Notas del Autor: hola de nuevo. Me alegra ver que les haya gustado el último capítulo. Este capitulo rellenara varios espacios en blanco que deje en el capitulo anterior.
Tadavia espero que alguien me de mas opiniones sobre otro posible cruce con FSN y el Nasuverse. Además, todavía busco a alguien que pueda traducir mi historia al ingles, ya que mi ultimo traducto parece haber desaparecido.
Además, si no fuera mucha molestia. Seria bueno que alguien recomendara esta fic en TVTropes. Eso me haría sumamente feliz. (Hek, incluso les daría un regalo especial al que lo hiciera. Un envio de los preliminares de los primeros capítulos de otros dos Fics que pienso escribir, antes de su publicasion).
De todas formas. Estoy casi decidido a que mi siguiente fic, sea una mescla entre nanoha y FSN. Si quieren saber algo de la premisa, solo pregunten, no tengo problemas en decirles. ( y si alguno consigue una idea para su propio fic, me gustaira leerla.)
De todas formas.
*Spoiler Alert*
En este capitulo, nos desviamos casi completamente de Cannon. Las personalidades de muchos comensara a cambiar y los grandes eventos comienzan a tomar forma. Este pequeño arco seria el ultimo, antes de introducirme en el las partes de To Aru que no llegaron a ser Anime.
Como siempre, si tienen alguna pregunta, déjenla en un Review o mándenme un PM. Siempre les contestare y les aclarare sus dudas.
Sin mas que decir. Que comience el Show.
Capítulo 28: Yo También Quiero ser un Héroe
La Delta Force estaba en una misión muy importante.
Hace un par de horas, el director general de la ciudad academia le había pedido que realizaran una búsqueda por toda la ciudad, con el fin de encontrar al vampiro Kreiven.
Además de ellos, Anty-Skill y Judgement también estaban ayudando. Sin embargo, ninguno había encontrado nada hasta el momento.
El modus operandi de la Delta Force había consistido en separarse en parejas, partiendo desde un parque del distrito siete. Las parejas revisarían un área asignada por la Directora de Operaciones. Luego de 2 horas, regresarían al parque donde cambiarían lugares con otro grupo.
Cada cierto tiempo debían reportarse con su jefa, para garantizar que todo estuviera en orden.
Y sin embargo, todavía no habían encontrado nada.
Desde que Alister le había dado el mensaje que Kreiven había dejado, Touko había estado un tanto preocupada. Emiya era quien más experiencia e información tenia de su blanco, y aun así no era demasiado. Incluso era posible que su información actual fuese obsoleta, ya que según lo que le habían informado, la personalidad y la mente del sujeto se vieron alteradas debido a una exposición en bruto a la verdadera magia segunda.
"Esto es una tontería. Deberías dejarme ir a buscar a Kreiven". Se quejó una voz.
Levantando la mirada de su computador, Touko pondero sobre la petición de la chica. Luego de unos segundos le contestó. "Preferiría que no. Por el momento, tú podrías servirnos mejor como un As bajo la manga". Viendo mas atentamente como uno de los pies de la chica se movía frenéticamente en ansiedad, decidió aclarar sus razones. "No creo que él cuente con que nosotros tenemos nuestro propio apóstol. Además no creo que sería tan fácil que lo encontráramos. Recuerda que ha sido capaz de eludir casi todas las formas de rastreo. Tranquilízate Ruiko-chan, tendrás oportunidad de vengarte".
Saten Ruiko izo simplemente una mueca y se siguió mordiendo la uña del dedo enguantado en anticipación. Tal vez esta noche podría atrapar a Kreiven.
Desde que había vuelto de su propio funeral, Saten se la había pasado cada momento que podía, entrenando con sus nuevas habilidades para cuando se encontrara nuevamente con Kreiven. Si tenía suerte, hoy seria cuando eso ocurriría.
Por su parte, Touko estaba comenzando a preocuparse. Tenía un extraño presentimiento acerca de lo que podría pasar esta noche. En caso de cualquier eventualidad, estaba preparada para salir a ayudar.
Además, tenía a un cierto grupo de chicas muy similares entre sí recorriendo los demás distritos como respaldo.
Escena Break.
Fernand Kreiven admiró su obra. Muchos la llamarían perturbadora. Él la llamaría perfecta.
Usando la sangre de muchos de sus conejillos de indias, Kreiven dibujó un enorme círculo mágico.
Desde que había absorbido un buen numero de las experiencias de sus otros yos, había cambiado drásticamente su forma de pensar. En el pasado, había sido un mago más del montón. Lo único que tenia para destacar, era la cresta de su familia y su investigación en la Taumaturgia basada en las plantas, al igual que sus antepasados.
Finalmente, luego de que la enfermedad había golpeado a su cuerpo de manera terrible, Kreiven recurrió al más terrible de los Tabúes para los magos.
La investigación de los Apóstoles muertos.
Y sin embargo, no había cambiado mucho tampoco. Seguía siendo muy introvertido y celoso de los descubrimientos de otros magos.
No es que él no fuera talentoso, podía fácilmente imitar casi cualquier milagro con solo estudiarlo un poco. Más bien, él era falto de inspiración o creatividad. Supuso que estaba muy relacionado con su doble origen.
En más de una ocasión, le habían ofrecido un puesto entre los 27.
No por su poder o antigüedad. No, solo le habían ofrecido esa posición porque poseía un amplio conocimiento en casi todos los tipos de arte Taumatúrgicas.
De alguna manera, eso le molestaba. Le molestaba que solo le alabaran por los logros de otros, después de todo, ninguna de las cientos de habilidades que conocía, habían sido obra suya. Ni siquiera había aportado nada para su cresta antes de convertirse.
Fue entonces que vio una oportunidad. Un artefacto del Kaleidoscope. Si era capaz de imitar sus asañas y agregarlas a su amplio archivo de habilidades, seria reconocido como "él que logro imitar la magia verdadera".
O al menos, ese había sido el plan.
Cuando se vio forzado a activar el artefacto, se dio cuenta de que no lo había entendido completamente. Uno de los aspectos del mismo, eran que le arrebataban la edad al usuario como pago del viaje. Siendo un apóstol, Kreiven ni siquiera notó el retroceso de años de su cuerpo.
Algo más que no había tenido en cuenta, era la fragilidad del objeto.
Cuando aterrizó en otro mundo, accidentalmente dejo caer el código místico, haciendo que el cristal del que estaba hecho se fracturara.
De la grieta, una ola de colores cambiantes salió despegada, y se dirigió hacia la fuente de prana mas cercana, es decir, él.
Fue como si su cerebro explotara e explosionara al mismo tiempo. Una cascada de información entro en su mente como el caudal de un rio desbordado. Ideas que nunca se le habían ocurrido, y sin embargo ya había hecho. Experiencias de acontecimientos ocurridos, pero que jamás había experimentado.
Y entre todo el caos, él lo vio. Una versión de él mismo que lo conoció en persona.
Ahora entendía mas como algunos de los otros que lo habían visto se sentían.
Tal vez fue por el intenso dolor o por la locura temporal. Fuera lo que haya sido, Fernand Kreiben tomó una decisión, y se aseguraría de llevarla a cabo cueste lo que cueste.
Con esfuerzo hercúleo, Kreiven logró apagar sus circuitos, haciendo que el código místico se desactivara y detuviera lo que fuese que estaba haciendo.
Sin embargo, ya era demasiado tarde. No solo la mente y personalidad del vampiro habían sido alteradas por la exposición a sus yos paralelos. Sino que un plan se había grabado a fuego en la mente del hombre.
Y este día, sería el día en el que se daría el primer paso para la culminación de su plan.
En el interior del círculo, se encontraban varios objetos. Huesos de un hombre, la sangre de Emiya y dos contenedores con cristal.
El círculo fue diseñado por el propio Kreiven. Era una modificación del círculo usado originalmente para las guerras del santo grial en combinación con un circulo de invocación de elementales y de manipulación cruda de mana.
Durante mucho tiempo, él había estado buscando una forma de destacar. Mucho antes de robarse el artefacto del cuarto Apóstol, Kreiven ya se había interesado en otro de los proyectos del hombre. En particular, el que había realizado en conjunto con los Einzbernz, Tosakas y Makiris.
Ciertamente, no se necesitaba del ritual del Heaven´s Feel para llamar a un espíritu heroico, pero era mucho más sencillo.
Lo que el ritual hacía, era colocar a uno de los espíritus en uno de los siete arquetipos, resaltando ciertas partes de su leyenda, mientras ignoraba o reducía otras.
Como por ejemplo, el legendario Cu Chu Lain que participó como el Lancer de la Quinta guerra, bien podría haber sido Caster, Rider o Berserker.
Si este proceso no se hacía, uno invocaba la totalidad de la leyenda, haciendo mucho más difícil el tener que mantener al Servant.
Sin embargo, en este mundo, donde la influencia de Gaia era mucho más reducida, no solo resultaría mucho más fácil mantener a cualquier Servant. Uno podría mantener la existencia de uno, vinculándolo a un ser como ancla al igual que los Masters de la guerra del grial, solo que con la diferencia de que no tendrían que proporcionarles mana.
Según lo que su asistente le había informado, casi la totalidad de los magos de este mundo usaban un sistema de Ídolos tomando un fragmento del poder del original al usar representaciones de la figura en particular a la cual le pedían poder. Por lo que si lo que se invocaba era el original en sí, no se necesitaría proporcionarle mana, ya que sería la gente que creía en ellos los que lo harían.
En resumen, si Kreiven invocara al Ángel Michael con su método, toda la gente que le rezara a dicho ángel o cualquiera que allá conocido su nombre o historia, le estaría proporcionando la fuerza para existir. De misma manera, cualquier mago que usara fuego o cualquier persona estrechamente relacionado con el mismo, también le proporcionarían poder, solo que en menor nivel, ya que él representaba al fuego.
Así que eligió a un ser que se encuentra en todos los corazones de todos los seres humanos del mundo, algo intrínseco de la naturaleza humana.
El mal.
Fue esta la razón por la cual poseía esos huesos. Como alguien que literalmente vivía de los frutos de otros, no había sido capaz de ignorar a alguien con la reputación del Asesino de Magos.
Cuando los rumores de su muerte se expandieron, Kreiven buscó toda la información que pudo del hombre.
Finalmente, sus investigaciones lo llevaron a la sede de las guerras del santo grial.
En efecto, el hombre había muerto, pero lo que lo mató todavía estaba con él.
Con la intención de aprender lo que pudiese del cadáver del hombre, Kreiven desenterró los restos, topándose con algo increíble. El hombre había muerto por una maldición sumamente agresiva y poderosa, y dicha maldición todavía estaba vivo en los huesos del hombre.
Después de asegurar los huesos en una capa negra con su propia sub-dimensión de guardado dentro, creada por un pago a partir de los restos de una bestia fantasmal, Kreiven se dirigió a la última morada del famoso Asesino.
Fue una gran sorpresa enterarse de que un niño vivía allí. En ese entonces, supuso que solo se trataba de un aprendiz que el hombre había tomado y que tras su muerte, adoptó el apellido de su maestro anterior.
Por un corto tiempo, sintió la tentación de llevarlo bajo su propia ala, pero desestimo la idea cuando se dio cuenta de que el chico no tenía talento alguno para la magia. Como le gustaría regresar en el tiempo y cambiar esa decisión. Desafortunadamente, no poseía la Quinta magia.
Durante una noche, entró en el recinto con el fin de aprender más sobre el hombre. Fue una suerte de que sus intenciones eran simplemente las de saciar su curiosidad, ya que luego de haber entrado, se dio cuenta de algo que no había visto antes.
Un campo delimitado rodeaba la casa. Era muy sutil, casi al punto de pasarlo por alto.
Era un campo muy singular, en lugar de afectar al intruso de forma alguna, simplemente medía las intenciones y reaccionaba en consecuencia. Si las intenciones del intruso eran hostiles hacia los ocupantes del interior, alertaría de la presencia no deseada.
Por fortuna para Kreiven, no le importaba en lo más mínimo lo que el niño que vivía en el interior hiciese.
Fue así como tomo varias cosas que le habían pertenecido al anterior dueño del lugar.
Así, mucho tiempo paso y finalmente descubrió que la quinta guerra se dio antes de tiempo y que el ritual fue desmantelado posteriormente.
Fue allí donde descubrió el tipo de maldición que se encontraba dentro de los huesos del Asesino.
Angra Mainyu, Todo el mal del Mundo. El antiguo dios persa del mal.
Gracias al hijo adoptivo de Emiya y la heredera Tosaka, supo también como es que el grial en si llegó a estar manchado con algo como eso.
Y ahora, el estaba por realizar algo similar, usando los huesos que fueron manchados con todo el mal del mundo como catalizador, al igual que la sangre del joven quien fue el único sobreviviente de la manifestación pura de ese mal, ayudado por el recipiente que contenía la sangre de una cierta sacerdotisa con la habilidad para detectar el mal.
Sinceramente, fue muy fácil obtener la sangre de los dos, especialmente en una ciudad que se centraba en hacer experimentos sobre sus habitantes.
Y por último, lo que le permitiría manifestar plenamente la invocación. Un recipiente con el telesma falso, arrebatado del ser conocido como FUZE Kasakiri durante su activación.
"Todo está listo, mi señor". Mencionó un hombre con el cabello verde, apareciendo de la nada detrás de Kreiven.
Levantando la mirada, Kreiven vio como la pantalla de alta tecnología en el dirigible de Academy City cambiaba a una imagen de la ciudad por debajo.
Acercándose a un micrófono previamente preparado, se aclaró la garganta. Era hora del espectáculo.
Escena Break.
Shirou Emiya, el asesino mago y único Level 6 estaba muy tenso. Desde que se le informó que Kreiven estaba por actuar, su mente se lleno de ideas de lo que podría ocurrir, desde un simple robo, hasta una invasión de Ghouls.
Mientras exploraba su sector junto a Caren, se la pasaba comunicándose entre los demás miembros de la Delta Force, preocupado por que pudieran caer en algún tipo de trampa.
Sogiita y Aogami parecían distraerse con facilidad por cualquier cosa que requiriera de su ayuda, o cualquier chica linda que activara alguno de los fetiches de Aogami. Lo que significaba prácticamente cualquier mujer en el planeta.
Tsuchimikado y Musujime parecían ser los más profesionales aparte de él mismo y Caren.
Unabara se había disfrazado como un miembro de Anty-Skill con el fin de informarle a la Delta Force inmediatamente si descubrían algo.
Y por último, el par más activo de la noche.
"Hay! Para! Te dije que lo sentía! No era mi intención tropezar y sujetarme de tus pantalones haciendo que se te cayeran en frente de esa mujer y su hija mientras le preguntabas si vieron algo sospechoso!". Se escuchó la voz de Kamijou por los comunicadores.
"¡Cállate y muere!". Respondió la voz de Accelerator, seguida por varios Tunk, como si algún objeto de metal hueco chocara con el cráneo de alguien. "¡Ya me cansé de esta mierda! ¡Voy a buscar pistas a mi puta manera!". Seguido de esto, se escucho un sonido extraño.
Al parecer, el esper de vectores había usado sus habilidades para desplazarse a la parte superior de los edificios nuevamente y dejar a Kamijou en el suelo.
Esta rutina parecía repetirse cada cierto tiempo. Pero no por eso dejaba de ser graciosa.
Kamijou y Accelerator tratarían trabajar juntos. La mala suerte de Kamijou humillaría o molestaría a Kamijou de alguna forma, este golpearía al chico de pelo negro y luego se alejaría para refunfuñar antes de volver.
Unos minutos más tarde, todos emprendieron el regreso al parque donde se intercambiarían los sectores.
Fue cuando ocurrió. En un principio, Shirou pensó que estaba soñando con el primer día de su vida. Un montón de cosas eran borrosas sobre ese día, pero ciertas cosas jamás olvidarían.
Las llamas a su alrededor, los cientos de cadáveres reducidos a cenizas, los gritos desesperados de los que todavía intentaban aferrarse inútilmente a la vida, y por sobretodo, lo que parecía ser un sol negro en el cielo oscuro de Fuyuki.
Ni siquiera le prestó mucha atención a la aparición de Kreiven, incapaz de salirse del ciclo de repeticiones de sus recuerdos.
Entonces se dio cuenta. Esto era su culpa, si hubiera hecho su trabajo y acabado con Kreiven en su propia dimensión, nada de esto habría ocurrido y cientos de personas no estarían a punto de perder sus vidas.
En el momento en que vio que el lodo maligno de Angra Mainyu comenzó a caer, su cuerpo ya había comenzado a moverse con la esperanza de poder salvar a tantos como pudiera, para que ese infierno del que él había nacido no tuviera que repetirse.
Escena Break.
Cuando el lodo maligno de Amgra Mainyu toco el suelo, se izo eco en un mundo dormido, tallando una cicatriz en él. Una mancha que no podría ser curada fácilmente. De la misma manera, en varias partes del mundo, ciertas personas sintieron el grito de dolor del mundo.
Escena Break.
En la residencia de mujeres de Necesarius en Londres, todas se encontraban viendo los acontecimientos de Ciudad Academia en el comedor, ya que esta era un aliado de su organización.
Sin embargo, su atención fue desviada por el grito de dolor de una mujer llamada Kanzaki Kaori, una de los 20 santos de todo el mundo.
Un instante ella se encontraba en perfecto estado, y al siguiente, se encontraba sujetando su cabeza fuerte mente mientras gritaba por una agonía terrible. Tropezando de un lado a otro, derribo varios platos del comedor, antes de toser sangre violentamente y caer al suelo mientras tenía un ataque de espasmos.
Al mismo tiempo, una mujer con un largo cabello rubio que era varias veces más largo que su propia altura, se tropezó en su cuarto especial lleno de bañeras mientras agarraba su pecho en dolor.
Fue asistida rápidamente por un sacerdote pelirrojo que iba por el nombre de Styll Magnus, quien le pregunto la causa de su repentino malestar.
Ella fue incapaz de responderle, mientras se quedaba mirando fijamente a la pantalla de una computadora donde se transmitía lo que estaba ocurriendo en la ciudad de la ciencia.
Escena Break.
En el Vaticano, algo similar ocurría. No solo el Papa se vio afectado, sino que también los miembros restantes del asiento a la derecha de Dios. Especialmente Acua de la retaguardia, quien estaba tosiendo sangre, más probablemente debido a su condición de santo.
Apretando los dientes de rabia, el hombre conocido como Fiama de la derecha se preguntó si esto era parte de los planes de Alister Crowley.
Poco sabía él que esto no tenía nada que ver con él.
Escena Break.
En Rusia, una joven rubia llamada Sasha Kreutzev perteneciente a Annihilatus tuvo una reacción similar a la de los santos, debido a que su cuerpo fue usado por el arcángel Gabriel durante el incidente Angel Fall y fue expuesto a una gran cantidad de Telesma.
Escena Break.
Similares acontecimientos ocurrieron en todo el mundo a las personas más sensibles y poderosas de las distintas organizaciones mágicas.
Pero sin duda, nadie esperaba que Alister Crowley, director general de Academy City también fuera afectado por esto.
Dentro de su tubo de cristal, su cara se contorsionó en dolor mientras gemía y retorcía su cuerpo a la vez que teñía de color rojo el líquido naranja en el que flotaba con la sangre que salía de su boca.
Instantáneamente, una alarma se activó, y un mensaje fue enviado a cierto doctor con cara de rana, para que fuera transportado por uno del los teletransportadores autorizados a una instalación en el edificio sin ventanas, donde se encontraba un enorme tanque de agua llena hasta el tope con el mismo liquido que estaba en el tubo de Alister.
Una vez allí, una compuerta se abrió en la parte inferior del tubo del director, y se dejó llevar hasta terminar en el tanque donde Heaven Canceller se encontraba colocándose un traje de buceo para atender a su paciente más importante.
Observando fuera de la vista, se encontraba un ser que no era de este mundo, y a la vez sí lo era. Vestía una larga túnica que le llegaba hasta los pies, y todo su cuerpo soltaba un ligero resplandor, como si se tratara de un ser celestial. Sin embargo, había algo mal con esta imagen.
El lado izquierdo de su cara estaba destrozado como si se tratara de una estatua rota. De la misma forma, los trozos que completarían su rostro estaban flotando cerca del lugar que se supone deberían estar. Y de las grietas y espacios vacios entre los pedazos, un extraño lodo negro se filtraba lentamente.
"¿Qué extraño?". Reflexionó el ser, sin siquiera verse perturbado por lo que le estaba ocurriendo. "Al parecer, uno de los nodos de la red fue contaminado. Tomara un tiempo purgar de mi sistema este intruso". Dejando escapar una sonrisa de satisfacción, el ser miro al hombre de cabellos plateados ser atendido por el médico. "¿Me pregunto cómo afectara esto a tu esquema tan cuidadosamente trazado, Alister?". Y de la nada, desapareció como si en verdad nunca hubiese estado allí.
Escena Break.
Era algo inusual pensó una de las clones de Misaka Mikoto. Al igual que el resto de sus hermanas que permanecían en Ciudad Academia, ella estaba de patrulla en busca de alguien llamado Kreiven, quien al parecer era una amenaza.
Fue cuando vio lo que ocurría junto con sus hermanas. Fue simplemente coincidencia que ella estuviera en el mismo distrito que estaba siendo atacado.
Cuando vio la masa de oscuridad acercándose hacia ella rápidamente, supo que no podría escapar.
En el fondo, estaba algo resignada a esto. Incluso si el salvador les había inculcado a todas las hermanas la idea de que su propia existencia era valiosa, aun así, todavía quedaba algo de duda e incertidumbre sobre sus palabras y su propia existencia en lo más profundo de su mente colectiva.
Se dijo a si misma que al menos fue capaz de proporcionar algo de información a las demás.
O al menos, eso pensó hasta que el lodo toco su cuerpo.
Odio. Muerte. Violación. Asesinato. Homicidio. Suicidio. Secuestro. Extorción. Robo. Engaño. Traición. Adulterio. Pedofilia. Incesto. Tortura. Sadismo. Esta y muchas otras cosas más que representaban la oscuridad de la humanidad invadieron la mente colectiva de las Misakas.
Se podría comparar a un virus de computadora sumamente maligno, corrompiendo el sistema en su totalidad.
En todas partes del mundo, todas las Misakas comenzaron a gritar y a sujetarse la cabeza con dolor.
Era una de las pocas veces que sus rostros normalmente pétreos mostraban tanta emoción, mientras derramaban lágrimas de dolor y sufrimiento.
Esto incluía a cierta clon que se asemejaba a una niña de 10 años.
Sin saber qué hacer ante esta oleada de sentimientos oscuros, izo lo único en lo que podía pensar. Llamó a la persona en quien más confiaba.
Escena Break.
Una mujer con ojeras bajo los ojos, cerró las puertas del orfanato que había abierto hace poco.
Todos los niños que ella había rescatado junto con la quinta Level 5 y sus amigas yacían en el hall, preocupados por lo que habían visto en el cielo.
Mirando alrededor con sus ojos remarcados por ojeras, notó que una niña en particular estaba ausente.
Ha, claro, Banrry se quedaba hoy con Erii. Bien por ella, al menos iba a estar a salvo.
Sintiendo un jalón en su falda, vio que uno de los niños quería preguntarle algo.
"¿Qué está pasando afuera, Kiyama-sensei?".
La mujer conocida como Kiyama Harumi miró hacia las puertas, sabiendo lo que vendría.
Tomando al chico de la mano, lo acercó al resto y les dio un fuerte abrazo grupal. "Todo va a estar bien".
El chico que le había preguntado en primer lugar, se encontraba atrapado justo entre los pechos de la mujer mayor. Curiosamente, no izo ningún movimiento mientras hablaba. "Sensei. Usted dijo lo mismo antes del experimento".
"Si, si lo dije". Murmuró cínicamente.
Momentos más tarde, las puertas fueron derribadas de sus goznes por un torrente de lodo negro que cubrió a todos los que se encontraban dentro del edificio y estableciendo todo en el fuego antes de que el edificio colapsara.
Escena Break.
Fue difícil, pero finalmente alcanzaron al asesino de pelo blanco.
"¡Déjame Ir!". Gritó desesperadamente mientras intentaba zafarse del agarre de Tsuchimikado.
"¿Qué demonios te pasa Emi-yan?". Preguntó el rubio, muy preocupado por el comportamiento poco usual de su compañero.
"No lo entiendes, debemos rescatar a las personas de ese lugar antes de que sea tarde!".
"Entiendo eso, pero explícanos primero lo que está pasando o no podremos ayudarte". Replicó Tsuchimikado.
"Es… un Demonio". Dijo Caren con una voz jadeante.
Al darse la vuelta para ver lo que ocurría, se dieron cuenta de algo terrible. Extraños picos negros estaban saliendo de barias partes del cuerpo de la sacerdotisa.
Antes de que pudiera decir cualquier otra cosa, se desmayó y fue salvada de caer al suelo por Sogiita, quien se movió rápidamente para atraparla. "Rápido Musujime, llévala de regreso a la oficina de Touko-san, ella será capaz de ayudarla".
Mirando a Emiya, el hibrido de mago y esper se dio cuenta de la mirada de consternación en su rostro. Colocando ambas manos en sus hombros, Tsuchimikado le exigió nuevamente que el explicara que era esa cosa.
"Angra Mainyu, Todo el mal del mundo, el dios persa de la oscuridad. Kreiven invoco a una manifestación de todos los males de la humanidad, los cuales destruirán absolutamente todo lo que toquen. Por eso debemos apresurarnos para salvar a la gente!". Insistió Shirou, antes de salir corriendo nuevamente.
Rascándose la cabeza en frustración, Tsuchimikado asumió el mando del grupo. "Bien, este es el plan. Aogami, encuentra a los Anty-Skills que estaban en esta zona y diles que traigan médicos, lanza una señal al cielo para que sepamos a donde llevar a los heridos. El resto, venga con migo y ayudemos a Emi-yan a salvar personas. Rápido, muévanse!". Y como si se tratase de una unidad militar sumamente eficiente, todos siguieron las órdenes, separándose en distintas áreas tras entrar al fuego que se había generado por el extraño lodo.
Escena Break.
Mientras arrojaba otro pedazo de concreto con la ayuda de sus habilidades, Accelerator se preguntaba por qué seguía haciendo esto, después de todo. La gente moría en los accidentes y no veía por que debería ayudar, incluso si esa pequeña voz en su cabeza le insistía en que era lo correcto.
Sus introspecciones se vieron interrumpidas por el tono de llamada de Last Order. "¿Qué demonios quieres ahora moco…".
"Po-por favor, deténlo!". Fue interrumpido por los gritos frenéticos de la niña, que no paraban de balbucear algo sobre el mal y que les dolía a todas.
"Cálmate y cállate un momento, mocosa de mierda. No te entiendo en lo absoluto, se clára al hablar". Replico enojado.
"Es-Es, ese extraño lodo es malo. Dice Misaka Misaka en pánico. Mato a una de las hermanas y ahora todo en lo que podemos pensar, es en dolor y sufrimiento y-y-y nos duele, nos duele tanto. Dice Misaka Misaka llorando". Cualquier otra cosa que podría haber dicho, se vio interrumpido por los llantos de Last Order.
Eso había sido extraño para él, no tenía idea de a qué se refería. Fue cuando vio una pequeña cantidad de lodo negro aferrado a una esquina de un trozo de escombro.
Si alguien le preguntara por qué lo tocó, él les diría que no es su asunto de mierda, pero que ni siquiera el mismo sabía por qué.
Al instante, uso el máximo de las capacidades de cambio de vectores, para separarse completamente del lodo.
Cuando lo tocó, sintió cada mal, cada pecado que había cometido. Pero no se detuvo allí, también sintió lo de las demás personas.
Sintiéndose mareado por un instante, se arrodilló con muchas ganas de vomitar. En el pasado, el se burlaba de personas como el héroe porque estas vivían en la luz, gente que no conocía el lado oscuro de la humanidad como él. Y sin embargo, parecía que el mismo era ignorante de que tan oscuro podía ser realmente el mundo.
"Hola, hola". Escuchó la voz de la niña salir del teléfono.
Fue cuando se dio cuenta de algo. Ella dijo que podía sentirlo, debido a que una de las hermanas había sido asesinada por esto. Eso le izo pensar en lo que debían estar pasando todas ellas. Además de lo que debían estar sintiendo las personas que seguían allí.
La idea de morir sumergido en tanta oscuridad comenzó a revolvelré el estomago. ¿Qué demonios estaba pasando con él?
Sin saber qué hacer, se introdujo en los más profundo con la intención de salvar a cualquiera de tener que estar entre tanta oscuridad.
Sin embargo, pronto se dio cuenta de algo. Cada vez que intentaba usar sus poderes para dispersar el fuego, no ocurría lo que se suponía. Cuando lo hacía, el fuego se separaba en el elemento por un lado y por el otro, una especie rayo de luz negra.
Ignorando eso por el momento, se centro en encontrar a tantas personas como pudiera, siempre con una actitud seria, seguro de que podía hacerlo. Pero entre mas lo intentaba, mas decepciones recibía.
Un cadáver. Un cuerpo carbonizado al punto que se desmoronaba en cenizas solo con moverlo.
Todos y cada uno de los intentos que hacía por encontrar sobrevivientes, por salvar a alguien, terminaban en fracasos. Cuando intento sacar a una persona de entre unos escombros, se dio cuenta de que solo era un brazo. Cuando vio a alguien vivo corriendo en el interior de una caza, intentó llamar su atención para que saliera. Pero al hacerlo, lo distrajo y termino quedando sepultado bajo los restos del edificio del cual intentaba huir.
Era como si el destino le dijese que simplemente él era incapaz de salvar a la gente, que solo era un ser que existía para causar destrucción y muerte como la que le rodeaba.
Esto le molestaba, le enfurecía a tal punto que nadie podía imaginarlo. Y sin embargo, por alguna razón, sus ojos seguían derramando lágrimas.
Buscó y buscó, y sin embargo no fue capaz de encontrar a nadie a quien pudiera salvar. Y cada vez que fallaba, sentía un extraño dolor en el pecho.
Pero ya sea por un milagro o una coincidencia, encontró a un niño entre los escombros. Estaba mal herido y sangraba mucho de un brazo, pero estaba vivo. En el momento en que el niño abrió los ojos y miro a Accelerator, este sintió algo en su pecho. Pero a diferencia de las veces anteriores, no sentía un dolor. Esta vez sintió algo realmente bueno y cálido.
Mientras tomaba al niño en sus brazos, miró hacia el cielo, al lugar donde una línea de luz indicaba la ubicación de los Anty-Skills y se dirigió hacia allí.
Mientras lo hacía, se pregunto si esto era lo que se sentía salvar a alguien.
Escena Break.
Mirando la devastación llameante, los miembros de Anty-Skill dirigidos por Yomikawa Aio no sabían qué hacer. Momentos antes, uno de los miembros de la Delta Force, Izumi Aogami, se presento y creó una señal de luz con sus habilidades y les pidió que llamara a las ambulancias para ayudar a los heridos que serian traídos por sus compañeros, antes de entrar a ese infierno nuevamente.
"¿Qué clase de monstruos tienen en la iglesia?". Dijo uno de los Anty-Skills.
"No es de sorprendernos. Si nosotros tenemos a un monstruo como Accelerator, no es de sorprenderse de que ellos tengan el propio". Contestó otro que tenía un cigarrillo en la boca.
Al oírlo, Yomikawa se dio vuelta furiosamente. No soportaba que la gente llamara monstruos a los niños, especialmente niños que habían sufrido tanto como ese chico.
Justo cuando estaba por regañar a sus subordinados, escucho un grito provenir de las llamas.
"¡Yomikawa!".
"Accelerator?!". Respondió la mujer de cabello azul sumamente preocupada.
"Hmp". Resopló el mismo sujeto que había hecho el comentario de monstruos, llamando la atención de Yomikawa. Mirando fijamente a la mujer que era su superior, dijo en un tono altanero. "Justo como había dicho. Es más, probablemente todo esto sea culpa de ese monstruo".
Moliendo los dientes en molestia, Yomikawa estaba por darle un pedazo de su mente al sujeto, cuando Accelerator doblo una esquina.
Para sorpresa de todos, el joven alvino tenía a alguien en sus brazos.
Rápidamente, el hombre del cigarrillo preparó su arma y estaba a punto de apuntarle al esper, cuando fue detenido por la mano de su superior. Dándole una mirada de muerte, Yomikawa le quito el arma y se dirigió hacia el joven que vivía con ella.
Cuando se acercó lo suficiente, se dio cuenta de algo, algo que la impactó mucho. Accelerator estaba llorando.
"Por favor, salva a este chico". Rogo el esper alvino, con más sentimiento en su voz, del que Yomikawa jamás había oído.
La llegada del alvino fue como una señal, ya que mas de los miembros de la delta forcé comenzaron a salir con gente a cuestas.
Al mismo tiempo, las ambulancias llegaban y trataban de atender a los heridos en el lugar, lo más rápido que podía, solo trasladando a los que consideraban en mayor peligro, pero con la mayor probabilidad de sobrevivir al viaje.
No se detuvo allí, al ver a los chicos jóvenes entrar y salir de entre las ruinas del distrito 11, los miembros de Anty-Skill y Judgement comenzaron a ayudarles.
Escena Break.
Touma quería vomitar. Esto no tenía nada que ver con el intenso dolor que sintió en su mano derecha cuando ese extraño lodo negro cayó sobre la ciudad, a pesar de que el sentimiento le parecía muy similar al que sintió cuando estuvo dentro de la Realidad de Mármol de Emiya, solo que magnificado cientos de veces.
La razón por la que quería vomitar, era porque otra persona acababa de morir en sus manos.
Había logrado salvar a algunos, mientras que otros estaban demasiado mal como para que pudiera hacer algo, y algunos morían mientras él intentaba llevarlos hasta donde se encontraban los de rescate.
Esta vez fue una niña que no podía tener más de 5 años. Le revolvía el estomago el pensar en los gritos de dolor que había soltado previo a su muerte.
Él no había sido capaz de salvarla. Las heridas de su cuerpo habían sido demasiado severas como para que pudiese hacer nada. Él no era un dios, ni un mago con la capacidad de salvar personas o curarlas con magia. Ni siquiera tenía alguna habilidad esper que pudiera ayudarle, era lógico que no pudiera salvarla, y nadie lo culparía, ya que izo todo lo posible, incluso con todo en su contra.
Entonces, ¿por qué se sentía tan mal? ¿Por qué sentía ese inmenso dolor en su pecho? ¿Era acaso esta la razón por la que Emiya estaba tan desesperado por salvar a la gente? ¿Para no tener que sentir esta horrible sensación?
Con cada momento que pasaba, Kamijou Touma se desesperaba más y más en salvar a la gente. Y con cada fracaso, sentía como si un pedazo de su alma fuera desgarrada de él.
En el fondo de su mente, resonó la vos de Emiya, repitiendo unas palabras que le había dicho en Italia. "No se puede salvar a todos".
Escena Break.
Accelerator estaba cansado, había logrado salvar a otra persona, pero las cosas no iban bien, de cada 10 que salvaban, solo uno o dos lograban hacerlo a las ambulancias, y quien sabía si sobrevivían todo el viaje.
Lo más terrible de todo, era que su batería se estaba agotando, más probablemente por el uso extendido durante el día y el uno constante para rescatar a los heridos y traerlos hasta los rescatistas lo más rápido posible.
Se sentía inútil. Era incluso peor que la vez que se enfrento al héroe o cuando desactivaron sus capacidades esper al rescatar a la madre de la Railgun. En ambas ocasiones había sido capaz de ingeniárselas para salir adelante.
Fue cuando un par de brazos pequeños se envolvieron a su alrededor. Dándose la vuelta para mirar al dueño de los brazos, se dio cuenta de que se trataba de Last Order.
No sabía que estaba haciendo allí, o como había llegado. Solo sabía que era un lugar peligroso y que podía salir lastimado. La sujeto de los hombros, y estaba a punto de regañarla, cuando la niña pequeña tomo la palabra.
"Quiero ayudar". Dijo con los ojos llenos de lágrimas sin derramar. "Yo-yo se que estas sufriendo. N-no sé cómo, pero sé que estas sufriendo y quiero ayudar. Dice Misaka Misaka mientras expresa su deseo de ayudarlo a él!". Y con eso, enterró su cabeza en el pecho del alvino nuevamente.
No sabía por qué, pero en ese momento, Accelerator sintió algo muy cálido en su interior. Deliberándolo por unos segundos, pensó en lo que podía hacer.
De manera rápida, colocó a Last Order en su espalda. "Mi batería esta baja. ¿Crees que podrías funcionar como mi batería de emergencias como la otra vez". Al ver el gesto perplejo de la pequeña, Accelerator aclaro. "Dado que en esta ocasión la batería no está totalmente descargada, podre usar mis habilidades, solo que pienso hacerlo de manera diferente".
Una vez que la mano de Last Order se encontraba sobre el collar de Accelerator y comenzó a proporcionarle energía, se dirigió hacia el lugar donde se encontraban varios paramédicos luchando por mantener con vida a las víctimas. Esto resultaba ser una tarea sumamente difícil, ya que además de las lesiones que resultaban ser obvias y visibles, los paramédicos debían averiguar si había otra cosa fuera del lugar, lo que tomaba tiempo y terminaba costándoles la vida a varias personas. E incluso cuando solo se aseguraban de tratar las causas mas visibles y dejaban el resto con la esperanza de que pudieran aguantar por si mismos hasta llegar a un hospital, los resultados eran casi iguales o incluso peor.
Fue cuando para sorpresa de los paramédicos, se había acercado el chico alvino con una niña de cabello castaño y un vestido celeste con lunares blancos. Estaban a punto de decirles que no estorbarán, cuando vio la banda negra con el símbolo Delta en su antebrazo izquierdo, identificándolo como un miembro de la Delta Force.
Sabiendo que los miembros de la Delta Force eran los que habían rescatado al mayor número de civiles, supuso que estaba por dejar a la niña en su espalda. Para su sorpresa, colocó su mano sobre uno de los heridos. Un instante más tarde, miró a uno de los médicos más cercanos y comenzó a darles órdenes sobre lo que se encontraba mal en ellos, y cuáles eran los mejores medicamentos o drogas que podían usar en ellos.
En un principio, los médicos parecían bastante escépticos sobre lo que el joven con la niña les decía.
"Háganle caso". Se escucho decir a una voz. Mirando en la dirección de donde venía, vieron a una mujer de Anty-Skill con el cabello largo de color azul. "El chico sabe lo que dice. Después de todo, el es el más poderoso de los Levels 5".
Confiando en las palabras del oficial, los paramédicos siguieron las órdenes y sugerencias del joven de ojos rojos.
La tasa de mortalidad comenzó a reducirse rápidamente.
Escena Break.
En el infierno que una vez había sido su hogar, se encontraban dos niñas abrazadas entre sí. Al igual que muchos otros habitantes del distrito 11, ellos eran child errors, niños sin hogar y sin familia que habían sido abandonados por el resto del mundo a morir en soledad, hasta que la Ciudad Academia había aparecido y les había dado la oportunidad de vivir y ser alguien en la vida. Era como un sueño hecho realidad.
Ahora ese sueño se había convertido en una pesadilla. Solo fuego y escombros les rodeaba, pronto la muerte aparecería para reclamar sus vidas y hacerlas desaparecer.
Ambas estaban amamantando las heridas y quemaduras que habían obtenido a lo largo de su intento por escapar de ese infierno.
Con un sonido de molienda de piedra, la pared que se encontraba detrás de ellas comenzó a ceder y a caer en la dirección en la que ellas estaban, prometiendo aplastarlas hasta que no quedara nada más que una pasta roja.
Resignadas a su destino, ambas cerraron los ojos esperando el final.
Este nunca se presentó. Al levantar la mirada, vieron a un joven con el cabello negro de punta, una cinta blanca en la frente y una camiseta con el símbolo del sol naciente sujetar la pared con esfuerzo.
En un destello de luz, aparecieron dos columnas de estilo griego a los lados del joven. Una vez que la pared fue soportada por algo mas, el joven se agachó y tomó a ambas niñas en sus brazos, antes de saltar varios metros hacia atrás, fuera de peligro.
Tan rápido como habían aparecido, las dos columnas se desvanecieron y ambas niñas vieron a un joven con el cabello azul y lo que parecía ser un uniforme de secundaria ligeramente arrugado y cubierto de hollín.
Mirando a las dos chicas en los brazos de Sogiita, Aogami se quito la chaqueta y la colocó sobre ambas. "No parece que haya nadie más por esta parte". Comento mientras se dirigían en dirección hacia el borde del distrito, donde estaban los paramédicos.
Unos pocos metros delante de ellos, estalló una pared de hielo que se desvaneció segundos más tarde.
Mirando hacia el lado del cual se había generado el hielo, vieron a Emiya caminar junto con un par de niños, mientras que uno más pequeño estaba en sus brazos. Sujetado firmemente en su mano izquierda, se encontraba una daga curva de la que salía un denso vapor, indicando que había sido el arma responsable de crear el hielo.
Reconociendo a sus compañeros, el grupo se dirigió hacia los médicos.
Al llegar, vieron que todos estaban corriendo como pollos con la cabeza cortada, a pesar de que parecían estar en orden.
Uno de los Anty-Skills se les acercó, develándose como el Unabara disfrazado, informándoles que los helicópteros no habían encontrado a nadie más desde el aire y que probablemente ya no había nadie más con vida en ese infierno.
De igual manera, espers piroquineticos, hidroquineticos y los bomberos estaban haciendo lo posible por apagar el fuego y lo mejor que podían hacer en estos momentos, seria ayudar a los paramédicos tanto como pudieran.
Escena Break.
Finalmente se había terminado. Last Order se había derrumbado hace tan solo unos minutos, y yacía dormida dentro del auto de Yomikawa.
Accelerator se encontraba sentado en una ambulancia, curiosamente, se trataba de la ambulancia en la que se encontraba el chico que había rescatado en primer lugar.
"Ne, Ne. Onii-san, gracias por salvarme". Dijo el joven desde la camilla.
"Tch". Gruño el Level 5. "Deja de tratarme como si fuera una especie de héroe o algo por el estilo. Solo hacia mi trabajo de mierda".
"¿Queéestás diciendo, Onii-chan?". Pregunto el niño inclinando la cabeza hacia un lado. "Claro que eres un héroe. Después de todo, tú me salvaste, no es así? Eso te hace un héroe". Dijo totalmente convencido de sus palabras.
Por su parte, Accelerator simplemente giró su cabeza para mirarlo por unos instantes, antes de volver a mirar el cielo nocturno.
"Ya es demasiado tarde para que me convierta en un héroe, mocoso". Sintiendo la confusión del chico, el joven de ojos rojos continúo. "Tú eres un niño, tu puedes soñar en esas tonterías, pero yo ya crecí y he visto el lado oscuro del mundo, no puedo ser un héroe por eso".
Después de eso, conversaron un poco más, aunque en realidad era solo el chico quien hacia toda la conversación y Accelerator le dignaba de vez en cuando algún gruñido como respuesta.
Si hubiera prestado más atención, probablemente no le hubiera prometido visitarlo en el hospital de vez en cuando.
Después de una larga noche, finalmente la gente podía descansar, en preparación para el día que les esperaba mañana.
Escena Break.
Parado en medio de un montón de devastación, se encontraba Fernand Kreiven admirando el objeto en sus manos. Construido con la combinación de la magia de su mundo y la de este, era un recipiente de cristal transparente con una serie de runas inscriptas en su superficie. Pero el verdadero tesoro, estaba dentro del recipiente.
"Supongo que completaste tu misión". Dijo en voz alta.
Como si se tratara de una convocatoria, un hombre de ropas blancas y cabello verde se materializó de la nada.
"Así como usted lo pidió Maestro Kreiven". Declaro mientras levantaba un recipiente de vidrio con tapa y fondo metálico, lleno de una substancia de color ambarino verdoso en el que flotaba un cerebro. "Un cerebro de marioneta creado a semejanza de Aozaki Touko, extraído de uno de sus cuerpos de repuesto".
"Ah. Para estas alturas, Aozaki debe ser consciente de lo que hemos hecho, pero en verdad no importa. Solo necesitamos utilizarlo por un momento para crear una conexión con la mente de la señorita Aozaki con la ayuda de tu magia, por lo que podrás mesclar su estilo de creación de marionetas con los tuyos".
Mirando atentamente al frasco en las manos de su señor, el hombre de traje no se pudo resistir. "Si me permite la intromisión. ¿Qué es eso que tiene allí señor?".
Con una sonrisa infantil en el rostro, Kreiven levantó el recipiente a la altura de los ojos y lo acercó al rostro de su compañero. "Mira fijamente en el interior, Aureoluz".
El hombre que una vez fue Aureoluz Izzart, miro detenidamente el recipiente y su contenido, pero solo vio el extraño y espeso liquido en el interior. Siendo un genio como era, fue bastante obvio de que esa substancia era la misma que se había derramado por todo el distrito 11.
Fue cuando algo extraño pasó. El lodo negro en su interior se agito, y por un segundo, Aureoluz creyó ver una mano apoyarse contra el cristal.
"Esto mi querido amigo, es uno de nuestros más nuevos miembros en el proceso de cumplir nuestro sueño". Kreiven afirmó mientras acariciaba el frasco como si fuera una sagrada reliquia.
Ya acostumbrado a los extraños cambios de ánimo de su maestro, Aureoluz simplemente levantó una ceja. "¿Supongo que he de dar comienzo a nuestra siguiente fase?".
Cambiando a una apariencia más sobria, Kreiven le pregunto a su subordinado. "Ah, claro. Supongo que ya sabes en donde la encerraron, ¿no?".
"En efecto". Contestó rápidamente. "Además de eso, el hombre del que le había hablado, a aceptado su oferta, sin embargo no está dispuesto a convertirte en uno de nosotros". Esto último fue dicho con una ligera mueca, como si la idea de no ser un apóstol fuera ofensiva. "Y por ultimo. Nuestros familiares y mis viejos contactos en roma me han logrado conseguir la imagen de aquel que le interesa". En esta ocasión, Aureoluz se movió un tanto incómodo. "¿Esta realmente seguro de que es él al que quiere? Soy consciente de que sería casi imposible persuadir a los restantes, pero este en particular es muy fanático".
"No te preocupes, eso es solo un detalle. Además, todo lo que él quiere es un Dios al cual seguir. Puedo proporcionarle uno con suma facilidad. Además de eso, me gusta su estilo y métodos de trabajo, me recuerdan a muchos de los magos de mi hogar". Sin más que agregar, Kreiven se dio media vuelta y comenzó a alejarse. Segundos más tarde, el ex miembro de la iglesia católica romana le siguió el paso, y ambos desaparecieron en un destello multicolor.
Escena Break.
Al día siguiente, un cierto esper de vectores se dirigía a un cuarto de hospital en el distrito 7. A pesar de que no había sido su intención aceptar, él le había prometido a ese mocoso que lo visitaría.
Y por alguna razón, sentía que debía hacerlo, como si el hecho de que lo hubiera salvado los conectaba de alguna manera.
"¿Así que eres un huérfano también?". Accelerator escuchó una voz femenina desde el cuarto 207, donde se suponía que el mocoso estaría.
"Si. Pero eso ya no es lo importante, lo que importa es que voy a cumplir su sueño". Esta vez, fue la voz del niño.
Accelerator se había detenido justo antes de llegar a la puerta. Obviamente, la voz de mujer que había escuchado le pertenecía a alguna de las enfermeras.
"¿He? ¿Estás hablando de ese Onii-san del que nos has contado todo el tiempo?". Preguntó otra voz femenina, probablemente otra enfermera.
"¡Si! Ya que él no puede cumplir su sueño, yo voy a hacerlo en su lugar!". Dijo el chico con entusiasmo.
"¿Hmm? Y por qué no puede tu Onii-san cumplir su sueño?".
"Hmm". Reflexión el chico, sosteniendo su barbilla en una pose pensadora, he ignorando las risitas de las enfermeras ante lo lindo que parecía. "Onii-san me dijo que era porque el ya había cresido, y no podía seguir mas ese sueño".
Durante toda la conversación, el joven de cabello blanco se quedo a un lado de la puerta, fuera de la vista de los que estaban dentro. De repente, se dio media vuelta y comenzó a alejarse, cuando fue detenido por las siguientes palabras de una de las enfermeras.
"¿Ha, si? Entonces, ¿Qué es lo que quieres ser?".
El niño ni siquiera dudó en responder. "Quiero ser un héroe de la justicia!". Esa declaración fue seguida por varias ricitas de las enfermeras.
Por unos instantes, Accelerator se quedó congelado en el lugar, antes de continuar alejándose. Al levantar la mirada, se dio cuenta de alguien recostado por la pared. Era Emiya.
Al parecer, había escuchado toda la conversación, porque estaba sonriéndole.
Accelerator simplemente le gruño, "Tch. Ese mocoso no sabe lo que dice, yo no soy ningún héroe, soy un villano". Y siguió caminando más allá del mago.
Un par de pasos más tarde, el otro alvino se coloco junto al esper. Mientras salían del hospital, Emiya le hablado. "Dime Accelerator. ¿Alguna vez has oído lo que es un Anty-Heroe?".
Fin del Capítulo 28
