La Fragilidad de la Flor Lunar

No me olvides: Amor verdadero, Eterno en la Memoria

"Parece que llego a tiempo... Obito-kun."

A tiempo era un entendimiento, podía ver en los ojos de los presentes la tortura psicológica que se estaba llevando a cabo de parte de Obito a Kakashi y Naruto, el cual parecía una llama en medio de la oscuridad con todo ese color naranja brillante que le rodeaba, tan propio de él tener que llamar la atención como un sol en la mitad de la noche.

"¿Que haces aquí, Sakura?" Preguntó el hombre cicatrizado, haciendo que aprovechara el momento para ponerse entre el hombre y Kakashi, no permitiría que le pusiera una mano encima o un ojo, le importaba poco lo importantes que eran ambos para ella, no permitiría que Kakashi saliera muerto de esta pelea.

"Ya sabes, pasaba por el sendero y vi luces por todos lados así que decidí dar una visita, veo que empezaron la fiesta sin mi." Sonrió de forma relajada, una sonrisa falsa digna de Sai, sus ojos dispares girándose a Madara apenas un instante el cual a su vez miraba a los jinchuriki, Naruto liberando al Hachibi de unas extrañas cadenas.

"Deberías salir de aquí, no necesitas pelear en este lugar, yo me encargaré de que puedas vivir tu sueño. No, ambos, ambos viviremos tu sueño, será genial, podremos compartirlo, quiero verlo, quiero ver como acaba." Declaró el hombre abriendo los ojos en una mirada psicótica y obsesiva solo para ser clavado en su lugar por la peligrosa mirada de Madara por haber sonado por un momento como el mocoso que había rescatado de esa caverna años atrás.

'NARUTO IDIOTA, MUÉVETE' Gritaba por dentro la única mujer presente, pero sin poder desprender la mirada de los dos Uchiha cuando se posaron nuevamente en ella.

"Tranquilo, no moriré tan fácil." Comentó encogiéndose de hombros.

"¿Quien es la chiquilla? ¿Una Uchiha?"

Al escuchar eso de parte de uno de los fundadores no pudo evitar sentir la tensión en la frente de quien contiene un grito. Había recuperado su cabello rosa apenas por debajo de los hombros y aunque un ojo era negro el otro era verde, ¿que rasgo Uchiha tenía como para creer tal cosa?

"Una Haruno de nacimiento." Aclaró Obito, el cual le arrojó el gunbai gigante que había estado descansando en su espalda al Madara original.

"Un clan interesante, lástima que padre no pudo convencerlos de unirse a los Uchiha. Te apresuraste, Obito. ¿Por eso es que reviví de esta forma? Tratándose de ti, supongo que habrás pensado en algo. Pero, ¿que has estado haciendo? ¿Donde está Nagato? Creí que la idea era revivirme con el Rinne Tensei no Jutsu cuando llegara el momento."

"Nos traicionó. Uso el jutsu en la gente de la aldea."

"Acá todos hacen lo que quieren. En fin, aun no es tarde."

"Naruto..." Susurró apretando los puños. "Si vas a hacer algo, será mejor que lo hagas aho..." La primera vez había podido contener su reacción, la segunda ya no. Sola se pegó una palmada en el rostro al ver a Naruto saltar con una esfera en la mano para tratar de dañar al muerto Madara.

"Naruto idiota..." Murmuró al ver como Madara detenía el ataque con el gunbai solo para regresarle el ataque. "Es la reliquia Uchiha, el Gunbai Uchiwa, y tiene que ir directo a atacarlo..." Fuera de su exasperación, debía admitir que el poder del gunbai era impresionante, ni en sus más locos sueños había imaginado que se podría reflejar un ataque de esa forma, menos uno tan poderoso como era el Rasengan de Naruto. Por alguna razón se sentía ansiosa por probar de primera mano el poder del anciano.

"Gai, ¿Estás bien?" Preguntó sobre su hombro, viendo de costado con seriedad al hombre. No habían tenido mucha interacción, aunque si lo pensaba, en los últimos meses probablemente había hablado más con él que con Naruto, ya que era amigo cercano (¿Rival?) de Kakashi, así que no era raro verlo en su casa aunque fuera para arrastrar a Kakashi fuera a una competencia de comida.

El hombre como respuesta levantó un pulgar, aunque el gesto carecía de la acostumbrada energía le aliviaba saber que su estado era temporal.

"¡Sakura-chan! ¡Apártate del camino de Madara por un rato! ¡No es necesario que sufras, solo descansa y cuando te des cuenta todo habrá acabado!" Volvió a llamar su atención el hombre que había sido parte de sus sueños por un largo tiempo, abriéndose camino noche tras noche hasta llegar a lo profundo de sus emociones y deseos. No, hasta ser parte de sus deseos y emociones, había un lazo invisible que se había formado entre ellos.

"Lo siento, pero sabes como me pongo cuando hacen algo a uno de los míos. Están tratando de manchar la memoria de todo lo que quiero y creo, no me quedaré tranquila." Sonrió como si no acabara de decir que iba a luchar contra quien sea y no se detendría por nada, fue solo eso, no le prestó más atención, solo pasando junto a Kakashi para darle un golpe en la nuca. "Despierta, anata. Tu amigo está arruinando el patio de juegos."

Solo esa frase alcanzó para que los dos hombres, amigos convertidos en enemigos, se dieran cuenta que algo estaba mal con ella. Uno sin preocuparse ya que pronto este mundo infernal se acabaría y podría traer la paz a este mundo, el otro más preocupado porque sobrevivan como para poder hacer algo o siquiera preguntar... al menos por el momento.

"Diablos..." Murmuró ella, debiendo saltar lejos del camino al ver el dragón de madera emerger de la tierra, cambiando su atención a la prioridad inmediata que era evitar que los biju fueran sellados dentro del Gedō Mazō, haciendo que tuviera que apartarse de los dos viejos conocidos.

"¿Por que? ¿Por que estás con alguien como Madara?" Preguntó saliendo de su espanto original.

"No tengo nada que decirte. Ahora solo queda la batalla final." Así como lo dijo, con el Magenkyo Sharingan activo lanzó shurikens que se clavaron en una pared de piedra levantada con un jutsu de Kakashi, el cual quedó congelado de ver como su contrincante pasaba a través de la pared como si de un fantasma se tratara, Fūma Shuriken en su mano que se clavó directo en su rodilla mientras la otra mano lo sostenía para que no cayera.

"¿Por que...?"

"¿Por que no mantienes la boca cerrada? Son solo palabras vacías." Así fue como lo absorbió dentro de su dimensión del Kamui.

Palabrerío, palabrerío, Naruto atrapado, Naruto suelto, Naruto no es basura. A veces se preguntaba sobre el grado de melodrama de sus compañeros, entre un emo y el otro un rayito de sol... aunque viendo a Uchiha Madara, comenzaba a creer que el drama era algo genético.

"¡Como la condenada maldición del Odio Uchiha!" Gritó para nadie en particular. Corrió a toda velocidad al no muerto para tratar de enredarlo en combate mano a mano.

"Ah, la niña Uchiha."

"Suficiente, dejen de ponerme apodos o nombres o lo que fuera. Mi nombre es Sakura, recuerdalo." Respondió ya fastidiada con el universo, saltando para tratar de darle una patada, causando que la eludiera al dar un salto atrás, las rocas comenzando a saltar en todas direcciones. No tendría ni una parte de la fuerza de la Godaime, pero sabía como fortalecer sus músculos con chakra y causar sus pequeñas marcas destructoras.

"¿Y bien, 'Sakura'? Bailemos..."

"Ya que quieres jugar, hagámoslo."

'Deberías usar los ojos...'

'Y un infierno, Sasori, en estos momentos estoy tratando de no morir.'

'Shisui tenía el Magenkyo Sharingan, si lo puedes usar seguramente evolucionaría.'

'¡¿Por que mierda sabes tantas cosas?!'

El silencio reinó en su cabeza, permitiendole concentrarse nuevamente. Y es que estaban haciendo una guerra de velocidad con el Uchiha, el taijutsu que él usaba era rápido y preciso, excelente para pelea contra varios, lo único que la salvaba era que ella era más veloz y ágil al no tener una armadura que estorbara. Pero los puños limpios no alcanzaban, pronto necesitaría empezar a tocar sus reservas extra para aumentar fuerza.

"Liberación del sello Kyōmon, kai." Llamó, interrumpiendo por un instante su chakra solo para que este empezara a fluir por fuera de su cuerpo hasta su baja espalda y de regreso, inmediatamente sintiendo como el primer sello se rompía aumentando su velocidad con una cantidad absurda de chakra que apenas duraría unos instantes. Esos serían suficiente como para asestar un par de golpes al hombre, causando que sea arrastrado lejos.

"Nada mal... niña. Aunque sería más divertido si quitaras ese sello absurdo que tienes en el cuello."

"¡Dejen de meterse con mis sellos!" Gritó ganando unas miradas de exasperación de quienes observaban el enfrentamiento. Era raro, estaban peleando casi exclusivamente en Taijutsu y tessenjutsu, habiendo él tomado el gunbai y ella los tessen, lo cual solo hacía aumentar la sensación de que estaba burlándose de ella. Por otro lado, agradecía que se limitara a esto, si bien tenía su propio arsenal de jutsus, no creía poder compararse con un hombre de más de cien años. Y mientras ella estaba ocupada distrayendo al ancestro Uchiha un montón de madera estaba absorbiendo el chakra del Hachibi y el Kyubi.

Que hipócrita que era, hasta ella misma se tenía que dar una palmada en la espalda por su arduo trabajo en no poder hacer nada. Tantas veces dijo ahora estar a la par de Kakashi que se olvidaba que todo eso eran mentiras absurdas, ni un golpe había logrado propinar a Madara mientras ella estaba recibiendo cada vez más, su velocidad bajando lentamente al no poder exigir más de un sello de almacenamiento temporal, ese sello era muy limitado, aun tenía otro pero...

La patada que le dio en el estómago la tiró varios metros atrás, haciendo que se arrodillara escupiendo una mezcla de ácido y las plantas que había comido cuando se pudo detener hacía no tanto, la fuerza del hombre era monstruosa.

"¿Por que no me muestras tus ojos?"

"¡Porque no soy una Uchiha!" Replicó comenzando a creer que el hombre sabía algo que ella no, que Sasori sabía algo también, probablemente Tsunade-sama sabía algo, después de todo ella fue la que marcó su desplazamiento del campo de batalla, echándole atrás y aislándola de las tropas. "Lo único que tengo de los Uchiha es una maldición, calculo que la conoces..." Bufó molesta, en serio, este hombre le exasperaba. Sería más respetuosa considerando quien era, pero también debía recordar que trataba de matar a su familia y por ende mucho respeto no le tenía. "Dicen que el amor de los Uchiha es inmenso, tan extenso que al quebrarse por alguna razón se transforma en odio, ese odio es capaz de expandirse y arder hasta consumirlo todo."

'Y así es como el chakra se almacena en el cerebro y convierte a los ojos de un Uchiha en el Sharingan.'

'Sasori... creí que te habías marchado.'

'Siempre estamos juntos, Hime-sama, aun cuando no quieras que sea así.'

"Así que la maldición, ¿eh? Que divertido. Aunque, solo los Uchiha usan armas como los tessen o el gunbai. Quisiera seguir, pero creo que nuestro baile puede esperar un poco más."

Iba a expresar su descontento, pero su cuerpo decía lo contrario al caer de espaldas respirando pesadamente, podía escuchar a lo lejos algo quebrarse como un vidrio astillándose, un enorme bloque oscuro que era atacado por esferas Biju de parte de Naruto y el Hachibi.

Y entonces se quebró, dejando ver un ser a sus ojos repugnante. Si no hubiera vomitado ya probablemente lo estaría haciendo en este momento. Esa cosa... era enorme.

'No quiero morir.' Susurró la voz temblorosa de su yo interior habiéndose apagado de la escandalosa que siempre escuchó desde que era pequeña. Realmente tenía miedo, su cuerpo temblaba.

"¡Sakura! ¡Levántate!" Escuchó el grito pero no pudo reaccionar. "¡Has recibido golpes más duros entrenando! ¡¿Acaso eres débil?! ¡Una niña patética! ¡¿Vas a dejar que Konohamaru, Sai, Moegi y Udon enfrenten esto sin ti?! ¡¿Me vas a dejar solo contra el Obito y el Jubi?!" Ante los gritos Naruto rápido trató de intervenir para evitar que Kakashi siguiera atacando verbalmente a la mujer del equipo 7, pero para su sorpresa fue todo lo contrario.

"¡Nadie va a tocar a mi familia!" Siseó con una ira contenida, poniéndose de pie de golpe como si su cuerpo hubiera recuperado el chakra empleado en la anterior pelea de un golpe.

"Oe, Kakashi-sensei."

"¿Que ocurre, Naruto?"

"¿Que es ese aura oscura que le sale a Sakura-chan?" Preguntó con un gesto gracioso el jinchuriki.

"Ese aura asesina, nos dará pesadillas." Trató de rapear el Hachibi aun en su modo Biju.

Lentamente se cubrió su ojo Sharingan con el Hitai-ate, los ojos puestos en el Jubi, el cual ahora tenía sobre él a Madara y Obito que los habían abandonado para unirse a él.

"ESA es la maldición del odio Uchiha. Parece que Danzo no solo estaba manipulando los genes del Shodai, casi seguro que los genes que transfirieron al cuerpo de Sakura sean los de Uchiha Madara."

"No quiero pensar en estar emparentada ni siquiera de forma experimental." Murmuró la mujer antes de saltar atrás para prepararse a lo que vendría, pero cuando se quiso dar cuenta estaba envuelta en algo.. raro, casi gelatinoso podría decir, el color brillante dañando sus ojos y los movimientos repentinos mareándole. Estaba...

"¡¿Como diablos estamos dentro del Kyubi?!"

"Maa, maa, Sakura-chan." Sonrió solo por un instante, pero era ese gesto cariñoso que solía dedicarle solo a ella con su ojo casi cerrado, pero aun así, entre sus pestañas podía notar el brillo de su ojo negro. "Primero guerra, luego histeria, recuerda."

"Vas a dormir en el sillón." Replicó sin el ardor negativo en el pecho que parecía acompañarla a todos lados desde que había empezado esta guerra, si no todo lo contrario, una calidez suave y familiar acompañando el gesto.

"Lo que digas, cariño." Agregó solo logrando que el berrinche creciera. "Bueno, estamos a disposición de Kyubi-taicho."

Era poco lo que podían hacer, ella apenas estaba tratando de sostener a Kakashi y a Gai para poder medir sus heridas cuando vieron venir la bijūdama, así de rápido fue el plan de Naruto con el jinchuriki del Hachibi y Kakashi, casi sentía envidia, pero no la suficiente como para querer salir a ver que tal le iba peleando de frente contra ese rayo de poder puro que destrozó todo varios metros a la redonda.

Todo era confuso, solo sabía que el Hachibi con Kakashi habían tratado de atacar de forma directa al jūbi usando el Kamui para transportar a la bestia, todos saliendo despedidos, los ataques en vano, y ella que no podía hacer nada. Era kunoichi, ¿Quien te prepara para luchar contra monstruos gigantes? Los humanos ya eran suficiente monstruos a su parecer, la mayoría de sus asesinatos eran civiles. Amenazas económicas o ninjas de bajo rango que requerían de formas más rebuscadas para acercarse. Esa era su función, la de infiltración, en su contrato se perdió la descripción de 'luchar contra bestias espirituales gigantescas' pareciera.

La energía de la bestia con cola se desintegró, dejándolos en el suelo y expuestos al ataque del Jubi.

'Sasori-Ō, comunícate directo con las Raíces... debemos abrir un escudo para proteger a la Alianza.' Avisó a su invocación, dudaba que sirviera de mucho hacer eso, pero al menos podría decir que lo había intentado sin rendirse.

'A la orden, Hime.'

Sus ojos iban y venían a rápida velocidad, preguntándose cuando llegarían los refuerzos solo para ver a Naruto ponerse de pie y formar el sello de Clonación.

"¿Otra vez tus célebres clones de sombra? Que sigas usando jutsus prohibidos de alto nivel solo aumenta tu incompetencia."

"No soy un incompetente."

"Deja de responder y piensa..." Le replicó la pelirrosa que siendo la única relativamente sana del grupo se puso de pie, quedando solo unos pasos por detrás de Naruto.

"Los clones solo sirven para dividir el chakra, puede que sirvan para distraer pero un ataque de ellos no bastará y si tu caes, la guerra estará perdida." Explicó Kakashi que estaba ayudando a Gai que evidentemente no se podía mover en absoluto.

"Son solo una cuadrilla."

Ahora que Madara lo señalaba no pudo evitar ver ese pequeño detalle, ¿Cuanto podrían soportar siendo solamente 5? Una célula de 5 hombres, y hasta que no tuviera a todos los miembros en posición no podría actuar.

"¿Eh? Cu... Cuadr... Cua ¿que?"

"¡Cuadrilla, Naruto! ¡Que solo somos un equipo!" No pudo evitar responder exasperada. Recordaba un sueño, un sueño de un Obito tanto más joven junto a una pequeña Sakura enseñándole el significado de Cuadrilla precisamente. Casi como si hubiera esperado que esto pasara en algún mundo paralelo.

"Es decir que no tiene sentido que aumente el número de cabezas porque lo que tienes dentro no cambia. Después de todo tu y yo somos ninjas sin poder. Antes o Después tu... No, todos serán como yo."

"No seré como tu, ¿cuantas veces deberé decirlo? ¡Voy a ser Hokage!"

Aquí iba Naruto otra vez... Apostaba todos los Ryo en su cuenta que el mismo Obito acabaría diciendo que Naruto sería Hokage y pidiendo perdón por este desastre... eso si sobrevivían, claro está. Cada vez que Naruto sacaba la carta Hokage todos parecían ponerse de acuerdo con él, ya no sabía si era carisma o un hechizo en esa palabra cada vez que el rubio la mencionaba.

Incluso ella que se había convertido en parte en una kunoichi amargada y resentida aun creía que él sería Hokage y sería mejor que todos sus antecesores.

"No te preocupes, todo saldrá bien. No existe ningún ninjutsu que supere el Mugen Tsukuyomi y en su interior haré que seas Hokage." Respondió el joven Uchiha, sus ojos dispares posándose en otros también dispares, unos pasos detrás del rubio. "Y así el árbol no necesitará raíces tan profundas para sostenerse, así también Sakura-chan podrá ser libre al fin."

No pudo evitar cerrar y apretar los ojos al sentir un ardor tras los párpados entre la tristeza absoluta y el rencor que recordaba a las lágrimas, odiaba que jugara con sus sentimientos así. Libertad era lo que más deseaba y a su vez lo que sabía que no podría tener nunca porque conocía a la perfección su lugar. Aborrecía su trabajo, pero era un trabajo necesario e importante que no se lo podía confiar a nadie más.

Por un segundo podría jurar que los ojos de Naruto estuvieron en ella, una mano cálida en el hombro haciendo que alzara la cabeza para ver a Kakashi y Gai, el hombre moreno de enorme tamaño también de pie, igual de rápido llegó una repentina luz... Otra bijudama, Kakashi no tenía chakra como para formar el escudo característico de ambos, Gai no parecía poder caminar y aun no estaba la gente en posición, Hachibi y Kyubi sin chakra... esto era el fin.

Pero no lo fue, por alguna razón el disparo se desestabilizó y fue dirigido apenas un poco a la izquierda, pasando de ellos sin dañarlos y estallando a la distancia.

Miembros del clan Yamanaka siendo cargados por miembros del clan Hyuga, todos juntos actuando según los planes de Shikaku para desviar el Jubi. El clan Aburame inmediatamente llenando el aire de insectos que desviaban la atención del chakra para no poder sentirlos, un grupo de ninjas de Kirigakure llenando la atmósfera de niebla, los miembros de las fuerzas aliadas estaban llegando.

"¡Kakashi-dono, Sasori-hime!"

"¡Sakura-sensei!"

Los gritos venían desde detrás, rápido girándose para ver acercarse a Sai con el Sakura Han, hasta hace poco Equipo Siete, aunque viendo bien, Konohamaru no se encontraba con ellos. No pudo evitar el gesto nervioso cuando estuvieron cerca todos.

"No te preocupes, Konohamaru como miembro del clan Sarutobi estará ayudando con el plan de Shikaku-san." Comentó Sai, causando un gran suspiro de alivio que fue acompañado de abrazos para todos, agradeciendo a los cielos de que siguieran con bien. Aunque con ese monstruo al otro lado de la niebla no sabía por cuanto tiempo sería.

Sin preguntar nada, energía verde rodeó las manos de Udon que se colocó tras Kakashi para trabajar en él.

"Haré lo que pueda, aunque no es mucho, mi chakra está sincronizado con el de Kakashi-nii por practicar siempre en él y Sakura-sensei." Explicó al rubio jinchuriki que lo miraba curioso por la facilidad con la que parecía estar curando las heridas del Hatake.

En un momento escuchó a Naruto y Obito hablando nuevamente... Jutsu esto, Jutsu aquello, comenzaba a creer que era la única que no necesitaba tantas explicaciones para matar a una persona, pero si les apetecía una tacita de té, mientras eso mantuviera a raya a la bestia con colas encantada la serviría con toda la ceremonia que desearan.

"No tiene lógica discutir en plena batalla sobre lo que hay o no hay."

Escuchar esas palabras de parte de Madara primero le dieron alegría al darse cuenta que no era la única que pensaba eso, luego terror al notar con quien estaba de acuerdo. Por suerte se perdió los detalles de lo que estaba pasando cuando notó en su mente la orden de ataque. Aunque no sabía que era lo que esperaban que hiciera, evidentemente no era para ella...

Electricidad enceguecedora comenzó a afectar su vista a pesar de no estar en el grupo receptor, polvo e insectos encegueciendo todo, más niebla espesa, viento levantando todo para enceguecer al... bicho, lo llamaría bicho, porque ni forma de animal tenía. Solo esperaba no ofender a los Aburame.

El movimiento tectónico de los shinobi de Iwagakure creando un agujero donde el bicho descendió con la tierra dejándolo atrapado. Cal, agua y... ¡Ah! ¡Ahí estaba Konohamaru junto con el clan Sarutobi echando fuego al asunto!

El lado pesimista de ella sabía lo que pasaría, esto no podía ser tan fácil. Alzó la mirada, viendo que Udon, Moegi y ahora que ya hizo su parte, Konohamaru la miraban esperando órdenes. Sai a su lado también, Kakashi aun estaba siendo curado por lo que no pudo hacer más que observar cuando unas 20 sombras se acercaron a ella, todas en capas y enmascaradas, hora de usar las raíces...

"Dispersense, necesito que se posicionen cada cien metros, trataremos que la barrera cubra el área más amplio posible y recuerden, una vez activada no se pueden mover por nada del mundo, nosotros seremos la sombra de la Alianza, ¿entendido?" El grito de aceptación fue todo lo que necesitó, Sai dejando su pergamino de sellado y pincel en manos de Konohamaru antes de desaparecer a su posición, el primero junto a ella, a su derecha.

Esperaba que le diera un poco más de tiempo para acumular el chakra necesario para la activación, pero de golpe salió el Jubi transformado para su horror. Esto no era bueno, no era nada bueno. Tantos heridos salieron disparados en el aire, el cuerpo médico estaba haciendo lo que podía, detrás de ellos Udon estaba tratando de asistir a los que estaban en su rango de alcance.

Pero no, este ser...

Apretó la mandíbula, el Cerebro de la Alianza había sido destruido y con él sesgadas las vidas de los líderes del clan Yamanaka y Nara, además de cualquier otro miembro de división de Inteligencia, esas Bijudama no solo tenían largo alcance si no que un poder destructivo de demasiados kilómetros a la redonda, no se podía engañar.

Empezó el ataque, descoordinado como era ese ser, estaba lanzándoles estacas a gran velocidad, toda la fuerza que tenían, los puntos ciegos eran aun más grandes y Naruto...

El kunai voló por los aires con un trinar característico y un golpe seco, las manchas de sangre golpearon el suelo como testigos de lo ocurrido.

"Que patéticos somos." Murmuró a la persona que estaba empalada bajo ella, su cuerpo perdiendo el balance solo para ser recibido por un rubio y dos Hyuga, instantáneamente todo rastro de las estacas en el campo de batalla se detuvo, los ojos de Obito abiertos de par en par.

Sin pensar mucho en las consecuencias Sakura había lanzado un kunai, pero no era cualquier arma, era el kunai que Minato-sensei había regalado a Kakashi cuando este había sido nombrado jonin. Al transportarse cerca de las estacas había desviado el golpe liberando así de daño mayor a Hinata y Naruto, pero a cambio su vientre había sido atravesado por completo de lado a lado igual que el pecho derecho de Neji que había estado debajo dispuesto a recibir el golpe mortal en nombre de Naruto y Hinata.

"Lamento arruinar la diversión... Obito-kun." Murmuró con dificultad, Naruto en Shock no sabía a cual de los dos asistir primero, probablemente el Hyuga había perdido un pulmón... ella... no quería ni pensar cuantas cosas debían estar mal con esa estaca en el vientre. "El amor verdadero es el deseo de la felicidad ajena por encima de la propia... así arrogante como es, Neji tiene mucho de eso para dar." Rió para si misma, escupiendo algo de sangre antes de tratar de sacar la rama atravesada con sus propias manos. Estaba mareada, pero sabía que tenía que hacerlo.

"Sakura-chan, Neji... ¿por que?"

Casi podía sentir las miradas puestas en ambos, algunos esperando que en cualquier momento cayeran muertos, cosa que sería posible si no fuera porque el impacto más grave fue desviado.

"Sello Blanco completo... Infūin: Kai." Unió las manos frente a su pecho antes de que un triángulo invertido apareciera en su frente en un color negro solo para empezar a liberar lazos blancos que se movían por su cuerpo que echaba vapor a la vez que regeneraba sus heridas mortales, eso no hacía nada por su cansancio y el dolor, lástima que no podía hacer nada por Neji, pero de debajo de unas piedras vio correr a Udon que se dispuso a estabilizarlo.

"¿Por que insistes en oponerte, Sakura? ¿Por que pelear aquello que tanto deseas? Lo has probado, sabes que aquí con nosotros por fin podrás descansar. Serás liberada del gran árbol... ¡al fin encontrarás la paz verdadera!"

Diecinueve luces se alzaron a la distancia antes que ella misma hiciera signos con las manos antes de golpear el suelo, un muro invisible cubriendo casi toda la alianza Shinobi, haciendo que suspire y caiga sentada, los ojos poniéndose un momento en el anciano Uchiha, debiendo sonreír para si misma ante esta locura... realmente se estaba volviendo loca. Kakashi estaba tratando de llegar a ella junto a Moegi y Konohamaru.

"Porque yo no busco la paz." Respondió con simpleza. "Pero visto que verme al rostro no te ayuda a la hora de pelear..." Con un movimiento de la mano toma de su cintura la máscara de porcelana blanca, su chakra activando los diseños que recordaban una ardilla antes de colocársela, por primera vez en mucho tiempo volviendo a ser una humana sin identidad, solo una sombra dispuesta a pelear. "Escudo de Veinte Raíces... activado."