas en el pecho del cobrizo – porque me hacen sentir tan patética – murmuro entre sollozos
- Entonces, porque actúa tan patéticamente? Es que no entiende, que quien la hace patética es usted misma? – dijo con sus brazos tensos a sus lados
- Alguien como usted – arrugo la camisa del cobrizo en sus puños - no habría esperado todo el día la llamada de alguien, que con solo mirar a esa persona siente que el corazón le va a explotar, no lo entiende, ni lo entenderá aunque muera y hubiera reencarnado – lloro, y el trago en seco, mirando hacia otro lado mientras suspiraba – la persona que me hace sentir de esa manera me dijo que saliera, yo – se soltó y su manos cayeron inertes a su lado - yo... solo quería escuchar sus razones... soy patética... miserable, lo sé, que puedo hacer? – se sentó en la escalera escondiendo su rostro en sus rodillas, el cobrizo solo la observaba
- Dijo que no le había dado todo de mi – comento con voz distorsionada – que Tanya le dio todo, pero yo no... y ella si... – se enredo – como sea, así que pensó que no podía casarse conmigo, como lo ves?
- Que extraño, cual es el punto de venir aquí y decirle todas esas cosas? – estaban en la sala con latas de cervezas alrededor de ellos, Edward con 3 y bella ya iba por la sexta
- Ni idea, pero dijo que era una niña y no una mujer – Masen la miro de pies a cabeza, "Es una mujer, bueno... debajo de ese kilo de ropa, pero no se comporta como una"
- Olvide lo que dijo
- Como hacerlo? Es a la primera persona que ame – murmuro – dijo que no era una mujer y que por eso lo perdí – bebió de su lata – al final fue mi culpa. Jacob no comento ningún error, Tanya no me traiciono, bueno si... pero me lo gane – iba a abrir la séptima cuando Edward la detuvo
- Que es lo que pasa con usted? Intenta beber hasta morir? – le quito la cerveza - si tan mal se siente, recupérelo. Haga que se arrepienta por perder a una mujer como usted
- Señor Masen – susurro y se acerco a él, Edward la miro extrañado – usted... usted me convertiría en una mujer?
