Para escribir mis historias me basé en los personajes creados por Naoko Kateuchi en 1992, con objetivos de entretenimiento y no de comercialización.

Solo me limito a realizar una adaptación de la historia original, llamada "Sailor Moon".


"Sangre que es mía en tus pupilas arde"

Por Moonandearthlove

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(Capítulo Editado/2014)

CAPÍTULO VEINTISIETE

"Y al final, nos haremos dignos…"

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Benji observó la fachada de la casa en penumbras; pintura pálida, con los manchones de humedad en las paredes y algunos restos de lluvia goteando desde el tejado. Buscó el apellido "Tsukino" al lado de la numeración; no lo encontró, y exploró la expresión tajante en el rostro de su amigo percatándose de la preocupación que lo azotaba. –"¿Darien?... ¿es aquí?"-

Miró hacia lo alto sin contestar. Pudo ver la ventana abierta de la habitación de Serena con las cortinas flameando sobre el pequeño balcón. La luz estaba apagada. "¿Durmiendo?" se preguntó. Sintió erizársele la piel de pronto. –"S-sí…"- Echó un breve sacudón a su cabeza y atravesó la entrada con seguridad. Unos pasos lentos rompieron el silencio de la noche e inmediatamente alguien se interpuso bajo el marco de la puerta impidiéndole el avance. Observó aquel rostro casi perdido, esa figura de talla mediana que tanto conocía. No la había visto en mucho tiempo. Sonrió con ternura… la había extrañado.

Ikuko miró aquellos ojos azules y con las palabras atascadas en la garganta se aferró a él en un afanoso abrazo mientras lloraba con desconsuelo. Darien la presionó con fuerza y sintió en ella una pena tan particular que lo sacudió un torbellino de imágenes y sensaciones que no pudo controlar. Abrió grandes sus ojos al tiempo que una turbia revelación se hacía presente para él. Mareado, se separó de ella casi empujándola y tambaleante se tomó la cabeza sin poder enfocar su mirada en algún punto de su alrededor. La realidad lo golpeó violenta, como la lanza que atraviesa la carne de un guerrero vencido y su pecho se comprimió con angustia y terrible culpa… él la había sentido… ¡Por dios que la había sentido! y al mismo tiempo la había negado… como un cobarde y miserable traidor. Nunca supo que su valentía solo llegaba hasta la parada anterior a la muerte, solo ahora, se supo débil. Podía soportarlo todo, el dolor infringido en su cuerpo tantas veces había sido indomable pero tramposo. Este dolor, aterradoramente paralizante, había sido descartado de las posibilidades… y al momento de asumirlo… "¡No! ¡No puede ser verdad!"...

-"¿Q-qué pasó?... ¿d-dónde está todo el mundo?"- Benji miró a Josh mientras luego de echar un vistazo rápido a la sala y ver el desorden, repararon de un movimiento extraño: Darien largó a correr escaleras arriba con desesperación y a duras penas, alcanzaba de pronto casi a arañar el barandal de madera oscura intentando sostenerse. La escena, además de triste, se observaba terriblemente conmovedora. Josh apretó los dientes con fuerzas y maldijo para sus adentros. Automáticamente corrieron tras él dejando a Ikuko caer sentada en el suelo gimiendo de dolor... la respiración agonizante de Darien y los llamados de sus amigos rogándole que los esperara, cayeron desde lo alto de la escalera a los oídos de la peliazul quién sufría junto a él.

En esos segundos en que sus veloces pero inestables pasos demoraron en llegar a la habitación de Serena, Darien supo lo peor. Las pisadas sobre los peldaños habían retumbado en sus oídos ensordeciéndole el mundo y las voces que gritaban su nombre. Su corazón palpitó tan vertiginosamente que los dolores punzantes en el pecho se sintieron intermitentes. Se desplazó por el ancho pasillo divisando la puerta entreabierta de aquella incorrupta habitación y lo pensó medio instante al momento de atravesarla. Su estómago se comprimió con fuerza mientras la puerta se deslizaba con lentitud y sigilo. La cárdena mancha de sangre lo encontró con brusquedad y un escalofrío se imprimió en la completud de su cuerpo paralizado. Sin siquiera poder tomar la iniciativa para moverse, cayó al suelo porque sus rodillas se doblaron involuntariamente. Se apoyó con fuerza, dejando mojar los dedos por la sustancia color carmín y luchando por no reconocer, sus manos se acercaron a su rostro temblando efusivamente, intentando cubrir una mirada turbada por el salvajismo y la brutalidad de la escena que contemplaba. La fantasía de imaginar lo que Serena había hecho se volvía un fantasma atroz que atormentaba su conciencia, porque esa sangre era la sangre de su esposa y el único resto que quedaba de su vida. De la vida que `ella le había quitado a él´. Su rostro se desfiguró. ¡Era insoportablemente doloroso!...

-"¡ES INJUSTO SERENA!... ¡NO!… ¡DONDE ESTAS! ¡QUE HICISTE!"-

Se agarró los negros cabellos con ambas manos y los tironeó con fuerza porque no sabía qué dolor provocarse que fuera más grande que el que sentía su alma. Tironeó con violencia en la desesperación y de su garganta escapó un lamento ahogado. Los amigos sintieron penetrar el frío hasta los huesos, cuando el eco de aquel grito estremecedor dejó a la habitación sumida en un sepulcral silencio. Se acercaron y lo tomaron desde atrás para levantarlo. Darien devastado no pudo reaccionar y no reparó de lo que sus amigos hacían. Cuando se hubo encontrado de pie, miró hacia la cama: allí habían consumado su amor muchos años antes, por segunda vez. Se sentó sobre el acolchado tomando la almohada para luego presionarla contra su cuerpo. Buscó el aroma de Serena en ella… gritó, ahogando el alarido en el mullido y pequeño colchón de plumas. Deshecho y con rabia ante su suerte, con el corazón atravesado por el calvario que lo torturaba, escupió su furia hacia la nada. Benji y Josh lo miraron con compasión, aún sin entender lo que hubo pasado.

Sintieron el tormento pintarrajear desprolijamente la habitación donde se encontraban, pero tachonear sin piedad el aura fresca y armonizante que transmitía Darien la mayoría del tiempo. Un quiebre se había producido sin reparo… en tan solo un instante de conmoción el alma de Darien pereció y el estaba… pero al mismo tiempo no estaba allí. Una pared se dibujó, para materializarse ante sus ojos. La pared entre el mundo mortal y un nuevo mundo en el que Darien estaba a punto de encontrarse. Un antes y un después en la historia de la humanidad; un pasado agónico y un futuro totalmente incierto a punto de colapsar durante una batalla entre el príncipe de la tierra y el mismísimo chronos. ¿Quién ganaría?. Había un amor en juego, un sueño protegido en una diminuta caja de cristal invisible. Un ángel posando sus manos sobre la pequeña dimensión de un acabado aliento al final de la vida, pero con la tibieza de un cuerpo que ha vivido intensamente… el ángel de la muerte acoge con suspicacia ese aliento en el último minuto decisivo. Un álito de esperanza para la humanidad, pero la pasión misma para ese desconocido hombre que acabará por surgir de las cenizas… En poco tiempo, el destino tiraría su carta más valiosa y el príncipe deberá encarar el futuro como un fénix al descubrir por primera vez el milagro de su virtud…

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No logró comprender como fué que aquella `perfecta mujer´ a la que profundamente amaba, y al mismo tiempo `imperfecta mujer´ a la que debía proteger y cuidar, había tomado una decisión así. Había conocido a su esposa desde aquel momento en que se había entregado sin medidas a ella. Serena no podía haber hecho algo así. La Serena que él conocía era una guerrera poderosa, de un alma fuerte, de valores intensos ¿¡Cómo había sido capáz de dejarlo así tan solo!... ¡sin ella!… ¡Sin ella ya no tenía nada!. Sintió dolor, tanto dolor que no logró escuchar a sus propios pensamientos que le gritaban que entrara en razón. Miró hacia el ventanal abierto, sin pensar y en un acto no razonado, se dirigió a ella ante la mirada de terror de sus amigos que se encontraron en el aprieto de no poder hacer nada… sintieron por un segundo el pánico apoderarse de ellos al ver a Darien a punto de quitarse la vida. Él se acercó al balcón apunto de arrojarse al vacío, y al chocar contra el viento helado y húmedo de la noche recobró el sentido, deteniendo de golpe la velocidad con la que se impulsaba su cuerpo para posar sus manos sobre el barandal de hierro álgido; lo apretó con fuerzas dejando las venas aparecer bajo su piel; y mientras el frío le amortiguaba los nervios miró hacia la lejanía, hacia el oscuro horizonte que ahora tanto significaba para él.

Necesitaba, urgente… enfriar su cabeza.

Inclinó el pecho, apoyándose sobre la baranda, para dejarlo rebosar sobre la nada del segundo piso. Tironeó su camisa desprendiendo los primeros botones permitiéndose respirar profundamente y al instante, dejó ir todo el aire con violencia. Mirando hacia la vereda húmeda de la acera a unos 4 metros bajo de él, se contuvo las ganas incoercibles de gritar…

Presionó los párpados con dureza dejando saltar la tibieza de unas cuantas lágrimas cargadas. Benji y Josh le hablaron, aún cuando estaban frente a él sus voces no llegaron a sus oídos. Movieron sus bocas y hasta le gritaron que reaccionara, pero los esfuerzos fueron en vano… Darien solo escuchaba la turbulencia que atravesaba su corazón.

Aún ausente, levantó su rostro hacia lo alto con los ojos cerrados y relajó el torbellino que azotaba su mente. Inhaló y exhaló silenciosamente, ignorando a quienes lo acompañaban. Sintió regresar la tranquilidad, recobró su conciencia del mundo, escuchó los sonidos de la noche y los ruidos en la habitación y en ese mismo momento pudo escuchar el eco de sus pensamientos: "Debes pensar…" dijo a sí mismo reconociendo su propio comportamiento absurdo. "…no debes actuar emocionalmente".

Se dió cuenta, por segunda vez… que debía dejar de ser malditamente débil. Darien viró con los ojos aún enfebrecidos por las lágrimas, pero mostró una actitud totalmente diferente. Tenía que dejar de actuar como un jodido mortal y ponerse los pantalones como el príncipe que debía ser. Aún sin Serena sus responsabilidades como Endymion eran otras, tenía que encontrar una solución y se posicionó firme… con su gallardía como emblema… pero no.

No podía dejar ir a Serena así… necesitaba verla, una vez más…

El eco de una voz suave lo retrajo de sus pensamientos.

-"Lita dijo que tú… tú sabes lo que tienes que hacer…"- Ikuko apareció desde el pasillo en penumbras con Samy a su lado y se apoyó, abrazándose, sobre el marco de la puerta. Ambos abatidos por la pérdida de Serena, dejaron vislumbrar esos ojos suplicantes, que rogaban a gritos que la respuesta de Darien les regalara un poco de ilusión.

Josh y Benji miraron en su dirección, esperando una respuesta también. Darien sonrió con ternura. – "Ikuko, Samy…"- Se acercó con lentitud mirando fijamente a la madre de su esposa. Cuando los alcanzó poso las manos en sus hombros. –"… ya no volveré a abandonarlos… les prometo que… todo saldrá bien esta vez."-

Samy ablandó su mirada y con una sonrisa asintió a su madre dándole tranquilidad. Confiaban en él. Ikuko blandió un papel con la dirección del lugar y Darien lo tomó suavemente. Se hicieron a un lado, él salió de la habitación seguido de Josh y Benji para caminar por el pasillo hacia las escaleras en descenso. Ikuko y Samy bajaron tras ellos, atravesaron la sala, el zaguán y antes de perderlos en la visual tras el paredón, Ikuko lo llamó desde lo lejos.

-"… Ni el dolor, ni el olvido ha logrado separarlos"- Le gritó con agonía –"…yo sé que tu amor es más fuerte…"- Darien asintió levemente con la cabeza y agradeciendo en su corazón las palabras de la mujer, desapareció al doblar la esquina siguiendo su camino. Ikuko presionó el puño contra su pecho y susurró para sí misma. -" …trae a mi hija de vuelta... por favor…" – Suspiró mirando hacia la calle vacía sin despegarse de su preocupación. La soledad la invadió al mirar a su alrededor y ver las hojas destrozadas de los árboles. Las nubes se esparcían a lo lejos con pasividad, sumiendo a la noche en la silenciosa calma.

Al darse cuenta que su madre no había entrado aún a la casa, Samy regresó a buscarla y al llegar al zaguán la observó desde atrás con pena. –"Mamá… entra ya, hace frío"-

La mujer asintió con una esforzada sonrisa, y dándose vuelta cerró tras ellos la entrada de la residencia familiar.

Tokyo… a pesar de que el temporal había cesado y que la lluvia tenue bañaba con un rocío casi mágico el armónico paisaje de la ciudad… se veía particularmente triste… y abandonado.

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En el templo Hikawa, las mujeres se ubicaron en círculo bajo el azul inmenso de la noche que comenzaba a despejarse. Las (ahora) débiles nubes, se movían hechizantemente a causa del viento helado e inquieto que las cubría con su burato, cual humo suave que emana de los braseros aromáticos que suelen ambientar los templos orientales; las nubes traslúcidas, provocaron formas extrañas en el aire, mostrándose mágicas… e imponentes. El manto oscuro del cielo que comenzaba a poblarse de estrellas brillantes cautivó a las mujeres que preparándose para actuar, buscaban tranquilidad mirando hacia el firmamento.

Tomadas de las manos, formaron aquel círculo exacto bajo la intemperie que hubieron armado alguna vez en el pasado. Los árboles húmedos a su alrededor y la sagrada imponencia del templo que las acompañaba a escasos metros, les daba esa tranquilidad característica del acogimiento que uno siente en los lugares conocidos dónde alberga sus más amados y valiosos recuerdos. Los gatos, excluidos del grupo, atinaban solo a mirar; regalando fuerza desde su interior, implorando, pensando solo en el éxito de lo que se proponían a intentar.

Lita miró a los gatos y les anunció con fuerza en la voz. –"Darien va en camino a la morgue… ayúdenlo, nosotras nos encargaremos de esto."-

Luna y Artemis miraron a Lita y luego a las demás acomodadas y decididas a pelear juntas por una misma y compartida convicción. Por primera vez pudieron observar que, así como ella, las sailors habían madurado. Habían crecido tan velozmente que no tuvieron tiempo de percatarse de que ya no eran aquellas jovencitas soñadoras de preparatoria. Ahora viéndolas así, en la noche, con ese porte imponente, daban un espectáculo increíble a los ojos de ambos gatos. Aquellas sailors inseguras que reclutaron alguna vez, eran ahora mujeres fuertes y poderosas. Ya no tenían nada más que hacer allí. Habían hecho un gran trabajo con ellas. Pudieron verlas casi difusamente en sus vestimentas reales y nobles… y con esa imagen y un movimiento afirmativo de cabeza, sin perder más tiempo, se encaminaron a toda velocidad bajando las escaleras interminables del templo Hikawua dirigiéndose al lugar donde cumplirían por última vez su misión.

Amy dedicó un pequeño tiempo para mirar a cada una de sus compañeras, con especial atención. Notó que había ansiedad y preocupación, pero una gran esperanza en ellas. Sintió alivio de tener su compañía. Se pasó las palmas de las manos con fuerza por las ropas, las tenía mojadas por el sudor y sabía que eran los nervios, no podía evitarlo. Se acomodó un mechón de cabello azul tras la oreja, levantó sus brazos para mirarlos e hizo aparecer su lapicero de transformación sobre la palma abierta de su mano, hacía tanto tiempo que no sentía su poder. Era como si el tiempo lo hubiera esfumado en el olvido, como si sus ansias de vivir en paz una vida normal le hubieran hecho arrinconarlo en una porción oculta de su memoria, pero en el fondo, todo el tiempo supo con toda convicción, que estaba allí, aguardando… que había estado aguardando un momento de tanta importancia como esos últimos minutos. Recordó cuando Serena descubrió que ella era Sailor Mercury y sonrió por la inocencia de aquellas épocas… eran jóvenes… ingenuas… y hasta los mismos sentimientos eran pasajeros, y cuando no, guardaban cierta intensidad por momentos, pero se esfumaban pronto y de a poco. El dolor, no era realmente dolor, no como hoy cuando las heridas eran tan profundas que marcaban inmensos surcos en los espíritus tachados. El dolor del hoy era más trágico, más espantoso… mas intolerable… Serena lo había descubierto. Pero ella misma, "la intelectual", también.

Se sorprendió al sentir que una mano se posaba sobre su brazo semi extendido. Miró hacia su izquierda para encontrarse con Setsuna. La mujer, unos cuantos centímetros más alta, le sonrió apenas. –"Debemos empezar…"-

-"¡Si!" – Declaró con firmeza.

-"Bueno muchachas ¡hagámoslo!"- Gritó Rei para que la escucharan cortando con su voz el monótono sonido del viento. Amy que se encontraba justo en frente hizo contacto visual con ella y asintió la cabeza dándole a entender que estaban juntas en esto. Rei sonrió una vez más, habían sido compañeras desde el principio y si hoy fuera su final estaría orgullosa de haber compartido toda su vida con ella.

Mina se encontraba totalmente callada, pero no había abandonado la toma de manos con sus compañeras. A su lado se ubicaban Setsuna y Michiru, el círculo intercalaba una inner y una outher, favoreciendo a la consolidación del grupo total. La rubia se encontraba en concentración, o al menos, lo había logrado después de mucho esfuerzo. Era verdad que en el fondo temía fervientemente por que todo fracasara, pero también sabía, que si todo salía bien, encontrarían la paz que hoy se encontraba amenazada. Recordó aquel momento en que refugiada en un callejón, luego de cumplir su deber salvando gente de una explosión, se sintió profundamente herida por el hombre que amaba. Era Sailor V, en apariencia magnificente y poderosa, pero en el fondo, era solo una chica que quería ser amada. Sintió la contraparte de su vida: se sentía desdichada por el desencanto que le había provocado Armand, aún sabiendo que no hubiera podido mantener una relación; y a la vez, orgullosa de sí misma por su valor, por el haber cumplido su deber… Se lo preguntó en aquél entonces y lo volvía a hacer ahora. ¿Cómo evaluaba en cada momento lo que era mejor para su vida?. A sus escasos 13 años ya había entregado su vida por los otros… olvidándose de vivir la suya. Era injusto y hasta cruel. Y no podía encontrar el punto de equilibrio al pensar las intenciones de sus compañeras: ¿Qué les importaba más?… ¿Serena… o Tokio de Cristal?. De la manera en que se habían comportado Haruka y Michiru, desde el día en que las conocieron, solo demostraron rudeza y obstinación… y más allá de sus gestos de amor hacia Serena, Mina, en ese momento pensaba, que lo que realmente siempre les importó fue la misión que les habían encomendado hace miles de milenios… y nada más.

Michiru miró a Haruka, y aunque aún sin hablar siempre sabía lo que estaba pasando con ella, su silencio la turbaba. Se encontraba allí, con la cabeza un tanto inclinada hacia abajo y la mirada ruda perdida en el centro de la porción de piedra donde habían formado el círculo. Tomada de las manos con Mina y Lita, parecía no estar allí. Michiru sabía que estaba concentrando su fuerza, muy dentro suyo. Recordaba viéndola entrenar… no había abandonado su entrenamiento a diferencia del resto. Aún luego del choque, de la muerte de Rinnie y del exilio de Darien, Haruka jamás perdió las esperanzas… y en el fondo de su alma, siempre esperó la oportunidad de revertir las cosas. Había llegado el momento. Sabía que no se arriesgaría a fallar y eso la llenaba de tranquilidad. Sin la fortaleza de Haruka, la violinista sabía que no hubiera llegado hasta allí.

La noche se había transformado en una atmósfera plagada de destellos plateados, rodeando a las mujeres… invadiéndolas de calma y espera. Habían considerado la posibilidad de traer a Hotaru; Sí, la idea un tanto irracional, por el hecho de que la Guerrera Saturno aún era muy pequeña… pero la necesitaban presente. Por ello fue que Setsuna dio algunas indicaciones a Maxwell para que él ayudara a Hotaru a llegar allí, en el momento preciso…

El viento se tornó más denso, y una ráfaga pesada que atravesó todo el terreno del templo se concentró a espaldas de Haruka, junto al escalón que conectaba la gran escalera con el templo. Todas viraron para observar una nube negra y densa que se aglutinaba en una forma extraña.

Una sombra de mediana estatura comenzó a divisarse a través del torbellino que disminuía paulatinamente su grosor y fuerza. Desde adentro, podían ver la esbelta figura de una Sailor Scout, pero... todas estaban allí. Era demasiado extraño y hasta temieron que la persona que apareciera no formara parte de una visita grata. Haruka soltó las manos de quienes se encontraban a su lado, y se puso en posición de guardia, aprisionando su lapicero a punto de realizar su transformación. Frunció el seño y los iris claros de sus ojos temblaron con violencia mientras una gota de sudor se deslizaba por su sien. El resto la igualó, y en guardia esperaron ansiosas la nitidez de la figura… estaban listas para atacar, en el caso de que hubiera problemas…

-"Pero… ¡¿qué?"- Haruka se tensó confundida por un elemento que le resultaba curiosamente familiar… pero no se arriesgaría esperar para cerciorarse… ¡era un enemigo!... solo podía ser un enemigo… –"¡Por el Poder Estelar del Planeta Urano!."-

-"¡Noo!... ¡Es Hotaru!"- Se desgarró una voz. Mina gritó para que no le hicieran daño.

Haruka paró en seco viendo nuevamente la alabastra que le hizo pensar que era alguien haciéndose pasar por la Guerrera Saturn. La silueta se transformó en la jovencita de cabellos negros hasta los hombros y ojos oscuros e intimidantemente penetrantes. Era Hotaru, pero ya no más una niña. Se encontraba radiante bajo su traje de Sailor Scout. Una estrella plateada se ubicaba en el centro de su pecho y su sonrisa sincera les revelaba su verdadera identidad.

No podían entender. ¿Cómo era posible?. Setsuna gimió tapándose los labios suavemente, sus ojos se encendieron por la emoción. Haruka suspiró. El torbellino de viento se esfumó rápidamente desapareciendo por completo, dando espacio a Saturn para que se dirigiera a paso lento hacia ellas.

Sin abandonar su sonrisa se paró en el lugar que le correspondía, entre Amy y Lita, ya haciendo caso a las miradas de asombro de las muchachas les dio una explicación.

Las miró tiernamente –"Chicas… es maravillosamente hermoso verlas de nuevo. Sé que están sorprendidas de verme mucho mayor, pero ha llegado el momento de reunirme con ustedes para cumplir nuestro deber. Ustedes saben que mi lazo con Rinnie es especial, y su muerte, lejos de destruirnos a todas nos ha fortalecido."- Hizo una breve pausa cerrando suavemente los ojos, luego extendió su mano mostrando su palma y levantando los dedos abrazó un pequeño destello de energía, como una gota de humo, que lentamente acrecentó su brillo. Tenía una tonalidad violácea, oscura, y tomó el tamaño de una canica mientras giraba sobre su propio eje, levitando sobre la mano cubierta por el blanco guante de su traje de guerrera. Las muchachas se asombraron una vez más, mirando detenidamente el espectáculo que se sucedía frente a sus ojos. El fulgor disminuyó, y mostrándose en forma de una roca esférica y perfectamente lisa paró de girar. Hotaru abrió sus ojos y mirándolo como si estuviera hechizada sonrió mientras las demás contemplaban el rostro jubiloso y radiante. –"…éste… es el primer Cristal del Destino."- Mientras lo que parecía una canica de vidrio exquisitamente pulida seguía levitando sobre su palma, Sailor Saturn la acercó a su rostro para mirarla con detenimiento mientras seguía hablando. Sus ojos brillaron con un fulgor extraño. –"… El Cristal Saturno… Es el primero porque es la contraparte del poder de Sailor Moon y Tuxido Mask. El Cristal de Plata y el Cristal Dorado tienen el Poder de Dar la Vida, el Cristal Saturno, el Poder de la Destrucción…"-

Las 7 Sailor Scouts la miraron estáticas y boquiabiertas. Había mucho que conocer aún… de sí mismas.

-"… He sido entrenada para un momento así desde que fuí reclutada por primera vez en el milenio de plata por la Reina Serenity. A diferencia de lo que todas conocen… no fueron las inners quienes fueron entrenadas al principio, sino las outhers. Quienes protegían el espacio exterior debían recluirse cada una en su planeta y defender desde allí la galaxia completa. Serenity eligió las almas más poderosas del universo para defender el poder de los "Cristales de la Vida"…"-

-"¡¿El Cristal de Plata y el Cristal Dorado?!"- Se asombró Amy.

Saturn la miró con dulzura. –"Así es… Los Cristales del Destino son un medio de control y un signo de unión de las Sailor Scouts porque Serenity previno la posibilidad de que el Cristal de Plata sufriera daños… o lo que hubiera sido peor… si hubiera sido poseído por el mal. Las sailors son guerreras protectoras y por ello tienen la capacidad de revertir cuanto daño pudiera conferirse a los cristales de la vida. Serena ha muerto, pero eso nos otorga la facultad de actuar… ya que no existe una reemplazante que pueda ser portadora del Cristal de Plata. Tenemos una regla que seguir… un orden que respetar… porque los Cristales del Destino tienen un origen y una función en particular…"-

-"Pero… Saturn… ¿cómo es que sabes todo esto?"- Lita se acercó unos pasos y con nerviosismo e incredulidad por lo que estaban escuchando la miró rogando explicaciones.

-"Como les dije… fui entrenada desde el nacimiento del milenio de plata. Serenity me reveló todo esto porque soy portadora del Primer Cristal del Destino y es mi deber, por que mi misión en esta vida y en las otras es mantener el equilibrio entre la vida y la muerte, entre la luz y la oscuridad, la quimera y la realidad… porque lo bueno no podría existir sin lo malo… es necesario."-

Mina osciló por un momento –" … entonces… ¿quieres decir que si Serena no hubiera muerto no podríamos haber salvado Tokyo de Cristal?"-

-"Ahora estás entendiendo."- Luego sonrió. – "El choque, provocado por el maleficio de Caos, rompió con la vida de Serena y de la pequeña dama, y la oportunidad perfecta para restaurar el equilibrio estaba allí, pero Darien no podía resignarse a ello, y en medio de su dolor la revivió, no pensó claramente, se dejó llevar por sus emociones y eso lo arruinó todo… porque como sabemos, su fuerza no es suficiente para salvar ni siquiera a Rinnie, su propia hija. Ninguna de nosotras tiene la facultad de devolver la vida, solo Darien, porque su poder es la sanación, pero no es lo suficientemente poderoso para devolver el fulgor a las semillas estelares pertenecientes a miembros de la familia real… porque su poder no es superior a ellas. Su amor tan grande le permitió rescatar a la princesa de la muerte, y eso casi le costó la vida… sabemos también que Darien entregó todo de sí para lograrlo…

Serena debía morir para que nosotras pudiéramos actuar. Pero deben saber que NUNCA, una Sailor Scout, debe tener las agallas de atacar a la Princesa, ni aún si ella misma lo ordenara. Es por ello, que esta información jamás debía ser revelada, y es por eso que la oculté de ustedes a lo largo de todos estos milenios. Hoy… tenemos la oportunidad de revertir la destrucción sobre Tokyo de Cristal. ¿Están preparadas Sailor Scouts?"- Se ubicó en el centro del círculo y las miró una a una mientras ellas analizaban dentro de sí mismas su grado de decisión. -"¿¡Están preparadas!"-

Al unísono se escuchó un solo eco, en una sola voz y con la misma fuerza y disposición. –"¡Sí!"-

-"¡Por el poder estelar del planeta Uranooo!"-

-"¡Por el poder estelar del planeta Júpiter!"-

-"¡Por el poder estelar del planeta Mercuriooo!"-

-"¡Por el poder estelar del planeta Venus!"-

-"¡Por el poder estelar del planeta Marteee!"-

-"¡Por el poder estelar del planeta Neptunoo!"-

-"¡Por el poder estelar del planeta Plutón!"-

Un haz de color, como ventisca fresca, penetró el cuerpo de cada una de las siete, para desnudarlas y teñirlas del color de su planeta. Una a una se hicieron portadoras de sus trajes de guerreras, cuando ya habían olvidado lo que se sentía vivenciar ese poder. Aún en círculo, acogieron en ellas la máxima concentración, y un rasguño de esperanza por sobre el incierto panorama de lo que iba a venir.

-"Pues bien… El universo en un principio fue la nada; solo oscuridad, vacío… hasta que una explosión dió origen a la formación del espacio y el tiempo. Miles de partículas de polvo estelar comenzaron a formar las galaxias y los soles. Cada estrella guarda en sí tal cantidad de energía que al morir, da origen a los llamados agujeros negros. Son campos energéticos tan grandes que tragan no solo la luz, sino que desfiguran el tiempo. El segundo Cristal del Destino es el Cristal Plutón, haciendo referencia al último planeta del Sistema Solar, un astro oscuro, solitario y escondido en la inmensidad, pero no por ello menos importante. El poder de controlar el tiempo reside en la semilla estelar de la Guerrera Plutón. Una guerrera que, sumergida en una fracción de espacio-tiempo, controló en soledad la puerta a miles de dimensiones y galaxias. La Reina Serenity entregó la llave, que solo la portadora de este Segundo Cristal del Destino puede emplear sabiamente."-

Plut sintió en su interior la concentración de su poder. Abrazó su pecho con los brazos y bajo sus manos y su piel comenzó a emerger una gran bola de energía de color gris oscuro. Traslúcida, poderosa, nacía desde el interior de su cuerpo. Abrió sus brazos extendiéndolos como si abrazara una gran pelota, mucho más grande que sí, y mientras la acogía en sus brazos, ésta comenzó a disminuir su tamaño… lenta… pero hechizantemente. Plut cerró sus ojos como si estuviera en trance, como subsumida entre un sueño profundo y la realidad y como una gran esfera de humo denso, el campo de energía se tornó cada vez más pequeño, hasta el punto de quedar levitando justo a la altura de su pecho. Plut abrió sus ojos y la tomó con ambas manos. Sin poder tocarla, pudo sentir en ella esa energía vibrante. La esfera del tamaño de una nuez se encontraba frente a sus ojos y la guerrera del tiempo pudo sentirla parte de sí misma, la acogió en sus manos y la depositó sobre su broche, justo en medio del lazo negro que llevaba sobre su traje; por lo que ese pedazo de metal, de simples fines decorativos, adquirió un brillo particular… la luz de su poder.

-"Luego, apareció el poder del fuego; los soles, que permiten el nacimiento de las diferentes galaxias. El fuego que se encuentra justo en el origen de los planetas, que luego se van enfriando con los milenios, y cuyo resto se deposita justo en el núcleo mismo de los cuerpos celestes. El fuego, poderoso… con gran capacidad destructiva… uno de los elementos de la naturaleza capáz de dañar y al mismo tiempo de permitir la vida. El fuego, con lo que analogan el poder de los amantes, la furia contenida de los que tienen ira, el calor que transmite el afecto humano, las explosiones que pueden matar millones de vidas, el abrigo indispensable para los días de invierno… El tercer cristal del Destino es el Cristal de Marte; férvido y abrazador..."

Rei sintió que sus manos se quemaban debajo de los guantes, extendió los brazos con las palmas extendidas y dirigiéndolas al cielo, esperó… Diez lenguas de fuego, desde cada uno de sus dedos, comenzaron a danzar creciendo y magnificándose hasta formar una gran llama. Inmensa, vehemente, superó el alto de los árboles que rodeaban el lugar. Rei observó su poder naciendo de sus manos y se sintió jubilosa. Las flamas se aglutinaron en una esfera de fuego que giró y giró a gran velocidad sin llegar a tocarla. Rei sonrió, amaba su poder… era ella misma, como el fuego… ardiente en sus sentimientos. El fuego se apagó dando nacimiento a una esfera roja, teñida como un lujoso rubí. Titilando sobre sus manos, flotando en el aire como si no existiera la gravedad, brilló con ofuscación y bravura... Mars la tomó sobre su dedo índice y la acercó a su pecho, como si ya lo hubiera hecho antes la dejó deslizarse hacia el interior de su broche, el cuál pareció arder, encendiéndose fulgorosamente como el metal que se encuentra en el punto justo de fundición.

-"El poder del trueno. Las cargas eléctricas se encuentran en las unidades más mínimas de la materia. El trueno centelleante, se origina como producto del entrecruzamiento de cargas negativas y positivas, que se manifiestan en una especie de equilibrio que origina la energía. Energía que se encuentra en cada mínima partícula de materia existente en el universo. El trueno… inmortal, imponente, tenebroso. Ilumina la noche en el espectáculo más fascinante que existe sobre la tierra. En medio de la tempestad el trueno sobrevive. Recorre miles de kilómetros y su luz y su música, implica nada más y nada menos que la conexión entre lo terrenal y lo celestial, lo fantasioso y lo real, lo armonioso y lo desequilibrante. Tu alma, guerrero Júpiter, es tan intensa como el trueno que te identifica. Tu energía es tan brillante y electrizante como tus ojos de mujer enamorada. Tu fuerza, tu valor, tu entrega de darlo todo hasta el último momento… hasta extinguirte dejando solo el sonido imponente de tu voz, es la naturaleza del tempestuoso planeta que te rige; Aunque tu brillo se haya ido, dejas marcas en el cielo, al igual que en los corazones de los que disfrutan la fuerza contigo. El cuarto Cristal del Destino es el Cristal Júpiter: impetuoso y magnánimo, centelleante y austero."-

Lita sintió las descargas eléctricas desplazarse por absolutamente todo su cuerpo, abrazando sus células y luego sus capilares… haciéndolos víctimas de un brutal cortocircuito. Lita observó que sus venas se cubrían por líneas de luz que las envolvían como enredaderas creciendo debajo de su piel. Sus pupilas parecieron versiones en miniatura de los primeros millones de años del planeta que habitaban, como si la tierra aún joven se reflejara casi viva, rodeada por los iris verdes fulgorosos de la guerrera Zeus. Los relámpagos se dejaron ver poderosos, marcando e hiriendo la tierra, para que renaciera como el planeta azul… planeta dónde la vida es posible, y dónde el ser humano coexiste buscando la felicidad. Una gran centella atravesó su cuerpo desde el pecho hasta sus brazos exteriorizándose. Una gran bola de energía de tonos verdes y azulados se cobijó sobre sus palmas enfrentadas decreciendo en intensidad y tamaño, para dar lugar a la formación del cuarto Cristal del Destino. Su color verde, excesivamente brillante, se convirtió en el jade más precioso, y sin que las manos de Lita se movieran, se sumergió a gran velocidad en el interior del broche que Sailor Júpiter alojaba en su uniforme, desapareciendo en él… tornándolo de un color bizarro y vibrante.

Hotaru le sonrió. –"… Bienvenida Júpiter."- Y nuevamente la seriedad cubrió su rostro. Delicada y distinguida, portando firme su alabastra, prosiguió, en un despliegue involuntario de virtud. – "Por millones y millones de años, levitando sobre el cosmos, la tierra se curtió y se preparó… enfriándose… de a poco, para dar origen a la masa gigantesca dónde posamos nuestros pies los días de nuestra vida y donde nos construyen una cuna, en la llegada de nuestra muerte."- Miró a Haruka. –"La tierra, el lugar dónde construímos nuestros hogares, nuestros sueños, dónde creamos grandes e imponentes rascacielos, dónde disfrutamos de las maravillosas formas de la geografía… la tierra… que nos permite crecer, desarrollarnos y luego morir, para regresar a ella. "Del polvo venimos, y al polvo regresaremos". El siguiente Cristal del Destino es el Cristal Urano. El color ocre de tu planeta, Haruka, se asemeja al color empleado tantas veces por los artistas realistas que pintaron el mundo en calidad de fotografías, y así plasmaron en sus blancos lienzos la naturaleza completamente humana. Tu espíritu nos recuerda mantener los pies en la tierra, siempre obstinada, dejas poco tiempo para los sueños, y dedicas toda tu energía por mantener en flote la realidad… al igual que cuando la tierra vibra, nos recuerdas quiénes somos y hasta dónde somos capaces de llegar. Tiembla todo bajo nosotros, y perdemos nuestro refugio, pero tarde o temprano descubrimos que siempre tendremos una segunda oportunidad. Cuando corres guerrera Urano, logras tu máxima conexión con la tierra; ella y tú son una, y cuando tu temperamento ruge, la tierra se mueve junto con él. El poder de la tierra es vigoroso, omnipotente, velóz y sagrado…"-

El sonido de un tren se sintió por debajo de la roca dónde asentaban sus pies. Todo tembló con violencia, Haruka se llenó de luz dorada cuando un torbellino de polvo comenzó a rodearla sin parar emergiendo de bajo sus pies, desde el centro mismo de la tierra. Haruka gritó con potencia en su voz mientras las vibraciones de su garganta se confundían con el rugido de la tierra. Las partículas de polvo ascendieron hacia su cabeza, levitando sobre los rubios cabellos que bailaban al son de las vibraciones. Una gran bola del tamaño de una pelota de básquet se formó girando y girando con velocidad hasta conformarse una radiante concentración de poder que se tornó de color ocre furioso. Haces de luz fueron escupidos desde el interior de la esfera para dar aparición al Quinto Cristal del Destino, el cuál, levemente y como si fuera llevado por el viento, descendió hasta su corazón, uniéndose a su broche.

-"El sexto Cristal del Destino pertenece a Sailor Mercury: El poder del agua. Cuando la tierra se formó, miles de fenómenos químicos y físicos permitieron que el agua poblara la tierra, agraciando que especies primitivas se desarrollaran y evolucionaran para dar paso al reinado del Hombre. El planeta azul… el único planeta del sistema solar dónde podría ser posible la vida. El hombre, desde antes de la aparición de la tecnología y de las grandes culturas contemporáneas, adoró al agua. Cristalina, pacífica… purificante. Sus asentamientos prehistóricos y sus primeros hogares, siempre se construyeron sobre los bordes de los ríos y las fuentes de agua, dónde podría subsistir y alimentarse. La valoración de la gloriosidad del agua es digna de seres sabios y prudentes… y quienes la preservan, viven en la prosperidad. El poder de Mercurio abraza los dones de la inteligencia, de la tranquilidad, la paciencia, la reflexión… refleja la pureza del alma de la guerrera que es su guardián. Sailor Mercury acoge el don de la sabiduría y la conciliación, es por ello que tu esencia Amy, es la de ser una mujer destacada del resto por tu pacificidad y sosiego… valores que si todos los hombres poseyeran, el mundo sería perfecto y admirable. Es el planeta más cercano al sol, y aún ante el poderío de la llama, es capáz de subsistir con determinación y severidad. Es la contraparte del fuego, porque éste habla de temperamento, de fastuosidad, de impulsividad… y el agua de humildad y sapiencia, de quietud y tersura… de fuerza vital y de transparencia."-

Amy sintió que desde sus botas celestes ascendía una frescura inigualable a todas las que había probado en su vida. Aún sobre sus ropas secas, podía sentir la suave caricia de los hilos de fluídos sobre su cuerpo, que la rodeaban como serpientes envolviendo su piel. El agua cristalina denotó extrema pureza para quiénes la observaron con gran admiración. Miles de gotas de lluvia formaron una cascada inversamente proporcional al efecto de la gravedad, cubriendo a la guerrera en una especie de cubículo tubular, encapsulándola dentro. Amy con los ojos cerrados disfrutó de las sensaciones placenteras sobre su piel y su mente. Sintió la fuerza y la divinidad del agua también dentro de su cuerpo y controló su flujo provocando que las partículas de agua se unieran en una sola fuera de sí misma, para contemplarlas con devoción. Sonrió deleitada por las sensaciones y cruzando sus brazos extendidos formando una cruz sobre su vientre la dejó fluir por sus dedos hasta concentrarla en una esfera de cristal, perfectamente diáfana y traslúcida, con una leve y casi imperceptible tonalidad azulada. La tomó con los dedos de una mano cuál roca valiosa y la sumió con leve presión al interior de su broche, como si éste fuera de material permeable. Agachó su cabeza para mirar su pecho jubilosa y pudo divisar que su Cristal se encendía con el color del cielo, haciendo visible todo su poder.

-"El hombre no supo comprender que su destino era uno muy diferente. Que había sido creado por la naturaleza, y que como la madre tierra le dá vida, éste debe retribuirla con adoración y protección. El hombre se encegueció con las ansias de poder, con el sabor de la sangre en la guerra, con el derroche de los recursos que lo habían mantenido con vida por milenios. El hombre pensó que podía adueñarse de todo ello, y comenzó a lastimar el planeta. La contaminación, el derroche, la muerte de hombres, el crimen contra animales y especies vegetales… todo desató la furia de la naturaleza que comenzó a defenderse de sus propios hijos. El agua posibilita la vida pero también posee la facultad de destruírla. Los huracanes, los maremotos, los tsunamis, todos ellos surgen para recordarle al hombre quién es quién tiene el poder, y para que tome conciencia de que debe gozar de los beneficios de este planeta sin destruírlo. El hombre… ¡debe tomar conciencia!. Neptuno… el planeta de los gases y las tempestades. Su atmósfera adopta ese color tan esplendoroso, pero por dentro esconde gran destrucción y muerte. El Séptimo Cristal del Destino es el Cristal Neptuno, tan fascinante como el universo mismo. Bajo esa aparente calma, se esconde un gran huracán. Antes de los tsunamis, el mar se torna terroríficamente calmo, y se retrae de la costa, confundiendo al humano, pero en pocos segundos, con todas sus fuerzas deviene la destrucción. El maremoto de Neptuno es la contraparte del sosiego del agua, que acontece con furia sobre quiénes atentan contra la naturaleza. Es el poder de los corazones atormentados por la injusticia, que braman por hacerse escuchar; es el dolor punzante de la impotencia; el grito silenciado de las voces que luchan por liberarse… es la cara oculta de la vida… la muerte misma... y cuando el hombre genera muerte, debe ser castigado.."-

Hotaru gritó al emitir sus últimas palabras y Michiru irradió energía en una especie de atmósfera color turquesa brillante, que parecía cubrirla como una segunda piel. Con los brazos extendidos estiró los hombros hacia atrás dejándose levitar sobre un haz de luz circular que abarcaba sus dos zapatos de tacón. Sus piernas juntas, sus brazos pegados a su delgado cuerpo, sus cabellos flotando en el aire como si estuvieran sumergidos en las profundidades del mar. Sus párpados escondieron sus azules ojos y su piel adoptó el color profundo de las aguas turbias. Miles de venillas grisáceas aparecieron por sobre su tersa y blanca piel como si a través de ellas recorriera sangre negra. Neptuno abrió sus ojos de repente y en vez de mostrar los cautivantes ojos turquesinos, una cobertura de petróleo denso recubrió toda su cavidad ocular. Con la mirada perdida, lágrimas pesadas de esa sustancia azabache comenzaron a derramarse por su piel y una expresión de enojo y furia se dibujó sobre su rostro. Aterrorizantes, su seño fruncido y una mirada agresiva la mostraron como poseída por un ente disgustado y con inagotable sed de venganza. Levantó sus manos extendidas por sobre su cabeza y enfrentando las palmas dejó una cavidad hueca en medio donde una esfera de agua emergió con tal rápidez como si fuera a explotar. Latió con fuerza, como si tuviera un corazón propio, como si escondiera un monstruo alojándose justo dentro, en la profundidad, en las sombras… esperando el momento adecuado para aparecer. La esfera explotó con violencia derramando un gran chorro de agua que la superó en tamaño, recubriéndola toda. Cuando el agua se disipó lentamente como si hubiera penetrado su piel, su broche brilló con un fulgor verdeazulado, para atenuarse luego lentamente, mientras la piel de Michiru recuperaba su color habitual.

-"El último Cristal del Destino: El Cristal Venus, de color naranja, el perfecto equilibrio entre el color rojo del apasionamiento y el rosa del romanticismo. Su guardiana, Afrodita, guarda las cualidades de la antigua diosa griega: rostro de belleza sublime y perfecta, habilidades para la seducción sutil, inteligencia, delicadeza, romanticismo, pasión y destrezas para el arte. El amor y la entrega al otro, se encuentran en las raíces mismas de la especie humana. El hombre es necio, egoísta, destructivo y débil, pero es capáz de sentir Amor y eso… lo hace el ente más perfecto de la naturaleza y su mayor orgullo. Venus es el planeta más cercano a la tierra después de Marte, y esa distancia y su cercanía al sol permite que desde la tierra se vislumbre como el astro más brillante del cielo estrellado. Aparece siempre cercano a la luna y anunciando el nacimiento del día, y se regala, a los enamorados, para que en las madrugadas se deleiten con su belleza. El amor es lo único que priva al hombre de su imperfección y a la vez, lo hace sentirse digno de ella. El amor permite que el hombre se sorprenda, se entregue, viva y vuele… a través de sus sueños. La capacidad de amar permite que la reproducción no sirva solo a los fines de la especie, sino a la superación y la autorrealización del hombre: el hombre desea, siente, consuma y dá vida a seres maravillosos que logra amar con gran efusión. La mujer y el hombre nacen separados y lejos… pero cuando se encuentran, sucede un espectáculo maravilloso a través del cuál una sensación única y especial los enlaza en uno solo para vivir y morir juntos… dejando su huella en este hermoso planeta. Todo tiene sentido en el amor, y es por eso que las lágrimas duelen tanto, que los besos son tan exquisitos y poderosos, es por eso que el 'hacer el amor´, convierte a dos simples humanos en una sola alma omnipotente…. Y es por eso… que aunque se intente… nunca se puede separar a dos enamorados. La belleza etérea de la Guerrera Venus está en su poder, en su divinidad. Mientras el Hombre sea capáz de seguir amando, a pesar de la destrucción y la muerte… siempre estará vivo... en alguna parte. Mina… tu cristal se relaciona con la existencia eterna del ser humano, con su paso por este universo y con la concreción de su destino con pasión y deseo."-

Mina posó delicadamente la mano derecha sobre su corazón, y debajo de ella emergió una esfera formada de una llama ingenua y exquisita que irradiaba una sensación de calidéz penetrante. Su color, de un naranja tenue, a simple vista provocó sensaciones de suavidad y acogimiento. Un fuerte aroma a jazmín y sándalo se desplegó por el ambiente. Sailor Vinus sostuvo la esfera levitando sobre su palma y ésta se encendió con tal intensidad que recubrió a todo el templo con su luz imitando los primeros rayos de sol al inicio del día. Haces de luz anaranjados, dorados y ocres acariciaron los rostros de las demás guerreras bañándolas de sosiego y esperanza. La luz se tornó cegadora al recubrir la visual de cada una de las presentes. Todas… en lo profundo de sus corazones, sintieron la presencia de sus seres amados… aquellos hombres que marcaron sus vidas y que en ese momento se manifestaban frente a ellas como espectros pero en su exacta perfección. Haruka y Michiru, se unieron una a otra tomándose de las palmas, y como si ya lo hubieran hecho hace tiempo, experimentaron su íntimo lazo ante sus ojos, sintieron la misma devoción por la otra, se amaron, con fuerza y fogosidad. Cada espectro penetró en los otros cuerpos como si los poseyeran y se unieron con ellas piel a piel, célula con célula, átomo con átomo, para compartir la misma energía vital visualizando un destino juntos. Lo sintieron… allí, en ese preciso instante en el que más lo necesitaban… sintieron el amor… la pasión con que esos hombres las esperaban en algún lugar del globo terráqueo, y aunque lejanos, estaban allí… dentro de ellas… compartiendo un mismo lazo de amor que los unía para toda la eternidad. La refulgencia cesó rápidamente, regresando oscuridad al suelo y las estrellas al firmamento, así, el resplandor se concentró en el núcleo de la esfera que Vinus, aún conservaba con cierto misticismo sobre sus manos. La llama pareció ser el alma misma de Afrodita y su magnificencia quitó toda vida aparente a la sacra guerrera, quién con su mirada perdida, había privado a su piel de todo color, y a su cuerpo de todo movimiento. El tamaño de la lumbre era mucho mayor que las otras… y Mina la acogió como si fuera un niño. La abrazó por un pequeño instante acunándola hasta que penetró en su cuerpo, invadiéndola de un brillo dorado casi sobrenatural, que se plasmó en sus largos y blondos cabellos. Sus hebras de oro bailotearon hechizantemente acariciándole la espalda y el rostro, mostrándola desbordante de gozo y seducción… radiante, voluptuosa, refinada y con cierto dejo de maduréz a pesar de su juvenil belleza. El destello del último Cristal del Destino se proyectó a través del broche ubicado en el centro de su pecho, cristalizándose como Fuente de Poder, adoptando el color del fuego, la suavidad de los pétalos, y el calor y la tibieza de los actos de amor…

La guerrera Vinus despertó de su trance y se encontró con los rostros inmaculados de sus siete compañeras. Sonriendo todas, con una sensación de serenidad y sosiego. Se miraron unas a las otras sorprendidas por lo que se les acababa de revelar… todo tenía un ' porqué ´.

El poder de las Sailor Scouts no hablaba de sus habilidades como guerreras, ni de la imponente energía de sus planetas, sino que implicaba una sabia conexión que hasta hoy desconocían. Nunca antes habían dependido tanto de las demás para enfrentarse a un objetivo; el fin era conjunto… y su manera de accionar a partir de ahora lo sería también.

El viento seco y helado penetró hasta los huesos, pero las mujeres, aún en sus diminutos trajes de guerreras, supieron que se enfrentaban a un problema mayor: Había llegado el momento de encarar su destino. Era el momento de rastrear la última manifestación del Cristal de Plata y temían… porque algo podría salir mal…

Hotaru caminó hacia el extremo anterior del templo y frenó al inicio de las escalinatas. Miró hacia lo profundo, dónde los peldaños parecían hacerse pequeños hasta fundirse con la maciza piedra de la calle a la distancia. De espaldas a sus compañeras cerró los ojos, e invocó dentro suyo las visiones que le habían sido reveladas mientras adquiría nuevamente su cuerpo de adulta. El viento suave, pero denso, le acarició la melena oscura y la pollera diminuta de su atuendo de marinera. La guerrera del silencio miró hacia el horizonte, la colina dónde se encontraba le permitía apreciar sin dificultad el paisaje quieto de la ciudad, con algunos faroles cortando la oscuridad y los techos bajos, destacando tenuemente su relieve sobre las sombras. A lo lejos, pero con imponencia y grandiosidad, la luna llena, inmensa… iluminaba con fulgor incesante el rostro pálido de la guerrera, transformando su figura esbelta y noble en un lienzo de claroscuros. Miró la luna con melancolía y con un toque de misterio… su voz adoptó un tinte profético, al igual que su actitud.

-"Nuestra fortuna nos ha marcado por última vez… La plata y el oro han llegado al punto máximo de agonía y a la prueba que marcará con fuego su destino final… El Cristal de Plata y el Cristal Dorado, deberán superar y vencer la sombra que ha nublado su camino marcado por la sangre real. Tokyo de Cristal nos espera, el futuro también… pero debemos hacernos dignos de su magnificencia. Los príncipes deberán demostrar su fortaleza, comprobando y convenciéndose de que son los talismanes milenarios, merecedores de portar el poderío y domino de la gloriosa ciudad del futuro. El momento ha llegado… Sailor Scouts..."-

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Próximo:

Capítulo XXVIII: "Enlazando cabos, uniendo caminos"

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AGRADECIMIENTOS Y RESPUESTAS

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LUNA: OOooy lunita.. es cierto eso de que Sere siempre quedaba al final luchando por todas y que esta vez ella las deja.. me gusto la idea puesto que alguna vez el resto tenia que tener un poquito mas de protagonismo jee.. que bueno que te gusto el cap y espero que este tambien te guste. Adelantandote que quedan solo 4 caps para terminar y que tu dedicatoria viene pronto jiji.. no creas que me olvide. te dejo un beso enorme. gracias por seguir tan fielmente mi fic,. lo aprecio muchisimo.

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SRNKIKI: bien si pensamos igual entonces jeje. Ahi esta la actualizacion y si, Darien ya deja de sufrir jejeje.. aunque un poquito mas, juro que ahora se pone las pilas como hombre. Gracias por ser una de las privilegiadas que reciben tu rw.. es genial.. Respecto a Darien si, ya llega a la casa por fin jajaja, y los cristales si.. un poder mas de las sexys sailors.. espero este capitulo te guste tambien.. muchas gracias por leer mi fic. quedan solo 4 capitulos.. espero el final colme tus expectativas jeje... seria un orgullo para mi. saludos!

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USAKO DE CHIBA: oye linda, se que genere muchas expectativas respecto a la reaccion de Darien, el cual es un momento muy importante, pero de tanto leerlo y corregirlo para que quede perfecto, nunca termino de agradarme del todo, se que le falto algo que no puedo descubrir que es. de todos modos, espero guste este cap.. tiene mucho de todo y se que demore en aparecer estas cuestiones de poder y aun asi creo que dejaran un lindo final.. solo 4 caps.. solo 4. Realmente agradezco que leas tan impresionada, es lindo saber que quienes leen realmente disfrutan la historia y sienten de alguna manera lo que uno quiere expresar. GRACIAS!.. de corazon pequeña. un abrazo super gordo.

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MAYILU: es cierto.. sere lo dejo a Darien despues de que el se sacrifico tanto por ella. y esta bien, el muy maldito le hizo eso durante todo el anime jajajja.. de todos modos AMO a darien y me gusta que tenga por una vez qe ponerse el los pantalones jejeje y salvar el dia. Sere se suicido, si. un poco duro, pero prometo final feliz.. solo 4 caps para el final. gracias y GRACIAS por escribirme un rw.. me incitan a escribir,publicar mas seguido y sobre todo mejorarme. un abrazo inmenso.

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MISC2010: moni.. que bueno que te gusto.. si queria darle un poquitin de emocion jejeje.. pero ya esta, ya se sabe que paso con DArien al llegar a la casa de Serena.. se que le falto algo, ue no pude descubrir que es.. pero espero el final si deje satisfecho a todo el mundo.. Gracias por tu rw! UN MILLON DE GRACIAS... es un placer tenerte nuevamente por aca. un beso grande.

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SERENA ETERNAL STAR MOON: juaniii noo.. no te empastilles jejeje, los caramelos pueden ser jeje y si, por fin aparecio darien y por fin hablo con ikuko y por fin se sabe lo que hacve dentro de la casa de serena! jajaj.. pero sobre todo por fin termine de editatr el cap es que me tomo un mes, lo corregi mil veces y aun asi no quede totalmente satisfecha.. espero te haya gustado este cap pequeña.. es un placer como siempre tenerte leyendome. te quiero mucho.. un beso grande

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LITA JAPON: polyyy!.. jejej son muchas preguntas,pero lamento la espera, por fin ya se sabe lo que sucede con darien en la casa de serena. y si, no queria que el detective hablara con darien puesto que tecnicamente, como Darien una vez la revivio, no podian relacionarlos a ambos.. espero eso se entienda jee quizas es un bache que lo tomare como detalle y te agradezco por haberme hecho percatar de ello jejeje.. lo tendre en cuenta y lo rellenare en cualquier momento. gracias mi nena por tus rw.. y si, prometo mandar el dinero para pagar la manicure jajajaja.. te mando la manicure de angelina jolie.. lo prometo.

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SAMS EFRON: jajajjjaja Sii darien no terminaba de llegar jajaja pero por fin, ahi esta. lo edite un millon de veces y me quedo corta, es que no me termino de convencer, pero no logre encontrarle eso que le falta, en fin, lamento haber generado tanta expectativa y que al final haya quedado medio poco emocionante jeee pero en fin, el final espero si deje satisfecho a todo el mundo. solo 4 cxaps mi san sam! SOLO 4! AHHH ya se termina.. aunque hay muchas cosas por suceder, seguramente sera todo rapido jaja, pero en fin, tendre que escribir otro fic para explicarlo todo. tu me ayudaras ejejeje podras? debes decirme cuando termine si quedaro baches para rellenar y editarlo correctamente de una vezx por todas jaj. Mi san sam.. te extraño loquita, te quiero mucho, eso lo sabes no? futoshi si, tiene un papel importante.. o lo tuvo.. ya lo veras. es que me gustan las cosas complicadas jaja. se que tu me entenderas.. gracias por tus rw!.. Es un placer para mi tenerte como lectora, no me cansare de decirtelo.. Te quiero hasta el cielo mi san sam..

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MUCHAS GRACIAS A TODOS POR LEER.. QUIENES COMENTARON CAPS ANTERIORES LES CONTESTARE INDIVIDUALMENTE ASI NO QUEDA TODO CONFUSO EJEJ. GRACIAS Y GRACIAS POR SUS RW.. QUEDAN SOLO 4 CAPS.. ESPERO COLMAR SUS ESPECTATIVAS.. AHORA VIENE TODO LO MEJOR, PERO SOBRE TODO, EMPIEZAN A GOLPEAR LAS RESPUESTAS QUE HILAN TODA LA HISTORIA.. SOY COMPLICADA, LO SE.. ESPERO DISFRUTEN EL FINAL

UN BESO ENORME