Hielo 29: La apertura
Para cuando la mañana tomo cada casa de piedra en ese sendero que era Sindria, los puertos calmados con la sensación fantasma de la llegada de su rey de los asuntos que perturbaron el norte, en Magnostadt semanas atrás.
No había un comité de bienvenida no porque no supieran el momento de llegada, ni siquiera importaba que fuera tan temprano… cada civil era consciente que una fiesta era programada cuando su líder ausente regresara… pero no había motivos, solo se hicieron a un lado cuando el barco llego al puerto muy conscientes de lo que opacaba la fiesta en la ciudad.
La urgencia en la estela del imponente rey de los mares sin dar miradas al entorno cuando subía el sendero directo al palacio, ojeras prominentes debajo de sus ojos carentes de la jovialidad característica… cansado pero sobretodo preocupado.
Las puertas se abrieron a su paso, su escolta no vacilaba detrás de su líder pero sin siquiera ser notados… los jardines cruzados a largas zancadas, los pasillos eran ajustados por lo cual muchos se quedaron en el camino a recoger informes, dejando solo a los líderes de la alianza seguir su camino.
Podía percatarse de Ithnan y Morgiana tan cercas de su propia desesperación.
Sinbad llego a la torre deseada percatándose solo por segundos de la presencia de un Jafar vendado al lado del marco de la puerta ignorándolo a favor de abrirla bruscamente… el olor a hierbas lo golpeó fuertemente, miradas de sus sanadores en diferentes grados de sorpresa rodeando lo que en verdad buscaba con su mirada.
Dio pasos al interior con los sonidos amortiguados de las personas ya sea a su espalda o los que invadían esa habitación tan conocida en sus diferentes momentos en los que visitaba hace algunos meses… aparto las suaves cortinas que separaban la cama del mundo deteniéndolo bruscamente.
Las explicaciones eran sin esperanza por parte de sus especialistas, las razones muy misteriosas en la boca de un distante Jafar.
Un amargo ambiente se instaló justo en el momento en que los dorados de Sinbad tomaron algo de su lucidez flotando a través de lo nublado de su propia mente caótica, logro un suspiro tembloroso aunque sabía sus piernas amenazaban con ceder por lo cual tomo la decisión sabia de tomar el sillón más cercano de la cama.
Fue su error dejarlo ir ¿Qué sucedió para terminar así?
Cubrió su rostro con sus manos ahogando un burbujeo lastimoso, su pecho tan pesado a la imagen que descansaba entre sábanas blancas con la culpa creciendo en su pecho… pero algo más anidando en su mente, aprovechando la vulnerabilidad emocional de un padre que nuevamente no logro proteger a su hijo.
Una fuerte convicción que convertiría el mundo en un lugar mejor, por su hijo.
XXXXX
Fin del corto capitulo.
Solo era para avisarles de la continuación…. "Legado" disponible en mi usuario!
