Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto

CAPÍTULO 28 - Sakura y Naruto

El primer día del torneo acababa de terminar. Naruto y Sakura seguían con las manos cogidas cada uno en su asiento. Se levantaron de sus asientos y Sakura se giró momentáneamente para mirar a Naruto.

El rubio la miró con curiosidad, Sakura no pudo evitar brindarle una tímida, sonrojada y adorable sonrisa que hizo que Naruto sonriese también.

- ¿¡Vamos a ver a Karin!? - Preguntó Ino emocionada.
- Claro. - Dijo Sakura dándose la vuelta.

Naruto y Sakura se soltaron las manos. Pero lo hicieron de una forma bastante cariñosa acariciándose las manos mientras se separaban. Sakura le dio la espalda a Naruto para encaminarse hacia el pasillo. Pero sonrió al sentir como él apoyaba una de sus manos en su espalda. Como si simplemente quisiese estar en contacto con ella.

Se abrieron paso entre la enorme multitud, salieron del bloque B hasta los pasillos del estadio. Fueron hacia una de las escaleras que bajaban al piso inferior que estaba custodiada por un guardia de seguridad.

Ino le enseñó un pase que le había entregado Karin con el que les permitían bajar a la zona en la que estaban los vestuarios y la entrada al tatami. Por el camino hacia los vestuarios pudieron ver varios periodistas, fotógrafos y alguno de los árbitros y jueces. Había mas gente de la que podría parecer a simple vista.

Las artes marciales en general no era un deporte muy masivo como el futbol o el baloncesto pero un torneo a nivel mundial movía masas fuese el deporte que fuese. Todos estaban siguiendo a Ino que era la única que sabia en que vestuario estaba su novia.

Los vestuarios eran individuales así que entraron sin avisar. No era muy grande, había dos taquillas, un banco y una ducha tapada por una pequeña mampara de cristal translucido. Karin se estaba quitando la ropa. De momento se había quitado el cinturón y tenia la parte de arriba abierta. Pero como llevaba una camiseta interior de color blanco no se le veía nada.

- ¡Hola! - Dijo Ino contenta al ver a Karin.
- Hola chicos. - Dijo Karin contenta, aunque a Sakura le pareció algo cansada.
- ¡Enhorabuena por pasar a las finales! - Comentó emocionada la rubia.

Sakura, Naruto y Sai también la felicitaron. La verdad es que Karin había pasado a las rondas finales sin mucho esfuerzo. Si todo seguía así mañana Karin se convertiría en la mejor del mundo.

- Me habían dicho que eras muy buena. - Dijo Sakura mirando a Naruto. - Pero no imaginé que tanto. - Añadió después mirando a Karin.
- Gracias Sakura. - Contestó la chica sonriendo.
- Y le diste una buena paliza a la cerda de tu "compañera". - Le dijo Sai bastante satisfecho.
- Si ha sido... gratificante. - Dijo Karin mirando hacia el suelo. - La han llevado al hospital por cierto... la nariz rota. - Añadió poniéndose un dedo sobre su nariz.
- Fue una buena patada la verdad. - Dijo Naruto.

Los cuatro dejaron a Karin ducharse. La esperaron en la salida del estadio donde se reunieron con ella veinte minutos después. Los cinco juntos fueron a comer a un restaurante cercano, una pizzería. A la hora de sentarse en la mesa Sakura se las ingenió para sentarse al lado de Naruto.

Al otro lado de la mesa se sentaron Sai, Karin e Ino. Rápidamente llegó un camarero y les tomó nota. Cada uno se pidió la pizza que mas le gustaba pero acordaron pedir también unos cuantos entrantes para ir picando. Pidieron una ensalada, una tabla de quesos y un mix de frutos secos.

En lo que les trajeron la comida se quedaron un rato charlando. En general sobre el torneo y lo increíble que habían estado estas primeras rondas. Sakura miró un segundo de reojo a Naruto.

Le gustó mucho notar que ahora el rubio estaba de mucho mejor humor. Ella también lo estaba en realidad. Se había pasado los dos últimos días muy distante por tener la cabeza dando mil vueltas a la confesión de Naruto.

Dejó de mirarlo y no pudo evitar sonreír de nuevo. Volvió a coger la mano de Naruto. Fue gracioso porque en aquel instante el rubio estaba hablando sobre la final de mañana y se quedó en silenció un pequeño instante en el momento en el que se cogieron.

Naruto correspondió el agarre entrelazando sus dedos con los de Sakura. Después continuó hablando.

Solo se soltaron cuando llegó el momento de comer. La verdad es que aquel mediodía se lo pasaron extremadamente bien. Por mucho que Sakura y Naruto se habían esforzado por mantener la compostura el ambiente en los últimos días había sido algo desagradable en general, aquel día se lo pasaron realmente bien.

- Esta tarde llegaran mis padres... - Dijo Karin mientras comía, en eso se parecía a Naruto. En la gula. - Iré a recibirles en la estación.
- Si quieres... puedo ir contigo. Y así los conozco. - Dijo Ino algo nerviosa. - Tu ya conociste a mis padres.
- Me parece una gran idea. Pero solo si quieres ¿Eh? - Preguntó Karin, sabia que conocer a los suegros no era algo sencillo.
- Claro que si. Me encantaría. - Dijo Ino sonriendo.
- ¿Cómo son tus padres? - Preguntó Sakura con curiosidad.
- Uff. - Dijo Naruto mirando a Ino. - Mi tío es increíblemente religioso, casi echó de casa a Karin al enterarse de que le van las chicas. Y a mi tía le encanta meterse en la vida de los demás y tratar de controlarlos.

Naruto no pudo evitar reír un poco al ver el rostro de pánico de Ino. Sakura también rio al verla. Parecía que Ino se estaba arrepintiendo de haber dicho que quería conocerles.

- ¡No es verdad! - Gritó Karin molesta. - Mis padres son una joya.
- ¿De verdad? - Preguntó Ino asustada.
- Solo te tomaba el pelo. - Pudo decir Naruto al terminar de reír.
- ¡No tiene gracia Uzumaki! - Gritó Ino molesta de manera cómica.
- La verdad es que ha sido muy gracioso Ino. - Contestó Sakura riendo. Sai le dio la razón.

Cuando terminaron de comer salieron hacia el centro de la ciudad. Karin e Ino se separaron del grupo para ir a la estación de tren. Así que Sai, Sakura y Naruto volvieron al hotel sin detenerse mucho por la ciudad. Subieron hasta su planta y se quedaron unos segundos sin decir nada.

- Aprovecharé que somos pocos... para echarme una siesta. - Dijo Sai mirando a los dos. - Que ayer no pude dormir bien... dos camas para tres personas no es buena idea.
- Lo siento. - Se quejó Sakura de manera cómica. - Pero ya se acabo... hoy... dormiré en mi cuarto. - Añadió ligeramente sonrojada.
- Ah. - Dijo Sai sorprendido. - Genial. Me alegro. - Contestó mirando a Naruto.

Sai entró en la habitación numero ocho. Sakura y Naruto entraron en la nueve. Naruto fue el primero en entrar, se quedó un metro mas allá de la puerta. Sakura al entrar cerró la puerta y se quedó apoyada de espaldas en ella.

Naruto se giró y se la quedó mirando unos segundos. Sakura se quedó inmóvil sintiéndose observada por él. Dio unos cuantos pasos hacia ella y se detuvo a escasos centímetros. Naruto alzó su mano y cogió la de Sakura.

- ¿Qué significa... que me cojas así la mano? - Preguntó Naruto con curiosidad mientras levantaba la mano de Sakura.
- No lo se... simplemente... me apetecía cogerte de la mano. - Le respondió Sakura sonrojada.
- Pero has estado... huyendo de mi estos días. - Se quejó un poco Naruto, quizás estaba algo confundido.
- Lo se. Lo siento... he estado pensando en muchas cosas. No me sentía con fuerzas de estar a solas contigo todavía.
- ¿Y que has estado pensando? - Preguntó Naruto con curiosidad. Sakura suspiró.
- El otro día me dijiste que no querías que fuésemos solo amigos. ¿A que te referías exactamente? - Preguntó Sakura mirando a Naruto a los ojos.

Naruto soltó la mano de Sakura y se quedó meditando su respuesta unos segundos. Sakura se quedó expectante por la respuesta del rubio.

- Me gusta tu forma de ser. Eres divertida sin llegar al extremo de ser agotadora. Eres tranquila y te pareces a mi en muchos aspectos. Me gustaría mucho que fuésemos amigos. - Naruto tomó una pausa después de aquello. - Pero también me pareces muy guapa y atractiva. Me encantas... y conociéndote seguro que no te haces ni idea de cuanto.
- ¿Por qué dices eso? - Preguntó Sakura sonrojada.
- Si te vieses con mis ojos... - Dijo Naruto poniendo una mano en el rostro de Sakura. - No volverías a sentirte poco atractiva nunca jamás.
- No uses tácticas raras de ligoteo conmigo. - Dijo Sakura extremadamente feliz por el comentario anterior.
- Te prometo que no lo hago. Todo lo que digo es sincero. - Dijo Naruto separándose.
- Bueno... continua. - Respondió Sakura sonrojada. Naruto volvió a tomar aire.

El rubio volvió a tomar aire una vez mas.

- En resumen... quiero que seas mi amiga. Pero no quiero renunciar a ti como mujer. Así que solo se me ocurre una forma lógica de poder tener ambas cosas. - Sakura se fijó en que Naruto estaba algo sonrojado.
- ¿Amigos con derechos? - Preguntó Sakura ligeramente decepcionada.
- No. - Dijo Naruto rápidamente. - Eso no funcionaria. Tarde o temprano terminaría perdiendo alguna de las dos cosas.

Sakura se puso triste por aquella palabra. La palabra perdida le había recordado a su conversación con Karin. Puso una mano en el brazo de Naruto.

- ¿Te preocupa... perderme? - Preguntó Sakura triste.
- Si... un poco... - Respondió Naruto mirando en otra dirección.

La pelirrosa volvió a coger la mano de Naruto, se sentía algo triste al haber recordado el miedo patológico que tiene Naruto a perder a sus seres queridos.

- No pienses en eso ahora. Seria absurdo. - Le dijo Sakura.
- Lo se. Lo siento. Aunque has preguntado tu. - Respondió Naruto defendiéndose.
- Es verdad, perdona. - Sakura sonrió un poco al decir aquello.

Se quedaron en silenció cerca de quince segundos, aunque a diferencia de otros silencios pasados aquel no estaba siendo desagradable. Incluso llegaba a ser reconfortante.

- ¿Entonces... que es lo que quieres? - Preguntó Sakura.

Naruto volvió a separarse de Sakura y le dio la espalda. Ella se quedó bastante intrigada por aquello. El rubio parecía estar meditando demasiado la respuesta.

- No se que es exactamente lo que quiero. No se... que es lo mejor para mi. - Dijo Naruto girándose para encarar a la pelirrosa.

Sakura se alejó de la puerta y se acercó a Naruto. La pelirrosa puso una mano en cada hombro de Naruto y lo miró preocupada.

- ¿A que le tienes tanto miedo? - Preguntó Sakura triste.
- Es absurdo. Si te lo cuento... creerás que estoy paranoico. - Contestó Naruto sonriendo de forma triste.

Obligó a Naruto a agacharse un poco, después de todo él era bastante mas alto que ella. La pelirrosa le dio un beso en la mejilla. Ambos se sonrojaron un poco. Era irónico y gracioso que gestos tan inofensivos como un beso en la mejilla o agarrarse las manos les pusiesen así de avergonzados después de todas las cosas que ya habían hecho.

Pero esta vez era diferente por que había un nuevo tipo de sentimientos e intenciones en aquellos pequeños gestos. Sakura le brindó a Naruto una sonrisa sincera.

- A lo mejor es absurdo. Pero puedes confiar en mi. - Le dijo ella.
- Me asusta que empecemos una relación... pero después salga mal por algún motivo y te pierda definitivamente. - Dijo Naruto mirando para otro lado.
- Tienes razón... es absurdo. - Contestó Sakura riendo.
- Si... hasta yo me doy cuenta... - Dijo Naruto sonriendo.
- No puedes tener miedo de algo así. Tendrías que alejarte de todo el mundo. Tus nuevos amigos, tu prima, tu hermana... yo... - Dijo Sakura mirándole. - ¿Es lo que quieres?
- No, no quiero eso. Pero... - Naruto miró para otro lado. - Estar solo es fácil... sencillo. Siempre es lo mismo... no hay sorpresas.
- Pero hasta tu sabes que no quieres estar solo. Nunca lo has querido. ¿Por qué ligaste conmigo entonces? Puede que estar solo sea fácil... pero también es terrible... ¿Verdad? - Naruto asintió con la cabeza con el semblante triste.
- Pero siempre intento no apegarme a nadie. Cogía todo lo que podía de cada persona... y les daba la patada cuando llegaba el momento oportuno.
- Lo se... me he dado cuenta por mi misma de ello. - Sakura no quería desvelar que Karin le había contado todo aquello. No quería que Naruto se enfadase con su prima.

Naruto se acercó del todo a Sakura y la abrazó. Sakura correspondió el abrazo rodeando la espalda de Naruto con sus brazos. Por algún motivo la pelirrosa se sintió muy enternecida por aquel gesto. El chico parecía culpable.

- Si... tienes razón. Tu lo sabes muy bien. Lo siento mucho... - La voz de Naruto sonaba débil y triste.
- Ahora mismo no te reprocho nada. Te lo prometo. - Dijo Sakura tratando de tranquilizarlo.

Se quedaron abrazados unos segundos disfrutando de la compañía del otro. Sakura se sintió muy reconfortada por el abrazo de Naruto. Cuando estaba con él siempre sentía algo que no había sentido de ninguna otra forma. Le hacia sentir realmente especial como nadie lo había conseguido antes.

Naruto la soltó y se separó de ella para poder mirarla a los ojos.

- Eres demasiado buena conmigo. - Dijo Naruto sonriendo.
- Eso no es verdad. También... he podido llegar a ser muy mala. - Sakura en aquel instante recordó aquella horrible frase que le había dicho sobre sus padres. Aquel recuerdo junto con el conocimiento de su pasado le estaban haciendo sentir muy mal.
- No quiero hablar de eso ahora. Es agua pasada... - Naruto parecía un poco triste, después de todo Sakura sabia que fue muy cruel.
- Bueno. Entonces dime una cosa. - Dijo Sakura algo animada para tratar de mejorar la situación. - Dices que coges lo que quieres de las personas y luego te marchas. Antes de apegarte a los demás... ¿Entiendes que eso me preocupa un poco no? Sabiendo eso... ¿No debería alejarte? Tarde o temprano te marcharas...

Naruto sonrió, a Sakura aquello se le hizo extraño. Pero después negó con la cabeza.

- Si, pero no. Inicialmente te engañé... fui cruel contigo y tomé de ti lo que quise para después alejarte. - Naruto parecía estar pensando muy bien sus palabras.
- Esa parte ya me la conozco... - Contestó Sakura algo molesta.
- Y cuando te alejé... acabé volviendo porque todavía quería algo mas de ti. Y así una y otra vez. Y ya han pasado casi seis meses y todavía quiero mas de ti. Y llegados a este punto ya no puedo alejarte antes de apegarme mucho a ti. Porque... - Naruto tomó aire. - Porque ya te aprecio demasiado. Si te alejase ahora...

Naruto no terminó la frase. Pero Sakura podía imaginarse que era lo que iba a decir. La pelirrosa enrojeció bastante. Ella sabia que le gustaba a Naruto. Incluso sabia que Naruto la valoraba como una buena amistad. Pero todo aquello iba incluso mas allá.

- ¿Y sabes que es lo que quieres de mi? ¿Cuándo lo tengas te iras? - Preguntó Sakura.

Naruto había dicho aquello varias veces pero la pelirrosa aun no sabia a que se refería.

- Es un poco irónico. - Dijo Naruto frunciendo el ceño.
- ¿A que te refieres? - Preguntó dudosa.
- No puedo irme de tu lado cuando tenga lo que quiero de ti. Porque lo que quiero de ti es estar a tu lado.

Sakura se puso roja como un tomate con aquella frase. Naruto fue la primera persona que se fijo en Sakura como mujer. O al menos la primera que se lo hizo entender. Y ahora también era la primera persona que sentía algo especial por ella.

- Tengo que reconocer... que te ha quedado muy bonito. - Dijo Sakura sonriendo.
- Te prometo que no estaba premeditado. Lo he dicho de corazón.

Sakura volvió a ponerse roja. Naruto estaba tocando su fibra sensible sin darse cuenta. Después la pelirrosa volvió a suspirar.

- ¿Pero Naruto que has visto en mi? Soy fea, aburrida, borde, antipática y estoy plana... y podría seguir. Pero me estoy deprimiendo. - Sakura se enfadó un poco al ver que Naruto sonrió.
- ¿Fea? Sakurita... eres la chica mas guapa que he visto nunca. - Cuando Naruto dijo aquello Sakura volvió a ablandarse. - Y no eres en absoluto aburrida. A mi me pareces muy divertida... simplemente eres mas tranquila que Ino o Karin... por fortuna. - Añadió Naruto riendo un poco. - Y a lo que tu llamas ser borde y antipática yo creo que simplemente es tu forma de ser. Eres diferente... por eso me gustas.

Sakura sonrió muy tiernamente con todas aquellas palabras de Naruto.

- ¡Un momento! - Gritó Sakura enfadada. - No has dicho nada de mis pechos. - Se quejó después tocándoselas. Naruto sonrió.
- Sakurita, no te voy a decir que tienes los pechos grandes si no es verdad. Aunque tampoco creo que estés plana como tu dices... quizás un poco pequeños... - Naruto hizo una pequeña pausa, seguramente por haber observado el rostro deprimido de la pelirrosa. - Pero no me hagas sentir mal por eso. - Se quejó Naruto de manera cómica. - A mi me gustan... y creo que es lo único que debería importar.
- Eso es mentira. A todos los chicos os gustan grandes.
- Agh... - Naruto se quejó. - Que topicazo. Y menuda tontería... ¿Crees que no les he hecho el suficiente caso en la cama?
- Bueno... supongo... que no... - Dijo Sakura rememorando.
- Eso es porque a mi me encantan. - Contestó Naruto sonriendo.

Naruto suspiró, se dio la vuelta y fue cojeando hasta la cama donde se sentó y comenzó a masajearse un poco la rodilla. Sakura se encaminó poco a poco hacia él.

- Perdona que me siente. Me duele un poco. - Se excusó Naruto mirándola.
- Tranquilo. Además... te has hecho daño ayudando a mi mejor amiga. - Dijo Sakura sonriendo.
- Si te soy sincero Ino me cae muy bien. Me cansa un poco... pero lo hace con buena intención.
- Ya... te entiendo. - Añadió Sakura riéndose.

Tras reír juntos unos segundos se quedaron en silencio mirándose. A Sakura le pareció que Naruto estaba algo confuso y dubitativo. La pelirrosa ni si quiera sabia que estaba sintiendo ella misma.

- ¿Qué vamos a hacer ahora? - Preguntó mirando al rubio.
- Si te digo lo que querría hacer... te alejaras para siempre. - Dijo Naruto apartando la mirada.
- Ni siquiera se todavía lo que quieres del todo. Y tu no sabes si me alejaré... - Contestó la pelirrosa mirándole.
- ¡Si lo harás! Porque me odias. Nunca querrías estar junto con alguien como yo.

Sakura se sonrojó por aquello. Todavía no sabia exactamente que era lo que buscaba Naruto. Pero ahora lo había dicho por fin. Sakura le regaló una sonrisa al rubio.

La pelirrosa soltó la mano de Naruto y después apoyó sus propias manos en los hombros del rubio. Hizo un poco de fuerza para hacer que Naruto se tumbase en la cama. Después se colocó encima de él apoyando sus codos a los lados de la cabeza de Naruto, quedándose muy cerca. A Sakura le resultó muy divertida la cara del rubio.

- ¿Y si no me alejase? ¿Y si yo tampoco quisiese alejarme? - Preguntó Sakura mirándole.
- ¿Por qué ibas a querer estar conmigo?

Sakura sonrió, después acortó los pocos centímetros que los separaban y besó a Naruto. Él correspondió el beso muy rápidamente.

- No lo se. - Dijo Sakura al separarse. - Eres idiota, cruel, egoísta y tienes tantos problemas emocionales sin resolver que eres una amenaza para cualquiera que se te acerque. - La pelirrosa se detuvo divertida al ver el rostro de Naruto. - Pero me gustas. Me resultas tremendamente especial. Y también tienes muchas cosas buenas.

Naruto utilizó sus brazos para rodear la espalda de Sakura. Ella volvió a acercarse una vez mas para besarlo. Fue un beso bastante cariñoso.

- Sakura... - Naruto suspiró nervioso. - ¿Te gustaría ser mi novia?

La pelirrosa sonrió feliz. A cada minuto que pasaba Naruto le hacia sentir cada vez mas especial. Sakura siempre había visto el amor como algo que no iba con ella. Siempre había creído que todavía faltaba mucho hasta que se interesase de verdad por alguien. Naruto había roto todos sus esquemas, una vez mas.

- Me encantaría.

CONTINUARÁ...


La verdad es que me ha costado horrores escribir la ultima escena y no se porque. Con lo fácil que se me suele dar el NaruSaku. Estoy mas o menos satisfecho con el resultado al menos, espero que a vosotros también os guste (A poder ser mas que a mi), ya me diréis que os ha parecido. El capítulo siguiente y el siguiente me ha resultado mucho mas fácil de escribir, hice los dos juntos en la mitad de tiempo que este xD

PD: Naruto me ha quedado un poco cursi... pero bueh... me gusta así xD

PD2: He cambiado la imagen del Fic celebrando la unión de estos dos, espero que os guste mas la nueva.